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Diluvio [11/12]

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  • Inscripción Diluvio [11/12]




    "La lluvia no cesaba. Una fina manta de agua cubría las abandonadas y descuidadas calles del pueblo. Pero aquello no era indicio de algo positivo; no, eso anunciaba una tormenta aún peor, y de la cual muy pocos podían escapar. Pues el agua no purificaba, sino corrompía."






    Nombre y Apellido:
    Edad: Mayor de 22.
    Apariencia:
    Profesión: Que aún no haya sido tomada. Pueden ver la lista aquí.
    Trasfondo: La historia del personaje, personalidad y su mayor miedo.

    En la primer respuesta del rol les diremos qué atributos base tienen.
    Se abrirá un cupo a las inscripciones cada vez que un personaje muera.


    Last edited by Matthew Crown; 24/03/2016, 13:01.

    Gracias Eli <3

  • #2
    You guys have the greatest minds of them all (?)

    Nombre y Apellido: Ariana Leonheart
    Edad: 24
    Apariencia:
    Spoiler: 

    Profesión: Médica
    Trasfondo: Creció en la gran ciudad de New York, ambos de sus padres fueron artistas conocidos de Hollywood y Broadway, pero a ella simplemente no le llamaba la atención el arte tanto como la ciencia y demás. Fue a estudiar medicina a Washington y se comunica con su familia después de todo.
    Aunque hayan varias diferencias entre ella y su familia, los ama bastante. Su mayor temor es quedarse sola y no tener a nadie en quien apoyarse.


    Last edited by Mishu; 21/03/2016, 19:00.

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    • #3
      Vengo a inscribirme (?)

      Nombre y Apellido:
      Alexander Snow
      Edad: Mayor de 22: 40
      Apariencia: Es un hombre alto, con varias canas píntandole su cabellera negra. En su cara comienzan a nacer las arrugas de la edad y siempre suele tener una cara severa. Es de ojos negro tan profundos como la noche, y una estatura y corpulencia promedio; siempre viste con traje.
      Profesión: Psicólogo
      Trasfondo:
      Creció en una familia bastante adinerada y con muchas comodidades; aún así, como sabrán el dinero no compra la felicidad. Paso una infancia muy dura, viviendo bajo el mismo techo con un padre alcohólico y abusivo que lo golpeaba a él y a su madre; además todo su dinero era ganado a través de estafas que realizaba a distintas personas, por lo que tarde o temprano (Cuando alexander tenía 12 años) lo terminaron atrapando y enjuiciando. Alexander y su madre fueron despojado de todo y obligados a pagar todas las deudas por las estafas que su padre había cometido. Se fueron a vivir a un barrio y su madre tuvo que comenzar a trabajar de mucacama y él tuvo que rebajarse a pedir dinero en las calles. Las cordura de su madre se fue rompiendo con el pasar de los años, lo que desmotiva cada vez más al joven Alexander (que tenía grandes aspiraciones, entre ellas volver a tener las riquezas de antes) al no poder ayudarla. Cuando cumple los dieciochos años de edad, Alexander logra reunir todo el dinero suficiente para ingresar a la universidad a estudiar psicologia, carrera que eligió para poder ayudar a su madre que para ese tiempo había sido diagnosticada clinicamente bipolar, mientras aún tenía las deudas de su padre encima. Para cuando se graduó a los 22 años de edad, su madre se había suicidado en el hospital en el que estaba internada; esto sumió a Alexander en una depresión que tardo mucho tiempo en superar, pero de la que aún así salió. Con el pasar de los años se hizo un psicologo reconocido y logró pagar todas las deudas de su padre y formarse una riqueza propia. Sin embargo, su dura infancia le marcó considerablemente, volviéndolo un hombre frío y poco sociable que no piensa más que para sí mismo, pero que aún así no soporta las injusticias. Tiene ideologias politicas muy marcadas y severas muy parecidas a las de una dictadura; le gusta experimentar con muchos de sus pacientes induciendole ideas depresivas. Le tiene un miedo extremo al alcoholismo y las alturas.

      Spoiler: 

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      • #4
        Nombre y Apellido: Chris Sefaris
        Edad: 25
        Apariencia: De cabello negro relativamente largo y desordenado que siempre tiene una "lamida de vaca", ojos colo verde pálido, con los brazos llenos de cicatricez tanto de su pasado como del presente al tratar con plantas y no cuidarse, algo delgado y de estatura promedio usando ropa lo más promedio posible
        Profesión: Botánico
        Trasfondo: En un pasado un chico de pueblo se encargaba de recoger las platas para la boticaria de su lugar de nacimiento, ese mismo lugar servía como farmacia pero al ser muy joven Chris no aprendió más que todos los conocimientos sobre plantas antes de poder atender a un enfermo, su padre día a día cuidaba a la gente herida y enferma, al tener un doctorado en herbología sabía mucho y contaba con una amplia gama de libros con los que tuteló a su hijo.
        Un día unos bandidos queman al pueblo con toda y la gente llevándose a las mujeres y torturando a los hombres y niños, en un intento desesperado por salvar a su hijo, que le arrancaban la piel de los brazos con las uñas frente a él, se tira contra los capturadores y logra matar a uno de ellos dejando espacio para que escape sin mirar atrás... llega a una ciudad como huérfano y años después cuando sale logra entrar a una universidad de herbología tras tantos años y como un genio se gradua a los 24 años llegando a donde está ahora...
        Last edited by xpoke; 21/03/2016, 18:51.


        ________________________________________________

        Lee mi Fanfic: Pokémon Shi Daos


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        • #5
          Nombre y Apellido: Celes Bellschmidt.

          Edad: 24 años.

          Apariencia: Alta, pelo medianamente largo y opaco, ojos tan o más negros que la maldad, tez morena. En su rostro se marca el resentimiento, pero también la chispa que le insta a seguir con vida y es el conocer a más personas; sí, es tal como una enferma bañada de una parpadeante esperanza.

          Profesión: Enfermo.

          Trasfondo: Nació en medio de la hambruna, sus padres vivían en los suburbios y eran especialistas en aumentar la tasa de natalidad. A los siete años, por culpa de un borracho de mala sangre, terminó huérfana. Fue adoptada por una familia de clase media, no tiene idea de que habrá sido de sus hermanos, pero lo cierto es que se identificó su enfermedad a los diez años (ahí no sé si la enfermedad del personaje es a elección). Desde entonces vive enjaulada en su casa, no la dejan salir y un amigo de la familia ha hecho de tutor por varios años, interesándose al mismo tiempo por su caso.

          En cuanto a personalidad, es tímida e introvertida. No le gusta hablar de sí misma, pero la curiosidad le brota cuando entra en confianza. Le tiene miedo a los rayos, pero no a la lluvia en sí. ¿A la muerte? Convive con la idea día a día, para ella no existe un mañana, pero sí un ahora.


          No sé qué me agarró por crearme un personaje tan trágico, no me siento yo [?].

          — What are you doing?
          — I'm walking like a skeleton.
          — No, skeletons don't walk like that.
          — That's how *you* walk.
          — No, I don't.

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          • #6
            Nombre y Apellido: James Howlett
            Edad: 28.
            Apariencia: Joven, alto mide 1,78 m, cuerpo atletico

            Profesión: Policia
            Trasfondo: Un oficial novato, que tiene 4 meses en la policia después de graduarse con honores en la academia. Es padre de una niña de tres años, mientras esta en el trabajo esta al cuidado de su esposa. Es un justiciero que siempre esta dispuesto a defender a los más indefensos.

            Siempre esta listo para acatar ordenes de sus superiores, pero duda cuando son en contra de sus principios y de lo que aprendio en la academía. Con un alto nivel deductivo, su mayor sueño es llegar a ser detective en su departamento.

            Sus mayores miedos, es que le pueda pasar algo a su familia. También suele sufrir de vertigo, aunque si es por alguna tarea que tiene que hacer, se arriesga aunque sus movimientos quedan ralentizados.

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            • #7
              Nombre y apellido: Alex Evans

              Edad: 23

              Apariencia: joven bajo de 1.69, cuerpo delgado

              Profesión: domador

              Transfondo: Un joven que desde su infancia sufrió de burlas por hablar con criaturas inexistentes, nunca tuvo muchos amigos pero eso no lo detuvo a crear el suyo.
              Cuando tenía 8 años perdió a sus padres por lo cual tuvo que mudarse con su abuelo, a los 15 años perdió a su abuelo todos creía que se iba a suicidar pero siempre que estaba triste recordaba las palabras de su abuelo "para alcanzar el cielo hay que besar al suelo, ser más fuertes que la muerte y sobrevivir a este duelo".
              Nunca fue bueno con el deporte y el ejercicio por eso no puede cargar cosas pesadas pero "su amigo imaginario" lo ayuda y lo defiende.
              dos años después de la muerte de su abuelo intento seguir al amor, una joven chica que era trapecista en un circo ambulante, el encargado del circo solo le dio trabajo como alimentador de los animales. Un día quedo enserado en la jaula con los tigres donde con un movimiento los detuvo o eso creyeron pero él tenía la ayuda de su “amigo imaginario”.
              Como era su maldición su amor murió en un acto donde fallo la red, de nuevo quedo solo con su amigo y con las palabras de su abuelo.
              Last edited by antoniosan49; 21/03/2016, 21:12. Razón: Olvide poner como llego a su profesión.
              Barend Evans


              Academia Pokémon
              Cronología & Inventario

              "Odisea Pokémon"

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              • #8
                Nombre y Apellido: John Track
                Edad: 34
                Apariencia: De músculos grandes, barba descuidada y cabello sucio y largo que suele sostener con un moño por atrás. Ojos negros y piel descuidada por la exposición prolongada al sol. Es un hombre peludo y de aspecto rudo.
                Profesión: Carnicero
                Trasfondo: Procedente de Texas, Estados Unidos. Nunca conoció a su padre, si es que tuviera uno, y su madre no hizo mucho por el mas que mandarlo a la escuela, el joven creció y se vio obligado a trabajar con sus propias manos sin descanso para poder sobrevivir y no morir de hambre, por lo que consiguió un trabajo cortando carne en una vieja fabrica. Bregar con sangre y carne es una de sus cosa favoritas en este mundo, ya que no conoce otras. Usa el poco dinero que gana en cigarrillos y apuestas ilegales.

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                • #9
                  Nombre y Apellido: Dino Mulder
                  Edad: 34
                  Apariencia:
                  Spoiler: 
                  Pero más joven

                  Profesión: Soldado
                  Trasfondo: Un joven soldado que a pesar de su corta edad es muy reconocido en el campo de batalla y también honrado por nunca dejar a un compañero atrás, mientras tenga la opción de salvarlo siempre lo hará aunque ponga su vida en peligro, su familia no tenía suficiente dinero para mantenerlo así que fue la primera razón para meterse en el colegio militar y pasar a ser soldado, sus mayor miedo es no lograr salvar a un compañero en batalla y perder algún familiar.

                  Ibuki Mioda <3

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                  • #10
                    Nombre y Apellido: Anubis Realise

                    Edad: 26

                    Apariencia: Pelo oscuro, ojos de diferente color, uno castaño y el otro ambar. 1'80 m. Tiene una cicatriz en la base de la espalda con forma de ave.
                    Aparicencia: 


                    (ignorar las orejas puntiagudas(?)

                    O y todos los derechos de imagen a su autor)


                    Profesión: Modelo (because i'm fabulous beach)

                    Trasfondo:
                    Nació en los barrios bajos de la ciudad. Tuvo que hacer de todo para sobrevivir, robar, matar, venderse, etc.
                    Un día, a sus 15, una mujer la recogió de la calle y la acogió. La limpió, le dio una educación. Para compensarla, se metió a modelo para poder saldar su deuda.
                    Su mayor terror es quedarse encerrada en una jaula de cristal o con barrotes de acero, le hacen recordar un terrible trauma del pasado.
                    Last edited by Skov; 22/03/2016, 06:34.
                    Aurora Skov

                    Academia Pokémon

                    Cronología
                    & Inventario
                    Nyxeria Anubis

                    Odisea Pokémon

                    Índice y Datos

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                    • #11
                      Me inscribo io tambien (?

                      Nombre y Apellido: Leonel Lovecraft
                      Edad: 27
                      Apariencia: 1,70, en forma, musculatura norma,l ojos azules, pelo blanco, cicatriz en el ojo izquierdo, lineas en los ojos (como asi), campera negra, remera blanca debajo y jeans y zapatillas negras.
                      Profesión: Bombero
                      Trasfondo: Uno de 5 hermanos sin ser el mayor ni el menor, tuvo que valerse por si mismo por mucha parte de su vida y lidiar con sus problemas por si mismo. Su creativa y a la vez traicionera mente lo llevo a querer entenderla y controlarla mejor desde su juventud tomando la carrera de psicologia. Bombero porque lo obligo su familia para que sea de alguna utilidad al mundo. Tiene una personalidad muy dual, es reservado y a la vez ruidoso, distante y cercano, vive constantemente en una lucha contra si mismo por cual forma de su personalidad tomara el liderazgo en ese momento, pero prominentemente su personalidad oscila en el silencio y la obsesión por entender y ver cada detalle.
                      Su peor miedo es el no poder controlar su mente y volverse loco.
                      Last edited by +Nero; 22/03/2016, 21:18.




                      Spoiler: 

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                      • #12





                        MISIONES:
                        Consejo: Si el Game Master menciona algo en la misión, ustedes son capaces de utilizarlo. ¿Ejemplo? Si en su misión les dicen que hay una piedra en el suelo, ustedes pueden agarrarla y utilizarla para romper un vidrio. Este tipo de acciones pueden tener resultados positivos o negativos en la trama.
                        ¿Qué tipo de cosas no están permitidas? Utilizar objetos o realizar acciones que son especiales de otro personaje o sobrepasan las capacidades físicas de sus personajes. Por más que el Game Master mencione un automóviñ, no pueden conducirlo si no se lo permite la profesión del personaje.

                        Generalmente daremos nombre de calles o lugares. Ustedes pueden leer misiones ajenas para saber cerca de qué se encuentran sus compañeros, y así poder acercarse a ellos para formar alianzas o atacarlos y robarles sus objetos.

                        El Hambre de todos ha bajado en un punto.
                        Ariana Leonheart

                        Vida: 40/40
                        Hambre: 14/15
                        Cordura: 25/25
                        Fuerza: 10
                        Agilidad: 10

                        El tiempo jamás había pasado tan lento, llevabas una semana en el pueblo y ya deseabas marcharte. La razón de tu estadía había sido un llamado de Harold Shipman, encargado del departamento de salubridad e higiene y viejo amigo, debido a casos de escarlatina entre los niños del pueblo. Era una comunidad pequeña, te dijiste en aquel momento, no te llevaría más de dos o tres revisiones médicas en la única escuela primaria. No podías estar más equivocada.

                        Te retiras desgastada de la primaria Midwich y accedes a una calle con el mismo nombre. Palpas tu bolsillo para comprobar que llevas las llaves encima y caminas hasta el estacionamiento, este será el último día que pases allí. En tu corta carrera, jamás habías visto síntomas de ese tipo, mucho menos en niños de esa edad. Dentro de la escuela solo te has encontrado con casos de incubación bacteriana, nada que no se pueda arreglar con antibióticos, pero según la directora, hubo casos desgarradores. Sacudes la cabeza para deshacerte de los pensamientos, ya has llegado llegado al estacionamiento, solo deberás subirte al automóvil y dejar atrás el lugar. No hay rastros del sereno, aunque si puedes ver que ha dejado encendida la linterna sobre el mostrador. El silencio te acompaña a todos lados.

                        Caminas despacio por entre los autos, la mayoría posee un aspecto destartalado y una capa de óxido de hierro que imita la sangre seca. Encuentras tu coche sin dificultad, es el único moderno en aquel lugar. Desactivas la alarma y el pitido pareciera despertar a las alimañas del lugar, puras fantasías de una mente agotada, no te sorprendería que al volver a casa comiences a tener pesadillas. Cuando subes, revisas los asientos traseros sin razón alguna. Nada, vacíos tal cual los dejaste. Introduces la llave a un costado del volante pero al girarla no sucede nada, ni siquiera el ruido del motor carburando. Te recuestas unos minutos sobre el asiento y vuelves a intentar cada pocos segundos, pero sigue sin funcionar.

                        Podrías bajarte, darle una patada al neumático y buscar ayuda, ya que tu fuerte es la medicina, no la mecánica. Según recuerdas, hay una gasolinera cerca, aunque no puedes decidir si se encuentra siguiendo la calle Midwich o Bradbury. También hay un local dedicado a repuestos de autos, pero deberías cruzar todo el pueblo y no es algo que quieras hacer a pie. Antes de tomar cualquier decisión, guardas todo el instrumental médico en la mochila, nunca sabes cuando podrías necesitarlo.

                        Tus opciones:
                        — Puedes avanzar por la calle Midwich, donde llegas a ver algunas zonas residenciales en las que pedir ayuda o por donde puedes volver al colegio primario.
                        — El camino por el que te llevaría la calle Bradbury parece estar más iluminado, aunque no por eso transitado por gente.
                        — Puedes quedarte sentada dentro del automóvil esperando a que alguien venga, pero no es probable que tu estómago soporte la falta de comida.
                        Leonel Lovecraft

                        Vida: 50/50

                        Hambre: 19/20
                        Cordura: 20/20
                        Fuerza: 10
                        Agilidad: 8

                        Despiertas con la cabeza descansando sobre una roca. El cuello contracturado suena al levantarte, pero tarde o temprano tenías que hacerlo. El cuello y la espalda no es lo único que duele, la cabeza arde como el infierno. ¿Acaso era resaca por un exceso de bebida? No, imposible, la noche anterior estabas en servicio, no podrías haberte emborrachado. La noche anterior. Miras desesperado tu cuerpo, aún posees el pesado uniforme. Tirada en el suelo se encuentra el hacha con el que quiebras la madera en dos, pero el filo posee un hilo de sangre seca. Te desespera la posibilidad de haber cometido un acto atroz en un estado de emoción violenta y de locura, ya que no recuerdas absolutamente nada.

                        Podrías sacarte el uniforme para moverte más rápido, aunque debes admitir que te genera una ligera sensación de defensa extra. Conservar el hacha se vuelve algo obligatorio, no es que el pueblo sea peligroso, pero muy de vez en cuando, sientes la horrible sensación de que algo merodea entre las calles. Tu imaginación se ha vuelto algo perturbada después de contemplar tantos horrores en el fuego.


                        Al otro lado de la calle se abre un callejón estrecho por el que empieza a resonar música. Son melodías antiguas, vinilos que ya nadie baila y cuyas cajas solo sirven para acumular polvo. “Annie”, es lo primero que se te ocurre, la chica con mal gusto que conociste en tu primer día como bombero en el pueblo, hace ya una semana. Por primera vez reconoces la parte del pueblo en la que te encuentras, es la calle Craig. Sabes con certeza que al final del callejón te encontrarás con el bar de Annie, que por la música, parece estar aceptando clientes más temprano de lo normal. Miras hacia ambos lados de la calle antes de cambiar de vereda, pero el pueblo está muerto, no hay ningún indicio de automóviles o actividad social.

                        Tus opciones:

                        — Ir al bar de Annie para charlar con ella y conseguir información de lo que sucedió la noche anterior. La ceniza en el cielo indica que algo no salió bien, pero no puedes recordarlo.
                        — La carretera Riverside se encuentra a tu derecha, recuerdas vagamente que lleva al centro del pueblo, donde es probable que encuentres más gente, aunque no conozcas a nadie en especial.
                        — En cuanto a elegir el camino de la izquierda, ves algunas luces encendidas a lo largo de la calle Weaver, pero nada tan evidente como la música.
                        James Howlett

                        Vida: 40/40

                        Hambre: 19/20
                        Cordura: 20/20
                        Fuerza: 15
                        Agilidad: 8

                        Entras al pueblo por la calle Crichton junto a tu compañero Winston, el único oficial del departamento que posee licencia de conducir. La patrulla lleva las luces encendidas y una sirena estridente te parte el cráneo en dos; van a cuarenta kilómetros por hora, no hay apuro por llegar, el incendio por el que fueron llamados ocurrió la noche anterior. Al parecer los oficiales del pueblo estaban ausentes, pero un bombero forastero se encargó del asunto. Al menos esa es la palabra que usaron algunos aldeanos.

                        Winston se desvía varias veces del camino recto y roza el borde del asfalto. Frunces la nariz para intentar descifrar si ha estado bebiendo, pero aparenta estar limpio de alcohol. Pasados unos minutos más de viaje, se detiene por encima del césped. No puedes decirle nada, él es el conductor, así que debes estar cómodo con todas sus paradas y con la velocidad a la que decida conducir. Abre la puerta del conductor y se baja a la calle, por encima del vidrio te hace una seña con la mano, pidiéndote que lo esperes. Cuando se mete entre los árboles y desaparece, te das cuenta de que ha ido a orinar.

                        Lo esperas pacientemente desde la comodidad del automóvil, encendiendo la calefacción y la radio. Ojalá Winston volviera pronto para poder ir a tomar un café caliente a la cafetería, el clima gélido condensa el agua del aire y empaña el parabrisas. De pronto, logras sintonizar una estación de radio que no sea puro ruido estático. Al parecer es la radio de la Iglesia Luterana, que da un aviso sobre “buenas cosechas” y “el momento de obtener el paraíso”. No hay música, solo la voz muerta y ronca del sacerdote. Winston no vuelve y aquella atmósfera comienza a intimidarte, los árboles tras los que se escondió ni siquiera se mueven a pesar de existir una brisa violenta y helada.

                        Tus opciones:
                        — Puedes bajarte del auto e ir tras los árboles en busca de tu compañero, aunque el uniforme policial no da el suficiente abrigo para soportar el frío por mucho tiempo.
                        — Puedes ir hasta el pueblo, ya que logras divisar las casas a unos cien metros. Deberás hacerlo a pie, ya que Winston se ha llevado las llaves de la patrulla.
                        — Puedes permanecer en el automóvil tanto como quieras, pero allí no hay ningún tipo de alimento, y el hambre es un enemigo poderoso.
                        Alex Evans

                        Vida: 40/40
                        Hambre: 19/20
                        Cordura: 25/25
                        Fuerza: 5
                        Agilidad: 10

                        La caravana viaja por la ruta Bachman, un sendero pedregoso que hace saltar las ruedas y las jaulas que llevan los animales dentro. Tu vas sentado sobre una jaula de leones, ya que son las bestias que te tocará domar en este show. Sobre tus hombros cargas el tranquilizante y llevas varios dardos en la mochila, porque al ser animales que aún no conoces, nunca sabes con seguridad si intentarán herirte.

                        El vehículo se detiene frente al parque de atracciones de Lakeside. La entrada a este lugar es perturbadora, los disfraces de payasos yacen sobre las banquetas y una gran cadena oxidada rodea todos los mecanismos necesarios para darle vida al lugar. El líder del circo se baja para hablar con el encargado del parque, que según has oido, se llama Elioth Perkins y está involucrado en negocios sucios, aunque no sabes de qué tipo. Cuando se ponen a charlar, los observas con atención. El hombre posee un bigote fino y largo, reluciente al igual que las cejas y el cabello engominado, viste con elegancia y sus gestos corporales poseen la gracia de un hombre de negocios. Cuando terminan de discutir, el dueño del parque te dirige una mirada sagaz.

                        La caravana da media vuelta y avanza por la calle Sandford, en dirección al Motel Haerbey Inn, donde todos los miembros del circo se hospedarán por un tiempo. Según les cuenta el líder de la comitiva les dice que todos los gastos están pagados, que el señor Perkins se ha hecho cargo de todo.

                        Tus opciones:
                        — Puedes bajarte del vehículo que lleva las jaulas sin que nadie lo note y volver hasta el parque, hay algo allí que no te gusta, pero no sabes qué.
                        — Puedes seguir a la comitiva hasta llegar al Motel y descansar o explorar allí, ya que ha sido un largo viaje desde el pueblo anterior.

                        Dino Mulder

                        Vida: 40/40

                        Hambre: 14/15
                        Cordura: 20/20
                        Fuerza: 15
                        Agilidad: 10

                        El cielo llora sobre tu cabeza. Despiertas acostado sobre el banco de una plaza, mientras que el suelo de baldosas a tu rededor se inunda. La lluvia comienza a volverse torrencial y aún no entiendes qué está sucediendo, ¿dónde te encuentras? ¿y la guerra? Estabas por ir al campo de batalla, incluso llevas puesto el casco y conservas dos granadas en tu mochila, pero este no es el país en guerra, es un pueblo normal.


                        Corres bajo el manto de agua y te refugias bajo la cornisa de un edificio. Así lograrás evitarte un buen resfriado. A pesar de las múltiples paredes de lluvia que te impiden ver con claridad, logras ver los carteles con los nombres de algunas calles. “Avenida Toluca” llegas a leer. No hay nadie transitando las calles, que poco a poco comienzan a llenarse de agua. El ruido sordo de la lluvia te tranquiliza, pero no puedes olvidar que no perteneces a ese lugar, y que deberías estar cumpliendo un deber para con tu patria.

                        Das media vuelta para darle la cara a los edificios y te encuentras con una abertura que algunos quizá se atrevan a llamar puerta. De allí surge una oscuridad palpitante, temblorosa, que te invita a entrar. Miras hacia arriba y descubres un cartel. “Carnicería Butchers”.

                        Tus opciones:
                        — Puedes entrar al lugar en busca de algún carnicero que te de información sobre en qué tipo de lugar te encuentras, además de tener la oportunidad para comprar algunas raciones de carne, en caso de que te espere un largo viaje.
                        — Puedes ignorar la oscura entrada y seguir caminando por la acera, ya que no muy lejos ves un cartel borroso que dice algo como “Calle Tow”. En este caso, es probable que te resfríes, pero quizá encuentres habitantes que puedan ayudarte.

                        Alexander Snow

                        Vida: 50/50
                        Hambre: 19/20
                        Cordura: 20/20
                        Fuerza: 5
                        Agilidad: 10


                        El frío aire de aquella mañana helaba tus huesos. Estabas abrigado, pero aún así lo sentías como si rozara con tu piel de forma directa, quemándote de la misma forma que hielo apoyado sobre ella. La escarcha cubría el césped, y el rocío humedece el agrietado asfalto. Renegaste al ver que el clima comenzaba a arruinar tu elegante ropa.

                        No sabes como llegaste hasta aquí. No recuerdas siquiera haber emprendido un viaje, o tomado un vehículo público que te alcanzara hasta este lugar. Te encuentras sentado en un banco, frente a una parada de autobús, completamente en blanco. Por un segundo dudas de tu cordura ¿tal vez tu vocación comienza a afectar de alguna manera? ¿puede que escuchar las historias de tus pacientes te estén volviendo loco?

                        Oyes una campana sonar. Uno, dos, tres, cuatro segundos pasan. Oyes nuevamente otra campanada. Levantas la vista, solo para notar que en la calle de enfrente se encuentra una Iglesia. Parece abandonada; su fachada está destruída, sus hermosos vidrios mosaicos destrozados en miles de pedazos que yacían en el suelo. Alzas tu cabeza para buscar el origen del ruido, encontrándose metros más arriba, en la punta del edificio. Nadie había allí. Tal vez el mismo viento movió el objeto; lucía pesado, pero con el clima no te parecía raro aquello.

                        Miras hacia la izquierda, observando una extensa calle, con una Gasolinera en la esquina. Miras hacia la derecha, notando una densa neblina matutina que cubría parte del camino, ocultando algunos locales.

                        Tus opciones:
                        — Te diriges a la Iglesia, en busca de alguna persona que pueda responder tus dudas. Si alguien hizo sonar esa campana, tal vez aún se halle dentro, y por algún motivo, te sientes más “seguro”.
                        — Te acercas a la primera tienda de la calle que se extiende a la derecha, para investigar más sobre la dejadez del lugar. A pesar de la niebla, logras ver el estado abandonado de los edificios, lo cual capta tu atención ¿estarás frente a ruinas o un lugar habitado?
                        — Tomas la calle hacia la izquierda, pasando de largo la Iglesia, yendo directamente hacia la Gasolinera. Puede que el encargado te permita usar su teléfono.

                        Chris Sefaris

                        Vida: 30/30
                        Hambre: 24/25
                        Cordura: 20/20
                        Fuerza: 10
                        Agilidad: 10


                        Habías escuchado de este lugar, pero nunca lograste hacer tiempo en tu agenda para visitarlo… hasta ahora. No aparecía en los mapas, tampoco tenía un nombre reconocido. De hecho, no sabías el nombre, no tenías idea de dónde estabas parado, solo que allí había una planta muy especial, que solo creía en aquel lugar, y que querías ver con tus propios ojos.

                        La mañana era fría; habías salido desabrigado, y la helada penetraba tus cicatrices como si intentara abrir las viejas heridas. Avanzas hacia adelante, comenzando a notar cada vez más cerca los edificios del lugar. Una densa niebla cubría todo lo que se encontraba más allá de las primeras calles.

                        Te cruzas con lo que parece ser un viejo edificio en ruinas. El cartel que se halla junto a la puerta menciona que aquello es la Sociedad Histórica de … ¿De qué? el nombre del pueblo se encuentra tachado bruscamente con aerosol. ¿No era aquello extraño? parecía que nadie quisiera que se sepa el nombre del lugar, como si se avergonzaran de él, o tal vez querían que tú no supieras dónde estabas. Te detienes un segundo, dudando si aquello fue buena idea.

                        Cuando dejas de dudar, te planteas la idea de ingresar y ver si hay alguien allí dentro. Levantas la vista hacia el horizonte, para ver los estragos que el clima matutino producía en las calles. A unos pocos pasos ves el letrero de una Gasolinera; probablemente allí haya un teléfono y una tienda para comprar algunas cosas, o incluso una persona que resuelva tu duda.

                        Tus opciones:
                        — Entras al edificio de la Sociedad Histórica. Si aquello es un edificio histórico o museo, tal vez haya un guía que pueda darte algunas indicaciones de cómo continuar.
                        — Te diriges a la Gasolinera, en busca de un teléfono para comunicarte con alguien. Seguro allí también haya una tienda, todas las gasolineras tienen una; puede que comprar algo para desayunar no sea mala idea, e incluso hablar con el encargado para sacarle algo de información.
                        — Das media vuelta y te marchas del lugar. Algo no anda bien, y esa sensación es suficiente para decidir partir y olvidar la planta.

                        Celes Bellschmidt

                        Vida: 50/50
                        Hambre: 19/20
                        Cordura: 15/15
                        Fuerza: 10
                        Agilidad: 10


                        Tu delicado cuerpo no podía soportar la temperatura del lugar, que a pesar de ser matutina, disminuye cada vez más. Sientes cansancio y dolor, quieres dar media vuelta y marcharte del lugar, pero se lo debes a tu familia adoptiva, que durante años hicieron todo lo que estaba a su alcance para ayudarte. Cómo llegaron a él no lo sabes, ni siquiera ellos están seguros al respecto, pero debido a tanta investigación lograron encontrar el lugar que podía llegar a tratarte, y hasta curarte.

                        Con solo poner un pie en las asfaltadas calles de vuelves escéptica, dudando de si era cierto. Todo parecía tan abandonado; los edificios estaban destruidos, las veredas cubiertas de tierra y escombros. Aquel lugar parecían ruinas más que un pueblo. Observas ambos mapas que te entregaron; mientras el primero marcaba la ubicación exacta del pueblo, pero sin el nombre, el segundo daba un recorrido por las calles. Caminas unos pasos hacia adelante, cruzándote con el cementerio marcado en el pedazo de papel. Un escalofrío recorre tu cuerpo; la muerte era un tema recurrente en tu vida, y aquel lugar lo representaba muy bien.

                        El hospital está solo a unas cuadras cinco o seis cuadras adelante. Podrías continuar avanzando hasta allí, aunque el cansancio comenzaba a invadirte. Buscas algún otro punto en el mapa que te permitiera descansar, hallando una Taberna a unos pocos metros de tu ubicación. Aunque no era el mejor ambiente para sentarse y relajarse, era el más cercano.

                        Tus opciones:
                        — Avanzas hacia la Taberna. Tal vez forzar tu cuerpo a tanto no es la mejor opción; has hecho un largo viaje, y puede que lo mejor sea tomarse unos segundos de descanso en aquel lugar antes de continuar.
                        — Caminas las cuadras restantes hasta llegar a Hospital. Será un agotador recorrido, pero en el camino puede que te entretengas viendo alguna que otra tienda, o encuentres un buen lugar para comer y denscansar.
                        — Te sales del camino, investigando un poco los alrededores. Algo te parece extraño; si aquello era un pueblo ¿porqué no aparecía en el mapa? ¿qué motivo ocultaba para esconder su nombre? ¿a qué se debe el aspecto decadente de todo?

                        John Track

                        Vida: 40/40
                        Hambre: 24/25
                        Cordura: 15/15
                        Fuerza: 10
                        Agilidad: 10


                        Haber sido despedido de tu anterior trabajo fue como tocar fondo. Allí no ibas a encontrar nada más que te convenciera de permanecer, por esa misma razón tomaste tus cosas y te marchaste. Donald, un viejo amigo tuyo, te había recomendado como empleado en un frigorífico de un pueblo cercano. La idea de comenzar en un nuevo lugar te daba pánico, pero confiabas en la ayuda que Donald te había entregado.

                        Encontrar el pueblo te fue difícil. A pesar de todas las indicaciones pedidas, nadie parecía saber exactamente dónde se encontraba. Tras dar algunas vueltas en el auto, adviertes a lo lejos algunos carteles y antenas de gran tamaño, deduciendo que allí estaba el lugar que buscabas. Continuaste carretera arriba por la calle Standford, cruzando lo que parecía ser un hotel del lado derecho, y un parque de diversiones del izquierdo. Una neblina cubría parte de la ruta, impidiéndote ver con precisión a grandes distancias. La mañana era helada, y entre la nube blanca y la escarcha, comenzabas a arrepentirte por la decisión de salir temprano. Tu indignación aumenta al escuchar una explosión, y ver que el auto se detiene. Bajas, cerrando de un golpe la puerta a tu paso, solo para notar que una de las ruedas traseras está pinchada, producto de un pedazo de vidrio tirado en el medio del camino. Esto era el colmo. No solo sientes el frío y cansancio de la mañana, sino también la rabia por estar detenido a poco de llegar.

                        Caminas algunos metros siguiendo la calle, esperando encontrar alguna persona que pueda darte una mano. Aún estas lejos de los primeros edificios que componen el pueblo, pero relativamente cerca de los dos que ya pasaste. Podrías volver hacia atrás y pedir una mano con el auto, pero no sabes si habrá alguien cualificado para eso. Avanzar sería algo fastidioso bajo aquel clima, pero situaciones desesperadas requieren medidas extremas; recorrer a pie el lugar buscando un mecánico o alguien con conocimiento es una tarea difícil, pero que podrías realizar.

                        Tus opciones:
                        — Puedes retroceder e ir a pie hasta el Hotel. No estás completamente seguro de lo que encontrarás allí, pero tal vez haya una persona que pueda darte una mano, o tal vez un teléfono para pedir una grúa.
                        — Sigues avanzando hacia el pueblo. El clima y largo camino hará estragos en tu estado, pero al menos hallarás algo de ayuda segura, e incluso un lugar para comer y descansar.
                        — Entras nuevamente en el auto, esperando. El frío es demasiado para ti, por lo que prefieres quedarte en el asiento del conductor con la calefacción encendida; probablemente alguien pase y te de una mano.

                        Anubis Realise

                        Vida: 40/40

                        Hambre: 24/25
                        Cordura: 20/20
                        Fuerza: 5
                        Agilidad: 10

                        Sientes como todo gira a tu alrededor. Padeces de un agudo dolor de jaqueca, tus piernas tiemblan y tus dientes castañean. Hace frío, y con la poca ropa que llevas lo sientes. Estás recostada en una cama, solo con una fina sábana abrigándote. Apoyas la espalda sobre el respaldo, sosteniéndote la sien, mientras echas un vistazo. Un televisor encima de un mueble se encuentra encendido, mostrando solo estática. Sobre la mesa de luz ves un velador apagado y un vaso de agua. Cuando el dolor se calma, recuperas la compostura. No sabes cómo llegaste hasta allí ni dónde estás ¿te han secuestrado? ¿habrán hecho algo contigo? No puedes recordar nada, intentarlo produce una jaqueca aún peor.
                        Tomas el resto de tu ropa y te vistes. Caminas hasta el baño de la habitación, y te detienes frente al espejo. Tu rostro lucía cansado, por lo que decides mojarlo con algo de agua. Respiras profundamente, tratando de mantener la calma. Necesitabas respuestas.

                        Sales del lugar con prisa, estando de pie frente a un barandal. El aire libre te sentaba bien, a pesar del clima frío y húmedo o la carencia de los rayos matutinos. Giras tu cabeza, para notar el número 205 en letras doradas pegado a la puerta.

                        Quieres salir corriendo de aquel lugar, o al menos hallar alguien que pueda responder tus dudas, pero algo captaba tu atención; para tratarse de un edificio con apartamentos, o un pueblo, había muy poco ruido y movimiento. Te acercas a la barandilla, mirando hacia abajo. El patio cargaba con una hermosa piscina, aunque vacía, rodeada de sillas y sombrillas. Del lado derecho ves puertas con número, probablemente más apartamentos. Giras tu cabeza hacia arriba, notando un tercer piso. En el extremo del pasillo logras ver la escalera que dirige hacia arriba o abajo.
                        Si sientes curiosidad por el lugar, te animarás a recorrer los diferentes pisos, acercándote a las habitaciones en busca de vacías, o revisando cada rincón. Pero puede que desconcentrarse y divagar no traiga respuestas, y aún debes averiguar que hacías recostada en la cama de un apartamento que no reconocías.

                        Tus opciones:
                        — Revisas un poco el edificio y los diferentes apartamentos, dando una vuelta por el segundo y tercer piso,.
                        — Bajas al primer piso en busca de la salida del edificio. Probablemente en el camino te topes con un empleado que pueda ayudarte.
                        — Permaneces encerrada en tu habitación. Tal vez haya algo allí que tenga las respuestas, o puede que pronto llegue alguien a buscarte, por lo que ver televisión no es tan mala idea.
                        . @Dkvn @Skov @Overly. @Kate. @+Nero @antoniosan49 @Kappuccino @Teos @xpoke @Iron Fist .
                        Last edited by Matthew Crown; 23/03/2016, 21:40.

                        Gracias Eli <3

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                        • #13
                          [MENTION=21380]Matthew[/MENTION]

                          Pasaron unos diez minutos de que se fue Winston, era extraño su comportamiento. No parecía haber ingerido alcohol, porque no expedía el aroma característico de esas bebidas. La lluvia no tenía pinta de cesar, y Winston se llevo el único chubasquero que había en la patrulla, incluidos las llaves del auto.

                          Para pasar el rato, y ver a lo lejos el pueblo, reviso que mi arma este bien engrasada y preparada. Lo estaba, pero para mi suerte mi arma solo tenía tres balas, se que el pueblo es tranquilo, y no requiere que estemos bien armados, pero con las instrucciones que recibí en la academia, sabía que siempre tenía que estar preparado.

                          No podía seguir esperando a que regrese Winston, no iba a dirigirme a los arboles. Preferí caminar en dirección del pueblo y tratar de localizar a alguien que me pueda decir como llegar a la casa que se incendió la noche anterior o por lo menos decirme donde localizar al bombero, para hacerles unas preguntas y poder llenar el informe. Era una de mis primeras misiones y no quería estropearlo.

                          Bajó del coche, en dirección del pueblo. La lluvia era fuerte, poco a poco empezaba a llenarse la vereda con el agua, se podía caminar bien, pero lo más seguro que termine pescando un resfriado. Por lo menos trataría de encontrar la cafetería para tomarme ese café y calentarme un poco.

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                          • #14

                            [MENTION=21380]Matthew[/MENTION]


                            Síntomas y situaciones poco comunes.

                            En vista de las circunstancias, reflexioné por unos instantes lo sucedido estando aún dentro de mi auto. Pensando meticulosamente en cada una de las opciones que me fueron dadas según la necesidad de mi subsistencia, llegué a una conclusión. Acompañada por la pálida luz de la luna, por siempre mi fiel compañera y mi motivadora, no podía permanecer en lo que era la comodidad de mi auto, ya que por más cómodo que fuera, una mujer sola rodeada por la oscuridad y nada más, debía de buscar más opciones. Sin temer la pena ni gloria, tomé cada uno de mis artefactos médicos introduciéndolos a mí mochila-bien podrían servir para alguna emergencia-y por supuesto, sin olvidar las llaves de mi auto. Intuí que si la alarma había funcionado, pero este no había arrancado, lo que le hacía falta era batería. Aseguré cada puerta de mi auto manualmente, de todos modos siempre tenía la manía de hacerlo, teniendo batería o no.
                            La calle Bradbury me pareció la mejor opción por la cual podría estar una gasolinera; estas contando con alguna tienda que funcionara las 24 horas, obligatoriamente tendrían a algún empleado ahí para ayudar.
                            También tomé en cuenta que siendo Midwich una calle tanto con zona escolar como residencial, era poco probable que una gasolinera estuviera posicionada ahí, era totalmente ilógico. Violaría cualquier principio tanto urbano como rural.
                            Estas eran las ocasiones en que una vez más, ponía a prueba mis agallas.

                            Comment


                            • #15
                              [MENTION=21380]Matthew[/MENTION]

                              Después de la charla que tuvo el líder del circo con el señor Elioth Perkins encargado del parque, algo no me parecía bien tenía un raro presentimiento de que algo malo estaba pasando, pero no sabía que.

                              - No crees que algo anda mal amigo – le dije a mi amigo “imaginario”

                              La caravana se dirigía Motel Haerbey Inn que supuestamente el señor Perkins había dejado todo pagado. Mientras seguíamos avanzando sobre la calle Sandford seguía teniendo esa inquietud en mi mente de que algo raro estaba pasando.

                              Tome mi tranquilizante y la mochila que tenía los dardos que se me habían otorgado para bajarme de la jaula de los leones en la que estaba subido, en el primer bache que pasamos aproveche el zangoloteo de la careta para echar un brinco y bajarme para averiguar que pasaba en el parque.

                              Mientras caminaba sigilosamente por la banqueta hasta llegar a la entrada del parque la cual tenía una esencia muy sombría, tome uno de los disfraces de payaso que habían tirados.

                              - Por si acaso llego a necesitarlo – pensé mientras caminaba en cuclillas.
                              Barend Evans


                              Academia Pokémon
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                              "Odisea Pokémon"

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