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Pokémon: Dai Bōken

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  • Pokémon Pokémon: Dai Bōken

    Saludos, Centro Pokémon. Les contaré una pequeña historia. Corría el año 2010 y me aventuré por primera vez en el mundo del fan fiction con lo que es mi opera prima: 'Un Viaje Inesperado'; en lo personal fue un gran reto el escribirlo y el cual estuve cerca de la mitad en completarlo. Ya después de casi 8 años en el foro muy poco gente -para no decir que nadie- me recuerda y conoce. Y como los proyectos que se empiezan hay que terminarlos les traigo para Ustedes una versión remasterizada y corregida de mi fiction. Como siempre espero que sigan la historia y sea de su total agrado. Me impondré el reto de publicar un capítulo cada lunes. Menos palabras y más acción, los dejo con mi fanfic, pero antes una ficha técnica.





    Título: Pokémon: Dai Bōken
    Serie: Crónicas Pokémon — Libro 1: Kanto

    Fandom: Pokémon.
    Género: Aventura.
    Clasificación: Para todas las edades.

    Observaciones/Advertencias: La historia se desarrolla muchos años atrás por lo que veremos el origen; desde mi punto de vista, de muchas cosas que nos son familiares sobre el mundo Pokémon. No se necesita ser un gran conocedor del mundo Pokémon para leer este fan fiction ya que lo que mas resalta es su trama central y no se centra únicamente en los Pokémon. Para los más conocedores de la materia, ésta historia se sale algo del 'canon'; pero es mi estilo personal. Se pueden conseguir eventos atemporales, dicho en otras palabras, situaciones que no siguen una línea de tiempo lógica. Puede contener algunos 'guiños' del anime y del manga de Pokémon para hacer la trama un poco mas divertida. Y por último, algunos movimientos ejecutados por los Pokémon desafían su línea de aprendizaje.





    Índice de Capítulos





    Un obsequio para los seguidores del fiction, para que la coloquen en su firma del Foro:

    <http://i.imgur.com/7qapfjp.png>




    Prólogo
    Hiro Tsunomi es un chico de doce años de edad, vive con sus abuelos maternos: Miyagi y Ako en Pueblo Paleta desde que perdió a sus padres a muy temprana edad. Esto lo convirtió en un chico solitario e introvertido; a pesar del amor de sus abuelos y el apoyo que le brindaban le costaba relacionarse con otros chicos de su edad.

    Cada día, Hiro se dedicaba a explorar los alrededores de Pueblo Paleta sin imaginarse que su vida cambiaría en uno de esos paseos. Pokémon: ‘Dai Bōken’ cuenta la historia del joven Hiro y su aventura a través de la región de Kanto, aventura que lo llevará a vivir grandes experiencias y emociones, salvar desafíos y poner a prueba su valor e inteligencia.

    Esta historia llega a nosotros gracias a un hombre solitario en un día de primavera cuando recibe la visita de sus nietos.

    Nos pondremos en los zapatos de Hiro para alcanzar un sueño siguiendo el corazón.



    Capítulo I
    En otras noticias, el Ministro de Educación ha decretado la suspensión de clases en todos los niveles. Esto con motivo a que la temporada de invierno se ha extendido por toda la región de Sinnoh—narraba la periodista que aparecía en la televisión.


    A pesar de que se supone que la primavera ya había llegado los frondosos árboles del Bosque Vetusto se encuentran cubiertos de una capa de nieve. En la región de Sinnoh se está viviendo un invierno tan fuerte como no se había experimentado en casi treinta años. Mientras la tarde va dando paso a la noche, en uno de los hogares de Ciudad Vetusta una familia se encuentra reunida viendo el canal de noticias.

    Si el clima no mejora es posible que se detenga toda la economía de la región—decía el hombre a la vez que daba un sorbo a la taza de café que tenía entre las manos.
    — Ésta helada ha durado más de lo que deseara—
    respondió la esposa.
    —Natsumi, deberías aprovechar que los chicos no tendrán clases por un tiempo para ir con ellos a visitar a tu padre—
    sugirió el esposo—Yo iría con gusto, pero debo trabajar—finalizó la frase con un suspiro.


    ******

    Es primavera en la región de Kanto; al sur muy cerca de la costa, entre las montañas se encuentra un pintoresco pueblo llamado Pueblo Paleta, rodeado de un inmenso bosque que se pierde en el horizonte. El frío invierno que acaba de terminar es un vago recuerdo en la mente de los habitantes de la región. El cielo está pintado de un espléndido azul y lleno de aves que anuncian que la primavera llegó.

    Pueblo Paleta es un pequeño paraíso perdido entre las montañas; está compuesto por cerca de cuarenta casas, la mayoría de ellas distribuidas a lo largo de la vía principal que conduce al sur hacia la costa y al norte hacia Ciudad Verde. Pequeñas, pero cómodas casas de dos pisos son el hogar de las gentiles personas que allí habitan; sus bien cuidados jardines, llenos de flores multi colores son los que le dieron el nombre al pueblo.

    De las verdes montañas descienden riachuelos que desembocan en el lago ubicado al este del pueblo; en la orilla de éste lago de aguas cristalinas se encuentra una casa blanca con tejas rojas. En el porche de la casa, perdido en el vaivén de la mecedora, se encuentra un hombre mayor que observa atentamente como se reflejan las nubes que pasan en la superficie del lago. Hoy es un día especial para él, ya que vienen a visitarlo su única hija acompañada de sus nietos.

    Cuando era más joven vivía allí con su esposa; cuando nació Natsumi el hogar se llenó de felicidad. Era pequeña y delicada, blanca como un copo de nieve, en ese mismo hogar había crecido rodeada de la naturaleza y el amor de sus padres. Cuando cumplió los veinte años dejó el hogar para irse a estudiar en la universidad de la lejana Sinnoh. Cuando cursaba el último año de carrera conoció a quien hoy es su esposo; después de tres años de noviazgo decidieron casarse, de esa unión nacieron Kaita y Sakura.

    Keita, el primogénito acaba de cumplir ocho años y tiene gran parecido a su abuelo cuando éste era joven. Tiene es cabello castaño, bastante rebelde para el gusto de su madre, y tiene unos ojos cafés soñadores, su rasgo más característico. Posee una inteligencia que lo ha convertido en uno de los alumnos más aventajados de su clase.

    Sakura es un año menor que Keita; y es el vivo retrato de su madre con su piel blanca como la leche, tiene el cabello de color azabache, liso y tan largo que le llega a la cintura, sus ojos son grandes y negros como la noche, de mirada muy vivaz. A pesar de ser menor que su hermano lo iguala en inteligencia —me atrevería a decir que a veces puede ser más lista, cuando la circunstancia los amerita.

    Hace tres años que no se veían, cuando el abuelo tuvo que regresar a Kanto por problemas de salud cuando se encontraba pasando una temporada con ellos después de la muerte de la madre de Natsumi.

    La tarde avanzaba y los habitantes de Pueblo Paleta se retiraban a sus casas luego de un día de trabajo; todo estaba en calma salvo por un auto que se acercaba por el camino del lago hacia la pequeña casa. Una vez frente a la casa desciende del auto una mujer y dos niños. Y es aquí donde realmente comienza nuestra historia.

    ¡Papá!—gritó la joven mujer cuando vio al hombre mayor—Tiempo sin verte ¿Cómo has estado?
    Hija mía—respondió el hombre mientras se levantaba de la mecedora—Mejo no podría encontrarme en este pueblo tan tranquilo.
    ¡Abuelito!—dijo la pequeña Sakura al bajarse del auto corriendo al encuentro con su abuelo.
    ¡Abuelo!—era Keita que se unía al abrazo familiar.
    Pero cuánto han crecido—observó con detalle el abuelo— Mírate, Sakura; me recuerdas a tu madre cuando corría por éste mismo jardín.
    Las cosas que dices, papá—dijo Natsumi sin poder ocultar un leve rubor en su rostro.
    Pero no se queden afuera—señaló el abuelo— Pasemos y así nos ponemos al corriente.


    Natsumi, a sus treinta y seis años ya comenzaba a mostrar los signos de la madurez, su piel blanca aún se encontraba tersa, su cabello negro ya mostraba uno que otro cabello cano. Pero aun así conservaba mucho de su juventud.

    Ya casi era hora de la cena y Natsumi se ofreció para preparar la comida y poniéndose el delantal se hizo cargo de la cocina. Se sentía muy a gusto al estar de nuevo en casa; mientras preparaba la cena observaba a los chicos conversar y jugar con su abuelo.

    Hacía mucho tiempo que en esa mesa no se disfrutaba de una comida en familia. La cena preparada por Natsumi estuvo deliciosa y abundante, para el postre el abuelo les dio a Keita y Sakura una rebanada de pastel de chocolate que había preparado temprano.

    Ya el sol había desaparecido detrás de las montañas de Kanto desde hace rato y la familia se encontraba en la acogedora sala conversando; así avanzó la noche hasta que llegó la hora de dormir. El abuelo acomodó a los chicos en la antigua habitación de Natsumi, quien no puedo evitar sentir algo de nostalgia al entrar; todo estaba tal cual como lo había dejado, el estante con su muñecas, los cuadros con las fotos familiares colgados en las paredes. Parecía como si el tiempo nunca hubiese transcurrido en esa habitación.

    Abuelo, aún no tenemos sueño—reclamó Keita.
    Si, abuelito. Queremos seguir jugando—replicó Sakura.
    Pero ya es tarde y deben descansar, niños—les ordenó Natsumi.
    ¿Y si nos cuentas una historia, abuelo?—propuso Keita
    ¡Si, abuelo! Una historia, pero que sea de princesas—decía contenta Sakura.
    De princesas no, eso es de niñas. Que sea de piratas—le reprochaba Keita.
    Tengo una idea mejor—intervino el abuelo— Si se meten a la cama les narraré una historia jamás contada.
    ¡Sí!—gritaron eufóricos los niños.


    Los niños corrieron a ponerse sus ropas para dormir y luego de lavarse los dientes se metieron a la cama, guardaron silencio para escuchar la historia. Natsumi sentada en una mecedora cercana también prestaba atención.
    Last edited by ~Yorman; 24/04/2017, 12:45.

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  • #2
    Esta genial el primer capitulo del fanfic y espero lo continúes

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    • #3
      Hola!!!!!!! Y aquí estoy como he prometido. vengo a comentarte un comentario.

      Parte técnica: Noté algunos detalles como la repetición de algunas palabras en un mismo párrafo, como edad o cabello, si bien de repente podemos repetir algunos conectores como que o y, éstos se nos hacen menos molestos cuando se repiten, pero palabras como las que te mencioné antes, el lector capta más fácilmente que si se repiten, sobre todo si están tan cercas entre ellas. También me percaté de la ausencia de algunas comas en lugares que era necesario y, si no me equivoco, en algunas partes, en muy pocas, el tiempo verbal estaba algo confuso. No recuerdo otro error de ese tipo.

      Esto:

      — En otras noticias, el Ministro de Educación ha decretado la suspensión de clases en todos los niveles. Esto con motivo a que la temporada de invierno se ha extendido por toda la región de Sinnoh—narraba la periodista.
      — Si el clima no mejora es posible que se detenga toda la economía de la región—decía el hombre a la vez que daba un sorbo a la taza de café que tenía entre las manos.
      — Ésta helada ha durado más de lo que deseara—respondió la esposa.
      —Natsumi, deberías aprovechar que los chicos no tendrán clases por un tiempo para ir con ellos a visitar a tu padre—sugirió el esposo—Yo iría con gusto, pero debo trabajar—finalizó la frase con un suspiro.
      Lo hubiera preferido así:

      — En otras noticias, el Ministro de Educación ha decretado la suspensión de clases en todos los niveles. Esto con motivo a que la temporada de invierno se ha extendido por toda la región de Sinnohnarraba la periodista.

      — Si el clima no mejora es posible que se detenga toda la economía de la región—decía el hombre a la vez que daba un sorbo a la taza de café que tenía entre las manos.

      — Ésta helada ha durado más de lo que deseara—respondió la esposa.

      —Natsumi, deberías aprovechar que los chicos no tendrán clases por un tiempo para ir con ellos a visitar a tu padre—sugirió el esposo—Yo iría con gusto, pero debo trabajar—finalizó la frase con un suspiro.
      ¿Por qué? Porque así se distingue mejor que hay más de una persona hablando, yo en lo personal no tuve problema, pero imagina si el guió en rojo, hubiese quedado al principio de una nueva línea, el lector hubiera pensado que es otra persona la que está hablando y se podría confundir. No sé si me explico. En todo caso, es cosa de gustos.

      Ahora la trama: Interesante forma de empezar, lo había visto una vez en un fic que me dio flojera leer, ese fic famoso de un tal Ken, no sé si lo conoces. Supongo, según entendí, el abuelo que relata la historia es Hiro, el niño que mencionas en el prólogo. Debo admitir que al principio no entendí, hablas de él y Kanto y luego nos mencionas Sinnoh y otros personajes. Hay que leer al hasta el final para que todo calce. Fui algo impaciente, pero me agradó que lo relataras de esa manera. No puedo opinar mucho más, puesto que no pasa demasiado. Aún así me agrada cómo lo empezaste. Nos leemos luego. Ciao.

      Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
      Soy Elven king
      (Por si alguien no me reconoce)


      Comment


      • #4
        Ya es lunes y eso significa que ¡hay nuevo capítulo! Pero antes, a responder los millones de millones de millones de comentarios que dejaron [inserte emoji con gota]
        [MENTION=70061]M.Bison[/MENTION] : Esperaba un comentario más extenso y constructivo pero si, mi idea es llevarlo hasta el final -ahora si-
        [MENTION=59521]Thranduil[/MENTION] : Ya hice una correción de la última corrección y espero que así te parezca mejor, y que se entienda. Son las primeras palabras y sabes que siempre da un poco de nervios al comenzar un fiction.
        La historia en sí se desarrolla en Kanto, agregué la parte de Sinnoh para conocer un poco a los otros personajes que aparecen, como son: Natsumi, Keita y Sakura. La primera parte del capítulo sucede en Sinnoh porque ese invierno es lo que lleva a los chicos a casa del abuelo donde van a conocer la historia. Va a ser un comienzo algo lento porque quiero agregarle mas detalles, cosas que el escrito original no aparecen; y así me demuestro lo que he crecido como escritor en estos años.
        A partir de éste capítulo conoceremos a Hiro, un poco de su niñez y los acontecimientos que lo llevan a esta aventura.


        Antes de continuar quisiera dejarles un regalo a las personas que con gusto van a seguir este fiction:



        <http://imgur.com/7qapfjp>
        Espero sea del agrado de los lectores.

        Ahora si, sin más preámbulos el siguiente capítulo.


        Capítulo II
        Hace muchos años en una casa no muy lejos de aquí vivía un chico llamado Hiro, para ese entonces contaba con doce años de edad. A simple vista puede parecer un chico normal, pero no era así. Cuando tenía cinco años perdió a sus padres en un accidente cuando se dirigían a Ciudad Verde, desde ese entonces quedó al cuidado de sus abuelos maternos: Miyagi y Ako.

        Hiro se encontraba cursando el último grado en el colegio local; a pesar de ser un chico aplicado los profesores no podían dejar de sentir algo de preocupación hacia él debido a que era muy retraído y no socializaba con los demás chicos de su clase. Está de más decir que sus abuelos le daban todo; sobretodo mucho amor, pero la pérdida de sus padres le había afectado mucho.

        En las tardes, después de clase se iba a explorar en los alrededores de Pueblo Paleta; en los arroyos cercanos, por las orillas del lago, pero siempre solo. Un día mientras estaba en uno de sus habituales paseos se encontró con dos chicos, un poco más mayores que él, apoyados en un árbol a la orilla del sendero. No parecían ser del pueblo, por sus ropas extrañas dedujo que vendrían de Ciudad Verde.

        El par de sujetos se encontraban a unos cien metros de Hiro quien tuvo un mal presentimiento; cuando se disponía a regresar por el sendero fue visto por los chicos. Estos al notar su presencia se giraron a verlo; físicamente tenía mucho parecido, se podría decir que eran hermanos. El mayor tendría cerca de quince años de cabello castaño un poco alborotado, con unos ojos de color verde agua que reflejaban mucha malicia, se encontraba mascando una pequeña rama. El otro chico era un año menor, el cabello del mismo color pero mejor peinado y su mirada era más serena; tenía los pantalones llenos de tierra y el labio inferior roto, como si hubiese tenido una riña recientemente.
        Se llevaron las manos a la cintura y tomaron unas pequeñas esferas de color rojo y blanco arrojándolas en dirección a Hiro.

        ¡Marowak, sal!—llamaron los chicos al mismo tiempo que arrojaban las pokébolas.


        De las esferas salieron dos rayos de energía de color rojo y aparecieron dos Pokémon de cerca de un metro de altura cada uno con un cráneo en la cabeza a modo de mascara y un largo hueso en la mano como si fuese un arma. Por más que deseaba salir huyendo su cuerpo no le obedecía, Hiro pensó que lo mejor era hacerles frente, o eso pensaba.

        ¿Q…qué quieren?—titubeó Hiro.
        Ataca con Huesomerang—ordenaron a sus Pokémon.


        Al instante los Pokémon obedeciendo la orden que les habían dado arrojaron los huesos que portaban con la firme intención de lastimar al chico que tenían en frente. Hiro intentó huir pero cuando se giró tropezó con la raíz de un árbol. Estando en el suelo no podría huir ni protegerse de sus atacantes; intentó cubrirse con sus brazos aun sabiendo que no valdría de nada.

        En ese momento una sombra pasó por encima de él, después de eso escuchó un par de golpes secos, pensó que el ataque de los Pokémon le habían alcanzado pero no fue así, no sentía dolor ni nada parecido. Al girarse vio que la sombra que había pasado sobre él segundos atrás era un Pokémon verde con brazos como guadañas.

        Segundos antes desde la hierba había salido el Scyther y con sus cuchillas golpeó los huesos antes de que alcanzaran su objetivo, los cuales regresaron a las manos de los Marowak. Tanto a los Pokémon como a sus entrenadores no les hizo mucha gracia que su ‘diversión’ fuese interrumpida. Los hermanos llamaron de regreso a sus Pokémon y lanzando un escupitajo en la tierra se giraron para seguir su rumbo, dejando atrás en el camino a Hiro y al inoportuno Pokémon.

        Antes de que Hiro pudiera decir una palabra el Pokémon mantis se giró hacia él y pensó que le iba a atacar, pero permaneció inmóvil el tiempo suficiente para que sus miradas se cruzaran. Scyther tenía unos desafiantes ojos rojos llenos de furia y una marcada cicatriz en el lado izquierdo de su rostro, producto quizás de alguna pelea. Hiro se encontraba aún tendido en el suelo, sentía miedo y a la vez no. Quizás pasaron un par de minutos o un par de segundos mientras se veían fijamente; el Scyther fue el primero en romper la postura cuando bajó sus cuchillas demostrando que no le iba a hacer daño; y así como llegó desapareció entre la hierba alta.

        Y allí quedó Hiro, solo en la mitad del camino tratando de asimilar lo que había ocurrido en los últimos minutos; cuando por fin logró levantarse fue corriendo hasta su casa para contarles lo ocurrido a sus abuelos. Al llegar éstos se extrañaron de que tuviera la ropa tan sucia de tierra, al escuchar lo del ataque se preocuparon mucho; pero lo ocurrido con el par de rufianes no era lo que tenía a Hiro tan exaltado, era el haber visto ese inusual Scyther.


        En la escuela les enseñaban acerca de los Pokémon; pero a él nunca le habían llamado la atención, sus compañeros siempre hablaban de ellos, pero él tenía otros intereses. Pero ese Scyther tenía algo que captaba todo su interés; a pesar de su aspecto, de esos ojos que reflejan cólera y esa curiosa cicatriz. Y pensando en si volvería a encontrarlo nuevamente se quedó dormido.

        Los Pokémon son criaturas extrañas, nadie sabe a ciencia cierta de dónde vienen o cómo aparecieron; en los registros más antiguos de la humanidad encontramos referencia de ellos, se tiene conocimiento de que fueron objeto de adoración en la antigüedad. Han sido objeto de estudio y poco a poco se han integrado a la vida cotidiana de los humanos en diferentes labores o como simples mascotas; pero en el campo donde tuvieron más éxito es en los combates.

        Las personas que usaban a los Pokémon para este fin se hacen llamar ‘entrenadores’; los crían desde muy pequeños y pasan a tener un entrenamiento riguroso. La cualidad de los Pokémon que más llama la atención es la de poder cambiar de apariencia, ‘evolución’ lo llaman los científicos, aunque todavía no se tiene conocimiento porqué algunos Pokémon no consiguen ‘evolucionar’.

        Pasaron los días y en la mente de Hiro aún rondaba el encuentro con el misterioso Pokémon, en varias oportunidades se encontró caminando por el mismo lugar donde lo había visto. Las vacaciones escolares llegaron y sus paseos ya no eran tan largos, la mayor parte de la tarde se encontraba en su habitación soñando despierto u hojeando un viejo libro que trata sobre los Pokémon.

        Se despertó en él una fibra que estaba dormida, latente; su mente y corazón vibraban en la misma frecuencia cada vez que pensaba en los Pokémon. Hiro no entendía porque le pasaba eso, eran sensaciones nuevas. La respuesta llegaría un día en que caminaba por el pueblo entre la gente y entre la confusión de voces tres palabras llamaron su atención: entrenador, ligar, laboratorio. Los hilos del destino estaban jugando a favor de Hiro.

        Recientemente se había instalado en la periferia de Pueblo Paleta un Laboratorio Pokémon, muy cerca del lago y junto a una pradera cercana. Sin duda alguna ese era el lugar donde sus inquietudes tendrían respuesta.

        El laboratorio estaba a cargo de un joven científico llamado Samuel Oak; con apenas veinte años se destacaba en la comunidad científica. Cuentan los rumores que desde niño se sintió atraído por los Pokémon y comenzó a estudiarlos por hobbie. Ya siendo adolescente su conocimiento era comparable con el de los grandes científicos de la época; éste chico prodigio no tardó en convertirse en una eminencia sobre los Pokémon, credenciales suficientes para que le fuera otorgada la dirección del recién creado Laboratorio Pokémon de Pueblo Paleta.

        El laboratorio estaba ubicado en una pequeña pero acogedora casa azul cielo muy cerca del lago, todo el terreno que ocupada en laboratorio y la pradera vecina estaba rodeado de una cerca de madera, lo que le daba una apariencia más de granja que de laboratorio.

        Hiro se encontraba ahora frente a la gran puerta de madera del laboratorio, había pasado cerca de cinco minutos y aún no se decidía a tocar; cuando por fin lo hizo su mano sudorosa temblaba a medida que se acercaba a la aldaba; la tomó y con tres golpes irregulares anunció su presencia a los ocupantes de la casa.




        Bien, eso es todo por ahora, será hasta el próximo lunes que nos veamos con un nuevo capítulo y así saber si Hiro consigue o no las respuestas que busca en el Laboratorio Pokémon.
        Si ven algún detalle o error no duden en señalarlo para que sea corregido.

        ~Si te tomaste el tiempo para leer, tómate el tiempo de comentar. Los escritores te lo agradecerán~

        Last edited by ~Yorman; 04/04/2017, 14:30.

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        • #5
          [MENTION=16467]Yorman[/MENTION]: Que bueno para explayarme mucho...pero la proxima lo intentare mejor

          Aunque debo decir los primeros capítulos me gustaron muchos y también la trama e como desarrollas el mundo del personaje, es como estar jugando a pokemon.

          Donde quede expectante fue en el segundo capitulo y sigo esperando que pasa
          Last edited by M.Bison; 28/03/2017, 12:58.

          Comment


          • #6
            Habemus comentarium!!!!!!!!!!!!!!!! Hola, ahora te comento mi comentario.

            Me gustó la presentación del personaje, no le gustan los pokémon, pero uno lo defiende y sí le gustan, por algo que sintió y que no tiene muy claro, sería interesante ver cómo descubre esa razón durante el transcurso de la historia. Me agrada la presentación que haces del mundo pokémon, si bien aquí en el foro todos sabemos de pokémon y los conocemos al revés y al derecho, me parece importante explicar varias cosas sobre ellos cuando se empieza a relatar, puesto que no existen en la vida real y cada autor le da su propia interpretación a este mundo. No me esperaba la aparición de Scyther, de la manera en que lo presentas da a pensar que hay una interesante historia por detrás de él.

            Vi un avance en las descripciones, pero aún falta, no describiste a los Marowak y el momento en que los rufianes se percataron de Hiro me pareció un poco forzado, pero no porque no se viese natural, fue muy apresurado en cuanto a narración, le faltó más descripción a la escena, también a la que aparece Scyther, son escenas importantes, pero la introducción del profesor Oak tuvo más descripción. Para mi gusto, hubiese puesto el encuentro del chico con el Scyther como el acontecimiento principal del capítulo y al final dejar un leve indicio de que iba donde el profesor Oak, diciendo algo como: ahora se dirigía a visitar a un joven científico que se acababa de establecer en el pueblo para saber más sobre los Pokémon o algo parecido, y dejar toda esa información de Oak para el principio del siguiente. Pero es cosa de gustos.

            Me gusta como empieza esta historia, no puedo comentar más sobre la trama porque ha pasado poco, así que esperaré para ver cómo sigue la historia. Ciao.

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            • #7
              Howdy! Creo que dije que leería esto, ¿verdad? Pues he aquí, redactando esto. Debía hacerlo tarde o temprano -w-U

              Siendo franca, cuando leí el prólogo no me llamó mucho la atención. He visto tantos críos empezando en Kanto que ya tengo una tendencia a pensar que va a ser la misma historia una y otra y otra vez. Pero bueno, sabiendo dónde estoy, sé que esto no tiene porqué ser así.

              Así que seguí.

              Y… bueno, qué decir. El primer capítulo no es que me haya llamado mucho la atención. Vamos, que hay una familia que van a visitar a su abuelo y este empieza a narrar su historia. “Bruh”, dije, “no entiendo por qué iniciar de esta forma tan suave”. Me interesé más por la ola de frío de Shinnoh (detalle que le vi potencial pero que podría no pasar de ahí) que no por quién diablos es el abuelo ·<·.

              Pero bueno, la narración es buena. Describe bien cómo es el pueblo por fuera, y eso es un voto a favor.

              Y bueno, eso nos conduce al capítulo de ahora.

              Al principio me disgusté un poco por el abrupto inicio. Ya nada más empezar, nos encontramos dos Marowak de dos gamberros intentando darle un par de coscorrones, un Scyther que aparece ahí sin saber porqué… eh… bueno, me faltó tensión a la cosa. No sentí el miedo del protagonista. No pude empatizar de lo rápido que pasó ese momento. Solo tuve un vacío después de leer esto. Es como si hubiera pasado a cámara rápida porque tampoco interesaba mucho que tomara tiempo todo ese momento.

              Quizá esto sea un choque de estilos y formas de hacer, pero creo que no hubiera venido mal un reflejo de cómo era ese mismo momento. Aunque también podría venir debido a que, a fin y a cuentas, esto es una historia narrada por el mismo anciano. Pero no podemos olvidar que aquí, aparte de los nietos, hay lectores leyendo que no son de la diégesis (mundo en el que se sitúa la obra), pero están ahí. No sé si me explico.

              Pero bueno, considerando eso, tiene sentido que esté escrito de esta manera; aunque no puedo evitar pensar que el principio se ve forzado. Por lo menos se consta del impacto que ha tenido ese encontronazo en el chico. Los personajes no son muñecos de paja, se ve :3.

              Aparte, cuando Hiro explicaba el encuentro con lo que sería su compañero de viaje a sus abuelos has repetido “pelea” dos veces. ¿Intentando imitar un texto oral, tal vez? ¿O será un error producido por las prisas?

              Cómo no, después de toda esta montaña rusa de reacciones, venimos con una introducción a este mundillo que todos conocemos. Cosa que viene el anillo al dedo cuando intentas atraer a lectores que no tienen ni pajorera idea de Pokémon (aunque… no sé por qué no se hizo con los Marowak [?]). Es como si asumieras que sabemos cómo son los bichos y a la vez no. Pero en fin, serafín. Al menos en el momento que construyeron el laboratorio no quedó tan así de brusco y pude ver que, efectivamente, el chaval está algo nervioso.

              Debo concordar con Thandruil en algo, thou. Creo que hubiera tenido más sentido dejar la descripción del joven Samuel en el siguiente capítulo; y ya no diría por cuestión de gustos. Vamos, no creo que la gente vaya relatando cómo es el científico que acaba de instalarse en el pueblo y tampoco me consta que haya visto una fotografía suya. Estamos metidos en la piel de Hiro, ¿no? No creo que él pueda saber cómo es Oak antes de verlo en persona. Lo sé, es un narrador omnisciente; pero eso no significa que nos tenga que adelantar cosas antes que el protagonista lo vea. Sigue estando enfocado en su punto de vista, después de todo.

              Igual, como veo que el chico podría tener un buen desarrollo, le voy a dejar un tiempo a ver qué rumbo toma esto. ¡Espero el siguiente!

              Cheers~!


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              • #8
                Antes que todo pido disculpas por el atraso en la publicación de éste capítulo, se me presentaron algunas cosas y no pude terminarlo a tiempo. Si contratiempos vamos con los comentarios:
                [MENTION=70061]M.Bison[/MENTION] : me alegra que te vaya gustando la historia, es importante ya que apenas es un abre boca de lo que se vendrá más adelante. Tenemos que ir con un poco de calma para que las cosas tomen un buen curso.
                [MENTION=59521]Thranduil[/MENTION] : siempre gracias por lo que comentas en tus comentarios. Quisiera contarte más acerca de Scyther pero prefiero que lo vayas descubriendo por ti mismo, quizás aparezca de nuevo en los próximos capítulos, quizás.
                [MENTION=54180]Poisonbird[/MENTION] : Te aseguro que ñesta no es una historia común ni corriente, y espero que puedas descubrir por tus propios medios lo que se oculta a trasfondo. Lamento decepcionarte pero lo que pasa en Sinnoh solo será eso, era la excusa perfecta para que la familia viajara a Kanto, pero puedes especular. Si me gusta quizás me anime y lo incluya. Pero si quieres ver que pasa en una nevada en Sinnoh puedes leer mi OS 'El Guardian de Puntaneva'

                Con ésta tercera entrega concluyo con la edición del Capítulo I original, es por eso que resultó ser tan lento. Hice algunas correcciones según lo indicado por [MENTION=59521]Thranduil[/MENTION] y [MENTION=54180]Poisonbird[/MENTION] esperando que sea de su agrado. Y es bueno que señalen esos detalles, así podemos ir mejorando la historia y no parezca un fiction salido de Wattpad -aunque ellos quisieran tener mi calidad ficsera- En fin, ahora vamos con lo importante: el nuevo capítulo !!!





                Capítulo III
                Se escucharon unos ruidos dentro de la casa, como si algo se hubiese caído; algunos segundos después, que le parecieron una eternidad a Hiro, se abrió la puerta y apareció un joven de estatura mediana y cabello castaño que a pesar de su corta edad mostraba unos prematuros cabellos canos a la altura de la cien, traía una bata blanca que tenía una gran mancha de café a un lado de la misma.


                Buenos días, jovencito—saludó la persona que había atendido— ¿Qué puedo hacer por ti?
                Bue…buenos días, estoy buscando al profesor Oak.
                Soy Yo; pero pasa. Como puedes ver estaba a punto de tomar una taza de café—le invitó a entrar el profesor señalando la mancha de su bata.
                Si, gracias—fue lo único que atinó a decir Hiro.


                Al entrar Hiro se dio cuenta de por dentro el laboratorio no era como lo había imaginado; al traspasar la puerta se encontró con una pequeña sala con un gran sofá al frente de la chimenea y una mesa de centro llena de periódicos y algunos otros documentos. Continuaron a la siguiente habitación, la cual por deducción debería ser el laboratorio; allí se encontraban una serie de extraños aparatos electrónicos e instrumentos utilizados por el profesor para sus investigaciones, no podían faltar las mesas repletas de papeles y cerca de una de ellas se encontraba una taza de café rota sobre una alfombra con una gran mancha en ella.

                El profesor invitó a Hiro a seguir hacia la parte trasera de la casa a lo que era el jardín; o lo que podríamos llamar jardín. Era una extensa pradera bordeada por lo que parecía una pared de árboles. En la terraza trasera se encontraban un par de sillas de madera al lado de una pequeña mesa. Allí se sentaron.


                Ahora dime ¿en qué te puedo ayudar?
                Profesor, escuché en el pueblo que Usted no sólo vino a investigar a los Pokémon sino que les entrega a los chicos su primer Pokémon para que inicien su viaje.
                Estás en lo correcto, jovencito.
                Verá, profesor—hizo una pequeña pausa Hiro— quiero ser un entrenador Pokémon, pero—prosiguió Hiro bajando la cabeza—no tengo ninguna experiencia con los Pokémon, tampoco tengo uno para iniciar un viaje.
                ¿Cuál me dijiste que era tú nombre?—interrogó el profesor.
                Hiro. Me llamo Hiro, profesor.
                Fíjate, Hiro. No tienes nada de que apenarte; la mayoría de los chicos comienzan como tú, sin experiencia; eso es lo hermoso de viajar ¿sabías?—el profesor se levantó de su silla y continuó hablando mirando el horizonte— Humanos y Pokémon tenemos la oportunidad de crecer juntos, de aprender, de conocer. Es mi deber apoyarlos en todo momento a lo largo de su crecimiento.
                ¿Entonces me ayudará?
                Como te acabo de decir, es mi deber. Pero hay un inconveniente.
                ¿Cuál?—Preguntó Hiro.
                Hace un par de semanas entregué el último Pokémon, si hubiese venido antes tendrías el tuyo. No sabría decirte cuándo podré tener otros Pokémon para seleccionar.


                Hiro sintió en ese momento que sus sueños habían acabado antes de comenzar. Lo que no se imaginaba es que cerca de donde ellos se encontraban conversando dormitando en una cesta de mimbre estaba un pequeño Pokémon azul, cuyo sueño fue interrumpido por las voces cercanas. Lentamente se levantó y se dirigió al origen de las voces y se paró frente a ellos; los grandes ojos negros del Pokémon tortuga se encontraron con los de Hiro y se quedaron viendo fijamente por un instante, la pequeña tortuga avanzó y se asió a las piernas de Hiro.

                El profesor Oak observaba lo ocurrido con sumo detalle; estaba presenciando algo nunca antes visto, era como si ya se conocieran desde antes. Generalmente son los entrenadores que escogen a su Pokémon, pero estaba sucediendo todo lo contrario.


                Lo que acabo de ver no tiene precedentes—interrumpió el profesor Oak— Y ha sido más que suficiente para darme cuenta de que no habrá mejor persona que tú para hacerte cargo de este pequeñin.
                ¿En serio, profesor?—le preguntó Hiro un poco extrañado.
                Así es. Veo algo en Ustedes muy especial, algo que me no sabría decirte bien que es. Pero que me causa mucha alegría. Escucha, Hiro.
                ¿Si, profesor?
                Quiero que te lleves a casa a este pequeño Squirtle para que se vayan conociendo, lo cuides y le des mucho amor. También me gustaría que regreses en tres días, les tendré una sorpresa.



                Hiro se despidió del profesor y se fue corriendo a su casa acompañado por su nuevo amigo, sentía mucha emoción por enseñárselo a sus abuelos. Al llegar causó un alboroto que no pasó desapercibido en aquella casa.


                ¡Abuela! ¡Abuelo! Venga rápido—comenzó a gritar Hiro apenas ingresó en su hogar.
                ¿Pasa algo?—preguntó la abuela desde la cocina.
                ¿Qué sucede? ¿Por qué los gritos?—decía el abuelo mientras salía de la habitación.
                Miren abuelos, lo que me dio el profesor Oak—Hiro les mostraba el Pokémon tortuga que tenía en brazos.
                ¿Con que esto es la causa del alboroto?—preguntaba el abuelo mientras se ajustaba los lentes.
                Está muy lindo ese Squirtle—dijo la abuela acercándose al Pokémon— Mira que bellos ojos tiene ¿Y por qué el profesor Oak te dio esta monada?
                Bueno, abuelos. Es que…he decidido ser un entrenador Pokémon.


                La noticia tomó desprevenidos a los abuelos; en parte los alegraba y por otro lado se entristecían. Era impresionante ver como la sola presencia del Pokémon había hecho cambios en la actitud de Hiro. La pequeña tortuga no se separaba de Hiro, a dónde este iba ella lo acompañaba. La familia cenó junta, ahora con un miembro nuevo. El sol se ocultaba detrás de las montañas mientras los Dodrio despedían el día. La familia se encontraba reunida frente al calor de la chimenea mientras conversaban.


                Miyagi, nuestro pequeño desea convertirse en un entrenador Pokémon. Me recuerda tanto a ti cuando tenías su edad y saliste en tu viaje.
                Como olvidarlo, mujer. Si parece que fue ayer cuando obtuve mi primer Pokémon—respondió el abuelo mientras hacía unas pequeñas nubes de humo con su pipa.
                ¿Fuiste entrenador, abuelo?
                El mejor de Pueblo Paleta—respondió la abuela con mucho orgullo.
                Así es, Hiro. Mi primer compañero fue un Charmander, juntos viajamos por todo Kanto. Conocimos entrenadores muy fuertes, tuvimos maravillosos combates. Cuando evolucionó en Charizard pensé que podíamos obtener el Emblema Añil, pero no fue así.
                Abuelo ¿qué es el Emblema Añil?
                El Emblema Añil—suspiró el abuelo— Es un emblema para conmemorar la Guerra Auri-Argenta. Verás—prosiguió—hace muchísimos años las regiones de Kanto y Johto se enfrentaron en una guerra sin sentido; al final no hubo un bando ganador ni uno perdedor, ambas regiones había sufrido mucho. En lo que conocemos ahora como la Meseta Añil fue el lugar donde se libró la última batalla y donde se firmó el acuerdo de paz. Después de muchos años de guerra la gente se acostumbró a ese estilo de vida, no conocían nada más y siempre buscaban la forma de pelearse con alguien; los grandes comandantes regresaron a sus pueblos de origen e intentaron llevar una vida normal, pero siempre aparecía alguien para retarlos con sus Pokémon, y es así como nació la Liga.
                Que interesante, Abuelo—dijo Hiro sin salir del asombro por la historia.
                Las cosas antes no eran tan sencillas como ahora, no existían los gimnasios; los jóvenes temerarios que abandonábamos el hogar para viajar por toda la región y enfrentarnos a los entrenadores más fuertes de cada pueblo o ciudad, para al final viaja hasta la meseta y combatir junto a nuestros Pokémon para ganar el Emblema Añil.


                La luna continuaba su viaje por el firmamento mientras el abuelo le contaba historias de sus viajes. Esa noche Hiro no pudo conciliar el sueño pensando en todas las aventuras que le aguardaban junto a Squirtle, mil cosas pasaban por su mente. Los días siguientes no fueron la excepción; Hiro se encargó de darle el mejor cuidado al Pokémon que el profesor Oak le había encargado, también estuvo estudiando mucho acerca de los Pokémon, si había decidido convertirse en entrenador tendría que saber las cosas básicas para participar en algún combate.

                En la tarde del segundo día llegó un vecino con un recado de parte del profesor Oak, que esperaría a Hiro al día siguiente para que iniciara su viaje. La última noche que pasaría Hiro durmiendo en su cama fue la más larga de todas; a la mañana siguiente y apenas descansado bajó a desayunar, fue una comida tranquila junto a sus abuelos y su Pokémon. Después de comer subió a su habitación y con ayuda de la abuela ordenó la mochila que se llevaría en su viaje tratando de que nada se le olvidara. El abuelo le dio algo de dinero que tenía guardado, le haría falta en algún momento.

                Los abuelos sabían que no sería un viaje sencillo, que habría noches en que le tocaría dormir sin un techo sobre su cabeza, era uno de los riesgos que se corría cuando se escogía este camino. Llegó la hora de la despedida, con lágrimas en los ojos los tres se dijeron hasta luego. Los abuelos no podían creer que ya hubiese crecido, y él nunca se había imagina que llegaría el día que estuviese lejos de sus abuelos, su única familia.

                Hiro salió rumbo al laboratorio, ya no sentía la misma ansiedad que tenía cuando fue a ver al profesor, aunque eso no le quitaba que estuviese ansioso todavía. El camino se le hizo más corto y antes de darse cuenta estaba frente a la misma puerta que tanto pánico le causo hace unos días. Tomó la aldaba y llamó tres veces; en un momento fue recibido por el profesor Oak.


                Buenos días, Hiro. ¿Cómo están tú y Squirtle?—saludó el profesor al abrir la puerta.
                Buenos días, profesor. Ansiosos por comenzar nuestro viaje.
                Ya veo, la razón por la que te hice venir es para hacerte entrega de algo que vas a necesitar en tu viaje. Como te dije el otro día, aparte de realizar importantes investigaciones mi deber es ayudar a los jóvenes entrenadores.
                — Le comprendo.

                Hiro, hasta ahora conocemos la existencia de más de ciento treinta especies de Pokémon que hemos encontrado en hábitats muy diversos, ya sean en las montañas, en los bosques, en los ríos y hasta en el mar; sospechamos que hay muchas más especies esperando ser descubiertas y a veces la mejor forma de estudiarlas es en cautiverio. Pero no en un cautiverio como en un zoológico, sino un ambiente controlado donde podamos estudiarlos. Es por eso que hemos desarrollado esto—dijo mientras le colocaba en las manos a Hiro una pequeña esfera—Esta es una Pokébola.
                ¿Pokébola?
                Así es, es un aparato electrónico de captura. Si presionas este pequeño botón—le indicó señalando la pokébola—se hará más grande y podrás usarla; sólo tienes que arrojarla hacia el Pokémon y esta se encargará de capturarlo, el trabajo se hará más fácil si el Pokémon ya fue debilitado en combate. Oye, Hiro.
                ¿Si, profesor?
                Te pido que cuides mucho a ese Squirtle, lo rescatamos hace unos días, sus padres había sido asesinados por cazadores furtivos. Veo que hay un vínculo especial entre ambos y por eso me alegra que lo lleves contigo a recorrer Kanto.
                Lo haré, profesor.
                Perfecto, ya tu viaje está a punto de comenzar. Aquí tienes, la pokébola de Squirtle y además te voy a dar otras cinco para los Pokémon que gustes capturar. Sólo podrás tener seis Pokémon contigo así que elige bien. Si te quedas sin pokébolas puedes pedir más en los Centros Pokémon ¿entendido?
                Si, profesor.
                Muy bien. Te deseo que tengo un gran viaje, y no dudes en comunicarte conmigo si necesitas alguna ayuda.
                Gracias, profesor. Hasta pronto.


                Después de despedirse y con la pequeña tortuga en hombros Hiro tomó el camino que salía del pueblo; allí al inicio de la Ruta 1 comenzaba oficialmente su viaje, se dio vuelta y le dijo ‘hasta pronto’ a su querido Pueblo Paleta.



                ******



                Bueno mis niños, es todo por ahora.
                No, abuelo. Queremos saber que pasa—Protestaron Keita y Sakura.
                Es muy tarde y tienen que dormir, ya mañana habrá oportunidad de seguir la historia.
                Está bien, abuelo. Buenas noches.
                Buenas noches, que descansen.
                Buenas noches, mamá.
                Dulces sueños, mis niños.






                Amigos, ya nos encontramos en la Ruta 1, donde todo comenzó. Nos espera un largo viaje, espero me acompañen hasta el final. Hasta el próximo lunes.
                Si notan algún detalle o error no duden en señalarlo para que sea corregido.


                ~Si te tomaste el tiempo para leer, tómate el tiempo de comentar. Los escritores te lo agradecerán~


                ¿What color do you want to be?
                ~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~• ~•~•~•~•~•~
                Mis Fics

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                • #9
                  Que emocionante esa parte del fanfic que uno sintio bastante como si estuviera jugando Pokemon de los primeros, cuando llegas con el profesor Oak y da tu primer pokemon, quiero saber que aventuras va tener con ese nuevo con su nuevo pokemon y como va enfrentarse a los lideres

                  Comment


                  • #10
                    Habemus comentarium!!!!!!!!!!! Holis, lamento la mega demora de mi parte, pero la universidad me impide tener una vida fuera de ella, sin embargo, aquí estoy.

                    Veamos, me gusta como sigue la historia, aunque me hubiese gustado más detalle en la aparición de Squirtle, pues me da la impresión de ser un pokémon importante en el futuro de la historia, lo que dice el profesor Oak de sus padres y el hecho de que Hiro tampoco los tenga hace evidente la conexión entre ambos, por eso creo que le faltó más énfasis a esa parte.

                    Lo que más me gustó fue esa guerra y el origen de la Liga, me encantaría escuchar más sobre aquello en el futuro (o tal vez en otro fic, para expandir tu universo literario). También me gustó como terminó el capítulo, pues sigues recordando al lector que es una historia dentro de otra historia.

                    En la parte técnica, creo que hay un avance respecto a descripciones, respecto a lugares y apariencia de personajes. No obstante, vi que en varias palabras faltaban algunas letras, en algunas de ellas incluso se le llegaba a cambiar el tiempo verbal. Tal vez una leída más rigurosa antes de publicarlo, a veces las ganas de publicar y que te comenten luego, no nos dejan fijarnos en los detalles, a muchos nos pasa.

                    No recuerdo algo más. Nos leemos. Ciao.

                    Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
                    Soy Elven king
                    (Por si alguien no me reconoce)


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                    • #11
                      Pokémon: Dai Bōken — Capítulo IV

                      Después de mucho tiempo, más del que deseaba, he regresado para continuar esta historia. Vamos a ahorrarnos unos caracteres obviando las escusas. Vamos con los comentarios del capítulo anterior.

                      [MENTION=70061]M.Bison[/MENTION] , la idea es que se sientan como parte de la historia, que son Ustedes los protagonistas. Al ser basado en la primera generación da ese sentimiento de nostalgia.

                      [MENTION=59521]Thranduil[/MENTION] , me ha costado un poco hacer los cambios y hay algunos que se ponen bastantes complicados; pero a medida que avancemos irás notando como va quedando un trabajo de calidad aceptable. Lo de las correcciones tengo que sentarme y releer a ver que pasó. Word no coopera mucho

                      Una vez cumplido con el protocolo entramos en materia.


                      Capítulo IV
                      Los primeros rayos de sol se filtraban entre las montañas y las aves anunciaban la llegada de un nuevo día con sus cantos; las personas en Pueblo Paleta iniciaban sus actividades cotidianas. En la casa junto al lago las primeras horas de la mañana transcurrían en perfecta calma. Sakura y Keita se levantaron más temprano que de costumbre y después del desayuno salieron al patio a jugar.

                      La historia del abuelo había despertado en ellos la curiosidad y la ansiedad por saber cómo continuaba el relato. Entre juego y juego discutían cual era el mejor Pokémon; la pequeña Sakura esperaba que al crecer un poco más le regalaran un Eevee el cual lo evolucionaría en un hermoso Glaceon, como los que tienen las niñas de Puntaneva. Keita en cambio esperaba tener un Magmar que evolucionaría en un Magmotar con el cual vencería al Pokémon de su hermana, como que a ella no le hacía gracia.

                      Después de lo que parecía un día interminable para los chicos llegó la noche; el cantar de las aves fue sustituido por el ulular de los Hoot Hoot que habitaban en el bosque circundante. La familia disfrutó de la rica cena preparada por Natsumi; una vez terminaron los chicos se lavaron los dientes, se pusieron las pijamas y se fueron a la cama temprano sin que nadie se los ordenara. Al abuelo no lo extrañó este comportamiento, porque ya conocía la razón; así que se dirigió al cuarto donde dormían los niños.

                      Veo que decidieron dormir temprano, niños—dijo el abuelo al entrar a la habitación.
                      Queremos que continúes la historia, abuelito—le respondió Sakura.
                      Si, abuelo. Por favor—habló Keita.
                      Muy bien, presten atención.


                      El abuelo se sentó en la mecedora cercana a las camas de los chicos listo para continuar la historia.



                      ******


                      Hiro tomó la Ruta 1 que lo conduciría hasta Ciudad Verde, no le tomaría más de dos horas llegar. No era la primera vez que andaba por ese camino; varias veces había ido con sus abuelos hasta la ciudad para realizar algunas compras, también era parte de las excusiones que tenía. Pero hoy era diferente, no era un paseo habitual, ahora estaba embarcado en su propia aventura, en un viaje que cambiaría su vida.

                      La caminata estaba resultando muy placentera; soplaba una brisa fresca que silbaba entre los árboles y los Pidgey revoloteaban en lo alto haciendo toda clase de piruetas. El pequeño Squirtle también estaba disfrutando del paseo y de la vista que tenía sobre el hombro de Hiro. Mientras caminaba pensaba en el mundo que estaba aguardando por él fuera de Pueblo Paleta, en la cantidad de jóvenes que como él hicieron ese mismo viaje.

                      Entre sus divagaciones perdió la noción del tiempo, cuando se dio cuenta se fijó que estaba llegando al claro del bosque en lo alto de una colina y debajo de ésta en un valle estaba Ciudad Verde. A pesar de estar tan cerca de Pueblo Paleta ambas localidades eran totalmente opuestas. Ciudad Verde se destacaba por edificaciones altas de hasta diez pisos; era una de las ciudades más importantes de Kanto. Hiro no dejaba de impresionarse cada vez que iba, pareciera que la ciudad se hacía cada vez más grande; lo que desconocía hasta el momento es que Ciudad Verde es la antesala a la Meseta Añil, el lugar donde se desarrolla la Liga Pokémon.

                      La Liga Pokémon se ha convertido en los últimos años en el evento más importante y esperado, no sólo en la región de Kanto sino de las regiones vecinas atrayendo personas de todas partes. Su ubicación lo ha convertido en un punto estratégico para el establecimiento de muchas empresas que giran en torno a los Pokémon, es por eso que ha crecido tanto en la última década; algunos dicen que Kanto comienza en Ciudad Verde.

                      Al descender por la colina dejó atrás el rústico camino de tierra para encontrarse caminando por una vía pavimentada; la avenida principal se encuentra flanqueada por edificios de hasta siete pisos, algunos residenciales y otros de oficinas, y a sus pies se encuentran establecimientos de todo tipo.

                      Ciudad Verde es una ciudad que no ha dejado de crecer, muchas personas se han mudado allí provenientes de otras regiones, pero a pesar de eso no se ha convertido en una urbe sobrepoblada. Si la comparamos con Pueblo Paleta ésta ciudad es muy bulliciosa y algo ajetreada. Las personas no dejan de ir de aquí para allá, se pueden observar hombres de traje y corbata que entran y salen de los edificios de oficinas. Las mujeres en cambio llevan las compras con los ingredientes para preparar la cena; algunas solas, otras acompañadas de sus hijos y de algunos Pokémon.

                      Las personas tropezaban con Hiro como si no lo vieran, hasta Squirtle se sentía abrumado con tanta actividad. Después de caminar un par de calles pudo divisar una peque edificación de dos pisos con un característico techo color naranja, según las indicaciones del profesor ese debía ser el Centro Pokémon de Ciudad Verde. Como no necesitaba de el en ese momento siguió su camino hasta lo que era su primer destino: el gimnasio Pokémon de Ciudad Verde. Siguió unas calles más adelante y se sintió perdido, pasó unas tres veces por el mismo lugar sin llegar a dar con el gimnasio. Camino por una de las calles transversales, cansado de dar vueltas sin sentido decidió pedir señas a uno de los trabajadores que se encontraba frente a unas obras.

                      Buenas tardes, señor—saludó Hiro acercándose.
                      Hola, jovencito ¿puedo ayudarte en algo?—le preguntó el trabajador al darse vuelta.
                      Disculpe, estoy buscando el gimnasio Pokémon de Ciudad Verde y creo que me he perdido ¿podría indicarme como llegar allí?
                      Te encuentras justo frente a el—le indicó el hombre haciéndole una seña hacia el espacio en construcción—Como puedes notar estamos trabajando en la renovación y va a tardar un poco antes de encontrarse nuevamente en funcionamiento.


                      Hiro no podía creer que su suerte hubiese acabado tan pronto. La decepción se apoderó de él, pensaba en todo lo que podría aprender y de pronto esos sueños se estaban esfumando frente a él. Dio media vuelta y sin agradecer a la persona que le brindó la información regresó por donde había llegado. Pensaba que quizás eso era una señal, que debería regresar a casa y a su vida tranquila junto a sus abuelos. Se sentía muy confundido; lo mejor que podía hacer es regresar al Centro Pokémon y tratar de comunicarse con el profesor Oak.

                      Regresó sobre sus pasos y en un instante se encontraba frente a un edificio de dos pisos con paredes pintadas de un suave color verde con tejado color naranja, en la parte de enfrente sobre la entrada principal la silueta en tonos rojos y blancos de una pokébola lo identificaba como el Centro Pokémon.

                      Al traspasar las grandes puertas de vidrio sintió que se encontraba en casa; la decoración era muy acogedora, ideal para esos entrenadores que se encuentran lejos del hogar. Grandes y cómodos sofás se encontraban en la antesala, las paredes estaban decoradas con fotografías de Pokémon y entrenadores. En el mostrador que funcionaba como recepción se encontraba una chica alta, de unos veinte años, de piel morena, cabello castaño y ojos color miel vestida de enfermera quien le sonrió a Hiro cuando entró para luego saludarlo.

                      Bienvenido—saludó la chica con una amplia sonrisa— ¿Eres entrenador?
                      Si, vengo de Pueblo Paleta. Me llamo Hiro.
                      Un placer, soy Mizuki. Soy la encarga del Centro Pokémon de Ciudad Verde ¿están heridos tus Pokémon?
                      No, acabo de llegar; me dirigía a gimnasio pero se encuentra cerrado.
                      En efecto—dijo la enfermera acercándose a Hiro— Desde hace un par de semanas que se encuentra cerrado, es por eso que el centro se encuentra tan solo, por eso y porque la Liga aún no comienza.
                      Ya veo—fue lo único que alcanzó a decir Hiro sin poder ocultar su decepción.
                      Pero no te preocupes—le decía Mizuki mientras ponía una mano sobre su hombro— No estará cerrado toda la vida ¿cierto? Te voy a traer un té para que te animes.


                      La chica desapareció detrás de una puerta al lado de la recepción y Hiro se quedó sentado un poco perdido en sus pensamientos. Ella tiene razón, se dijo, el gimnasio abrirá nuevamente y podré enfrentar al líder. Viéndolo de esa manera ya no se sentía tan desanimado; en ese momento volvió la enfermera con una bandeja con dos tazas de té en ella.

                      Hace unas semanas el consejo eligió a un nuevo líder para el gimnasio de Ciudad Verde—le contó la chica sentándose junto a él— Nadie sabe quién es ni de dónde viene, su primera orden fue que se remodelara el gimnasio sin importar el costo. Si me lo preguntas, pienso que es un excéntrico.
                      Por lo que me cuentas así parece. Disculpa ¿habrá alguna forma de que me pueda comunicar con el profesor Oak?
                      ¿Conoces al profesor Oak?—preguntó al encargada.
                      Si le conozco, tiene su laboratorio en mi pueblo.
                      El profesor Oak es toda una celebridad, a pesar de ser tan joven ha ganado muchos premios y reconocimientos por sus investigaciones y descubrimientos; además es…tan guapo—suspiró Mizuki.
                      ¿Guapo?—se preguntó Hiro un poco confundido.
                      Perdona, creo que desvarié un poco. En la sala de al lado vas a encontrar un ‘trasto’ gris, es un telecomunicador que instalaron recientemente. La verdad no me acostumbro a esa nueva tecnología; según nos explicaron te puedes comunicar con otra persona al mismo tiempo que la vez en la pantalla. No sé qué inventaran después ¿la forma de enviarnos cartas sin carteros?—esto último se lo preguntaba así misma.


                      Hiro le causó un poco de impresión el 'trasto' que le había indicado la enfermera; era muy parecido a los teléfonos de calle pero éste tenía una pequeña pantalla. Marco al número que le entregó el profesor cuando partió, segundos después aparecía en la pantalla la imagen del profesor Oak.

                      Hola, Hiro ¿cómo te va?—le preguntó el profesor— Por lo visto ya te encuentras en Ciudad Verde.
                      Bien, profesor. Fue un viaje tranquilo, aunque no pude enfrentarme al líder del gimnasio.
                      ¿Y eso por qué?
                      El gimnasio está en remodelación por orden del nuevo líder.
                      Ya veo, pero no te desanimes, hay muchos gimnasios en Kanto. Déjame pensar—decía el profesor mientras se acariciaba la barbilla— Tu próximo destino debería ser Pueblo Plateado, no se encuentra lejos.
                      Entendido, profesor.
                      Para llegar tienes que tomar la Ruta 2 hacia el norte; pero debes tener cuidado, ese camino atraviesa un lugar llamado Bosque Verde. No ha sido muy explorado pero sabemos que hay muchos Pokémon del tipo bicho, varios venenosos.
                      Lo tendré, además tengo a Squirtle conmigo.
                      Te comunicas conmigo apenas llegues, hasta pronto.
                      Así lo haré, profesor. Hasta luego.


                      La comunicación se cortó y la pantalla quedó nuevamente en negro. Eran cerca de las tres de la tarde, si hacía una buena caminata llegaría antes del anochecer a Ciudad Plateada. Hiro se despidió de Mizuki para proseguir con su camino tomando la calle principal, era una zona de mucho comercio, se veían tiendas de todo tipo y no podían faltar las personas con su ajetreado itinerario, una novedad para Hiro.

                      Siguiendo hacía el norte tomó la ruta indicada dejando atrás a la bulliciosa ciudad; después de diez minutos de caminata se encontraba en un camino bordeado de grandes árboles que proporcionaban sombra sobre el camino, del lado derecho se extendía una amplia pradera y a lo lejos se divisaba una granja, que probablemente surtía de vegetales y hortalizas a Ciudad Verde.

                      ]A medida que avanzaba los árboles eran cada vez más abundantes y frondosos, hasta que llegó a un punto donde el camino se perdía entre la arboleda; tenía ante sí una muralla vegetal, no cabía duda, tenía que ser el Bosque Verde.

                      Al adentrarse en el bosque tuvo la sensación que era un lugar milenario; los árboles eran tan altos que parecían tocar el cielo y sus copas tan frondosas que apenas lograban penetrar los rayos de sol. Recordó la advertencia del profesor y sacó a Squirtle de su pokébola, más para que contemplara el paisaje que por precaución.

                      Se encontraban rodeados de árboles antiguos y majestuosos, el trinar de las aves apenas era perceptible, el bosque transmitía mucha serenidad. Hiro no podía creer que un lugar así se encontrara tan cerca de una urbe tan ajetreada y escandalosa como lo era Ciudad Verde. Daba una sensación de que el tiempo se había detenido, de que jamás fue alcanzado por la imprudencia y la codicia humana.

                      Continuaron caminando por el sendero del bosque, gracias al techo formado por las copas de los árboles no tenía que preocuparse por el calor de la tarde, además corría una ligera brisa que mecía lentamente el follaje. A pesar de que el profesor Oak le había comentado que había muchos Pokémon en el bosque no veían ninguno; eso era lo que menos le preocupaba a Hiro, a pesar de la calma del lugar por dentro sentía un poco de intranquilidad, como si alguien o algo los estuviese observando. No era el único que sentía esa inquietud, el pequeño Squirtle giraba su vista de un lado a otro como si escuchase algo entre la vegetación, pero no había nada.

                      Mientras más se adentraban en el bosque más intensa era el sentimiento de estar siendo observados, ya no estaban disfrutando de la caminata como al comienzo, ahora tenían todos los sentidos alertas. Un ruido proveniente de un matorral cerca hizo que se detuvieran de forma intempestiva, una silueta apareció frente a ellos y tuvieron que retroceder un par de pasos ante la amenaza. Hiro pudo reconocer la figura que tenía en frente al ver la cicatriz de su rostros, no había cabía duda, era el mismo Scyther que le ayudó días atrás.

                      Hiro dio un paso al frente para acercarse al Pokémon pero éste levanto sus cuchillas en posición ofensiva; Squirtle se colocó entre su entrenador y el atacante, su deber era protegerlo de cualquier amenaza, ya había perdido a alguien importante y no deseaba que sucediera de nuevo. El joven entrenador comprendió que el Scyther le estaba desafiando; ahora tenía un Pokémon a su lado, no como aquella vez que estaba solo. La marca en el rostro del Scyther demostraba que era un guerrero y que no se la pondría tan fácil, era el momento de pagar su deuda de gratitud.

                      Este iba a ser su primer combate, en medio del bosque, lejos de todo. A pesar de su inexperiencia trataba de mantener la calma, había estudiado un poco y conocía a su Pokémon; eso tal vez lo ayudaría. Squirtle se veía minúsculo frente a su rival; Hiro respiró profundamente y lleno de confianza realizó el primer movimiento.

                      ¡Ataca con Burbuja, Squirtle!—fue la primera orden.


                      Pequeñas burbujas salieron de la boca de la tortuga pero su rival fue más rápido y usando Agilidad pudo esquivarlas; antes de que pudiese reaccionar se vio rodeado de siluetas de Scyther quien usando Doble Equipo desconcertó al inexperto rival que tenía en frente. Aprovechando la confusión saltó de entre los reflejos y propinando un golpe de revés de sus cuchillas lanzó a Squirtle contra unos árboles.

                      El Pokémon azul se protegió escondiéndose dentro de su caparazón usando Refugio pero el impacto fue muy fuerte causándole igualmente daño. Estaba más que clara la diferencia de fuerza y experiencia entre ambos Pokémon, pero no se darían por vencidos tan fácilmente. Hiro alentó a su Pokémon para contraatacar.

                      Usa nuevamente Burbuja—ordenó el entrenador.


                      Obedeciendo de inmediato a su entrenador y sin dudar lanzó el ataque ésta vez impactando de lleno en su rival sin causarle mayor daño. La mantis observaba detenidamente a sus rivales, pensaba que eran dignos rivales, al parecer se equivocaba. Squirtle, a pesar de las heridas por el ataque anterior se mantenía de pie, más por la determinación de proteger a su entrenador. Scyther levantó las cuchillas mostrando el filo de éstas, ya no sería un taque de advertencia; iba a hacer el movimiento que pondría fin al combate. Presto para acabar con todo con una Cuchillada fue directo a su rival, debido a su velocidad no tendría oportunidad de reaccionar.

                      ¡Squirtle!—gritó Hiro al ver que su Pokémon sería atacado.


                      La tortuga presa del pánico se cubrió los ojos con sus manos; las cuchillas de Scyther brillaban con los pocos rayos de sol que se filtraban del dosel. La derrota parecía inminente, pero entonces ocurrió un milagro.



                      ******

                      ¿Qué sucedió abuelo?—interrumpieron los chicos a la vez.
                      No se impacientes—les respondió el abuelo.


                      ******


                      En ese momento el instinto de supervivencia de Squirtle se hizo presente y de su boca salió un potente pero descontrolado Rayo Hielo que impactó de lleno en su rival. Ambos Pokémon salieron impulsados en direcciones opuestas, uno por la fuerza del ataque realizado y el otro por el impacto recibido. Todo transcurrió en escasos segundos lo que desconcertó a Hiro; Squirtle hacia esfuerzos en vano por ponerse nuevamente de pie, el ataque le había dejado muy agotado. Scyther al recibir la peor parte se encontraba en el camino tenía una capa de hielo en el pecho y en el lado derecho de su cuerpo, yacía debilitado.

                      Hiro corrió hacia donde estaba su Pokémon y lo tomó en brazos; le preocupaba el estado en el que se encontraba, tenía que llevarlo pronto a un Centro Pokémon. Cuando iba a seguir por el camino se percató del estado en que se encontraba Scyther, si quería capturarlo esa era su oportunidad. De su bolso tomó una de las pokébolas que le había dado el profesor Oak y la arrojó hacia donde estaba el Scyther; al hacer contacto con su cuerpo se abrió y una luz roja absorbió al Pokémon para luego cerrarse y cayendo al suelo comenzó a agitarse. Una, dos; Hiro aguantaba la respiración, se agitó una tercera y última vez, fue en ese momento en que pudo respirar de nuevo. Por un golpe de suerte había logrado captura al Pokémon que le había salvado una vez y que hoy se había enfrentado en combate; al momento le restó importancia, algún día descubriría ese misterio.

                      Con Squirtle en brazos y Scyther en una pokébola Hiro se apresuró en llegar a su próximo destino: Pueblo Plateado.



                      ******

                      Niños, me siento un poco cansado, mañana continuamos la historia ¿les parece?
                      No, abuelo—protestó Keita.
                      Está bien, abuelo. Que descanses—se despidió la pequeña Sakura no muy contenta.
                      Ustedes también, mis pequeños.


                      __________________________________________________ _____________

                      ¡Bien! Ya son 4 capítulos completos. La historia apenas va comenzado, nos queda mucho por descubrir y aventuras por vivir. Apenas estamos descubriendo a la región de Kanto. Nos vemos pronto~
                      Last edited by ~Yorman; 24/04/2017, 12:43.

                      ¿What color do you want to be?
                      ~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~• ~•~•~•~•~•~
                      Mis Fics

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                      • #12
                        Hola!!!! Luego de miles de años inactivo, he encontrado un pequeño tiempo para comentarte. Aquí voy.

                        Me percaté de varias palabras a las que le faltaba alguna letra o una sílaba, y también vi que en una parte pusiste vez en vez de poner ves. Además de palabras que se repetían en el mismo párrafo. A grandes rasgos, creo haber visto una mejora en tu redacción.

                        Me gusta el curso que está tomando la historia y las pequeñas conexiones que tiene con el anime (era el mismo mundo que el anime, ¿cierto?), como esos teléfonos con pantalla o las esculturas del gimnasio. La aparición de Scyther no la esperaba, pensé que demoraría algunos capítulos más en aparecer. También me agradó la batalla, no fue puro dar órdenes, también hubo descripciones para que no fuese tan monótono.

                        Noté que a Plateada le llamabas Pueblo Plateado, ¿lo de pueblo fue a propósito?, puesto que como es una ciudad, imagino que al llamarlo así, vas a contar o explicar algo sobre eso cuando Hiro llegue al lugar.

                        Me gustó mucho la descripción de Ciudad Verde, me la imaginé muy bien, creo que fue la descripción que más me gustó.

                        Bueno, no recuerdo nada más, espero leer el próximo capítulo. No pongo pronto puesto que no sé cuándo lo hagas ni cuándo lo podré leer. Ciao.

                        Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
                        Soy Elven king
                        (Por si alguien no me reconoce)


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