Anuncio

Collapse
No announcement yet.

Destinos Vinculados

Collapse
This topic is closed.
X
This is a sticky topic.
X
X
  • Filter
  • Hora
  • Show
Clear All
new posts

  • Re: Destinos Vinculados Cap. 28

    Gracias a todos por comentar.
    Tengo listo el capítulo 29.

    Respuesta a comentarios:

    [spoiler:2uip3xv2]Azelf Fan: Gracias por leer mi capítulo y me alegra mucho que te haya gustado. Los personajes que han llegado y que llaman a Fyrus... bueno, enseguida te darás cuenta de quién son en cuanto comiences a leer.
    ¿Ya no quieres matar a Rosy? Te dije que no era mala xD
    Gracias!

    Renelzio: ¿Nada qué comentar del capítulo? No olvides que eres un lector oficial y debes hacer críticas del capítulo en sí, no exactamente de las respuestas que te di.
    ¿Final apresurado, después de 29 capítulos? A mí no me parece así; después de todo, el fic ya se va a acabar y no podía dejar esto para el último capítulo xD. Además, la "secuela" es independiente de éste fic. Es decir, no es como decir "la segunda parte" en la que este fic quedará incompleto, en una especie de "continuará". DV tendrá su final, y DV2 tiene una historia alterna y muy diferente de la que se está desarrollando en estos momentos.
    Lo de "Crestmon" ni me pasaba por la cabeza, no sabía que existía ya ese nombre, aunque no intenté copiarlo.
    Gracias.

    Cony: Hola... qué mal que te hayas enfermado, pero ahora ya estás bien (: Aunque gracias a eso te dio tiempo de leer el capítulo O:
    No te imagino con cara de boba D:
    Presupuse que la escena de Marriot y Midnight te iba a gustar, no sé por qué xDD
    Pues como ves, sí descubrió el olor a quemado en la habitación, pero por ahora no ha sucedido nada malo para Marriot. ¿Te agrada el personaje? Creí que todos la odiaban xD
    Pues qué bueno que te haya gustado el capítulo, aunque obtuve una nota mala por el suspenso T.T xD
    Espero que te guste también este nuevo capítulo, y que no abandones el fic, que ya falta poquito xD
    Gracias!


    Demian: Sí, ahora Marriot comienza a cambiar de mentalidad (:
    ¿Rosy te hace recordar a Midnight? Seguro por la elocuencia a la hora de recibir a la gente... pero nah, te darás cuenta que son muy diferentes. Yo a cada personaje lo hago muy peculiar.
    Bueno, ya verás lo que pasa con los recién llegados, sólo continúa leyendo xD. Comenzará el verdadero dilema.
    Muchas gracias por continuar siguiendo el fic.

    Espeon Fan: Muchas gracias por tu comentario! Qué bueno que lo encuentres interesante... A todos mis lectores ya les comienza a agradar Marriot. Fue gracias a Fyrus en gran parte que haya cambiado así de mentalidad.
    Y qué bueno que mis lectores ya no quieran matar a esta Skitty, que no es mala xD
    Lo de los chicos del bosque... pues sólo continúa leyendo y te enterarás de todo xD
    Gracias![/spoiler:2uip3xv2]

    Aquí va, capítulo 29

    [spoiler:2uip3xv2]XXIX

    Roover

    Lyra se acercó un poco a la ventana; yo permanecí retirado junto con mis compañeros. Después de todo, imaginé que con las palabras que este chico le había dicho, nuestro amigo saldría enseguida para recibirnos.
    —¿Era él? —me preguntó el pequeño Pikachu enfadoso con ansias incontenibles—. ¿Era mi hermano mayor el que habló?
    —No sé, ¡espérate! —le contesté.
    Estábamos reunidos junto a una enorme fuente en el centro del jardín, bastante sobrecogidos al oír aquella voz, a pesar de que habíamos llegado expresamente en su búsqueda.
    —Mooth, apresúrate a decirles a los humanos que nos esperen unos momentos. Diles que estamos realmente en la casa en donde Fyrus se ubica, y no tardaremos en regresar junto con él —indicó Ruz.
    —Claro. ¿En dónde se quedaron? —preguntó muy servicial la Dustox, desplegando sus extrañas alas.
    —No sé, deben estar por la acera, justo ahí afuera. Dijeron que nos esperarían, pero aún así, es bueno que sepan que al menos hemos cumplido el objetivo —respondió muy triunfal el joven Bulbasaur.
    Mooth cumplió enseguida con la sugerencia que había planteado Ruz, y voló hacia fuera de la propiedad, donde supuestamente nos estaban esperando el par de humanos que nos habían hecho el favor de acompañarnos en nuestra loca misión. Sin ellos, nada hubiéramos logrado.
    Mientras tanto, la voz de la casa había cesado, por lo que mis dudas, que ya creía completamente disipadas, comenzaron a exacerbarse nuevamente.
    —¿No decías que aquí en esta casa estaba el Raichu que buscamos, compañero? —le pregunté al pokémon felino que nos había recibido ahí mismo—. ¿Por qué no sale? Tenemos tantas ansias de verlo.
    El pokémon, que era un Meowth según cierta observación de Mooth, nos volvió a asegurar que en efecto, en esa casa se encontraba Fyrus, el que estábamos buscando. No todo podía salirnos tan mal y estar equivocados. No después de tantas pistas que habíamos seguido, y de traernos a esos humanos que trabajaban en la tienda pokémon en donde supuestamente lo habían adquirido estas personas. Todo realmente indicaba que en esta casona se hallaba nuestro extraviado amigo.
    —¡Vamos, Raichu, te están buscando tus amigos acá afuera! ¡Han venido desde muy lejos por ti! —gritó el Meowth.
    Giré mi rostro hacia donde había lanzado el alarido. En efecto, a unos diez o doce metros de nosotros se elevaba la construcción humana, con unas paredes tan grises que me causaron escalofríos. La ventana, que al parecer daba a la estancia principal de la casa, era muy simpática, con un marco extravagante y bien detallado; alrededor de ella se encaramaban las enredaderas con sus múltiples garras sobre el muro.
    De repente, luego de unos segundos del segundo llamado del Meowth, volvimos a ver la silueta oscura que se asomaba por la ventana, y el pequeño hermano enfadoso no pudo evitar lanzarle un grito.
    —¡Fyrus!
    Al parecer, después de asegurarse que, en efecto, éramos nosotros, salió completamente al jardín saltando por el celaje hasta llegar a nosotros. No podíamos creerlo, a pesar de todo el tiempo de búsqueda intensa. ¡Al fin nuestro amigo estaba con nosotros!
    —¡Don, Lyra! ¡Hey, Roover! ¿Son ustedes? —iba gritando mientras su figura se acercaba por debajo de los árboles.
    —¡Hermano Fyrus!
    Al instante, las dos pequeñas criaturas amarillas se lanzaron a él jubilosas, mientras que su hermano los recibía cálidamente.
    —¿Son ustedes? —preguntaba una y otra vez el Raichu entre grandes júbilos. Si había alguien que estaba realmente sorprendido en esta escena, sin duda era él, que no esperaba esta enorme sorpresa.
    —Por un instante creí que no volveríamos a verte —confesó Lyra entre sollozos—. ¡Hermano, no puedo creer que estemos reunidos nuevamente, después de todo lo que ha pasado!
    —Hermanitos, no sé expresar mi felicidad al verlos aquí ahora —respondió entrecortadamente Fyrus con sincero entusiasmo.
    —Teníamos que hacer esto por ti. No podíamos darte por perdido… ¡Había que rescatarte! —expresó el hermano menor, cuyo nombre por una u otra razón siempre olvido.
    —Ustedes son los mejores —respondió muy emocionado—. Me siento muy, muy orgulloso de ser el hermano de un par de Pikachus tan valientes y tan nobles como ustedes. Sabía que eran increíbles, pero en verdad no esperaba verlos ahora. ¡Ha sido una gratísima sorpresa!
    —No podíamos dejar las cosas así —dije de repente, acercándome hacia donde ellos se encontraban.
    Fyrus levantó la cabeza y nos sonrió a los que estábamos de este lado.
    —Roover, sé que nada hubiera podido hacerse sin ti. A ti te tengo que agradecer más que a nadie, eres un gran amigo. De verdad, los aprecio bastante a todos ustedes. ¡Ruz! Acércate, compañero, ven, que quiero darte un gran abrazo a ti también.
    —Perdón por venir a despertarte a estas horas —bromeó el pequeño Bulbasaur, y corrió al encuentro de Fyrus de igual forma.
    ¡Al fin nuestra impensable misión estaba cumplida!
    —Una gran sorpresa vernos aquí, ¿no, Fyrus? Una sorpresa para todos —dije.
    —Sí, oigan… díganme, ¿cómo es que están aquí ahora? —preguntó el Raichu sin dejar de sonreír; sencillamente no podía borrar ese gesto de alegría de su rostro. En realidad, nosotros tampoco.
    —Es una larga historia— le contesté—, y al igual que tú, también pensamos que sería una enorme locura encontrarnos ahora en la ciudad viniendo desde el bosque. Tan grande el mundo, y venir a vernos nuevamente.
    Debo decir que me ablandé un poco al ver a esos dos pequeños Pikachus tan prendidos de su hermano; esa gran alegría me contagiaba de manera sorprendente.
    El Meowth sólo nos veía extrañado, como pensando de dónde demonios habremos salido nosotros, y qué significaba toda esa escena y lo que estábamos diciendo.
    —Parece que eres muy popular, amigo —comentó.
    El Raichu nos miraba a los cuatro alternadamente, sin saber exactamente qué decir al respecto.
    —Muchachos, díganme, por favor, ¿cómo hicieron para llegar hasta acá desde el bosque? ¿También los capturaron a ustedes?
    Volteé a ver uno a uno a mis compañeros. Ambos Pikachus estaban tan contentos junto a él, que simplemente no habrían podido articular palabra para explicar. Ruz no era muy bueno para dar detalles; todas sus frases le salían atrabancadas y no lograba expresarse nunca de la mejor manera. Suspiré, decidiendo que no habría otro más que yo para responder a su pregunta.
    Antes de comenzar a hablar, un grito algo lejano me robó la palabra.
    —¡Fyrus!
    Éste se asomó por detrás de nosotros para descubrir a la que venía llegando.
    —¡Mooth!
    —Fyrus, ¡qué alegría verte de nuevo! —le confesó ella, aterrizando con pesadez y velocidad.
    Ambos corrieron a encontrarse rápidamente, igual, como si hubieran pasado años de no verse. ¡Ah, estos jóvenes tan eufóricos y sentimentales!
    —¿Has venido con ellos?
    —¡Claro! Aunque no fuera de mucha ayuda en esta búsqueda, tenía que hacer algo por ti. También supe de tu captura y decidí acompañarlos en el viaje.
    —Te lo agradezco mucho, amiga —mencionó Fyrus, luego dirigiéndose a todos—, es la mayor manifestación de afecto hacia alguien, ayudarlo cuando tiene necesidad. A todos los aprecio enormemente, y créanme que haría lo mismo por cualquiera de ustedes, de verdad. Pero Mooth, tú…
    Hizo una pausa; se notaba que buscaba las palabras adecuadas para dirigirse a la Dustox.
    —¿Qué cosa? —preguntó ella, agitando las alas un par de veces.
    —No sé, creo que tus compañeros te necesitan y te deben extrañar mucho. Yo te agradezco bastante que hayas venido a buscarme, lo sabes, pero… no tenías que hacerlo cuando sabes que no puedes alejarte así de tu comunidad. Estoy preocupado por ellos y, más que nadie, por ti.
    —¿Y eso qué? La prioridad de todos, y me incluyo, era venir a intentar traerte de vuelta a casa. Con la comunidad de Dustox puedo reunirme después, recuerda que se quedarán todo el invierno en el bosque, así que no te apures por eso.
    Con esa simple respuesta, el Raichu pareció quedarse más tranquilo y no volvió a insistir modestamente, sino que se limitó a disfrutar de la situación tan única.
    —¿Los amos están en casa? —pregunté.
    —Sí, pero están dormidos, y no saldrán. No se escucha nada —aseguró Fyrus.
    —Será mejor que nos vayamos de todas maneras —propuso Lyra—. No quiero que de pronto se entere tu amo y te intente regresar a la pokebola. Entonces sí sería difícil irnos contigo.
    —No me mantengo en pokebola —nos dijo—, y además, ya les dije que no saldrán a esta hora. Han venido muy cansados de un viaje muy largo y necesitan reposo. No se oyen los ruidos hasta las habitaciones de arriba, en serio.
    —Pero bueno, ¿qué hacemos aquí? Cuanto antes nos vayamos, mejor —intervine—. ¿O necesitas llevarte algo, o querías despedirte de alguien? No olvides que todo esto es un secreto.
    —Quería despedirme de un par de pokémon —nos confesó Fyrus, un poco nervioso.
    —¿Qué? No, por favor, no nos digas eso. ¡Vámonos ya! Sería una locura que volvieras a la casa ahora que te hemos encontrado afuera. ¡No entres!
    —Pero… pero… —titubeó muy contrariado—, ¡pero son mis amigas! ¡No puedo irme así, sin decirles que me voy! No, no puedo ser así de malvado. Les aseguro que me apuraré y luego me reuniré con ustedes para ver cómo nos iremos. ¿Pueden esperarme aquí? De verdad que no tardaré nada.
    Y ya iba tomando rumbo hacia la ventana por la que había saltado, cuando Mooth se le interpuso en el camino enseguida, aleteando con molestia.
    —No entres —dijo seriamente—. No tiene caso que vayas a darles tus despedidas, si al final no volverán a verte. Lo que sea que piensen de ti, ya no te afectará más, porque seguramente tu camino y el de ellas no volverán a cruzarse. Simplemente… olvídate de todo esto. Tú perteneces al bosque, y allá te vamos a llevar. Deshazte de la ciudad y de estos humanos que te han dado captura. ¡Vamos! Tenemos que irnos pronto, recuerda que nos esperan.
    —¡Ya síguenos! —gritó Lyra—. ¡Quiero que volvamos al bosque lo más pronto posible! Y además… esta casa me da miedo.
    —No pasará nada, no temas, hermanita —la despreocupó Fyrus, y volvió a tomar camino hacia la ventana. Esta vez, todos nos aproximamos a él, dispuestos incluso a jalarlo hacia con nosotros a fin de llevárnoslo.
    —¡Estás loco! —exclamó Mooth, quien aún se le interponía enfrente—. ¡Hemos venido por ti, y esta simpleza puede costarnos caro! Ya estás afuera, el momento es ideal, ¡hay que escapar!
    Mooth y Fyrus se miraron a los ojos. La Dustox intentaba cubrir la ventana con sus alas para que el otro no entrara por ella.
    —Perdón, Fyrus, yo te comprendo, pero tenemos que irnos —añadió, en voz más baja.
    Yo era el que no comprendía nada de la situación. ¿Por qué se rehusaba ahora a venir? ¿Qué de importancia tenía la lealtad hacia dos pokémon que ya no volvería a ver jamás?
    —De acuerdo —asintió al fin—. Creo que tienen toda la razón. Quiero ir al bosque con ustedes, ahora es lo único que me debe importar. He estado muy poco tiempo en esta casa y, sin embargo, me dejará muchos recuerdos por siempre de toda esa gente que conocí aquí, de la cual varios me trataron muy bien. Ya veo, será mejor que nos alejemos ahora de aquí para que no haya problemas, como un gran escape, aunque no tengo la menor idea de a dónde podremos dirigirnos para regresar a nuestro lugar de origen.
    Claro que yo sabía lo que íbamos a hacer, pero por el momento, nadie dijo nada. Todos los planes eran entre nosotros, y ciertamente le íbamos a resolver el problema del traslado al bosque a nuestro amigo Fyrus. ¿Pero cómo podríamos decirle lo que es imposible de comprender? ¿Cómo entendería que dos amigables humanos se prestaron para ayudarnos a salir de la ciudad, y que incluso son tan bondadosos que nos regresarán al bosque? Ni yo comprendía esa actitud tan extraña en una persona, pero Fyrus tarde o temprano iba a reclamar con mayor insistencia la explicación de la presencia de esos seres con nosotros, y a mí no me iba a quedar más remedio que contarle nuestro encuentro con ellos y la manera tan rara en cómo simpatizaron con nosotros.
    —Sígueme. Vamos a escabullirnos —le anuncié.
    —Sólo un favor, un último favor —dijo Fyrus, y se dirigió luego al Meowth, que seguía a la expectativa—. Amigo, sabes que fue un gran gusto conocerte, lo sabes. Espero que pronto te puedas adaptar totalmente a esta casa, y que vivas muy feliz en ella, ya que era lo que más deseabas en la vida.
    —Muchas gracias por esos deseos —contestó el Meowth, serio—. Y a ti, que te vaya muy bien a donde quiera que vayas. No me esperaba que te fueras a ir así, nunca me lo dijiste… pero tú me agradas mucho, eres increíble, Fyrus. El mejor tipo que había en esta casa, sin duda.
    —Yo tampoco sabía que me iría. Mis amigos han querido darme la sorpresa más grata de mi vida. Ahora, por favor, sólo te pediría que me prometieras una cosa. Quiero que les digas unas palabras a Marriot y a Midnight, y que les expliques que no ha sido mi intención abandonarlas así. Deben saber que son cosas que pasan en la vida y que yo espero con todo mi corazón que algún día las vuelva a ver, no sé en dónde, pero eso es lo que deseo…
    —¿Y qué cosas quieres que les diga? —preguntó el Meowth.
    Yo comenzaba a desesperarme por la situación. Fyrus se estaba entreteniendo mucho y parecía que esa última plática se demoraría bastante. De pronto, escuché una voz desconocida para mí. Venía del interior de la casa y me sobresalté, deseando con fervor que no fuera algún humano que hubiera descubierto nuestra insensata reunión en el jardín y que ahora intentara resguardar al Raichu. El tono de voz era femenino y desagradablemente quejumbroso, aunque un poco débil. Me puse alerta enseguida, confiado en que usaría mis agudas guadañas en cuanto ese humano saliera a obstruir o truncar nuestros planes.
    —¡Alguien viene! —exclamó Ruz—. ¡Vámonos!
    —No, esperen, no —nos indicó el Raichu incomprensiblemente—. No pasa nada, no son los amos.
    Ruz y Mooth lo jalaron hasta esconderlo debajo de un árbol cercano, y el resto de nosotros corrimos a ocultarnos detrás de la gran fuente; yo un poco más al frente, porque si era preciso, tendría que defender al grupo ante cualquier humano o atacante.
    —¿Quién está ahí afuera? —preguntó la voz.
    Una silueta se dibujó en la oscuridad del interior de la casa por la ventana. Mi respiración comenzó a agitarse, porque seguro que, fuera quien fuera, intentaría modificar u obstruir nuestro escape con el Raichu. Me adelanté un paso y me asomé por un borde de la fuente para verla mejor.
    Descubrí que no era más que un pokémon de talla baja y, seguramente, de primera fase, aunque no logré reconocerlo.
    —¿Quién anda ahí? —volvió a preguntar, un poco más segura de sí misma.
    —¡Soy yo, Marriot! —exclamó el Meowth, caminando hacia la silueta de la ventana.
    Supuse que dijo eso en un intento por proteger nuestros planes, aunque los comprendía muy poco.
    —¿Ah, sí? ¿Y quién está contigo? No estarás hablando solo, ¿o sí? —respondió la que llamaban Marriot, mientras saltaba de la ventana para salir al jardín.
    Era un pokémon rojo, probablemente de fuego, aunque muy pequeño para mí. Sin embargo, yo nunca subestimaba a ningún oponente, por débil que se viera, así es que decidí salir de mi escondite y encararla con respeto, intentando defender a Fyrus.
    Sin embargo, antes de que convirtiera a acción mi pensamiento, el insensato Raichu gritó desde el árbol en el que lo habían ocultado.
    —¡Marriot! ¡Soy yo, tranquila!
    Y de pronto, vi que salía del rincón a encontrarse con ella.
    —¿Qué haces por aquí? —preguntó ella de forma incisiva.
    —Salió a tomar aire fresco. No hay nada de malo en eso, ¿o tú crees que sí? —dijo el Meowth.
    —¿Y a esta hora? —continuó Marriot—. Vamos, dime la verdad.
    —¿La verdad, Marriot? Es bastante extraña, y no me lo creerías; sin embargo, lo que más quiero es que lo sepas.
    Marriot ladeó la cabeza, intentando comprender las palabras.
    —Pero prométeme que no lo dirás a nadie. Por favor. Ni a los amos, ni a Rey, ni al Swellow, ¡a nadie! —insistió Fyrus.
    —El Swellow no volverá, ¡pero lo prometo! Por favor dime qué pasa.
    Nuestro amigo tomó aire, y sin seguir las recomendaciones de al menos esconderse detrás de un árbol para que nadie más advirtiera su presencia y planes, comenzó a explicar lo que apenas lograba entender él mismo. Comenzó con una analogía.
    —¿Recuerdas que mencionaste que te querías ir de casa? —preguntó Fyrus.
    —Sí, varias veces. Incluso aún sigo pensando en ello muy seriamente. ¿Por qué?
    —Porque yo también me voy ahora.
    La pequeña pokémon roja sonrió, más con ironía que con felicidad. Mantenía un párpado curiosamente entornado, pero su mirada no dejaba de ser glacial.
    —¿Qué? No, es broma.
    —Te juro que es cierto, y éste es el momento en que menos me lo esperaba.
    —A ver, ¿y por qué te ha nacido ese espíritu de libertad tan de repente? —cuestionó—. Creí que te sentías increíble en casa. Incluso eres el favorito del amo, quien siempre te dedica las palabras más amables del mundo, y no comes sino las mejores semillas que se pueden encontrar en la tienda pokémon. Todos te tratan bien, no es lo mismo que mi situación. ¿Por qué te quieres ir, ahora que comienzas a vivir de verdad? No encuentro la lógica.
    —Es que… han venido a rescatarme de sorpresa.
    Marriot lo miró primero, muy fijamente, por varios segundos; luego dirigió su vista hacia todos los rincones del jardín, no encontrando a nadie porque estábamos finamente ocultos.
    —Aún crees estar soñando. Vuelve a dormir.
    —¿Te estás burlando? ¡Sólo digo la verdad! ¡Es momento de irme!
    —Al menos dime quién ha venido a rescatarte.
    —Mira. ¡Oigan, muchachos, salgan, por favor! Salgan, de verdad, es seguro.

    Primero salieron los dos Pikachus, muy confiados en las palabras de su hermano. Luego se acercó lentamente Mooth, aleteando con inseguridad hacia el punto en donde se hallaba Fyrus y su acompañante. Ruz se asomó por detrás del tronco del árbol que lo cubría y al final, yo también terminé por salir desde atrás de la fuente. No sabía el objetivo de ese descubrimiento tan infundado, pero lo hice porque los demás ya se habían descubierto.
    Marriot nos miró extrañadísima de ver pokémon tan inusuales como nosotros… Y fue entonces cuando comenzó a creer la historia que le contaba Fyrus.


    …[/spoiler:2uip3xv2]

    Saludos.


    Spoiler: 

    Comment


    • Re: Destinos Vinculados Cap. 29

      Narrador por Roover... vaya
      Se ve de que va el final... ¿Una decisión entre los amiguitos del bosque y los recién hechos en la mansión?
      El decir que no le afectará más... si le afectará y probablemente mucho. ¿Pokémons que no volvería a ver jamás? Lo mismo se pensaba de ellos... XD
      Tan bondadosos que los regresarán al bosque... XD Probablemente los quieren para uso personal, lo raro es... ¿por qué ayudarles a encontrar un pokémon tan común como un Raichu?
      Uhm... ¿le hará oferta Raichu a Marriot para ir al bosque?

      Y, con lo de apresurado me refiero a que, en todo el tiempo en la casa ni una vez... por lo menos narrada tuvo pensamientos de sus amiguitos del bosque, es decir no le dio tiempo para extrañarlos y ya los tiene ahí... Normalmente, siempre hay una noche solitaria, viendo la luna... recordando momentos... XD Al igual que... en los capítulos anteriores me daba la impresión de un avance lento en la historia por eso de que cada quien narraba desde su punto de vista.

      Comment


      • Re: Destinos Vinculados Cap. 29

        Ese Scyther me encanta ^^
        Los humanos al menos servimos para llevar pokémon de un lado a otro xD
        Esos son los pokémon que deberían trabajar en misión imposible :awesome:
        D:! ¿Fyrus se va así, sin decir nada? u.u Marriot se va a poner muy triste.
        Vaya! Bueno, fue un capi cortito, pero me gustó, se siente que está por culminar la historia D:
        En fin, es muy bueno ver la visión de Roover para variar, habrá que esperar quien sigue en el próximo capítulo. En fin, Cygnus, suerte, espero que sigas escribiendo y dandonos estos capítulos tan emocionantes y perfectamente escritos. Hasta la próxima.


        Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

        Comment


        • Re: Destinos Vinculados Cap. 29

          Bueno! Ahora sí me di el tiempo de leer tu lindo capítulo... La verdad es que lo leí antes, en la mañana antes de irme al colegio mientras me cepillaba el pelo rápidamente, por ende, no tuve el tiempo para comentarte. Como ahora sí tengo tiempo, postearé para ti un comentario =D

          Un capítulo cortito! Eso es raro de ti, cisnecito mexicanito! xD Me acostumbré a los capítulos bastante largos, pero uno corto no hace un mal a nadie. Hablando del capítulo en sí, ¡me gustó! =D Como siempre, claro está... Los amigos del bosque vienen por su amigo raptado! >.< Fyrus debe estar con el corazón por la boca! Me imagino cómo se siente, tan impactado! O: Pero no quiero que deje a los amigos que hizo en la casa! Me caen bien, la historia no puede quedarse con todos por ahí separados, volando por el espacio! T____T Se ve que la historia pronto llegará a su fin (o no!?!? >_<), pero quiero que cuando el final tenga que llegar, que sea tan bueno como todo lo demás, para que estés en la cima con una obra completa que de seguro muchos leerán :3

          No encontré errores, y me gustó mucho... Ya quiero saber qué sucederá!! =3

          Saludos manda la loba desde Chile! =3 *aulla* :3


          Gracias, Plantita ^^

          Comment


          • Re: Destinos Vinculados Cap. 29

            Bueno, pues acabo de leerme el capítulo, y, la verdad, si que ha sido algo corto ^___^U pero, me ha gustado xD
            No me parece bien que Fyrus haya decidido irse sin decirles nada a sus amigas D:
            Pero, por suerte (¿suerte?), ha aparecido Marriot...
            ¿Que pasará ahora que Marriot sabe que Fyrus se va? D: Tal vez se marche ella también, o a lo mejor le intenta convencer de que no se vaya, o... nah, ni idea de lo que pasará, tendré que esperar a leer el próximo capítulo para enterarme xD


            ~¡Nos vemos!~
            Podéis llamarme A. Thunderbird, A.T. o Thunder-chan para los amigos. Ignorad el nick, a ver cuándo puedo cambiarlo...
            (¡Sí! ¡Soy yo! No sé si me recordaréis, probablemente no, pero he regresado tras dos años inactiva. Es como si la última vez que estuve hubiera sido ayer.)

            Comment


            • Re: Destinos Vinculados Cap. 29

              Lo reconozco, este capi ha estado fenomenal, suerte que ha venido Marriot, ¡ahora Fyrus no puede irse sin más! Que falta de respeto ¬¬ Con lo bien que le han tratado, y los otros Pokemon ¿como pueden decirle eso a Fyrus? A ver que alguien necesita despedirse no hay problema ¬¬ Grr... egoistas.

              Comment


              • Re: Destinos Vinculados Cap. 30

                ¡Hola!
                Aquí les presento el capítulo más extenso de todo mi fic. Obviamente, es narrado por Meowth.
                Primero, las respuestas de los comentarios.

                [spoiler:390db0n1]Renelzio: Pues sí, el capítulo forzosamente tenía que ser narrado por Roover. De lo contrario, hubiera tenido que extender muchísimo el 28, cosa que les hubiera desagradado de seguro.
                Ahora Fyrus tiene que tomar una decisión muy importante… en efecto, ahora decide si se va con sus viejos amigos o si prefiere a las nuevas amigas que hizo en la ciudad. Lo peor es no poder despedirse de ellas.
                A lo que se refería Mooth con que no le afectará es que, así se porte atento con ellas hasta el último instante, o se muestre descortés al no despedirse, igual no le afectará porque no las verá más.
                Ah… ya verás lo que está pasando con estos humanos que los regresan al bosque. Aún no he dicho casi nada al respecto xD
                El avance lento se dio a que, efectivamente, no pasó casi nada de tiempo desde su captura hasta su rescate. Lo que sí pasaron fueron un montón de acontecimientos importantes. En este tiempo en el que estuvieron juntos los tres protagonistas se dieron lugar una serie de sucesos necesarios. Todos se ocupaban entre sí, sin saberlo, y ahora gracias a ellos mismos han terminado con la mayor parte de sus problemas (porque todavía falta un poquito de fic).
                Gracias.

                Demian: Ajá, tengo que narrar desde el punto de vista de Roover para que mis lectores vayan familiarizándose más con él. Después de todo, en DV 2 pienso hacer que este Scyther… bueno, no diré por ahora.
                No todos los humanos servimos para llevarlos de un lado a otro… Éstos pertenecen a una asociación protectora de Pokémon (?), pero no lo he dicho por ahora.
                Jajaja, yo no sentí que el capítulo fuera tan corto, pero es que ya no podía seguir contando desde la perspectiva de Roover… era turno del Meowth.
                Muchas gracias por tus comentarios.

                Cony: ¿Leíste el capítulo antes de irte a la escuela, en la mañanita? O: Esa computadora no se apaga en todo el día xD. No, muchas gracias, en serio, qué bueno que te guste tanto mi fic como para leerlo hasta a esa hora.
                El capítulo no me pareció muy corto, pero si tú lo dices… En realidad, los primeros capítulos eran aún más cortos xD. Pero lo bueno es que, por ser tan corto, te dio tiempo para leerlo mientras te cepillabas.
                Todo parece indicar que Fyrus está pasando por un difícil momento, en el que debe tomar una decisión drástica. Ahora sus amigos del bosque han venido por él y, naturalmente, se opondrían a que los acompañe de regreso alguien que es de la ciudad. Estos pokes son muy… muy… bosqueños (?). Quiero decir que no tolerarían a ningún citadino xD
                Por otra parte, habrá que ver si a Fyrus se le ocurre proponer algo así a sus amigas. Para empezar, Midnight está muy cómoda en la casa, y más ahora que conoció al Meowth.
                Por ahora, el fic sí está llegando a su final, pero recuerda que tengo planes para lanzar una segunda parte (¡la primer secuela de fic en este foro =D!).
                Muchas gracias por tus deseos y comentarios.

                Azelf Fan: ¡Todos piensan que fue un capítulo corto! xD. Bueno, ya verán que este capítulo que hoy posteo sí que es largo.
                No, no estaría bien que Fyrus se largara al bosque sin decir nada a sus amigos de la casa. Y sí, por suerte salió Marriot. Si hubiera escrito que Fyrus se marchaba sin más, el fic estaría terminando horrible xD
                Ahora queda esta incertidumbre… ¿Marriot se irá con Fyrus? ¿O se irán todos los de la casa al bosque? ¿O Fyrus se queda y sus amigos del bosque son adoptados por los humanos? ¿O Rey lo descubre todo y Fyrus se queda en la casa mientras sus amigos huyen? ¿O los humanos que los quieren llevar al bosque son traicioneros y los capturan? Falta mucho por decir xD
                Gracias por leer y por el comentario, y te invito a que continúes pendiente hasta el final.

                Espeon-Fan: Gracias por tus comentarios, me da gusto que haya sido de tu agrado. Ya verás cómo termina quitándose de encima a Marriot. No será mucho problema, como podrás apreciar en este capítulo xD.[/spoiler:390db0n1]

                Tómense su tiempo, este capi es largo.
                Capítulo 30. ¡Uf!


                [spoiler:390db0n1]XXX

                Meowth

                Juro que ahora sí no entendía lo que estaba sucediendo. Todo era tan confuso para mí, ¡y lo peor es que ninguno era tan amable de explicarme qué demonios estaba pasando! De repente habían aparecido cinco pokémon extraños, que no conocía y que nadie me los presentó. Parecía que yo era como invisible, mientras Fyrus hablaba embobado con ellos, como si hiciera años que no los viera. Debió haber sido muy popular en su bosque.
                Bueno, a pesar de que no entendía nada de la escena, me conmovió un poco, porque pude suponer que eran amigos viejos de él, que no veía en algún tiempo y que ahora le habían querido dar una sorpresa en la casa. No me enteré muy bien de dónde venían o cuál era su objetivo en un principio, pero me gustó ver a este Raichu tan alegre, después de estar tan mustio todo el tiempo en la casa.
                Y a pesar de todo eso, se me pusieron los pelos de punta al darme cuenta que venía Marriot hacia acá. ¡Esa terrible Vulpix había descubierto el secreto! Seguramente vendría a armar un escándalo, a intentar poner todo en orden y decirle al Raichu que se metiera inmediatamente a la casa, mientras trataría de intimidar a los extraños, ahora que sabía cómo manejar el fuego. ¡Malvada Vulpix! A veces se sentía la dueña de la casa.
                Sin embargo, no todo sucedió tal y como lo había pensado en un principio, o mejor dicho, sucedió exactamente lo contrario. No llegó amenazante, ni burda ni ofensiva como es su carácter normal, sino que esta vez parecía bastante confundida. Además, a mi parecer, se veía bastante somnolienta, o algo así, porque no parecía muy fuerte en ese momento.
                De primer momento, yo intenté ocultar el secreto de Fyrus, pero luego él mismo lo reveló, diciendo que quería que ella supiera todo al respecto. ¡Y a mí ni siquiera me cuenta!
                Después resultó que estos pokémon del bosque venían con la misión secreta de rescatarlo de sus “captores”, entre otras locuras que me hicieron ver muy singulares a este grupo de amigos suyos.

                —Entonces… ¿éstos son tus amigos? ¿Éstos planean secuestrarte y llevarte de vuelta al bosque? —preguntó Marriot, con cierta burla en su tono de voz.
                El Scyther se aproximó un paso, mientras que uno de los Pikachus juntaba, distraídamente, una piedrecilla de colores del jardín.
                —¿Cuál es tu problema, pequeño pokémon? ¿De nosotros te vienes a burlar? —dijo el primero, adelantando sus navajas que tenía en los brazos.
                —No me hables en tono amenazante —se defendió la Vulpix.
                —Cálmense, cálmense ambos. No hay por qué pelear, y menos ahora —terció Fyrus de manera oportuna—. Me interesa más que todos se conozcan, aunque quizá en estos momentos ya no tenga mucho caso.
                —Fyrus, no me digas que es real esa idea tuya. Vamos, sabes que es absurdo esto. ¿Cómo estos cinco pokémon te van a llevar de vuelta al bosque? Estás desvariando, será mejor que regreses a la casa. Y ustedes, ustedes seguro que están locos, y están contagiándole ya la locura a Fyrus.
                Ahora fue la Dustox quien se interpuso entre Fyrus, Marriot y el Scyther.
                —No sé quién seas, pero será mejor que te retires ahora. Nada nos va a detener ahora que hemos venido desde muy lejos, y si hemos de luchar contra todos los habitantes de esta casa para liberar a Fyrus, no dudes que lo haremos. Será mejor que no muestres oposición, porque somos más y seguro que te iría mal.
                Fyrus parecía angustiado y molesto por el intercambio de amenazas.
                —Mooth, estás confundida. Y tú, Marriot, cálmate, no se pongan así. No quiero que nadie pelee, por favor. Sólo necesito que entiendas que debo irme ya al bosque, debo irme con ellos… que es lo que más deseo. Te pido que no le digas a nadie, así como lo prometiste. ¡Por favor, ayúdame!
                Marriot bajó la cabeza un poco al cabo de unos segundos.
                —Perdón —murmuró.
                —Está bien —contestó también quedamente Fyrus, mientras le pasaba una mano por sus mechones de pelo—. Te voy a extrañar mucho.
                Todos contemplábamos ahora la escena que se estaba desarrollando entre el Raichu y la Vulpix. Al principio, ella no dijo nada, ni siquiera elevó su mirada, pero poco tiempo después, alzó su rostro, titubeante, y luego balbuceó.
                —No te vayas…
                El Raichu la miró con calidez.
                —Es necesario. Ahora… debo devolverles el favor a mis viejos amigos.
                —Por favor… —insistió ella.
                Confieso que nunca la había visto así. Su espíritu de hierro nunca había demostrado ternura en sus palabras.
                —Anda, no me dejes, no quiero que te vayas —dijo Marriot—. Eres mi mejor amigo.
                Si esas palabras me hicieron un nudo en la garganta, no puedo imaginar el efecto que le causó al pobre Raichu.
                El caso es que hasta el Scyther grosero guardó silencio, respetando la situación. Nadie articulaba palabra, pero Marriot no se daba cuenta que era el centro de atención de muchas miradas.
                —Sabes que tú también. De ti he aprendido muchísimas cosas, y pasamos un par de gratísimos momentos. La verdad es que nunca te voy a olvidar, siempre te tendré presente, te lo prometo. Pero ahora… ahora debo partir. Recuerda que yo no pertenezco a este lugar, sino al bosque, y a él debo volver. Es el destino, es la naturaleza —contestó Fyrus.
                —Pero yo… yo… —dijo enseguida ella, callándose después. Al cabo de un rato continuó, con voz quebrada —Yo… ¿yo que voy a hacer ahora sin ti?
                El Raichu volvió a acercarse a ella.
                —No tienes por qué preocuparte, Marriot. Te quedan amigos que te quieren mucho. Tienes a Midnight; sabes que esa pequeña vale oro. ¡Y mira quién más está con nosotros! Tienes también al Meowth, que es un excelente amigo. También podrías comenzar a amistarte con Rosy… ¿ya ves? Ambos tenemos una gran vida por delante junto a extraordinarios amigos… sólo que por caminos separados.
                Marriot asintió, al fin, resignada. Seguramente debería dejar ir a Fyrus sin más. Se acostó en un pedazo de tierra seca bajo un árbol para reflexionar sobre lo que estaba ocurriendo, mientras volvían los murmullos entre los amigos del Raichu. Éste también aprovechó para acercarse a mí y dedicarme unas últimas palabras antes de irse.
                —Meowth, a ti tampoco te voy a olvidar aunque me vaya lejos. Eres un gran pokémon con un espíritu libre y soñador. De verdad, te considero como un amigo bastante apreciable. Fue una suerte que nuestras vidas se hayan cruzado y habernos topado para conocernos.
                —Lo mismo pienso de ti, Fyrus —le dije, intentando mantener el mismo tono—. Te deseo muchísimo éxito a dondequiera que vayas. Sé que una gran vida te espera por delante, así que intenta aprovecharla al máximo. Y si algún día llegas a volver a la ciudad, no olvides visitarnos, que aquí estaremos para recibirte. Seguro que a los amos también les daría infinito gusto volver a verte.
                —Gracias, Meowth —contestó enseguida, sonriendo—. Por favor, dile a la pequeña Midnight que la voy a extrañar muchísimo.
                —Pierde cuidado, se lo diré —afirmé.
                —Dile que es una gran Eevee y que espero que algún día se realice su sueño de ser una hermosa Umbreon, o una poderosa Flareon. Qué gusto me daría si se pudiera superar de esa forma.
                —Claro que sí, yo le comunicaré tus palabras.
                —Cuida mucho su amistad —me dijo más bajo—. Espero que sean buenos compañeros.
                —Lo seremos… y a ti, que te vaya muy bien —le dije de todo corazón.


                Fyrus se alistaba para irse. Ya comenzaba a pedir explicaciones a sus compañeros que lo habrían de acompañar durante el largo viaje, y él aún seguía preguntándose cómo harían para recorrer esa distancia enorme que había entre las regiones cálidas del bosque y el clima glaciar de la ciudad. Seguramente estaría muy lejos su destino.
                Pero antes de que pudiera decir algo más, Marriot intervino desde el fondo.
                —Fyrus, espera.
                El Raichu y sus amigos voltearon a verla.
                —Por favor, muchachos, ¿habría lugar para una pokémon más en su viaje?
                Me recorrió un estremecimiento nervioso. ¿Marriot pensaba en abandonarnos también para irse al bosque? ¡Qué gran locura!
                El Scyther ladeó la cabeza.
                —¿Qué quieres decir?
                —Quiero ir con ustedes al bosque —respondió con sencillez.
                —Imposible —resolvió al instante el Scyther.
                —¿Por qué? —inquirió Marriot.
                El gran bicho tomó aire para explicar brevemente.
                —Porque ninguno de los de tu especie es bienvenido en nuestro bosque.
                Marriot volvió la cabeza hacia donde estaba Fyrus, el cual la veía atentamente sin decidirse a decir nada.
                —¡Por favor! —insistió—. ¡No los molestaré en nada durante el viaje, se los juro! Y… y… ¡y ayudaré mucho en el bosque!
                —Marriot… ¡me encantaría que vinieras conmigo! ¿De verdad estás dispuesta? —preguntó Fyrus.
                —¡Claro! No deseo otra cosa que ir al bosque, al lugar que durante toda mi vida he soñado. ¡Los bosques son tan hermosos! Y yo… ¡yo quiero ir a éste!
                —Te repito que es imposible —contestó más tajante el Scyther.
                —Por favor, no sean tan crueles… díganme por qué no pueden aceptarme en su comunidad —insistió con tenacidad la pokémon de fuego.
                —Mi abuelo es el jefe de la comarca —explicó el Bulbasaur—. Y desde siempre, en todas las generaciones pasadas de Venusaur, se ha negado rotundamente la entrada a todo pokémon de fuego a nuestras tierras verdes, a raíz de todo el mal que han causado estas criaturas en general.
                —Pero yo… yo soy muy calmadita. Les juro que no haré nada de daño. Ni siquiera puedo controlar bien mi poder de fuego. Además, yo misma hablaré con ese Venusaur para que me acepte. Debo convencerlo de que no todos los pokémon de fuego causan daños a su sociedad.
                —Yo también hablaré con él —se apresuró a complementar Fyrus—. Tú debes ser bienvenida en el bosque.
                —Pero… —balbuceó el Scyther.
                —Nada se perderá con intentarlo, supongo —interrumpió el Bulbasaur—. Amiga, puedes venir con nosotros, si así lo deseas.
                —¡Gracias, muchísimas gracias! —exclamó, estallando en júbilo—. Estoy eternamente agradecida por haberme aceptado. De verdad, no sé qué decir.
                Y corrió hacia el grupo de viajeros.
                —Mi nombre es Marriot —les anunció.
                —Yo soy Ruz, mucho gusto —comenzó el Bulbasaur.
                —Mi nombre es Lyra, y mi hermano es Don —se apresuró a presentar la Pikachu.
                —¡Qué agradables son en realidad todos ustedes! —decía alegremente Marriot.
                —Bueno, ahora sí ha llegado la hora de la partida —comentó Fyrus con un poco de tristeza.
                —Extrañaré mucho esta casa, de la que tengo tantos recuerdos —dijo, triste, la Vulpix—. ¡Pero ya no deseo estar más aquí! Estos humanos me mantuvieron engañada durante tanto tiempo… ¡y yo ciega! Menos mal que ya me he librado de Emily. ¡Y lo de Rey! ¡Ya no tendré que vivir angustiada, huyendo de un maldito pokémon que quería deshacerse de mí a toda costa!
                Luego depositó su mirada en el rostro de Fyrus.
                —Y todo te lo debo a ti. Fue una suerte haberte conocido. Si nunca hubieras llegado a esta casa, nada hubiera cambiado y seguiría sufriendo ahí.
                —Y gracias a que yo te conocí, han cambiado tantas cosas en mi forma de pensar… Ahora me doy cuenta de que estaba equivocado en mi creencia sobre los humanos. ¡Muchos son tan buenos! Y gracias a ti, he vivido una experiencia inolvidable en la ciudad.
                Marriot volvió a sonreír y justo después me miró.
                —Meowth, ¡saluda mucho a Midnight de mi parte! ¡Dile que la quiero mucho, y que espero que podamos volver a vernos pronto!
                —Pierde cuidado, le diré —contesté.
                —Y no sólo eso… —dijo, acercándoseme lentamente—. Dile que yo tengo mucha fe en ella, que es una gran Eevee, y que espero que sea muy feliz. Para mí, ella fue como mi hermanita menor. Dile que no esté triste, porque seguramente algún día volveremos a vernos nuevamente.
                Asentí.
                —¡Así será! —aseguré con convicción. Todos esos mensajes, seguramente se los diría por la mañana.
                —Entonces… hasta pronto, Meowth.
                Corrió hacia donde estaba el grupo de viajeros. En él, Fyrus aún se despedía de mí agitando su mano. Luego, comenzaron a caminar en dirección a la puerta de hierro; unos volaron por encima de ella, otros se arrastraron por debajo y otros, con menos dificultades, la atravesaron por en medio de los barrotes.
                Así, tomaron rumbo hacia la derecha, del lado de la calle. Yo corrí a pegarme a la reja que circundaba el jardín, para revisar hasta dónde darían vuelta por la esquina.
                Giraron enseguida, lentamente, perdiéndose detrás de un grandísimo edificio gris.
                Dejaron sus huellas impresas en la nieve.
                Ésa fue la última vez que los vi.




                A la mañana siguiente, desperté en una habitación clara con hambre y muy pocas ganas de moverme. Sin embargo, era tarde, a juzgar por el Sol que ya se levantaba por todo lo alto del cielo. ¡Rayos! Debía haber actividad en la planta baja; quizá los amos ya habían terminado de comer… y yo ahí, durmiendo aún.
                ¿En dónde estaba? Parecía la habitación de los dueños de la casa, justo en donde estuve cuando la buena mujer me llevó al resto de la familia, presentando mi formal adopción.
                Al mirar alrededor, noté que dicha habitación era muy bonita; nunca había visto algo así desde que tengo memoria. Antes, cuando vagaba por las calles, me gustaba asomarme a todas las casas para ver el estilo de vida de los humanos, porque cada uno vivía de diferente manera. Algunas casitas eran de madera y otras, más seguras, de concreto. El aspecto de la gente que residía en ellas también variaba, dependiendo del tipo de casa. Las más bonitas también guardaban a personas de buen ver.
                Y aunque llegué a descubrir viviendas que contaban hasta con chimenea, realmente nunca había visto una como ésta. Era sencillamente excepcional. Por eso me hechizó desde la primera vez que la vi, queriendo a toda costa entrar en ella, como quien se pone un objetivo que desea cumplirlo. Nunca entraba a las casas, a pesar de que muchas veces me imaginé dentro de ellas, al calor de una fogatita en la chimenea, jugando bajo una silla con alguna bola de estambre que frecuentemente ocupan los humanos para elaborar sus ropas.

                ¡Oh! Pero ahora debía encontrarme con Midnight para cumplir los encargos que me habían confiado Fyrus y Marriot. ¿En dónde estaría esta pequeña Eevee? Seguramente ya se había dado cuenta de la ausencia de su amiga Vulpix, así como del Raichu. Yo solamente necesitaba explicarle lo que había entendido por la noche, diciéndole que, de repente, ambos habían abandonado la casa para emprender ruta hacia un bosque lejano, dejándome dicho que me despidiera por ellos. ¡Qué gran locura! ¡Nunca me creerá si le digo eso!
                En fin, que estaba pensando qué tonterías iba a decirle a mi amiga, cuando de repente me asusté al escuchar unas pisadas cercanas que se aproximaban cada vez más a la entrada de la estancia. Seguro que eran los humanos. Pero… no se escuchaban como las pisadas de las personas, sino que eran unos sonidos muy sutiles y gráciles.
                ¡Claro, no estaba solo! ¿Cómo se me ocurría que lo estaría?
                El susto cesó por un momento, pero sólo para arreciar con mayor ímpetu.
                El que entraba, una figura elegante y blanca, me llenó de terror con su simple presencia.
                ¡Era ese Persian de nuevo! El mismo que había descubierto cuando recién llegué y que me miró de forma tan amenazante. Lógicamente, al entrar, descubrió mi figura y enseguida se dio cuenta de quién era. Me miró por un espacio prolongado con esos ojos aterrorizantes.
                —Hola —le dije, en un intento por suavizar la escena.
                Él no me respondió, sino que volteó la cabeza groseramente y continuó andando hacia donde supuse que era su cama.
                —¿Ahora voy a tener que compartir esta recámara contigo? Es ridículo —me dijo de pronto, sin voltear a verme.
                —Así parece ser —contesté un poco apenado, porque supe enseguida que le molestaba el hecho.
                —Qué idiotas son los amos. ¿Por qué no me dan un cuarto privado? Odio compartirlo, y más con pokémon de clase tan baja como tú —continuó murmurando.
                —No te preocupes, te juro que no voy a molestarte en lo absoluto.
                —¡Me molestas con tu simple presencia! —exclamó el Persian.
                Tragué saliva. No parecía un pokémon muy social, aunque quise aparentar que no me infundía miedo. Al contrario, como deseaba ambientarme al lugar y no llevarme mal con nadie, quise continuar con la plática. Quizá podría ablandarlo un poco.
                —¿Cómo te llamas? —pregunté.
                —No te compete —respondió el muy zafio—. No mereces saber mi nombre.
                Lo miré desde mi lugar. El Persian aún no volteaba a verme, sino que se limitaba a quedarse quieto en su gran cama roja.
                —Me agradan los Persian —comenté—. ¿Será porque soy un Meowth?
                Al fin, giró su rostro para verme con más claridad. Sus ojos chispeaban.
                —Eres demasiado pretencioso como para intentar amistar conmigo. No mereces ser mi amigo, y yo no puedo rebajarme a tu altura para serlo también. ¡Cállate y déjame en paz, o verás que soy capaz de cerrarte la boca!
                —No debes hablar de esa manera —observé, un poco contrariado por sus horribles modales—. Además, no tienes por qué rebajarte, si ambos vivimos en la misma casa y gozamos de los mismos derechos con los amos.
                El Persian se incorporó de súbito, como a quien le ha molestado algo de forma especial.
                —¡Miserable Meowth! —gritó con tono horrible—. ¡Tienes la desfachatez de decir que tú y yo somos iguales! ¡Enano tonto! ¿No te das cuenta? Yo soy un Persian de la clase alta, el fiel acompañante de uno de los hombres más ricos de la ciudad… y tú, en cambio, no eres más que un felino sucio y asqueroso que ha venido de las callejuelas de la ciudad para robar en la casa, y que, por suerte para ti, has agradado a los amos de forma extraña.
                —Pero ahora pertenezco a esta familia, ya no soy un Meowth callejero —me defendí—. Además, yo no vengo de las callejuelas de la ciudad.
                —No mientas. Sólo eres otro de esos miserables ladrones que entran para hurtar todo lo que pueden de la cocina. Tú has corrido con suerte. Tu llegada no se compara con la mía. A mí me adoptaron desde el más fino criadero del país. ¿Y tú?
                —Yo vengo del barrio, no de la ciudad —contesté.
                —¿Del barrio? ¡Mientes! El barrio está muy lejos de aquí. Vaya que además de sucio e indigno, tengo un compañero mentiroso.
                —¿Por qué no me crees? —pregunté con curiosidad. Era extraño.
                —¿Quién te ha traído hasta acá? —se interesó el Persian.
                —Nadie. He sido yo, quien se aburrió de los callejones apestosos del barrio y de los malos tratos de ciertos Sneasel, y he venido a la ciudad a intentar dejar todo atrás y renovar mi vida.
                Él se quedó pensando unos instantes.
                —Ya basta. No me hables más. Te lo advierto.
                Y volvió a echarse en su cama con autoritarismo, sin voltear a verme. Sin embargo, yo continué insistiendo. Podía ser un mal Persian, grosero y tosco, pero al fin, era la evolución de un Meowth como yo… lo que sería dentro de algún tiempo.
                —¿Cómo evolucionaste a Persian? —pregunté.
                —Ya te dije que no me hables —respondió, sin volver la vista.
                —Pero… quiero saber, porque yo algún día seré como tú. Admiro mucho a los Persian.
                —Eso es, lo único que te queda es admirarme, porque nada más podrás lograr para estar a mi altura. Admírame, y cállate.
                —Por favor, ¿cómo se logra evolucionar a Persian?
                —Bueno, ¡ya cállate de una vez, enano! —explotó—. ¿Vas a seguir fastidiándome toda la tarde! ¡Maldición! Ya no quiero seguir escuchándote, y no te recomiendo que me conozcas enojado. Si continúas molestando, voy a arrancarte la lengua. Si tanto te interesa saber cómo llegar a un Persian, ¿por qué diablos no le preguntaste nunca a tus padres, tonto?
                —Porque no tengo padres… nunca los conocí. Sólo he vivido así desde que recuerdo.
                Volteó a verme, ahora con un poco de curiosidad.
                —¿Eso es cierto?
                —Sí. Desde pequeño tuve que arreglármelas solo en los terribles callejones del barrio; seguro que mis padres murieron cuando nací… o quizá me abandonaron. El caso es que nunca los conocí, así que ignoro mi origen. Mira, ni siquiera tengo nombre. Nadie me bautizó nunca, así que todos me llaman Meowth. Me pesa bastante no tener conocimiento ni de mis padres.
                Él gruñó ligeramente, y luego, como si no me hablara, dijo con voz lejana.
                —Ese barrio del que hablas es de lo más sucio. Sobre todo en la parte norte, es asqueroso.
                —¡Oh! Pero, ¿tú has estado ahí? —pregunté, con renovado interés.
                —No, ¡no! Pero… me han contado —fue su respuesta, un tanto titubeante—. Yo no saldría de esta ciudad para ir a ensuciarme a tu asqueroso barrio.
                —Dime, por favor, ¿qué te han contado de él?
                El Persian agitó la cabeza hacia los lados rápidamente, luego me miró con fijeza.
                —Lo que te dije, ¿qué te importa? Sólo sé que es un barrio muy bajo, en donde vive la clase más baja de la sociedad. Sobre todo en la parte del sur, en donde abundan los Sneasel y les roban cosas a los pokémon estúpidos como tú.
                —Así es. Esos Sneasel son terribles.
                —Sobre todo Bukes, su líder. Tiene fama de asesino.
                De repente, como si estuviera ahogando sus propias palabras, se calló de súbito y no pudo evitar llevarse una garra a la boca, en señal de que estuvo hablando de más. Yo me extrañé bastante, por mi parte, pues poco esperaba que conociera a ese tipo de criaturas. ¿También éste tenía relación con los Sneasel?
                —¿Cómo sabes eso? —le pregunté.
                —Ya te dije que me han contado —contestó un poco más inseguro, con un ligero temblor en la voz.
                —¡Dime quién te ha contado!
                El Persian se quedó pensando largo rato, quizá intentando inventar alguna mentira, pero como no se le ocurría ninguna, no tuvo más remedio que confesar lo que desde hacía rato ya venía imaginándome ligeramente.
                —Está bien, tú ganas. Sí, sí he estado en ese barrio de donde tú provienes. ¿Y qué?
                —¿Tú, en el barrio?
                —Cállate, no me preguntes más. Déjame en paz, no me hagas seguir hablando.
                —¡Pero quiero saber qué relación tienes con mi barrio! A lo mejor nos llegamos a conocer y yo ni me acuerdo.
                —No… yo estuve en el barrio hace mucho, antes de que me adoptaran…
                Yo lo miré sorprendido.
                —¡Dijiste que te habían comprado del más fino criadero del país!
                El Persian se turbó de una manera increíble; había logrado hacer caer a ese tirano regañón en una clara contradicción de la que ahora no podía escaparse. ¡Ja!
                —Meowth, cállate de una buena vez. No quiero… —comenzó a decir, y luego, cambió el tono drásticamente—. ¡Te juro que si mis palabras salen de aquí y llegas a contárselas a los demás, no voy a tener piedad en destriparte!
                —Saldré con el chisme, si no terminas de contarme —dije, sonriendo—, e iré a contar mil mentiras más sobre ti.
                Él me rugió con profundidad, sonoramente, como si quisiera intimidarme exponiendo sus filosos colmillos; pero yo sabía que no podía hacerme nada en esos momentos. Los amos estaban cerca, y todos se darían cuenta de su ataque.
                Hasta que se calmó un poco, fue cuando tuvo que darse por vencido.
                —Si te cuento, es porque eres un Meowth, y aunque eres muy desagradable y estúpido, tengo cierta afinidad a los de tu especie. Pero en realidad sólo es eso. También vengo del barrio, como tú, y me adoptaron de una forma parecida. Es falso lo de los criaderos. ¿Ahora estás feliz? Sólo con que me entere que Marriot o alguien más lo sabe, y te voy a colgar del pararrayos que está en el tejado.
                —No te preocupes por eso —le aseguré, muy interesado en la plática—. Pero dime, ¿de qué parte del barrio vienes?
                —Hmm… ya te dije que del Sur.
                El Persian bajó la mirada, con una humildad que nunca había visto en él. Ahora ya no debía aparentar nada frente a mí. Ambos veníamos del mismo lugar.
                —Lo que más me dolió fue cuando me separaron de esta Persian —continuó diciendo—. Los humanos me dieron captura y no tuve ni oportunidad de despedirme de ella, quien fue la única criatura razonable que he conocido en mi vida. Era maravillosa. Pero bueno, esos humanos lo que hicieron fue capturarme, me llevaron a una tienda pokémon y ahí me adquirió el señor Maillard, hace ya unos tres años. Supongo que me eligieron por mi llamativa belleza.
                —No había muchos Persian o Meowth por esos rumbos en ese entonces, ¿o sí?
                —No. Ella y yo prácticamente éramos los únicos que habitábamos esas calles. Creo que había más Meowth, pero sobre todo del lado Oeste del barrio. Nosotros estábamos, como te dije, hacia el Sur.
                —¿Por donde está el Gran Reloj? —pregunté, esperanzado de que conociera los mismos lugares que yo.
                —En efecto. ¡Has acertado! —exclamó sorprendido—. Justo debajo del Gran Reloj es donde pasábamos la mayor parte de nuestros días. ¿Sabes algo?
                Yo estaba casi sin habla.
                —¿Qué?
                —También como tú me tocó lidiar con molestos Sneasel. Conozco muy bien a todos ellos, en especial a su líder, Bukes. Un día lo tuve contra la pared y mis zarpas… era Sneasel muerto… de no ser por sus molestos amigos, que lo salvaron de su final fatal. Entre todos me atacaron, y no tuve más remedio que dejarlo libre. Pero eso sí, cobre víctimas entre ellos. A mí nunca me han intimidado esos asquerosos.
                Intenté remojar mi boca, pero mi lengua estaba seca, y me recorría un sudor frío mi cuerpo.
                —Sobre todo, luchaba para ganarme a esta Persian de la que te comento —continuaba hablando de sus anécdotas mi interlocutor—. Pobre, estaba esperando una cría de Meowth cuando la dejé… o cuando me hicieron dejarla, mejor dicho.
                Sentí que mis ojos chispeaban de alegría o de desconcierto, no supe definir exactamente mi sentimiento, pero sí me recorrió un temblor extraño mientras experimentaba un nerviosismo difícil de describir.
                —¿Cuál dices que es tu nombre?
                —Mi nombre es Rey —contestó de un modo ya más accesible, ahora que me había ganado su confianza y que había permitido que se desahogara de toda su historia oculta.
                —Oye, Rey —comencé, con un revoloteo en el estómago—, ¿y no se te ha ocurrido que quizá yo sea…?
                —¿Que tú seas qué? No comprendo a qué te refieres.
                —¿…que yo sea aquél hijo de esa Persian de la que me comentabas? —proseguí, con el corazón en la garganta. Lo único que esperaba era que no reaccionara para mal ante mis atrevidas conjeturas.
                —¿De mi Persian? —preguntó—. ¡Imposible! Si no… serías también hijo mío. Y eso es simplemente imposible.
                —¿Por qué? Mira… todo coincide. Por favor, permíteme que te explique. Tú vienes del barrio, igual que yo… exactamente de los callejones aledaños al Gran Reloj, justo donde yo pasé toda mi vida. Y nunca te conocí, puesto que cuando nací, ya te habían dado captura. Además, ambos sabemos que no hay muchos de nuestra especie habitando el lado Sur de nuestro barrio. No hay muchas posibilidades de que haya sido concebido por otra pareja de Persian, siendo que tú mismo aceptas que no había otra más que ustedes.
                Rey abrió mucho los ojos y se quedó reflexionando por largo rato acerca de mis opiniones. No se molestó; quizá ni siquiera le dio lugar a ese sentimiento debido a lo sorprendido que estaba de que esto haya podido ser real.
                —¿Y tú no conocías a otros Meowth por ahí? —me preguntó, con un hilo de voz, al cabo de cierto tiempo.
                —No… —contesté, sin poder contener el temblor de mi voz—. No, yo era el único Meowth que vagaba por esos callejones.
                —Y tú… —dijo, casi para sí—, tú… tienes más o menos esa edad… ¡Casi tres años van desde mi captura!
                —¡Pues casi tres años son los que tengo! —exclamé, incrédulo.
                —¡Entonces es verdad…! —terminó soltando, antes de que se le fuera la voz por completo.
                Ambos estábamos de frente; Rey con una postura increíblemente atenta y abierta. Se le había quitado toda la pereza, pero sobre todo, la vanidad y el orgullo con el que había entrado a la habitación y ahora, parecía que nada más en el mundo importaba, sólo nuestro misterioso asunto.
                Yo sentía como si mi corazón estuviera recorriendo todo mi cuerpo a una velocidad vertiginosa. Tenía la boca abierta y juro que no la podía cerrar.
                —¡Al fin! —exclamé, casi sin pensarlo—. ¡Entonces, al fin te he encontrado! ¡Tú, no hay duda, tú eres mi padre!
                —¡Y tú, joven Meowth… tú eres mi auténtico hijo, mi único hijo, la criatura de mi querida Persian…! ¡Meowth, no puedo creerlo! ¡No, aún no puedo…!
                —¡El destino es grande! —le contesté, efusivamente—. ¡Y nos ha reunido aquí para que al fin pudiera conocerte! Rey… Padre mío, ¡te he buscado toda una vida, y aquí te encuentro, de la forma más inusual que haya podido imaginar!
                Él me miraba como si yo fuera un auténtico fantasma.
                —No sé qué decir, Meowth, perdón —contestó, parco como siempre.
                —No digas nada, por favor… padre —le dije, muy seguro de sí mismo, y no aguanté más para correr a abrazarlo con todas mis fuerzas, como si tuviera el completo conocimiento de que él, en efecto, era el Persian que había estado buscando—. Dime… ¿me aceptarías como tu hijo?
                Noté que tenía un nudo en la garganta, al igual que yo.
                —¡Claro, Meowth! ¡No renunciaría a ti por nada del mundo! Por los dioses… ¡esto es un milagro! —exclamó con sincero entusiasmo, y casi sin querer, me correspondió el abrazo.
                Cerré los ojos, extasiado ante lo que estaba sucediendo. ¡Estaba tan poco preparado para enfrentar esta escena! Pero… ¡pero todo estaba saliendo bien!
                —Sí, es un milagro de los dioses —me continuaba diciendo, ahora en un murmullo—. Jamás pensé que encontraría a aquella criatura que mi querida Persian estaba esperando en esos tiempos… ¡y mírate, mírate nada más! ¡Eres tú, mi querido Meowth!
                —Padre mío, si esto es real, estoy tan orgulloso de pertenecer a tu linaje…
                —Tienes mi sangre, mi sangre fuerte y altiva. Verdaderamente eres mi hijo, no hay duda. ¡Serás un gran Persian, con tan sólo ver tu sólida constitución de Meowth lo puedo predecir!
                Y luego no dije nada a esto, sino que continué con mis ojos muy cerrados, intentando no pensar en otra cosa que no fuera el gozo de pensar que ahora tenía a alguien en el mundo a quien llamar padre, lo que se me hacía rarísimo. ¡Había alguien como yo! ¡Ya no me sentía tan solo en el mundo!
                —Perdón por el trato que te di hace un momento —murmuró—. Perdón, pero yo no sabía…
                —Tranquilo, no te preocupes —le aseguré, con un ademán de sincero afecto—. Yo te comprendo. Pero intentemos… no ser tan altivos de vez en cuando. Eres fuerte, padre, pero no debes imponerte de esa forma ante los que tienen marcada debilidad.
                —Vas a ser un gran Persian, sincero y de gran corazón —me dijo—. Creo que tengo mucho que aprender de ti. ¡Qué orgulloso estoy de que mi único familiar que me queda en este mundo sea así de maravilloso! ¡Soy muy afortunado!
                —Lo somos, padre, lo somos. Nada me causa más satisfacción que verme como el único hijo del gran Rey, el Persian del señor Maillard.
                Él sonrió suavemente y se limitó a mirarme con ternura, como quien mira a un bebé recién nacido. Verdaderamente, creo que a partir de ese momento, su corazón se había ablandado de una forma notable. Ahora que contaba conmigo, su comportamiento por demás altivo y arrogante ya no volvería a ser el mismo de antes. Y me lo confirmó aún más cuando siguió diciendo.
                —Meowth, hijo, yo te prometo que a partir de ahora, cambiaré mis malos hábitos por ti. Sé que a veces he actuado mal con los humanos y los pokémon que me rodean, incluso hasta contigo, y la verdad… quiero remediarlo, y hasta compensarlo, y créeme que lo haré por ti. No ignoro que es una mala conducta, así que no quiero ponerte ejemplos que no sean buenos. Tienes un corazón de oro, como no había notado en nadie más que en mi Persian, tu madre. Por eso, es mi deber cuidarte y darte una buena educación, como lo hacen los padres responsables y comprometidos con sus hijos. Yo he llevado… una vida llena de haraganería, y creo que es el momento de cambiar. Después de todo, por algo has llegado a mi vida, ¿o no? Por algo nos hemos reunido, porque existe algo que es necesario que cambie en nuestras vidas. Yo creo bastante en el destino, y el día de hoy me he llevado esta gratísima sorpresa, ¡imagínate nada más, yo, que ya me había rendido de buscar algún familiar perdido, encuentro uno en un día tan común y corriente! Pero ya se acabó; a partir de ahora seré otro Persian, seré un Rey completamente distinto, y que todo sea por tu bien. Procuremos ser los mejores Persian y Meowth de todos, ¿está bien?
                —Es una gran decisión, te felicito enormemente, y créeme que yo haré lo mismo. Quisiera comprometerme conmigo mismo así como lo haces tú. Ahora, ¡quién lo diría!, empezaremos una nueva vida… juntos, en esta casa.
                Ambos nos sonreímos mutuamente, como quienes hacen un acuerdo tácito, mudo, pero totalmente entendible.
                —Una pregunta —dije al cabo de ello—. ¿Ahora sí podré tener un nombre propio? Estoy cansado de que me llamen Meowth.
                —¡Claro que sí, y no sólo eso, te mereces el nombre más digno del mundo!
                —Gracias… pero supongo que el nombre me lo colocarán los amos —dije, un poco desanimado. Aborrecía el nombre de “Marriot”, y deseé que no me pusieran otro así de ridículo y chocante.
                —¡De ninguna manera! —contestó Rey, muy decidido—. El nombre te lo coloco yo, puesto que eres mi hijo.
                —¿En serio? ¿Y cuál será? ¿Ya tienes pensado cómo podrías bautizarme?
                —Hmmm… creo que se me ocurre un nombre muy bueno —dijo, sonriendo.
                —¡Dímelo, por favor!
                —Espera. Vamos a comunicarles a los humanos todo, incluyendo el nombre que he pensado.
                Así, salimos de la habitación ambos, entre risas y buen humor.




                Una vez que llegamos a la sala de estar, sorprendimos a toda la familia que estaba ahí reunida, en la mesa bonita que me había llamado la atención, junto al delicado fuego que ardía en la chimenea. Era un día frío.

                —¡Miren, quién lo diría! —exclamó el señor Maillard—. ¡Rey y el Meowth ya se llevan bien!
                —Es extraño —observó la señora—. Rey no suele hacer amigos así de fácil. El pobrecito siempre ha tenido dificultades para llevarse bien con los demás pokémon, y ellos lo excluyen de sus juegos.
                —Pues parece que tu Meowth sí le simpatizó —rió la pequeña Emily.
                La niña se nos acercó de pronto, sorprendida por el hecho que hasta a mí me hubiera parecido extraño, conociendo el humor poco agradable de mi padre.
                Rey le dijo algunas cosas que me hicieron sonreír, aunque no supe si de simpatía o de pena.
                —¿Qué? —exclamó ella al intentar descifrar las palabras de Rey.
                Éste continuó informándola de lo nuevo que había sucedido, esta vez de forma más pausada y lenta para que comprendiera.
                —¿Qué dices, Rey? —continuó preguntando Emily, incapaz de comprender el significado en sí.
                —¿Qué pasa, hija? —preguntó el señor Maillard desde la mesa, con ciertas sospechas—. ¿Qué te dicen? ¿Alcanzas a distinguir algún sonido traducible?
                —Sí… sí, casi todo, papá, pero la verdad, no entiendo a qué se refiere Rey con eso —contestó, incrédula.
                —Di lo que entiendas —sugirió él.
                —Dice que ha hallado en Meowth un hijo —le tradujo increíblemente la niña a su papá—. Y no lo dudo, mira cómo se han encariñado.
                —¿Un hijo? —preguntó Maillard.
                —Seguramente se refiere en un sentido subjetivo —opinó la señora—. Todos sabemos que Rey no tiene hijos, pero la llegada de este Meowth habrá significado algo muy importante para él. Quizás se ve reflejado en este pequeño de cierta manera, ¿no creen?
                —Supongo que sí… —contestó el señor, dubitativo—. Pero qué bueno. Todo lo que sea agradable para mi Rey, mejor para mí. Lo único que deseo es que sea feliz, y si se lleva bien con este pequeño Meowth, también habrá que consentirlo.
                —Espero que no comiencen llevándose mal cuando el Meowth evolucione a Persian —observó la señora.
                —No, no lo creo. Rey sabrá respetar su espacio para entonces. Además, ya se ve que son muy buenos amigos…
                —¡Esperen! —interrumpió Emily—. ¡Parece que hay algo más que Rey me quiere decir!
                —A ver, dínoslo —le dijo la señora.
                —Dice que… dice que… ¡Que ya tiene un nombre perfecto para el Meowth, ahora que está seguro que es su hijo!
                El señor Maillard rió, quizá por eso último.
                —Su hijo… —repitió con una sonrisa, como si no lo creyera todavía.
                —¿Rey le encontró un nombre al Meowth? Eso sí que es maravilloso —opinó la madre de Emily—. Así, me ahorró buscarle uno, porque no se me ocurría nada.
                —¿Qué nombre es? —preguntó su padre.
                Emily escuchó atentamente los ruidos que procedían del Persian.
                —En fin, ¿con qué nombre lo bautizaremos, pues? —inquirió su madre, algo inquieta.
                Si ella estaba inquieta, yo más, porque al fin iba a conocer mi nombre definitivo, como me llamarían de ahora en adelante por el resto de mi vida. ¡Qué emoción! ¿Qué se le habrá ocurrido a Rey, mi padre?
                —¡Príncipe! —exclamó, triunfal, Emily—. ¡Príncipe, dijo Rey! Dice que el nombre adecuado para su hijo Meowth debe ser Príncipe.
                —¡Guau! Vaya ocurrencias de este Persian —opinó el señor Maillard—. Bueno, Príncipe será un bonito nombre también. Si lo considera su hijo, viene muy acorde.
                —Totalmente de acuerdo. ¡Ahora mi pequeño Meowth se llamará Príncipe! —dijo la señora—. ¡Gracias, Rey!



                Después de una tertulia más o menos enfadosa con los humanos que estaban en la sala, me escurrí por entre las patas de la mesa para irme al segundo piso. Ya era bastante de ellos, ya estaba enfadado. ¡Una hora sin que me soltaran! Me hacían demasiadas preguntas, la mayoría de las cuales no respondía, así que al final me harté y me fui escaleras arriba sin que se percataran de ello en un principio. Después de todo, Rey era el centro de atracción en esos momentos.
                Apenas hube puesto un pie en el segundo piso, cuando me topé con Midnight. Tenía una expresión muy divertida en su rostro y parecía verme con suma alegría.
                —Así que Príncipe, ¿no? —me preguntó riendo—. Oh, hay que rendirle honores a nuestro nuevo Príncipe, ja, ja, ja.
                —No te burles. Me ha gustado mi nombre.
                —Querido Meowth, no te enojes, sólo estaba jugando, lo siento. A mí también me parece un nombre muy hermoso y digno de ti. Ya escuché todo desde aquí arriba, escondida, sin que nadie me viera. No entendí lo de que eras hijo de Rey.
                —¿Escuchaste todo?
                —Todo, todo. Sólo que no entendí esa parte, ¿a qué se referían con eso?
                —A lo que escuchaste. Sé que suena raro, pero he descubierto que Rey es mi padre.
                Ella sonrió ligeramente, como con ironía. Los ojos le brillaban de tal manera que se notaba que no me creía en absoluto; incluso parecía divertida.
                —Eso no puede ser. ¿Tanto te has encariñado con Rey? Ese Persian es una piedra en realidad, y no tiene caso que intentes caerle bien. Por favor, mejor déjalo en paz en vez de decirle a todo el mundo que descubriste que eres su hijo, cosa que es mentira. De esa forma nunca te lo ganarás; al contrario, echarás a perder todo.
                —¡Pero sí somos parientes! —le aseguré, y luego, me dispuse a contarle toda la historia, desde que entró en la habitación, que me miró con frialdad, pasando por que luego conversamos sobre el barrio y descubrimos al final nuestro indudable lazo sanguíneo.
                —¡No lo puedo creer! —opinó Midnight, temiendo tragarse una gran mentira.
                —Pero tú no te preocupes. Gracias a esto, las cosas van a cambiar de ahora en adelante porque, como ya te lo dije, él aseguró que nunca más volvería a ser como ha sido todo este tiempo.
                —Ojalá sea de esa forma. Nunca imaginé que Rey fuera a cambiar, y menos de manera tan repentina. Perdón, pero es tan arrogante que será difícil erradicarle ese carácter y esa forma de pensar.
                —Será así, te lo aseguro —le dije.
                Y luego, me sorprendió que una sombra cruzara detrás de ella.
                —¿Qué? —preguntó, cuando me vio que intentaba descubrir a quien había pasado.
                —Una sombra. Acabo de ver que alguien pasó por detrás de ti —dije sin miramientos.
                Avancé lentamente por el pasillo iluminado. No debía ser muy difícil encontrar a la criatura que se deslizó con rapidez frente a mi vista, y cuya figura no había distinguido bien.
                —¡Soy yo, Meowth! —exclamó la pequeña Rosy, saliendo tímidamente de su escondite.
                —¿Qué pasa? ¿Por qué te escondes? —le pregunté.
                La Skitty bajó el rostro, un poco asustada.
                —Estaba escuchando lo que decían ustedes. Lo siento, pero no pude evitarlo.
                —No te preocupes, Rosy —la tranquilizó Midnight, y luego propuso—. ¿Qué les parece si vamos a la recámara? Podremos platicar más cómodamente que aquí, en el pasillo. Además, ya no tengo ganas de seguir escuchando a estos humanos que están ahí abajo, por la escalera.
                Ambos aprobamos la idea.


                Al llegar a la recámara de la Eevee, me sorprendí con una presencia inesperada, que se hallaba sentada junto al amplio ventanal que abría una de las paredes. La luz del sol le caía directamente al rostro, el cual volteó hacia mí, mirándome con picardía.
                —¡Mako! —exclamé.
                —¡Meowth! O… quizás deba decir… ¡Príncipe! —rió.
                —¿Tú aquí todavía? —le pregunté con bastante sorpresa—. ¿Dónde habías estado? ¿Y los Sneasel?
                —Ya ves, amigo, ya ves —explicó con calma—. Desde ayer, he decidido mudarme y pasar el resto de mi vida aquí, que es precisamente donde nací. Gran decisión, ¿no? De hecho, en este lugar se vive muchísimo mejor que allá afuera, en la madriguera fría. La comida la encuentro de una manera más sencilla, todo será cuestión de bajar a la cocina, abrir el refrigerador y… ¡tarán! Tengo todo lo que necesito.
                —Mako —exclamé, molesto por su actitud—. Haznos el favor de largarte ahora mismo de esta casa. No te soporto, ¡largo!
                —Hey, hey, ¿qué te pasa, Meowthcito? ¿Ahora tú mandas aquí? No me iré bajo ninguna circunstancia, por todo lo que te expliqué apenas.
                —¿Sabes que por tus tontas ideas Midnight corrió un grandísimo riesgo ayer? —le reclamé furioso—. Tú trajiste a los Sneasel, ya lo sabemos. No tiene caso que lo niegues, porque ellos mismos fueron quienes declararon. ¡Tú eres su aliado! ¡Tú los trajiste aquí para que robaran y ellos… ellos nos pusieron en grandes aprietos, sobre todo a Midnight! No, no puedes estar aquí sólo porque quieres. Largo.
                —Ya no mantengo ninguna relación con los Sneasel —y añadió más bajo—. ¿Tú crees que vale la pena relacionarse con unos tontos como esos, que no pudieron llevarse ni una miserable piedrecilla? Estoy harto de todo esto. Es mucho trabajo y poca ganancia, como pude percibirlo ayer. Es por eso que dejé que se fueran, y no pienso volverles a hablar en toda la vida, no te preocupes, miedoso. De hecho, voy a dejar de dedicarme a ese tipo de cosas. Ya no lo necesito, como puedes comprender. Ahora, tengo todo lo que ocupo en esta casa, sin correr tantos riesgos y viviendo en esta casa bonita. No, Meowth, no me voy a ir; me quedaré aquí con ustedes. Y ni siquiera tienes nada que decir, no te voy a estorbar, porque no quiero que los amos me vean. Viviré escondido por los rincones de esta casa, saliendo solo para alimentarme, ¿para qué quiero pasar por el estúpido proceso de adopción? Yo soy libre, y odio a los humanos. No, que son capaces de volverme a aplastar entre la escoba y la puerta de salida.
                Yo lo escuchaba todo sin poderlo creer. ¿Cómo podía haber tanto cinismo en sus palabras?
                Apretando los puños de coraje, volteé a ver a mi compañera, que se hallaba a mi lado izquierdo.
                —¡Midnight! ¡Dile algo! —murmuré.
                —¿Qué quieres que le diga? Yo lo he perdonado ya, y lo he dejado vivir en nuestra casa. Quiero que seamos amigos.
                Cerré los ojos, incapaz de comprender y con la rabia brotándome del pecho a borbotones. ¿Ahora tendría que soportar a Mako con nosotros para toda la vida, sólo porque Midnight, la dulce Midnight, lo había consentido?
                Suspiré con pesar: definitivamente, estaba comenzando una nueva etapa de mi vida muy difícil de llevar.





                Al final, resultó que ni siquiera fue preciso darles el terrible mensaje de que nuestros dos amigos se fueron de la casa. No hubo necesidad, y todo gracias a Rosy. ¡Por los dioses, esa pequeña parece una espía, está en todo! Durante la noche, se había asomado por el ventanal anguloso de la recámara de Midnight, ¡y lo había escuchado todo!
                Ya para la mañana, la Eevee estaba muy bien informada de lo ocurrido, gracias a nuestra espía. Fue un gran alivio no tener que pasar por ese proceso tan difícil de decirle todo lo que había ocurrido. Sólo le relaté lo que me habían encargado ambos, que le dijera ciertas palabras especiales que le traspasé con fidelidad.
                —Qué bien por Fyrus —dijo tristemente—. Espero que encuentre la felicidad con sus viejos amigos y en su entorno conocido. En serio, quisiera que viviera feliz. Es un gran pokémon.
                —Ahora ha vuelto a donde pertenece —le comenté.
                —Sí, la ciudad no era precisamente el lugar en donde debía estar. Ahora, seguro que se desarrollará en su hermoso ambiente y será feliz. Se lo deseo de todo corazón.
                Se hizo un silencio, en el que ambos nos quedamos pensando en el afortunado pokémon.
                —Y Marriot —dijo, luego—. Ojalá que pronto pueda sanarse, tanto física como psicológicamente. Que el cambio de aires le sea para bien.
                —No lo dudo. He oído que todos los que van al bosque se recuperan de sus males. Además, Marriot no era una mala Vulpix. Sólo estaba un poco confundida y necesitaba algo de ayuda.
                —¡Por supuesto que no es mala! —exclamó Midnight, recalcando sus palabras; luego, con los ojos humedecidos, continuó—. Ella… era como mi hermana mayor. ¡Oh, la voy a extrañar tanto!
                Miró hacia el viejo suelo de madera, tachonado de clavos.
                —Marriot… —murmuró—. Espero que muy pronto halles la felicidad con tus amigos del bosque… y sabes que por más lejos que te vayas… estarás conmigo, siempre. Te tendré presente por la eternidad… Marriot, hermanita mía… Ojalá hubiera podido despedirme de ti…
                Su voz se le quebró y no quiso continuar hablando de melancolía y tristeza. No era para menos, ambos estábamos tristes por la partida de dos grandes compañeros que iban en busca de la dicha y la alegría.
                —Tranquila, Midnight, tranquila —murmuré, intentando calmarla.
                La pequeña Midnight me miró con los ojos llenos de lágrimas, y se lanzó hacia mí. Yo la abracé.
                —Ella no se ha ido —dije—. Continúa en tu corazón. Cuida de ese recuerdo, que nunca muera.
                —No morirá nunca en mí —me aseguró inmediatamente, con una convicción admirable.
                —Entonces está bien… mira, nosotros estamos juntos y no nos iremos.
                Ella no respondió inmediatamente a mi comentario, sino que se limitó a permanecer en mi abrazo. Yo no quería soltarla.
                —Ojalá todos tuviéramos amigos como los de Fyrus, que acuden desinteresadamente siempre que se requieran entre sí. Ésas son las amistades excelentes. Qué lástima que sea tan difícil encontrar amigos así.
                —Tú los tienes —le dije—. Al menos, aquí tienes a uno.
                Ella sonrió cariñosamente.
                —Sabes que tú también, Meowth, querido Príncipe Meowth.
                Durante toda la tarde, no me alejé de ella.



                Y bien, aquí culmina mi participación en la historia de nuestra curiosa conexión de destinos. No tengo nada más qué narrar. Por lo que sucedió, y por haberme encontrado con este afortunado Fyrus y esta fastuosa Marriot, ahora tengo un hogar hermoso en donde vivir, y he conocido a los mejores humanos del mundo. Pertenezco a una linda familia, como siempre lo soñé. Además, me he deshecho de mis malos hábitos y hasta de mis enemigos, de los que no creí nunca que acabaría. Y por si fuera poco, conocí a mi mejor amiga, Midnight. ¿Qué más le puedo pedir al destino, que me hizo unirme a estos singulares pokémon?
                ¡Soy feliz, gracias a ellos!

                Tengo una infinita gratitud a todos mis lectores, por tomarse el tiempo de conocer a un pequeño Meowth sin muchas cosas interesantes qué contar.

                Un profundo agradecimiento, amables lectores.


                ***PRÍNCIPE***[/spoiler:390db0n1]


                ¡Gracias!
                Les cuento que ya estoy corrigiendo todos los capítulos anteriores, error por error, todos los que me marcaron en sus comentarios y que yo, por falta de tiempo o a veces por flojera (lo reconozco), siempre aplazaba para después. Es necesario que cuando esta cosa sea una obra completa, esté sin ningún error, por eso me dediqué a leer uno por uno nuevamente y con minuciosidad. Gracias a todos los que han colaborado en esto, de marcarme las fallas (hasta estuve corrigiendo toooodos los guiones de diálogo, que Cony me dijo que así no se ponían xD. Gracias!).
                Quiero preguntarles también si están de acuerdo en un proyecto que se me viene ocurriendo. No sé si a alguno de ustedes les guste demasiado el fic, por eso necesito saber su opinión. Estoy dispuesto a hacer un especial de DV (un post cuando termine el capítulo 32), en donde anexaré todas mis opiniones respecto al fic, reseña, personajes... en fin, colocaré todo lo que fui pensando acerca de la historia, mis vivencias personales, confesaré cómo es que se me fue ocurriendo cada cosa, aparte de las preguntas que ustedes me quieran hacer, las cuales responderé ahí también.
                Lo haría más que nada por si alguno estuviera realmente interesado en este fic. Si no, pues no tendría caso xD
                Es todo por hoy, ¡gracias de nuevo!

                Saludos.


                Spoiler: 

                Comment


                • Re: Destinos Vinculados Cap. 30

                  buen capitulo , no me esperaba eso de Rey y Principe :shock: .
                  hace tiempo que leo tu fic , pero creo que es la 1a vez que lo comento , me gusta mucho =D> =D> , es bastante entretenido , mola, bueno creo que eso es todo.

                  Hasta otraaaa!








                  Water Tribe. Never4Get.















                  Comment


                  • Re: Destinos Vinculados Cap. 30

                    :awesome: Si le corriges todos los errores cuando te de la reevaluación final tendrás 25/25. Veamos qué dice este Meowth…

                    Jajaja, sin ofender, esa Vulpix me recuerda a Cony xDDD Y en este caso que chocó contra Roover más aun xD ¡Fue como una conversación entre ella y yo! Muy gracioso.

                    O:! Y Marriot y Fyrus parece una escena entre Cony y tú xDDD ¡Todo concuerda! Roover, o sea yo, tu camarada, tu escudero, tu mano derecha, vengo de muy lejos a ayudarte a escapar. Marriot, o sea Cony, se convirtió en tu mejor amiga y ahora intenta retenerte con ella. Y Fyrus, o sea tú, no sabes que hacer xDDDD ¡Me encanta! Es casi una película de mi vida que nunca viví ^^ Fue muy tierna la parte de la petición de Marriot, al fin se derritió su helado corazón con el fuego de su espíritu.

                    Todo se pudo muy meloso, como tú dijiste por MSN xD Pero está muy bien, últimamente no hacía más que haber sobresaltos. Además, cualquier cosa que escribes queda tan bien como si lo hubiera escrito un profesional ^^

                    ^^ Me lo imaginé! O sea, antes de que se pusiera a pensar, pero cuando dijo que lo dejaría ir pensé que las cosas no serían así. Mmm, supongo que estar juntos así da para seguir el paso en DV 2…

                    Jeje, me pone muy contento que hagan el intento! Encima Marriot justo aprendió a usar el fuego en el momento en que menos lo necesita xD

                    En realidad tendrían que hacer una junta de pokémon y llevarse a todos al bosque, dejar sólo a Rey allí, je.

                    Lo que veo tonto es que tú, o sea Fyrus, y Cony, o sea Marriot, le digan al pobre Meowth que le diga todas esas cosas sentimentales a Midnigth D: No es lo mismo que lo diga uno, encargárselo a otro es como si no tuvieras ganas de ver al ser xD

                    Bueno, parece que los tres pokémon quedaron felices con su destino ^^ El Meowth también se ve cómodo.

                    Ohh! Meowth no le teme a Rey. Quizá el felino esté acostumbrado a lidiar con la débil Marriot (Cony) y con el poco rencoroso Fyrus (Cygnus). ¡Ja! Si Roover (Demian) estuviera allí de seguro le cerraría esa gran mandíbula apestosa ^^

                    Jejeje, Meowth sabe manejar a Rey! Un genio! ¿Quién será Meowth? Mmm… Quizá sea el pesado de Fabri xDDD

                    “Admírame y cállate” xDD Genial! Que frase, un maestro ese Rey!

                    Te ayudaré en tu ardua tarea de corregir los errores:

                    ¿Vas a seguir fastidiándome toda la tarde!
                    Es una cosa de nada, pero igual empiezas con un signo y terminas con otro xD

                    OMG, OMG, OMG! Ya me lo veo venir! Meowth y Rey… Mira lo que has ideado en tu loca mentecilla, Cygnus xD

                    ¡Cygnus! ¡Eres un maldito embaucador! Mira que poner a un Meowth y a un Persian en el fic es demasiado evidente que tengan lazos sanguíneos… ¡pero ni siquiera se me dio por pensar ni una maldita vez en eso! Oh, son padre e hijo, que destinos tan vinculados xD

                    Cygnus xD Vaya, guardaste lo mejor para el final, por favor! Nunca lo hubiera esperado, esto es sencillamente magnífico! Unos capítulos finales que rompen con todos los demás fics de pokémon que he leído. Un genial fic fue, es y lo seguirá siendo…

                    Je, fue un encuentro bastante aristocrático xD Muy similar a una novela D: Eso me pareció un poco, no sé… fue un poco fingido a mí entender. Quizá sólo me pareció…

                    ¿Así que ahora el sucio Meowth callejero es uno bien constituido? xDD

                    Allí está el talón de Aquiles de ese retorcido Persian que ahora parece un Dellcaty xD

                    ¡Príncipe! Claro que le queda muy bien al Meowth… Ahora son el Rey y el Príncipe de la mansión. Tendría que ver en qué acaba todo, ya van suficientes sorpresas hasta el momento.

                    Lo primero que le dijo el padre es que no dijera nada y Meowth va y lo cuenta de primeras xDDD

                    Al final se enteró toda la casa, hasta Mako xDD

                    Jeje, me parece que Meowth cargará con mucha presión ahora y terminará por volverse un frío y despiadado Persian como su padre D: Espero que no sea así, pero las circunstancias lo están plasmando.

                    Jeje, que capi tan tierno, Cygnus :3 Que agradable historia!

                    ¿Sin muchas cosas interesantes? Que no diga pavadas xD En pocos días tuvo más aventuras que yo en años.

                    Je, divertidísimo, emocionante y espectacular capítulo, Cygnus! No hay otra palabra para definirlo más que PERFECTO.

                    Buena suerte, Cygnus (Fyrus)!


                    PS: Estoy de acuerdo, cuanto más pongas de DV mejor, me gusta mucho el fic.


                    Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

                    Comment


                    • Re: Destinos Vinculados Cap. 30

                      Por Arceus, me he quedado así: ¿O.o?

                      Me ha encantado el capítulo, de verdad. Podría decir muchas cosas... ¡pero es que no se por donde empezar! Realmente me he quedado muy sorprendida...
                      Yo tampoco me esperaba eso de que Rey (Por cierto...¿cómo he podido odiarle todo este tiempo?) fuese el padre de Príncipe owo (y el nombre le queda perfecto)
                      Por cierto...¡No volveré a llamar Moco a Mako! Tan feliz estoy que hasta tengo ganas de abrazar a esa asquerosa rata...(olvidad lo de asquerosa xD)
                      Ha habido un momento en el que casi lloro >___> pero luego me he emocionado tanto... y encima ha sido un capitulo largo... *o*

                      Bueno, espero con impaciencia (y no va en broma ¬.¬) el siguiente capítulo... ~¡Nos vemos!~ n____n
                      Podéis llamarme A. Thunderbird, A.T. o Thunder-chan para los amigos. Ignorad el nick, a ver cuándo puedo cambiarlo...
                      (¡Sí! ¡Soy yo! No sé si me recordaréis, probablemente no, pero he regresado tras dos años inactiva. Es como si la última vez que estuve hubiera sido ayer.)

                      Comment


                      • Re: Destinos Vinculados Cap. 30

                        Y lo lograste!! Qué te puedo decir? Lo lograste! Me hiciste llorar, con eso te digo que me tocaste el corazón, que hiciste una historia que me llegó en el fondo, y que ha resultado una de las mejores cosas que he leído en muchísimo tiempo. El capítulo, en una palabra, puedo definirlo como fantástico. Lo adoré, se complementó en todo, y todo fue tan impactante! Primeramente, sólo Fyrus iba a marcharse con sus amigos del bosque, pero luego Marriot se agrega y se va con ellos también! En un principio me dio un poco de furia que Roover quisiera decirle "Muérete, no te queremos" (no fueron ésas las palabras, pero entiendes mi punto, no, cisnecito? ;3), y me dieron ganas de ser Marriot por un segundo y quemarlo :3 (?) Pero luego Fyrus la defiende, y dice que la aceptarán, y todo es tan lindo!! Puedo llegarte a jurar que por ahí más o menos se me salieron unas cuantas lágrimas. Ya sabes, soy sensible... Me llegan estas cosas... Y así se van ambos, al bosque... Para no volver... Serán felices allá, qué lindo...

                        PD de medio tiempo: Demian, leí tu comentario... Y por qué? Creo que tendrás que darme una explicación bastante razonable si no quieres que te descuartice virtualmente con mis poderes virtuales que de seguro no tienen mucha importancia... Pero lo haré si no me das una razón razonable, eh? ¬¬ Aunque quizás... No, nada ¬¬

                        De regreso con el comentario, luego de haberme dado unas vueltas por el comentario, para ver dónde rayos quedé para no decir alguna cosa sin sentido, cosa que habitualmente hago... (?) xD Bueno, quedé cuando se marcharon... Ay, qué pena y alegría me da... Me dan ganas de llorar otra vez... Mejor pasemos a la parte que sigue.

                        Y esto sí que me dejó pasmada!! Pero me dejó con la cara de idiota frente al monitor! Creo que quedé con los ojos cuadrados!! Ya, que hayan Persians y Meowths en una misma historia no tiene nada de raro! Pero no pensé que Rey fuera a ser el padre de Meowth!! Es que eso es simplemente... WOW!!! Me dio risa al principio que Rey fuera tan engreído sin llegar a ser asesino como con Marriot... Eso de "Admírame" me mató, te lo juro XD Me recordó a una amiga que es muy ególatra, o sea, se ama mucho... Esa frase me sacó una sonrisa, no lo pude evitar. Pero que él no haya sido de un alto linaje como decía ser, y que, para el colmo, fuera del mismo lugar, y padre de Meowth! Es una de las coincidencias más grandes de la vida!! Y cuando lo reconoció como hijo... También me puse a llorar, a pesar que detesté a Rey en todos los capítulos anteriores, ahora fue tan tierno con Meowth que otra vez se me salieron las lágrimas de los ojos. Además con tanto cariño todo! Sí que sabes hacer llorar a un pobre lobita sensible! Pobre de mí, suerte que no pasó gente por acá para preguntarme el típico y molesto "Qué te pasa?". Tienes suerte, cisnecito! Y un nombre digno para Meowth! Príncipe! Un nombre bonito para un Pokémon hijo de la cosa más dominante de toda la casa :3U No pude evitar que los amos se debían ver tontos para los ojos de Rey, al ver que no entendían perfectamente lo que quería decir con que Meowth era su hijo.

                        Ahora Príncipe va a encontrarse con los demás! Y va a decirle terrible notica a Mid y se va a poner a llorar al igual que yo...!! Qué...? Mako estará todo el tiempo en la casa? Bleeeh, no lo quería de vuelta, rata cochina D: Bueno, siempre hay ratones o cucarachas en las casas, supongo que ha de ser completamente normal que haya uno más, no? :'D! Y ahora hay una espía! Una gatita rosada, tan rosada como los algodones de azúcar, es la fisgona! ò.ó Y Mid ya sabía lo de la partida de ambos pokémon... D: Y ahora me haces llorar de nuevo! Otra vez mojo el teclado, y tengo que usar mi polerón de colegio para secarlo!! ;___; Te gusta hacerme llorar, ah? D:! Encontré muy tiernas todas las palabras, las de Mid y Príncipe... Wah, todo es tan bonito y triste a la vez!! Ay, qué soy llorona!! >_<

                        Qué Meowth tan modesto! Una historia simple! Vaya, sí me ha hecho llorar, de todo un poco este gatito! Me ha gustado profundamente el final de este pequeño... Un final feliz! Wah!! Me encantó el capítulo! Voy a rodar por el suelo, y sin razón alguna por el simple motivo de que me gustó mucho esto! Ya no sé cuánto llevo haciendo este comentario, y la verdad no me importa, porque te mereces uno así de extenso... Lo hago con esfuerzo, aunque creo que está saliendo pequeño en comparación a los que tú me hacías a mí... Me siento una loba mala ;___; Qué más te puedo decir? Quiero que sigas así, que termines esta historia completamente (si es que esto no es el final), y si está terminada, que nos des a todos los lectores más datos de DV, porque te puedo decir que seguiré este fic hasta su final con entusiasmo, como lo he hecho a lo largo de toda la historia... Cuando tome los 20 primeros capítulos y me los leí en una tarde... Qué divertido fue! Estar leyendo en contra del reloj, y con todos por ahí reclamando... Y siempre ha sido así, tienes que sentirte orgulloso, has hecho una historia memorable, que cuando tenga tinta, la voy a imprimir y la guardaré por ahí como un tesorito de un gran amigo escritor que anda por allá, nadando en un lago de México... Vaya, los errores... Nada, cómo siempre, quizás sólo lo que vio Demian, y que no vi porque... No quería ver errores, sólo quería ver la historia en sí, disfrutar...

                        Bueno, sin más que decir... Te felicito, nuevamente, por hacer una historia muy buena, que espero seguir leyendo... Y releyendo, algo que yo hago con bastante frecuencia con cosas que me gustan mucho... Y esto, va en esa categoría. Felicidades, amigo mío ^^

                        Saludos!


                        Gracias, Plantita ^^

                        Comment


                        • Re: Destinos Vinculados Cap. 30

                          Pero eso sí, cobre víctimas entre ellos.
                          Era cobré, ¿no? XD

                          Estaba aplazando esto por lo extenso del capítulo, pero con tu narración, uno se pierde y no deja de leer, sin importarle si el msn hace "tururus", sin importarme que mi madre me grite, es más sin importarme que la casa se queme. XD

                          Vaya, vaya, siempre me quedo con poco que decir, siempre crítico más las partes negativas, por lo que puedo llenar el post de correciones. Pero contigo, creo que sólo un error, ni estoy seguro... Sólo una cosa, no estoy seguro si fue error, o leí mal. Pero, en la discusión Rey - Meowth, al principio pensaba que, Rey se estaba conteniendo demasiado, si Marriot o Midnight le hubieran molestado tanto ya no estarían en este mundo, pero, luego leí que los dueños estaban cerca. Y bueno, primero, es lenguaje oral, ¿cierto? Entonces, a los dueños no les pareció extraño el exceso de maullidos, o el sonido que hagan los pokegatos XD además de su emotivo acercamiento. Después, leí que ya no estaban en la habitación. Considero necesario especificar eso, aunque interrumpan lo emotivo del momento. ¿O los dueños son tan distraídos para no notarlo? Bueno, sólo eso.

                          Y... ¿Príncipe? afortunada coincidencia XD O lo tenías todo planeado.

                          No pensé que Midnight tomara de esa manera la decisión de su amiguita Marriot... pero, mejor.

                          Y respecto a la rueda de prensa para el gran autor Cygnus, ¡Por supuesto! XD Tengo unas cuantas cosillas que preguntarte.

                          Haz un especial narrador por Rosy ! Mentira... bueno, puede ser.

                          Comment


                          • Re: Destinos Vinculados Cap. 30

                            OK OK OK

                            Recien comienzo con este fic, me lo recomendaron mucho, así que finalmente me decidí por leerlo, aqui comentarios:

                            Capitulo 1
                            [spoiler:1g863ju0]Me parece bastante interesante la historia, el punto de vista de un poquémon, eso no es algo novedoso, pero si lo es la forma en la que lo expresas, el odio que puede sentir un ser oprimido hacía la especie dominante que abusa de su poder sobre este munod, al mismo tiempo que se autonombren superiores a todos los demas y abusan de ellos como quieren, me aprece que ciertamente tendra algo bueno, así que le doy una buena calificación, quien sabe, tal vez con el tiempo mejore.[/spoiler:1g863ju0]

                            Capitulo 2
                            [spoiler:1g863ju0]Bueno, que decir, tambien me gustóeste cap, a estas alturas todos los errores estan marcados y realmente no tiene mucho caso hablar de ellos, debo llegar al gran final, pero por ahora respecto a este cap, me agradó mucho ese Mewth ( creo que lo escribi mal) su personalidad me agradó mucho, definitivamente no se asemeja a la del Poke del cap anterior, no mucho que comentar... a mi tampoco me agradan los Sneseal [/spoiler:1g863ju0]

                            Capitulo 3
                            [spoiler:1g863ju0]Otra mirada más, esta vez de una Pokémon consentida que es tipo fuego y no puede ni usar ascuas, pero bueno, nuevamente un punto de vista dsitinto, muy acorde a mi opinión, esa Vulpix tambien me agrada... aunque no tanto como el Mweath (Mal escrito again) 3 personajes hasta el momento, una historia prometedora, tendre que seguir loeyendo para saber que pasa. :D[/spoiler:1g863ju0]

                            Luego edito again, no eh leido mucho por falta de tiempo, mucha tarea en la prepa... y algo de dscuido, mi plan es dejar este comen hasta el cap 15, y los otros 16 para el siguiente comen :D: byebye


                            Arigatou, Dren-senpai =3

                            Comment


                            • Re: Destinos Vinculados Cap. 30

                              Hola!
                              Bueno, después de tanto tiempo, tengo listo el capítulo 31 y, con éste, el gran final de la historia. Supongo que después voy a escribir un epílogo, espero que la próxima semana pueda, pero será muy cortito. Por lo pronto, al fin he cumplido mi meta, la historia del fic ya ha sido terminada. Me causó tanta satisfacción poner la palabra "Fin", fue una experiencia única xD
                              Y con esto, también he batido mi propia marca, porque siempre quise acabar antes de cumplir un año, y lo he logrado =D. El primer capítulo lo posteé el 28 de septiembre de 2009, y esa fecha se cumpliría para el martes próximo. Espero que para entonces pueda también poner el epílogo, aunque ya no importa bastante. Y con respecto al especial de DV, pues lo colocaré una vez que haya desplazado este tema a OC.
                              Muchas gracias a todos, en serio.
                              Aquí tengo las respuestas a comentarios del capítulo 30:

                              [spoiler:2d0ah5iv]Sevenap: Pues si lo has leído desde hace tiempo, me alegro mucho que te haya gustado y que hayas posteado hasta este momento. Gracias.

                              Demian
                              : Sí, eso estoy intentando, corregir toooodo lo que ustedes me han marcado, aunque aún no termino con ese trabajo. Voy por el capítulo 18, pero lo voy a terminar.
                              Jajaja, no entendí absolutamente nada de tu analogía. A mí no me suena que sea una escena de la vida real entre nosotros tres, o quizá no te explicaste bien. Ni Cony es así de grosera, ni tú eres así de agresivo, ni yo soy así de bonachón. A ver, explícame mejor en qué te basas para hacer esa comparación xD
                              Pero bueno, el final debe ser meloso xD. No puede seguir habiendo aventuras faltando dos capítulos para terminar… y decidí darle ese toque a la historia, que ya le hacía falta. Los finales emotivos son los mejores, aunque este fue un final feliz y no dramático o trágico (como yo los prefiero ;D).
                              Ahora ya ves, Marriot se les ha pegado como chicle al grupito de amigos del Raichu xD. Aunque no van muy conformes, ahí la llevan con ellos… Y sí, en parte aciertas, porque DV2 se va a desarrollar en el bosque (ya le tocaba el turno a esta escenografía (?)). Aunque luego te darás cuenta, si llego a escribir la segunda parte, cómo estará constituida. Habrá narraciones a pasado y a futuro, porque también quiero introducir a las nuevas generaciones como personajes importantes O:
                              Pero ya no digo más por ahora, porque hasta estaría acabando con este fic por anticipado… ¡y todavía falta el final! :-X
                              Pero no pueden llevarse a todos al bosque D:! Meowth ni siquiera estaría de acuerdo, él es feliz viviendo en esa casona.
                              Quise evitar otra escena más, ahora con Midnight, cuando se marchaban ya. Iba a volver a ser lo mismo que con Marriot, y no tenía caso alargar así el fic. Además, iba también a ser difícil que la Eevee los dejara irse así como así, por lo que preferí que se enterara después.
                              ¿Meowth-Fabri? Lol. ¿Lo dices por lo simple? (?) Nah, bromeo.
                              Ya corregí el error del signo ;D

                              Iniciado por ”Demian”
                              Je, fue un encuentro bastante aristocrático xD Muy similar a una novela D: Eso me pareció un poco, no sé… fue un poco fingido a mí entender. Quizá sólo me pareció…
                              ¡Insensible! xDD Necesitaba haber ese tipo de dramatismo… Después de todo, no es poca cosa que un hijo y un padre se encuentren en el lugar y momento menos esperado, luego de no haberse visto nunca y vivir engañados desde siempre.
                              Meowth nunca dijo que prometía no contar nada… =D xDD
                              ¿Por qué crees que Meowth se está volviendo despiadado? O: ¿Fue porque quiso correr al Raticate? Había motivos de sobra para eso xD
                              “Sin muchas cosas interesantes qué contar” lo dijo siguiendo lo mismo que pensaba al principio del fic. Fíjate lo que puse en el capítulo 2:

                              Iniciado por ”Cygnus”
                              En fin, ese es el resumen de mi aburrida vida. Como ven, no tiene absolutamente nada de interesante. Espero que no los haya cansado con mi relato.
                              Ok! El primero que me pide que haga un especial de DV al finalizar el fic… Vamos a ver si los demás también opinan lo mismo. Muchas gracias?

                              Azelf-Fan: Qué bueno que te haya gustado el capítulo, me da mucho gusto. ¿Así que ahora amas a Rey y a Mako? Bueno, no es para tanto xD Pero si ahora te cayeron bien, pues qué mejor. Ahora todos mis personajes, hasta los villanos, resultan agradables, ¿eh? xDD
                              En fin, perdón por la demora, aquí tengo el próximo capítulo, que espero que te guste también. Gracias!

                              Cony: Woa! Bueno, parece que te gustó mucho el capítulo (¿O lloraste de lástima?). Creí haber hecho un capítulo emotivo, pero nunca creí poder hacer llorar a alguien con un relato O: ¿Una de las mejores cosas que has leído en muchísimo tiempo? Me halagas bastante, pero oye, no será mejor que “Crónicas de la Prehistoria” (que algún día leeré) ._. Bueno, estoy muy satisfecho con pensar que al menos te pareció un buen fic.
                              Así es, Marriot se ha ido al bosque con nuestro amigo Fyrus y ahora serán muy, muy felices por allá ˆˆ Los que antes se caían mal, ahora se quieren mucho xD
                              xDD El encuentro de Rey y Meowthcito es una de las cosas más curiosas del fic, y qué bueno que te haya gustado, porque tardé días enteros en maquinar ese diálogo, que no veía cómo podría ser, a pesar de ser una de las primeras cosas que planeé cuando empecé el fic: que Meowth y Rey fueran padre e hijo. Pero ya ves, Rey había sido un mentiroso todo el tiempo, nunca reveló que pertenecía al barrio de donde el Meowth también es originario y siempre fue ególatra, como tu amiga xD
                              O: O sea que por mi culpa casi te consideran una loca en tu casa D: Lo bueno que no pasaba nadie cerca cuando leías xD
                              ¿Hijo de la cosa más dominante de la casa? Me dio risa lo de “cosa”, ¿lo pusiste adrede? xDD
                              Pero lo mejor será que los amos no entiendan que efectivamente Meowth es hijo de Rey. Será mejor que se queden con la duda o que lo olviden, total que no les importa.
                              Mako estará en la casa para siempre, o al menos hasta que lo vuelvan a echar los amos (cosa que nunca sabremos ya), pero recuerda que es un Raticate rehabilitado.
                              Midnight ya sabía todo lo de la partida para evitar hacer otra escena tardada y ñoña xD Tuve que usar de recurso a Skitty xDD Pero qué bueno que te haya gustado el diálogo de Meowth-Midnight, porque también fue una cosa complicada, a pesar de lo cortito que está.
                              ¿Comentario pequeño? Lo pequeño es esta respuesta que estoy haciendo a tu grandísimo comentario. Creo que es más extenso que los que yo hacía, de hecho; y aunque no fuera así, me ha gustado bastante y debo agradecértelo.
                              O: Segunda lectora que pide la extensión de DV con datos relevantes a la historia. Ya debo ir planeando cómo lo haré, hmm… ¬_¬ Necesito organizar muchas cosas… Y si tienes preguntas qué hacerme con respecto al fic, puedes plantearlas en tu próximo comentario, para que me des oportunidad de responderlas con calma.
                              De verdad, muchas gracias por ese grandísimo comentario, de verdad que me ha encantado. Eres una gran amiga ˆˆ Espero que te guste también el próximo capítulo.
                              Gracias!


                              Renelzio:
                              Sí, es cobré, ya corregí.
                              Jajaja, muchas gracias por eso que mencionas, de verdad haces que me sienta especial cuando escribo el fic. ¿Ni aunque suene el “tururús” del MSN? xDD
                              Bueno, con respecto a tu duda, supongo que… leíste mal xD
                              Sí, es cierto, tienen lenguaje oral, pero recuerda que ambos, durante la discusión y el diálogo, estaban en la planta alta, en la habitación de Rey, mientras que los humanos se hallaban abajo, en la sala. Cuando terminaron, fueron abajo, mira:

                              Iniciado por ”Cygnus”
                              Así, salimos de la habitación ambos, entre risas y buen humor.




                              Una vez que llegamos a la sala de estar, sorprendimos a toda la familia que estaba ahí reunida, en la mesa bonita que me había llamado la atención, junto al delicado fuego que ardía en la chimenea. Era un día frío.
                              En realidad, lo de “Príncipe” lo tenía bien planeado, desde que bauticé a Rey xD. Sí, hubo algunas coincidencias que se fueron dando mientras escribía los capítulos, pero muy pocas, porque generalmente todas las cosas relacionadas que leíste ya las había planeado desde antes de empezar.
                              Es que Midnight, a diferencia de Marriot o de otros personajes, nunca fue muy egoísta, por lo que primero pensó en el bienestar de su amiga, lo cual también ayudó a que la escena fuera conmovedora; de otro modo, no se hubiera logrado el resultado que deseaba, refiriéndome al impacto que les causaría a los lectores.
                              Las preguntas puedes hacerlas ya, para que me des tiempo a responderlas.
                              Contigo, eres el tercer lector que me pide la extensión de DV para aclarar cosas respecto al fic. ¡Qué bien! Voy a ponerme a hacer esa cosa desde ahora xD
                              Gracias!

                              Raul44
                              : Emm... pues gracias por leer, pero no sé si haya sido tu intención hacer el post así, con el comentario de el primer capítulo solamente, o si deseabas continuar los comentarios después. Si tu intención era esa, recuerda que debes escribir el post cuando ya tengas todos los comentarios completos xD. Si te equivocaste solamente, pues bueno... si quieres edítalo xD
                              En todo caso, muchas gracias.[/spoiler:2d0ah5iv]


                              Capítulo 31, el gran final:

                              [spoiler:2d0ah5iv]XXXI

                              Marriot

                              ¡Ah, todo había salido como yo lo deseaba, todo color de rosa, todo magnífico! Podía asegurar que era el primer sentimiento de felicidad que había experimentado en toda mi vida, ¡claro que sí, sin temor a equivocarme! Nunca había sentido este regocijo, y esta sonrisa nunca se había esbozado involuntariamente. Me habían aceptado, ¡esos foráneos me habían aceptado en su comunidad, ahora formaría parte de ellos! En ese momento, casi no tuve tiempo preciso para reflexionar sobre el importante cambio de aires que le estaba ofreciendo a mi espíritu, a mi ser, a mi vida plenamente dicha como quien ofrece un gran tesoro brillante. ¡Era toda una variante en mi futuro! ¡Y me sentía realmente dichosa de poder permitirme este magnífico cambio! Qué felicidad… ¡qué felicidad poder pertenecer al bosque, al hermoso bosque, a aquel lugar tan idealizado, a esos parajes encantados que yo tanto soñé conocer! La simple idea de verme rodeada de frondosos árboles, de flores bellas, de multitud de vegetación me extasiaba. Vivir en un lugar de esmeralda… era todo un ensueño. ¡Ah, y tanto pokémon nuevo que iba a conocer! ¡Tantos amigos que habría de tener! Era… era lo que yo tanto deseé siempre. En casa, tenía que contentarme con ver siempre los mismos rostros desabridos y mustios, casi huraños, que terminaron por amargarme el carácter al grado de ya no reconocerme ni yo misma. ¡En efecto, un cambio de aires sería el mejor remedio a todos mis males! La idea de no volver a ver al estúpido de Rey, o a la ingrata de Emily y dejarla con la intriga y la preocupación sobre mi paradero era simplemente genial. ¡Ahora yo era la que tomaba venganza contra ella! ¡Ah! ¡Ni creería que yo era una pobre tonta e ingenua como para no darme cuenta de la polaridad que presentaba su personalidad hacia conmigo! Pero… pero tenía que darse cuenta que yo ya estaba harta. Tenía que darse cuenta, ¡tenía que hacerlo! ¡Harta! ¡No soportaría volver a verla! ¡Malvada niña ingrata! Y tantos pensamientos rodeaban mi mente en aquellos momentos, que me desconecté del resto del mundo. ¡Sólo pensaba en el bosque! ¡Ya me veía entre los árboles más majestuosos, rodeada de murmullos nocturnos que llevaba el viento cuando cayera el sol! Esos lugares que sólo veía en las fotografías de los libros que había en casa, ahora iban a ser mi destino, mi hogar.
                              En fin, la oportunidad de oro se me había presentado de forma tan singular como una Butterfree dorada se aparece ante uno, y no iba a soltarla sin más. ¡Adiós a la ciudad, y hola al bosque!

                              —Síguenos, por aquí —me indicó Mooth, la Dustox—. Por favor, confía en nosotros.
                              —¿Tienen algún medio para regresar? —pregunté.
                              —Sí. Por favor, sólo confía —me volvió a repetir.
                              Habíamos avanzado por toda la acera hasta llegar al punto en el que la calle doblaba hacia ambos lados. Giramos por la derecha, guiándonos siempre la Dustox y yo la más retrasada del grupo. Cuando dimos vuelta, no quise volver la cabeza para mirar por última vez la casa en donde había vivido desde siempre; la melancolía me atrapaba en ocasiones y no quería que ésta fuera una de ellas. Mantuve la vista al frente, decidida, mientras daba firmes pasos rápidos, como si subconscientemente quisiera alejarme pronto de aquellos lugares.
                              Entonces fue cuando nos topamos todos con un par de humanos, que presuntamente nos estaban esperando del otro lado de la calle. ¿Humanos?
                              —¿Qué hacen? ¿A dónde vamos? —preguntó Fyrus, un poco inquieto.
                              —No te preocupes, son amigos —le dijo Ruz.
                              —¿Amigos, ellos?
                              Ambos humanos se interesaron bastante en nosotros. Era un hombre y una mujer, y sus facciones se veían dulces, como si fueran incapaces de causarnos algún daño.
                              —Hola, pokémon. ¿Todo salió bien? —preguntó el hombre—. Ah, vaya, veo que ya tienen el Raichu del que hablaban…
                              —Fueron muy rápidos —complementó la mujer.
                              —Todo salió perfecto, muchas gracias —dijo Roover, esforzándose por hablar con claridad. Luego, me señaló a mí suavemente con una de sus navajas—. Miren, también traemos a ella, nos acompañará en nuestro viaje.
                              Los dos humanos, que se encontraban abstraídos inspeccionando al Raichu, voltearon de una sola vez para mirarme con curiosidad.
                              —¿Quién es ella, Roover? —le preguntó el hombre en un tono bastante familiar—. Me habían comentado que sólo vendríamos por un Raichu.
                              —Claro, pero ella también quiso venir con nosotros —explicó Roover.
                              La mujer comenzó a observarme de cerca.
                              —Un Vulpix, no esperaba que uno como estos quisiera venir al bosque. Hola, Vulpix, ¿cómo estás? —luego se fijó en mí aún más—. ¿Qué tienes en tu ojo? Parece que te duele.
                              Yo la miraba fijamente, sin mucho miedo. Después de todo, no se veía con intenciones malvadas. Además, aunque me fuera a querer hacer daño, yo ya sabía dominar el fuego. Y más le valía que no me saliera con lástima por mi dolor, porque no pensaba responderle a eso.
                              —Mi nombre es Marriot y quisiera ir con ellos al bosque, porque es un lugar a donde he querido ir desde siempre. Además, durante este tiempo en el que nos han estado buscando, me he hecho muy amiga de Fyrus y ahora deseo ir con él; no quiero quedarme en casa sola. Ahora, ¿pueden decirme quiénes son ustedes? Nadie mencionó nunca que tendríamos contacto con humanos en el bosque —dije.
                              —Tranquila, Marriot —me contestó el hombre, sorpresivamente, porque no esperaba que éste también, como Emily, supiera utilizar mi lenguaje—. Tranquila, que nadie te va a hacer daño. Sólo queremos ayudarlos.
                              —Somos investigadores pokémon —complementó la mujer—. Teníamos programado visitar el bosque para continuar con un proyecto científico que estamos llevando a cabo desde hace varios meses. Casualmente, el bosque al que pretendemos ir es al mismo al de ustedes. Y ya que la situación se ha prestado, nos gustaría ayudarlos con el viaje para volver.
                              —¿Ustedes van a hacer una investigación al bosque? —reprochó Fyrus enseguida—. ¿Y qué clase de investigación, si se puede saber? No tengo muy gratos recuerdos de las personas como ustedes que han ido sólo a llevarse cosas de ahí y a invadirnos.
                              —No te preocupes para nada, Fyrus. Nosotros no pretendemos hacerles daño de ninguna manera, ni a ti, ni a tus amigos, ni a la comunidad que radica en tu bosque. Será una investigación sencilla y sin nada de consecuencias para ustedes, sólo deseamos observar el comportamiento pokémon dentro de sus hábitats naturales para ampliar el pokédex y la información marginal de cada uno. ¿Has oído hablar del pokédex?
                              Fyrus negó con la cabeza lentamente, como si hiciera un esfuerzo por recordar si alguien ya le había mencionado esa palabra con antelación, o si la había escuchado de algún humano.
                              —Bueno, es una herramienta que se está llevando a cabo por los científicos pokémon para ampliar nuestros conocimientos sobre ustedes y que exista una interrelación sana entre ambas especies. Entre más conozcamos sobre cada uno de ustedes, mejor será la relación social entre humanos y pokémon. Así, entenderemos más sobre sus características y sabremos cómo tratar específicamente a cada especie. Como ves, no representa nada de riesgo para nadie, ni para el bosque, sólo estaremos un par de días de visita con ustedes, observaremos a tu comunidad e iremos registrando los datos que obtengamos de ello. Luego, nos marcharemos como si nada hubiera pasado. ¿De acuerdo?
                              Fyrus estaba meditando sobre toda la información que le había proporcionado el humano, que amablemente se había tomado el tiempo de explicarle; sin embargo, se veía que el Raichu aún desconfiaba. Nunca se había creído todas las cosas de los humanos, y hasta hace unos días, los aborrecía. ¡Pero se trataba de estos humanos, no de los otros!
                              —¿En qué piensas, Fyrus? —intervine, un poco contrariada—. ¿No te das cuenta que nos van a llevar al bosque? ¿Por qué aún desconfías de ellos?
                              —De acuerdo, de acuerdo. Vamos —dijo Fyrus, no muy convencido pero evidentemente sin ninguna razón más para seguir adoptando esa actitud precautoria.
                              —¡Qué bueno que confíen en nosotros, pokémon! —exclamó la mujer, que se levantaba del suelo en donde estaba agachada—. Verán, lo más importante para nosotros es entablar una buena relación con los pokémon, ya que muchos creen que todos los humanos, como especie, somos crueles hacia ustedes. De verdad me da gusto que, en este caso, se dé una retroalimentación favorable de parte de ustedes. ¡Ambos vamos a ayudarnos! Nosotros los llevamos hasta su bosque, terminando con el problema del viaje, y ustedes nos dejan trabajar unos días.
                              ¡Qué bien, el asunto estaba resuelto! ¡Ahora nada podría impedir que nos fuéramos al bosque, a donde tanto yo soñaba! ¡Ya nada podría evitar los planes! Ah, gracias a estos humanos que habíamos encontrado y que, por causas del destino, iban hacia donde nosotros.
                              Los seguimos, ahora todos convencidos de su honestidad.


                              El viaje fue muy poco agradable, a decir verdad. Quiero decir, el trayecto que separaba la ciudad del gran bosque. Lo primero que hicieron los humanos fue meternos en esas horribles pokebolas, de esas esferas tontas que se compran en las tiendas pokémon. ¡Qué incomodidad estar ahí adentro! No se siente nada, pero es horrible la sensación de encogerte para caber en una de esas cosas. Ya adentro, uno no sabe qué está pasando a su alrededor, o por lo menos yo, ya que caí sumida en un profundo sueño que no me despertaba con nada. Y qué bueno que así fue, no me hubiera gustado despertar y verme rodeada como en una gran burbuja, y pequeña.
                              No sé si el trayecto fue corto o largo, porque no tenía noción del tiempo, pero al final, como todo, tuve que despertar, y fue de una manera bastante brusca, porque al parecer estos humanos impiadosos lanzaron la pokebola en donde yo dormía hacia el piso. La caída fue terrible, porque la burbuja en donde supuestamente estaba encogida desapareció de repente y de pronto me sentí como si recobrara el conocimiento de repente. Abrí los ojos mientras percibía claramente cómo todo mi cuerpo se agrandaba para volver a tener el mismo tamaño y la misma forma original, aparte de que saltaba un destello rojo de todos lados que no supe a qué se debía. Fue muy poco ético de parte de esos humanos, supongo. El caso es que caí rodando por la tierra, sintiéndome desorientada.
                              Todo me daba vueltas alrededor en un principio. Pero supongo que es normal; es la primera vez que me encogen en una de esas pokebolas, y creo que después de cierto tiempo uno se ha de acostumbrar.

                              Agité la cabeza un par de veces, de un lado a otro, rápidamente. Eso me sirvió bastante para recobrar la orientación, y de pronto, me di cuenta que el paisaje había cambiado drásticamente desde la última vez que tuve los ojos abiertos. Ya no estaba en la ciudad, ya estaba en… ¿el bosque? ¡Vaya!
                              Todo a mi alrededor era verde. Estaba dentro de una gran masa de árboles altísimos que llegaban hasta el cielo; me hallaba sentada en la tierra húmeda que yo tanto imaginé. El ambiente era cálido, muy cálido para mi antojo, como cuando en la ciudad es pleno verano. Qué raro el cambio tan drástico, de la nieve al calor.
                              Apenas recobré el sentido, me levanté y comencé a correr de un lado a otro, extasiada. ¿Éste era el bosque, de verdad? ¿Éste era mi nuevo hogar? ¿No era todo un sueño? ¡Era un verdadero paraíso terrenal!
                              Empezaba a experimentar una sensación que nunca antes había tenido. Ahora, esto era lo que deseaba. Ante mis ojos, se presentó lo que yo tanto había anhelado en mi vida, esto, lo maravilloso, lo único.
                              Me olvidé de los humanos y los demás. Yo continuaba contemplando esos árboles con gruesos troncos que soportaban su inmensidad, esa maleza que me rodeaba que tenía colores tan dulces, ese aroma que me llenaba por dentro, esos sonidos que en el fondo se percibían, sonidos bellos y reales, sonidos de vida. No podía dejar de correr.
                              Y de pronto, me detuve a observar una flor hermosa que encontré en mi camino. ¡No había visto otra igual! Sus colores eran tan bellos, el rosa pálido, el verde de la esmeralda, el rojo como el fuego vivo. No podía dejar de verla, la quería, necesitaba fundir mi alma con esa y con otras tantas que se hallaban alrededor y que disputaban entre sí el título de la más hermosa. Comencé a preguntarme si me ajustaría el tiempo de mi vida para ver todo lo que me rodeaba, para disfrutar de todos los detalles que me ofrecía el bosque, ese ansiado bosque, ¡el que tantas veces vi en las fotografías y por el que tanto suspiré! Ahora era mi hogar, ¡era mío, y nadie, absolutamente nadie, lograría sacarme de ahí!
                              Era cuestión de perderse en la sutilidad que me ofrecía. Todo era tan sublime, que me extasiaba. No iba a ajustarme el día para aspirar cada uno de los aromas que despedían esas florecillas, no iba a querer retirarme a la madriguera, o a donde fuera a vivir.
                              Y me sorprendí de lo que pensaba, de lo que sentía, de lo que vivía. Me sorprendí de hallarme en el lugar que tanto quería, sin conocerlo de verdad. ¡Era que nunca había salido de la ciudad! Y ahora, parecía como si toda la vida hubiera vivido aquí, como si mi alma hubiera sido creada para encontrarse con este lugar, como si mi destino fuera vivir en el bosque. ¡Esto era para mí! La ciudad es un asco, ¡quería vivir para siempre acá, pasara lo que pasara, así me fuera a buscar Emily y me quisiera arrastrar de nuevo hacia ella!

                              Había vida a mi alrededor. Había paz, pero también movimiento. Espíritus, comunidad, vida. Lo sabía al voltear hacia todos lados. Todo, hacia donde yo volteara, estaba vivo. Me maravillaba de sentirme tan comprendida, tan a gusto. Ahora, ya no me sentía tan sola.
                              Los Pachirisu corriendo a mi alrededor para trepar al árbol de mi izquierda; los Rattata que buscaban alimento, olfateando con cuidado; los Oddish que se prepararían para salir a los primeros rayos de la luna.
                              ¡Todo era tan bonito!
                              —¿Te gusta el bosque? —preguntó una voz familiar detrás de mí.
                              —¡Me encanta! ¡Me fascina! —exclamé, con felicidad sin contener, mientras volteaba a verlo.
                              Era Fyrus, claro, que me miraba sonriente, feliz de que compartiéramos el mismo gusto.
                              —No sabes cuánto me alegro —contestó, con sinceridad notoria—. Pero ven, te voy a mostrar algo que te va a encantar.
                              Me llevó lentamente hacia la cima de un pequeño montecito que se alzaba a varios metros delante de nosotros. Era sólo una elevación mínima, que nos llevó poco rato andar.
                              Al llegar al punto más alto, me señaló todo lo que mis ojos podían ver a la lejanía.
                              Desde ahí, se podía contemplar una grandísima parte del bosque, sus montañas a lo lejos, sus congregaciones de árboles, pero lo más hermoso, su lago tranquilo, que estaba justo debajo de nosotros.
                              —¡Es una belleza! —comenté.
                              —Lo es, de verdad. Yo nunca me canso de sorprenderme las cosas que la naturaleza ha creado para nosotros.
                              Me dejé llevar por la emoción que sentía e intenté aproximarme más hacia la cima, para ver mejor el paisaje. De verdad que era algo único, una experiencia maravillosa. Mientras sentía el aire silbar a mis oídos, me deleitaba en ver el reflejo del sol en el agua cristalina que se batía con majestuosidad justo ahí abajo, donde varios grupos de pokémon nadaban con despreocupación.
                              Así transcurrieron varios minutos. Mi acompañante respetó con paciencia el tiempo que necesité para alimentar mi alma de esas bellezas, hasta que al fin, recobré la noción de la situación y volteé a verlo. Seguía ahí atrás, a pesar del rato que me tardé en volver a la realidad.
                              —¿Dónde están los demás? —pregunté.
                              —Supongo que allá abajo aún, con los humanos. Roover y yo tuvimos que guiarlos hasta aquí, que era donde queríamos llegar.
                              —¿Ahí siguen? Espero que no nos hayamos alejado mucho.
                              —Tranquila, que no nos perderemos, conozco bien el camino a través de estos senderos. Cuando quieras, volvemos.
                              —Vamos ahora. Quisiera que nos despidiéramos de ellos, además de agradecerles nuevamente que nos hayan traído.
                              —Te acompaño solamente, porque yo ya lo hice hace buen rato, mientras tú estabas embelesada mirando las flores, sin darte cuenta de lo que sucedía a tu alrededor —me dijo sonriente.
                              Me avergoncé un poco, pero sonreí también.
                              —Quiero agradecerte sobre todo a ti, amigo. Sin ti, nunca hubiera tenido esta experiencia maravillosa.
                              —¿Experiencia? Será tu vida de ahora en adelante.
                              Noté que tenía razón, pero por algún motivo, aún no podía hacerme a la idea de que viviría en este lugar paradisíaco por el resto de mi vida.
                              —Gracias, en verdad.
                              —No hay nada qué agradecer. Después de todo, tú también has hecho mucho por mí. Supongo que nuestros destinos estaban unidos. Teníamos que encontrarnos. Así debían ser las cosas.
                              —Supongo que sí —le respondí, con mi mente perdida.
                              Las aves cantaban a nuestro alrededor con suma gracia.
                              —Vamos a reunirnos con los demás —propuso Fyrus.
                              —Sí, vamos.


                              Al final, resultó que los humanos se hallaban bastante ocupados tendiendo por el suelo sus instrumentos de trabajo, y que el resto de nuestros compañeros ya se había despedido de ellos. Después de darles sus respectivos agradecimientos una y otra vez al par de investigadores, nos dedicamos a buscar a los otros.
                              Estaban no muy lejos de ahí, a unos cuantos metros de distancia. Claro que nos estaban esperando.
                              Aparentemente, fue mucho el rato en el que estuve sola viendo a mi alrededor e imaginándome cosas, porque le dio tiempo a Fyrus y a sus amigos de dialogar tendidamente sobre el reencuentro y el regreso a casa.
                              —Y bien, Marriot, éste es tu nuevo hogar —dijo Ruz.
                              —Muchas gracias por aceptarme, muchachos, de verdad me encanta. No voy a causarles ningún género de problemas, se los prometo.
                              —Espero que así sea —volvió a contestar el Bulbasaur—. Siéntete totalmente bienvenida en nuestra comunidad.
                              —Cuando quieras, podemos dar un recorrido por ahí, para que te habitúes mejor —dijo Lyra muy amablemente.
                              —Gracias, lo tomaré en cuenta —le respondí sonriendo.
                              —Nosotros vamos a ocuparnos de elaborarte una madriguera para ti —se apresuró a complementar—. La haremos en donde tú quieras; si gustas, cerca de aquí. Será necesaria para poder dormir segura por la noche.
                              —Eres muy amable —le respondí—. La haríamos entre las dos, por estos lugares.
                              Luego, me quedé pensando un buen momento, y después rectifiqué.
                              —No, mejor por aquél montecito —y le señalé el lugar en donde había estado y desde donde se podía contemplar el lago maravilloso.
                              —Ahí será, si tú lo deseas —me respondió amistosamente —. No hay muchos viviendo por ahí, así que será fácil.
                              —Muchas gracias a todos, de verdad.
                              —No hay por qué agradecernos —me dijo el Bulbasaur—. Has demostrado ser una buena Vulpix, y te aceptamos completamente; de ahora en adelante, consideraremos abrir más las puertas a los foráneos para recibirlos cuando sea necesario. Sobre ti, yo hablaré con mi abuelo, que es el jefe de la comunidad. Tendrás que conocerlo.
                              —Por supuesto —contesté.


                              Ese día fue genial. Bueno, ése y todos los subsecuentes, hasta el momento en el que estoy relatando mi historia. Desde entonces, nunca he recibido más que sorpresas agradables. El bosque es fenomenal, sigo opinando lo mismo hasta ahora.
                              Resumiendo, podría resaltar que ese mismo día, por la noche, Lyra y yo comenzamos la construcción de la madriguera que me serviría para dormir. Era un trabajo difícil, ya que la Pikachu tuvo que adaptar el agujero en la tierra para una Vulpix, pero al final pudimos. Yo no hice casi nada, lo acepto, pero pretendí ayudar en la mayor medida posible. Resultó que Lyra me demostró que era una excelente excavadora y tiene mucha habilidad para formar madrigueras. Además, es una extraordinaria amiga, ya que a partir de ese momento, llevamos una relación maravillosa, y aún nos seguimos visitando con regularidad para pasear juntas por el bosque.
                              Lo mismo podría decir de Don, su hermano. Resultó bastante simpático, y me daba mucha risa cómo Roover se desesperaba con tal sólo oír hablar al pobre pequeño. A mí me parece un muy buen chico, creativo y con mucho interés de aprender. Muchas noches le conté cómo era la vida en la ciudad; le hablaba de Rey y de Mid, a veces con un alto toque de melancolía al hablar de ella.
                              Lo de Ruz quedó todo bien. Al día siguiente del que relaté, fuimos a visitar al jefe del bosque, su abuelo, que era un Venusaur formidable, muy anciano y grande, pero bastante amable hacia conmigo. Para suavizar las cosas, Ruz le contó joyas acerca de mí, que nunca había conocido a una pokémon más buena y más atenta que yo, entre otras cosas. Toda esa palabrería hizo que el Venusaur diera pronto la aprobación de que yo viviera en su comunidad. Me sentí muy dichosa de que, esta vez de forma oficial, todos me aceptaran en el bosque, como lo constató la asamblea pokémon que se celebró un día después y en el que el gran Venusaur me presentaba ante todos los habitantes del bosque como su nueva vecina. Juro que no podía desvanecer la sonrisa de mi rostro, aún después de que se hubo acabado la reunión.
                              Acerca de Mooth, la Dustox, fue un poco diferente. No tuve demasiada oportunidad de socializar con ella, porque casi nunca estaba con nosotros, aunque me parece bastante amable. A pesar de que el primer encuentro que tuvimos no fue de lo mejor, después comenzó a estimarme. Pronto comprendí que ella no pertenecía el bosque como todos los demás, sino que formaba parte de una comunidad extranjera que iba de visita cada invierno y con la que pasaba la mayor parte del tiempo. Así fue como, al cabo de un par de meses, hubo de irse, con la promesa de volver al finalizar el año nuevamente. Me expresó el gusto que tuvo de conocerme y todo lo demás. Ojalá hubiera podido haber tratado un poco más con una de mis salvadoras, pero supongo que eso será hasta el otro año, que ya no falta mucho.
                              De Roover, ¿qué puedo decir? No es un mal pokémon, pero todo le molesta con frecuencia. Sin embargo, generalmente me causan gracia sus corajes constantes. Que si estoy rompiendo tal regla del bosque, que si no debo entrar a esos lugares, en fin, tantas cosas con las que sale. Supongo que me quiere, aunque no lo exprese, y a pesar de que se opuso en un principio a que yo llegara al bosque con ellos.
                              Además de ellos, fui conociendo a varios pokémon más. Hay un Linoone llamado Canon, que atrajo mi atención de un modo diferente, porque es un pokémon muy especial, demasiado atento y amable hacia conmigo. Cuando puedo, me reúno con él, porque me agrada mucho su compañía. Las cosas que me platica son muy interesantes, y siempre me da mi lugar y me respeta bastante.
                              Luego había otra pokémon, la pobre Christmon, una pequeña Roselia que conocí cuando se estaba debatiendo entre la vida y la muerte. Sólo al momento de conocerla me dio mucha pena, porque todos fueron a visitarla al recordar su estado y yo fui con ellos ese día. La pequeñita estaba bastante mal desde entonces, y aunque me presenté y le dije quién era yo, me da mucha lástima no haber podido haber hablado más con ella. Yo la visitaba diario, incluso más veces que los demás, porque en ocasiones me quedaba casi todo el día a su lado. En el fondo, sabía que era una pokémon muy especial y agradable.
                              Lloré mucho el día en que el bosque entero se ensombreció a la postre por su funesto aunque ya esperado final. ¡Íbamos a ser amigas!
                              Aquél fue el único recuerdo triste que tengo, creo. Por todo lo demás, me la he pasado de maravilla. Canon me cuidaba a diario la herida que tenía en mi ojo con sus plantas medicinales; aparentemente nadie dominaba mejor ese arte que él. Al final, nunca me quedó bien y aún me sigue costando trabajo ver con ese ojo, supongo que será parte del recuerdo que me dejó el maldito de Rey antes de venirme al bosque.
                              Hablando de ese Persian, me hace recordar, una vez más, a la casa de la ciudad. ¿Cómo estará ahora? ¿Qué pensarán de mí? ¿Qué estará haciendo Emily? ¿Aún me seguirá buscando por la calle y por los alrededores de la casa? ¿Aún seguirá gritando mi nombre en el jardín, esperanzada de que aparezca? ¿O se habrá olvidado de mí desde el primer día?
                              A la que le tengo mucha nostalgia es a Midnight, esa pequeña Mid. ¡Ah, cuánto he extrañado a la buena Eevee! Sinceramente, nunca he conocido a nadie más virtuoso y sensible que ella. Era simplemente fenomenal, y una pareja perfecta para el Meowth, que seguro debe andar todavía por ahí.
                              Sólo espero que sea feliz.

                              Y bueno, creo que ahora termino mi relato de la mejor manera. He dicho lo que ha sucedido desde entonces hasta la fecha en mi vida. Sigo pensando que es algo increíble lo que ha pasado con mi vida; de verdad es fenomenal. ¡Nuestros destinos estaban atados! Si no hubiera conocido al Meowth y, sobre todo, a Fyrus, nada de esto estuviera viviendo. ¡Por eso les agradezco tanto! Ellos me enseñaron a vivir la vida de verdad, a suavizar mi carácter y tomarme las cosas más a la ligera. Gracias al Meowth aprendí el valor de las cosas materiales y el desprecio que se les debe tomar a otras; Fyrus me enseñó el valor de las cosas espirituales, y la relevancia que tienen en la vida de cualquiera, o al menos, de las grandes almas.
                              Además, fue gracias a ellos, específicamente al Meowth, que aprendí a usar el fuego. ¡Eso, que nunca había logrado conseguir, y ahora lo descubro por una casualidad! Fyrus, por su parte, ayudó a escaparme de la casa, a no seguir viviendo en medio de la hostilidad, donde constantemente amenazaban con evolucionarme y, ultimadamente, con venderme en la tienda pokémon. ¡Qué horror! También ayudó a deshacerme de una ingrata compañía como era el Swellow y aprender el valor de la amistad. Y por si fuera poco, si él no hubiera estado en el momento preciso, ¡quizás ahora ni siquiera estaría viviendo! No puedo olvidar cuando me rescató de la nieve y me curó, y lo poco agradecida que estuve en ese momento. ¡Cuánto arrepentimiento!
                              Por eso, a partir de mi llegada al bosque, he decidido cambiar mi vida. Ya soy otra Marriot, más desenvuelta, más sensible, más agradable… una Vulpix con más valores.
                              Gracias, gracias.
                              Les agradezco a mis amigos, a la vida, al destino.
                              Pero sobre todo, a mis amables lectores, porque por ellos se ha dado a conocer mi historia tan singular, sobre la vida de una Vulpix más en este mundo, que ha corrido con una fortuna insólita.
                              De verdad, muchas gracias.
                              Espero volver a vernos pronto.


                              ***MARRIOT***


                              ******* FIN *******[/spoiler:2d0ah5iv]

                              Muchas gracias a todos los lectores que me han apoyado a lo largo de este fic, ya que sin ustedes, este proyecto, tan importante para mí, no hubiera podido llevarse a cabo. En serio, agradezco a los que lean esto ahora y a los que han leído y han desertado a mitad del fic xD, sean cuales sean las razones, me ayudaron y apoyaron en su momento y los tengo muy en cuenta.
                              Mil gracias, lectores.
                              Aún esperen el epílogo después, narrado por un personaje especial al cabo de cierto tiempo.

                              Saludos.


                              Spoiler: 

                              Comment


                              • Re: Destinos Vinculados Cap. 31, Gran Final.

                                , rodeada de murmullos nocturnos que llevaba el viento cuando cayera el sol! Esos lugares que sólo veía en las fotografías de los libros que había en casa, ahora iban a ser mi destino, mi hogar
                                ¿No habías dicho que nunca había oído hablar del bosque? XD Recuerdo algo como eso cuando conoció a Fyrus, y le hizo algunas descripciones, pero nunca le mostró ningún libro ni nada, digo... no tenía XD. O tal vez mi memoria me falla...
                                —Síguenos, por aquí —me indicó Mooth, la Dustox—. Por favor, confía en nosotros.
                                —¿Tienen algún medio para regresar? —pregunté.
                                —Sí. Por favor, sólo confía —me volvió a repetir.
                                "sólo confía" O:, en ningún momento mostró desconfianza, pedirle que sólo confíe es como apresurarse a los hechos XD en ese caso, lo que menos debe hacer es confiar, huir y contárselo a quién más confianza le tenga (?) XD

                                ...la Dustox y yo la más retrasada del grupo
                                ¿La más retrasada del grupo? XDDD Lo peor que es cierto de dos maneras distintas [strike:287vfwe0](?)[/strike:287vfwe0]

                                Siento que usas demasiado el "hacia conmigo", igual... el hacia va de más, ¿no? XD

                                Bueno... ¿éste es el capítulo final? XD Es que... muchas cosas quedaron inconclusas... además de la falta de un episodio final narrado por Fyrus ¿O ese era el 29/28 ? Aparentemente harás un capítulo extra, espero des el final de Swellow, me parece que pudo haber intervenido un poco más.

                                Por cierto... siento que tú/Marriot exageraron en su narración del bosque XD, cada párrafo se esforzaba en hacer notorio el gran bosque... sé que era su deseo, pero, exageraste XD

                                Ahora... ¡Las preguntas!
                                1. Al escribir éste fic, ¿el proyecto original era de pokémon? porque tengo entendido que Demian recomienda hacer fics de pokémon para aumentar la audiencia XD tal vez lo original era uno con personas o animales...

                                2.Al acabar éste fic ¿Con qué sensación te deja?

                                3.¿De dónde surgió la idea de éste fic? Es decir, cuál fue tu inspiración.

                                4.¿Para cuándo DV2? XDDD

                                No tengo más por el momento.

                                ¡Qué genial fic! aunque siento que le faltó algo de... acción XD lo de los Sneasel no fue suficiente.

                                PD Gané :D primero en comentar XDD

                                Comment

                                Working...
                                X