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Lazos de Aura

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  • Pokémon Lazos de Aura

    Hola a todos, debido a continuas recomendaciones, decidí finalmente empezar a publicar mi historia en el foro, espero les guste, me gustaría conocer sus opiniones de igual manera ^^

    Indice (Lo iré actualizando conforme se vayan publicando los capítulos) (~o-o)~

    -Capítulo 1: Familia: Parte 1, Parte 2.
    -Capítulo 2: Lazos: Parte 1, Parte 2, Parte 3.
    -Capítulo 3: Consiguiendo el equilibrio: Parte 1, Parte 2, Parte 3.
    -Capítulo 4: La verdad del corazón y la muerte: Parte 1, Parte 2, Parte 3.


    ¡Pero bueno!, ya dejémonos de charlas y... ¡Empecemos con la historia!



    Lazos de aura


    Capítulo 1:
    Familia (Parte 1)


    Aquí comienza mi historia... es algo obvio de pensar en el momento en el que lees estas palabras, pero no está de más recalcarlas; aquí comenzaré una larga aventura llena de incontables sentimientos y experiencias que enmarcaron mi vida completamente, los cuales presentaré en este libro.

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    Dentro de los muchos sucesos que ocurrieron en mi vida, la pronta pérdida o supuesta pérdida de mis padres fue lo primero que me marcó... apenas a mis siete años, la imagen de mi hogar envuelto en llamas fue lo que puso un antes y un después a mi vida, luego de suponer que mis padres murieron en aquel incendio debido a que nunca más los volvimos a ver... mientras que yo, siendo un niño apenas, fui cuidado por una amiga de mi familia luego de aquello.


    El transcurso de mi vida durante mi niñez no es del todo importante para este libro en específico a decir verdad; fue dura y tal, pero gracias al cuidado de aquella mujer que siempre tendré en mi corazón fue que pude salir adelante, y afrontar al mundo como debe ser.
    Cuando cumplí los quince años pude tener un trabajo, era simple... pero me ayudaba a subsistir por mí mismo y tener algo con que llevar el pan al estómago sin necesidad de exigirle más a la persona que me cuidaba. Consistía en transportar las mercaderías a las casas o negocios que los necesitaban, el pueblo donde vivía no tenía muchas personas de mi edad que digamos, la mayoría eran ancianos que cuidaban a sus nietos que apenas si tenían la edad que tuve yo cuando perdí a mis padres, ya que los suyos tenían que trabajar en una ciudad lejana para poder sustentar a toda su familia, por ende, yo era la opción perfecta para el trabajo; tenía la suficiente fuerza y era capaz de soportar las cajas que me entregaban y siempre las dejaba en cualquier lugar que me dijeran... y desde aquel día, mi vida comenzó a adoptar aquella rutina de manera indefinida...


    Hasta que aquellos sucesos empezaron a ocurrir.

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    Era otoño, ya había cumplido los veintidós años en aquel entonces, los cargamentos habían sido entregados, por lo que el día lo tenía libre. Desperté tarde, ya que no suelo o más bien no puedo dormir mucho, no son muchas las cosas que tengo que transportar ni muy pesadas como para no soportarlas, pero eso sí, algunas de ellas eran muy grandes y tenía que transportarlas por un largo recorrido y a veces eran muchos los viajes al mismo lugar por lo que obviamente tomaba bastante tiempo.

    Al despertar tenía la vista de todos los días, mi hogar no era un lujo... pero tampoco era algo que despreciar, era bastante acogedora y había suficiente espacio para todo lo necesario, no fue sino hasta los diecisiete, una vez en que me acostumbré del todo a mi trabajo, cuando decidí crear mi propio hogar, aunque claro... con un poco de ayuda.

    Todo lo que está dentro, desde la pequeña mesita para comer hasta la cocina y el baño fue gracias a varios días trabajando arduamente entre algunas personas del pueblo y yo. Se requirió bastante dinero, y tuve que juntarlo día a día antes de decidir construirla, ya que en el momento en que comencé a trabajar, sabía que tarde o temprano tendría que comenzar a subsistir por mí mismo...

    La casa en si la construyó un carpintero amigo de mi padre junto conmigo, su nombre era Yuta, un anciano un poco mayor que la mujer que me cuidó, cuyos años ya comenzaban a pesarles para ese entonces, pero al igual que la última, este mantenía bien cuidadas sus energías, moviéndose y teniendo una vida mucho más activa que el resto de las personas de su edad. Él fue la persona que me ayudó a ser fuerte a las adversidades que se me presentaron... si bien no fue la persona que me cuidó, fue lo más cercano a un "padre" luego de la muerte del mío... me enseñó lo básico en conducta, y me ayudó a crecer fuerte físicamente en los trabajos que él hacía, ya que en mis tiempos libres cuando niño, me gustaba jugar con él e intentar ayudarlo cuando el mismo hacía trabajos de carpintería, obviamente haciéndolo fatal en los primeros casos, sin embargo, con el pasar de los años, incluso me convertí en un buen ayudante cuando el mismo anciano me necesitaba para algunas tareas.

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    El día así transcurría, no tenía nada que hacer en mi casa así que decidí salir a recorrer un rato el pueblo, ya que me sentía con ganas de ir a visitar a más de alguien a quienes ya mencioné; me visto en unos minutos, para después simplemente tomar una fruta y llevármela a la boca antes de salir de mi casa.

    Comenzaba a recorrer las calles, y pasados unos minutos, Hina es la primera con la que me encuentro... era una mujer de unos sesenta y tantos que no los demostraba para nada, sin contar su cabello negro levemente encanecido y las marcas de arrugas que cada vez se iban notando más y más en su piel; era muy activa en su tienda y siempre la notaba con una actitud entusiasta y alegre. Generalmente la visito a ella en específico, al fin y al cabo, fue Hina la que me crio cuando mis padres murieron; trabajaba en una pequeña farmacia en el pueblo, no era la única, pero digamos que era la más "influyente" en él ya que, junto con mi madre, eran muy hábiles en la creación de medicamentos a base de hiervas que se conseguían en un bosque no muy lejano al pueblo. Al pasar los años, gracias a ella pude tener un techo en donde dormir; además de aprender y educarme de la manera correcta, y el resto de cosas que mis padres no alcanzaron a hacer conmigo.

    No fue sino hasta que tuve la edad para poder trabajar, cuando decidí empezar a juntar el dinero para poder vivir solo, porqué fue en esa época cuando el nieto de Hina nació y sabía que tarde o temprano los problemas iban a surgir, ya que era otra boca que alimentar y a Hina no le sobraban las mismas energías que en antaño, aunque ella nunca lo quisiera admitir.

    Una vez que ya pude mudarme a una casa propia, Hina era y sigue siendo una de las primeras personas junto con Yuta a las cuales ayudo en los momentos en los que no trabajo.

    Esperaba ver el mismo rostro afable de mi segunda madre; sin embargo, me extraño cuando en el momento en que la veo, la percibo un poco preocupada a la vez que caminaba de regreso a su tienda.
    — ¿Estás bien Hina?, ¿Qué ocurre?— pregunté preocupado, a lo que Hina se exalta levemente luego de escuchar mi voz, para después simplemente esbozar una pequeña y aún levemente lamentada sonrisa una vez que esta me reconoció, extrañándome nuevamente ante lo obvio.
    —Hola Ryo, es sólo que ocurrió un problema con los cargamentos—Me dijo, sorprendiéndome bastante— ahora acabo de volver del lugar en donde los dejan— me explicaba, a la vez que yo simplemente levantaba una ceja en son de no entender lo que ocurría.
    —Pero si ayer recuerdo habértelos traído...— respondí extrañado.
    —Al parecer se olvidaron de colocar mis medicamentos en el camión de carga en la capital, y no llegarán sino hasta la próxima semana ya que no hay más espacio en los camiones que los traen al pueblo— me dijo desilusionada— son cajas grandes y prácticamente hay que "reservar" el espacio en el camión cuando se necesitan—me recordó.
    —Ya veo— dije meditando, a la vez que llevaba mi mano hacia mi mentón en son de lo mismo.
    —"Ahora que lo pienso... ya me resultaba extraño que las cajas que le había traído a Hina fueran tan pocas y livianas"—pensaba a la vez que me enteraba de la situación.
    —Y entonces... ¿Quién está enfermo?— pregunté serio— ¡No me digas que anda otra de esas pestes!— la miré con los ojos en blanco muy preocupado, ya que no la pasé muy bien luego de enfermarme por una de aquellas en el pasado, y tener que pasar hambre por los cuidados que tenía que darme y por el costo de los medicamentos.
    —Relájate— me dijo sonriendo y colocándome una mano en la cabeza— no es nada de eso, además… de momento aun puedo usar las hiervas que saco del bosque, pero necesitaba unos antibióticos en específico— declaró Hina.
    —Ya veo...—dije un poco extrañado— pero... ¿Por qué no usas simplemente las hiervas?, sé que es más lento, pero es mejor que nada ¿No crees? — dije con total seguridad.
    —Es mi nieto Ryo... le estoy dando las hiervas, pero no me agrada en lo absoluto el tener que verlo con tanta temperatura, y que esta baje lentamente. Esperaba que llegaran los antibióticos, así al menos dejaría de tener esa condenada fiebre — dijo un poco fastidiada y preocupada.
    —Ay no...— dije poniéndome una mano en el rostro— Dios… ¡Sora!— dije fastidiado— ese niño no sabe que debe dejar de salir de su casa a hurtadillas por las noches y menos aún sin un abrigo, pensé que la última vez que se lo dije cuando me lo encontré le había quedado claro... además de que aún es un niño, quien sabe que le pasaría si sigue yendo hacia el bosque solo— pensaba en voz alta a la vez que me enojaba, y preocupaba por el nieto de Hina.
    —Bueno, ya lo reprendí por eso; pero no lo culpo del todo...—dijo desubicándome levemente— al fin y al cabo es el único momento en que podría ver un pokémon; pero es obvio el que nunca tiene éxito, por lo que sigue intentándolo al día siguiente...— dijo desanimada la mujer.

    Pasaron unos segundos luego de que Hina nombrara a aquellos seres, a lo que mi rostro se tornó a uno mucho más serio, mientras que yo comenzaba a cruzar mis brazos, suspirando levemente.
    —Tanto problema para conocer a esas criaturas— respondí fastidiado luego de aquello— él debe aprender que los humanos y los pokémon no coexisten por una razón, y no los culpo tampoco, digamos que nosotros no les hemos dado razones para lo contrario— declaré, a la vez que mantenía la seriedad en mi rostro.

    Era cierto… los pokémon en realidad no eran malos seres, más bien nosotros los convertimos en lo que eran en aquel entonces. Existieron personas (en grandes cantidades) que abusaron mucho de ellos, dejaron de tenerlos como amigos y empezaron a verlos como futuras fuentes de explotación; sus habilidades y poderes eran ideales para los trabajos duros, y fue tanto el abuso que se generó un odio entre los pokémon y los humanos, claro está que al final se prohibió el maltrato y abuso hacia estos seres, pero eso no detuvo nada, de hecho en los lugares más bajos de algunas ciudades se seguían y siguen explotando a los pokémon, y no solo en trabajo, sino que también en peleas clandestinas y otras cosas.
    —Tienes razón...— respondió Hina sin poder objetar.
    —Pero... volviendo al tema de los medicamentos— dije a la vez que comenzaba a mirar pensativo el camino de tierra que se encontraba al final del pueblo, el cual se dirigía hacia la capital.
    — ¡No!—gritó Hina, asustándome un poco por el sorpresivo cambio de actitud— ¡Es un viaje de un día, y es peligroso! — decretó dominante Hina, a la vez que me observaba preocupada y levemente enojada.
    —Vamos Hina— le dije colocando mi mano en su hombro— sabes que Sora lo necesita, además no es como si no pudiera, sabes que puedes confiar en mi— le sonreí— además...— inflé las mejillas ofendido, a la vez que miraba hacia otra dirección— ya no tengo diez años como para que me des ordenes— dije, desubicándola completamente.
    —¡Serás un!...— gritó enfurecida junto con un golpe en mi cabeza, a lo que sólo lanzo un pequeño y doloroso grito, debido a la fuerza con la que había recibido el golpe.
    —"¿¡Cómo puede tener tanta energía y fuerza!?"— pensaba a la vez que me restregaba la cabeza como respuesta al golpe.

    Pasaron los segundos... a la vez que Hina simplemente me observaba seria, ahora un poco más preocupada y triste ante la obvia situación.
    —Supongo que no podré detenerte...— me dijo disgustada— sólo... ten cuidado por favor— me dijo triste y seria a la vez.
    —No te preocupes — me levanté y la mire con decisión, junto con algunas lágrimas de dolor por el golpe antes recibido, mientras que Hina me miraba un poco fastidiada de que el niño que crio fuera tan infantil de vez en cuando — te traeré las medicinas y no me pasará nada, es una promesa... además, me das una razón para ir a la ciudad, he estado ahorrando un poco para poder comprar unas mantas mejores para mi cama, ya que las que tengo están un poco rotas y aquí en el pueblo no hay sabanas de mi tamaño— le dije sonriendo, a lo que Hina simplemente suspira, para después asentir con una pequeña sonrisa.

    Después de eso simplemente me despedí, fui a mi casa a por mis cosas junto con mi dinero, y tomé rumbo a la ciudad.

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    Ya al día siguiente estaba llegando a la ciudad, fue un poco complicado el recorrido debido a la noche a la intemperie, pero pude realizarlo sin problemas. Ya para ese entonces eran las una de la tarde, estaba entrando por las zonas más bajas de la capital, ya que era el único lugar donde podía costearme otra manta para mi cama, y ya después de eso tenía planeado recoger el cargamento que le había prometido a Hina el cual estaba más al centro de la susodicha ciudad.

    Estaba caminando en una feria ambulante, buscando una tienda que vendiera lo que buscaba, sin éxito... sin embargo, durante aquel caminar, las risas de un grupo de personas me distrae levemente. Empezaba a ignorarlos, sin embargos, cuando aquel reír se volvió más fuerte, la curiosidad me vence y decido echar un vistazo, me adentro en el gentío y encuentro a un hombre un poco más bajo que yo, levemente pasado de peso, pelo castaño y ojos verdes y un atuendo que intentaba aparentar clase y estilo, encima de una mesa junto con varios pequeños pokémon a un costado...

    Los estaba vendiendo.

    Cada pokémon tenía una correa especial que les daba un choque eléctrico cuando atacaban o intentaban alejarse del hombre, estaban callados con la mirada en blanco, mientras que un pokémon que estaba al frente de ellos bailaba por órdenes del hombre para atraer más público. El pokémon cumplía sin rechistar las órdenes del hombre, ya que aquellas correas se activaban también si el dueño de ellas así lo quisiese.

    Sin embargo… pocos segundos luego de que yo decidiera observar, de la nada el pokémon que bailaba cae, lo más probable por el agotamiento... a lo que solo miré con tristeza; no me sorprendía, varias veces me había pasado eso en los primeros años en los que aún no me acostumbraba a trabajar; pero lo que veo alrededor tampoco me sorprende… todos tenían una mirada de desinterés y aburrimiento por el pokémon que yacía en el suelo. El hombre antes mencionado, furioso y avergonzado ante aquello, se abalanza hacia el pokémon que estaba inconsciente, con unas claras intenciones de patearlo...

    Hubiera pasado, si uno de los pokémon que estaban atrás no se le interpone entre él y el que estaba tirado en el suelo.

    Al final el hombre se detuvo más avergonzado aún, ya que en su mente, uno de sus pokémon se había agotado en plena "función" y para agregar la cereza en el pastel otro se rebeló, dejándolo en una humillación aún peor.

    En ese instante me quedé estupefacto, no solo porque me sorprendí del valeroso acto del pokémon, sino también al pensar las obvias consecuencias que aquello podría traer para el mismo, sabiendo muy bien o más bien no queriendo saber lo que le podría pasar al pequeño pokémon luego de aquello…

    No sabía que me ocurría, siempre nunca estuve de acuerdo al trato que se les tenia a los pokémon, pero nunca estuve de frente a una de dichas situaciones, sin embargo… esa actitud, ese instinto de proteger a un ser querido, no podía si no sentirme preocupado por el pokémon; escuchaba a las personas hablar de él y decían su nombre...

    Era un Riolu.

    El hombre, enfurecido por el acto que el Riolu había hecho, empezó de nuevo con la postura para dar una patada aún más fuerte que la que le iba a dar al otro pokémon, en ese momento no sabía por qué, pero mis músculos no se movían... era como si la multitud y la actitud de todas las personas en general me detuvieran, sabía que al menos podía detener la patada de ese hombre sin problemas, incluso desde esa distancia, ya que tuve Yuta me ayudó a entrenarme bastante para resistir el día a día, haciendo bastantes ejercicios, a tal punto que mi velocidad era lo suficiente como para aquello, entonces... ¿Por qué?... ¿Por qué no quería ayudarlo?. No sabía que sentimiento me abordaba... era algo que nunca había experimentado, y desconocía su significado. Sólo alcanzo a ver al Riolu cerrar sus ojos, a la vez que apretaba sus dientes.

    Mientras que una lagrima salía de sus ojos...

    Esa lágrima... fue como un golpe directo a mi cara, quitó cualquier cosa que me estuviera reteniendo y, antes de que las personas se dieran cuenta, yo ya estaba agachado entre el Riolu y el hombre…

    Deteniendo la patada con mi antebrazo.

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    Reinaba el silencio... yo estaba agachado con los ojos cerrados apuntando hacia el suelo, aún analizando lo que acababa de cometer, mientras que la gente estaba atónita. Al parecer, nunca nadie había hecho un acto así, generalmente el golpe se da y todos ríen y abuchean al pokémon herido, pero este no fue el caso. A lo que el hombre sorpresivo comienza a murmurar malhumoradamente...
    —¡¿Qué demonios estás haciendo?!— dijo con una mirada que derrochaba odio— apártate... o...— iba a continuar hablando... mi voz y mi mirada chocando con la suya lo deja congelado de momento.
    —¿O qué?— Dije lentamente, a la vez que mi rostro y ojos demostraba una ira claramente apreciable, a tal grado que incluso la gente de mi alrededor sentían.

    Yo no soy una persona de muchas palabras cuando estoy enfadado, la gente me suele decir que se dan cuenta de mi enojo con solo mirarme, pero esto era distinto, "enfado" era una palabra que le quedaba pequeña a lo que sentía ahora hacia ese hombre.

    En el momento en que lo miré, las personas que estaban alrededor sintieron mi odio, por lo que se apartaron unos pasos instintivamente debido al mismo.
    —Vamos, vamos— me dijo con una sonrisa falsa y con gotas de sudor en su frente— son sólo pokémon— decretó.

    Hice oídos sordos al comentario y miré de reojo al Riolu que estaba atrás mío, el cual me miraba atónito al igual que los otros pokémon, aunque por un momento sentí una mirada de odio por parte del mismo... no lo entendía, pero preferí no tomarlo en cuenta en aquel momento.
    —Me llevaré a los pokémon— le dije al hombre a mi lado, exaltándolo tanto a él, como a los mismos pequeños seres a mi espalda.
    — ¡¿Qué?! ¡¿Tienes con que pagar cierto!— gritó aquel hombre, sin preocuparme en lo absoluto.
    —Dije que me los llevaré, no que te los compraré. No son tuyos, llevaré a estas criaturas a su hogar— dije, totalmente serio.

    Eso último descolocó más aún al hombre, a lo que alzó su mano para después sujetar con bastante fuerza mi brazo, entendiendo fácilmente a lo que quería llegar.
    —No dejaré que te los lleves...— empezó a decir el hombre, pero se detuvo al instante cuando sujeté su mano y le hice una llave tomando su brazo.

    La verdad es que nunca dejaré de alabar todas las cosas que Yuta me enseñó…

    El hombre abrió la boca sin poder emitir sonido por el dolor, las personas que estaban alrededor salieron hacia todas direcciones, asustadas de lo que acababa de hacer. Sólo era una llave simple, pero bastante dolorosa; la aprendí después de echar a patadas al ladrón que había mencionado antes para poder defenderme mejor en otra ocasión, esa llave me permitía incluso poder romper el brazo del atacante en el caso de que el enviara un golpe hacia mí, en aquella ocasión no había golpe, pero no me importaba, no se lo iba a romper... aunque tampoco le iba a dar un buen trato.
    —Escúchame— empezaba nuevamente a hablar, completamente indiferente mientras que el hombre aún no podía soltar el grito— me llevaré a estos pokémon y tú me ayudaras, se ve que no te falta la comida— le dije, mirando su estómago— debes tener dinero, una carreta no será problema para ti, compraras una y me la darás— le dije, sorprendiéndolo ante lo obvio.

    No me importaba aprovecharme del dinero del hombre, no podía transportar a todos los pokémon en brazos y era su culpa el tenerlos en esas condiciones, además, era lo menos que podía hacer por todo lo que les hizo pasar.

    El hombre empezó a formular una palabra, y cuando empecé a entender el significado de la primera silaba sabiendo que negaría, giré unos cuantos centímetros de mi brazo, lo que significó una agonía para el hombre.
    —Creo que sabes lo que pasará si escucho un "no"— le dije fríamente, a lo que el hombre me observó mientras tragaba un poco de baba, sabiendo que eso mismo estaba a punto de hacer segundos atrás.

    Solté un poco su brazo para que pudiera hablar con mayor libertad
    —Está bien...— me dijo entre gemidos— pero todos menos a ese— sentenció el hombre a la vez que asentía en dirección al pokémon que aún era protegido por el pequeño Riolu, a lo que simplemente volví a torcer su brazo con fuerza.
    —A todos ellos—dije decisivo y sombríamente, a lo que el hombre casi al instante sacó su billetera con su brazo libre.

    Tomé el dinero y lo solté, a lo que el aún con dudas me observó en silencio, pero en el momento en el que volví a mirarlo, éste dirigió su vista hacia los pokémon y le saco rápidamente los collares, para después salir corriendo hacia la primera dirección que encontró.
    —Hmph — bufé y miré a los pokémon, a lo que ellos se sorprendieron y se juntaron todos con miedo, como si esperaran un golpe o algo así
    —Oye, oye...— les dije, agachándome para estar a su misma altura— no se preocupen, no les haré daño— sonreí— es más, conozco un lugar tranquilo donde podría llevarlos y podrían convivir con otros pokémon; sin estos tratos...— declaré calmadamente.

    Mi plan era llevarlos al bosque que estaba cerca de mi pueblo, casi nadie iba ahí porque sabían que ese era territorio de los pokémon y preferían ahorrarse algún que otro problema. Era el lugar perfecto para ellos.

    No hubo gestos, solo había silencio hasta que al final asintieron, al fin y al cabo los humanos para los pokémon no eran de fiar, pero digamos que les di razones suficientes como para hacerlo al menos una vez.

    Me tranquilicé en saber que al menos confiarían en mí, después fijé mi atención al Riolu y al otro pokémon que todavía yacía en el suelo inconsciente; tenía que hacer algo con él, aunque me fijé un poco más y al parecer tenia rasgos un poco femeninos, era algo muy parecido a una conejita con pelaje marrón y de la cintura hacia abajo era algo como si fuera un pompón de lana blanca con patitas. Me acerqué con intención de levantarla, pero una pequeña patita negra me golpeó la mano
    —¡Oye!— le grité con la mano hinchada— ¿qué te sucede? ¡Me dolió!— le dije con lágrimas de cocodrilo en mi cara, a lo que el Riolu sólo me miro fastidiado por mi infantil actitud.

    He de admitir que podía ser muy serio en algunos momentos, pero en la mayoría solía tener una actitud un poco infantil, solo un poquito.
    —Necesito levantarla— le dije al Riolu, ahora más serio— y así poder ir a comprar la carreta para poder transportarlos mejor— declaré
    —No te atrevas a tocarla— el pokémon habló, a la vez que me observaba enfurecido.

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    Mientras que mis ojos quedaron como platos de grandes, a la vez que abría mi boca en su totalidad.
    —Eh... ¡¿Pu-pue-Puedes hablar!?— le pregunté en voz alta completamente anonadado, a la vez que de igual manera exaltaba y extrañaba al Riolu, ya que este pensaba que lo retaría o algo por el estilo.
    —"¡¿Cómo es posible que un pokémon hable?!"— pensaba en aquellos momentos, ya que en ese entonces, con lo poco que sabía de ellos, estaba convencido que a lo más lanzaban un gruñido o repetían un mismo nombre con el que los llamábamos. Pero no había duda, sus labios se movían y se escuchaba una voz.
    —Claro que sí imbécil...— me respondió el Riolu a la vez que me miraba fastidiado— ¡¿Qué acaso crees que soy un niño?!—volvió a dirigirme la palabra, completamente fastidiado.
    —Bueno... no pareces muy grande que digamos— inflé mis mejillas a la vez que miraba hacia otra dirección
    —¡Serás un...!— me miró enfurecido, a la vez que apretaba su puño, con una fuerza bastante apreciable, a tal punto que incluso empezaba a emanar vapor del mismo
    —¡Lo siento! ¡Lo siento!—grité arrepentido tapándome la cara con las dos manos— pero no la podemos dejar aquí, tenemos que llevarla hasta que encontremos una carreta, así que si no quieres que la lleve yo, entonces tú llévala— finalmente decreté, lo que sorpresivamente exalto al pequeño pokémon de patitas negras
    —¡¿Q-Qué?!— sonrojado me gritó— Y-Yo no quiero llevarla… ¡Es sólo que no me traes confianza!— El Riolu finalmente me dijo, a la vez que miraba para otro lado
    —Oh... ¡así que ella te gusta!— lo miré con ojos de cristal— ¡eres muy tierno!~ — dije riendo con tono infantil.

    A la vez que recibía un golpe de lleno en mi cabeza.
    —¡Cállate!—el Riolu gritó fastidiado, a la vez que echaba humo de sus orejas.
    —"Dios... ¡¿Por qué todos los golpes que recibo tienen que ser en el mismo lugar?!"— pensaba entre cómicas lágrimas, a la vez que aparecía otro enorme chichón encima del que me había dejado Hina el día anterior.
    —¡Duele!— dije sobándome la cabeza— ¡Sólo dije la verdad! ¡Enano azul!— grité enojado con los ojos en blanco y ahora echando humo por las orejas de igual manera.
    —¡¿Cómo me llamaste?! ¡Humano sinvergüenza!— me gritó chocando su cabeza con la mía, mientras que el humo proveniente de nuestras orejas comenzaba a acumularse a nuestro alrededor.

    De un momento a otro, extrañamente la situación se vio interrumpida por unas pequeñas risas que se escuchaban al lado de nosotros, eran los otros pokémon, al parecer el Riolu se dio cuenta también de este detalle porque al mismo tiempo dijimos:
    —¡No se rían!— a lo que los pokémon salieron despavoridos para esconderse detrás de un poste, por el volumen en el que lo dijimos.

    Estábamos volviendo a nuestra pose de pelea mortal, a lo que me exalto cuando miré de momentos detrás del Riolu, y me percato de una vieja carreta con el letrero de "se vende", a lo que al instante mi actitud se torna a una mucho más seria, confundiendo al Riolu.
    — Escucha...— dije, cambiando totalmente mi actitud— dejémonos de esto, no tenemos mucho tiempo. Tenemos que ir hacia allá— le mencioné, señalándole la carreta, a lo que Riolu observó— dejándonos de bromas, si tu no quieres que la lleve yo entonces hazlo tú— decreté, mientras que el Riolu solo me miró, pensativo.

    Pasaron los segundos, hasta que finalmente el Riolu comenzó a dar señales de responder, luego de un avergonzado suspiro
    —Está bien... lo haré— me dijo, a lo que yo suspiré aliviado.

    El Riolu tomó delicadamente a la pequeña pokémon en sus brazos y juntos con los otros pokémon fuimos a comprar la carreta; sin embargo, el precio era un poco mayor a la cantidad que me había dado el hombre antes, por lo que tuve que usar la mitad de mis ahorros…
    —"Maldito tacaño"— pensé mientras pagaba la carreta.

    Luego de eso subí a los pokémon a la carreta y empecé a moverla, no era tan difícil, de hecho pensaba que cuando terminara todo, sería de bastante utilidad para transportar los cargamentos en el pueblo. Los pokémon estaban extrañados y de echo se les podía ver un poco de rubor en las mejillas de la mayoría de ellos... nunca nadie los había transportado, generalmente era al revés y ahora les gustaba el trato.

    Conseguí los medicamentos y pude comprar una manta usada pero en buen estado, eso sí, debido al tacaño de aquel hombre, sólo pude comprarme una pequeña, sin embargo, era mejor que nada, y en ese momento tenía el presentimiento de que tendría que usarla después...

    Y no me equivoqué, anochecía a la vez que estábamos ya a las afueras de la ciudad camino al pueblo; hacía frío y los pokémon lo notaban. No era mi primera noche helada, y tampoco creía que lo fuera para ellos, pero aun así se les veía tiritando de manera brusca, incluso el Riolu, que no quería demostrar nada y menos ante mí, se le veía un poco tiritón... a lo que sólo suspiré a la vez que me quedé pensando por unos momentos que hacer...
    —Bueno...— detuve finalmente la carreta— descansaremos aquí— dije, sorprendiendo a los pokémon— voy a ir a buscar leña, ustedes quédense aquí, no me iré lejos. Cualquier cosa los escucharé— declaré, a lo que luego me marché tranquilamente del lugar.

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    El silencio dominó el sector en donde se encontraban los pequeños pokémon, ninguno sabía cómo reaccionar o que pensar, excepto Riolu... él seguía con la misma actitud, al parecer por alguna razón el confiar en un humano era algo netamente imposible para él, y estaba firme a su modo de pensar; sin embargo, su pensamiento se vio interrumpido por los movimientos de la cabeza de la pequeña pokémon en sus piernas; ya no estaba inconsciente, sino más bien dormida... gozando de un descanso que hacía mucho tiempo no tenía...

    Al parecer ella, por su linda apariencia, era la más explotada por el hombre que los vendía, y lo más probable es que fuera por ello el que él se hubiese negado a liberarla desde un principio.

    La pequeña pokémon estaba cómoda en las piernitas del Riolu... a lo que él sólo la miraba con una leve sonrisa enmarcada en su rostro...

    Pasaron los segundos, hasta que el sonido de varias pisadas acercándose exaltan a los pokémon, asustándose levemente ante la señal de peligro; sin embargo se calman cuando me ven a mi apareciendo con un pequeño montículo de leña arriba de mis brazos.
    —Había un árbol caído— dije sonriendo— por lo que tendremos harta leña para esta noche— dije enérgico mientras que los pokémon afirmaban moviendo la cabeza con una leve sonrisa, excepto el Riolu que sólo miró para otro lado, aunque sin poder negar una obvia felicidad al haber estado sintiendo los pequeños temblores que daba la pokémon aún dormida, sabiendo que el fuego la iba a calentar.

    Encendí una fogata a lo que todos disfrutamos aliviados del dulce calor que nos dio... vi que todos estaban bien hasta que me fijé un poco más de cerca en algunos de ellos.

    Estaban heridos...

    No eran heridas graves, pero necesitaban atención. Pensé un poco hasta que recordé que prácticamente tenía una farmacia entera en la carreta. Pensaba pagárselo después a Hina cuando llegásemos al pueblo, además no le tomaría muchas cosas, solo necesitaba vendas y algún que otro antiséptico por lo que, sin pensármelo dos veces, saqué los materiales necesarios y empecé a tratar a los pokémon que, aún extrañados, aceptaron; incluso traté a la que reposaba aún dormida en las piernas del Riolu, que era la que estaba más herida, y cierto "enano de patas negras" no se opuso; aquello me alegró levemente, no sabía por qué, pero me sentía alegre de que el Riolu de a poco me aceptara, al igual que los otros pokémon.

    Al final todos los pequeños seres cayeron rendidos al suelo... acurrucándose unos con otros. El trato era prácticamente esplendido para ellos y estaban cansados con una fogata al lado... que más podían pedir para poder tener al fin unas horas de descanso. Yo, antes de empezar a cerrar los ojos me percaté de que uno no estaba con el grupo, a lo que me exalto para después notar lo evidente.

    El Riolu se había ido.

    Me preocupé, me levanté con cuidado para no molestar a los otros que dormían para ver un poco más la zona pero no faltó mucho para que me diera cuenta de que el pequeño pokémon azul estaba apoyado en una de las ruedas de la carreta, mirando las estrellas y tiritando de frio.

    Me acerqué lentamente para que no se percatara de que estaba ahí, no quería molestarlo pero... a quien quería engañar, sentía curiosidad, estaba ocultándome detrás de la carreta hasta que el Riolu hablo:
    —En tus sueños podrás ocultar tu aura de mí— dijo en voz baja pero audible el Riolu, sorprendiéndome bastante, a lo que caigo al suelo por el susto que me dio.
    —L-Lo siento— dije, un poco incómodo de que me haya notado— no quería ser intruso— admití con vergüenza—¿Eh?... espera, ¿Aura?— pregunté confundido.
    —No te importa— sentenció enojado el pokémon—¿Qué quieres?— dijo, sin importarle lo que yo había dicho antes
    —Bueno... hace frio y se está muy calientito cerca de la fogata— contesté a lo que el Riolu miró para otro lado molesto, entendiendo la indirecta.
    —No me interesa— dijo el pokémon.
    —Vamos... no seas tan gruñón— le dije riendo, fastidiando al Riolu.
    —!Que no!— me gritó fastidiado, a lo que mi actitud y sonrisa cambiaron a lo opuesto.
    —Hmph... como quieras— miré para otro lado un poco molesto— tampoco te estoy obligando— declaré, ahora un poco triste.

    El Riolu estaba confundido, no me quedaba la más mínima duda. El pequeño pokémon no sabía cómo actuar, aunque no lo quisiera admitir se sentía agradecido por la actitud que yo tenía con él y sus amigos, pero su orgullo lo detenía... los otros pokémon, aunque fueron maltratados por algunos humanos, aun así parecían aceptarme de mejor manera que el Riolu, pero en aquel momento no creía que fuera lo mejor el preguntarle por su pasado, y menos ante la brusca reacción por parte de él luego de sugerirle el venir conmigo a la fogata.

    Sin embargo... no tenía el corazón tan frío como para dejar las cosas así.
    —Toma esto— yo le dije alzando mi mano hacia él, a la vez que sostenía con la misma la manta que había comprado — ¡y ni se te ocurra negarte!— decreté, a la vez que lo miraba con unos ojos enojados, a lo que el Riolu, con una cara levemente intimidada, asintió— no puedo obligarte a que vayas, pero tampoco quiero que uno de ustedes se enferme...— declaré mucho más serio y preocupado que antes.

    El Riolu simplemente me miró sorprendido, con una cara de agradecimiento tal que nadie podría negar...
    —Al fin y al cabo si uno de ustedes se enferma tendré que usar los remedios de Hina y no quiero que me dé una paliza después— dije con los cachetes inflados, adoptando una actitud completamente fastidiada e infantil.

    Fue ahí cuando la cara de agradecimiento de Riolu se partió a la mitad por una estupefacta y fastidiada.
    —¡No entiendo como alguien que puede ser tan serio y preocupado, de repente se convierta en un tarado!—el Riolu dijo, dando varios golpes cómicos con la manta enrollada a mi cara, los cuales recibía con facilidad— ¡Que pasó con esa pequeña admiración que te tenía, maldición!—volvía a decir el Riolu, completamente encabronado

    El Riolu continuaba con sus golpes; sin embargo, de repente el grito del Riolu se detuvo por un sonido proveniente de su estómago, avergonzándolo levemente, a la vez que yo empezaba a soltar leves carcajadas luego de notar lo obvio.
    —Tal parece que los gruñones también comen— dije mientras reía, avergonzando al Riolu el cual me miraba sonrojado y fastidiado.
    —No te incumbe, tonto— dijo el Riolu, yendo de nuevo hacia la rueda de la carreta; sin embargo, el sonido de su estomago nuevamente lo traiciona, a lo que yo volvía a lanzar otra carcajada, mientras que él, prácticamente en un pestañeo, se alejó lo más rápido y se instaló en la rueda con la manta en sus manos, avergonzado.

    En ese momento... bueno, no era tan cruel como para no admitir que me daba un poco de lastima el verlo así, aunque supiera que es por orgullo. No tenía mucha comida porqué el dinero no me alcanzaba, y sólo tenía un chocolate que había traído del pueblo pensando que el viaje seria corto, simplemente para tener alguna golosina para soportar el viaje, al fin y al cabo el chocolate en mi pueblo era barato ya que se producía y en grandes cantidades por lo que no me molesté en traer uno para alegrar el día con su sabor.

    Bueno... no era la primera vez que soportaba unos días sin comer y no me preocupaba, así que no me importó darle a los pokémon un trozo del dulce a cada uno luego de vendar sus heridas, pero claro... el Riolu no tuvo nada porque simplemente seguía en la dichosa rueda evitándome.
    —Toma...— dije luego mostrándole el trozo de chocolate— y no te hagas el orgulloso, no te alimentara mucho pero sí lo suficiente hasta que lleguemos al pueblo— intenté decir lo más amable posible.

    El Riolu no dijo nada, estaba absorto en el delicioso dulce; tenía orgullo, pero al parecer su hambre era más grande y aceptó el pedazo comiéndolo con alegría.

    Sólo sonreí satisfecho, mientras que el Riolu miraba hacia otra dirección con sus mejillas infladas por la comida, fastidiado y sonrojado.
    —Bueno... espero que duermas bien— me despedí con intención de volver a la fogata.
    —Oye...— dijo el Riolu.
    —¿Sí?— respondí.

    El Riolu solamente miró nuevamente hacia otra dirección, fastidiado y un poco avergonzado de que tuviera que decirle semejante palabra a un humano.
    — Gracias...— El pokémon dijo finalmente, asombrándome por completo luego de aquello.

    Esa última palaba me descolocó completamente. No sabía que le ocurría y no me gustaban las divagaciones, así que con una cara enojada me acerqué al Riolu y me senté frente a él.
    —A ver...— le dije hartado— me apesta tanta negatividad tuya y de repente me agradeces, ¡¿Qué demonios te ocurre?!, ¡¿Por qué el orgullo?! — le dije totalmente fastidiado
    —¿Crees que te lo diré?— respondió el Riolu, fastidiándome aún más.
    —¡Eres un...!— exclamé apretando mi puño, con intenciones de comenzar otra pelea; sin embargo, mi actitud agresiva cambia por completo, en el momento en el que veo una pequeña lágrima saliendo de uno de los ojos del Riolu, preocupándome de igual manera. Iba a preguntarle... pero no tardó mucho en comenzar a hablar…
    —Te envidio...— El Riolu me dijo, tapándose lentamente la cara con sus brazos.
    —¡¿Eh?!— le dije sorprendido— ¿Por qué dices eso? Bueno, sé que soy muy bien parecido... pero tampoco como para que sientas envidia de mi— dije riéndome, pero me quedé callado cuando el Riolu gira su rostro hacia mí, sólo para observarme enojado por la estupidez que acababa de decir en ese momento tan serio por el Riolu.

    Tengo que admitir que yo era demasiado idiota en algunos momentos…
    —Lo siento...— le dije triste, bastante arrepentido de mis palabras— fue estúpido de mi parte, lo admito, pero ¿Por qué envidia? — volví a preguntar, esta vez tomando una actitud más seria y responsable.

    Pasaron varios segundos de silencio luego de aquello, a lo que el Riolu, ya decidido a decirme, solo lanza un acongojado suspiro, para después finalmente sincerarse…
    —Porque pudiste proteger a mis amigos...— el pokémon dijo, triste— mientras que yo simplemente pude usar mi cuerpo como escudo— apretó sus puños— soy demasiado débil... no pude protegerlos... no pude protegerla y tú sí, un humano…— reconoció el pequeño pokémon, únicamente para comenzar a abrazar sus piernas, a la vez que ocultaba sus llorosos ojos en sus rodillas, a la vez que la pena lo abordaba por lo inútil que se sintió en aquel momento.

    El Riolu se quedó llorando por unos segundos, pero el silencio en el ambiente se interrumpió con un golpe que impactó de lleno en su cabeza.
    —¡¿Por qué hiciste eso?!— el Riolu me gritó adolorido; sin embargo, se quedó callado cuando, al dirigirme nuevamente la mirada, este me vio completamente serio.
    —¿Qué diablos me estás diciendo?, ¿Cómo puedes pensar eso de ti?. Sí... quizás no tengas suficiente fuerza como para haber detenido a ese sinvergüenza, pero eso no define si eres débil o no— yo decía en una seria y a la vez preocupada actitud.

    El Riolu simplemente me observaba en silencio, con sus ojos completamente abiertos.
    —Tuviste el valor para estar dispuesto a recibir el golpe que iba a recibir tu amiga,¡¿Y aun así dices que eres débil?! Ese valor que demostraste antes fue algo que nunca había visto en otra persona, no te menosprecies a ese punto, tú vales mucho más...—declaré nuevamente.

    El pequeño pokémon no se esperaba esa última frase, a lo que sólo pudo cerrar sus ojos para después soltar todas las lágrimas posibles en aquel momento...
    —Sé que puedes sentir impotencia, pero eso sólo debe impulsarte a fortalecerte más...— le dije colocando mi mano en su hombro, a lo que él solo me miró con sorpresa, a la vez que levemente comenzaba a distinguir una leve sonrisa apareciendo en su rostro.

    Sin embargo... aquel momento fue cortado bruscamente luego de sentir varios gritos provenientes de la fogata.

    .

    .

    .

    .

    Tanto yo como el Riolu nos asustamos y preocupamos al instante a lo que, sin pensarlo dos veces, nos levantamos y salimos corriendo en dirección hacia donde estaban los pokémon.

    Para observar como ninguno de ellos se encontraba al lado de la fogata, a lo que ambos comenzábamos a observar preocupados a nuestro alrededor...
    —¡Atrás de ti!— el Riolu me gritó completamente exaltado, sin embargo, no alcancé a reaccionar, a lo que como respuesta recibo un golpe directo a mi estómago, a la vez que caía sentado al suelo, completamente ahogado ante el fuerte ataque.
    —¡Agh!, ¡¿Qué diablos?!...— dije apenas, a la vez que observaba nuevamente a mi alrededor, sólo para ver a dos tipos gigantes y corpulentos junto a uno de baja estatura mirándonos con una sonrisa en la cara a la vez que todos los pokémon se encontraban a sus espaldas, todos sujetados nuevamente con una correa eléctrica.
    —Mierda...— comenzaba a dar señales de levantarme, sólo para recibir una patada nuevamente de lleno a mi estómago, dejándome aún más ahogado de lo que ya estaba de por sí.
    —¡Eres un desgraciado!— se abalanzó el Riolu hacia el hombre que tenía a los pokémon, solamente para ser atrapado y sujetado con bastante facilidad por el otro matón que lo acompañaba.
    —¡Suéltame bastardo!— el Riolu gritaba con fuerza, pero sin respuesta.
    —Ahora ya no eres tan fuerte… ¿Cierto?— Comenzaba a decirme el pequeño hombre mientras reía satisfactoriamente, a la vez que yo apenas si era consciente de sus palabras, luego de las consecuencias de haber recibido aquellos golpes.

    Era inútil... esos tipos eran fuertes, y mi cuerpo apenas respondía.
    —Jefe, ¿Qué hacemos con este?— uno de los matones dijo, a la vez que señalaba al Riolu que aun luchaba para soltarse de los brazos de aquel hombre, sin éxito.
    —Creo que hay un acantilado cerca de aquí ¿No?, ese pokémon no me sirve en lo más mínimo, no sabe escuchar órdenes. Por mí mejor que se deshagan de él— declaró sin la más mínima gota de dolor o cualquier otro sentimiento.

    Esas palabras abrieron mis ojos por completo, y despertaron en el Riolu otra vez el temor; no podía permitir que lo mataran. Tenía que pensar... en ese momento creía poder mover mi cuerpo, pero si recibía de nuevo una de esas patadas, la conciencia sería lo siguiente en perder a parte del aire.
    —"¿Podría rodar?" — Pensaba a la vez que analizaba la situación—"Está bien, eso funcionaría para evitar el primer golpe, pero... ¿Luego que?" — seguía imbuido en mis pensamientos, sabiendo que no podía enfrentarlos en mi estado actual, en ese momento intentaba buscar algo para poder emparejar las cosas, a lo que comienzo a sentir el pequeño calor de la más factible solución...

    La fogata.

    No había tiempo para dudar, a lo que en el instante en el que lo pienso, comienzo a rodar rápidamente en dirección a la fogata, exaltando a los tres hombres, a lo que rápidamente tomé uno de los palos que estaban quemados y para después lanzarlo directamente hacia la cara del que tenía sujetado al Riolu, soltando al pequeño pokémon en el acto.
    — ¡Agh! — gritó uno de los guardaespaldas del pequeño hombre al cual había arrojado el palo quemado— ¡Eres un hijo de...!— dijo enfurecido una vez que se sacaba todas las brasas de su ahora chamuscada cara sacando un arma de uno de sus bolsillos apuntando hacia mí, antes de que pudiera reaccionar de alguna forma.

    Me quedé congelado, eso no lo podía evadir... y estaba en la mira.
    —Ey, ey... tranquilo hermano— dijo el otro hombre corpulento— no tenemos que llegar a tanto— reconoció a la vez que simplemente intentaba tranquilizar a su furioso hermano
    —Tiene razón— dijo el pequeño hombre— además... ya tengo lo que quería— dijo mirando a los pokémon, pero mucho más a la amiga del Riolu.
    —¡¿Crees que me importa?!— dijo el hombre con el arma, a punto de jalar el gatillo...

    Sabía lo que iba a ocurrir, a esa distancia cualquiera podía tener un tiro excelente hacia el corazón; era tarde y ya nada podía hacer... solo esperar la muerte, a la vez que cerraba mis ojos en señal de lo mismo.
    — "Mamá... papá... perdónenme"— pensé, a la vez que una lagrima comenzaba a recorrer mi mejilla.

    Sólo alcancé a escuchar el disparo; no sentía nada... a lo que abrí levemente mis ojos, únicamente para para ver como el cuerpo del Riolu se encontraba en frente de mí, habiendo saltado a la vez que le daba la espalda al atacante, chocando su mirada con su ceño fruncido, para después notar como la cerraba luego de recibir el disparo.

    Nunca olvidaré su rostro en ese momento; su dolor y su decisión en el momento en el que entró la bala en su cuerpo, el cual al ser demasiado pequeño y delgado, lo atravesó para después impactar en mi hombro izquierdo.

    Con un ruido sordo se escuchó caer el cuerpo del pequeño pokémon... no sabía cómo actuar, solo me quedé mirando hacia el vacío; incliné la cabeza solo para ver el cuerpo del pokémon en un pequeño charco de sangre... sus amigos gritaron horrorizados a lo que casi al instante caigo al suelo de rodillas. Su acto me impactó demasiado, nunca nadie se había sacrificado de esa manera por mí, y del ser que menos lo esperaba lo vi... mis pensamientos se nublaron y no podía reaccionar ante nada, sólo podía ver al Riolu en el suelo... a lo que me fijé en el cuerpo de éste con más precisión, con la esperanza de alguna señal de vida, cuando lo vi... un diminuto movimiento en su pecho y hombros, movimiento el cual no fue percibido por los otros hombres, pero si para mí.

    Él aun respiraba... a lo que después de ver eso, me dejo caer al suelo, fingiendo el estar muerto...

    No servía de nada preocuparse por él en ese momento, no mientras ellos estuvieran ahí, tenía que aparentar que habían acabado con nosotros.

    Y funcionó...

    Mientras fingía mi muerte escuchaba al hermano del asesino gritándole a este último, sólo hablaban... mientras que yo lo único que deseaba era que estos se fueran lo más rápido posible, sabía que... mientras más tiempo pasase... el Riolu podría terminar muerto tarde o temprano por la hemorragia.

    Al cabo de 2 minutos más o menos, escuché sus pasos alejándose del lugar.

    Abrí los ojos bruscamente luego de aquello, a lo que me levanto adolorido, para después levantar al Riolu con mi brazo derecho.

    A pesar de que la herida de mi brazo izquierdo no era peligrosa, dolía una inmensidad; sin embargo, el dolor era acompañado de un enorme alivio, ya que prefería tener la bala dentro de mí que en el Riolu.

    Intentaba hacer las cosas lo más rápido y cuidadosamente posible con el pequeño pokémon... lo llevé al carro el cual ignoraron por completo las otras personas, lo limpié y le revisé la herida. Estaba muy cerca del corazón, y sin lugar a dudas había perforado un pulmón...

    Hay cosas que durante mi vida he estado muy agradecido... con Hina y Yuta por cuidar de mí durante mi niñez por ejemplo, pero en aquel momento sólo estaba agradecido por dos cosas: el que Hina me haya enseñado a curar heridas menores, y que esa bala no se hubiera quedado en el pulmón del Riolu.

    Observé atento por si seguía saliendo sangre, a lo que la suerte no pudo haberle sonreído más al pequeño pokémon, como para que una bala pase cerca de tu corazón, que no le dé y que más encima no allá roto ninguna arteria... pero aún no estaba a salvo, tuve que usar muchos medicamentos y vendas para al menos dejarlo limpio y a salvo de cualquier tipo de infección, y por el tamaño de la herida, daba por hecho de que estaría dormido por bastante tiempo...

    Necesitaba ir a mi hogar, el Riolu tenía que estar en reposo ya que cualquier movimiento habría la herida, así que no podía llevarlo en la carreta sin más, por lo que me hice un nudo en el cuello con la manta que compré en la ciudad y creé un especie de canguro, depositando ahí al Riolu, que estaba tranquilo respirando levemente.
    —Resiste Riolu...— le dije mientras lo cargaba y tiraba de la carreta con el brazo bueno al mismo tiempo —sé que puedes soportar esto...— admití entre quejas, ante lo difícil que me era el soportar el peso de las medicinas en la carreta, únicamente con un brazo.

    Viajamos durante toda la noche, era medio día cuando llegamos al pueblo, pero no alcancé a poner un pie dentro de este cuando apareció Hina con una cara enojada y preocupada, a lo que cambia a una completamente horrorizada por el estado en el que estaba llegando. Le conté lo sucedido y su mirada quedo absorta cuando miró al Riolu.
    —Tiene un pulmón perforado... limpié su herida pero no sé qué más hacer— dije preocupado e impotente, a la vez que Hina observaba y escuchaba atenta.
    —Vamos a tu casa, creo que tengo lo necesario en la carreta, tenemos mucho que hacer—dijo Hina, decidida, a lo que asiento para después caminar de la manera más rápida pero a la vez lo más cuidadosamente posible hacia mi hogar.


    Eso sería todo amigos... espero hayan disfrutado de la lectura, dependiendo de como la reciban iré publicando antes, pero sí o sí iré actualizando como fecha límite cada domingo de las semanas.
    ¡Nos vemos! ^^
    Last edited by Seba1005; 05/06/2017, 01:10.

  • #2
    Vaya! Un nuevo fiction, veamos que tal.

    Dividire mis comentario en dos para no mezclar todo lo que quiero decir.

    Ortografía, redacción y estética:

    Veamos, si bien no encontré faltas graves de ortografía, si encontre unas cuantas palabras (diacríticos) que debieron llevar tilde, uno que otro error de redación y en algunas partes el tecleo te traicionó y escribiste otra cosa. El corrector de word — si es que lo usas — no suele notar la mayoria de estos errores puesto que técnicamente estan bien escritas estas palabras, pero en el contexto en que las usas no deberia ser así.

    Mi sugerencia es que leas un par de veces los textos que vas a publicar para que notes la mayoria de estos errores. Otro detalle es que veo que usas demasiado las comas. Los "punto y aparte" no muerden [??]

    Ahora en cuanto a la estética, pues no creo que esa ¿barra? sea lo mas adecuado para separar diferentes arcos narrativos.

    Spoiler: 
    Es esta barra de aquí abajo por las dudas


    A mi parecer el texto se veria mejor si es que las quitaras.


    Tambien te recomendaria poner un espacio entre párrafos para que no se vea saturado el texto y justificar para que se vea mas ordenado.

    Para justificar solo tienes que usar el siguiente comando:
    [*JUSTIFY]Texto Aquí[*/JUSTIFY]
    Solo quitale los asteriscos y listo! :)




    Trama y Narrativa:

    Por un momento pensé que quien narraba la historia era Riolu xD (La imagen del inicio tuvo que ver mucho con eso). La historia es clara y fácil de entender, las personalidades de Riolu y Ryo estan bien definidas desde el inicio. Eso sí, cuidate de repetir demasiado las palabras ya que pueden sonar mal si se ve que repites una palabra seguido, te sugiero esar sinónimos en esos casos.

    Centrandonos en la historia nuevamente, es una propuesta interesante hacer que los pokemon y humanos no se lleven bien pero no llevarlo al extremo en el que se enfrentan en una guerra encarnizada por la supremacia, me agrada porque se me hace mas factible que lo segundo. (Sí, hay muchos fic de ese tipo)

    La escena en la que dejan casi muerto a Riolu me impactó, me sorprendió que Riolu se "sacrificara" asi de rápido por alguien que conoce apenas unas horas. Me pregunto que pasara ahora con los demas pokemon que los acompañaban. En resumen este primer capítulo cumple completamente con su objetivo, nos da una introducción a la historia y los personajes y ademas intriga al lector lo que lo insta a saber que seguira despues. Tan solo hay unos puntos que pulir pero en general esta muy bien.

    Espero actualices pronto para saber que sucedera. ¡Saludos!
    Last edited by PyriteWolf; 24/02/2017, 18:56.

    I am nobody, but nobody is perfect, therefore I am perfect.

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    • #3
      Me tomé mi tiempo para leer con calma y poder comentar.

      En cuanto a la parte técnica [MENTION=64579]PyriteWolf[/MENTION] entró de lleno en eso. Lo que si noté mas fue que hay con un abuso en el uso de las comas. Tenemos que hacer buen uso de los recursos para que la escritura sea fluida y no se corte tanto, igual pasa con los puntos suspensivos. Eso como lo mas resaltante; quizás se me escape mencionar una que otra cosa, pero fue lo que mas ruido me causó.

      Otro detalle fue lo pegado que estuvo el texto; ademas de que el capítulo es algo extenso -8563 palabras según Word- es cantidad de palabras da como para 3 capítulos al menos. Pienso que pudiste haber divido ese capítulo para que la lectura no se haga tediosa. Mi sugerencia sería: una primera parte para contar su infancia, otra para contar su viaje a la ciudad y una tercera parte para contar su retorno. No olvides que una lectura larga puede cansar o hacer que el lector pierda el interés, o simplemente al ver lo extenso no se anime a leerlo.

      En lo personal estoy en contra de colocar los capítulo en spoiler, es como si quisieras ocultarlo al mundo, y si lo publicas es para que sea leido. Apoyo nuevamente la propuesta de [MENTION=64579]PyriteWolf[/MENTION] de usar el code de justificar, queda muy bien así, créeme. En cuanto a la estructura recomiendo dejar un espacio entre el párrafo y el diálogo, y dos espacios si no son párrafos que siguen una consecuencia inmediata para evitar el uso de esa barra; tambien puedes agregar sandría a los diálogos para diferenciarlos del resto, si quieres hacerlo mas atractivo puedes usar cursiva. Creo que no tengo mas acotaciones con esto.

      Ahora bien, la trama. Al principio parece una historia original, el chico de pueblo pequeño que pierde a sus padres, es criado por otra persona y crece; pero luego llegan los Pokémon. [MENTION=64315]Plushy Berry[/MENTION] diría que es un original disfrazado de fic; pero ya seria meternos en aguas mas profundas. Me llama mucho la atención ver en lo que se ha convertido esa tralción humanos-pokémon, como cambió todo. Se puede decir que es una historia futurista pero por lo de la carreta y eso da a entender que es en un pasado lejano.

      Es impresionante como la actitud de una persona puede ser la diferencia, y eso es lo que hace Ryo. Es muy sentimental lo que llega a hacer por esos Pokémon. Riolu enamorado de Buneary, es demasiada ternura -aunque no pertenecen al mismo grupo huevo (?)- Que mal que lo que estaba comenzando como una bonita amistad se haya interrumpido de pronto por lo que pasó en el bosque. Ahora tienen que rescatar a sus amigos, luego de curarse del balazo, claro.

      Espero aún te quede mucha tela que cortar en esta historia, trataré de hacerle seguimiento con la esperanza de que sigas publicando.

      Saludos~

      ¿What color do you want to be?
      ~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~• ~•~•~•~•~•~
      Mis Fics

      ~•~•~•~•~•Has Click en las Userbars•~•~•~•~•~

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      • #4
        Vale, al comenzar a leerlo me gustó mucho, el hecho de que pusieses un par de veces que "supusieron" que los padres del protagonista están muertos no pude si no pensar que seguro que están vivos en algún lado y los revives más adelante XD

        A medida que iba avanzando en la lectura pude ver la personalidad de Ryo, servicial y agradecido, casi habría dicho afable y pacifico, pero entonces llegó al pueblo. Y a pesar del bloqueo del principio he de decir que cuando salvo a los pokemon fue como Woah, genial. Y lo escribiste tan bien que casi hasta me llegue a creer que lo iba a conseguir, que iba a llegar a salvo a la aldea con los pokemon. y entonces ¡Pum! balazo. Y Riolu saltando para salvarle.

        He de admitir que ahora mismo estoy como wow... WOW

        Me encanta, me ha encantado y espero que lo sigas escribiendo porque quiero seguir leyendo esta historia. No puedo si no imaginarme que terminarán yendo a salvar a la pequeña Buneary y aun así es que tengo ganas de seguir leyendo porque de verdad, tu estilo es genial, muy limpio, atrapante y realmente transmites mucho, no solo los sentimientos y todo eso pero, como dije antes, hasta pensé que podría salir todo bien y me sorprendiste con el hombre gordo y los matones volviendo al ataque.

        Sigue escribiendo por favor!! <3
        Academia pokemon:



        Odisea:




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        • #5
          Aloha~ a ver, al fin, gracias al destino (<3<3<3<3carnaval<3<3<3<3) puedo comentar esta sección, muchos fic´s hay y son pocos los días libres que tengo, así que a poner el nitroso a mi lectura, no sin antes apreciar cada cosa que escriben, bueno, esa es la ciencia de esto owo.

          Ya veo que te han dicho varias cosas, por no decir todo, siempre queda algo para comentar, algún detalle, idea, punto de vista, entre otras cosas. Como ya te resaltaron alguno que otro error, me iré a más allá de lo escrito, el trasfondo de todo esto... ya no me extiendo más y comienzo con mi humilde opinión. Ready.


          Comencemos por el comienzo [?] El titulo... Lazos de aura, seré sincero, el titulo no me llama la atención, pero como siempre dicen por ahí, nunca juzgues un libro por su portada, aún así un ¨me encanta¨ por la foto de Riolu.

          Ya comenzamos mal Seba [??] Si, no he comentado el principio y ya te aconsejaron con el asunto, pero yo, porque soy yo (?) te lo vuelvo a repetir, eso de la barra hace que la estética se pierda, se ve mal, pienso que la estética a la hora de escribir algo es muy importante. Demasiado mal en mi opinión. Pero bueno, no es nada del otro mundo, eso se arregla fácil.
          Spoiler: 
          La barra...


          También esta demás decir:

          (...) Aquí comienza mi historia... es algo obvio de pensar en el momento en el que lees estas palabras (...)
          Es algo obvio que comienza, pero se puede comenzar así, ya que especifica que es el comienzo y no el fin, lo sé, no me estoy explicando [?] en resumen, que aveces comienzan tipo flashback, creo que lo que le sigue sencillamente se podía eliminar, ya, ya... no puedo evitar corregir estas cosas.

          Como te comento ~Yorman, cuando vi que eran más de 8.000 no fue problema para mi, porque me encanta leer, pero si quieres atraer a un publico variado, desde los más amantes de la lectura o aquellos que solo quieren entretenerse un rato, deberías de buscar la manera de que sea lo menos tedioso posible. Yo se que tu sabes que hacer (?).


          Directamente a la trama.
          (Si no hago esto, me quedo pegado en los errores y no disfruto la historia(?).

          Vamo´ por partes, llevo un tiempo sin leer algo en donde el protagonista o la primera persona en aparecer no haya perdido a sus padres, creo que con esa supuesta desaparición o muerte de sus papás esperas hacer algo bueno ¿no?. Me llena de intriga saber si se murieron. Si no se han muerto, este será el primero en meses en donde el prota tiene a sus padres vivos -yeii-.

          Recomendación salvaje aparece: trata de describir más los escenarios, haz de saber que el lector no tiene ni la más mínima idea de lo que piensas, tienes que lograr que aquel que lee se conecte con la historia y se la imagine, lo que puede crear la imaginación mediante las palabras es sorprendente, esa parte esta descuidada.

          La vida dura del chico modesto, con esto se va presentando la dichosa trama del libro escrito, creí que iba a ser normal, insípida, gris (?), pero cambio un poco con la llegada del Riolu, apropósito, es uno de mis pokemones favoritos. Ryo y Riolu forever.

          Lo que si no me esperaba era ver el planteamiento de una discordia entre pokémon y humano, me dio un poco de risa al leer sus diálogos, que vuelvo a reiterar, lo haces bien. Pudiste haber profundizado más la amistad para justificar las acciones de Riolu, pero bueno, en todo caso, es amistad eterna a primera vista(?).

          Las heridas están bien descritas sin censura textual, mientras más realista sea en cuestiones cuando toque pelear, se lastimen, etc.. mejor será para mi.

          Aprovecha los factores sorpresas y agrégale algo que deje boquiabierto a la audiencia, tienes varios puntos que te pueden servir, no permitas que sea más del monto. Te seguiré leyendo, he de admitir que no es mala la trama inicial que planteas, pero algo usada. En este mundo esta todo usado ya, la idea esta en hacer algo común con el estilo propio de uno mismo. Espero seguir leyendo, toma todos los consejos que te han dicho y pues sigue en lo tuyo. Éxito y suerte amigo.

          Comment


          • #6
            Capítulo 1: Familia (Parte 2)


            Simplemente me concentraba de llevar con cuidado al Riolu en mis brazos a la vez que, a pesar de habernos tardado solo unos minutos, fácilmente pensé que más de una hora había transcurrido, mientras que constantemente me daba cuenta de los pequeños temblores que el pequeño pokémon daba debido a la condición que el mismo se encontraba.

            Una vez que llegamos a mi hogar, al instante Hina comenzó a sacar varios utensilios, a la vez que comenzaba a darme cuenta de que no eran simples antibióticos los que había pedido en aquellas mercaderías que había transportado. El Riolu reposaba en mi cama, a la vez que Hina comenzaba la operación, no sin antes darme instrucciones para dejar limpio y lo más preparado posible mi hombro para después sacar la bala, a la vez que esta continuaba viendo las cosas necesarias para el Riolu, ya que obviamente debido a su condición este requería una atención inmediata...

            Sus manos eran temblorosas, en más de una ocasión tuve que ayudarla a insertar un pequeño tuvo (con la mano de mi brazo bueno) en la herida del pecho del Riolu, a la vez que un poco de sangre comenzaba a drenarse del mismo... quedándonos estáticos por unos minutos, mientras que Hina me iba pidiendo diversos instrumentos junto con otras medicinas que de igual manera se encontraban en las cajas que trajimos.

            Finalmente… la operación no duró más de tres horas a lo que, una vez finalizado, me extraño al ver completamente perpleja a Hina, la cual simplemente empezaba a guardar sus cosas, mientras que esta no despegaba sus ojos del pokémon que ahora se encontraba recostado y vendado en mi cama, aún inconsciente.
            —¿Qué ocurre?— pregunté extrañado a la vez que me dirigía a Hina.
            —No sé qué es lo que ocurre Ryo...— empezó a hablar finalmente Hina, sin apartar la mirada del Riolu— antes estaba dando por hecho el que el Riolu tendría que estar con el tubo en su pecho por una semana como mínimo— declaró la anciana, a la vez que yo me sorprendía levemente— esa clase de heridas no se recuperan tan rápido, además... por lo que me contaste, no sé cómo es que siquiera el pokémon siga vivo luego de recibir esa bala a tan corta distancia, independiente que no hubiera tocado su corazón, su cuerpo es muy pequeño y con el simple impacto de una bala a esa distancia su muerte sería inevitable— la anciana reconoció fríamente, a la vez que yo levantaba una ceja en razón de lo obvio.
            —Supongo que el cuerpo de los pokémon actúa de manera completamente distinta al nuestro; sólo la resistencia física podría ser una razón para que haya sobrevivido, pero tampoco estoy segura…— siguió pensativa, a lo que de un momento a otro se gira hacia mí, asustándome levemente por lo mismo.
            —Bueno... ya tendremos tiempo para hablar de su herida después, ahora que está a salvo tenemos que preocuparnos de otra herida— sentenció Hina a la vez que observaba la herida en mi brazo.

            Hina primeramente usó anestesia para tratar la herida en mi brazo… y es por eso que nunca lograré entender cómo fue posible el que fuera tan tortuoso para mí en el momento en el que esta comenzó a escudriñar con unas pequeñas pinzas metálicas en mi herida la cual, una vez limpiada, era fácilmente apreciable la bala en su interior.
            —Deja de ser tan llorón, ni siquiera te duele— refunfuñó Hina a la vez de un momento a otro saca la bala lentamente de mi cuerpo, no sin antes tiritar y fallar varias veces debido a lo mismo en el intento.

            Está bien… no fue tortuoso, pero debo admitir que fue bastante desagradable el “sentir” que alguien escudriña en tu hombro con unas pinzas, a pesar de tener toda aquella zona “dormida”.

            Después de la "tranquila" operación, Hina vendó mi hombro ya limpio, para después tomar sus cosas y ayudarla a llevarlas a su hogar... a lo que no pasaron muchos minutos cuando volví nuevamente a mi casa, a la vez que Takeru seguía reposando en donde lo habíamos dejado.

            Encendí la chimenea, para después sentarme al frente de la misma luego de aquello.

            Simplemente quedé absorto en las llamas, cuando de repente se me vinieron todos los recuerdos del día pasado, primero a los pokémon siendo abusados y ridiculizados por aquel hombre; cuando intente detenerlo pero un sentimiento me detuvo... aun pensaba en ello, todavía no lograba entender por qué una parte de mí no quería ayudarlos, pero lo pase por alto, porque sabía que cualquier sentimiento era mal infundado, no me arrepentía de haber detenido la patada de aquel hombre en la ciudad...

            Miré al Riolu luego de aquello, el cual aún yacía acostado en la cama durmiendo plácidamente… realmente en aquel entonces no sabía cómo se lo iba a tomar cuando despertara y le dijera lo ocurrido, por lo que intenté simplemente desviar mis pensamientos, sabiendo que de nada serviría preocuparme o lamentarme por lo sucedido.

            No podía hacer mucho en ese momento a lo que, luego de unos minutos reposando aún frente a las llamas de la chimenea, se me ocurre una idea para así poder distraerme por unos momentos, por lo que me levanto para después comenzar a irme de mi casa...

            Con destino a la biblioteca de mi pueblo.

            No era cualquier libro el que quería leer… quería conocer más acerca de "aquel" tema, y a pesar de que la biblioteca de nuestro pueblo no era muy grande ni tenia todos los libros del mundo, si tenía el que necesitaba, a lo que una vez que llego a la ya mencionada biblioteca y encuentro el libro deseado, lo pido, únicamente para notar como el hombre que atendía el lugar me observó extrañado, ya que muy pocas veces había visto a alguien interesarse por aquel libro, a lo que simplemente ignoro su reacción para después dirigirme nuevamente hacia mi hogar.

            Nada había cambiado; el fuego seguía encendido y cierto pokémon que ahora roncaba suavemente seguía acostado, por lo que me volví a sentar al lado de la chimenea y comencé a leer el dichoso libro.

            Siendo este una especie de “enciclopedia” acerca de los pokémon; un libro bastante antiguo, desde mucho antes que yo naciera...

            Necesitaba saber un poco más acerca de ellos para poder entenderlos mejor; ni siquiera sabía sus nombres, supe el del Riolu simplemente porque escuché a otras personas decirlo; traté de aprender la mayor cantidad de nombres que podía, y después busqué rápidamente entre las hojas hasta dar finalmente con la página en la que se mencionaba a los Riolu... para después quedar absorto en toda la información que tenía el libro acerca de ellos. Supe que los Riolu, o más bien su raza, vivían más o menos lo mismo que los humanos, también aprendí algunas de sus habilidades, pero hubo algo que no pude comprender, habían cosas que no calzaban... como por ejemplo: Él hablaba... pero en el libro explicaba que era meramente imposible en los Riolu, apenas su evolución era capaz de comunicarse, pero únicamente por telepatía; no eran capases de comunicarse de la misma manera en la que los humanos lo hacíamos. Pero entonces... ¿Por qué?, no tenía ningún sentido… aquel Riolu definitivamente decía palabras por su boca, pero luego de meditar por unos segundos, creí entender lo que ocurría…

            Él era capaz de comunicarse por telepatía... y en el momento en el que lo hacía, movía sus labios a la par con lo que comunicaba, lo que creaba la ilusión de poder hablar como cualquier otro. En aquel entonces supuse que lo terminó haciendo debido al continuo contacto, aunque de mala manera, con los humanos; era lo único que lo explicaba, porque no había manera de que ese pokémon lograra modular y emitir a la vez sonidos de su boca.

            Solo era una falsa ilusión…

            Después de haber hecho aquel descubrimiento que me tenía perplejo desde que escuché al pokémon hablar, mi mirada quedó absorta en la palabra que había leído antes y estaba enmarcada en negrita en el libro:

            "Evolución".

            Evolución... esa palabra me intrigaba; aquel libro explicaba que el pokémon, cuando evolucionaba, su forma física cambiaba completamente y sus habilidades junto con su fuerza aumentaban considerablemente, había imágenes de los Riolu en el libro, pero no de un lucario, al parecer era muy difícil verlos según decía el texto, pero no supe la real razón… hasta que leí un poco más debajo de aquella descripción de los Lucario...

            "Los Riolu evolucionan cuando siente una gran amistad hacia su entrenador", al parecer sólo era cuando sentía eso hacia un humano en específico, no se explicaba por qué no podía ser hacia otro ser, como por ejemplo otro pokémon, porqué se notaba que tenía fuertes sentimientos hacia los otros que lo acompañaban cuando era esclavo de aquel hombre.

            Eso explicaba mucho… el Riolu,, a pesar de no haber evolucionado a un Lucario, era capaz de comunicarse por telepatía en si ya que tenía la experiencia, pero le faltaba esa amistad tan inexistente hacia los humanos, por lo que la razón de que ya no hubiera fotos de lucario se debía porque era prácticamente imposible que eso ocurriera en aquellos tiempos.

            Luego de leer aquello simplemente apreté los puños con fuerza, recordando y odiando la actitud de todas las personas que me encontré en la parte baja de la capital.

            No me extrañaba que ya no hubiera más Lucario...

            Mis pensamientos me dejaron estático por unos segundos, sin embargo, estos se vieron sorpresivamente interrumpidos por un nuevo sonido que comenzó de un momento a otro a emerger en el lugar, a lo que me exalto aún más cuando noto que el Riolu comenzaba a emitir pequeños quejidos, dándome a entender que estaba a punto de despertar.

            Mientras él recuperaba la conciencia, comencé a acercarme lentamente hacia donde este reposaba, a tal punto que mi rostro finalmente quedó a unos pocos centímetros del suyo. Sentía demasiada curiosidad en ese momento, y quería preguntarle algo... a lo que cuando finalmente nuestras narices estuvieron a apenas centímetros de distancia, el Riolu abrió sus ojos.
            —¿Qué edad tienes? — le pregunté con total normalidad, a lo que el Riolu abrió completamente sus ojos, totalmente asustado ante la aparición tan repentina que tenía delante del mismo.
            —¡Aaaaaaah!— solo un largo y fuerte grito se escuchó en las cercanías de mi hogar, a la vez que un fuerte golpe lo acompañó luego de unos segundos…

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            —Ay, ay, ay... ¿Por qué siempre en la cabeza?...— dije débilmente, a la vez que ya se me hacía costumbre el sobarme la cabeza por todos los golpes que recibía en dicha zona…
            —¡¿Qué crees que haces tarado!— Me gritó el Riolu con sus ojos completamente encabronados— ¡Respeta mi espacio personal, degenerado!— volvió a decir, completamente avergonzado y fastidiado.
            —Oye, oye... no te hagas una idea errónea— le dije, a la vez que ahora también lo miraba levemente fastidiado— solo te hice una pregunta— declaré nuevamente, dejando en silencio al Riolu, mientras que este simplemente inflaba levemente sus mejillas luego de aquello.
            —Tsch... tengo dieciséis…— admitió el pequeño pokémon luego de unos segundos, a la vez que observaba hacia otra dirección, levemente avergonzado; sin embargo, no pasaron muchos segundos hasta que este comenzó a notar lo evidente a su alrededor— espera un momento...— El Riolu se miró el pecho vendado— ¿Dónde estoy?, ¡¿Qué ocurrió?!— empezaba a decir, comenzando de a poco a hiperventilarse— ¿¡Qué les pasó a los demás!?—preguntó finalmente, completamente exaltado y preocupado, a la vez que se giraba hacia mí… a lo que me quedo en silencio por unos segundos, sin saber si decírselo o no, pero no pudiendo evitarlo de igual manera…
            —Se los llevaron...— declaré finalmente… dejando al Riolu completamente atónito.
            —¿Se... los... llevaron?— el Riolu preguntó lo obvio en voz baja, a la vez que sus ojos estaban completamente abiertos, con su vista apuntado hacia el vacío….
            —Sí...— asentí, a lo que casi al instante me exalto cuando el Riolu se abalanzó hacia mí poco después de dicho aquello, agarrándome de mi camisa… sin oponerme ante aquel trato, mientras que este me miraba completamente enfurecido, a la vez que unas pequeñas lágrimas comenzaban a emerger de sus rojos ojos.
            —¡¿Por qué no los salvaste?!— el Riolu preguntó en gritos, a la vez que las lágrimas no paraban de salir de sus ojos— ¡Tú eres fuerte! ¡Podías vencerlos! — declaraba el pequeño pokémon, a la vez que mi silencio fue mi única respuesta de momento.
            —Hice lo que pude, pero solo pude salvarte a ti...— dije finalmente luego de varios segundos de silencio, dejando completamente pasmado al pequeño Riolu, a lo que este simplemente vuelve a dirigirme una mirada de rabia y odio.
            —¡Mientes!—me gritó— ¡Eres un mentiroso!— me gritó más fuerte— ¡Tú pudiste salvarlos y no lo hiciste!— dijo nuevamente en voz alta, pero a un volumen mucho más bajo, a la vez que bajaba lentamente su cabeza, junto con sus pequeñas orejas…— le prometí que no le pasaría nada malo de nuevo...— dijo ahora en un triste susurro, recordando y refiriéndose a su amiga...
            —¡Entonces cumple tu promesa!— Ahora era yo el que lo exaltaba, a la vez que le gritaba completamente enojado y fastidiado de su actitud, a lo que lo separo de mí para después de varios empujones sacarlo de la casa— ¡Si tanto quieres salvarla, entonces nadie te retiene!— le grité nuevamente, conmocionando al Riolu de igual manera— ¡Adelante, vuelve a esa ciudad y muere en el intento si quieres!... ¡No me importa!— sentencié en otro aún más fuerte grito, a la vez que cerraba la puerta de mi casa con un fuerte golpe.

            El Riolu nuevamente no sabía que decir… mientras que unos sentimientos de abandono y soledad comenzaron a abordarlo, empezando a sentirse mal luego de cómo lo traté, a lo que simplemente negó con su cabeza, volviendo a adoptar los mismos sentimientos de odio y rencor hacia los humanos, incluyéndome...
            —¡Bien!— El Riolu gritó, aún enojado— no necesito la ayuda de un humano para salvar a mis amigos— dijo ahora levemente más triste que enojado, a la vez que se daba la vuelta para después retirarse lentamente de mi casa, debido a la herida que aún tenía en su pecho…

            Sé que estaba siendo demasiado brusco con el Riolu; no lo culpaba por sentirse así, de hecho estaba considerando ayudarlo poder ir a por los pokémon que se había llevado el sinvergüenza, pero para eso sabía que el pokémon tendría que dejar su orgullo atrás primero y aceptar la ayuda de un humano; sin embargo, escuchando lo que dijo al final... sabía que aún no estaba listo para llegar a eso…

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            Después de que lo eché de la casa, el silencio que existió luego de cerrar la puerta fue roto segundos después luego de escuchar los pasos del Riolu alejándose.

            Igual he de admitir que él no era el único orgulloso en aquella situación… pero al final ninguno quería reconocerlo; sin embargo, cuando finalmente se dejaron de escuchar sus pasos, salí de la casa para comenzar a seguirle el rastro, ya que al fin y al cabo el pequeño pokémon aún estaba muy malherido y no iba a durar mucho tiempo ahí afuera él solo, pero tampoco quería que me detectara por mi aura, por lo que guardé mis distancias de igual manera.

            Seguí su rastro por unos minutos, hasta que finalmente me percaté de que el muy obstinado estaba yendo por el camino que llevaba a la capital; estaba firme en su decisión de ir a buscar a sus amigos, incluso en aquella condición…

            En aquel momento no sabía por qué no lo detenía, pero he de admitir que en parte quería saber hasta qué punto podría soportar su valor para seguir adelante.

            El Riolu finalmente salió del pueblo, ya era de noche entonces, y no pasaron ni dos minutos cuando de un momento a otro el pokémon fue emboscado por una jauría de Poochyena salvajes, que casi siempre rondan por las afueras del pueblo durante la noche, pero no se atrevían a entrar por la gente y la iluminación de las casas.

            El Riolu miró asustado a sus acechantes, a la vez que estos comenzaban a rodearlo, a lo que él adoptó al instante una pose de pelea; sin embargo, la herida en su torso se abrió un poco en respuesta, lo que provocó que el Riolu se contrajera por el dolor, dándole la oportunidad a uno de los pokémon que lo acechaban para dar el primer golpe, a lo que este salta...

            Para después… de un momento a otro, el Poochyena intenta detenerse en el aire, a lo que sin poder hacerlo simplemente se arrastra en el suelo una vez aterrizado en él, ya que no quería enfrentarse ahora al ser que se encontraba delante del mismo…

            Mi cuerpo apareció de entre las sombras… caminando lentamente durante el ataque del Poochyena, a la vez que me interponía entre su ataque y el pequeño pokémon. El Riolu simplemente fruncía el ceño, a la vez que bufaba fastidiado al ver que lo había salvado, mientras que el Poochyena atacante terminó a pocos centímetros de mis pies, completamente asustado ante mi presencia.
            —Oigan...— digo en forma calmada pero sombría, erizando el pelaje de los Poochyena ante mis palabras— salgan de aquí...— decreté, fríamente.

            Los pokémon, totalmente asustados, arrancaron casi al instante luego de escuchar aquello... a la vez que el Riolu me observaba ahora completamente anonadado, no porque los pokémon huyeran, sino porque se percató de mi aura cuando los amenacé…

            Fue como si por un momento una onda emergiera de mi cuerpo, y esta transmitiera mis sentimientos a quienes tocara.

            De alguna forma, el Riolu observó que yo podía controlar mi aura en algunos niveles.

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            Luego de que todos los Poochyena se retiraran, un incómodo silencio volvió a nacer entre el Riolu y yo, a lo que simplemente le dirijo la mirada, para notar su rostro levemente apenado.
            —Oye...— rompió finalmente el silencio el Riolu, algo avergonzado.
            —Hmph...— inflé las mejillas, sonrojado— no te estaba siguiendo, solo se me habían caído unos medicamentos cuando llegué al pueblo— declaré a la vez que observaba hacia otra dirección, mientras que el Riolu me observaba con una cara totalmente fastidiada, al no creer ninguna de mis palabras.

            Bueno, digamos que yo también mentía pésimamente...
            —Bueno... ya encontré lo que buscaba— dije ahora serio, exaltando al Riolu— me devuelvo a mi casa...— declaré fríamente.

            Le di la espalda al Riolu, para después comenzar a alejarme de él... y a pesar de que no quería hacerlo, mi cuerpo ya se mandaba sólo ara aquel entonces.

            Y no me iba a detener si no lo escuchaba primero...
            —¡Espera!— el Riolu gritó, a lo que me detuve al instante, pero aún dándole la espalda, para después exaltarme levemente al escuchar como el Riolu empezaba a correr hacia mí, arrodillarse cuando el mismo estuvo a unos dos pasos de mis pies, y golpear fuerte su cabeza contra el suelo debido a por ir en contra de su orgullo…
            —No... no puedo protegerlos, no así— el Riolu empezó a decir…tartamudeando — necesito tu...— se quedó callado... le costaba decir esas últimas palabras.
            —¡Necesito tu ayuda, maldita sea!— declaró finalmente en un grito el pequeño pokémon— ¡Reconozco tu fuerza y sé que no eres como los otros humanos que conocí!— gritó nuevamente, a la vez que simplemente me sorprendía ante aquello— ¡Sé que no me lo merezco, pero aun así...!— se detuvo nuevamente, a la vez que incluso de su pequeña cabeza comenzaba a emerger un poco de sangre por la misma fuerza que ejercía este contra el suelo..
            —¡Ayúdame a ser más fuerte y salvar a mis amigos!— sentenció finalmente el pokémon, mientras se escuchaba el crujido de sus dientes, a la vez que las lágrimas que ahora comenzaban a recorrer las mejillas de aquel pokémon empezaban a mezclarse con los manchones de sangre en la tierra.

            Sólo después de aquel momento me di la vuelta, para ver que el que el Riolu seguía en la misma posición…
            —Oye...—le dije ahora un poco más comprensivo, a la vez que colocaba una mano en su hombro— no soy un entrenador ni nada por el estilo, pero he aprendido algunas cosas a lo largo de mis años, y también he de admitir que el estilo de vida que tengo me dio esta fuerza, pero solamente eso, si quieres aprender supongo que tendrás que hacer lo mismo que yo....—le expliqué
            —No me importa, lo haré si con eso aprendo— el Riolu dijo, a la vez que levantaba un poco su cabeza del suelo
            —Ah... ¡Y otra cosa!— grité encabronado, cambiando por completo mi seria actitud, a la vez que le daba un pequeño golpe en su cabeza — ¡No creas que eres el único que quiere ir a buscarlos estúpido!— dije fastidiado, a lo que el Riolu simplemente me observó, ya no tanto extrañado, a la vez que se acariciaba su cabeza debido al pequeño golpe, mientras que en su rostro se enmarcaba una pequeña y delicada sonrisa ante las palabras que acababa de decir.
            —Está bien...— dijo el pokémon, sonriendo de lado.
            —Muy bien... volvamos a casa— dije firme, con una sonrisa de igual manera.

            "Casa"... esa palabra le sorprendía al Riolu; luego de pasar toda una vida siendo aprisionado y algunas veces torturado, no sabía cómo era posible que hubiera encontrado un humano que le dijera algo semejante. No entendía bien sus sentimientos… al parecer, aunque no lo quisiera admitir, empezaba a sentir algo cercano al aprecio hacia mí, pero incluso todo esto no era suficiente para sacar todo el odio y rencor que sentía por mi especie; sin embargo, al menos era un comienzo para el...
            —Oye...— empezaba a hablarme el Riolu, a la vez que él y yo caminábamos hacia la casa.
            —¿Si?— pregunté como respuesta.
            —¿Cómo hiciste eso de antes?— preguntó con curiosidad el pokémon, a la vez que yo levantaba una ceja en son de no entender.
            —¿Ah? ¿Qué cosa?— pregunté nuevamente, extrañado.
            —Hace un momento, cuando me iban a atacar...—el Riolu dijo nervioso, pero curioso de todas maneras por mi respuesta.
            —Ah... te referías a eso... en realidad me sale natural, pero no lo sé Riolu— respondí con normalidad.

            Eso último dejó en blanco al pokémon por unos segundos, casi petrificado, con una mezcla entre enojo y asombro; nunca... repito, nunca... un humano lo había llamado por ese nombre o por cualquier otro, y en aquel entonces era la primera vez que ocurría; sin embargo, algo lo molestaba por alguna razón...
            —Serás un...— refunfuñó un poco fastidiado y levemente sonrojado el pokémon.
            —¿Qué?— pregunté extrañado, sin entender su reacción.
            —No es mi nombre...— me dijo, sorprendiéndome.
            —¿Ah? y entonces... ¿Cómo te llamas?— pregunté curioso, a lo que asusto levemente al Riolu luego de decir aquello.

            Después de esa pregunta, el pokémon simplemente miró triste hacia otra dirección, a lo que me acerqué para ver su rostro, sólo para darme cuenta de la antes mencionada tristeza.
            —¿No me lo quieres decir?— pregunté desanimado, pensando que era aquello lo que evitaba que el Riolu hablase.
            —No es eso...— El Riolu me dijo finalmente— nadie nunca me dio un nombre...— reconoció, entrecerrando sus ojos, a lo que yo solo reaccioné desanimado y triste.
            —Oye...— empezaba nuevamente a hablar, mientras que él intentaba evitar el que una pequeña lagrima saliera de uno de sus ojos— sé que todavía no confías en mi... pero eso no significa que no te pueda ayudar— decreté, a lo que me detengo para después sentarme frente al pokémon, el cual de igual manera había dejado de caminar— pero si quieres que te ayude, debemos ser más sinceros el uno con el otro— afirmé con una pequeña sonrisa.

            Después de escuchar aquellas palabras, el Riolu simplemente asintió, sin negarse a conversar conmigo, para después sentarse en el suelo delante de mí.
            —Riolu... es un nombre que ustedes los humanos nos pusieron para identificarnos, pero nosotros tenemos nuestros propios nombres, y no eran todos iguales para cada uno, era a como lo hacen ustedes cuando se nombran entre sí— me dijo serio el pokémon.
            —¿Y entonces...?— pregunté.
            —Los padres son los que nombran a sus hijos....—dijo triste, a la vez que bajaba la mirada ante lo obvio.

            Ya sabía en qué iba a terminar lo siguiente que diría.
            —Mis padres murieron cuando aún estaba en un huevo; los humanos lo hicieron... me robaron y mis padres por defenderme terminaron siendo asesinados, esto lo supe gracias a que algunos de mis amigos estaban presentes cuando todo ocurrió— reveló costosamente el pequeño Riolu, a la vez que yo escuchaba cabizbajo, triste por aquel acontecimiento.

            Era lo más común que hacían las personas que esclavizaban a los pokémon… les mostraban a los más pequeños lo que ocurriría si desobedecían sus órdenes.

            El Riolu en ese momento fue abordado por todos esos sentimientos, a lo que solamente se tapó su cara con sus pequeñas manos negras por la pena que sentía…
            —Entiendo...—dije triste una vez que el pokémon terminó de contar su historia— sé que no puedo ponerme en tu lugar y decir que sé lo que sientes...— comenté— pero yo también soy huérfano— declaré, a la vez que aquello último sorprendió al Riolu— aunque al menos pude estar con ellos unos años, sé que el amor que un padre siente por su hijo es muy grande, y estoy seguro de que así fue en tu caso también... no tengo duda de ello. Así que lo único que nos queda ahora es luchar con todas nuestras fuerzas para que las enseñanzas y sacrificios que hicieron por nosotros no sean en vano— le dije, a la vez que me levantaba, para después alzarle mi mano con intenciones de ayudarlo a levantarse también.

            El Riolu se quedó mirando mi mano extendida por unos momentos a lo que, pasados unos segundos, la sujetó con fuerza asintiendo... mientras intentaba ser fuerte ante la situación, a la vez que varios pensamientos recorrían por su cabeza...

            Y quizás... solo una vez... la idea de confiar en un humano comenzaba a cruzar por su mente de igual manera.


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            Cuando nos levantamos, continuamos con nuestro andar, a lo que yo simplemente me mantenía pensativo en un tema en específico, a lo que el Riolu se daba cuenta de ello, pero no decía nada al respecto, únicamente sentía curiosidad ante mi actitud, a lo que mi voz no tardó mucho en volver a hacerse presente.
            —Entonces...— comencé a hablar, con una sonrisa macabra— eso significa que necesitas un nombre... — comenté finalmente, a lo que el pokémon gira su rostro completamente anonadado hacia mí ante mi indirecta.
            —¡¿Eh?!— me miró sonrojado— ¡Ni siquiera lo pienses!— el pequeño Riolu me gritó.
            —Vamos...—le dije, empujándolo levemente— necesitas un nombre, y también es triste el que no tengas ninguno—comenté sobándome la cabeza un poco avergonzado.
            —¡Te dije que no!— dijo el pokemón sin nombre.
            —¡Está bien, decidido!— grité, después de pensarlo un poco— ¡A partir de hoy te llamare Takeru!— grité enérgico.
            —¡¿Qué?!— El pokémon, digo, Takeru gritó— ¡Estás loco!— sentenció, sin querer admitir que le gustaba el nombre, a la vez que mostraba un pequeño rubor en sus mejillas
            —¡Muy bien Takeru!—seguí gritando— ¡Me llamo Ryo, un gusto conocerte!— declaré dándole varios golpecitos amistosos en su cabeza.

            Takeru no dijo nada ante lo último... solo sonrió por lo bajo, ya que nunca le había dicho mi nombre antes tampoco.
            —Tsch...— El Riolu dijo fastidiado sin querer mostrar una sonrisa— sí que eres fastidioso— dijo nuevamente, a lo que yo comencé a reír alegre mientras él sonreía un poco como respuesta de igual manera
            —Pero bueno, tampoco nos relajemos mucho — declaré serio— mañana vuelven las mercaderías al pueblo y ahora que tenemos la carreta podemos transportar muchas más en menos tiempo, pero esa la usaré yo, si quieres ser más fuerte primero tienes que, obviamente, aumentar tu fuerza y para eso tendrás que cargar las cajas de igual manera a como lo hice yo— dije decisivo
            —¡SÍ!—respondió con la misma energía Takeru.

            Luego de unos minutos caminando, finalmente llegamos a la casa; Takeru estaba cansado, pero antes de cualquier cosa le limpié la pequeña herida que se había hecho en la cabeza cuando se golpeó contra el suelo, a lo que este simplemente aceptó el trato levemente sonrojado... luego de aquello le dije que podía dormir en mi cama si quería y el pequeño pokémon empezó a negarse porque solo había una y no quería que yo durmiera en el suelo, pero al final lo convencí diciéndole que era mejor que él durmiera en la cama porque sus heridas eran más graves que las mías, además de que aún tenía cosas que hacer afuera. Takeru, al ver que no serviría de nada el negarse, asintió para después acostarse y arroparse en las sabanas de mi cama, a lo que una vez dentro simplemente lo observé, a la vez que lanzaba leves carcajadas, mientras que Takeru simplemente se sonrojó... a la vez que, debido a su orgullo, simplemente se fastidiaba al estar tan cómodo y no poder negarlo de igual manera, a lo que después de ver su reacción simplemente comienzo a retirarme de la casa.
            —¡Que descanses!— dije antes de cerrar la puerta, fastidiando y avergonzando a mas no poder al pokémon por lo obvio.

            Takeru no dijo nada cuando me fui de la casa, estaba demasiado impactado por todos los tratos que recibió de mí, empezaba a sentirse agradecido, algo que nunca había sentido antes… tenía a sus amigos claro, pero siempre se había sentido solo hasta hoy...

            Siguió pensando, pero la cama era cómoda, y con la chimenea encendida era imposible el no quedarse dormido luego de unos segundos...

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            Una vez que salí de mi casa, me dispuse a construir una nueva cama; no quería molestar a Takeru, pero en realidad mi herida me molestaba bastante y no podría conciliar el sueño en el suelo, así que corté un árbol del bosque cercano, para luego convertirlo en una cama, no sin antes fallar unas cinco veces en el intento; Yuta me enseñó, claro, pero aun así no era mi mejor área. Seguí intentando cortar los pequeños trozos de madera de manera correcta, hasta que por fin pude tener una forma lo bastante decente (sin ánimos de alardear…), aunque claro solo había creado una cama pequeña para Takeru, ya que en mi casa no había tanto espacio que digamos como para una segunda cama de mi tamaño por lo que, satisfecho con mi trabajo, entro el marco de la cama, a la vez que ya empezaba a sentir las consecuencias de no haber dormido la noche anterior, pero sabiendo a pesar de todo que aún quedaba trabajo por hacer; guardé la madera que no ocupé para usarla después si es que la necesitaba y volví a salir a comprar un pequeño colchón para la nueva “adquisición” de la casa, a lo que luego de hacerlo, comenzaba a dudar sobre si me dolía más la herida en mi hombro o la deuda de cargas que tendría con el vendedor de colchones luego de aquella compra, ya que por supuesto solo pude pagar una pequeña parte del antes mencionado colchón.

            Me fui a mi casa después de aquello… instalé todo en silencio, usando además la manta que compré en la ciudad, la cual era perfecta para la nueva cama de Takeru.

            Una vez hecho todo, empecé a acercarme al pokémon para después hablarle despacio con el objetivo de poder despertarlo y dejarlo en su nueva cama, a lo que este no respondió, a la vez que una pequeña burbuja emergía de su nariz por lo cómodo y a gusto que estaba…

            Simplemente lo miré cabizbajo, al no poder oponerme al buen trato que estaba recibiendo en ese momento el pequeño pokémon.

            Solamente bufé... sin poder oponerme a la obvia ternura que reflejaba Takeru en aquel momento.
            —"¡¿Por qué Hina me tiene que pegar su corazón de abuela?!"— pensaba cabizbajo y a la vez encabronado, mientras me instalaba en la pequeña cama de Takeru en posición fetal prácticamente aplastado; inflando mis mejillas por lo pequeña que era, aunque al menos la herida de mi brazo no me dolía al estar en reposo sobre el pequeño colchón, y a pesar de lo incomodo que podía ser, me quedé dormido en pocos segundos... a lo que, luego de que mis leves ronquidos comenzaran a escucharse por lo antes mencionado, cierto pokémon comenzó a reír por lo bajo… a la vez que empezaba a estirarse en lo que para él era una cama gigante, para después volver a dormir con una sonrisa en su rostro al notar claramente mi indulgencia.

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            Las horas pasaron, hasta que nuevamente el sol volvía a emerger en el horizonte, comenzando así un nuevo día en el pueblo.

            Takeru fue el primero en abrir sus ojos, a la vez que bostezaba y se estiraba, dándose cuenta al instante que su herida se encontraba mucho mejor luego de no sentir casi ninguna molestia luego de aquellos movimientos. Se sintió en paz por unos segundos, sin embargo, unos ronquidos provenientes a sus pies lo hicieron fruncir el ceño, a la vez que comenzaba a fastidiarse levemente ante el obvio origen de los mismos.

            Yo, a diferencia de Takeru, estaba totalmente dormido, con las piernas afuera de la pequeña cama y con una burbuja saliendo de la nariz del tamaño de mi misma cabeza. Takeru simplemente se bajó cuidadosamente de la cama, para después caminar y quedar en frente de mí.
            —¡Despierta!— gritó Takeru en mi oreja— ¡Tenemos mucho que hacer hoy!— sentenció a viva voz, a lo que yo simplemente desperté bruscamente, asustándome y dándome un buen golpe en la cabeza con la pared que tenía atrás mío debido al "buen" despertar que recibí en aquel momento…
            —Estoy despierto...estoy despierto— dije entre leves susurros, aún somnoliento a pesar de todo... sobándome la cabeza y extrañando de igual manera a Takeru por no haber mostrado señales de enfado ante su grito.

            En ese momento, Takeru fijó su mirada en la pequeña cama que había construido, estaba muy bien hecha y se notaba que me había costado hacerla, a lo que el pokémon solo sonrío…
            —Bien... vamos— dije ahora un poco más despierto, sin parar de sobarme la cabeza— pero antes desayunemos— declaré ahora girándome hacia el pokémon.

            No tenía mucho dinero… pero al menos lo suficiente, a lo que luego de levantarme, saqué un pedazo de pan y puse dos vasos con leche blanca en la mesa, además de colocar dos tazones con cereal de trigo en la misma.

            Nos sentamos ambos en un lado de la mesa, a lo que me exalto y a la vez me fastidio levemente al notar cierto rostro de desagrado por parte de Takeru.
            —Vamos...— le dije fastidiado— no es mucho, pero es lo único que hay…— le dije nuevamente, a la vez que me sentía un poco triste— si quieres tener energías para lo que se te viene hoy, es mejor que desayunes— declaré ahora un poco más serio, para después comenzar a desayunar.
            —Está bien...— Takeru dijo decisivo, a la vez que cambiaba su rostro por uno más decisivo de igual manera.

            A pesar de todo, igual me lamentaba un poco por no tener nada más que comer... para ese entonces ya había pasado bastante tiempo desde que dejé de hacerlo, pero ahora que tenía a alguien a mi lado lado, me sentía un poco avergonzado al no tener algo más “delicioso” para el pequeño pokémon.
            —¿Oye... y cómo está tu herida?— le pregunté a Takeru preocupándome, pero también para quitar el silencio incomodo que había en la casa pasado los minutos luego de que ambos comenzáramos a desayunar.
            —La verdad, es que ya no me duele...— dijo extrañado el Riolu a la vez que me observaba, para después tomar un poco de leche.
            —¿Eh?— dije más extrañado aún— dudo mucho que un pulmón perforado no te duela— dije ahora entre leves carcajadas, pensando que Takeru mentía simplemente para hacerse el fuerte.
            —¡Pero si no estoy mintiendo!— dijo ahora fastidiado, a lo que yo lo comencé a observar con más detalle, fijándome a su vez en su respiración.

            Era normal, ni siquiera se contraía un poco cuando inhalaba o exhalaba...
            "¿Qué diablos?"— pensé mientras me acercaba al pokémon— espera un momento...— dije seriamente, a la vez que comenzaba a darle pequeños golpecitos con mi dedo en donde estaba su herida aún vendada— ¿Te duele?— le pregunté, a lo que Takeru simplemente negó con la cabeza.

            Luego de esa respuesta, simplemente comencé a sacarle las vendas… para ver que la herida prácticamente ya no estaba una vez que se las saqué; era increíble, en aquel momento había olvidado por completo esa información que aparecía en el libro, el cual explicaba que las heridas físicas de los pokémon se curaban de una forma mucho más rápida que a los humanos, pero nunca pensé que fuera a tal nivel…
            —Bueno...—dije alegre— esto hará las cosas mucho más fáciles ahora— sonreí triunfal— podrás dar el cien por ciento de ti para los trabajos de hoy, ya estaba empezando a considerar el no involucrarte hasta que la herida sanara, pero por lo que veo solo necesitabas de una buena siesta en mi colchón para reponerte por completo— comencé a reír, avergonzando levemente a Takeru, el cual obviamente sabía que había dormido en mi cama solamente porque yo no me opuse, y además no quería admitir que había dormido cómodamente…

            Una vez que terminamos de desayunar, tomé la carreta y nos dirigimos hacia el sector donde llegaban los cargamentos, Takeru sabía que eran muchas cajas pero cuando las vio casi pareció que sus ojos se iban a salir de sus cuencas, ya que nunca imaginó que fueran tantas.
            —Oye...— Takeru empezaba a decirme aún pasmado, a la vez que no apartaba su mirada del montículo de cajas— ¿Cuánto tiempo tardas en llevarlas todas?— preguntó el pokémon, refiriéndose a las mismas.
            —Mmm... a ver...— dije pensando— más o menos tres días— declaré serio a la vez que con normalidad.
            —¡¿Eh?!— Takeru gritó — ¡¿Tanto tiempo te demoras?! — el pokémon preguntó asustado.
            —Tsch... ¿Esperabas que fuera fácil?— dije, avergonzándolo por lo mismo.
            —N-No es eso— dijo el Riolu, mirando al suelo— es que no sé cuánto tiempo tengan ellos...— Takeru reconoció preocupado, a la vez que aún seguía pensando en sus amigos…

            Me quedé en silencio luego de aquello, a la vez que me giraba hacia el Riolu en son de lo mismo, simplemente para exaltarlo cuando comienzo a lanzar una pequeña risa…
            —No te preocupes… — le dije poniendo mi mano en su cabeza, a la vez que la sacudía levemente— tengo una idea, pero por mientras te pondré al tanto de cómo funciona todo esto, ¿Vale? — pregunté con una sonrisa— además, tu llevarás algunas para entrenar, con la carreta será mucho más rápido, lo más probable es que las terminemos hoy— dije seguro de mis palabras, refiriéndome a las mercaderías.
            —De acuerdo— dijo ahora más calmado el pokémon, a la vez que sonreía levemente.

            Después de eso fuimos recorriendo casa por casa dejando las mercaderías, yo llevaba las que más podía encima de la carreta mientras que Takeru llevaba una caja pesada para empezar, caminábamos lento por lo mismo, pero no lo culpaba, ya que era la primera vez que lo hacía y sabía que le costaba, sin embargo este no se rendía; les presenté a todos los del pueblo, los cuales lo observaban emocionados ya que nunca habían visto a un pokémon, o hacía mucho que no lo hacían, mientras que Takeru se ruborizaba por toda la atención que recibía de los mismos, intentando ocultarlo fallidamente en su serio rostro a pesar de todo. Luego, cuando habíamos hecho todas las entregas del pueblo, aún faltaba un último lugar, el cual era el que estaba más alejado, cuyas cajas eran las más grandes y en el caso de ahora, eran también las más pesadas.
            —Oye...— le dije, pensando— creo que será mejor que yo lleve estas en la carreta— admití preocupado al pensar en el peso de aquellas mercaderías.

            El Riolu simplemente me observó, pensando en lo que yo le había dicho, a lo que después comenzó a tomar una de las cajas que había que transportar, notando su obvio peso y tamaño.
            —¡No!— me gritó decisivo a la vez que cargaba la pesada carga— no lograré nada si ando con delicadeces— volvió a decir en un tono más bajo y esforzado, a la vez que comenzaba a caminar.
            —Oye...— volví a decir pasado unos segundos, viendo como el Riolu caminaba— es hacia el otro lado— señalé entre carcajadas preocupadas, a lo que el Riolu casi se cae con caja y todo por la vergüenza ante lo obvio...
            —¡De acuerdo! — gritó nuevamente, dándose la vuelta inmediatamente luego de mis palabras, sin querer chocar su mirada con la mía por lo avergonzado que se sintió, mientras que yo seguía riéndome por lo bajo.

            En aquel momento no estaba seguro si Takeru sería capaz de poder llevar todas las cajas, eran muchas y él nunca lo había hecho, pero no lo iba a detener, quería saber hasta qué punto podría llegar su fuerza de voluntad, y... en un lugar dentro de mí, tenía fe en que lo podría lograr.

            Takeru, con mucha dificultad, me acompañaba a la casa lejana del pueblo, a lo que pasado casi una hora, logramos finalmente llegar a nuestro destino, a lo que un anciano empezó a salir de su hogar luego de escuchar nuestras pisadas acercándose.
            —¡Vaya! si es Ryo— dijo sonriendo el anciano una vez que este nos vio— y... ¿Qué tenemos aquí?— dijo mirando a Takeru— ¿Es un pokémon?— preguntó curioso el dueño del negocio.
            —Sí — respondí sonriendo— se llama Takeru, es un amigo que vivirá conmigo una temporada, y me está ayudando con el trabajo— comenté a la vez que colocaba mi mano atrás de mi cabeza.

            Takeru, dejando la caja donde correspondía, cansado, escuchaba lo que hablaba con el anciano… a la vez que este se sorprendía un poco al escuchar que me había referido hacia él como un amigo.
            —¡Qué bien!— dijo el anciano— por mí ningún problema, ¿Pero crees que podrá traer mis cajas?, soy viejo pero no tonto, son bien pesadas...— mencionó preocupado.

            Takeru y yo nos miramos luego de aquello, era como si el Riolu también quisiera saber mi respuesta…
            —Sí — afirmé, sorprendiendo al Riolu— ya verás que te las trae todas— dije con una sonrisa a la vez que Takeru simplemente abría un poco más sus ojos ante aquello, mientras que yo empezaba a caminar hacia la carreta.
            —Oye Takeru— lo llamé segundos después, pidiéndole que se acercara.
            —¿Sí?— preguntó.
            —Tengo que hacer algunas cosas en el pueblo, así que te dejo a cargo el cargamento, faltan cinco cajas, haz caso omiso a lo que dije, si te cansas simplemente espérame o ve para la casa, ¿Está bien? — pregunté luego de explicar.

            Takeru simplemente pensó aquellas palabras por unos segundos, para después dirigirme la mirada nuevamente con decisión.
            —¡De acuerdo!— dijo decidido el Riolu.
            —¡Muy bien! ¡Nos vemos!— grité enérgico, a lo que salgo corriendo a gran velocidad hacia el pueblo, mientras que el dueño del lugar y Takeru me miraban con un leve toque de vergüenza ajena debido a mi acelerada actitud.
            —Es todo un caso tu amigo ¿Eh?— dijo el hombre a Takeru, a la vez que el mismo lanzaba unas cuantas carcajadas.
            —Tsch... no es mi amigo— dijo el pokémon, a la vez que miraba hacia otro lado sin querer admitir nada, a lo que el anciano simplemente comienza a reír nuevamente luego de escuchar aquello, fastidiando levemente a Takeru.
            —Ya dije antes que soy viejo pero no tonto— sentenció el hombre, volviendo a su casa— suerte con las cajas— dijo entrando a su morada y despidiéndose, a la vez que cerraba despacio la puerta de la misma.
            —Hmph...— refunfuñó de nuevo Takeru, empezando a ir hacia el pueblo para buscar las mercaderías restantes.
            —"¿Ryo me considera como su amigo?..." —pensaba el pokémon mientras iba caminando lentamente hacia el pueblo.

            Pero... ¿Sentía lo mismo hacia mí?, ¿Me consideraba también...su amigo?, aquellas dudas cruzaban una y otra vez por su mente... era cierto que era el primer humano en el que empezaba a confiar, pero aún no le tenía tanto afecto como para aceptarlo, y menos para considerarlo su amigo…

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            Luego de dejar a Takeru con las últimas entregas, planeaba hacerle una sorpresa, siendo esta la razón del por qué quería separarme rápidamente del mismo, siendo dicha sorpresa el construirle un pequeño makiwara con la madera que me sobró cuando construí su cama, para ayudarlo a entrenar… sin embargo, sabía que no podía hacerlo solo, por lo que fui a pedirle ayuda a Yuta, a lo que luego de unos minutos caminando hacia su hogar, llego finalmente para encontrarlo sentado cómodamente en una silla a las afueras de la misma, simplemente observando a su alrededor.
            —Hola Ryo— Yuta me saludó amablemente en el momento en el que me ve.
            —Hola Yuta— saludé sonriendo— lamento lo apresurado... pero necesito pedirte un favor— declaré tímidamente.
            —Dime pues, ¿Qué necesitas?— preguntó curioso el anciano, sin negarse a ayudarme.
            —¿Sabes crear un makiwara?— pregunté como respuesta, a lo que Yuta se tomó unos segundos para pensar luego de escucharme.
            —Pues... hace tiempo que no hago uno, pero si tienes madera suficiente creo que podría con uno de los planos viejos que tengo guardados— declaró finalmente, a la vez que sonreía.
            —De acuerdo, creo tener lo suficiente— le dije a Yuta, a lo que se levantó luego de escuchar aquello y nos dirigimos hacia mi casa luego de que el mismo sacara de su casa el plano que antes mencionó.

            Después de unas dos horas aproximadamente, Yuta me ayudó a crear no solo uno, sino dos makiwaras; la madera alcanzo justo para uno de mi tamaño y otro más pequeño para Takeru, a lo que una vez terminados, ambos sonreíamos satisfechos ante el trabajo.
            —¡Muchas gracias!— le agradecí a la vez que le sonreía, mientras que seguía viendo de cerca los nuevos makiwaras.
            —No te preocupes— dijo con una sonrisa Yuta— ahora, si me disculpas, volveré a mis aposentos— se despidió riendo, para después retirarse lentamente del lugar.

            Después de terminar los makiwaras y despedirme de Yuta, fui a comprar algunos alimentos que comenzaban a faltar en la casa, y ahora que tenía la carreta, pude hacer los encargos mucho más rápido y por ende la paga la obtuve antes también; compré más pan y cereales, junto con algunos chocolates para Takeru que, luego de ver su reacción en el momento en el que le di un pequeño pedazo del dulce, sabía que le gustaba y mucho.

            Fue en el momento en el que vi el chocolate, cuando me acorde de él... habían pasado varias horas desde que lo había dejado con los cargamentos, por lo que me fui a mi casa, dejé la comida y fui hacia donde estaban las cajas que faltaban por entregar.

            No había ninguna.
            —¿Eh?— me asombré; no me podía creer que Takeru fue capaz de llevarlas todas, pero sabía que aún no terminaba porque si no, me habría buscado o estaría en la casa... así que fui en su búsqueda luego de suponerlo, yendo hacia el hogar donde se suponía debía dejar los cargamentos.

            Miraba en el camino de tierra a la vez que observaba las pequeñas marcas de las patitas de Takeru, estaban muy marcadas e incluso se veía un pequeño tinte rojo en ellas, por lo que al instante comencé a preocuparme; no sabía el porqué de la situación hasta que me percaté de un pequeño punto en la distancia...

            Con tres cajas encima de él.
            —"Ay...no"—pensé mientras los puntos se conectaban, Takeru estuvo trayendo más de una caja a la ves todo ese tiempo, cosa que ni yo hacía porque además de que una sola caja fuera de por sí muy pesada, también era peligroso, como fracturas o cosas de esa índole; no era mortal pero significaban días de descanso, cosa que no podía tener mucho.

            Me acerqué un poco más, a la vez que intentaba evitar el que me viera; no es que no quisiera ayudarlo... pero de igual manera era fácil de apreciar el orgullo del pokémon en aquella situación.

            Él quería hacerlo solo.

            Me acerqué más, temiendo de que se percatara por mi aura, pero al parecer no lo notaba... quizás porque estaba demasiado cansado como para fijarse en otra cosa que no fuera el camino. Notaba sus pequeños brazos y patas con tintes rojos, y no solo en las manos o en los pies, sino también en las rodillas y en sus codos. Se había caído en más de una ocasión, a lo que mientras lo seguía observando sin saber qué hacer, volvió a terminar en el suelo a la vez que las cajas caían estrepitosamente al lado suyo, pero no se levantó; estaba inerte, tendido en el barro.
            —Maldición...— dijo Takeru en un débil intento de gritar sin resultado— mi cuerpo ya no me responde— dijo en un volumen aún más bajo— tengo que hacerlo... él dijo que... podría— terminó de hablar, a la vez que salían algunas lágrimas de sus ojos, para luego finalmente desmayarse.

            Esas últimas palabras entraron en mí como si de una estaca se tratase, primero pensaba que lo estaba haciendo para ser más fuerte, pero luego de escucharlo sabía la verdadera razón:

            Lo hacía por que dije que él podría hacerlo.

            No pude evitar soltar una lagrima, la condición en la que estaba… y todo era por mi culpa, sentía demasiado odio hacia mí en ese momento; comenzó a llover y de un segundo a otro estaba al lado de Takeru... estaba completamente inconsciente, a la vez que su cuerpo tiritaba por la fatiga.

            Estaba enfurecido… a lo que até con una cuerda que había en una de las cajas a cada una de las mismas y las tomé juntas con el brazo derecho. Estaban pesadas, pero la ira me ayudaba; después tomé a Takeru con el brazo izquierdo, tapándolo con la chaqueta que llevaba puesta; dejé las cajas con su dueño, no sin antes percatarme de cómo todas las demás cajas tenían manchones rojos por la sangre del pokémon, a lo que no hice más que apretar los dientes, para después correr lo más rápido posible hacia la casa.

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            Era de noche, la lluvia se intensifico y por suerte al día siguiente no llegarían más cargamentos. Acosté a Takeru en su cama y limpié sus heridas para después vendarlas; sin embargo, aún continuaba inconsciente... no sabía qué hacer o más bien no sabía que sentir. Me odiaba demasiado en esos momentos, nunca antes me había preocupado más que de mí en aquellos trabajos, si algo me pasaba por tener que soportar las cargas lo sobrellevaba y seguía adelante, pero ver a Takeru haciéndolo y de una manera aún más dura a como fueron mis primeros días en el trabajo me hizo pensar que él sólo había salido de una esclavitud para entrar a otra.

            Eso colmó mi cabeza, golpeé el suelo astillando levemente la madera a la vez que volvían a salir lágrimas de mis ojos; no soportaba esa impotencia, ese dolor... era la primera vez que sentía eso hacia alguien. Inevitablemente me había encariñado con el pokémon, aunque este no quisiera sentir lo mismo, pero la ira y el dolor me confirmaron lo que sentía.
            —Takeru...— le dije serio con tristeza— ¡Te prometo que rescataremos a tus amigos!...— prometí en un susurro con intención de ser grito, solamente para mirarlo aún en el mismo estado inconsciente, solo que esta vez dejando de tiritar.

            No podía hacer nada, me quedé observándolo un rato para luego ir a acostarme a dormir, sin éxito. logré conciliar el sueño luego de unas dos horas luego de haber estado un rato mirando el techo escuchando la lluvia resonar, sin dejar de pensar en el pokémon.

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            Era nuevamente de día, me desperté y todo seguía igual; Takeru seguía donde lo había dejado, me empecé a preocupar de que no se hubiera levantado, pero lo que vi me tranquilizo un poco más: estaba durmiendo de lado plácidamente, incluso se escuchaban pequeños ronquidos provenientes del mismo… y sin ánimos de despertarlo me levanté y fui a conseguirme un poco de mantequilla en el pequeño mercado del pueblo. Era algo que no compraba muy a menudo porque era muy caro, pero quería darle algo a Takeru para darle más sabor a su pan y alegrarle un poco más el día, o más bien era para quitar, aunque fuera un poco, la culpa que sentía. Compré lo que pude, y corrí a mi casa, no sin antes quedar todo empapado por la lluvia que aún estaba presente.

            Llegué luego de darme cerca de veinte duchas por el agua, puse a secar mi ropa al lado de la chimenea y volví a ver a Takeru… parecía que iba a despertar en cualquier momento, así que me dispuse a preparar el desayuno; tosté el pan en la chimenea y calenté un poco de leche, a lo que luego la mezclé con un pedazo de chocolate para darle el sabor, y puse la mantequilla en un plato en el centro de la mesa; pasados unos segundos saqué el pan tostado para colocarlo en el mismo lugar, junto con un tazón de cereales para cada uno. Cuando estoy terminando de colocar todo en su lugar, un nuevo sentimiento se me vino a la mente: era la primera vez que lo hacía... nunca antes o muy pocas veces me había sentado a comer en una mesa, claro... cuando vivía con Hina obviamente sí, pero desde que vivía solo en esta casa generalmente comía mientras trabajaba o cuando caminaba por el pueblo, hacía mucho que no había experimentado aquello...

            Este ambiente de estar en familia.

            Dios... era un sentimentalista en aquel entonces; pero sabía los sentimientos que Takeru tenía hacia los humanos… y lamentaba el pensar que nunca podría borrar todo lo que le hicieron, pero he de admitir que una parte de mi quería verlo como familia.

            Una parte de mi lo apreciaba…

            Sin embargo, el pensamiento se interrumpió por un bostezo seguido por una larga estirada...
            —¿Qué es ese olor?— dijo al aire débilmente Takeru.
            —¡Por fin despiertas!— dije sonriendo, mientras Takeru no sabía que hacia ahí, pensando en qué era lo último que recordaba.
            —Ya veo...—dijo triste, una vez que recordó lo sucedido— al final no pude...—afirmó bajando la mirada, desanimado.
            —Oye, oye...— dije, dándole golpecitos en el hombro— tampoco fue correcto de mi parte dejar que lo hicieras todo tú solo— afirmé, tomando su atención— ni yo hubiera sido capaz de hacer siquiera un solo viaje con tres cajas encima en mi primer día trabajando, y tu hiciste casi dos— sonreí a lo que él respondió con una leve sonrisa.
            —Gracias...— contestó observándome con una pequeña sonrisa de igual manera, dejándome completamente pasmado, como si aquellas palabras me hubieran atravesado el corazón por la misma culpa que tenía guardada...
            —¡No! — grité casi al instante luego de aquellas palabras, sorprendiendo a Takeru — no tienes nada por qué agradecer de lo que hice...— dije a la vez que bajaba la mirada, completamente triste a la vez que no podía evitar el derramar una lágrima— fue mi culpa el que tú terminaras así— dije entre tartamudeos— ¡Perdón!— pedí finalmente, chocando mi cabeza contra el suelo, exaltando nuevamente a Takeru por dentro, mientras que por fuera simplemente mantenía una calmada actitud...
            —Dios...— empezó a decir Takeru, levantándose de la cama— de verdad eres un tarado— empezó a reír, a la vez que ponía una de sus manos en mi hombro— no te eches toda la culpa, yo fui el estúpido que se echó tres cajas encima— respondió con una sonrisa, a lo que yo solo solté una apenada y pequeña carcajada ante lo obvio.

            Después de que me volviera a levantar la nariz del Riolu comenzó a moverse bruscamente, mientras que su estómago empezaba a gruñir en respuesta, a la vez que yo me reí por lo bajo ante lo obvio, mientras que Takeru simplemente se ruborizaba fastidiado por lo mismo.
            —Parece que te diste cuenta del pan tostado— dije riendo.
            —Hmph— refunfuñó el pokémon con sus mejillas infladas y sonrojadas.
            —Ven, preparé el desayuno— dije alegre, desanimando levemente al pokémon, el cual pensaba que iba a comer de nuevo lo mismo de la otra vez, pero no pudo estar más equivocado cuando queda completamente anonadado en el momento en el que ve las cosas en la mesa.
            —¿Y… qué te parece?— le pregunté sonriendo, a la vez que me sentaba, mientras que Takeru aún estaba mirando la leche con chocolate y el pan tostado acompañado de la mantequilla— pienso que te lo mereces por el trabajo duro que hiciste ayer...— volví a decir, a lo que el pokémon solo se sentó, aún en silencio…

            No dijo nada, pero se le notaba triste; untó un poco de mantequilla en su pan, tomó un poco de leche y le dio un mordisco al antes mencionado pan con la mantequilla derretida en él, pero no partió el pedazo, solo se quedó así… sujetándolo mientras lo mordía a medias, a lo que me exalto cuando noto que este comenzó a llorar bruscamente, incluso mojando el pan; sin embargo, yo no quería decir nada, haciéndome una idea de lo que ocurría…
            —Está delicioso — Takeru dijo, llorando con el pan aún en la boca— nunca me habían tratado así — dijo entristeciéndome— generalmente… cuando no hacía bien mi trabajo pasaba lo contrario— comentó… rompiendo en más lagrimas— nunca había probado la mantequilla...— mencionó finalmente entre sollozos.
            —Bueno... no te acostumbres mucho— dije un poco avergonzado, pero a la vez riendo levemente— esto es todo lo que pude comprar por el momento, y no digas que hiciste mal tu trabajo... por una razón te la compré— le dije sorprendiéndolo— no sigas pensando que aun vives de la misma forma que antes, ya no eres el esclavo de ese hombre, eres Takeru, un pokémon que quiere salvar a sus amigos, ¿Recuerdas? — afirmé con decisión.
            —Serás un...— empezó a decir Takeru, ya sacando el pedazo de pan con los dientes y comiéndolo con ánimo— ¿Por qué tienes que parecer como un tarado y después hablar totalmente maduro?— sentenció, a la vez que comenzaba a reír.
            —Oye...— dije con un poco apenado, ya que no podía desmentir eso mientras que el pokémon comenzaba a reír ahora con más entusiasmo, a lo que también comencé a hacerlo.

            .

            .

            .

            .

            Solo se escuchaban risas en la casa… a pesar del mal tiempo, se estaba cómodo en ese espacio, era alegre y acogedor; Takeru sentía por primera vez, algo que nunca pensó tener o experimentar...

            Se sentía en familia.


            Muy bien… aquí terminamos este 1er capítulo, espero haya sido de su agrado, y para quienes les haya gustado esta trama, con mucho agrado les digo que esto apenas es el comienzo, recomiendo leer las respuestas a los comentarios que pondré ahora, ya que ahí también explicaré algunos puntos de mi historia ^^
            [MENTION=64579]PyriteWolf[/MENTION] agradezco muchos tus consejos, la verdad es que en sí yo no uso esas barras en los otros lugares donde publico esta historia XD, generalmente ocupo cuatro puntos:

            Spoiler: 
            .

            .
            <-- esos
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            .


            Si bien no estoy seguro si eso sería mejor que la barra o que simplemente agregar dos espacios entre esos párrafos, te agradecería el que me dijeras cual preferirías tú, para así poder guiarme de igual manera.

            Sé que existen errores en este cap… fue uno de los primeros que hice, y es de los que más he “actualizado” por así decirse Xd, aunque… no sé si será por hacerlo apresurado o por la falta de experiencia (o ambas), pero siempre se escapa algún tipo de error ortográfico como los que mencionas, aunque igual entiendo y agradezco el que me los hagas saber.

            Lo de los textos separados entre párrafos fue algo que ocurrió porque soy demasiado noob (?) XD y pensaba que se verían igual que en el Word al momento de “copiar y pegar”, ahora me tendré que dar el tiempo de separar todos los jodidos párrafos antes de publicar en este foro XD aunque si tienes algún truco para que la tarea sea menos tediosa te lo agradecería bastante si me lo pudieses decir jajaja.

            Respecto a lo que mencionaste sobre la trama y narrativa, simplemente las gracias son las únicas palabras que responderían mejor a lo que me dijiste… tanto por los consejos de las palabras repetidas, como también por decirme tus “experiencias” por así decirlo al momento de leer ciertas escenas, eres bastante amable al momento de dar tus opiniones, y eso se aprecia bastante :D

            Nos vemos! ^^

            [MENTION=25690]~Yorman[/MENTION] Antes que nada, y respondiendo justamente la primera línea de tu mensaje, gracias por darte el tiempo de leer, eso es prácticamente un regalo para cualquier escritor ^^

            Responderé la primera parte de tu comentario en partes… no lo sé… me siento más cómodo de esa manera XD

            -Reconozco lo de las comas… es un mal hábito que se irá limpiando con los siguientes capítulos, tenlo por seguro ^^

            - Sobre lo extenso del capítulo… bueno, la cosa es así, si bien sé que cada capítulo puede dividirse en tres (y verás que en un futuro [si es que sigues con la lectura] en muchos más), mi “estilo” de escritura en ese ámbito es crear capítulos de “prominente” (?) tamaño, en los lugares donde ya tengo la historia publicada subo los caps con el tamaño original, no en partes y, si bien sé que el hacer los capítulos más largos implica que muchos no lo leerán por lo mismo, pues… es un riesgo que acepto la verdad, por el simple hecho de que los caps ya están hechos… y dividirlos, además de significar el modificar más allá de “cortar” los textos, también implica el escribir y crear escenas “finales” a cada parte, para crear ese suspenso o hincapié a que el lector quede deseoso por saber que será lo que ocurrirá en el siguiente cap. aunque de igual manera entiendo tu reacción, y tus argumentos son completamente aceptables, pero de momento… a lo más los caps los seguiré subiendo de esta manera, dividiéndolos en dos partes de los tamaños que ya has visto.

            - Muchas gracias por lo que dijiste de colocar los caps en spoiler, soy muy noob en esta página e-e, y pensaba que eso sería mejor porque vi algunos fanfic puestos de esa manera XD, y ahora viendo tu punto de vista me hiciste darme cuenta de aquello, gracias ^^.

            -Eliminé la barra, error aprendido jajaja.

            - Es una historia futurista, pero simplemente el pueblo donde viven Ryo y Takeru es muy rural, no es un futuro así onda “autos voladores” y esas cosas XD, muchas cosas ocurrieron, y eso se verá más adelante.

            - Ah… y por lo que mencionaste de [MENTION=64315]Plushy Berry[/MENTION] … en mi opinión, y no es solo porque sea mi historia ¿Eh?, es un original disfrazado de fic XD, aunque bueno… eso ya lo verán ustedes con el pasar de los capítulos, obviamente considerando de que puedas seguir leyendo esta historia.

            Como punto final de la respuesta… me queda muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucha tela, créeme XD, es una trilogía… pero solo eso diré, ya es suficiente spoiler con solo decir eso jajja, pero no te preocupes, seguiré publicando con muchas ganas luego de los comentarios que recibí en la primera parte :D

            Nos vemos! :3
            [MENTION=58147]Lisacabot[/MENTION] Me agradó mucho tu comentario la verdad, me alegra ver que alguien disfruta de mi escrito, es un bello regalo el leer cosas así, y te agradezco un montón por lo mismo.

            Lo de los padres de Ryo aún es un misterio… puede que estén muertos… como puede que no (~o-o)~ XD

            Ya veremos qué es lo que ocurre más adelante, y no te preocupes… no pararé de publicar los caps, la historia ya está hecha, así que ten por seguro que, en una semana como máximo, publicaré cada capítulo de esta linda historia ^^ me alegraré de contar con tus visitas :D
            [MENTION=69685]Keytara[/MENTION] Lazos de aura… es el título de mi primer libro, al que le tengo el máximo cariño y respeto… con el que comencé a escribir y a apasionarme por la misma escritura…

            ¡¿Tienes algún problema con el nombre?! Que aquí estoy, ¡Pelea! (ง¬3¬)ง jajjajajjaja nah, no me creas lo último XD, entiendo de que no sea atrapante ni menos, y también concuerdo con lo del Riolu, es uno de mis pokes favoritos de igual manera XP

            Ya… ya… sé que la barra es fea… asquerosa… petulante… ordinaria… etc… etc… solo la puse por mis skills de noob y nada más, ya no la volveré a poner, igual… gracias por decirlo XD

            Lo obvio ante lo obvio es simplemente el estilo que el mismo Ryo tiene para relatar las historias, ya que técnicamente este libro es un escrito que él hace sobre el pasado de su vida… ya se verá más a detalle al final del libro, así que cualquier problema ante el estilo que Ryo tiene al relatar sus historias pues cúlpenlo a él y no a mí XS (No ya…. Pero también lo tendré en cuenta XD)

            Sobre lo de las palabras y la cantidad de las mismas… :/ nada que decir a parte de lo que hice mención en la respuesta de [MENTION=25690]~Yorman[/MENTION], agradezco que seas uno de los lectores que aquella cantidad de palabras no le es mayor problema, pero, a pesar de conocer la forma de solucionar todo esto, prefiero que los caps queden con su estructura original, por el simple cariño que le tengo a los mismos, y lo poco que modifico de los mismos a parte de los posibles errores ortográficos habidos y por haber.

            Lo de los padres de Ryo aún está por saberse… todo puede ocurrir, pero sea cual sea el resultado, espero que la historia de los mismos sea algo lo más “original” posible… obvio siempre habrán clichés y cosas por el estilo, así como en cualquier historia, pero tengo fe de que el modo en el que se relatan y ocurren los hechos harán desaparecer cualquier tipo de obviedad.

            No te preocupes… con el pasar de los capítulos (si es que sigues leyéndolos) te darás cuenta que las descripciones aparecen de manera más adecuada al igual que natural y poco engorrosa a la hora de leer ^^

            No te preocupes… incluso me atrevería a decirte… que esta trama no será otra más del montón.

            Muchas gracias por tus palabras, se agradecen bastante, al igual que las otras respuestas que recibí :D

            Nos vemos! :P
            Last edited by Seba1005; 28/02/2017, 21:18.

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            • #7
              ¡Primero!
              Soy demasiado Pro (?)

              Al momento de estar escribiendo estas líneas te confieso que aún no leo el capítulo, pero déjame felicitarte por aceptar las críticas constructivas y ponerlas en práctica. Visualmente se observa un gran cambio y se ve la lectura más atractiva. Pero ya es tiempo de ponerme quisquilloso; soy muy maniático del orden y la perfección, y en cuánto a los fictions aprendí un par de cositas de los mejores, como son: [MENTION=21219]Cygnus[/MENTION] y [MENTION=21317]Demian[/MENTION] Todavía hay unos detalles por resolver y aquí te los expongo, no es algo obligatorio y queda de tu parte si gustas tomar las sugerencia.

              En primer lugar con el interlineado de los diálogos, a mi parecer no debería haber línea de por medio, quedando algo así:

              —Ay, ay, ay... ¿Por qué siempre en la cabeza?...— dije débilmente, a la vez que ya se me hacía costumbre el sobarme la cabeza por todos los golpes que recibía en dicha zona…
              —¡¿Qué crees que haces tarado!— Me gritó el Riolu con sus ojos completamente encabronados— ¡Respeta mi espacio personal, degenerado!— volvió a decir, completamente avergonzado y fastidiado.
              —Oye, oye... no te hagas una idea errónea— le dije, a la vez que ahora también lo miraba levemente fastidiado— solo te hice una pregunta— declaré nuevamente, dejando en silencio al Riolu, mientras que este simplemente inflaba levemente sus mejillas luego de aquello.


              Luego, una sangría para diferenciarlos del resto de los párrafos:
              —Ay, ay, ay... ¿Por qué siempre en la cabeza?...— dije débilmente, a la vez que ya se me hacía costumbre el sobarme la cabeza por todos los golpes que recibía en dicha zona…
              —¡¿Qué crees que haces tarado!— Me gritó el Riolu con sus ojos completamente encabronados— ¡Respeta mi espacio personal, degenerado!— volvió a decir, completamente avergonzado y fastidiado.
              —Oye, oye... no te hagas una idea errónea— le dije, a la vez que ahora también lo miraba levemente fastidiado— solo te hice una pregunta— declaré nuevamente, dejando en silencio al Riolu, mientras que este simplemente inflaba levemente sus mejillas luego de aquello.


              Ya después es cosa de ponerle unos adornitos bien chulos como la letra cursiva. En cuanto a los puntos que usas podrías dejar dos espacios entre párrafos para hacer ver que no tienen una continuidad próxima. No me voy a meter con la ortografía porque sería ya ponerse muy fastidioso, a menos que consiga alguna que merezca pena capital.

              Una última cosa, puedes hacer uso de code [cell*][*/cell] (sin los asteriscos), para encerrar el capítulo en un recuadro blanco para hacerlo aún mas notorio del resto que esté escrito en el post.

              —Ay, ay, ay... ¿Por qué siempre en la cabeza?...— dije débilmente, a la vez que ya se me hacía costumbre el sobarme la cabeza por todos los golpes que recibía en dicha zona…
              —¡¿Qué crees que haces tarado!— Me gritó el Riolu con sus ojos completamente encabronados— ¡Respeta mi espacio personal, degenerado!— volvió a decir, completamente avergonzado y fastidiado.
              —Oye, oye... no te hagas una idea errónea— le dije, a la vez que ahora también lo miraba levemente fastidiado— solo te hice una pregunta— declaré nuevamente, dejando en silencio al Riolu, mientras que este simplemente inflaba levemente sus mejillas luego de aquello.

              Ahora me pondré a leer para comentarte.

              Que bueno que Riolu se salvó -por los momentos- después de ese balazo; me sorprende que Ryo no haya entrado en shock por la herida, el tener la bala aún alojada y la sangre que debió haber perdido.

              Me perdí ¿quién es Takeru?

              Definitivamente Ryo tiene que usar un casco, de preferencia un Casco Dentado para devolver un poco del daño. Va a quedar tonto de tantos golpes en la cabeza.

              Por fin terminé de leer, de verdad me gustó este capítulo lleno de sentimentalismos. Es increíble lo orgulloso que puede ser alguien, también es entendible que después de pasar por tantas cosas malas termines desconfiando de todo el mundo.

              Ryo y Takeru tienen un largo camino que recorrer juntos hasta que se puedan reconocer como amigos y quizás familia.

              Tienen el tiempo en contrar y mucho que entrenar para volverse mas fuertes si quieren rescatar a sus amigos.

              ~Éxitos!

              ¿What color do you want to be?
              ~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~• ~•~•~•~•~•~
              Mis Fics

              ~•~•~•~•~•Has Click en las Userbars•~•~•~•~•~

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              • #8
                Esta vez voy a indicarte algunos errores/repeticiones pero porque han sido demasiado obvios e incluso un poquito molestos para dejarlos pasar. Y es que en los dos primeros parrafos has usado "Y es que" tres veces XD y "a la vez que" otras dos, prueba a utilizar otros conectores.

                "tuvo" es con b <- Tubo

                Sigo leyendo pero hago una pausa para comentar lo que voy pensando. ¿Y no ha pensado Ryo en las posibles reacciones de las personas del pueblo al ver a un pokemon ayudandole? Quiero decir, si les tienen por animales peligrosos y que odian a los humanos probablemente la gente tambien termine odiando a los pokemon en esa situacion, ¿No?

                Sigues repitiendo lo de A la vez que XDD

                No deberías utilizar paréntesis para añadir cosas en este tipo de escritos. Lo se porque me lo han repetido hasta la saciedad, intenta añadirlo entre comas o de alguna otra manera.

                También repites mucho "por lo obvio" y en muchas ocasiones podrías incluso eliminarlo sin que el texto perdiese el sentido.

                Pero ai, me gusto mucho. Es a la vez feliz y triste y la trama me esta encantando. También he notado la curiosa forma que tienes de narrar. En un principio lo narras todo desde los ojos del protagonista, sin embargo hay partes en las que incluyes los pensamientos de riolu y otros en los que dejas que los exprese el, y partes en las que narras todo desde la perspectiva de Ryo ¡Pero el esta dormido! por lo que es imposible que sepa lo que ocurre o lo que siente el pokemon. Es... extraño XD no digo que malo, tan solo nuevo para mi.

                Y ya te dejé el dibujo en la zona de regalos pero lo haré también por aquí. Nunca había sentido tantas ganas de ilustrar algo que estoy leyendo como me ha pasado con tu fic, espero que te guste.

                Spoiler: 
                Academia pokemon:



                Odisea:




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                • #9
                  Aloha~ bueno, otra vez llegue un poco tarde, pero es mejor tarde que nunca. Esta vez iré al grano [?]. Siempre digo eso, pero nunca lo hago.

                  ¡Congratulations! en cuanto a estética u orden, se puede notar un cambio bastante bueno, alguno que otros detalles, como la otra vez, ya te lo han dicho, esta vez no acotare.

                  Bueno, no puedo pasar directo a la historia, sorry... mientras escribía esto, también andaba leyendo y pues:

                  Después de haber hecho auqel descubrimiento que me tenía perplejo desde que escuché al pokémon hablar, mi mirada quedó absorta en la palabra que había leído antes y estaba enmarcada en negrita en el libro:
                  Cuidado con estos errores, siempre lee más de dos veces, usa el word, diccionario, etc (?) pero usa algo. Es así, hay que ser quisquillosos, las criticas constructivas es el método para mejorar, si no, pierde el sentido mi comentario y tu publicación. Ya lo restante, no note nada muy grave.

                  Ya aquí la historia comienza a tomar su rumbo, es decir, la idea que le quieres poner, un poco de diferencia a lo que me imaginaba antes, esa mezcla de buen y mal momento por lo que pasan los personajes me gusta.

                  Es inevitable para mi hacer lectura de una historia y no molestarme cuando la palabra se repite mucho, agrego esto para que lo tengas en cuenta, siempre trata de cambiar de palabras, no las uses más de 2 veces.

                  Balazo owo, aunque la reacción no fue la correcta (?). Muy normal para tratarse de una herida de tal magnitud. La trama avanza rápido, los problemas se van presentando de una vez, no keep calm. Me agrada no tener que esperar a ver que se presenta, mucho sentimentalismo queda por recorrer. Tendré que comprar un pañuelo (?).

                  No tengo más que decir, seguiré leyendo Lazos de Aura. Espero que sigas con ese entusiasmo tuyo. No lo haces nada mal. Hasta la próxima publicación.

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                  • #10
                    Capítulo 2: Lazos (Parte 1)

                    Los días se convirtieron en meses… Takeru cada vez se acostumbraba más a la vida en el pueblo conmigo. Aún fiel a su promesa, nos entrenábamos todos los días con los cargamentos y con los makiwara; cada día que pasaba notaba cómo él se volvía más fuerte, avanzaba mucho más rápido que yo cuando tenía su edad… ahora era capaz de cargar la misma cantidad de cajas que yo podía, en un tiempo aún menor a pesar de su pequeño cuerpo, mientras que en esos momentos solo podía sentirme orgulloso por él.

                    El otoño se había marchado para dar comienzo a un helado invierno, en esta época la nieve era bastante común, pero con o sin ella, los cargamentos llegaban de igual manera.

                    Comenzaba el primer día nevado, nos levantamos y desayunamos los mismos gustos de siempre, ya qué ahora tenía a alguien más que me ayudaba en el trabajo, la paga aumentó, por lo que podíamos darnos algunos gustos que antes no... en especial la preciada mantequilla y el chocolate de Takeru.

                    Comenzamos a movernos, sin embargo, a pocos momentos de comenzar a salir, Takeru se extraña cuando de un momento a otro me dirijo a un pequeño estante, a la vez que este se queda completamente estático cuando le mostré una bufanda y unas pequeñas botitas negras junto con un gorro de lana azul, que me había conseguido hace unas semanas atrás con mucho esfuerzo junto con Hina, ya que sabía que tarde o temprano Takeru tendría que utilizarlos durante el invierno.
                    —Ni siquiera lo pienses...— dijo fastidiado el pokémon, sonrojándose levemente— no me he doblegado tanto, como para vestir ropa de humanos...— decretó para después mirar hacia otro lado, inflando sus mejillas.
                    —Está bien... — dije fastidiado a la vez que abría la puerta, a lo que de esta entró todo el aire frío del exterior, haciendo tiritar a Takeru, mientras que yo comenzaba a reír por lo bajo ante lo mismo.
                    —¡No es ningún problema!— dijo el orgulloso, para después al instante dar un salto hacia afuera intentando soportar el frío, a lo que sus patitas desnudas junto con sus manos se enterraron en la nieve…

                    .

                    .

                    .

                    .
                    —¡Gyaaaaaa!— un gruñido se escuchó por todo el pueblo, exaltando a sus habitantes debido al volumen del mismo.

                    El Riolu, de otro salto, volvió directo a su cama, tapándose con la manta a la vez que tiritaba por el frío, mientras que yo ya no aguantaba la risa... empezando a hacerlo irremediablemente.

                    Los segundos pasaron, mientras que mis risas era lo único que se escuchaba, a la vez que el encabronamiento de Takeru crecía a paso agigantados ante aquello a lo que este, ya más temperado, salió de su cama encabronado con sus ojos cerrados, mientras salía vapor de sus patas y manos… dando a conocer sus obvias intenciones, a lo que mi pelo se erizó al pensar que el pequeño pokémon me mataría por haberme reído.
                    —¡No!— grité aterrado —¡En la cara no!— dije entre lágrimas a la vez que me tapaba el rostro con mis antebrazos.

                    No era la primera vez que el pokémon me daba un golpe… estaban incluso al nivel de los de Hina.

                    Takeru se puso delante de mí; aún con la mirada asesina, a lo que en un rápido movimiento me exalta cuando este saca de mis manos la bufanda, los zapatos y el gorro, para después comenzar a colocárselos, avergonzado…

                    Me quedé absorto en el pequeño ser, que se veía extremadamente tierno con la ropa puesta, a lo que yo no pude evitar poner ojos enormes y cristalinos.
                    —Dios te ves tan tierno~— le dije con voz infantil, a lo que Takeru al instante me dio un golpe en la cabeza… bien merecido.
                    —¡Serás!...— gritó fastidiado Takeru con un tic en el ojo.
                    —Ay, ay, ay...— gemí varias veces, a la vez que me sobaba mi cabeza— lo siento...— dije arrepentido.
                    —En serio, nunca cambias...— dijo el pokémon fastidiado mirando para otro lado, sin querer admitir que se le había pasado un poco la mano en aquel golpe— vamos, Ryo— sentenció ahora más serio Takeru, a lo que comienzo a levantarme un poco feliz, ya que no eran muchas las veces en las que él me llamaba por mi nombre.
                    —¡Bien!—dije decidido.

                    Y así... ambos salimos de la casa para empezar a entregar las cajas a todas las tiendas del pueblo, no sin antes de que a todas las personas les diera un ataque al corazón por tanta exposición de ternura por parte de Takeru con su ropa nueva; a lo que él, completamente rojo, solo siguió su camino entregando las cajas, ignorándolos debido a que no quería admitir que empezaba a agradarle un poco la atención que recibía de los mismos.

                    Después de entregar todas las cajas y dejar a medio pueblo en coma por la peligrosa ternura del Riolu, nos dirigimos hacia la última casa, la que estaba más lejos del pueblo. Esta vez, eso sí, lo hacíamos los dos... la carreta no la usábamos de momento, ya que yo de igual manera quería entrenarme junto a Takeru.

                    Eran seis las cajas que teníamos que transportar, a lo que cada uno tomó tres, ya que Takeru para ese entonces ya era capaz de transportarlas, pero de igual manera no le interesaba esforzarse tanto con las mismas, ya que con el makiwara que le había regalado entrenaba a gusto, y gracias a eso obviamente se volvió más fuerte.

                    No solíamos hablar mucho cuando hacíamos las entregas, y esta vez no era la excepción, seguíamos caminando cuando de repente me fijo en Takeru... éste estaba absorto en el paisaje blanco que nos rodeaba, al parecer nunca o muy pocas veces había visto nieve, y le sorprendía el paisaje…

                    En esos momentos sólo sonreía... me agradaba el que Takeru pudiera disfrutar de esos pequeños placeres de la vida que nunca le dieron cuando era esclavo del otro hombre.

                    Continuábamos caminando en dirección hacia la última casa, cuando de repente una lata de comida cayó de una de las cajas de Takeru, rodando hacia el río congelado; yo no me percaté de nada, mientras seguía mirando el paisaje pensando que el Riolu estaba haciendo lo mismo conmigo.

                    Takeru no sabía... no se había preocupado en lo más mínimo, pensaba que sería como “coser y cantar” el ir a buscar la lata que estaba quieta en el hielo donde antes estaba el río.

                    Yo simplemente seguía caminando, cuando de repente escucho algo romperse...

                    Giré de inmediato mi cabeza luego de aquel preocupante sonido, para observar solamente unas cajas a la orilla del rio y un agujero en el centro de este.

                    Tardé solo un segundo en conectar todo.
                    —¡Takeru!—grité corriendo hacia el rio.

                    En ese momento desesperé... sabía que el río seguía su curso y a una gran velocidad, ya que solo la superficie estaba congelada, por lo que comencé desesperadamente a correr hacia el mismo sentido que tenía este; no veía nada que estuviera debajo del hielo, era demasiado grueso, solo corrí hasta darme una idea de donde podría estar Takeru.

                    Después de unos segundos y a la vez que ya no tenía nada de ropa luego de habérmela sacado mientras corría, até a un árbol una cuerda que había sacado de las cajas, rompí el hielo y me zambullí en el río.

                    El golpe de frío era inmenso, y digamos que no era tan fuerte como para soportar esas condiciones por mucho tiempo. Miré por debajo del agua para ver a un pequeño cuerpo acercándose hacia mí, a lo que yo instintivamente lo agarré con todas mis fuerzas y lo llevé hacia la orilla ayudándome con la cuerda.

                    Todo ocurrió demasiado rápido... al llegar a la orilla, le saqué de inmediato la bufanda, el gorro y los zapatos que estaban empapados, a lo que luego puse mi ropa seca encima de la nieve y lo recosté en ella, a lo que acerco mi oreja a su nariz para confirmar lo inevitable...

                    No respiraba.

                    En ese momento lo único que se me ocurrió fue empezar a darle RCP, por lo que empujaba su pecho con mis manos, esperando respuesta.

                    Nada...
                    —¡Vamos!— continuaba empujando, aun sin respuesta— ¡Vamos maldición!— gritaba entre lágrimas.

                    No era tiempo de tener vergüenza; tapé su nariz y a lo que junto nuestras bocas para empezar a inhalar y exhalar, intentado hacer circular el aire por sus pulmones, para después volver a poner mis dos manos en su pequeño torso, volviendo a empujar repetidas veces.

                    Estuve así casi por un minuto, a lo que el silencio y las lágrimas se vieron completamente interrumpidos por la pequeña tos proveniente de Takeru.

                    A la vez que prácticamente ambos volvíamos a respirar literalmente...

                    Solo pude emitir un grito ahogado, por lo aliviado que me sentí de un momento a otro al saber que Takeru no se había ido, a la vez que levantaba con delicadez la pequeña cabeza del pokémon.

                    Takeru abrió sus ojos levemente, para luego cerrarlos, desmayándose a su vez. Yo en aquel momento estaba completamente desnudo y ni siquiera lo había notado, hasta que empecé a dejar de sentir todas las extremidades, literalmente todas… levanté a Takeru, me vestí y sin importarme las cajas, regresé corriendo a la casa, ya que no sabía el estado en el que estaría el Riolu.

                    Llegué a mi casa, sequé y acosté a Takeru que aún estaba inconsciente en su cama, encendí el fuego y fui a dejar las seis cajas a su dueño lo más rápido posible, por lo que usé la carreta para ello.

                    Tardé unos treinta minutos en ir y volver para encontrarme a Takeru tal como lo había dejado, pensaba que volvería a levantarse en cualquier momento, pero no ocurría… me acerqué un poco más para notar que estaba sudando demasiado, a la vez que se apreciaba un leve enrojecimiento en sus mejillas. No lo pensé dos veces a lo que, más preocupado que nunca, salí de la casa nuevamente para ir a por Hina en busca de ayuda.

                    Al momento en que se lo dije, no se lo cuestionó y partimos a mi casa trayendo uno de sus botiquines.

                    Podría no gustarle la idea a Takeru, pero en el pueblo le tenían bastante cariño desde que comenzó a vivir conmigo… y Hina era una.

                    Llegamos, y Hina empezó a revisarlo; escuchaba su respiración y tomaba su temperatura... preocupándome cuando la misma nota que esta era alta.
                    El fruncir del ceño de Hina cada vez que esta observaba detalladamente el cuerpo de Takeru únicamente aumentaba mi miedo… a la vez que la misma se daba cuenta de un pequeño sarpullido que empezaba a aparecer en el cuello y axilas del Riolu, siendo difíciles de observar debido al pelaje del mismo pokémon.
                    Los segundos de tensión pasaban sin piedad… mientras que yo simplemente estaba sentado a un lado de Hina, a la vez que cada facción que la misma daba con cada nuevo síntoma que se presentaba en el pokémon solo sumaban en mí aquel miedo antes mencionado… llegando a su punto máximo, cuando Hina empezó a dejar de observar a Takeru, a la vez que la misma comenzaba a guardar sus cosas.
                    —Tiene la temperatura muy alta — empezaba a decir Hina, a la vez que se giraba hacia mí— tengo una idea de lo que se contagió en el río… pero viendo su temperatura y los síntomas que tiene Takeru, sé que estos no bajaran con los antibióticos que tenemos aquí, necesita medicina de la ciudad, de otra forma su temperatura no bajará y...— dijo poniéndose al lado mío, mientras se hizo un largo silencio— te sugiero que hagas los preparativos...—dijo muy bajo, a la vez que mi mirada completamente abierta quedó puesta en el vacío, mientras que en la de Hina simplemente una pequeña lágrima empezaba a emerger en respuesta.

                    No quería creerlo... quedé en blanco; Hina no era tonta, sabía que esa medicina era demasiado cara, a tal punto que nadie aquí en el pueblo era capaz de comprarla. Un pequeño frasco podría fácilmente costar lo que valía mi casa. Hina se marchó cerrando la puerta, mientras que yo estaba petrificado luego de sus palabras, y el significado de las mismas.

                    Takeru iba a morir...

                    Después de pensar eso, caí de rodillas al suelo; mi mente se llenó de pensamientos del futuro, mientras salían lágrimas que no podía controlar. Iba a perder a alguien de mi familia...

                    Familia... eso hizo aparecer un pensamiento del pasado, de esa mañana lluviosa de otoño, cuando estábamos desayunando y riendo. Aquello me hizo reaccionar... no iba a permitir que Takeru muriera.
                    —¡No!—grité al aire— tú no te irás, enano azul de patas negras... ¡¿Me escuchaste?!— le grité al pokémon entre lágrimas, mientras que este aún seguía inconsciente.

                    Empecé a actuar… le coloqué paños húmedos en su frente cada cinco minutos, y preparaba los antibióticos para dárselos cada ocho horas; me quedaba sentado al lado de su cama, esperando que él se levantara y volviera con la misma energía de antes a darme un golpe en la cabeza por tanta amabilidad que recibía de mi parte... pero no pasaba, su temperatura se mantenía alta o aumentaba, nunca bajaba.

                    Temía por Takeru, pero lo único que podía hacer era usar los medicamentos que la misma Hina dijo que no servirían de nada; sin embargo... si me negaba a no seguir intentándolo, sería como aceptar su propia muerte. Los medicamentos de la ciudad estaban totalmente descartados, no podía costearlos, además que para ello yo mismo tendría que ir a la ciudad, y me negaba el dejar a Takeru sólo o con alguien más. Aún no sé si esa forma de pensar hubiera sido lo correcto...

                    Ya habían pasado 2 días desde que Takeru había enfermado, sin mejora. Me levanté de donde estaba sentado para volver a darle algunos antibióticos cuando, al abrir la puerta del estante, veo un platito con una pequeña porción de la mantequilla de Takeru. Me abordó la pena y con ella llegaron los pensamientos, pero se vieron interrumpidos casi al instante por el sonido de unos movimientos… miré con lágrimas pensando que Takeru se estaba levantando, pero sólo se transformó en una escena aún más lúgubre...

                    Cuando lo vi convulsionando.

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                    No paraba... esos golpes que daba en la cama no los soportaba. Lo di vuelta hacia un lado para que no se ahogara con la espuma que empezaba a salir de su boca mientras lo abrazaba, asustado.
                    —Por favor... no te vayas...— dije intentando no llorar— eres... la única familia que tengo...—afirmé, entre un débil susurro.

                    Sé que quizás aún tenía a Hina y a Yuta, junto con otras personas del pueblo... pero no lo sabía, la relación que tenía con él era algo que nunca había sentido y... por alguna razón era totalmente distinta a las demás.

                    Las convulsiones siguieron por unos segundos, hasta que finalmente dejó de moverse, volviendo al mismo estado inconsciente...

                    Ya no le quedaba mucho tiempo, quizás un día a lo mucho. Una vez que dejó de convulsionar, hice las cosas sin pensar, tomé mi chaqueta y me fui directo hacia la puerta con intenciones de ir a la ciudad; no sabía que iba a hacer una vez allí, incluso en ese momento pensaba en que tal vez tendría que robar el medicamento, pero no me importaba, no pensaba en otra cosa que en salvar a Takeru.

                    Voy con paso firme y abro la puerta… para luego encontrarme a la mitad del pueblo afuera de mi casa, con Hina delante de todos, que al parecer tenía intenciones de tocar la misma.
                    —¡¿Eh?! — preguntó Hina— ¿A dónde piensas ir?— preguntó nuevamente a la vez que levantaba una ceja.
                    —Voy a la ciudad— afirmé serio y fríamente, sin importarme de que casi la mitad del pueblo estuviera al frente de mi casa.
                    —Sabes que te arrestaran o incluso te disparen por robar… —me dijo Hina, la cual obviamente estaba enojada al haberse dado cuenta de mis obvias intenciones.
                    —¡No me importa!— le grité sorprendiéndola— ¡Si no hago algo Takeru morirá!— grité nuevamente, sin poder evitar llorar.

                    Hina me miró con una sonrisa... era como si esperara a que yo expresara mi preocupación por el pokémon, a lo que ella sacó de su bolsillo una pequeñísima caja; más o menos del tamaño de una caja de fósforos, a lo que dentro de ella había un pequeño frasco de líquido morado.

                    Era el medicamento para Takeru.

                    Abrí sorpresivamente mis ojos mirando el pequeño frasco, mientras que Hina sonreía
                    —Lamento no poder traértelo antes— dijo un poco triste— entre todos los del pueblo ahorramos y pedimos menos mercaderías y lo pudimos compra...— se quedó callada al instante, debido a que mi cuerpo la abrazó completamente luego de entender aquellas palabras.
                    —Gra-Gracias— dije llorando con mis ojos cerrados— en serio...— reconocí.

                    No dijo nada, solo aceptó el abrazo, a lo que luego de eso la solté y me arrodillé al segundo, exaltando a todas las demás personas que se encontraban atrás de Hina.
                    —¡Gracias a Todos!— grité, quedando incluso ronco ante el volumen del mismo.

                    Todos quedaron sorprendidos por lo que había gritado, a lo que algunos colocaron sus manos en sus cabezas felices de que agradeciera, pero luego todos se quedaron estupefactos al darse cuenta de “algo”, por lo que simplemente comenzaron a observarme, fastidiados por lo mismo.
                    —¡Déjate de estupideces y dale el medicamento a Takeru, tarado!— gritaron consecutivamente aquellas personas, a un volumen casi el doble que el de mi último grito.
                    —Tienen razón— dijo Hina— ¡Ven! te ayudaré a darle la medicina— decretó la mujer.
                    —¡Sí!— dije con una mezcla de emoción y agradecimiento mientras que tenía el pelo de punta por el grito que me lanzaron, a lo que todos solamente me observaban con una mescla de fastidio y felicidad.

                    Luego de aquello, nuevamente dentro de mi casa, Hina me pasó una jeringa esterilizada, a lo que después me señaló el lugar donde debía inyectarla, lo cual hice con mucho cuidado usando todo el contenido del pequeño frasco.

                    Luego de aquello, Hina me dijo que solo habría que esperar… ahora le tocaba a Takeru luchar por su vida; habían pasado varios días, y aun no era seguro si sobreviviría.
                    Aún podía morir...

                    Hina empezaba a guardar sus cosas, a lo que yo volví a agradecerle para luego despedirme de ella de igual manera.

                    Estaba cansado, pero no quería dormirme... me quedé sentado al lado de la cama de Takeru mientras le cambiaba el paño que se le había secado, sin embargo, a pesar de que deseara estar despierto para poder ayudar a Takeru, no soporté el cansancio debido a los dos días que había pasado sin dormir… por lo que finalmente me quedé dormido de un momento a otro, sentado y apoyado en el borde de la cama del pequeño pokémon.

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                    Solo había oscuridad… ningún sonido se apreciaba, mientras que Takeru simplemente parecía estar “acostado” en aquel vacío lugar, a la vez que el mismo lentamente empezaba a abrir sus ojos…
                    "¡Takeru!"

                    Aquel sonido comenzó a resonar, exaltando al Riolu... a lo que de la nada el mismo empezaba a presenciar varias imágenes de todos los momentos que había pasado conmigo; empezó a ver cuando había probado la mantequilla por primera vez, cuando detuve la patada del hombre que iba hacia él, a lo que de la nada las imágenes dejan de aparecer, para después verse fuera de su cuerpo por unos momentos, a la vez que veía el día en que se había caído en el río, y también como yo me lanzaba para salvarlo, para después notar rápidamente los sucesos que ocurrieron tras eso, solamente para observar preocupación y sentir mi pena en el momento en el que Hina dijo que él iba a morir.

                    De un momento a otro… tan pronto aquellas escenas comenzaban a desvanecerse de igual manera, sus ojos lentamente empezaban a cerrarse… sintiendo como la vida lentamente se esfumaba del mismo, sin embargo, otras palabras lo hicieron reaccionar, evitando que estos se cerrasen.
                    "¡No!, tú no te iras, enano azul de patas negras... ¡¿Me escuchaste?!"
                    —Tarado...— dijo Takeru pasados unos segundos, nuevamente “despierto”— es obvio que no te escucho— sentenció riendo, a lo que de nuevo fue interrumpido por otras palabras…
                    "Por favor... no te vayas, eres... la única familia que tengo..."

                    Eso dejó sin habla a Takeru… de repente, miles de sentimientos se abalanzaron hacia él una vez que aquellas palabras resonaron en su mente; sentía demasiado agradecimiento hacia mí… y ya no tenía dudas, sabía que yo lo apreciaba y con ello además me había ganado su confianza, por lo que este comenzó a levantarse del lugar en el que estaba acostado… para después únicamente demostrar una actitud seria y decidida.
                    —"Lo siento mamá, papá... aún tengo que salvar a mis amigos... y para que mentirles, no quiero dejar aún a ese tarado"— pensó riendo Takeru, a la vez que el mismo simplemente cerraba ahora por voluntad sus ojos, ante los recuerdos felices que ahora acaparaban su mente.

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                    Era de noche todavía, el fuego aún estaba encendido por lo que la casa estaba levemente iluminada...
                    De la nada, lentamente y con cierta debilidad, los ojos de Takeru comenzaban a abrirse, a la vez que los antes mencionados síntomas cada vez desaparecían por cada minuto que pasaba, a la vez que su temperatura ahora se encontraba a un nivel mucho más decente y “aceptable” que en comparación a como era en antaño, obviamente aún no estaba del todo curado… pero ahora ya no se encontraba en aquella delicada situación, mientras que el medicamento continuaba con su trabajo en el sistema del Riolu…

                    Después de mirar costosamente a su alrededor para ver donde estaba su amigo, se exalta al no encontrarlo… a la vez que empezaba a preocuparse, pero extrañándose cuando notó "cierto" peso a un lado de su cama.

                    Para después verme dormido de una manera no muy cómoda, sentado en el suelo al lado de su cama con un paño mojado en una mano y un termómetro en la otra.

                    Takeru simplemente pudo esbozar una pequeña y débil sonrisa antes de volver a apoyar su cabeza en su almohada, era obvio que me había quedado ahí toda la noche esperando a que mejorara, y este, a pesar de seguir agotado por todo lo antes pasado, no pudo evitar sentirse demasiado feliz por el cariño que le tenía, sin embargo, no tardó mucho en volver a cerrar sus ojos, no sin antes echarle otra mirada al tarado de su amigo, para después simplemente volver a esbozar una pequeña y ahora levemente tiritona sonrisa, mientras que una pequeña lágrima recorría por su mejilla.
                    —“Gracias Ryo...”— pensó el pokémon, para después quedarse completamente dormido.

                    En aquel momento… luego de que el silencio volviera a hacerse presente, desde las afueras de nuestro hogar un tenue brillo comenzó a emerger a través de cada ventada y rendija del mismo, intensificándose conforme pasaron los segundos, para luego lentamente volver a la normalidad… sumiéndose nuevamente la oscuridad de aquella noche en el lugar.

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                    Era de mañana… Takeru nuevamente comenzó a despertarse, ahora más descansado y extrañamente con mucha más energía, sintiéndose completamente “rehabilitado”, debido a que la medicina finalmente lo había curado. Bostezó y se estiró, únicamente para después extrañarse levemente pasados unos segundos, luego de darse cuenta que le dolía la espalda y se sentía “apretado” en su cama...

                    El pokémon solo restregó sus ojos, a la vez que su borrosa y aun dormida vista lentamente empezaba a enfocarse en lo que tenía literalmente frente al mismo… exaltándose y asustándose de sobremanera cuando se da cuenta que tenía un cuerpo al triple de tamaño.
                    —¡¿Eehhhh?!— Takeru lanzó un grito alarmado y asombrado— "¡¿Qué diablos?!"— pensaba a la vez que intentaba levantarse bruscamente de su cama, solamente para chocar sin querer su cabeza contra la pared a su espalda de manera parecida a cuando él me despertó cuando era yo el que estaba durmiendo en aquella cama, completamente apretado.

                    Luego del golpe, intentó tranquilizarse un poco para ver su nuevo cuerpo. Era mucho más grande que antes, de eso no cabía duda, a lo que luego se levantó rápidamente, solamente para después exaltarse al escuchar el golpe producido por mi cuerpo que cayó al suelo debido al movimiento de Takeru, ya que para ese entonces aún me encontraba sentado y apoyado en el borde de su cama; todavía estaba dormido, al fin y al cabo fueron 3 días bien largos para mí, y aún estaba agotado… a tal punto, que incluso habiéndome caído hacia un lado, ni siquiera aquello fue lo suficiente para despertarme.

                    Takeru simplemente sonrió… a lo que comienza a levantarme, no sin antes sorprenderse por haberlo hecho con bastante facilidad, dando por obvia conclusión el que su fuerza había aumentado; me acostó en mi cama y luego me tapo, a lo que yo simplemente sonreí inconscientemente ante lo cómodo que ahora me sentía… acurrucándome entre las sabanas

                    Después de ello… Takeru fue al instante a mirarse al pequeño espejo que había en la cocina, y al hacerlo, quedó sin habla... era increíble, sus facciones eran parecidas a como era antes pero aun así había cambiado drásticamente, ahora su torso lo cubría un pelaje amarillento y del centro del mismo salía una especie de hueso en forma de punta, al igual que en sus manos, a la vez que ahora tenía cuatro lagrimas saliendo de su cabeza en vez de dos.

                    Una vez que se había acostumbrado a su nueva forma, echó un vistazo a la casa, exaltándose levemente ya que estaba toda desordenada por culpa de cierto atarantado que solo lo cuidaba de él sin preocuparse por el orden, a lo que no pudo evitar el sonreír de nuevo, a la vez que este solo lanza un suspiro para después comenzar a ordenar el lugar.
                    —"Dios..."— pensó fastidiado Takeru— "Quien diría que estaría limpiando la casa de un humano por voluntad propia"— se dijo a sí mismo en su mente mientras sonreía.

                    Luego de dejar todo en orden y viendo que su amigo aún estaba acostado durmiendo, decidió salir a practicar un rato en el makiwara, por lo que salió de la casa, notando que la nieve lentamente comenzaba a derretirse, a la vez que de igual manera un lindo paisaje literalmente comenzaba a florecer, a lo que se queda contemplándolo por unos segundos, para después empezar a dar golpes al instrumento que yo le había regalado.

                    Pasaron unos veinte minutos, cuando finalmente comienzo a despertar con el sonido de unos golpes; me estiro y comienzo a pensar...
                    — ¿Eh?— dije al aire— ¿Qué hago aquí?, ¡¿Takeru estás...?!— miré hacia la cama del pokémon, solamente para ver que no había nadie en ella, para después comenzar a percatarme de que todo a mi alrededor estaba completamente limpio, a lo que volví a escuchar golpes provenientes de afuera, sospechando y alegrándome al suponer quien los daba, a lo que sin pensarlo dos veces me levanto de la cama, empezando a correr hacia la puerta de la casa.
                    —¡Takeru!—grité alegre saliendo de la casa abrazando lo primero que encontré con los ojos cerrados— ¡Estás bien!— seguía gritando con unas lágrimas bastante cómicas a lo que el pokémon puso solamente una mano en mi espalda, avergonzado mirando hacia otro lado por el trato que recibía.
                    —Hmph... tarado— dijo con una voz mucho más grave Takeru, sorprendiéndonos a ambos, a la vez que abríamos nuestros ojos como platos de grandes.
                    —¿Eh?— dije extrañado, a la vez que aún abrazaba al pokémon, empezando a preguntarme el porqué era tan alto...
                    —¡¿Qué diablos?!— se cuestionó el pokémon, completamente exaltado— ¡¿también mi voz?!— se preguntó a si mismo Takeru.

                    Tal parece que incluso la telepatía del pokémon había sufrido cambios de igual manera, por lo que al haberse comunicado por primera vez luego de evolucionar, se "escuchó" una vos diferente.

                    Luego de lo escuchado, mi curiosidad no me permitió el mantener mis ojos cerrados por más tiempo, a lo que los abro lentamente, para después observar asombrado el nuevo cuerpo de Takeru.
                    —¡Guaaauu!— grité emocionado y feliz a mas no poder, a la vez que Takeru se tapaba las orejas debido al volumen del mismo— ¡Qué geniaaaaal!— Miraba con estrellas en mis ojos— ¡Takeru, evolucionaste!— miraba por todos lados al pokémon, el cual de a poco intentaba cada vez más mantener la paciencia— pero...— dije triste, extrañando a Takeru al cambiar completamente de manera abrupta mi actitud— ya no te ves tan tierno como antes...— declaré a la vez que cómicas lágrimas comenzaban a emerger de mis ojos, mientras que Takeru, ya harto de lo ridículo que me comportaba, me dio un encabronado golpe a mi frente…

                    Quedando completamente congelado cuando mi cuerpo salió expulsado luego de aquel ataque… a la vez que aterrizaba en un pequeño montículo de nieve que aún no se había derretido para aquel entonces…
                    —¡¿Qué?!— gritó el Riolu, quiero decir, el lucario con los ojos en blanco sudando a mares, sabiendo que se había pasado demasiado de la raya con ese golpe— ¡L-Lo siento Ryo!— gritó Takeru, completamente apenado y preocupado.
                    —L-Lo endiendo— mi voz empezó a emerger de la nieve, mientras que mi temblorosa mano era la primera en mostrarse, a la vez que intentaba modularlas palabras, para después mostrar mi cara hinchada, a lo que Takeru comenzó a correr hacia mí… culpándose aún más por lo que había hecho— zupongo que aún no pueded condrolad du fuerda...— dije feliz, intentando sacar una sonrisa de mi cara magullada.
                    —Supongo...— dijo aún apenado, a la vez que miraba su mano con la que había dado aquel golpe.
                    —"Quizás ahora..."—Pensaba Takeru, pero fue interrumpido por una mano en su hombro
                    —Sé lo que estás pensando...— dije, ya un poco recuperado del golpe— yo también creo que nos falta muy poco para poder ir a salvarlos, pero antes tienes que aprender a controlar tu fuerza— dije apuntándome la cara a la vez que reía, a lo que el lucario asintió con un poco de vergüenza ante lo mismo, lanzando unas cuantas risas de igual manera.
                    —De acuerdo— dijo decisivo el pokémon.
                    —¡Bien!—grité— pero antes de entrenar me voy a ir a dar un baño en las aguas termales, han pasado tres días y ya estoy empezando a apestar, y creo que tú también necesitas una, apestoso— dije mirando a Takeru y tapándome la nariz en consecuencia, volviendo a encabronar al Lucario.
                    —¡Serás un...!— gritó nuevamente mi amigo, dándome un golpe mil veces más despacio que el anterior, pero siendo fuerte de todas formas… dejando mi cuerpo en el suelo nuevamente a lo que, siendo mis quejidos los únicos sonidos en respuesta, Takeru empezó a olerse de la manera más inadvertida posible, para después sonrojarse con un tono verdoso al reconocer que si apestaba bastante, cosa que no pasé por desapercibido cuando lo hizo, a lo que me levanto de nuevo, a la vez que ponía mi mano en su cabeza.
                    —Vamos, apestoso...— dije riendo.
                    —Tsch... tarado— dijo después de bufar con una pequeña sonrisa, para después comenzar a caminar hacia las aguas termales del pueblo.



                    Está bien… me hice un esfuerzo y estoy intentando dividir los caps en más partes para que la lectura no sea tan larga jajaja, iré publicando más rápidamente, y de igual manera (para aquellos que no lo hayan notado) agregué un “índice” al inicio del primer cap, para que así sea más fácil para los lectores el encontrar los capítulos entre tanta palabra que se está formando esto con cada actualización xD.

                    ¡Vayamos con las respuestas a los comentarios!
                    [MENTION=25690]~Yorman[/MENTION] gracias por tus concejos, como viste los puse en práctica y realmente se ve bastante bien cuando distingues los comentarios de los personajes con los demás párrafos, eso sí, aprovecho de preguntarte una cosa: ¿Es necesario que de igual manera los diálogos estén justificados? En realidad no estoy muy acostumbrado a esto de “justificar” y espero me entiendas cuando digo que se ve raro para mí el verlo así xD, aunque también prefiero escuchar tu opinión al respecto ^^

                    PD: Takeru es el nombre que Ryo le puso al Riolu ¬3¬ jajajjaja

                    PD2: Si piensas que esto es sentimentalismo… que Arceus nos ampare para lo que se nos viene XD.

                    PD3: Nuevamente gracias por dejar tu comentario ^^ me gusta ver como mis historias mejoran gracias a ello :D
                    [MENTION=58147]Lisacabot[/MENTION] Ay… mi grandes amigos “y es que” y “a la vez que”... los quiero mucho la verdad, te caerían bien e-e, no ya en serio, intentaré no usarlos tanto, aunque creo que “a la vez que” es un romance de nunca terminar XD, aún así lo intentaré u-u

                    Uy… lamento decirte… pero esta vez debo decir que te equivocaste, así con toda la buena onda de mi parte XD, la palabra “tubo” y “tuvo” son dos palabras distintas; mientras que “tubo” es de tubería, “tuvo” es de “tener” e-e

                    Ya las personas del pueblo tuvieron sus reacciones correspondientes… estos no son como los de la capital, generalmente no tienen conexión con los pokémon, y por lo mismo es que quedaron completamente anonadados por la ternura que Takeru demostraba, además de obviamente el asombro de por medio jajaj

                    Dejaré los paréntesis, gracias por el tip ;D

                    También sé lo de “lo obvio” pero ese ya es un romance que ya te aseguro que terminará antes de lo que crees ^^

                    Verás, respecto a lo que mencionaste de la “manera de narrar de Ryo” porque, técnicamente, Ryo es el que está narrando todo lo que ocurre, estos son sucesos del pasado, y ya veremos el “por qué” Ryo es capaz de saber y anotar los sentimientos y pensamientos de los demás, no te preocupes :P

                    Ahora… sobre el dibujo, me dejaste completamente sin palabras la verdad, fue un regalo muy lindo y lo acepto con gusto, es genial cuando un lector hace cosas como esas c: de verdad te lo agradezco un montón ^^
                    [MENTION=69685]Keytara[/MENTION] ¡Muchas gracias por decirme que mejoré! :D aunque igual entiendo que aún queda un largo camino por recorrer aún a lo que “escritura” se refiere, pero de igual manera siento que voy mejorando cada vez más, y todo por su constante participación y opiniones ^^

                    -Ya arreglé el “auqel”… uy, fue feo lo admito jajajjaja

                    Y por último, además de agradecerte nuevamente por tu comentario, hubo un tema que mencionaste que me llamó la atención… sé que la trama avanza un tanto rápido… este error me lo vienen diciendo desde hace mucho y, a diferencia de los errores ortográficos, este es el único que no he podido corregir, porque ya entraría de plano a volver a reescribir todos los capítulos, y no sé si es porque sea un poco vago o porque no tenga el tiempo (o quizás ambas), pero hasta el momento estoy plenamente consciente de este error, y espero que no traiga decepciones a futuro… tú ya verás, pero espero entiendas también que es algo que tengo plenamente consciente

                    PD: el rápido avance de la trama se mantiene hasta el capítulo n°6, ya después en los siguientes capítulos y en los otros dos libros la trama adquiere una velocidad mucho más aceptable y “cómoda” por así decirse ^^


                    Eso sería todo, me agrada mucho la aceptación que está teniendo mi historia en esta página, no me arrepiento en lo absoluto, he aprendido mucho de todos ¡Y es algo que agradezco un montón!
                    ¡Nos vemos en la siguiente parte!
                    Last edited by Seba1005; 28/02/2017, 21:17.

                    Comment


                    • #11
                      Esperare el proximo capitulo !!!

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                      • #12
                        Había una palabra... pero la he perdido XDD No importa :P

                        Esta vez esta bastante mejor, respecto a lo del anterior comentario, tratándose de un riolu/lucario ya me imaginaba que la conexión entre ellos tenia algo que ver con tu manera de narrar, es mas que nada que no es normal XD lo cual en verdad me atrae un poco, es diferente y me gusta :)

                        Me esta encantando como esta yendo el fic, casi, casi me asusto XD pero era obvio que Takeru no podía morir... aun... Estoy impaciente por ver como continua este capitulo :D

                        Y, aquí te dejo otro dibujo ;P
                        Spoiler: 


                        Tu historia me inspira de repente, no puedo evitar hacer los dibujos :D
                        Last edited by Lisacabot; 03/03/2017, 16:45.
                        Academia pokemon:



                        Odisea:




                        Comment


                        • #13
                          Aloha~ he comentado algo tarde, pero esto no hace que pierda su gracia, no me he perdido ningún capitulo, así que manos a la obra.

                          Perfec, fantastic, esa es la aptitud, saber que siempre se puede mejorar y aceptar los consejos de todo, eso si sin alejarte de tu idea principal, al final es tu historia, más allá de eso, te debe interesar lo que tus lectores digan.}

                          Con cada capítulo se presenta lo que quiere decir el título, los lazos, esa amistad que se esta formando ahí es 100% real no feik [??]. Te diría que pudiste haber escrito más en ese inicio, pero ya de por si, el texto tiene suficiente para compensar el vació que dejo la primera parte Seguimos con esto, la nieve, tenias a la nieve para meter al lector en un frió mental, en serio, le falto algo a eso. Intenta a ver que te sale. Aún así siempre te voy a destacar muchas veces en las ocasiones que mejores, que por cierto capitulo por capitulo es notable. Eres afortunado, este es el ultimo fiction que leo por ahorita, si, ya es de madrugada.

                          ¨Decretó¨, esta algo fuerte la palabra afirmativa para este contexto, no lo sé, una alternativa fuera esta mejor. Aprovechando la parte de los diálogos, no le veo nada grave, ya de por si los construyes bien. Pero englobando todo el escrito de una vez, diría que hay partes en donde colocas expresiones no muy acordes a lo que vienen hablando los personajes. Esto parece las no tan 50 sombras de Riolu o quizás... los 50 diálogos de Riolu. Al prota le andan pegando y el ni reacciona bien, esos si son protas (?).

                          owo... al fin, pude imaginarme el escenario completo, esa parte del río esta bueno, claro y entre risas, si, no sé, la palabra ¨zambullir¨ me da risa, no me pares cuidado, estoy loco. Después viene un momento desesperado, tal vez triste, pobres... en tres caps ya llevan más problemas que los que me pone el profe de matemáticas en un examen [?].¡Vamos Takeru tu puedes!. Pensé que iba a morir, pero no, mi cerebro me gano la apuesta, paso lo que tenia que pasar.

                          Esos lazos están como que muy rápidos, no sé, este es tu punto débil, ya son amigos inseparables. No es que no me guste, si no que más bien aburre, fueras metido más histo... ¿Evolución?, ¿En serio?, ¿ya tenemos al Lucario? deberías ir ya buscando la mega piedra, pensé que ver a Takeru pasar de Riolu a Lucario sería algo mejor (lo tipico de pelea), algo más duradero pero inesperado (lo que yo quería), pero no así de esa forma, como sea que fuese, me sorprendió. No sé, me huele a más problemas, mientras más fuerte se vuelvan más enredados estarán, la trama te dice eso a primera vista.

                          En fin, ya tienes mis felicitaciones, quejas, recomendaciones y mi sueño... no aguanto más, pero quiero comentar, soy necio por naturaleza. Espero seguir leyendo Lazos de Aura, tu sigue escribiendo que yo seguiré siendo el lector, así que suerte y hasta el próximo posteo. Adioh~

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                          • #14
                            Confesaré que me asusté al ver tamaña longitud de los capítulos, pero el que tenga un Riolu de protagonista es lo que me ha traído hasta este post (es el factor nostalgia. Hace años tuve un Fic con un Riolu).

                            Bueno, si nos pusiéramos a juzgar un libro por su cantidad de páginas, posiblemente haríamos la vista gorda a grandes obras, así que me propondré a leerlo con tranquilidad e irlo comentando como es debido.

                            ¡Vamos a hacerlo! p:


                            Capítulo 1 (Parte 1).
                            Spoiler: 
                            Uwaaah~ un diario. Dicen que narrar en primera persona es complicado, pero para mí es gratificante. Otorga esa sensación de que puedes ponerte en la piel del personaje, quizás hasta empatizar mejor con él, cosa que yo siento en este inicio. En fin, en pocas palabras, es un lindo comienzo.

                            Algo que me solían decir hace años era no abusar tanto de los puntos suspensivos... ¡y lo sigo haciendo! x'D, pero hay otras formas en que puedes hacer pausas, sin explotar los puntitos. No te olvides del punto seguido, junto al punto aparte y tampoco tengas miedo a que el lector lea rápido, el mal hábito ya se lo tiene pegado y no se lo podrás quitar.

                            Pff, ¿trabajo simple? Pero qué humilde o qué horrible debe ser la paga D:, cargar esas cajas es un infierno. Voy intuyendo el aspecto de este muchacho, seguro es... ¿robusto? Quizás de tez morena, dado el trabajo que difícilmente se lleva a cabo bajo sombra, puede que alto (mínimo uno setenta), ¿usará un pañuelo en la cabeza? Hmm. Es normal que no te quieras describir en tu propio diario, queda raro, pero le ayuda al lector al menos en su imagen mental. Decir que se ponía delante de un espejo, por ejemplo, ayudaba y mucho x'D.

                            Ryo, interesante.

                            Uhuhm, a ratos me da esa sensación de que no re-leíste tu capítulo antes de postearlo, ¿me estaré equivocando? Bueno, no quiero mencionar todos los párrafos en específico porque seguramente alguien más ya lo habrá hecho, ¡pero anímate y dale un ojo antes de postear! Si lees con calma, podrás ver a lo que me refiero.

                            Por ejemplo:
                            Deteniendo la patada con mi antebrazo brazo.
                            Por cierto, ¡menuda contienda se armó en la ciudad! No faltaran los abusivos ni en el universo pokémon. Me intriga saber cuál sería el pokémon que estaba bailando D:.

                            Qué osado ha sido Ryo, tuvo una suerte de oro de que el hombre no llevase armas, porque ahí bajas la guardia y... ouch. Eso sí, ¡es de admirar! Ningún cobarde fue capaz de hacer lo que él hizo, a partir de acá empiezo a apreciar claramente el por qué humanos y pokémon están en enemistad.

                            ¡Un Riolu que habla! Cool~, haha, la relación de esos dos va a estar buena xD.

                            Bueno, ¡menudo material tenemos aquí! Siento curiosidad por el grupo de pokémon que se lleva Ryo, pues sólo Buneary ha sido descrita; dejando lo anterior de lado, todo se siente bien, la trama es fresca y me deja contenta. Por un momento me asusté pensando que el Riolu tuvo algún pasado trágico, como que los humanos mataron a sus padres, pero al final (aparentemente) no fue así. Ugh, ¡esos malos volviendo son un auténtico dolor de muelas! Sensato para Ryo hacerse el muerto tras el intento de homicidio, pero la bala al pobre Riolu se sintió impactante.

                            Arceus no quiera llevarse al pobre enano de patas negras.

                            Capítulo 1 (Parte 2).
                            Spoiler: 
                            Sé que estas correcciones son inútiles, uno porque es muy probable que ya lleves un buen puñado de capítulos escritos, y dos porque va a ser un tedio enorme y jodido ponerte a hacer cambios a estas alturas x'D. Te las iré dejando para que las consideres a futuro.

                            Siento que sueles repetir mucho "a la vez...", cuando quieres describir dos sucesos que se están llevando a cabo al mismo tiempo. Tienes más opciones, como: "mientras que", "en tanto", "a la par que"; entre otros. A veces ni si quiera es necesario usarlo, puedes decir: "Yo hacía X cosa, pero eso no me impedía percibir Y cosa por parte de la criatura que reposaba ante mí; además, sentía como X persona se movía de un lado a otro a mis espaldas, su angustia se tornaba palpable", es cuestión de experimentar con lo narrativo.

                            También usas mucho "a lo que", aplica lo mismo de arriba.

                            ¡A volver a la trama!

                            Mi sangre estremece ante la palabra operación, esto va a doler. Ufa, ¡ese Riolu es el milagro en dos patas! Y ese Ryo, qué suerte tiene, en ocasiones pasa que la anestesia no surte efecto y es como un pase gratuito al inframundo, lo envidio x'D.

                            ¿El Riolu ya está bautizado? Súper.~

                            Resulta llamativo el cómo el conflicto entre humanos y pokémon, o su distanciamiento más bien, significa una traba para el crecimiento de ambos. Por ejemplo, las personas usarían a los pokémon para construir casas o avanzar en medicina, los pokémon, en cambio, evolucionan y se fortalecen. Se necesitan los unos a los otros... y este Fiction están distantes.

                            Exaltar también lo llevas trillado x'D. Dar un salto, sorprenderse, palidecer, emocionarse; no significan lo mismo, pero, según el contexto, pueden reemplazar ese exalto.

                            Me llama la atención que el Riolu tenga un buen concepto del tiempo y aún más conozca su edad. Quiero decir, las personas lo sabemos porque manejamos un calendario y porque, en algún momento, alguien nos dice "tú tienes 10" años y a partir de ahí llevamos la cuenta, ¿los pokémon tendrán su propio sistema? No puedo evitar pensar que es más cercano a los humanos de lo que parece.

                            Pero me llama todavía más el cómo Ryo puede describir con tanto detalle las sensaciones que invaden a Riolu. ¿Será esto la prueba de que un fuerte vínculo ha nacido entre ellos?

                            ¡Manga de orgullosos! Creo que cada vez adoro más y más a estos dos personajes x'D, aunque a Ryo se le está olvidando quien le salvó el pellejo [?].

                            En el cap anterior dije por decir lo de los padres de Riolu, no creí que le daría al blanco, wow D:. Oww, debe ser duro, al menos Ryo puede empatizar con él hasta cierto grado.

                            Comienza un día normal.~ Muy ameno, nada que criticar. Resulta dulce [?] cómo el pequeño Takeru hace el trabajo de un casi adulto Ryo, también me sorprendió que el viejo de la última casa pudiese entenderlo, imaginé que eso de hablar era algo que sólo se daba con Ryo; muy interesante.

                            *Googlea makiwara*. Wow, será perfecto para Takeru.

                            Leo la parte de las tres cajas y es imposible no pensar en "aquello" que pudo separar a humanos de pokémon. Ves a Riolu y pareciera que lo están explotando, sé que esas no fueron las intenciones del chico, pero eh, esa imagen es inevitable; este fic va sosteniendo sus propias bases poco a poco y resulta atractivo con cada componente. Nice.

                            Wow, y más wows. Es... caray, cuesta encontrar las palabras. ¿Cálido? ¿Llevadero? Pude amistarme con ese Riolu y se sintió increíble; una pobre entidad condenada al sufrimiento de trabajar para existir, de pronto se ve de cara contra la bondad de un humano, quien no espera nada en retorno, ¡la criatura de la que más desconfía en el mundo! E incluso él se siente sobrellevado por esa sensación. Has hecho un trabajo impecable y esto, estimado, es quedarme corta de comentario.

                            Fue un hermoso capítulo.

                            ...

                            Antes de terminar, veo tu dilema con la barra. En lo personal, esos puntos me traen sin cuidado, alcanzan a cumplir con su razón de existir x'D. Pero he visto que hay quienes usan "— • —" entre espacios, u otras decoraciones, para marcar el término de "una parte" de la historia, por así decirle. Es sólo una sugerencia, eres libre de usar el estilo que más te acomode.

                            Capítulo 2 (Parte 1).
                            Spoiler: 
                            Un time-skip ♥. Tantas cosas pueden pasar en tan escasos meses, ¡me rellenas el hype! Como quien se rellena un osito de felpa con sueños y esperanzas, pero no me iré de más rodeos [?].

                            Uy, un párrafo con "comenzamos" y el otro con "comenzabamos". Hmm, ESTA página se la paso a toda la gente que veo y se encariña mucho con una sola palabra y sus conjugaciones, te ha llegado la hora de recibirla también [?] porque ya nadie se banca un diccionario de treinta mil toneladas.

                            Awwww, ese Takeru se ve tan tiernoo con ropa.~ La bufanda es lo mejor ;w;.

                            Y en un parpadeo, se nos enferma la ternurita. Qué locura, ¡pudo morir! Espero que a Ryo jamás se le ocurra contarle sobre los métodos de resurrección, que luego ese golpe dolerá como miles. Broma de lado, es lindo ver que no sólo el chico se encariñó con él, sino además Hina. ¿Podría esto significar que, a pesar de los años, al fin hay una diminuta posibilidad de que ambos bandos puedan convivir? Poco a poco, y con paciencia.

                            A todo esto, me pregunto qué habrá sido de Sora.

                            Me llegó. La evolución de la enfermedad fue, por lejos, alarmante. Y cuando creía que había un rayo de luz, no es más que una escena todavía peor, ugh, pobre criatura, ¿ya no ha sufrido demasiado? En contraste al frío desenlace aparece la gente del pueblo, demostrándonos así que el pequeño gesto de todos, reunido en uno solo, brinda calidez y esperanza una vez más. Conmovedor.

                            Ah, no, detente ahí; ver tu vida frente a tus ojos es una mala señal ;w;. ¡Menudo susto, Takeru! Esas cosas no se hacen, eh.

                            ¿Podrá ser...? ¡Triple WOOW! Una evolución, chachi. Una se la esperaría muy adentro en la historia, cuando uno de los personajes está en inminente peligro y el otro debe salvarlo, pero al segundo capítulo se torna sorpresivo y genial, ¿para qué negarlo? Dada la circunstancia, es obvio que esos dos ya tienen un fuerte lazo que los une.

                            Coincido con Ryo, Takeru ya no es tierno x’D!! Pero eh, ahora es más fuerte, y más fuerza implica nuevas fortalezas, así como debilidades. Ahora, salvar a esos pokémon será como coser y cantar... bah, ojalá todo en la vida fuera así de fácil.

                            Hmm~ me pregunto si Riolu, es decir, Lucario, tiene algún movimiento aprendido. Quizás los tiene, pero jamás ha podido usarlos ni se lo permitirían por su previa condición de esclavo.

                            Cool.~ Adoré este capítulo, ya decía yo que estaba corto, pero genial xD.

                            PD: Le he aplicado un borrado flexible al doble post. Si te diste cuenta e hiciste cambios en el primer mensaje en lugar del segundo, házmelo saber para restaurarlo.

                            Creí que tenías más capis publicados D: bueno, se vale soñar. Eso es todo, de mi parte, por ahora :3. Espero más, mucho más, se ve que eres constante y le tienes un cariño especial a este Fic. Quizás estos comentarios se quedaron cortos, pero yo fui quien se iba quedando sin palabras x’D. Por algo será.

                            ¡Saludos!

                            — What are you doing?
                            — I'm walking like a skeleton.
                            — No, skeletons don't walk like that.
                            — That's how *you* walk.
                            — No, I don't.

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                            • #15
                              Capitulo 2: Lazos (Parte 2)

                              —Fiu...— suspiré, ya dentro de las aguas— no hay nada mejor que esto, ¿Cierto Takeru?— pregunté al pokémon, el cual también estaba dentro de las aguas con un leve rubor en sus mejillas, sin querer admitir que se sentía agradable, mientras que este simplemente tenía sus ojos cerrados.

                              Los minutos pasaban rápidamente en aquel lugar, ambos estábamos muy relajados, a la vez que apoyábamos nuestras cabezas en las rocas aledañas de aquellas aguas, dejando que el silencio abordara el lugar, sin embargo, aquello no duró mucho… cuando de repente se escucha a una chica hablando del otro lado, en el sector del baño de las mujeres.
                              —Fiu... sí que necesitábamos esto, ¿Cierto Hanako?— preguntaba una mujer, para después ser un gruñido alegre y relajado la única respuesta.

                              A primeras solo escuché extrañado, pero después no pasó mucho hasta que me fijé en Takeru, el cual tenía una cara completamente estupefacta luego de escuchar aquel último gruñido.
                              —Esa voz... no es la misma pero…— dijo Takeru incrédulo, a lo que este salió bruscamente del agua, comenzando a correr desesperadamente, yendo hacia un lugar en específico.
                              —¡O-Oye!— grité asustado, también saliendo del agua, sabiendo hacia donde se dirigía el pokémon; pero era tarde... él ya estaba abriendo la puerta para entrar al sector de las mujeres, a la vez que yo me encontraba atrás del mismo, queriendo evitar tal desafortunado acto.

                              Mis ojos se encontraban completamente abiertos ante lo que observaban… había una mujer desnuda, más o menos de mi edad de cabello café con ojos verdes y una especie de pokémon de piel marrón, largas orejas y esponjosas manos y pies ... su similitud a “cierta” pokémon me hizo pensar quien podría ser…

                              Pero el pensamiento no duró mucho que digamos.
                              —¡Kyaaaaaaaaa!— se escuchó un grito junto con un enorme golpe, proveniente de las aguas termales.

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                              — ¡Sucios asquerosos!— se escuchó en el momento en el que tanto pokémon como hombre estaban totalmente apaleados en frente de la entrada al sector de mujeres, con la puerta cerrada obviamente.
                              —¿P-Por qué tantos golpes en un día?— Me pregunté, de nuevo con la cara magullada— Takeru... creo que deberías saber que eso no se hace ¡Maldición!— dije gritando al final.
                              —R-Ryo...— dijo Takeru tartamudeando, igual de magullado— ella era...— quería continuar pero mi grito lo calla.
                              —¡Ya sé quién era estúpido!—grité encabronado, dándole un golpe en la cabeza a Takeru—¡Pero eso no te da la razón para entrar al baño de mujeres, tarado!— seguí gritando, junto con otro golpe.
                              —Pero...— dijo Takeru, sobándose la cabeza.
                              —Dios...— dije mientras continuaba sobándome la cara— más te vale pedirles disculpas cuando salgan— sentencié, a lo que Takeru solo asintió, avergonzado... sin embargo, este comienza a extrañarse cuando nota cierto rubor en mis mejillas de un momento a otro.
                              —Oye...— empezó a hablarme el pokémon— ustedes los humanos... ¿Tan rápido se excitan por ver a uno del sexo opuesto desnudo?— preguntó riendo, mientras que yo me sonrojaba más, al punto de dejar salir humo por mis orejas.
                              —¡¿Q-Qué?!— grité avergonzado— ¡¿Q-Qué te importa, degenerado?!— le grité, chocando mi cabeza con la suya— ¡Como si tú no te hubieras sonrojado al ver a tu amiga!— le grité nuevamente, dejándolo totalmente rojo.
                              —¡Serás estúpido!— gritó Takeru, empezando a tirarme de las mechas, a la par que yo le respondía de la misma manera.

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                              El silencio reinaba en el baño de las mujeres, donde estaba más que claro mencionar que se escuchaba todo lo que hablaban ciertos personajes, porque a los muy estúpidos se les ocurrió gritar todo al lado de la entrada del mismo baño.

                              La mujer simplemente se sonrojó al escuchar lo último que dijo el pokémon, a la vez que se escuchaban peleas del otro lado, mientras que la pokémon que la acompañaba simplemente rio por el rubor de su amiga.
                              —Oye Hanako...— empezaba a decir la mujer— ¿Conoces a ese pokémon?, parecía que te buscaba a ti...— preguntó la amiga de la pokémon, mientras que esta última estaba un poco confundida y sonrojada a la vez, debido al parentesco que tenía Takeru con su antiguo amigo...

                              Pasaron así varios minutos; tanto yo como Takeru nos quedamos esperando a la salida de las aguas termales, esperando que salieran la mujer y la pokémon que, por lo que había visto en mi libro y dado que se parecía a la amiga de Takeru pero era más grande, supuse que la tal Hanako era la Buneary que había evolucionado a una Lopunny.

                              Luego de percatarme de aquello, al instante me sorprendí. Había una razón del porqué no había reconocido del todo a la Lopunny, no existían fotos de ella en el libro ya que, al igual que con los Lucario, para que el pokémon evolucionara necesitaba de una fuerte amistad con un humano.
                              —"Esa chica..."— empezaba a pensar, pero me detuve al instante luego de escuchar unos pasos saliendo de las aguas termales, a lo que al darme cuenta de que eran las chicas de la otra vez, y también antes de que empezaran a mirar para otro lado e ignorarnos sabiendo quienes éramos, me incliné y obligué al obstinado de Takeru a hacer lo mismo, tomándolo del cuello para ello, llamando con ello la atención de las chicas.
                              —L-Lo sentimos— dije avergonzado, pero ya que Taqueru no decía nada le di un golpe en la cabeza que hizo que dijera lo mismo.
                              —Hmph...— bufó la chica— degenerados...— dijo fastidiada, descolocándonos tanto a mí como a Takeru.
                              —N-no es así, es que este tarado se sorprendió al escuchar a tu amiga— dije señalando a Takeru, mirando a la Lopunny, mientras que aquellas palabras solo hicieron ruborizar las mejillas de ambos pokémon, incomodándolos bastante.
                              —No entiendo...— dijo la chica— ¿Cómo es que se conocen él y Hanako?— preguntó, aun fastidiada.
                              —Bueno, en realidad no lo sé...— reconocí pensativo— lo único que si sé es que la última vez que la vi era un Buneary y se la llevaba un gordo sinvergüenza— dije fastidiado recordando a aquel hombre.
                              —¡¿Eh?!— exclamó la chica aún extrañada, sin entender.

                              Tardé varios minutos en contarle todo lo que ocurrió la vez que fui a buscar los medicamentos a la ciudad a lo que, una vez revelado todo, la cara extrañada de la chica se comenzó a tornar en una más cabizbaja.
                              —Ya veo...— dijo un poco triste la chica.
                              —Entonces... ¿Cómo encontraste a Hanako?— le pregunté con normalidad, sorprendiéndola levemente de que llamara por su nombre a la Lopunny.

                              La chica, luego de unir todos los puntos, solo demostraba ahora fastidio en su rostro.
                              —Para empezar, ese "gordo sinvergüenza"… es mi padre y hui de él junto con Hanako— declaró en cortas y rápidas palabras.

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                              "Padre..." "padre..." "padre..." la palabra retumbó unas 100 veces en mi cabeza y en la de Takeru.
                              —¡¿Eeeeeeeh?!— gritamos Takeru y yo al mismo tiempo— ¡¿Tú pa-pa-padree?!— seguíamos gritando, solamente para caernos al suelo por la impresión, para después ser sorprendidos por otros golpes de la chica que se encontraba delante de nosotros, aún más fastidiada por nuestra actitud.
                              —¡¿Qué tiene que sea mi padre?!— preguntó gritando la mujer, completamente enfurecida y con un tic en el ojo.
                              —"¿Cómo era posible que un hombre bajo, gordo, asqueroso, repugnante y sinvergüenza pudo tener a una hija tan linda y delicada?" — pensaba en aquel momento al recordar a aquel hombre en la capital, aunque bueno... en parte es injusto el decir todas esas malas cualidades hacia una persona, pero no planeaba darle buenos atributos luego de lo mal que trataba a esos pokémon.
                              —Esto... nada— respondimos Takeru y yo al mismo tiempo, ya que al parecer, el pokémon también pensó lo mismo.
                              —Oye...— comencé a hablar nuevamente— pero si escapaste de él, ¿Hacia dónde están yendo?— pregunté curioso.
                              —Bueno...— dijo un poco apenada— la verdad es que ya no nos queda tanto dinero como para arrendar un lugar donde dormir… nos queda muy poco ahora— reconocía levemente desanimada— aunque esperaba conseguir algún trabajo por acá y así tener algo de dinero— dijo ahora con una pequeña sonrisa la chica, mientras que yo simplemente me llevaba la mano al mentón, analizando un poco la situación.

                              Chasqueando los dedos pasados unos minutos, teniendo una idea en mente… mientras que Takeru simplemente me miraba con una ceja alzada, a la vez que el nerviosismo y la estupefacción empezaban a brotar en él luego de darse cuenta de mi obvia “idea”.
                              —Entonces… ¡Qué les parece si se quedan con nosotros!, tenemos una pequeña casa, no es mucho pero… no me gustaría la idea de que durmieran en la calle— dije con una sonrisa un poco apenada, poniendo mi brazo sobre Takeru, a la par que este me miraba con ojos que parecían platos de grandes.
                              —¡¿Queeeee?!— gritó Takeru, pero se vio interrumpido al instante por un golpe silencioso de mi parte.

                              Pasaron varios segundos de silencio como respuesta por parte de la chica, mientras que esta simplemente chocaba la mirada con la de su amiga, la cual de igual manera pensaba en lo que les había propuesto y, luego de ver que lo que ocurrió en las aguas termales no fue más que un simple malentendido, simplemente se giran hacia nosotros para después esbozar una pequeña sonrisa.
                              —Se los agradeceríamos mucho— sentenció alegre la chica, a la vez que la Lopunny asentía.
                              —¡Genial!— dije alegre, a lo que Takeru dejó de forcejear... dándose cuenta de que no servía de nada el seguir haciéndolo, sin embargo, me quedo estático una vez que, de la nada, nuevamente una duda aborda mi cabeza.
                              —Esto... ¿Puedo preguntar tu nombre?— pregunté con inocencia y un leve rubor en mis mejillas, mientras que la chica simplemente se queda un poco estática luego de aquello, para después simplemente sonreír.
                              —Me llamo Harumi, y esta linda pokémon de aquí como ya sabrán se llama Hanako— dijo sonriendo, mientras que la Lopunny saludaba un poco sonrojada, descolocando a Takeru debido a lo que todos ya saben.
                              —Un gusto en conocerlas— respondí— mi nombre es Ryo, y este tarado apestoso a mi lado se llama Takeru— dije contento y firme, aún tomando del cuello al Lucario que todavía estaba "castigado" por lo que hizo en el baño de las mujeres, momentos atrás.

                              Luego de presentarnos, los cuatro comenzamos a caminar hacia mi hogar a lo que, pasados unos segundos de silencio, comenzaba a notar de reojo cómo Takeru y Hanako evitaban chocar miradas, mientras que la incomodidad y la tensión eran casi palpables entre los dos.
                              —Oye...— empezó a susurrarme Harumi, a lo que yo acerqué mi oreja para escucharla mejor— ¿Tú sabes que les paso a estos dos?— preguntó, curiosa.
                              —Pues... solo tengo pistas— le respondí también entre susurros, sin embargo, me detuve al instante en el que siento un aura asesina a mis espaldas… siendo estas la de cierto pokémon que, al parecer, estaba escuchando nuestra conversación.
                              —Creo que no es el momento— dijo Harumi aún en susurros, un poco abrumada por la actitud del Lucario que estaba atrás suyo.
                              —S-Sí— respondí tembloroso, un poco asustado por la ira de mi compañero.

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                              —Bueno...— dije un poco avergonzado en el momento en el que por fin nos estábamos acercando a la casa— sé que no es mucho pero...— iba a continuar hablando… pero un grito me detuvo.
                              —¡Qué geniaaaaaaal!— gritó Harumi, mientras que Hanako simplemente la miró un poco apenada— ¡¿Ustedes viven aquí?! ¡Se ve muy acogedora!— siguió gritando alegre con estrellas en sus ojos la chica, a la par que Hanako miraba a su amiga con su mano en su cara, roja por la vergüenza que le hacía pasar.

                              Takeru y yo nos quedamos mirando un rato para luego sonreírnos... nos parecía familiar esa relación que tenían Harumi y Hanako con la nuestra.
                              —Esto... — empezaba a hablar, un poco sonrojado ante lo que pensaba decir— solo tenemos dos camas; ustedes úsenlas, aunque eso si les digo que una es un poco pequeña— mencioné con una sonrisa y un poco apenado de no tener mucho— ya mañana pensaré en una solución; por mientras yo y Takeru dormiremos afuera, aunque…—empezaba a titubear, sin saber si sería correcto insinuar “aquello” — s-si se quieren quedar una temporada... creo que tendremos que hacer algunos cambios en la casa— fueron mis últimas palabras.
                              —S-Sí— dijo extrañada Harumi, a la vez que en el rostro de Hanako la misma extrañeza se reflejaba…

                              Vamos… ellas tampoco se esperaban a que alguien fuera tan amable de ofrecerles asilo y menos de insinuar el "quedarse por una temporada".
                              —Yo tengo un poco de dinero también, podría ayudarte mañana— dijo nerviosa Harumi.
                              —¡Me parece bien!— afirmé ahora un poco más alegre, ocultando mi vergüenza.

                              Para aquel entonces comenzaba a atardecer… ya habíamos hecho una fogata afuera de la casa, además de colocar algunas mantas pequeñas que Harumi traía consigo.
                              —Bien...— dije observando la fogata — Harumi... ¿Me ayudas a cocinar algo para la cena?, creo que no me caería mal un poco de ayuda, además de que este otro va a empezar a tener hambre luego— dije apuntando hacia Takeru, el cual me miraba encabronado y con sus mejillas infladas y sonrojadas.
                              —¡No tengo hamb....!— Empezaba a refutar Takeru, pero su grito se detuvo sin previo aviso cuando de repente el sonido de un gruñido proveniente de su estómago comenzó a hacerse presente, a lo que todos empezábamos a reír por lo obvio, sonrojándolo por la vergüenza nuevamente.

                              Takeru solo bufó, para después dirigirse hacia la fogata silenciosamente y sentarse al lado, mientras que cierta Lopunny lo miraba con un poco de rubor en sus mejillas, lo cual no pasó desapercibido por mí ni por Harumi.
                              —Bueno...— empecé a hablar, guiñándole el ojo a Harumi— creo que mejor los dejamos solos, vamos Harumi tenemos que preparar la cena...— declaré con total normalidad, a lo que Harumi solo tardó unos cuantos segundos en entender.
                              —Sip— sonrió una vez que captó la indirecta—¡vamos!— dijo alegre para después seguirme de igual manera, a lo que entramos a la casa cerrando la puerta, dejando a Takeru y a Hanako a solas.

                              En aquel momento era claro que Takeru estaba deseando verme muerto por la vergüenza que le hacía pasar, pero sabía que después me lo iba a agradecer de todas maneras.

                              La Lopunny, aun nerviosa, seguía un poco sonrojada por el pokémon que estaba aún sentado mirando el fuego, a lo que la pokémon juntó todo el valor que tenía, para después caminar con piernas temblorosas y sentarse al lado del Lucario, completamente sonrojada de la vergüenza, a lo que este la observó al instante, mostrando el mismo enrojecimiento, para después mirar hacia otra dirección, sin querer mostrarle su ruborizado rostro, pero sabiendo de todas maneras que no soportaría por mucho tiempo aquel incomodo silencio que se formaba .
                              —Y-Yo...— empezó finalmente a hablar Takeru— M-Me alegro de que estés bien— confesó nervioso.
                              —"Y-yo también me alegro de que tu e-estuvieras bien” — empezó a decir gruñidos la pokémon—“La última vez que te vi… pensaba que habías…"— La Lopunny no fue capaz de seguir… a la vez que el miedo la abordaba tras volver a recordar ciertos incidentes, ya que la misma había pensado que Takeru había muerto luego de aquel incidente.

                              Para los que no lo saben, los Lopunny no pronuncian palabras por telepatía a como era en el caso de los Lucario, pero a pesar de ello, Takeru si podía comunicarse con otros pokémon.

                              Takeru solo bufo un poco malhumorado acordándose de ese momento en el que casi muere por el disparo.
                              — No la hubiera contado de no ser por Ryo— empezó a decir, a la par que empezaba a mirar hacia el suelo, con una pequeña sonrisa.
                              —"Se nota que te quiere bastante..."— reconoció con una sonrisa, Hanako.
                              —Hmph...— Takeru cerró los ojos con sus mejillas infladas y sonrojadas— aún sigue siendo un tarado— dijo fastidiado el pokémon, para después reír por lo bajo.

                              La Lopunny no dijo nada después de esas palabras… solo sonrío pasados otros segundos de silencio, para después apoyar su cabeza en el hombro de Takeru, sonrojándolo bastante, sin embargo, no tardó mucho en aceptar el gesto, colocando su brazo en el hombro de Hanako para después apoyar su cabeza en la de esta.
                              —"Pensaba que no te volvería a ver..."— dijo Hanako ahora solo con un pequeño rubor en sus mejillas, a la vez que unas pequeñas lagrimas recorrían sus mejillas debido a malos pensamientos.
                              —No pienses tonterías...— dijo a bajo volumen el Lucario, limpiando con su mano las lágrimas de la pokémon— hace falta mucho más que un disparo para separarme de ti— dijo sonriéndole, volviendo a aumentar el rubor en el rostro de la pokémon.

                              Después de eso… solamente se quedaron quietos, inmersos en la compañía del otro, mientras veían las llamas de la fogata.

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                              Dentro de mi hogar el silencio reinaba, ya que tanto yo como Harumi estábamos viendo por la rendija de la puerta la escena romántica que se presentaba afuera de la casa, a lo que luego de unos segundos, Harumi se levantó y me dio un golpe directo en mi pobre y machucada cabeza.
                              —¡Deja de ser tan intruso y empecemos a cocinar!— gritó furiosa la chica, pero no lo suficientemente fuerte como para que no nos escucharan afuera.
                              —Ay...— gemí sobándome, como ya era costumbre, la cabeza — ¡¿Qué dices?! ¡Si tú también estabas mirando!— grité en el mismo volumen, mientras que la chica se sonrojaba, mirando para otro lado al no querer admitir que era cierto, sin embargo, llegó a un punto en el que quería darle más intimidad a su amiga.
                              —Ya veo...— sonreí, entendiendo lo que quería decir el enrojecimiento de Harumi— está bien...— dije, levantándome— tampoco quiero seguir molestando a ese apestoso— empecé a reír levemente, a lo que Harumi me miró ahora un poco más agradecida de que entendiera el que quería dejar a su amiga y a Takeru a solas sin que nadie los observara.

                              Empezamos a preparar la comida y Harumi, que por cierto a pesar de que no tuviera mucho dinero sí se preocupó de sacar bastante comida de su casa, sacó un paquete de fideos y los echó a hervir en una olla, a lo que yo, una vez que me di cuenta de los alimentos que traía, la exalto completamente cuando esta choca su mirada con la mía, mientras que en mi rostro solo el máximo rubor se presentaba, a la vez que el brillo aumentaba en mis ojos conforme pasaban los segundos...
                              —¿Q-Qué?— miro sonrojada la chica pensando que la miraba a ella.
                              —Es que... nunca antes había probado los fideos...— dije en débiles palabras, con un poco de baba saliendo de mi boca, a lo que la cara sonrojada de Harumi se partió y se transformó en una completamente encabronada.
                              —¡Serás!— gritó golpeándome en plena cara, y a un volumen que no se molestó en disimular, por lo que ciertos pokémon, sin moverse de su posición en la fogata, les salían una pequeña gota en la cabeza a cada uno luego de sentir el pequeño temblor provocado por el antes mencionado golpe.

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                              —P-Pero q-que h-hice ahora...— dije débilmente, ya casi irreconocible de todos los golpes que recibí durante sólo un día, mientras que un torrente de lágrimas cómicas salían de mis ojos
                              —¡Eres un tarado...!— dijo molesta la chica volviendo a la hoya donde estaban los fideos— mejor prepara la mesa— ordenó finalmente, aún malhumorada y con sus mejillas infladas y levemente sonrojadas.

                              Pasaron unos treinta minutos hasta que, ya estando todo listo, salí a llamar a los dos tortolos que seguían en la fogata, a lo que estos se acercaron a la casa, solo para notar como la Lopunny me observa extrañada, mientras que Takeru lo hacía simplemente fastidiado, luego de que ambos me viesen con la cara completamente vendada debido a todos los "cariños" recibidos durante aquel día.

                              Ya estado todos dentro de la casa, nos sentamos en la mesa y Harumi empezaba a colocar los platos con una especie de ramen creado por ella con algunos ingredientes que tenía en su mochila. Finalizó sentándose ya con todos los platos servidos.
                              —¡Espero les guste!— dijo alegre y amablemente Harumi, a lo que ella y Hanako empezaron a comer, sin embargo, se detuvieron a medio tramo luego de notarnos completamente estáticos aún en frente de nuestros platos.

                              Tanto yo como Takeru estábamos absortos en lo hermoso y sabroso que se veía aquel plato… ya que aquello era completamente distinto a nuestra cena cotidiana de cereales y pan; aunque tuviera mantequilla, sin querer despreciarla claro. Pero eso... esa comida, con suerte cuatro o cinco familias en todo el pueblo eran capaces de costeársela, claro los fideos tal vez no eran tan caros, pero no las especias que le había colocado Harumi.

                              Miré a Takeru el cual hizo lo mismo, para después volver a centrarnos en nuestro plato de fideos a lo que, casi al mismo instante y como si estuviéramos sincronizados, tomamos los cubiertos y comenzamos a probar los fideos hechos por Harumi.

                              La comida primero entró lentamente por nuestra boca, a la vez que intentábamos saborear al máximo el sabor de aquellos fideos, exaltando e incluso asustando a Harumi y Hanako cuando tanto yo como Takeru empezábamos a llorar a moco suelto, como si de niños se tratase.
                              —E-Eshtá delishiosho — dije entre sollozos mientras Takeru hacía algo parecido, pero antes de que Harumi dijera algo más, nos abalanzamos hacia nuestros platos comiendo con gran gusto y a una rapidez mucho mayor que cuando comenzamos a degustar la comida a lo que, por obvias razones, terminamos el plato pasado apenas unos segundos, quedándonos estáticos y tristes al ver ahora nuestro vacío plato...

                              Harumi, que recién estaba empezando a comer de su plato nos miró, negando con su cabeza para luego suspirar.
                              —¿Quieren repetir...?— preguntó finalmente Harumi.

                              "Repetir"... palabra desconocida en mis oídos y en los de Takeru, a lo que abrimos los ojos sorprendidos luego de escucharla provenir de los labios de Harumi, alzando nuestros platos vacíos al instante.
                              —¡S-Sí por favor!— gritamos los dos con lágrimas en nuestros ojos, a lo que las chicas solo nos observaron mientras reían por lo bajo.

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                              Anochecía... dentro de la casa estaban Harumi y Hanako sentadas al lado de la mesa, satisfechas con la comida ya que al parecer también tenían hambre, por lo que se repitieron una vez el plato. Caso muy distinto era lo que estaba al lado de ellas, porque tanto Takeru como yo estábamos en el suelo con el estómago hinchado, a punto de reventar, mientras que en la mesa reposaban cinco platos vacíos por cada uno.
                              —L-La m-mejor comida...— empecé...
                              —D-De todas...—terminó diciendo Takeru, sonrojando a Harumi, la cual se sentía alagada de que alabaran su comida.
                              —Bueno...— dijo Harumi aún sonrojada— creo que es momento de dormir, pero necesito cambiarme… ¿Crees que puedan…?— empezó a preguntar tímidamente Harumi, a lo que yo alcanzo a levantar mi cansado rostro por tanta comida, para después asentirle con una sonrisa, una vez que entendí a lo que iba.
                              —D-De acuerdo— dije levantándome, mientras arrastraba a Takeru, el cual no se podía levantar por tener tanta comida en su estómago, a lo que lo lanzo hacia la manta que estaba al lado de la fogata afuera de la casa— ¡Que descansen!— dije sonriendo mientras intentaba salir de la casa con dificultad, ya que de igual manera me costaba caminar con toda aquella comida dentro de mí.

                              Cerré la puerta y tanto Harumi como Hanako se quedaron mirándose mutuamente, sonriendo un poco sonrojadas por lo ridículos que nos podíamos comportar Takeru y yo de vez en cuando.
                              —Uf...— suspiré a la par que me acostaba en la otra manta al lado de Takeru, el cual aún seguía en la misma posición en que lo dejé, aunque esta vez estaba con la lengua afuera y con sus ojos hechos remolinos, como si estuviera fuera de combate.

                              Simplemente empecé a reír por la condición en la que se encontraba mi amigo, a lo que la cara del lucario volvía a la normalidad luego de escuchar aquellas risas.
                              —Hacía tiempo o más bien nunca había tenido el estómago tan lleno— empecé a decir, a la vez que Takeru sonreía.
                              —S-Sí...— respondió el pokémon— esa humana cocina demasiado bien — reconoció, aun agotado por la comida.
                              — Oye y... ¿Qué tal el reencuentro?— le pregunté sorpresivamente a Takeru, sonrojándolo al máximo de igual manera luego de aquello.
                              —¡Que te importa degenerado!— intentó gritar pero no a un volumen tan alto, debido a que no le quedaban energías como para eso.
                              —Vamos, vamos~— le decía con una cara curiosa— ¿Te le declaraste? — pregunté, dejándolo completamente choqueado.
                              —¡Serás un…!—dijo encabronado el pokémon, dando con las pocas energías que le quedaban un intento de golpe, que no le funcionó por lo mismo— ¡No te ando preguntando cómo es tu relación con la humana, tarado!— gritó finalmente Takeru, a la vez que ahora yo era el que empezaba a avergonzarse.
                              —¡¿Qué?!— grité completamente rojo, mientras salía vapor de mis orejas, a lo que miré hacia otra dirección—¡Acabo de conocerla! ¡¿Te crees que soy tan fácil?!— sentencié a lo que Takeru simplemente se puso a reír burlonamente.
                              —Claro que no...— dijo sarcásticamente Takeru, riéndose— aún recuerdo lo rojo que estabas cuando la viste desnu...— se quedó completamente callado Takeru, ya que en el momento en el que comenzaba a insinuar el decir aquella palabra, mi mano al instante tapó su boca.
                              —Shh...— Chisté con una cara asustada, completamente sonrojado— T-Te van a escuchar— dije en un volumen mucho más bajo— Y no creas que tampoco noté cuando ¡tú! viste a Hanako en las aguas— hablé finalmente, colocando completamente rojo a Takeru, el cual parecía que iba a perder su color azul natural por el anterior.
                              —¡Serás!— gritó encabronado Takeru, intentando encestarme un golpe, a lo que yo también intenté; sin embargo, ninguno de los dos podía debido a nuestro enorme estómago que nos lo impedía, por lo que solo empezábamos a golpear hacia el aire con caras encabronadas, a lo que casi al instante me extraño cuando empiezo a notar cómo comenzaba a salir un poco de humo de la chimenea de la casa, parando de pelear con Takeru, extrañándolo de igual manera.
                              —¿Eh?— dije sin comprender— no recuerdo haber dejado la chimenea encendida...— reconocí haciendo que el Lucario también mirara extrañado hacia la casa.
                              —Tal vez tenían frío y la prendieron— supuso Takeru, ya calmándose y comenzando a acomodarse en aquella manta para empezar así a dormir.
                              —Tienes razón...— afirmé, haciendo lo mismo que el pokémon.

                              Dentro de la casa solo había oscuridad, a la vez que la chimenea estaba apagada... lo único que había era una enorme cantidad de humo expulsado de las orejas de Harumi y Hanako, las cuales estaban completamente rojas y con remolinos en sus ojos, luego de haber escuchado toda la conversación, debido al silencio que había en el ambiente y además porque de nuevo se nos dio por gritar todas aquellas cosas a pocos metros de la puerta de nuestro hogar.

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                              Amanecía y tanto yo como Takeru nos levantábamos temprano a lo que, una vez que tocamos levemente la puerta para después entrar a la casa luego de no haber respuesta, nos dimos cuenta de que cierta chica y pokémon aún estaban dormidas, con cara de que estarían así por un largo rato. Ambos entramos a hurtadillas a la casa para no despertarlas, para después sacar unas rebanadas de pan para desayunar, aunque sin poder evitar quedándonos unos segundos observándolas dormir plácidamente, sonriendo por lo mismo...

                              No le creía mucho a Harumi cuando dijo que había arrendado habitaciones antes de toparse con nosotros... quién sabía cuánto tiempo habrían estado sin dormir en una cama.

                              En ese momento aún no llegaban nuevos cargamentos, por lo que una vez que salimos de la casa, le pregunté a Takeru sobre que pensaba si les preguntaba a las chicas acerca de quedarse por una temporada con nosotros, a lo que el pokémon solo miró para otro lado con un poco de rubor en sus mejillas, sin querer admitir que no se quería separar de Hanako.
                              —Orgulloso...— dije sonriendo— entonces creo que me tendrás que ayudar en algunas cosas— dije, extrañándolo al final, haciendo que su curiosa mirada se posara en mí.

                              Les iba a preguntar si querían quedarse, pero independiente de si respondían que sí o no, era mejor cortar la madera necesaria para hacer una pequeña "ampliación" a la casa temprano.

                              Me dirigí junto con Takeru hacia el bosque y cortamos y transportamos unos diez árboles aproximadamente, bien largos, por lo que pensé que eso sería suficiente para construir aunque sea una parte de la nueva habitación que tenía pensado crear, con la ayuda de Yuta obviamente.

                              Cuando llegamos con el último tronco, ya era más o menos hora de almorzar, por lo que entramos a la casa esperando encontrar a Harumi y Hanako despiertas, pero solo entramos para ver todo muy ordenado y una nota en la mesa, preocupándome levemente, a la par que empezaba a ver la carta… esperando que no dijera “ciertas” palabras.

                              "Lamento el no poder habérselos dicho antes, pero Hanako y yo tenemos que irnos.
                              Desde que escapamos de casa, mi padre envió a varias personas junto a algunos pokémon muy fuertes, lamento el no poder aceptar tu oferta de quedarnos"(al parecer había escuchado cuando se lo dije a Takeru en la mañana) "agradezco mucho su hospitalidad pero temo qué, si me quedo mucho tiempo más en su casa, los hombres de mi padre nos encuentren y ustedes resulten lastimados...
                              Adiós".


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                              Aquí termina la segunda parte de lazos, espero les haya gustado mucho, aviso que se vienen cosas un tanto hardcore, así que prepárense si así lo desean jajajjaj, ¡Muchas gracias a todos por sus buenas vibras y consejos! :D
                              [MENTION=58147]Lisacabot[/MENTION] o mai ga~… tantos dibujos, mi cuerpo no lo soporta, va a explotar… ¡pop!... ¿ves? Lo que provocas, ahora no tengo páncreas… u-u jajajjajjaja, ¡Muchas gracias por el dibujo! ¡Lo cute de Takeru no se puede superar! (A no seeeeeer…~ ¡ejem! Que aún no llegamos ahí xD).

                              Hmmm, al final de lazos aparecerá una pequeña indirecta del por qué se narra así, ya verás… yo solo digo XD, aunque igual gracias por entender ^^
                              Muchas gracias nuevamente por el comentario, es alegre saber que te gusta mis escritos, y más aún si te inspiran a hacer esos dibujos :D
                              [MENTION=69685]Keytara[/MENTION] ¡No me odies! *Se tapa la cara con ambas manos* sé que la trama avanza muy rápido, y eso que aún no llegamos al sexto cap T-T, solo pido piedad y consideración al hecho de que ya sé que la trama avanza así… onda “super velociraptor”
                              Pd: se aprecia que a pesar de todo hayas comentado a altas horas de la noche e-e
                              [MENTION=4878]Overly.[/MENTION] Wow… largo mensaje eh? Primera vez que recibo uno tan largo XD, aunque bueno… comentaste tres partes de dos caps así que es entendible; sobre los errores que mencionaste, corregí algunos, y de igual manera estoy intentando no cometerlos en las siguientes actualizaciones, como la repetición de palabras y esas cosas.
                              Más que nada, tu comentario me gustó mucho la verdad ^^ tuvo de todo, emociones, recomendaciones, experiencias, me atrae mucho leerlos para serte sincero jajajja, y se agradece un montón <tres e-e xD
                              PD: algo que me llamó la atención, fue exactamente lo último en tu mensaje, sobre el "borrado flexible al doble post"... la verdad es que no entendí muy bien a que te referías, aún soy muy noob en este foro xD, te agradecería mucho si me explicaras ^^
                              [MENTION=44212]Poseidon[/MENTION] espero no hayas esperado mucho :v jajajjajajjaja ¡Gracias por leer! ^^
                              Last edited by Seba1005; 20/03/2017, 11:40.

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