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Pokémon: Realidad Virtual

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  • #16
    Capitulo III: Islas Espuma
    [Rol player: Rantaro Amami / Edad: 16 años / Experiencia en el episodio: Faleon+6, Krauss+6, Lopunny+6, Pupitar+3 / Ubicación: Islas Espuma
    » Respuesta

    Todo parecía ir bien, obtuvimos las mochilas y logramos contener a esa poderosa manifestación. Sin embargo, no asimilaba del todo encontrarme en un sitio tan diverso como este, muy distante de la realidad misma y a su vez igualada. La línea de lo real y ficticio se perdía en el horizonte de la isla y su paisaje. Alcé mi rostro para sentir el aire que iba mezclado con los olores del mar salado y la arena de la costa. Razoné en dejar a Faleon reposando en su Pokeball, merecía un descanso.

    Luego, en las alturas cerúleas, unas cajas que parecían animadas en movimiento, como en los videojuegos se acercaban a cada uno de nosotros; contaba con descripciones que expresaban:

    Usuarios han votado por ustedes, pagado con sus dólares para que pudieran sobrevivir en él.

    —Wow… no sabía que tanta gente nos observara, esto servirá bastante –comenté sorprendido por los generosos regalos que adquirimos. Sin dudarlo un poco comencé a curiosear los objetos. Había una gran variedad de cosas útiles, siendo en su mayoría Pokémon para aguantar el largo camino que me esperaba, también se encontraban medicinas, megapiedras y cristales Z para ellos; mis ojos se iluminaron titilantes, además de arquear mis cejas hasta el punto de desaparecerlas cubriéndolas con mi cabello, dada la expresión parecía un niño el cual acababa de abrir su regalo de navidad.

    No transcurrió mucho tiempo de recibir las donaciones, cuando una figura morada se materializó frente a nosotros. Mi cuerpo entero de alguna manera se estremeció, había sentido pocas veces en mi vida un escalofrío así, y estaba seguro que no era por el miedo de muerte, una impresión más allá de eso que conectaba con el mismo subconsciente. El rostro del aclamado individuo era cruel, tan frío que al emplear contacto visual directo sentías una helada de invierno. El odio se reflejaba en su mirar.

    —¿Estas son las basuras que enviaron para mi entretención? —exclamó Mewtwo, revelando la capacidad de hablar, que ningún otro Pokémon mostró antes en esta realidad hasta ahora. No obstante, de nuestro grupo, Elizabeth, la chica de la propuesta encaró en amenazas a la legendaria manifestación. Como era de esperarse, enfrentarse solo a tal amenaza, era la peor idea que podías tener, aunque no solo fue ella, también el otro chico se lanzó junto a su Pokémon apoyándola.

    El tipo psíquico no dudó en destruirlos. Los levantó en los aires y los sacudió como títeres. Estuve desconcertado, incapaz de reaccionar, quedando asombrado completamente con la capacidad de sus poderes. Los poderes mentales hacían revolcarse a los dos muchachos en el aire hasta que cayeron al suelo vomitando solamente para ser aplastados por una piedra desprendida del cielo. Cuando concluyó, centró su atención en los demás, el asunto se volcaba a lo peor. Me sumí absorto en los pensamientos que surgían de mis dudas. Desprecio era lo que se podía percibir de Mewtwo, aclarando que él era más humano que cualquier cosa presente, tenía una incógnita que resolver, por qué se expresaba de tal forma hacía nosotros, a nuestro mundo.

    Su siguiente gestión fue atacar directo a una chica que estaba con un Rimbombee. Los levantó y la joven entro en llantos. Pero, de pronto todo se detuvo. Como si fuese una ilusión, del polvo en el aire comenzó a formarse una criatura rosada al lado de cada participante «¿Uh? ¿Más sorpresas?». Le di un vistazo al lado derecho, y para sorpresa, el espacio vacío de antes ahora lo ocupaba un Slowbro, de mirada despreocupada y picara, me observó mostrando una sonrisa, «Parece como si… si…».

    —¿Cómo si te miradas en un espejo después de pasar el test de un Pokémon Mundo Misteroso?, ajaja –interrumpió el Slowbro que también podía emplear mi idioma.

    —Oh, ¿lees la mente? –pregunté confundido.

    —¡Claro! Y en este momento te imploro que dejes de pensar cosas pervertidas con las participantes –sentenció con grandes carcajadas.

    —¿Eh? ¡No!, yo no he pensado algo así, y… menos en un momento como es… —antes de terminar mi frase, el espectáculo contra Mewtwo finalizó, teniendo en cuenta la superioridad numérica y el poderío mostrado por los Slowbro, él se fue. Logramos salir ilesos de ese final trágico que imaginé. Los aparecidos eran un virus, en la inscripción de sus cartas simplemente describía "malware".

    —Soy tu guardián, humano. Por los momentos no te puedo contar más nada —dijo Slowbro.

    —¿Más nada? O sea, ¿a qué te refieres? —mencioné en voz baja.

    —En realidad, no me acuerdo de nada, o tal vez te estoy mintiendo —respondió él, esa clase de respuesta, me hizo sacar de quicio, era la viva personalidad mía convertida en Pokémon, no sabía cuan insoportable podía llegar a ser hasta que hablé prácticamente conmigo mismo.

    —Ajaja, eres sorprendente, “guardián” —cuando me dejé de presentaciones con Krauss (así se hizo llamar el Slowbro) y de hacerles algunas preguntas que eran confesadas con dudosa veracidad, el silencio volvió a dominar entre nosotros, había que decidir el paradero de los objetos que ya no tenían dueños. En el debate se llegó a un acuerdo de repartirnos lo discutido.

    Cada uno había tomado los objetos propuestos a elección de los entrenadores que desafortunadamente no se encontraban ya entre nosotros. Individualmente los participantes estaban ingeniando su plan a largo plazo, estaba a nuestra disposición una isla completa por explorar, eso sin contar la amplia extensión (pensando en referencia con base en el videojuego) que podía haber más allá, sin embargo, eso acarreaba inseguridad en un mundo desdichado e incierto en donde nuestras propias vidas estaban puesta en juego. Lo más sensato es la idea de fortalecer al equipo y mejorar los lazos con ellos, tomando la idea de que ellos también tenían sus propios sentimientos y que eran el medio de defensa y ataque, se convirtieron en los compañeros más confiables que podrías tener.

    «¡Una batalla de entrenamiento!, ahaha, me vendría bien medir que tan eficiente soy como entrenador. ¡Me muero de ganas por ver las habilidades de los Pokémon donados!» inmiscuía mis pensamientos en un plan de acción, aunque la gran interrogante era encontrar a alguien dispuesto con una contienda amistosa, echando una mirada a los más cercanos en torno a mi posición, se encontraba una joven de estatura algo más pequeña que la mía, su cabello llegaba a los hombros y se lucía con tonos marrones; su vestimenta consistía en un suéter negro manga larga que cubre una camisa, asimismo contaba con una falda. Su expresión demostraba inocencia, con ojos tímidos se posaba titubeando con lo que iba a realizar.

    —Perfecto, haré una prueba con ella —comenté en voz baja acercándome a la chica, para luego alzar mi mano en modo de saludo-. Hola, es bueno encontrarte amigo~ —me mostraba con una sonrisa complaciente.

    —Oh —Parpadeó un par de veces—. Ho… hola…—levantó también la mano, con una sonrisa algo nerviosa—. Igualmente… mmm —hizo una mueca de perplejidad. Enfocando sus ojos a otro lado, para luego volver a verme más tranquila—. Me llamo Kailee, un gusto. Tu… uh… ¿Me necesitabas para algo? —me preguntó cortésmente.

    Antes de poder responder su pregunta, el Slowbro que me acompaña (que es tan osado como yo), se introdujo en la conversación:

    —Queremos practicar contigo, humana –manifestó alegre. Fijé mi mirada en él frunciendo el entrecejo.

    —De hecho, como dice mi acompañante, era eso —expliqué aclarándome la garganta, mirando un poco disgustado al Slowbro, él solo se reía. Puede que tengamos personalidades muy parecidas, de hecho, el poco tiempo que llevo conociéndolo, me ha estado fastidiando mis usuales bromas que frecuento— . Pero no puedo creer que ya me hayas olvidado, por tu expresión me doy cuenta que ya no recuerdas nada de mi —agregué entristecido.

    —Oh, ¿Practicar? Jejeje —soltó una risa después del acto improvisado de Krauss y yo.

    —Está bien, será divertido... Ah… ¿¡Aaaah!? —dio un paso hacia atrás, mientras sus mejillas se sonrojaron de la vergüenza.

    —¡L-lo siento! Soy una horrible persona… Discúlpame, pero solo recuerdo haberte visto en la sala y cuando combatiste contra Articuno —Se rascó un poco la cabeza, mientras volteaba, observando como su propio Slowbro la miraba mal.

    —¿Cómo te puedes olvidar de una persona asi de simple? —Le recriminó el pokemon de agua psíquico, haciendo que se ponga más roja.

    —Lo siento, «deberas»…

    —Ajaja, no me espera una reacción así, me agradas —me exalté al ver la vergüenza de Kailee, mi guardian y yo nos reímos por un rato.

    —En realidad, es un tonto que te está engañando, joven —refutó el Pokémon osado.

    —Tsk… descuida, según recuerdo jamás había tenido contacto contigo antes de… bueno…. la realidad virtual –bramé colocando mi dedo índice sobre mis labios, actuando pensativo.

    —Apropósito, gracias por aceptar~ - guiñé mi ojo izquierdo y expuse mi dedo índice para lucir la llave activadora de la megaevolución—. ¿Preparada?

    —Uh, eso fue cruel — acotó con disgusto la entrenadora. Solo quedaba el puchero que hacía y como su Slowbro movía su cabeza en forma de negación. Suspiro al instante, para poner otra vez un gesto alegre —. Claro. ¡Vamos hacerlo!


    El entrenamiento sirvió de mucho, permitiéndome ver las fallas de mi equipo, igualmente probé lo que era dar órdenes a varios Pokémon y el cambio en plena batalla. La adrenalina del combate no terminaba de quitarse por completo de mi cuerpo y rostro. Como si fuera una batería recargada, di inicio a mi siguiente paso en el plan a corto plazo, me despedí de Kailee para tomar rumbo hacía las cuevas de la isla. La Pokedex que vino en la caja me mostró las especies habitantes en esas zonas, sabía lo que me acontecía, por eso fui con cautela.

    El animado ambiente que se creaba por la compañía de los concursantes, se opacó por completo, casi en total silencio si no hubiera sido por las extrañas y espontáneas pláticas que tuve con Krauss por el camino. Faleon gozaba de buena salud, el descanso le sentó perfecto, con su vuelo me daba una visión táctica de la zona. De por sí, Isla Espuma no era tan grande, eso facilitaba el camino. Al pasar por la entrada de la caverna y hurgar por los alrededores, se apreciaba las corrientes marinas con vertientes que provenían del mar; las rocas húmedas y corroídas por el constante contacto con el agua y la humedad áspera del sitio. Más allá, avanzando con la visión, estaban los siguientes pisos en profundidad del subterráneo, de esa forma sonidos de distintos residentes se escuchaban con eco continuo. Como era de esperarse, para el Charizard quedó completamente descartada la idea de seguir volando, por precaución a los picos que se encontraban prolongados.

    La arena que agitaba el viento me molestaba en el rostro, varias corrientes de aire entraban por orificios, dejando fresca la brisa. La cueva estaba muy calma, los animales salvajes se limitaban a verme desde la lejanía, como si fuese exclusivo y estuviera reservado para alguien. Tales actos alertaron mis sentidos, y las preocupaciones fueron acertadas cuando tres figuras me rodearon impidiéndome el escape. Felinos de pelaje blanco me avistaban con feroces miradas deseosas de carne, produciendo gruñidos que me hacían retroceder hasta tal punto que me vi arrinconado. Eran Absol, destacaban por una complexión de pantera, su cuerno en forma de media luna a un lado de la cabeza y una extraña cola de cimitarra. Comenzaba otro combate y no esta vez no era de práctica, aparecieron pronosticando una catástrofe si no ganaba.

    —Ajaja, que comience la diversión —decreté al mismo tiempo que llevaba mi dedo índice al labio reluciendo el anillo activador de la megaevolución.


    Había ganado sin muchos contratiempos al trío Pokémon, se encontraban debilitados, así que decidí capturar uno de ellos; la actual condición del Absol elegido facilitó el proceso, se hizo una captura sacudiéndose tres veces la Pokeball, el pequeño contenedor teñido de blanco y rojo. Era mi primera obtención de un compañero por este medio, por esa razón agitaba mis manos por la emoción de haberlo conseguido. Slowbro me reprendía ordenándome permanecer alerta, resulta que se pone serio en momentos así o solo aparentaba para quitarme mi momento de gloría.
    » Opciones

    Last edited by Keytara; 30/01/2018, 21:56.

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    • #17
      Pokémon
      Realidad Virtual
      Saraky Drachentblaunt
      Inscripción
      Datos
      Misión I
      Era la primera vez que entraba en algo como esto, la realidad virtual. Nunca espere ser seleccionada para llegar aquí, donde posiblemente podría morir; a decir verdad, nunca le he tenido miedo a la muerte, la asumo como algo normal para mí, en cualquier momento todos vamos a morir, es un hecho, una realidad. Es por eso, que vivo mi vida al máximo, con optimismo y valor, sin contar las veces que he arriesgado mi propia vida por realizar alguna estupidez.

      Mi madre, antes de ser ingresada a la gran sala donde sería enviada para este “nuevo mundo”, me dijo que me cuidara y que sobreviviera a este lugar, me dijo entre lágrimas, nunca he sido muy apegada a ella, pero si tome su consejo en cuenta, le dedique una sincera sonrisa para luego decirle “espero que puedas verme”. Luego de eso entre a la sala contigua.

      El lugar me recordaba mucho a un hospital o un manicomio, ver todo blanco era algo aburrido, vi también chicos como yo, al parecer ingresaría juntos con ellos. Se bien que no puedo aceptar una amistad de ellos, sé que intentarán apuñalarme por la espalda, así que debo estar atenta a mi alrededor. Me quede apoyada en la pared mientras esperábamos el ingreso a nuestra habitación donde seríamos enviados a este juego, ¿Quién diría que la franquicia más grande de videojuegos sería una de las mil formas de morir? Pero aceptémoslo me sentía alagada de participar en esto.

      Una “enfermera” me llamo, me fui con ella por el pasillo principal hasta ingresar a la habitación que me correspondía, la penúltima puerta de la derecha. El aroma a desinfectante me inundaba, suerte que no me molestaba o ya estaría con arqueadas.

      - Por favor, recuéstese en la camilla señorita Saraky – le costaba pronunciarlo bien.

      - Es “Sa-ra-ky” debe cargarse el nombre en el “Sa” llega a sonar como si fuera una “Z” – le corregí al recostarme.

      - Es un nombre algo extraño y en especial su apellido

      - No es mi nombre real, no quise darlo – le comenté – este nombre lo ocupo mucho en mis videojuegos – la miraba sentada en la camilla, quería saber que me diría al saber la verdad.

      - Es sorprendente que le hayan dejado ingresar con este nombre falso

      - Lo sé, así les dará más interés a mis compañeros para conocerme – finalmente me recosté y gire mi cabeza para verla mientras me colocaba algunos sensores – ¿sentiré dolor?

      - Solo cuando le inyectemos unas medicinas y el suero – en ese momento entraron dos personas mas, seguro eran sus ayudantes - ¿no tienes miedo?

      - Claro que si – respondí sonriente – pero, digamos que perdí un tornillo y no puedo evitar no sonreír, por una parte, estoy muy animada por partir con esta aventura.

      - Te entiendo, mucha suerte.

      Luego de eso mis ojos se cerraron, producto de los medicamentos inyectados en mi cuerpo, pude ver como mi mente hacia conexión, mi cabeza me dolía como nunca antes, mi cuerpo empezaba a tener una serie de pequeños espasmos, seguro era por entrar a este lugar. Pero algo en ese momento me asusto, unos fuertes dolores en mi cuerpo, no era algo normal y la conexión comenzaba a tener cortes extraños, debo reconocer que mi miedo paso de 10 a 1000 en un segundo, no podía entendía lo que pasaba. Estuve así unos minutos, hasta que por fin la conexión volvió a establecerse.

      Ciudad Celeste

      Entre a este mundo, pero solo estaba yo, más dos chicos, quienes caíamos hasta una gran piscina, era increíble, podía sentir el agua y mi cuerpo mojado, obviamente no podía respirar bajo el agua, así que nade hasta la superficie para tomar una bocanada de aire. Mi cuerpo temblaba, no por el agua fría, sino por lo que paso en la conexión en verdad me asuste, no estábamos en el grupo principal y me miraba con ambos chicos que estaban allí, los había visto en la sala de espera, antes de entrar a mi habitación.

      Miraba el lugar, una piscina con mucha agua y un camino en medio de ella, si estábamos en Kanto, eso significaba una sola cosa. Estaba en un gimnasio y no cualquiera, era el Gimnasio de Agua, de Ciudad Celeste. Mire a los chicos quienes me regresaban la mirada, al igual que yo, sorprendidos de haber terminado aquí.

      — ¿Y qué vamos a hacer? — les pregunte a ambos

      — Secarnos. – me dijo uno de ellos quien nadaba a una de las orillas para salir.

      — ¡Nuevos retadores!

      Una voz femenina retumbo en el lugar, los tres nos giramos en dirección a la cual provenía. Una chica de cabello anaranjado y mirada fuerte nos observaba, junto a otros entrenadores, diferentes a los de nosotros, quede con la boca abierta al saber quién era.

      - ¡Misty! – en verdad era ella - ¡Tú eres la líder del Gym! – más que asustada la miraba sorprendida y alegre, nunca creí que la llegaría a ver en persona.

      - ¡No me sorprenden! —exclamó— todos los años los entrenadores me conocen. En su mundo, debo ser muy famosa.

      - ¿Famosa? – a que se refería con eso, no entendía su punto.

      - No sé si lo comprendas, pero este mundo nunca termina. No hay fin. Simplemente existe. ¿Ustedes creen que no sabemos sobre la situación de nuestra realidad? La aceptamos como tal y estamos agradecidos de poder vivir tranquilos. Lo que no significa que no queramos también volver con ustedes a ese mundo que ustedes llaman hogar. ¿La realidad? Es que es variable. Ésta es nuestra realidad, la suya es un sueño, o una pesadilla. Todos los años vienen entrenadores con agallas y miedos, y todos los años se van de la misma manera... pueden regresar cuando quieran, no iré a ninguna parte. No tengo enemigos de los cuales huir.

      Nadie hasta al borde para salir del agua, una vez fuera me estruje el cabello y parte de mi ropa, también quite el agua de mis botines. Espero no agarrar un resfriado por terminar en el agua. Uno de los entrenadores que eran de este mundo me entrego una toalla para secarme, no solo fue a mí, también al resto de nosotros.

      Le agradecí por el gesto y mientras me secaba uno de mi grupo se acercó a hablar con Misty, no podía escuchar su conversación, me dijo “nos vemos pronto” cuando se retiró. Al ver que la líder estaba libre, me acerque a ella con curiosidad, mientras mi mente recordaba lo que dijo. que conocía a los entrenadores que llegaban aquí ¿también me abra conocido cuando jugué alguna vez de niña?

      - ¿necesitas algo entrenadora? – arqueaba una de sus cejas al verme y su mirada fuerte no dejaba de resaltar.

      - Tu… ¿tú me conoces? – mi pregunta la impresiono por un instante y luego me respondió.

      - Creo que alguna vez te pude haber visto… hace mucho – me dijo con una leve sonrisa.

      - La verdad no he olvidado la vez que me enfrente contigo, cuando era niña, fuste la líder de GYM que más me dificulto en su momento.

      - Me alagas – me respondió ahora más alegre y orgullosa – como mencione antes, si necesitas algo, puedes venir cuando quieras.

      - Si, antes de irme, recuerdo que habían dicho que nos darían un kit, ¿has visto algo así? ¿cómo una maleta o algo similar?

      - Lo lamento, no he visto algo así por aquí – eso me decepciono un poco - pero ve a ver a la ciudad, quizás encuentres algo que te sea útil

      - Muchas gracias, creo que visitare el laboratorio del norte también

      - El Muchacho también se mostró interesado en el laboratorio, suerte en tu estadía.

      - La próxima vez que venga aquí, ¿tendrías una batalla conmigo?

      - Por su puesto.

      Camine con cuidado por el pasillo, en un momento me dio por estirar el cuerpo, cuando lo hice lo primero que estire fueron mis brazos y sin que me diera cuenta, había empujado a mi compañero, el cual volvió a caer al agua. Ante esto, decidí salir corriendo, seguro me odiará por lo que hice.
      Una vez fuera, camine por la izquierda, si este lugar era como el juego, al lado del GYM debería haber un centro pokemon, el de techo rojo. Me di cuenta de que aquí debería caminar más, no estaba en un juego como tal después de todo, había muchas casas y otros edificios de camino. Mientras caminaba podía ver más personajes del juego, personas normales como yo que caminaban a mi lado, pero parecían no notar mi presencia, era invisible ante ellos.

      Bueno no para todos, en un momento de mi andar, me sentí observada y fue cuando justo pase por un callejón, me gire para ver, pero no encontraba nada. Entre en el para ver en su interior, quizás sea alguien del grupo principal, pero solo halle basura por el lugar.

      - Hmm… debió ser mi imaginación – cuando me gire solo vi unos grandes dientes casi sobre mí, como queriendo morder mi cabeza.

      - ¡¡GAAARCHOOMP!!

      - ¡AHHH! – caí al suelo del susto y me araste alejándome de esa cosa – ¡pero que mierda!

      - ¿Gar? – me quede con la boca abierta al ver que se trataba de un pokemon, un pokemon estaba frente a mí.

      - ¡¿Garchomp?! – ya más calmada me levante y me acerque a él con cuidado, no esperaba
      encontrarme con este Pokémon tipo dragón. El me miraba curioso y movía su cola lentamente – eres enorme

      El pokemon se acercó a mí con cautela y me observaba con un poco de curiosidad. No pude evitar alzar mi mano para acariciarlo estire mi mano con precaución y el agacho su cabeza para dejar que le acariciara, su piel era tosca y escamosa, pero no parecía temerme. Pronto lo comprendí, el sería mi compañero aquí, me habían dicho eso al entrar aquí, creo que fue lo que me convenció al querer entrar, mis hermanas mayores dijeron que estaba loca por querer entrar a morir, solo por un pokemon.

      - En verdad eres tan real – en ese momento recordé que tenía uno de estos cuando jugué en la cuarta generación ¿acaso podría ser el mismo? – ¿eres tú Shark?

      - Gar – era el mismo Garchomp que alguna vez tuve cuando jugué pokemon platino, al saber que lo reconocí me sonrió y lamió mi cara, era divertido

      - Jajaja me alegra saber que eres tú compañero – se separó de mi para mostrarme una de sus garras, la cual colgaban dos collares, uno correspondía a una Garchompita y la otra era la piedra activadora – increíble, puedes mega evolucionar – tome ambas piedras y lo mire – no estoy segura como serán las cosas aquí, pero prometo luchar y no redime amigo – mi pokemon asintió con firmeza y le coloque el collar, que era similar a una correa de perro, con la mega piedra y yo me puse la llave activadora.

      - Garchomp – mi compañero me miraba alegre y luego me pregunte algo.

      - Shark, recuerdo que en la pokedex tu vuelas tan rápido como un Jet ¿es verdad? – al escuchar eso, Shark se puso de espaldas.

      Me indicaba que subiera a su espalda para que comprobara yo misma esa teoría, así fue como termine en su lomo y sujetándome bien de sus hombros, este inicio el vuelo. No me fije como, pero en dos segundos ya estábamos sobre la ciudad, era impresionante su velocidad, comenzó a volar por el lugar, podía ver todo desde arriba. Le indique que fuéramos al norte, tenía curiosidad de ver el laboratorio de Bill, no le tomo mucho tiempo llegar. Al bajar de él pude ver al chico quien se despidió de mi del GYM.

      - ¡Hey! ¿Qué tal? Jajaja – el chico se sorprendió al verme aparecer de la nada con Garchomp, estaba por entrar al laboratorio cuando me miro

      - ¡GAR!

      - No esperaba verte por aquí, ¿Cómo te llamas? Yo soy Saraky
      Last edited by Saraky_Blaunt; 22/02/2018, 16:08.
      lvl 22 lvl 23 lvl 23 lvl 7 lvl 18 lvl 9


      ------------- Promedio 17 -----------------








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      • #18
        -KAILEE MAYER-


        ENTRENAMIENTO Y EXPLORACION
        No se esperaba que ya hubiera gente que ya les estuvieran donando cosas. Kailee había recibido unos cuantos pokemon nuevos entre ellos. También había recibido unas cuantas mas cosas, y con el kit ahora se podía sentir algo, aunque sea un poco más segura.

        Ahora, con lo de Mewtwo y los Slowbros -el suyo parecía tener una personalidad algo gruñona, por cierto- tenía que pensar en cuidarse de todos los peligros. Aun se sentía algo aterrada de casi morir por causa de eso, en lo que tardo en tranquilizarse, y secarse las lagrimas que le causo la experiencia.

        -Hola, es bueno encontrarte otra vez~- Observa a un muchacho, solo un poco más alto que ella. Lo reconocía como uno de los muchachos que pelearon contra el Articuno.

        -Oh..- Parpadeo un par de veces, intentando procesarlo. -H-hola…- Levanta también la mano, con una sonrisa algo nerviosa. -Igualmente… mmm…- Hace una mueca, al no saber el nombre del otro.

        Enfoca sus ojos a otro lado, para luego verlo más tranquila. -… Me llamo Kailee, un gusto. Tu… uh… ¿Me necesitabas para algo? - Le pregunta cortésmente.

        -Queremos practicar contigo, humana- Escucha decir alegremente al Slowbro del otro, al cual chico mira con el ceño fruncido.

        -De hecho, como dice mi acompañante, era eso… Pero no puedo creer que ya me hayas olvidado, por tu expresión me doy cuenta que ya no recuerdas nada de mi.

        -Oh, ¿Practicar? Jejeje- Rie al ver la reacción que tuvo el chico ante el comentario de Slowbro. No creía que ella fuera la mejor opción para eso, pero si se lo pedían tan amablemente… -Esta bien, será divertido…- Recapacita la ultima parte -Ah… ¿¡Aaaah!?- Da un paso hacia atrás, mientras sus mejillas se sonrojan de la vergüenza. -¡L-lo siento! Em…- Intenta recuperar el recuerdo del muchacho, pero simplemente no lo hace. -… Soy una horrible persona… Discúlpame, pero solo recuerdo haberte visto en la sala y cuando combatista contra Articuno…- . Se rasca un poco la cabeza, mientras voltea, observando como su propio Slowbro la miraba mal.

        -¿Cómo te puedes olvidar de una persona asi de simple?- Le recrimina el pokemon de agua, haciendo que se ponga mas roja. En verdad se sentía apenada.

        -Lo siento deberas…- (offrol: Eso lo corregi dude why)

        En eso escucha al otro par soltando unas carcajadas.

        —Ajaja, no me espera una reacción así, me agradas

        —En realidad, es un tonto que te está engañando, joven

        —Tsk… descuida, según recuerdo jamás había tenido contacto contigo antes de… bueno…. la realidad virtual. Apropósito, gracias por aceptar~-Observa como le guiña el ojo. -¿Preparada?

        -Uuuh eso fue cruel. - Hace cara de disgusto. Ya se estaba empezando a sentir increíblemente culpable. Ahora solo le quedaba el puchero que hacia y como su Slowbro movía su cabeza en forma de negación.

        Suelta un suspiro, para poner otra vez un gesto alegre. -Claro. ¡Vamos a hacerlo!

        Batalla vs Rantaro

        A pesar de perder, no se sintió mal de eso. Le ayudo bastante mas de lo que podría pensar. -Eso fue muy entretenido. Gracias por este combate tan divertido.

        Se despide del entrenador, y ella toma su propio camino a la Laguna. Inspeccionaba el lugar, y decide sentarse en una roca cercana a ella. Aun no se acostumbraba mucho a la realidad virtual y todo el tacto era extraño para ella. Ademas de que aun sentía… angustia de lo que fuera a pasar.

        -Uf… -Observa a los alrededores y sacude la cabeza.-Todo estará bien…- Susurra mientras aprecia el lugar. -Me pregunto cuando nos darán una caña… No importa.- Se apoya sobre sus manos, mientras que Slowbro le recrimina que no debe de holgazanear y deben ir aunque sea a un lugar con población.

        Ribombee ♀
        Nivel: 50
        Hab: Polvo Escudo
        Naturaleza: Miedosa
        Objeto: Focus Sash
        - Psiquico
        - Fuerza Lunar
        - Bola de Polen
        - Aromaterapia

        Slowbro ♂
        Nivel: 60 (+6)
        Hab: Regeneracion
        Naturaleza: Bold
        Objeto: Slowbronite
        - Surf
        - Psiquico
        - Relajo
        - Rayo hielo

        Gallade ♂
        Nivel: 50
        Hab: Justiciero
        Naturaleza: Alegre
        Objeto: Galladite
        - Danza Espada
        - Psicocorte
        - A bocajarro
        - Puño hielo

        Lurantis ♀
        Nivel: 50 (+3)
        Hab: Respondon
        Naturaleza: Firme
        Objeto: Litostal z
        - Desarme
        - Puya nociva
        - Chupavidas
        - Cuchilla solar

        Umbreon ♂
        Nivel: 50
        Hab: Sincronia
        Naturaleza: Seria
        Objeto: ---
        - Toxico
        - Deseo
        - Proteccion
        - Juego Sucio

        Milotic ♀
        Nivel: 60
        Hab: Escama especial
        Naturaleza: Osada
        Objeto: Restos
        -Recuperacion
        -Toxico
        -Rayo hielo
        -Escaldar
        Last edited by Ginko-chan; 05/02/2018, 15:07.

        Kagura <3: 

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        • #19
          El llanto de nuestra alma.

          Mewtwo tenia mucha razón, sus palabras eran totalmente ciertas, usar a los Pokemon como maquinas no era correcto, ellos son seres que al igual que nosotros sienten y padecen, no dude en mirar a Excadrill, el era el vivo ejemplo de lo que Mewtwo nos dijo, el perdió a su entrenador y aunque pareciera muy fuerte, el por dentro estaba destruido.

          —¿De verdad sufren como nosotros? —me pregunte.

          No podía dejar de ver a Excadrill, en su mirada veía el sufrimiento. Había olvidado por completo todo lo que sucedió y me preguntaba si las cosas cambiarían, Mewtwo enfadado por nuestras actitudes, era algo que debía dejar de lado, ahora tenia que continuar mi camino hacia algún lugar de la región.

          Olvidarse de tus amigos es un grave error. —expreso Sabio.

          Una voz muy peculiar, era algo rara, tenia un sonido extraño y al voltear a ver, era un Slowbro que me observaba de una forma muy peculiar. Este Slowbro a mi parecer era diferente, se veía ¿Sabio?

          Podre ser un malware, pero un malware muy diferente, mis hermanos podrán ser tristes, furiosos, penosos, enamoradizos pero yo soy Sabio y eso me hace especial. —comento Sabio.

          Este Slowbro era inteligente y sabio, no parecía regresar a su pokeball por una extraña razón. Cerca de nosotros unas pokeballs en el suelo estaba en el lugar; estas les pertenecían a esos dos participantes que murieron por parte de Mewtwo. Slowbro me seguía y me daba algunos consejos, me recomendo no dejar las pokeballs en el suelo, tome algunas, unos objetos y detrás de una roca se ocultaba un Slowbro.

          ¡Tengo mucho miedo! —expreso el Slowbro con una voz temblorosa.

          Sabio reconoció a su hermana Cobarde, ella al ver a su hermano mayor se alegro y se coloco detras de este, me agradaban, ambos eran diferentes y la verdad ambos eran chistosos. Antes de ir a la Cueva, tenia un chico enfrente a el cual le dije que nos encontraríamos en un futuro, este estaba sobre su grande Steelix, vi como los participantes tomaban diferentes caminos pero el chico de un Charizard, lo primero que pensé era que quizás pueda seguirlo y ver si nos hacemos amigos. Cuando seguía al chico me tope con uno de los participantes que poseía un Salamance, aquella criatura tenia una vista intimidante, Excadrill quería luchar contra el y demostrar su fuerza.


          Aquel chico era muy fuerte, Excadrill estaba enfadado, deseaba probar su fuerza contra este pero al parecer eso no fue suficiente, el chico subió a su Salamance y siguió su camino. Recupere mis Pokemon con algunos revivir y continué el camino que el chico del dragón de fuego recorrio.

          Habia llegado a una cueva, esta estaba oscura y no podía ver con mucha facilidad, saque a Emboar para que iluminara el lugar con sus llamas, la cueva parecía estar vacía, los rastros de Pokemon no se veían por ningún lado.

          Hermano protegeme, tengo mucho miedo. —dijo Cobarde.

          La verdad Cobarde no ayudaba mucho, esta se la pasaba temblando del susto y creo que debería ayudarla con esto.


          Al llegar a una especie de lago, 5 Pokemon aparecieron de la nada; Dewgong, Crobat ,Poliwrath,Crobat y Bronzong saltaron a atracarme, el combate fue rudo, no tenia mucha confianza con algunos de los Pokemon como Lycanroc pero logre salir victorioso, algunos se sentían mas fuertes al derrotar a los salvajes con los que luchamos.

          Una fuerza irreconocible pero interesante liberan esos dos. —señalando Sabio a un Crobat y al Bronzorg.

          Nooooooo!! —grito Cobarde.

          Ella no quería hacer mas amigos, ademas esos dos nos atacaron y con lo cobarde que es de seguro no hablaría con ninguno.

          Al capturar a los Pokemon seguí mi camino, seguir al chico, este ya se había alejado pero no perdía esperanzas de quizás de hacer equipo otra vez con el.


          Datos

          Equipo:
          Excadrill / Altaria / Lycanroc-Dusk / Ninetales-Alola / Charizard / Slowbro (Sabio)
          Luego edito algunas cosas, las apariciones, acciones con otros participantes fueron hablados (aclaro)

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          • #20
            HUMANIDAD
            Islas Espuma III
            Venían triunfantes los cinco jóvenes, habían vencido a la bestia alada. Algunos raspones se asomaban por las partes visibles de su cuerpo y sus cabellos venían desordenados por las ráfagas y ventiscas que emanaba Articuno, suerte que ya no era un obstáculo del que debíamos preocuparnos. A lo lejos se miraba como interactuaban los unos con los otros, no habían dudas de que esa batalla les había ayudado a sentir compañerismo entre ellos. Cuando nos alcanzaron, la chica cuyo nombre desconocía tomó dos de los bolsos y se largó tras dar media vuelta junto a un chico que iba tras ella como si de un mayordomo se tratara, pero se detuvieron.

            Desde el firmamento cayeron unas cajas que se acercaban lentas a cada uno de nosotros; quise echarle un vistazo al contenido, pero antes de que pudiera abrirla, una criatura de un blanco artificial envuelta en aquella energía violácea hizo presencia ante nosotros. Mewtwo, un Pokémon que todos los fanáticos de la saga conocen y que incluso resuena en el conocimiento del resto, estaba entre nosotros. Sus ojos, enfurecidos sin motivo, me provocaban una sensación similar a los de Articuno, salvo que en esta ocasión no podía quitar mi vista de ellos, era inexplicable como a pesar del miedo intentaba hacerle frente.

            —¿Estas son las basuras que enviaron para mi entretención? —proclamó el Pokémon con el tono mas seco y temible que había oído.

            "Debía responderle" era lo que pensaba; tenía que quedar bien frente al público, era el motivo por el que entré aquí, pero no pude decirlo, no logré moverme un sólo milímetro de donde estaba, mi voz no salía, mi corazón no latía. Era como si el mismo tiempo se hubiera detenido para mí.

            —¡QUÉ TE CREES, SABANDIJA! —dijo la chica de antes con determinación...

            Mi atención quedó sobre ella, quién con temor en su mirada ordenaba a su Pokémon atacar a Mewtwo. Me pregunté por un segundo el por qué sus ojos no reflejaban la determinación en sus palabras, era contradictorio y, aún así, parecía auténtico. Esa voluntad tenía una explicación y era que no peleaba para ganar. De igual forma a cuando intenté hacerle frente a Mewtwo, ella sólo quería desaparecer de este mundo y ser derrotada por el Pokémon era el método más rápido para volver. ¿Volver? ¿sería posible? Cómo en un truco de magia en donde el mago se encarga de mostrarles otras realidades a sus espectadores, este no era más que un simple truco de la tecnología para entretener a las masas, no había forma de que el conejo de verdad desapareciera del sombrero, pero aún así, ¿por qué no ataqué como ella? ¿por qué le temí a una falsa muerte en un mundo virtual?

            Acompañando a la joven iba su "mayordomo" y su Pokémon que apuntaba con unas feroces fauces que salían extrañamente de su cabeza. Con un leve movimiento de manos, Mewtwo suspendió a los cuatro en el aire mientras su enojo iba más allá de lo imaginado. Comenzó a sacudirlos bruscamente con sus poderes psíquicos, nadie intentó salvarlos; me pregunto si habrá sido por su actitud de antes o porque notaron sus deseos de morir, puede que incluso fuera por miedo. Unos veinte segundos que se volvieron eternos bastaron para acabar con los cuatro, quienes fueron aplastados por una roca enorme que Mewtwo hizo aparecer de quién sabe dónde.

            —¿Ustedes creen que son superiores a mí? ¿que los humanos son superiores? ¿qué clase de estupidez es esa? ¿creen que su mundo es mejor que el nuestro? ¿pueden sentir el dolor de la muerte, de la pérdida, el nudo en la garganta y sus músculos tiritar de miedo cuando saben que el final está cerca? ¿sienten la gota de sudor recorrer su frente, sus bocas secas, el frío en sus narices? ¿creen que es muy diferente de su mundo? ¡nosotros sentimos lo mismo! ¿qué es ser humano? ¿la capacidad de llorar, de estremecerse, de ser feliz? Pues, entonces, no hay ninguna diferencia entre ustedes y nosotros... o la hay. Una muy clara. ¡Que yo, soy mucho más humano que ustedes! ¡¡Y los voy a destruir!!

            Como el villano de una película, Mewtwo dijo su monólogo. Parecía de locos, sus palabras no eran más que las de alguien demente, pero había algo de cordura en ellas. Pretendiendo justificar sus palabras, el Pokémon escogió a uno de nosotros que levantó con sus poderes; era Kailee. A diferencia de los anteriores, ella no se opuso en ningún momento al titán y si esto seguía así fácilmente podía ser yo el siguiente. Debíamos contraatacar, teníamos que luchar.

            El terror era más fuerte y no podía moverme; veía mi final en la chica y, junto a ella, las últimas gotas de esperanza. Era un game over...

            No. No eran gotas de esperanza ni el final de este juego. La inexplicable energía que acompañaba a Kailee poco a poco, pero también rápidamente, cobró forma física y sin dudar liberó a la niña con sus propios poderes psíquicos.

            —¡Ni muerto! —me sorprendió el nuevo Pokémon que hablaba confiado.

            Aún suspendidos, Mewtwo generó una esfera entre sus manos, la cual parecía incolora en un principio y que pronto se tornó oscura como las profundidades de un abismo; la lanzó hacia el Pokémon rosa, pero esta no alcanzó su objetivo, pues un nuevo Pokémon de la misma especie que el anterior usaba sus habilidades psíquicas para comprimir la esfera y reducirla a nada. El Pokémon estaba a mi lado, pero, a diferencia del de la chica, no pronunciaba una palabra ni otro sonido como los demás Pokémon. Conocía a ese Pokémon, era Slowbro, y no sólo habían dos, sino que eran tantos como participantes, cada uno con una personalidad diferente.

            Milagrosamente Mewtwo escapó del lugar, algo impensable hasta antes de que esos héroes aparecieran. Al ver los datos de Slowbro noté que no era como mi otro Pokémon, se trataba de error del juego al igual que aquella carta. Para mi mala suerte, el Slowbro no hablaba como los demás, se mantenía misterioso a pesar de lo que le preguntara y no volvía a su Pokéball. No era de nombrar a los Pokémon, porque se me haría más difícil recordarlos después, aunque este sería la excepción. Rouge sería el apodo de mi nuevo Pokémon, ya que me recordaba al famoso protagonista de los primeros juegos de Pokémon con su carácter silencioso.

            Repartimos los objetos y Pokémon de los caídos hasta el momento, ya que sería un desperdicio dejarlos abandonados. Al revisar el contenido de la caja vi que me habían dado un par de objetos y Pokémon que sin duda me ayudarían más tarde.

            Di vueltas por la isla acompañado de Rouge. Los demás se encontraban teniendo batallas de práctica, hubiera participado de una pero perder dañaría mi imagen e intentar ganar contra la pequeña me hubiera dejado como el malo de la película, además no me sentía listo para una batalla tras no haber sido de utilidad en ningún momento.

            Sin darme cuenta el Slowbro me había guiado a la costa de las islas que tras seguir el mar conectaría con el continente, por lo que decidí continuar por ese camino marítimo cuando Rouge hizo un ademán para que subiera a su espalda. Había intentado hacer tiempo por si aparecía alguien más, pero la intranquilidad que sentía en todo momento evitó que esperara más tiempo.

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            • #21
              POKÉMON
              .REALIDAD....VIRTUAL
              A L E X A N D E R...H A A S...|...J O E...C O L L I E R...|...1 7...A Ñ O S...|...P Y R I T E W O L F



              M I S I Ó N...I I I
              Pareciera que cuando piensas que la gente no puede ser más estúpida, siempre terminas por sorprenderte con la verdad. El joven miró con asco la sangrienta escena justo antes de tomar todos los objetos y pokémon que le correspondiesen. Analizó las pokeball que poseía con sumo cuidado y seleccionó cinco para llevar como equipo junto a Salamence. El montón de objetos sobrantes de los dos participantes que acababan de participar quedaron relegados en un rincón. Para muchos el simple acto de sacar provecho de un suceso tan funesto como la muerte de una persona sería una actitud más que repudiable, pero a Alexander poco le importaba “el qué dirán”.

              Examinó el monto de objetos sobrantes y cogió unos cuantos antes de seguir con su camino. La isla a simple vista parecía deshabitada y definitivamente no encabezaba la lista de destinos turísticos de la región. Si la memoria no le fallaba, al oeste se encontraba la Isla Canela, no era una gran urbe, pero serviría como punto de inicio y para hasta de entrenamiento.

              Alexander estaba a punto de subir en Salamence y echarse a volar cuando una voz lo interrumpió. Era un chico que se veía mucho más joven que él, tal vez un año o dos, quien sabe. Al lado del joven estaba parado un Excadrill que tenía una mirada muy fuerte para un pokémon de su estatura. Alexander estaba sorprendido, aunque no lo exteriorizara. El porte de Salamence intimidaba a cualquiera, ya lo había notado con los dos chicos con los que fue a recuperar los kits, pero ese Excadrill era... diferente.

              El joven le pidió a Alexander una batalla de entrenamiento. Alexander levantó una ceja divertido por tal proposición, ¿Acaso era una broma? La mirada sería y a la vez retadora que el Excadrill le dedicaba a Salamence decía otra cosa, "quizás no sea tan mala idea..." pensó Alexander antes de aceptar.

              Contrariamente a lo que Alexander pensaba, la batalla inició con un Mimikyu por parte del chico. Salamence no era un buen contrincante contra un pokémon hada, por lo que pensó rápidamente en otra alternativa.

              — ¡Toxapex ve! —Exclamó el joven liberando a dicho pokémon de la pokéball. Había que decirlo, los programas de televisión no le hacían justicia al verdadero aspecto de Toxapex, la gran cantidad de pinchos que componían su cuerpo le daban un aspecto intimidante cuanto menos. La batalla inició con Mimikyu saltando a la carga contra Toxapex con todo lo que sus fantasmagóricas garras le daban, más el ponzoñoso pokémon a penas y sintió los golpes. Toxapex envenenó a Mimikyu y usando trampa tóxica desgastó a Mimikyu poco a poco hasta que el pokémon cayo producto del envenenamiento y el cansancio, mientras Toxapex apenas y se sentía candado. "Y ni siquiera tuve que romperle el disfraz pensó Alexander".

              El siguiente en salir a la batalla fue uno de esos misteriosos Slowbro que habían surgido prácticamente de la nada. Alexander no había tenido mucho tiempo para socializar con el Slowbro que le había sido asignado como su "protector", había visto que esos misteriosos Slowbro eran capaces de hablar el idioma humano, quizás la comunicación con el suyo fuese más fluida.

              — Ve Slowbro, usa paz mental. —ordenó el joven al pokémon. Se le hacía un poco raro que el Slowbro que le hubiese tocado no tuviese la típica expresión ida con la que su especie acarreaba, muy por el contrario, este Slowbro se veía serio y calmado. Como si toda una mente maestra y calculadora se escondiera en esa adorable fachada rosa.

              El Slowbro enemigo mega evolucionó a la ver que el propio hacía lo mismo. Mientras uno se dedicaba a atacar, el Slowbro de Alexander solo permanecía en calma esperando el momento oportuno.

              — ¡Ahora! —ordenó Alexander, y en ese mismo momento Slowbro expulsó un potente cañonazo de agua hirviendo que fulminó al Slowbro enemigo y también a un Altaria que por más que intentó dar la batalla, cayó de tan solo dos golpes ante la fuerza de Slowbro. Alexander estaba sorprendido por el poder de Slowbro, pero usarlo hasta el final de la batalla sería muy fácil por lo que sacó a Salamence.

              El siguiente enfrentamiento fue entre Salamence y un Emboar que desde el primer instante se envolvió en llamas y golpeó a Salamence como si de un cohete se tratara, más el dragón esquivaba sus movimientos con suaves maniobras aéreas minimizando al máximo el daño que recibía.

              — Danza dragón, ahora. —Un fuerte rugido al aire se escuchó por toda la isla, Salamence dio vueltas en el aire avivando sus energías mientras se envolvía en una fugaz aureola rojiza-azulada.

              — Terremoto. —El dragón voló alto y luego aterrizó causando un poderoso remezón en la tierra que crujió a los pies de Emboar hasta que terminó debilitado y cubierto de tierra.

              Los siguientes en enfrentarse fueron Aegislash por parte de Alexander y Lycanroc por parte del chico. La batalla fue pareja en todo momento. El pokémon canino fue un duro rival y con una combinación de un movimiento Z y Triturar dejó contra las cuerdas a Aegislash, más Aegislash valiéndose de un movimiento Z acabó con el Lycanroc.

              Solo le quedaba un pokémon al chico y 5 a Alexander, pues Aegislash había quedo muy agotado del duelo anterior y fue fácil de vencer por un muy furioso Excadrill. Desde el inicio del enfrentamiento era notorio que Excadrill quería batirse contra Salamence y Alexander no era nadie para ir contra los deseos de ese pokémon.

              — Lo dejo en tus manos Salamence, usa Terremoto. —Como era de esperar el dragón fue mucho más rápido que el pokémon topo y tras dar un fuerte impacto contra el suelo dejó muy seriamente dañado a Excadrill. Mas el pokémon de tierra no se iba a dar por vencido, muy por el contrario, avivó sus fuerzas ejecutando danza espada, pero Salamence no le dejó ni tiempo para ejecutar un movimiento más antes de fulminarlo con un segundo terremoto.

              — Mejor suerte para la próxima. —dijo Alexander antes de montarse sobre Salamence y alejarse volando. Ya en el aire vio que a lo lejos un chico se montaba en un Slowbro y se alejaba de la isla por el mar. Al parecer no era el único que pensaba abandonar la isla y llegar al continente.

              El joven vio por última vez la isla antes de hacer uso de su colgante, mega evolucionar a Salamence y alejarse surcando los aires a toda velocidad rumbo al continente, con la peculiar escena de un chico montando un Slowbro detrás. Al menos un recuerdo gracioso tenía que llevarse de toda la barbarie que vivió en la isla que dejaba atrás.

              No obstante, solo pasó un momento antes de que divisará al joven del Steelix en problemas. Un Gyarados un Wailord lo miraban como si él fuera su siguiente presa. Salamence observó la escena y al instante comprendió que su entrenador se quería dirigir a esa zona.

              — Usa Danza Dragón. —Le ordenó al pokémon dragón. Una estela de color azul y rojo envolvió al incrementando su velocidad y avivando su fuerza. El joven y su dragón llegaron a la escena donde se encontraban el Wailord y Gyarados en un santiamén.

              — Garra dragón ahora. —Las garras de Salamence crecieron desmesuradamente envueltas en una energía verde-azulada y combinadas con la velocidad a la venia Salamence solo bastó un golpe para que el imponente pokémon ballena quedara debilitado y su enorme cuerpo descendiera a las profundidades inerte.

              El Gyarados intentó plantarle cara a Salamence, pero el pokémon solo se alejó del pokémon atroz volando y cayendo en picada sobre el usando el movimiento doble filo. Las alas de Salamence impactaron sobre Gyarados como una filosa guadaña y al igual que el Wailord, cayó desmayado de un solo golpe.

              Una luz roja envolvió el enorme cuerpo de Gyarados la criatura quedó confinada en una pequeña capsula. Salamence descendió lentamente y su entrenador se bajó de un salto, cogió la pokéball y se presentó ante el chico al que se podría decir había salvado de convertirse en aperitivo para una ballena.

              — Soy Alexander. — Le saludó extendiendo una mano, mientras que con la otra le ofrecía la pokéball en la que el Gyarados de hace momento había sido confinado.
              Last edited by PyriteWolf; 08/02/2018, 17:18.

              I am nobody, but nobody is perfect, therefore I am perfect.

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              • #22
                Rol Pokemon: Realidad Virtual

                ~Juan Mapie~

                Capitulo I: El inicio


                Caigo sin ningún motivo en lo que parece ser un domo lleno de agua. Mis pocas habilidades acuáticas apenas me ayudan a acercarme a una orilla y, con la fuerza que me quedaba, salir de aquello que parecía una piscina. Junto a mí, dos personas que nunca había visto en lo que aquí llaman “Realidad”. Cuando salgo completamente de la alberca, seco mis mangas y la parte de debajo del pantalón.

                Rápidamente me doy cuenta de que el grupo original que aparecía por todas las pantallas de televisión no se encontraba a mi alrededor, y no parecía ser el único en notarlo. Parece ser que de alguna manera hemos sido separados de ellos, desconozco la razón, pero mientras más alejado este de gente que ya ha preparado su pequeño grupo de acompañantes, mejor.

                — ¿Y qué vamos a hacer? —preguntaba la única chica del nuevo grupo.
                — Secarnos —respondía el tercer y último participante de la sala, con un tono notoriamente sarcástico.
                — ¡Nuevos retadores! —una chica joven que se encontraba notoriamente elevada a diferencia que los demás entrenadores que se encontraban en la sala, quienes al escuchar sus palabras nos voltearon a ver rápidamente.
                — Misty —respondía de nuevo el chico ajeno.

                Ese nombre era muy difamado en los lugares en donde yo vivía, se hablaba de una entrenadora de cabello naranja, muy animada; pero nunca había que dejarse llevar por su tranquilidad al hablar, es una deidad del mar que no dudara de comernos de un bocado si la situación se presentase.

                — ¡No me sorprenden! —decía súper animada, junto con su cabello que no paraba de moverlo con sus movimientos corporales— todos los entrenadores me conocen. En su mundo, debo de ser famosa.
                — ¿Famosa? —preguntaba el chico, quien no sé si lo hacía ya solo por molestar o realmente no está enterado de la situación actual.
                — No sé si lo comprendas, pero este mundo nunca termina. No hay fin. Simplemente existe. ¿Ustedes creen que no sabemos sobre la situación de nuestra realidad? La aceptamos como tal y estamos agradecidos de poder vivir tranquilos. Lo que no significa que no queramos también volver con ustedes a ese mundo que ustedes llaman hogar. ¿La realidad? Es que es variable. Ésta es nuestra realidad, la suya es un sueño, o una pesadilla. Todos los años vienen entrenadores con agallas y miedos, y todos los años se van de la misma manera... pueden regresar cuando quieran, no iré a ninguna parte. No tengo enemigos de los cuales huir.

                Me quede anonadado con las palabras de la entrenadora, eso me hizo notar que no solo era “cara bonita”. Aprovechando que mis compañeros aún seguían arreglando su cremallera y cabello, me acerque para tener la oportunidad de hablar primero con la líder de gimnasio, quien aprovechaba el tiempo para estirar los tendones que había dejado atrás.

                — Supongo que usted no vivirá muy lejos de aquí ¿cierto? —aprovechaba el hilo de la conversación para secarme la ropa que traía puesta, así como limpiar los lentes con un pañuelo mojado— Tráteme como un turista al momento de responder esta pregunta: ¿Qué localidades interesantes puedo encontrar por estos lares?

                La entrenadora lo pensó un momento, volteo a diferentes puntos cardinales y, sacándose la uña de la boca me contesto.

                — Aparte de mi bello gimnasio que es un punto indispensable —parecía que se estaba auto-destacando— si quieres algo con que moverte rápido podría recomendarte algo con la Tienda de Bicis, o podrías ir a un Laboratorio que no queda muy lejos de aquí, esta al norte del pueblo, de hecho.
                — Agradezco muchísimo la información —antes de retirarme, me voltee a ella para dirigirle unas palabras— además, espero que pueda darme un tiempo para prepararme para combatir contra usted, sería un honor.

                No espere a ver su reacción, pero espero que haya sido una positiva y no una que me repercuta en un futuro no muy lejano. Pase en medio de los dos entrenadores, la chica tenía una cara agradable, y el chico… tenia salud.

                — Espero vernos pronto —me despedía de ellos, pero mensaje no era para ambos, espero que lo capte la persona indicada.

                Al salir, dejo salir de mi Pokeball a mi fiel compañero Gallade, quien creo que sería el único que me haría compañía en todo el viaje y, además, sea fiel conmigo. Ambos dimos solo unos cuantos pasos para poder encontramos con un detallado letrero que se encontraba a las afueras del gimnasio

                “Líder del Gimnasio Pokémon de Celeste: Misty ¡La sirena distorsionada!”

                -A mucha honra lleva ese nombre —pensaba— ¿y si es una indirecta de que es peor que nada?, digo, se dice que las sirenas eran seres marinos que no dudaban en persuadir a los navegantes de la tripulación para ahogarlos y después devorarlos.

                Me perdía en mis pensamientos, tanto asi que Gallade tuvo que tocarme el hombro varias veces. Ambos caminamos sin ningún rumbo, para después darme cuenta de que ya habíamos llegado a mi primer punto de interés: La Tienda de Bicis. Había una gran variedad de ellas, y de muchos colores. Finalmente, después de fijarme con mucho detenimiento en el mecanismo, mi curiosidad me pico y me acerque al dueño del local.

                — Disculpe, estoy interesado en alguna de sus bicicletas —mentía para que me atendiera rápido— ¿Cuál es su precio?
                — ¡Claro muchachón! —decía claramente urgido, al parecer no había tenido ventas en un largo tiempo— puede llevarse la que usted guste por el raquítico precio de 1.000.000 P$, ¿se la lleva?

                Mis ojos quedaron como platos grandes, y la expresión de mi Pokemon acompañante también los marcaban, lo que hice fue simplemente soltar la bicicleta y, con toda la pena del mundo, retirarme lentamente del lugar, sin apartar la vista con el señor que con su rostro daba a entender tristeza y decepción; mi Gallade hacia lo mismo, solo que este aparto la mirada del triste señor

                Giré completamente mi cuerpo y, con un fuerte bostezo, decidí encaminarme a mi siguiente punto: un laboratorio local.

                Mis expectativas eran muy bajas respecto a lo que me iba a encontrar: Posiblemente un nerd que me hable de programación, sus proyectos y como estos innovan al mundo Pokemon, nada relevante. Pero a falta de lugares de este pequeño pueblo, creo que era conveniente dejarlo sin nada más que ver para poder irme de aquí.

                — ¡Hey! ¿Qué tal? Jajaja — volteo en dirección de donde venía la curiosa voz, para sorprenderme con un gigante Garchomp que venía hacia mi dirección, junto a el, la chica con de la que me había despedido antes.
                — ¡GAR! —gritaba el Pokemon de la curiosa chica, para que le hiciera espacio para aterrizar, suerte que alcance hacerme a un lado.
                — No esperaba verte por aquí, ¿Cómo te llamas? Yo soy Saraky —la presentación me pareció muy amistosa, y no quería meterme en problemas y mucho menos crearme un futuro enemigo, así que me pareció un poco cortes que me presentase de igual manera.
                — Mucho gusto Saraky, mi nombre es Juan, mi acompañante se trata de Gallade —mi Pokemon hacia un gesto amistoso— estaba a punto de dirigirme a un Laboratorio no muy lejos de aquí ¿me acompañarías?
                — ¡Claro! —la chica no lo pensó dos veces, me contestaba mientras bajaba del Pokemon que a mi parecer era un intimidante bestia, no bajaría la vista frente a él.

                Ambos caminamos en dirección al Laboratorio, no tenía nada que compartir en ese momento, solo podía notar como Gallade no apartaba la vista del gran Pokemon tipo Dragon.

                — Calma muchacho, se buena gente —su mirada no parecía muy convencida, viendo la situación en la que nos encontrábamos.

                No tardamos en llegar al Laboratorio, no estaba a más de unos cuantos pasos. Yo decidí ir al frente, ya que pensaba que tenía que ser yo el que recibiría al elegante profesor. Abro la puerta y lo primero que me salta la vista es una gran maquinaria, junto con tanto papeleo tirado por todo el lugar, parecía ser una escena del crimen. Lo único presente en el lugar era un Clefairy que se notaba que estaba tratando de alcanzar la perilla para salir del lugar.

                No sabía si el Pokemon era una clase de prueba de experimentos y por eso mismo trataba de huir, por lo que le bloquee el camino para que no escapara. El pequeño Pokemon solo se limitó a ir por papel y pluma para apuntar algo.

                — Creo que el Profesor no está en casa —le decía a mi nueva acompañante— supongo que tendremos que ir a otro lado.
                — Yo tenía mucha ilusión de conocerlo —comprendí su entusiasmo.

                Estaba por cerrar la puerta, pero la pequeña bolita rosa jalaba de mi ropaje, en la otra mano cargaba un papel arrugado y sucio. Tome el papel, que decía claramente “Ayúdenme”. La piel se me puso chinita y llame a Sara para que viniera a ver; ¿Qué habrá pasado en este lugar?

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                • #23
                  ANUNCIO: Cambio en las mecánicas. Ahora, las misiones serán una después de otra. Es decir, postea el jugador, postea el RM inmediatamente después. Las personas avanzarán más o menos dependiendo de la cantidad de respuestas que den. Por esta razón, las misiones desde ahora serán un poco más acotadas.

                  @Keytara
                  Luego del enfrentamiento contra el Absol, Krauss detuvo la mirada en tí. En su rostro pudiste notar más allá de su fachada irónica, pasiva agresiva y en algunos tonos, muy símil a tu personalidad, una fuerte preocupación. Te transmitió inequívocamente una sensasión de pérdida y abandono. Era casi como si se estuviera despidiendo.

                  No dudaste nada en hacer algo al respecto...

                  ? Preguntarle por qué te mira así
                  ? Preguntarle otra cosa (especificar)
                  ? No preguntar nada

                  Era momento de partir. No habías decidido qué hacer, así que tiraste una roca plana al cielo. Si salía el color más oscuro de la roca, irías hacia el este, de lo contrario, al oeste. Ciudad Fucsia fue la elección. Te llevaría por rutas acuáticas donde probablemente te enfrentarías a otros entrenadores, Pokémon y demás. No podías evitar sentir una soledad intrínseca en el juego, como si mucha gente faltara. Parecía que recorrías, de momento, un Kanto abandonado. Pudiste notar una sensasión extraña al pensar que simplemente era un círculo, un loop que se repetía constantemente. Notaste que de pronto, no te sentías cansado. No necesitabas descansar. Pensamientos así fluían en tí mientras, sobre el lomo de tu Slowbro, te animabas a surfear el mar de Kanto. El agua salada parecía entumecer tus pies, pero entre más se alejaban de las Islas Espuma más cálida se volvía hasta convertirse en placentera. ¿Seguirías divagando, o intentarías callar tu propia mente?

                  Lugares de la ruta acuática: roquerío, fondo marino, zona de surfistas y en todos te encontrarás con personas. Sería buena idea ir con preguntas en mente. Ahora, es tiempo de imaginar qué te vas a encontrar.


                  @Saraky_Blaunt
                  Bill, sorprendido por aquel Pokémon desconocido en Kanto, decidió abrirse ante tí.

                  — Mi nombre es Bill, y soy un investigador Pokémon. Trabajé muchos años en el sistema de almacenamiento Pokémon, pero ahora es obsoleto. La mayoría de personas usa ahora el banco.

                  Te sorprendió la lucidez de las palabras de Bill. Su voz te inspiraba una confianza estremecedora y el tan solo pensar que había una gran posibilidad de que se él, en realidad, creyese todo aquello, te resultaba escalofriante. Sus reacciones faciales eran auténticas y no encontrabas forma de diferenciar entre éstas y las de alguien de tu realidad.

                  — No te asustes —comentó Bill— sé que parece descabellado. No creas que no entiendo que ésta realidad es distinta a la tuya. Todos lo saben.

                  Su forma de pensar parecía imposible de replicar con tecnología. Sería como hacer un ser humano desde cero, con su forma de conciencia auténtica y su modo de hablar.

                  — Mewtwo vive cerca de aquí. Hacia el Este, encontrarás una cueva y él se presentará ante tí. Por supuesto, nadie nunca lo ha logrado derrotar. Probablemente su codificación lo haga más poderoso. Tú necesitas Pokémon más poderosos.

                  ¿Más poderosos? Te llamó la atención. Tu equipo parecía fuerte, sobretodo considerando las características de Garchomp. El comentario quedó muy intrínseco a tí.

                  Decides intervenir...

                  ? ¿Más poderoso? ¿A qué te refieres?
                  ? Creo que mis Pokémon son bastante poderosos de por sí...
                  ? ¿Derrotar a Mewtwo con Pokémon es posible?

                  Bill te daba una pinta mala. Quizás deberías huír, o quizás tus Pokémon te pueden defender de todo. Ese pánico en tí te conduciría a algo. Pero, muchas veces, nuestro instinto es capaz de engañarnos...


                  @Ginko-chan
                  Slowbro tenía razón y ciertamente ir a un lugar con población sería lo mejor. ¿Cuál? Conocías a Kanto de memoria, hace más de un siglo todos tenían certeza en ello. Te sientas en una roca cerca de la laguna mientras tu Slowbro decide pegarse un chapuzón. Se lanza y comienza a nadar de espaldas, con el Shellder bajo agua mientras tú miras el reflejo detenidamente. Era hora de irse, pero algo te llama en él. No ves el tuyo, ni el del techo, si no que en el agua hay una pequeña imagen formándose... como si alguien estuviese mandando un mensaje. Reconociste una flor de un color hermoso, un violeta que parecía tan auténtico que eras capaz que esta realidad no te pertenecía.

                  — Ciudad Fucsia.

                  Alguien te estaba hablando. Te diste cuenta que las cámaras no podían ver lo que tu veías. Te estaban llamando. Te preguntaste si tu Slowbro sabría algo...

                  ? ¿Qué te parece Ciudad Fucsia?
                  ? ¿Has ido a Ciudad Fucsia?
                  ? ¿Crees que sería mejor evitar Ciudad Fucsia?

                  Tenías miedo. Cabía una posibilidad de que se tratase de una mentira. ¿Y si te intentaban mal guiar? Era mejor reflexionar al respecto, y con cuidado.

                  Lugares de la ruta acuática (en caso de dirigirse a Ciudad Fucsia): roquerío, fondo marino, zona de surfistas y en todos te encontrarás con personas.


                  @Braixx
                  Sabio te miró luego de la batalla con tu compañero y luego te condujo fuera de las Islas Espuma.

                  — Estás perdiendo tiempo aquí, debes continuar tu camino.

                  El consejo de Sabio era claro. ¿Seguirías a tu reciente amigo, o continuarías con un camino propio? En la mirada de Slowbro se guardabaa una preocupación clara, y el pensamiento de lo que había dicho Mewtwo se repetía en tu mente en intervalos claros. ¿Era justo utilizar Pokémon para motivos tan egoístas y humanos? ¿Exclavizarlos en estos aparatos diseñados para retenerlos de por vida, siendo utilizados a su antojo, sin decisión sobre lo que realmente quieren hacer con sus vidas? ¿Era justo?

                  Decidiste dejar de divagar, y le preguntaste a Sabio qué debías hacer...

                  ? ¿Crees que deba seguir a mi compañero?
                  ? ¿Este, oeste?
                  ? Necesito que me lleves a otro lugar

                  Estaba claro que Sabio respondería tus preguntas. Pero, ¿qué harías tú? ¿Si tus propios pensamientos concuerdan más con los de Mewtwo? ¿Podrías derrotarlo? Ahora, necesitabas ir a un lugar, narrar lo que ves y pensar sobre lo que acontece.


                  @NEET Samurai
                  Aún en la espalda de tu Slowbro podías sentir el frío de la Islas Espuma en todo tu cuerpo. El agua marina salpicaba en tus pies mientras Rouge nadaba a toda velocidad hacia el siguiente destino. Te sorprendió la facilidad con la que tu Slowbro era capaz de ubicarse en la región, no comprendías de dónde venía esa capacidad GPS. ¿Era hora de preguntarle algo? En el camino, de seguro, te encontrarías con varios entrenadores y Pokémon salvajes, pero nada que no pudieras controlar. Había algo en la mirada de Slowbro, que te hacía preguntarte si estabas en lo correcto.

                  Mewtwo tenía algo dentro de sí que te hacía preguntarte más de una vez si en realidad, él era la víctima. Tenía una actitud rebelde dentro de él y parecía tener la razón. Si ese fuese el caso, sería más que complicado.

                  Decides preguntarle a tu Slowbro una pregunta...

                  ? ¿Qué opinas sobre Mewtwo?
                  ? ¿Conocías Kanto desde antes?
                  ? ¿Pasa algo?

                  En el fondo, esperabas llegar luego a la ciudad... pero te faltaba cierta certeza dentro de tí. ¿Estabas haciendo lo correcto?


                  @PyriteWolf
                  En un acto de misericordia, le habías salvado la vida a quién pretendía luchar por sí sólo con los salvajes Pokémon del mar. Más aún, le ofrecías gratuitamente un Pokémon tan colosal como Gyarados, pero te fijaste que en su mirada guardaba una realización profunda que lo dejó paralizado, entumecido sin poder articular el más mínimo movimiento. Su corazón había parecido detenerse, mientras caía arodillado y rompía en lágrimas y murmurabas palabras que era imposible entender. En un acto tragicómico, se lanzó contar el suelo y asedió contra su cabeza una y otra vez, en una salpicadura de sangre. Sin éxito alguno en su suicidio, se tiró contra las rebeldes olas de Kanto y terminó estallando en un roquerío. Ante tus ojos, alguien había cometido un suicidio extraño. Parecía, casi, como si su cuerpo hubiese sido víctima de un suicidio. Todas sus cosas quedaron en el suelo.

                  → Investigar la razón del suicidio
                  → Seguir adelante (puedes inventar lo que sea)
                  → Ir a revisar el cuerpo de tu acompañante

                  En cualquier caso, debes quedar claro de tus acciones futuras.


                  @Alegrin
                  Bill estaba en casa, pero tú fuiste el que te diste cuenta de que además, había una Clefairy. Cualquiera que hubiese jugado la saga sabría que esto no debería ser así. Bill se convertía en Clefairy. ¿Habrá algún error? Te parecía extraño, mientras Bill hablaba con Saraky te recorriste su laboratorio extenuantemente y parecía añejo. Había polvo por todos los aparatos electrónicos y frente a su oficina se encontraba un computador. Naturalmente, esperabas encontrar en él datos de las evoluciones de Eevee, pero diste con algo mucho más profundo: una evaluación exhaustiva sobre Mewtwo. ¿Era posible que los ciudadanos de esta realidad virtual también estuviesen preparando una batalla contra semejante criatura?

                  → Robar la información
                  → Cuestionar a Bill
                  → Hacerte el loco

                  Luego de eso, algo cambiaría profundamente en tu historia.

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                  • #24
                    Pokémon
                    Realidad Virtual
                    Saraky Drachentblaunt
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                    Misión II
                    Ver a Bill Ante mi, fue una gran sorpresa, no esperaba que su forma fuera tan igual al juego. Pero algo capto mi atención y era su forma de expresarse, a diferencia de Misty. Él era algo mas fluido, se expresaba casi igual que yo, como un humano real. Mi compañero por su parte se encontraba explorando el laboratorio, parece que me cedió el turno para hablar con el científico.


                    A medida que me hablaba con él me sorprendio un dato, todos saben que Bill creo el sistema de almacenamiento, pero que supiera del actual pokebanco, era algo extraño. Se supone que este mundo se basa en el primer juego de la exitosa saga, por lo cual no deberia estar tan informando del tema. Aunque también existe la posibilidad de que los creadores de este mundo le hayan ingresado la información; quiero aferrarme a esa hipótesis antes de alejarme de él. Aunque mi expresión se mostraba serena, mi cuerpo estaba tenso y preparado para lo que fuera.


                    - No te asustes - comento Bill - sé que parece descabellado. No creas que no entiendo que ésta realidad es distinta a la tuya. Todos los saben.

                    - ¿Todos lo saben? - esa pregunta rondo por mi cabeza un momento. recordando a la gente que estaba en la ciudad, Celeste. Si todos saben que soy de otra realidad ¿por que no fueron como Bill y me hablaron desde un principio?... Esto se volvía muy extraño - wow, en verdad este lugar esta lleno de sorpresas - fingía una sonrisa amistosa, quería evitar esconder la gran curiosidad que me causaba todo esto.

                    Shark, mi Garchomp. No apartaba la vista de Bill, seguramente sospechaba algo, ya que, al llegar este comenzó a olfatear el ambiente y al ver a Bill se posaba tras de mi y al ser mas alto que yo me cubría con sus garras, de una forma protectora y vigilando cada movimiento de "la persona" frente a mi.

                    - Ese pokemon que te acompaña, nunca lo había visto antes - dijo sin dejar de mirar a Garchomp, e incluso estiro su mano con intención de acariciarlo y este le gruño para que no lo intentara o lo atacaría. Bill con tranquilidad retiro su mano y luego me volvio a dirigir la palabra - sabes, Mewtwo vive cerca de aquí. Hacia el Este, encontrarás una cueva y él se presentará ante ti. Por supuesto, nadie nunca lo ha logrado derrotar. Probablemente su codificación lo haga mas poderoso. Tú necesitas Pokemon mas poderosos.

                    Aquí es cuando mi miedo e inseguridad se esfuman, esa información es muy valiosa. Saber donde se encontraba este pokemon tipo psíquico, una leve intuición me decía que posiblemente Bill no me este dando esta información porque si, algo debe haber detrás de todo esto. En especial cuando esuche "Tú necesitas Pokémon mas poderosos". Shark era ya fuerte por sus características, aun así, necesitaba saber a que se refería esto.

                    - ¿Pokemon mas poderosos? explícate mejor, que quieres decirme con pokemon mas poderoso - Bill, río ligeramente antes de responderme. De reojo buscaba a mi compañero, el también tenia el presentimiento de que algo extraño pasaba, pero sea lo que sea, lo enfrentare. Pero si esto, se torna complicado, será mejor huir.
                    Last edited by Saraky_Blaunt; 23/02/2018, 00:22.
                    lvl 22 lvl 23 lvl 23 lvl 7 lvl 18 lvl 9


                    ------------- Promedio 17 -----------------








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                    • #25
                      Capitulo ¿?: ¿Para qué buscar otro Pokemon Psíquico si tengo a Cobarde?

                      Aun seguía pensando en las palabras de Mewtwo, la carta que encontré en mi bolsillo le pertenecía a el, ciertamente eran muchos de los participantes que murieron de una forma muy extraña, los organizadores tendrían algo que ver en esto o seria Mewtwo. Tome la decisión de abandonar la isla, salí lo mas pronto de la cueva para no volver a saber de esta isla por un largo tiempo.

                      Sabio estaba muy tranquilo, Cobarde como siempre se preocupaba de las cosas, ella no se imaginaba lo que estaba por pasar, incluso se negaba a luchar por el miedo. Sabio trataba de ayudarla pero no podía lograr nada; la cobardía la abrumaba.

                      — Necesito que me lleves a otro lugar —le pedí a Sabio.

                      — Para llevarte a otro lugar, necesito la ayuda de otro Pokémon psíquico. —dice Sabio.

                      — ¿Y cual es ese Pokemon? —me pregunte.

                      — Con una ayuda de un Starmie en medio del mar sea capaz de llevarte cerca de la central eléctrica mediante una teletransportación. Para ésto, deberás luchar con cuatro Pokémon marinos al azar, uno de ellos será un Starmie, y deberás atraparlo.

                      Me subí sobre Sabio y este comenzó a nadar, el mar era hermoso, podía ver a través del agua cada uno de los Pokemon que estaban dentro de este. Starmie era el objetivo pero la cantidad de Pokemon de tipo agua que veía eran grandiosos y no podía dejar pasar esta oportunidad.

                      — ¡Starmie! —exclame al ver a la estrella salir del mar.

                      Starmie no estaba solo, estaba acompañado por otros tres Pokemon, un Mantine, un Wailord y un Primarina, estos eran amigos y ninguno dejaría que continuara con mi misión y objetivo los cuales eran llegar lo mas cerca que sea a la Central Eléctrica. Starmie y Primarina atacaron juntas mientras que Mantine y Wailord se unieron para atacar, los dos últimos lo hacían bajo el agua y las otras por arriba de esta. Sabio sabia en que momento debía atacar y en que momento era esencial esquivar, Cobarde sirvió de distracción para poder capturar a Starmie.

                      — Captura a Primarina. — dijo repentinamente Cobarde. — Ella tiene algo que me llama la atención.

                      Sabio apoyo la propuesta de Cobarde y seguí su consejo, Cobarde parecía presentir algo positivo en Primarina que ni Sabio pudo sentir al ser muy inteligente y todo.

                      — ¿Y ahora? — le pregunte a Sabio.

                      Ya tenia a Starmie, pero me sentía raro; capturar a un Pokemon para mantenerlo guardado y quizás no volver usarlo era algo cruel, solo deseaba ya terminar con este juego que me consumía lentamente. Starmie y Sabio comenzaron a comunicarse mentalmente, lo único que sabia era que lo hacían para encontrar el lugar perfecto para explorar y encontrar algunas respuestas.

                      Parecía que este Starmie tenia poder psíquicos muy poderosos, casi tan fuertes y desarrollados como los de Sabio.

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