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Pokémon Caos: El despertar

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  • Capítulo 29: El ciclo del caos

    *Me pongo un esmoquin, desenrollo la alfombra roja y hago pasar a los lectores*

    Buenas gente, pues aquí está, la frutilla del postre, el gran final, el desenlace de este fic que tanto orgullo me produce, si bien esta no es la última parte del texto, ya que queda un epílogo que les traeré durante la semana 8), les aseguro que éste es el final de ésta historia, el epílogo existirá solamente para aclarar algunas dudas que seguro quedarán en boca de todos mis lectores y será un pase a una posible secuela. En fin, no me resta más que agradecerles a todos los que han seguido esta obra por todo su apoyo y paciencia, se que en ocasiones me atrasé demasiado pero también doy fe de que supieron comprenderme.
    Mil gracias.

    Respuestas:
    Spoiler: 
    x**********: Pues si, si cuentas el epílogo haré en efecto 30 capítulos Sherlock :P
    Muchas de tus preguntas obtienen respuesta en éste cap. Muchas gracias por acompañarme durante todo este tiempo, espero verte por aquí para el epílogo, saludos!
    pokefan2010: Gracias por pasarte, pokefan, dejame decirte que eres de mis más fieles lectores y quiero que sepas que aprecio eso. Tus cumplidos son halagos para mí. Muchas gracias por todo tu apoyo. Suerte!
    sevenap: Otro gran lector, si señor. Mil gracias por todas tus críticas, cumplidos y apoyo, realmente me alegra ver que unos cuantos bancaron este fic durante tanto tiempo. Espero que disfrutes este cap, saludos!
    sohta: Wow, no me esperaba un nuevo lector a estas alturas, pero siempre son bienvenidos. Espero que disfrutes del fic. Saludos!


    Ahora sin más preámbulos, el capítulo final de Pokémon Caos: El despertar...

    CAPÍTULO XXIX: EL CICLO DEL CAOS

    Spoiler: 
    Domingo 22 de enero de 2012. Sede central de Game Freak, Tokio, Japón.

    GONZALO:

    Y la llave de la victoria apareció frente a nosotros. La caja fuerte se veía mucho más grande por dentro debido al poco provecho que se secaba de su espacio. Sólo un objeto era protegido para aquellas paredes de acero. Era un pequeño paquete que cabía fácilmente en mis manos, estaba envuelto en papel madera.

    Con intriga -por no decir con miedo- la tomé entre mis manos y sentí un aire frío recorriendo mi nuca, aunque creo que fue sólo mi imaginación.

    -Dime por favor Gonzalo, ¿qué es eso?- preguntó nuevamente Morena.

    -No lo sé con seguridad, pero creo que podrá ayudarnos.

    Rasgué impacientemente el papel y pude apreciar por primera vez el último regalo que Rafael nos legó. Era una piedra azul de forma ovalada con cuatro orificios apuntando al firmamento y una boquilla de madera en la parte trasera. Llevaba una banda elástica que a su vez sujetaba una pequeña agenda de bolsillo.

    Mi juvenil ignorancia en lo que a los pokémon se refiere no me permitió percatarme de que objeto se trataba y el gran poder de éste. En cambio, Morena no tuvo que ver aquella piedra para darse cuenta. Se quedó perpleja mientras la observaba.

    -¿Sabes lo que es?- pregunté.

    -S-sí, creo, no estoy seguro, pero creo que es una Flauta Azur.

    -¿Una flauta que?

    -Azur, en los videojuegos de pokémon se utilizaba para poder localizar a Arceus, es un objeto muy extraño. No estoy del todo segura, pero se le parece bastante.

    -Ahora que lo dices, creo que Mati me habló de ellos una vez.

    Morena la tomó con brusquedad y dejó caer la agenda. La tomé antes de que cayera al suelo y tuve problemas para abrirla debido a los nervios. La primera hoja era un texto en ingles, idioma que no comprendo hasta hoy. Sólo logré entender el nombre “Rafael Montano” en el título y un par de palabras sueltas en el texto.

    -Mati, ¿dónde estás cuando se te necesita?

    Pasé la hoja y me encontré con un texto en portugués, comprendía un poco más pero seguía siendo in entendible, nuevamente el nombre de Rafael Montano aparecía en el título. Pasé otra hoja y la secuencia se repitió sólo que ahora el texto era en italiano. Lo varias veces más y me encontré con el mismo manuscrito en un idioma que no conocía, una lengua asiática y finalmente en español. Había más hojas, donde seguramente se encontraba el mismo texto en más lenguajes. Fuese lo que fuese aquel mensaje, Rafael se aseguró de que cualquiera pudiera comprenderlo.

    Volví a la hoja traducida al español para averiguar finalmente el contenido del mensaje. Luego de leer las primeras líneas pasé a catalogarlo como una carta. Decía más o menos así:

    “ÚLTIMA VOLUNTAD SECRETA DE RAFAEL MONTANO

    Saludos estimado paladín de la justicia.
    Sí estás leyendo esto, significa que he fallecido y no logré acabar con mi cometido de salvar a la Tierra de la tiranía de Sekai. Seguramente te explicarás que es éste objeto y por que no te hable de él. No me malinterpretes, no significa que no confiara en ti… Después de todo, te confié a Zoroark y Lucario, ¿verdad?
    No te dije nada, por el simple hecho de que quería evitar que llegaran a oídos de Sekai noticias sobre la existencia de éste artefacto, y la única alternativa era ocultarla de cualquier persona. Te lo hubiera dicho cuando llegase el momento, pero lamentablemente el destino me jugó una mala pasada.
    No perderé más tiempo explicándote el origen o el porque de la aparición de éste objeto, sólo me limitaré a advertirte de que cuando llegue el momento en que te enfrentes a Arceus deberás usar la Flauta Azur si quieres tener posibilidades de vencer.
    No te robo más tiempo, ten suerte querido amigo/a, la necesitarás.

    PD: Seguramente en vida te habré dicho esto muchas veces, pero por favor, cuida de mis pokémon, te los encargo mucho. Gracias.”

    -Rafael -dije sin aliento- hasta muerto sigues ayudándonos… Gracias, lo haremos por ti, amigo.

    Morena, quien leía la carta junto a mí, sin esperar más dijo:

    -Debemos llevarle la flauta a Mati antes de que sea demasiado tarde.

    -Sí, no perdamos tiempo, espero que aún no halla comenzado la batalla. Adelante.

    MATÍAS:

    El plan del Shogun había sido prácticamente perfecto por varios años, fue pensando meticulosamente para evitar inconvenientes. Incluso admitiría que su astucia fue admirable, muy pocas personas hubieran llevado tan bien un plan tan complicado. Sin embargo, por increíble que parezca, ya en la recta final cometió un error. Un error fatal que le costó todo. Pese a lo bueno de éste fallo, ni el más sabio entre los hombres hubiera imaginado que ese error fuera su propia carne.

    La misteriosa máquina que albergaba al Shogun vibraba y silbaba como si se tratara de una vieja caldera, pero a la vez brillaba y chirreaba como una computadora ya entrada en años. Era tétrico y lo peor es que no sabía porque.

    Inmóviles no posábamos los pokémon y yo frente al inerte cuerpo del dios pokémon y aquel pedazo de maquinaria. Mientras aquellas opacas luces verdes centelleaban el sonido de la máquina comenzó a deteriorarse hasta el punto que finalmente pudimos oír la voz del Shogun otra vez.

    -¡¿Creías que me dejaría vencer tan fácil?! Admito que no pensaba que llegarían tan lejos, pero jamás se me cruzó por la cabeza ser vencido. No quería tener que llegar hasta esto, pero ustedes se lo buscaron. Ahora, maravíllense con mi obra maestra, el mayor descubrimiento científico de todos los tiempos, ¡la máquina REDRUM!

    El resplandor de la máquina REDRUM se intensificó por un instante para luego pasar a apagarse completamente. De una especie de antena comenzó a manar algo similar a la electricidad teñido de esmeralda. Ésta energía se liberó de golpe, chocó contra el techo siendo repelida y cayó de lleno sobre Arceus haciéndolo gemir de dolor.

    El antes debilitado pokémon volvió a ponerse de pie como si hubiera estado durmiendo, como si de pronto todo el dolor hubiese desaparecido. Es inexplicable la manera en que éste comenzó a cambiar, sencillamente no existen palabras para ello. Lo que si puedo asegurarles, es que tras esa extraña -y hasta sicodélica si se quiere- había aumentado su tamaño y contextura física, sus ojos se había teñido de rojo, su piel se había puesto morada, y aquel vellocino dorado recubriendo su cuerpo se tornó negro como la noche.

    Pero eso no es todo, sus colmillos también aumentaron de tamaño, al igual que sus cuernos. Pasó de inspirar respeto a inspirar miedo. Realmente me ponía los pelos de punta, ningún pokémon me había hecho sentir así desde el enfrentamiento con aquel Garchomp donde Lucario siendo aún un Riolu casi muere. No me explicaba como, pero ese maldito había logrado hacer aún más fuerte a Arceus.

    Sin que el dios pokémon moviera sus fauces, con una voz nacida directamente desde las cuerdas vocales de la bestia, el Shogun dejó oír su voz otra vez.

    -¡Sucumbe ante REDRUM, el conversor materia-energía más eficaz del mundo!

    Su voz se oía significativamente más grave y ronca, pero tan clara como antes. ¿Cómo era posible? ¿Tan inteligente podía ser aquel hombre? Había hecho lo que muchos creían un mito, convirtió materia en energía, su propia materia, su cuerpo.

    -¡Así es! ¡Las máquinas REDRUM me permiten convertir materia en energía y viceversa. Gracias a ellas, logré traer de regreso a la vida a los pokémon!

    ¿De regreso? ¿De que hablaba?

    -¡Pero no solamente eso! ¡Existen cientos de modelos en todos los tamaños y forma! ¡Incluso las pokebolas son modelos de REDRUM! Éste modelo que está aquí atrás es el más sofisticado, y me permite transformar cualquiera cosa en energía eléctrica y dejar que se mueva libremente en ese estado hasta encontrar un cuerpo donde establecerse. ¡Gracias a ella llevaré a cabo mi gran sueño, una vez eliminada la humanidad de la faz de la Tierra yo reinaré sobre los pokémon siendo precisamente su Dios y no un simple y asqueroso humano! ¡Ya he extendido su vida demasiado, ahora mueran!

    Y el mutante pokémon exploró su nuevo poder con Sentencia. Lucario se colocó frente a mí para protegerme y tanto él como Darkrai recibieron la negra esfera de energía directamente. La onda expansiva nos revolcó por el aire hasta caer directamente contra un muro. Lucario cayó sobre mí, lo que intensificó aún más el dolor.

    Al tocar el suelo, abrí los ojos e hice un esfuerzo por levantarme, el dolor corporal era terrible. Los pokémon lucían en peores condiciones que yo. No había duda, el poder de Shogun-Arceus también se había intensificado.

    -¿Aún quieren seguir luchando? Su espíritu es apreciable, pero no tienen oportunidad alguna.

    Apoyé mi brazo en el piso y al hacer fuerza para ponerme de pie sentí un dolor agudo e intenso, las lágrimas escapaban de mis ojos por el sufrimiento. Mi brazo estaba roto.

    Maldiciendo por el dolor, me paré usando la fuerza de mis piernas. Darkrai y Lucario ya estaban de pie.

    -Nada está dicho abominación, mientras mi corazón siga bombeando voy a tratar de vencerte, y créeme que no estoy sólo.

    -¡Lu, Lucario! -confirmaba malherido mi amigo.

    -¡No nos rendiremos! ¡Lucario, A bocajarro! ¡Darkrai, Pulso Umbrío!

    El Pulso Umbrío arremetió contra la piel de Arceus mientras en el aire Lucario se acercaba listo para golpear con sus brutales patadas y puñetazos. El rayo oscuro prácticamente rebotó sobre la existencia del híbrido pokémon-humano y poco fue el daño que los tres puñetazos del luchador de acero infligieron antes de salir despedido ante otra poderosa Sentencia.

    Onda expansiva. Otra vez al suelo. Dolor terrible en el brazo. Irritantes carcajadas del dios pokémon. Pero no pensaba rendirme, seguiría luchando. De un salto me puse de pie. Ahora también me dolía el rostro y mi camiseta estaba rasgada violentamente por la fricción del piso.

    -¿De pie otra vez? ¿Qué acaso no lo entiendes? ¡No tienen posibilidades de ganar?

    -Sekai, Arceus o como quieras que te llame, no me importa que tan inteligente digas ser, o cuanto me lo discutas, estás equivocado. ¿No te das cuenta? Pues claro, estás cegado por la codicia y la ambición. Me has quitado a mi familia, y seguí adelante. Nos quitaste a Rafael y seguí adelante. Mis amigos perdieron a los suyos y también siguieron. Acabaste con la familia de Lucario, y aquí lo tienes. ¿Crees que a estas alturas voy a rendirme? Aún tengo esperanza y por más simbólico que eso sueno y por desesperanzador que suene, es suficiente incentivo para continuar. Siempre hay algo por lo que luchar y seguir adelante. Familia. Justicia. Sueños. Deseos. Amistad. Todas esas cosas dan vida a la esperanza y ésta retroalimenta a las además. Así es la vida, por eso es tan hermosa, es algo que por lo visto nunca comprendiste y te ha llevado a esto. Ahora te haré pagar por tu necedad, así sea lo última que haga. Puedes tener todas las de ganar, pero nosotros tenemos esperanza, ¡Y te demostraremos cuanto vale eso! ¡Lucario, Darkrai, vamos al combate!

    Por primera y última vez, tomé la iniciativa de atacar a un pokémon con mis propias manos. Corrimos coordinadamente, yo por el centro, Darkrai y Lucario flanqueándome. Por supuesto no puedo causarle mucho daño a una de esas criaturas, pero estaba cegado -en el buen sentido de la palabra, si lo tiene- por la iniciativa y la esperanza.

    Salte y golpeé sin causar daño alguno la mandíbula de mi máximo enemigo. Lo que si fue significativamente útil, fueron los duros golpes a puño limpio del siniestro pokémon legendario y mi hermano en armas. Parecían tan motivados como yo, por eso continué con el simbólico acto de acompañarlos físicamente en el combate. Por varios segundos seguimos arremetiendo contra aquella bestia. No sé si fue sólo mi imaginación, pero antes de salir despedido en el aire por otro ataque de Sentencia, me pareció oír un grito de dolor de Arceus, lo que era de cierta triste manera, una victoria moral.

    Esa tercera caída fue sin duda la más dura. Ya no teníamos fuerza, aquellos golpes nos habían agotado. Levantarme usando sólo las piernas me era imposible y tratar de hacerlo con los brazos fue inútil debido a la quebradura. Creí en aquel momento que ese era el fin e hice lo que toda persona en mi situación hace, improvisar una despedida.

    -Lucario -dije esforzándome por no desmayarme- fuiste un gran amigo, gracias por todos los momento vividos, te amo amigo, sea lo que sea lo que nos pase, ten en cuenta que siempre estaremos juntos. Darkrai, muchas gracias por tu ayuda, se que no te agrado, pero espero que comprendas lo agradecido que estoy por tu lealtad y buena disposición.

    Lucario asintió mientras ya estaba a medio camino de ponerse en pie, su fortaleza y voluntad siempre lo caracterizaron. Darkrai fingió no oírme, no esperaba más, pero si moría al menos tendría la conciencia tranquila sabiendo que le hablé desde el corazón.

    Cerré los ojos, no por miedo a la muerte, sino que el cansancio no me permitiría seguir lúcido demasiado tiempo. Aún podía oír como un susurro distante la voz del Shogun, parecía un eco dentro de mi cabeza.

    -¡Mueran! -decía el indeseable ser. Luego oí a la oscura esfera partir de su boca.

    Aquellos segundos que conformaron la angustiosa espera de la muerte se hicieron interminables. Podía oír con claridad la Sentencia acercándose, y francamente no sabía que pensar con claridad, todo era una laguna mental.

    -¡No! -se oyó a lo lejos, o por lo menos eso me pareció aturdido como estaba- ¡Zoroark, Pulso noche!

    Segundos después oí la explosión causada por el choque de ambas masas energéticas. De alguna forma junté energía suficiente para sonreír, Gonzalo llegó en el momento indicado, como lo había hecho durante toda nuestra juventud.

    -Oh Mati -oí decir a una voz que sólo podía pertenecer a Morena-. Deoxys, usa Recuperación, rápido. Sentí el calor del pokémon alienígena al posarse sobre mí, incluso vi el resplandor dorado que siempre emana mientras usa ese ataque a través de mis párpados. Tras unos instantes de recibir el “Abrazo de la vida” ya contaba con fuerzas suficiente para ponerme de pie, abrir los ojos e incluso hablar. Me sentía como si no hubiese dormido en tres días, pero estaba listo para volver al combate.

    -Gracias Deoxys, te debo una.

    -¡Mati, estás bien gracias al cielo!- gritaba la chica mientras me abrazaba. Grité de dolor cuando presionó mi brazo- ¿Qué sucede? -inquirió.

    -Es sólo mi brazo, ahora hay cosas más importantes.

    -¡Por fin! -el Shogun exclamó- ¡Todos los rebeldes unidos, ahora puedo vencerlos sin esfuerzo alguno!

    Frente a él se hallaban Gonzalo y Zoroark, listos para enfrentarlos. Morena en cambio, se hallaba al final de la habitación junto a mí, pero ambos se llevaron la misma sorpresa al oír hablar al pokémon. Morena ahogó un grito, luego dijo:

    -¿Acaso…

    -Sí, sí, el se fusionó con Arceus -dije en tono ansioso y de manera irritada-. Lo sé es sorprendente pero no debemos perder tiempo, hay que unir nuestras fuerzas para derrotarlo. Tenemos q…

    Colocó su dedo índice sobre mis labios para silenciarme.

    -Tenemos un plan mejor, mira. ¡Ahora Gonza!

    -¡Sí! -gritó este- ¡Zoroark protégeme!

    La tomó de su bolsillo y enseguida la reconocí, hubiese sido un tonto de no hacerlo, era idéntica, la misma Flauta Azur que en los videojuegos. No sabía que haríamos con ella, ni me preguntaba como la habían conseguido, sólo me sentía lleno de alegría ante su presencia, una corazonada me advertía de lo bueno de ésta.

    -¡No, eso no! -gritó el Shogun-Arceus, aumentando aún más mis sospechas sobre lo bueno de contar con ese artilugio de nuestro lado. Acto seguido, atacó con Llamarada. Zoroark protegió a su entrenador con Pulso Noche y Darkrai, ya recuperado, lo segundó con Psíquico.

    Gonzalo sabía aún menos que yo sobre la flauta, por lo que se guió por instinto. La tomó con ambas manos, colocó sus labios sobre la boquilla y sopló con fuerza. El resultado fue un grave sonido, similar al de una tuba o un trombón, seguido de una onda expansiva de trescientos sesenta grados que no afectó negativamente a nadie más que a la mutación de Arceus.

    Entonces pensé, “¿Y ahora?”

    -¡¿Qué hacemos?! -gritó Gonzalo.

    -¡Intenta controlarlo, la flauta debe ser la única manera de hacerlo!

    -¡¿Cómo puedes estar tan seguro?! -respondió mi buen amigo.

    -¡¿Y si no fuera así para que carajo nos las hubiera dejado Rafael?! -argumentó prepotente la chica, sólo inténtalo.

    -Ok, basta de gritar, ya lo intentaré.

    Se lo veía inseguro, pero se acercó unos pasos, se puso firme y miró directamente al cambiado Arceus.

    -¡Arceus detente!

    La voz se le quebró a la mitad de la frase pero aún así fue comprensible. Arceus dejó de arrojar fuego y comenzó a retorcerse como si se quemase por dentro. Funcionó, efectivamente la Flauta Azur otorgaba la facultad de controlar a Arceus. Meses antes quién habría dicho que Gonzalo se convertiría en el maestro del más poderoso pokémon existente… Las ironías de la vida jamás dejarán de sorprendernos ¿verdad?

    -¡No, jamás lo controlarás! ¡Ahora yo domino este cuerpo! ¡No lograrás domarme! -aullaba el Shogun desde el profundo interior del encéfalo de Arceus.

    Si el resto del grupo hubiese llegado minutos antes, todo hubiera sido más fácil, pero debido a su tardanza ahora necesitábamos un aliado clave si queríamos vencer, la voluntad de Arceus.

    El pokémon no se retorcía de dolor, sino que ambas conciencias se habían envuelto en una batalla sin cuartel por el dominio del cuerpo. Por un lado se hallaba la mentalidad original de Arceus, buscando librarse de su invasor y acatar las órdenes de su nuevo maestro. Por el otro, el Shogun convertido en energía trataba de recuperar el control total sobre el cuerpo.

    -¡Vamos Arceus, pelea, tu puedes contra él, se fuerte! -Gonzalo también lo había comprendido.

    Pese que a la lucha interna continuaba empedernidamente, Arceus parecía llevar la delantera. Su cuerpo empezaba a deshincharse y poco a poco su color original volvía a aparecer. El Shogun tampoco aflojaba, cuando ya prácticamente podía apreciarse al Arceus original, éste volvía a tomar la delantera y el cuerpo seguía mutando. El ciclo se repetía constantemente.

    Dejar el destino del mundo al azar no era prudente, había que asegurar la destrucción del Shogun y por mucho que me doliese, tuve que tomar una medida drástica, una medida que iba totalmente en contra de mis principios, el asesinato.

    -¡Muchachos escúchenme! -Todos los presentes me rodearon- Esa batalla durará mucho y no tenemos garantías de que el Shogun resulte perdedor. Sé que no les gustará lo que tengo que decir, pero me temo que debemos acabar con él.

    -¿Te refieres a Arceus? –Preguntó sorprendido Gonzalo.

    -Muerto el perro, se acabó la rabia -respondí sin ganas.

    More me clavó la mirada fijamente, sus ojos sollozantes parecían copos de nieves cristalizados, y a su vez el resto de su rostro expresaba reproche y furia.

    -More comprendo como te sientes, a mi tampoco me gusta tener que hacer esto, pero es la única alternativa. Nos queda poco tiempo, por favor compréndanme, saben tan bien como yo que el mundo depende de nosotros y… -me callé, no podía seguir hablando su mirada me partía el corazón- Por favor –en voz baja exclamé.

    -Está bien -dijo ella- me odiaré por esto, pero si no hay otra alternativa… ¿Qué debemos hacer? –cuestionó mientras una lágrima rodaba por su fino cutis, con todos mis problemas encima jamás me había detenido a apreciarla de verdad. Siempre supe que era una chica bonita, no hay que ser un gran observador para darse cuenta, pero jamás la había visto así de bien, tan abiertamente, era hermosa. Lo es.

    -Tenemos que atacar juntos, es la única manera de causar el daño suficiente para… Para… Bueno ya saben. Lucario y Darkrai lo han debilitado bastante y creo que esa batalla interna que el pobre está sufriendo no lo permitirá defenderse con normalidad. ¿De acuerdo?

    Todos a su manera, incluso Darkrai, dijeron “Sí” con seguridad. El pokémon siniestro se regocijaba de gusto, después de todo, ese siempre había sido su sueño.

    -A la cuenta de tres. Uno, dos… -tragué saliva- tres.

    -¡Garra Umbría! –fueran las órdenes para Zoroark.

    -¡Lucario, Pulso Dragón!

    -¡Psíquico, Deoxys!

    Sumado a los tres devastadores ataques también debe contarse iracundo y rabioso Pulso Umbrío que utilizó Darkrai al grito de “¡Muere!”

    Creo que los ataques impactaron al mismo tiempo, sinceramente no lo sé ni quiero saberlo. Recuerdo una gran explosión seguida de una pantalla de humo negro. Al disiparse vi la única que escena que logró hacer lo imposible, que me odie a mi mismo por unos segundos.

    Arceus se hallaba tirado en el suelo, sin posibilidad de moverse, había golpeando contra la pared -destruyendo la máquina REDRUM- y luego aterrizó violentamente. Sus ojos estaban hinchados como los de boxeador en el último asalto, su piel quemada como braza, su mandíbula desfigurada y sangraba incontrolablemente por infinidad de sitios. Su tiempo de vida era escaso.

    No soportaba haber causado aquel daño extremo, era partidario de las batallas, después de todo, los pokémon son seres fuertes y se recuperan con facilidad, y si vamos al caso, su principal fin en la vida era ser el pokémon más fuerte, pero jamás se me pasaba por la cabeza el hecho de asesinar a una de esas criaturas que tanta alegría me habían dado a lo largo de mi vida.

    Pese al dolor no podía darme el lugar de mostrar debilidad, tenía un objetivo que cumplir. Con gran esfuerzo me focalicé en pensar que dentro del cuerpo de aquel inocente pokémon moribundo, se hallaba una de las peores personas que había pisado éste mundo. No tenía sentido darme rienda suelta a la ira, eso sólo traería más problemas innecesarios, me basó con decirle sólo aquello que pensaba y debía transmitirle antes de acabar con él.

    Caminé unos pocos pasos, sólo los necesarios. Cojeaba por las heridas recibidas en combate. Podía oír al Shogun gemir de dolor, maldecir, deshonrarnos y chillar por venganza. Me daba asco.

    -Sabes Sekai, siempre te has jactado de ser un tipo muy inteligente, así que creo que podrás hacer a un lado el dolor por un instante y escuchar mis palabras, seguro te enterarás de algunas cosas. Aunque jamás lo admitas, has tenido muchos errores gigantes en tu vida. El primero lo tuviste ya de pequeño, cuando no oíste a tus padres al advertirte sobre que con la comida no se juega. Tuviste sientas, no, miles de oportunidades de asesinarnos, pero no lo hiciste, te divertía jugar con nosotros, y el no saber aprovechar tu oportunidad te llevó a la ruina. Tu segundo gran error fue jugar con la creación de la vida. Tengo dudas al respecto sobre el origen de los pokémon y no te acreditaré totalmente la responsabilidad por ellos, se que hay algo más allí afuera, algo que ansía ser descubierto, pero ese no es el caso. Jugaste a ser un dios y aquí estás tragándote tus ganas de rogar por piedad debido a tu estúpido orgullo. Luego cometiste otros errores más pequeños, como meterte con nosotros o permitir que nos conociéramos, desatar nuestra furia, pero no entraré en detalles, no tiene importancia la verdad. En lo que si haré una parada, es en el más grande error de tu vida, el principal causante de que hoy sea el día de tu muerte. Subestimar a la humanidad. Siempre creíste que éramos basura, jamás valoraste el esfuerzo humano, el amor, la esperanza, la amistad ni ninguno de los valores que nos hacen personas. Te creíste superior a nosotros… Creo que ahora te darás cuenta de que siempre fuiste inferior. No disfrutaste tu vida, no supiste lo que es la amistad o el amor de una pareja ni lo confortable que te hace sentir hacer un bien por alguien, y lamentablemente, ya no estás a tiempo. Buen viaje a donde quieras creer que irás tras tu muerte y si por alguna de esas jugarretas de la vida existe la reencarnación, espero de corazón que en tu próxima vida sepas apreciar el bonito regalo que la naturaleza te dio, ser una persona.

    El Shogun calló, sólo se oía su dificultosa respiración producto de los golpes internos, ese silencio me resultaba casi celestial, era un sentimiento de victoria en estado puro. Giré sobre mis talones y regresé junto a mis compañeros.

    -Gonza, More, es hora de acabemos con el sufrimiento de ese pobre ser -no hubo necesidad de aclarar que me refería a Arceus-. Usemos la Contrafusión, creo que será suficiente.

    -De acuerdo -dijeron al unísono.

    -¡Esfera Aural!

    -¡Pulso Noche!

    -¡Psicoataque!

    La trinidad de ataques opuestos de nuestros pokémon compuestas por esferas de energía se unió a medio camino formando una sola gran bola de color azul marino, hermosa y destructiva a la vez, emanaba poder por donde se la mirase.

    -¡No, malditos sean! ¡Me las pagarán! ¡Juro…

    Fueron las últimas palabras del Shogun… El mundo volvía a ser un lugar seguro.

    * * *

    Casi una hora pasamos en estado de perplejidad absoluta. Después de tanto tiempo, de tantas penurias, tras haber vivido una infinidad de aventuras, algunas memorables, otras muy tristes, todo había llegado a su fin.

    Guardábamos respetuoso silencio. Nunca supe bien porque, sólo lo hicimos. Mientras reflexionaba y trataba de caer en la cuenta de que todo había acabado, tomé un trozo de madera y de mi rasgada e inservible camiseta, con eso entablillé precariamente mi brazo.

    Gonzalo fue el primero en hablar, él tuvo la valentía de acercarse al destruido cuerpo de Arceus para asegurarse de que éste había muerto. También revisó la máquina REDRUM, según sus palabras “totalmente destruida y ni rastro del Shogun”.

    Morena pasó todo el rato abrazada a Deoxys sollozando, definitivamente era quien más feliz estaba con la finalización de nuestro viaje. Sólo mencionó “Es una pena lo de Arceus”. Para consolarla, me guardé uno de los dientes caídos del dios pokémon y le di mi garantía personal de que yo mismo me encargaría de que se crease otro espécimen, después de todo, los pokémon también necesitan un líder.

    Finalmente decidí que era hora de marchar y no tardé en hacerlo saber.

    -Será mejor que nos vayamos de aquí, nos espera un largo verano en Argentina.

    Hubiese hablado sobre lo bueno de reencontrarnos con nuestras familias, pero por respeto a Gonza decidí no hacerlo, me conformé con pedirles que me siguieran.

    El descenso de la torre fue largo e igual de silencioso, el cansancio asesinaba cualquier intención de hablar. Temas de charla no faltaban, yo ansiaba saber como habían encontrado la Flauta Azur, y seguramente ellos se morían de curiosidad por saber como acabaron fusionados el Shogun y Arceus. Eso me llevó a pensar que ya no tendríamos tanto tiempo para hablar, que ya no pasaríamos todos los días juntos. Si debía nombrar un punto negativo sobre la finalización del viaje, era la separación. Morena volvería a La Rioja y era imposible saber cuando volveríamos a vernos, pero lo que más me asustaba, era el futuro de Gonza, ¿A dónde iría a parar?

    Tocamos tierra nuevamente, todas mis tensiones desaparecieron. Llovía, pero al mismo tiempo el Sol radiaba, era un panorama muy bello, parecía que la naturaleza quería agradecernos. Demian posaba junto a Scizor en un cartel, estaba sudado y de brazos cruzados demostrando lo satisfecho que había quedado con su trabajo. En su rostro resaltaba una sonrisa de oreja a oreja, jamás lo había visto tan feliz. Debí imaginármelo, nunca fue ningún tonto, ya sabía que estaba hecho.

    Una vez frente a él, me miró de arriba abajo, luego guiñó y ojo y finalmente habló:

    -¿Así que lo lograste?

    -Lo logramos, todos.

    -Lo sé -respondió-. Quería ver si serías tan hipócrita de quedarte todo el crédito.

    Clavamos miradas desafiantes por un segundo y luego explotamos en carcajadas. Ya calmados me dio una palmada de felicitación en el hombro y me pidió que le contase como fueron las cosas. Dije que con gusto le contaría todo, pero que primero debía hacer otra cosa.

    Darkrai posaba inmóvil, con su aspecto de lúgubre ser a la sombra del edificio, miraba a su alrededor con desprecio. Admito que pensé que el cambaría y pasaría a ser más sociable, y apuesto lo que sea a que ustedes también lo creyeron así… Pero no, no hubo caso, a un perro viejo no se le enseñan nuevos trucos.

    -Ey, Darkrai. -Me observó con frialdad hasta finalmente responder.

    -¿Qué?

    -Ya cumplimos ambas partes del trato. Tu enemigo está muerto, mi enemigo está muerto. Eres libre de irte, los pokémon ya no sufrirán, así que puedes volver a vivir en paz.

    Tras otro silencio incómodo, respondió:

    -De acuerdo. -Dio media vuelta y se preparó para alzar vuelo.

    -Espera un momento Darkrai –dije impaciente.

    -¿Qué?

    -Sólo quería agradecerte, fuiste de mucha ayuda, si no hubieses estado ahí quizá Lucario y yo hubiésemos sufrido una muerte irremediable… Así que sólo eso, gracias. Oh, y si existe algo que pueda hacer por ti, sólo dímelo.

    -Ahora que lo dices, sí, puedes hacerme un favor.

    -Sólo dilo -le dije.

    -No vuelvas a molestarme nunca. -Comenzó a volar hasta desaparecer entre las nubes, esa fue la última vez que vi a Darkrai.

    Riéndome por las últimas palabras del siniestro pokémon regresé con los demás, Lucario fue el primero en acercarse a mí.

    -Lo extrañaré ¿sabes? Hasta me había encariñado con él -el luchador rió sin consuelo. -¿Cómo estás amigo? ¿Ya te estás recuperando de la pelea?

    -Lu, Lucario.

    -Me alegro, ahora ve a descansar, ya no tenemos de que preocuparnos. Bueno, tal vez sí, nos queda toda una vida por delante…

    Y esa es básicamente la historia de cómo todo inició, mi juventud, mi maduración tanto como entrenador y como persona. Así empezó la destrucción de la primera ola maligna que azotó al mundo DP (Después de los pokémon). Recordar algunas de las hazañas del grupo o las millones de cosas que aprendimos sería seguir hablando de lo mismo, no tiene sentido repetirlo todo otra vez. Así comienza el cuento de caos, tan complejo y tan sencillo al mismo tiempo, y es así también como acaba esta historia llena de valores y defectos, pero con una enseñanza sencilla. El dolor lleva al odio, y este a la venganza, lo que a su vez produce más dolor, y es así como funciona el caos, pero siempre perdurará la esperanza.


    Last edited by Demian; 11/08/2013, 17:32.


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    • Re: Pokémon Caos:El despertar [Cap. FINAL]

      ¡Excelente final! ¿que creías? ¿que ya no la leía? Nunca deje de leerla pero no sabía que comentar, así que esperé hasta el último capítulo para felicitarte por esta gran historia. En verdad me engancho, no me arrepiento de haberle dedicado mi tiempo.
      Como ya dije, un final excelente que me dejo pegado para leer más.

      Otras firmas(gracias DarkUmbrion):
      Spoiler: 

      Fics que leo y Gifs:
      Spoiler: 

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      • Epílogo: La punta del iceberg

        Bueh todo se termina, y ésto no es la excepción. Ésta será mi última publicación en éste fic, y me causa alegría y melancolía al mismo tiempo. Hay muchas cosas que me gustaría escribir, pero no sé ni por donde empezar.
        Me voy a limitar a agradecerles a mis lectores por última vez, ya que de tanto fraseo tonto que había armado en mi cabeza ésto es lo único realmente importante. Mil gracias a todos, los que están, los que estuvieron y los que estarán en el futuro, ya que de no ser por ustedes éste fic no sería lo que es.
        En fin por ahora voy a dedicarme a poner a punto éste fic para lograr entra a OC, que ha sido mi objetivo desde hace más de un año, así que por un tiempo estaré alejado de la escritura en el foro, pero ya voy a retomar, denme tiempo, quiero descansar un poco.
        Otra vez, muchas gracias, de corazón.

        Respuestas:
        Spoiler: 
        Kestrel: Muchas gracias por pasarte, ha decir verdad me es muy complicado saber quien lee y quien no si no dejan comentarios, pero me da mucha alegría saber que sigo teniendo varios seguidores. Los comentarios son sólo un aditamente, lo que realmente me pone feliz es saber que leeyeron ésta obra a la que tanto empeño puse. Muchas gracias por acompañarme hasta final, espero que te pases para el epílogo, suerte!


        Epílogo:

        EPÍLOGO: LA PUNTA DEL ICEBERG

        Spoiler: 
        GONZALO:

        Sólo a eso nos enfrentamos, solamente fue la punta del iceberg…

        Me rodeaban. Cualquiera fuese la dirección a la que mirase me los encontraba. Librarme de ellos no será tarea fácil, debía esforzarme. Cada vez estaban más cerca, ya podía sentir su respiración. Apuré aún más el paso.

        Lo estaba logrando, pero la distancia por recorrer aún era mucha. Ellos eran duros y grandes, muy difíciles de evadir, pero allá a lo lejos, estaban dándome apoyo. Mati gritaba como loco para darme ánimo, a su lado estaban Zoroark y Lucario, pese a algunas nerviosas miradas también me apoyaban con euforia y algarabía. Incluso Pidgeotto, quien llevaba ya una semana como pokémon evolucionado, trataba de darme ánimo sobrevolando el lugar.

        Faltaba menos, pero ellos estaban muy cerca, por un segundo dudé de mis habilidades y me vi sucumbir ante ellos. Pero no, al estar finalmente uno de ellos frente de mí logré evadirlo con astucia, no había perdido mi toque. Ahora si, ya el momento definitivo, el segundo crucial, mi manera de actuar cambiaría el destino de mis actos. Estaba frente a mí y sin dudarlo, disparé con furia.

        -¡Gooooooooooool! ¡Sí, vamos todavía!

        Mis compañeros eufóricos se abalanzaron encima de mí. El hedor de aquellos mastodontes sudados era insoportable y el peso del robusto defensor lateral izquierdo no me dejaba respirar, pero ya nada más importaba, aquel tercer gol nos había asegurado la victoria.

        Los simpatizantes del equipo -en su gran mayoría padres y demás familiares de los jugadores- también coreaban con alegría la anotación. Mati al ritmo de su latiguillo futbolístico “¡Bien, muerto, al fin se te dio!” abrazaba a los dos pokémon que apenas unos meses antes nos dieron la victoria contra el Shogun Pokémon.

        Pues había regresado a mi vida cotidiana, bueno, casi. Al regresar a Argentina fueron mis tíos paternos quien se convirtieron en mis tutores, no lo dudaron ni una vez desde que nos reencontramos el día de nuestro regreso en el aeropuerto. Son excelentes personas, les debo mucho.

        Los primeros días fueron angustiantes, una verdadera punzada en el corazón. Sencillamente no podía hacerme a la idea de que debería ir a un cementerio de ahí en más para ver a mis padres. Pero no me gusta hablar de eso, dejémoslo ahí. Poco a poco fui saliendo adelante, el compañerismo de mis familiares, mis amigos y por supuesto mis pokémon fue vital en mi recuperación. A la larga volví a la rutina. Pese al millar de compromisos que tenía –por un tiempo fuimos celebridades- me las arreglé para aprobar las asignaturas suficientes para no reprobar el año durante las vacaciones de verano de ese mismo año. Volví a los videojuegos, a las deliciosas siestas en mi propia cama, a la comida casera, y a mi pasión, el futbol, lo único en donde me sentía totalmente adaptado. Una vez calmada nuestra enorme exposición mediática regrese a entrenar en las divisiones inferiores de Quilmes Atlético Club, la institución futbolística más grande mi ciudad. Al tiempo regresé a la titularidad, aunque con algo de pena admito creer que se debió a mi nueva condición de héroe.

        Los demás también regresaron a sus vidas cotidianas. Meses después de lo ocurrido Mati también regresó a la escuela, aunque ya no éramos compañeros, debido a que elegimos orientaciones distintas, aprovechábamos cualquier momento libre que tuviéramos para tontear por la escuela y conquistar chicas contando historias significativamente exageradas sobre nuestro viaje. No nos vimos mucho ese verano –la mayor parte del tiempo que pasábamos juntos era en un estudio de TV-, se había vuelto mucho más unido a su familia y pasó esos dos meses prácticamente sólo con ellos.

        Con Morena la separación era un poco más dolorosa, ya que con el tiempo regresó a su provincia natal, La Rioja. Era duro pensar que para ver a la chica con la que había pasado tanto tiempo ahora deberíamos tomar un avión. Ella regresó a Buenos Aires para mi cumpleaños en febrero, tras una estadía de tres días, regresó a su hogar. Por su puesto que el contacto no se perdió, y a diario nos comunicamos con ella ya sea por teléfono o vía Internet.

        Demian por su parte regresó a su hogar, se disculpó con su familia, la que reprochó que no había nada que perdonar. Él también sufrió los beneficios y los problemas que trae la fama, pero ya una vez completamente repuesto de la agotadora odisea regresó a la universidad para completar sus estudios.

        Volviendo al predio deportivo donde me había convertido en héroe del equipo, al menos hasta la semana siguiente, donde un compañero haría algo similar y me robaría el puesto, el partido finalizó con resultado a nuestro favor. Tras saludar a los rivales con fingido respeto, cada jugador se acercaba a su familia para recibir halagos o críticas, en el caso de aquellos padres cuya habilidad futbolística siempre fue nula. Mi tío no fue ese día a verme, debía trabajar, pero Mati no, jamás faltaba a un partido.

        -¿Y como estuve?

        -Alucinante, increíble, glorioso, asombroso, ¡titánico! Pero podría haber sido mejor.

        -¿Podrías darme un respiro, no?- respondí mientras me prehidrataba.

        -Nah, sino triunfas aquí terminarás limpiando inodoros o siendo el único empleados de cuarenta años en una casa de comidas rápidas, por eso te presiono, me preocupo por ti, quiero que llegues a algo en la vida.

        Lo golpeé con fuerza en el pecho mientras reía y él devolvió el golpe en mi hombro.

        Tras ducharme regresamos a mi casa, tras cada partido, ambos almorzábamos en casa de mis tíos, era una especie de ritual de la suerte.

        Sí, las cosas habían cambiado mucho en esos cuatro meses, demasiado. Ya nada fue igual. Tras ser localizados y comprobar lo ocurrido regresamos a casa casi una semana después de la batalla final. Desde ése momento estalló nuestra historia, y no hubo un solo medio de comunicación en el mundo que no la exprimió todo lo que pudo. Los siguientes meses estuvieron llenos de llamados a toda hora pidiéndonos entrevistas, visitas a programas televisivos de todo el mundo, autógrafos por millares, sesiones de fotos, autorizaciones para dejar filmar una adaptación cinematográfica de la historia -sería la primera película donde actuarían pokémon de carne y hueso-. Todo eso sin mencionar los honores recibidos, ciudadanía ilustre, medallas, placas, aparición en público junto a presidentes, de todo, incluso me enteré que una calle en una ciudad de Bangladesh fue nombrada en mi honor.

        ¿Qué pasó con los pokémon? Seguro preguntarán, y no hay otra respuesta más certera que polémica. A las horas de ser conocida la noticia y toda nuestra historia, la gente comenzó a notar el cambio en los pokémon, los primeros en manifestarse a favor de ellos fueron los fanáticos de toda la vida, y con los días toda la probación cayó bajo su encanto. Volvieron a ser considerados seguros, y la matanza indiscriminada de ellos cesó momentáneamente, pero las leyes en su contra seguían existiendo. Con las semanas nació el debate, ¿Qué debíamos hacer con ellos? Nadie sabía con claridad y eran cada vez más obvias las posturas de los distintos países. En todas las naciones había gente a favor y en contra de ellos, pero le pese a quien le pese, la palabra de quien importa únicamente a nivel mundial es de los gobiernos. Los exponentes “pro-pokémon” y “anti-pokémon” comenzaron a formarse. En los países a favor las leyes de asesinato ilícito de pokémon fueron abolidas, mientras que aquellos que se oponían se intensificaban. La ONU era hablando mal y pronto una carnicería, las discusiones sobre éste tema eran cada vez más importantes. ¿Petróleo? ¿Ambiente? ¿Límites? ¿Intervención en otros países? ¿Crisis financiera? Todo se hizo a un lado, el mayor debate del siglo XXI se estaba llevando a cabo y desafortunadamente para quienes amábamos a los pokémon, nadie sabía que iría a ocurrir.

        Más tarde aquel mismo día, tras haber deleitado nuestros paladares con pasta hasta reventar y de haber humillado a Mati en los videojuegos, nos dedicamos a cumplir con otra de nuestras tradiciones, como cada sábado por la tarde, le contábamos a mi primo -el hijo de mis tíos y por ende mi nuevo hermanastro menor- alguna de nuestras hazañas. Frente a él no exagerábamos, y sólo hablábamos de aquellas vivencias de pura acción, esas que aún al recordarlas hoy me ponen la piel de gallina.

        Estábamos narrándole la batalla campal que tuvimos en Níger, donde el pueblo nos apoyó en contra de los secuaces de uno de los miembros de la Élite del Shogun. Nos hallábamos en habitación, la computadora estaba encendida, pero nadie la utilizaba, lo mismo ocurría con la televisión.

        -¡Entonces me agaché y arrojé un gancho! ¡Así, pum!- narraba Mati jocoso mientras golpeaba enemigos inexistentes.

        -¡Wash! -me arrojé contra la cama -¡Y el tipo hizo así!

        -Entonces vino uno atrás y ¡Jaaia! –arrojó una patada voladora, su falta de elasticidad causó que cayese de espalda al piso.

        Mati se levantó frotándose al espalda, dijo que iría a ver un momento a Zoroark Y Lucario, desapareció por la puerta. Mientras el niño de sólo seis años se destornillaba de la risa. Me arrojé sobre él haciéndole cosquillas y terminamos llevando a cabo una pelea fingida.

        Al cabo de cinco minutos, Mati regresó exaltado.

        -Gonza, cámbiale a la tele rápido.

        -¿Qué?

        -Sólo hazlo.

        -¿Qué canal? -pregunté intrigado.

        -Cualquiera de noticias -respondió con seriedad- tu tía estaba viendo esto, pero le cambió, ponlo de una vez.

        Sintonicé uno de los tantos canales de noticias y me quedé boquiabierto ante lo que éste mostraba. Un hombre se hallaba hablando en conferencia de prensa rodeado por miles de periodistas. En la parte inferior, un videograph anunciaba “noticias sobre el mundo pokémon”. El sujeto en dicha cuestión vestía como militar de alto rango, tenía una mirada fría y fuerte, cabello negro y escaso. Hablaba en inglés, pero el conductor del noticiario traducía por encima de su voz. Había enganchado el discurso por la mitad.

        “… De debate fueron largas, pero al final las naciones del mundo han llegado a una decisión. Se sometió a los líderes mundiales a expresar un voto por nación, y una opción se consagró como decreto habiendo ganado sólo por dos votos.”

        El poderoso caballero hizo una pausa, parecía estar buscando las palabras justas para seguir.

        “Por mayoría del votos, se ha decidido que el mundo quede libre de pokémon, ya que éstos representan una amenaza para la humanidad, si bien se dice que el comportamiento maligno de éstos se debió a una especie de control mental, no hay seguridad de ellos, por eso se ha tomado ésta decisión, bajo ninguna circunstancia se pondrá en peligro la seguridad de los seres humanos…”

        Miré fijamente a Mati, el tampoco podía creer lo que oía, después de tanto esfuerzo de nuestra parte, el mundo parecía no aceptar a los pokémon. El discurso continuaba.

        “Sabemos que es atípico y hasta ilógico que se planeen movimientos militares en la ONU, pero en un caso tan especial como éste se ha hecho una excepción. En unos días comenzará a formular los planes para que cada nación pueda llevar a cabo las muertes dignas de ésta especie que jamás debió ver la luz sin que éstos deban afrontar gastos demasiado grandes. Ésta decisión ha causado muchos conflictos internos, algunos de gravedad peligrosa, por eso es mi deber advertirles, que cualquier país que se niegue a ésta medida quedará inmediatamente fuera de las Naciones Unidas y se convertirá en enemigo de las demás naciones. Sin respaldo, ni refuerzos, ni apoyo, esa nación quedará sola y expuesta a la guerra. Básicamente éste era el objetivo de ésta rueda de prensa, ahora que ya están informados, paso a retirarme. En los siguientes días se dará a conocer más información sobre éste tema, muchas gracias.”

        ¿Muerte digna? ¿Cómo puede ser un asesinato una muerte digna? Aquel hombre salió de la habitación por una puerta lateral. Pero algo captó mi atención, antes de retirarse sonrió, como si todo de lo que hubiese hablado lo complaciera de gran manera. Yo lo vi, lo juraría por mi vida.

        El noticiario regresó a su programación habitual. Sin saber si quiera como reaccionar giré mi cuello y posé mis ojos en Mati. Estaba destruido, no hay palabras para definir sus sentimientos, temor, tristeza, impotencia, enojo, todas se quedan cortas, jamás lo había visto así.

        ¿Qué haremos? –pregunté, sabía que no se quedaría de brazos cruzados.

        No reaccionó.

        -¿Mati?

        Mi amigo tragó saliva y reprimió una lágrima. Se puso de pie, firme como nunca y me miró con toda franqueza.

        -Llama a Morena. La necesitaremos.

        A su lado me coloqué y puse mi mano en su hombro.

        -¿Cual es tu plan, amigo? -pregunté aunque una parte de mí sabía la respuesta.

        -Aún no lo sé… Pero si guerra es lo que quieren, guerra tendrán.

        CONTINUARÁ... ALGÚN DÍA.


        Last edited by Demian; 11/08/2013, 17:33.


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        • Re: Pokémon Caos:El despertar [EPÍLOGO]


          Bueno, paso a dejar mi último comentario en este divertidísimo fic:

          Capítulo 28:

          Spoiler: 
          Ja, a full con la biología en este capítulo. Empezó filosófico como siempre, y eso es bueno ya que es una interesante manera de captar la atención de los lectores. Que poéticos que son tus últimos capítulos, un verdadero desarrollo en tu capacidad para escribir. Para las descripciones desde el comienzo te dije que eras bueno, pero ahora llama demasiado la atención la meticulosidad con que lo haces, sin perder ningún detalle y abriendo un abanico de lugares para los lectores. Si logras hacer que los primeros capítulos queden similares a éste, sin duda será uno de los mejores fics de Centro Pokémon.
          Incestuosos hermanos xDD No quiero ni imaginarme, ja.
          La conversación con el Shogun es emocionante y atrapante.
          La madre de Lucario, eso sí es una sorpresa. Pensé que podrías llegar a aparecer con la sorpresa de que algún familiar de Gonza vivía, pero caes con ésta que no tenía prevista. Es rlz debo decir, lástima que haya muerto tan pronto. Pobre Lucario...
          O:!!!! La antena es Arceus? Maldita sea, y Scizor y mi contraparte trabajando en vano u.u Grr, que rabia.
          O.O La historia se va desentramando y los misterios quedan al fin expuestos. Todo concuerda, todos los juegos... vaya mente que tienes, Mat.
          Una pregunta, ¿Arceus está en su modo normal? Porque si es así el ataque Garra Umbría de Darkrai no debería tener efecto.
          Que peleíta la de los tres... ¿pero qué habrá pasado con el Shogun y qué será eso que se ha encendido?
          Oau, otro misterio resuelto, el misterio de Rafael. Son emocionantes los finales porque todas las conclusiones se van dando y cayendo como pesadas rocas. Me encanta, me encanta, voy a seguir leyendo. Este capítulo estuvo muy bueno, emotivo, con mucha acción y no vi errores a simple vista.



          Capítulo 29:

          Spoiler: 
          Que genial es Rafael, un genio verdaderamente, pensó en todo, hasta en Italianos salvando el mundo, ja.
          ¿Hizo más fuerte a Arceus? ¿Vos me estás jodiendo? No creo que eso sea posible. Una maquina que vuelve más fuerte al Pokémon más fuerte es Diox!!
          Es muy rlz toda la enseñanza que estas desplegando en estos capítulos. Tienen gran cantidad de acción, muchísimo suspenso, y además educa, deja muchas cosas por las cuales pensar. Pensaste en todo vos también y está quedando espectacular esta historia.
          Jaja, Gonzalo como maestro del Pokemon-hombre más fuerte del mundo xD Pero bueno, así es la ley del embudo, no?
          Ayyy, se nos enamoró Mat!!! Ahora tenes que decir si More en realidad existe o no…
          Oau… que final para el Shogun. Y que palabras las de Mati, ni un presidente diría cosas tan bien pensadas. Un lujo verdaderamente.
          AHHHH, como si fueran Jesucristo hay un antes y después del nacimiento de los Pokémon xD Es muy LOL.
          Muy buen capítulo, dignísimo final para una historia tan espectacular. Te felicito con todas las letras, Mat. Vamos por el epílogo, las últimas palabras que diré en este fic.


          Epílogo:

          Spoiler: 
          Ja, buenísimo el comienzo. Gonza es un Messi del mundo DP.
          Wiii, mi contraparte completó sus estudios ^^ Que bien, aunque hubiera preferido que mis padres no me perdonaran u.u
          LOL!! Calle “Gonzalo” en Banglash xDD Podría haber sido más cerca xD Al menos una calle donde él transite.
          Oau… que final titilante. Queda pendiente, muy pendiente, una continuación. Pero hay algunas cosas que no me gustaron y te las voy a decir porque soy macho y me la banco:

          1) Al final, todo terminó dándole la razón al Shogun, que los seres humanos somos gente despreciable, que no aprendemos, somos tontos y matamos criaturas que nada tienen que ver en nuestros conflictos. O sea, cualquiera saben que los seres humanos somos despreciables, no hacía falta que el Shogun lo dijera, pero el punto es que el tiempo terminó dándole la razón.

          2) Luego de tanto tiempo sin hacer nada, los chicos no capturaron nuevos pokémon, cosa que podrían haber necesitado en caso de que suceda algo como esto.

          3) Lo peor de todo fue que Mati dijo “Llama a Morena. La necesitaremos.” ¿Y qué hay con Demian, ah? ¿A él no lo necesitarán? Pero si es muy útil destruyendo antenas inservibles D: No puedo creerlo, no toman en serio a ese personaje secundario que le da un toque tan pintoresco al fic. La historia hubiera tenido más sentido si hubiera terminado con Mati diciendo “¡Oh! ¿Y ahora quién podrá defendernos?” y aparece Demian con Scizor y dice “¡Yo! ¡El del bicho colorado!”. Hubiera sido más rlz u.u, quizá ahora que te di la idea pienses cambiarlo para la reedición ^^

          Pero bueno, luego de esos tres detalles insignificantes el fic fue demasiado groso lejos, sin duda tiene que llevarse el Óscar al mejor fic del año 2011 ^^ Espero ver un nuevo proyecto tuyo aquí dentro de poco porque sin duda tenes talento, man, no lo desperdicies ni nos dejes aburrirnos y sin leer nada que salga de tu intrincada cabecita. Me encantaría leer una continuación, pero bueno, habrá que esperar para saber, cualquier cosa que se te de por escribir va a ser bien recibida. Suerte, Mat, nos leemos pronto y felicidades otra vez por tu enorme Fic.


          PD: Bienvenido al club de la gente exitosa, Mat 8)

          ----------------------------------------------------------------------------

          Bue, te la dejo acá ya que nadie postea:


          Reevaluación

          Pokémon Caos: El despertar (Maty~)


          1. El tema del fic y su trama - 15/15 puntos

          2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura - 20/25 puntos

          3. La madurez del fic - 10/10 puntos

          4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor - 19/20 puntos


          Puntaje total: 64/70 (Siendo 40 el mínimo)



          El puntaje no es perfecto ya que hay errores... con sólo leer algunos capítulos del principio me di cuenta (faltan comas, hay palabras que empiezan en minúscula y deberían ir en mayúscula, omisiones). Hay algunos errores también llegando más al final, sobre todos esos errores de distracción que tanto te mencioné y que parece que se te olvidó corregir. Igualmente, se nota que le has dado un repaso a la ortografía y que has tomado en cuenta los consejos de los demás usuarios y muchas de sus correcciones. Tu forma de expresar está bien, es como tiene que ser, pero los errores ortográficos afectan este puntaje también. En fin, no hay dudas que el lugar de tu fic no es el de los demás, es entre los grandes fics de Centro Pokémon, como te dije en mi primer comentario. Ahora sólo falta que los AM lo suban, buena suerte!!
          Last edited by Demian; 11/08/2013, 17:34.


          Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

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          • Re: Pokémon Caos:El despertar [EPÍLOGO]

            Ya ponle el To be continue... xD esta genial muy bueno, además que no me imagino bien como los matarian, ¿Como destrozarian la piel de Rhyperior?, se necesitarían pokemons contra pokemon y no veo muha lógica, sin embargo este es un fanfic de calidad que me alegro mucho haberlo terminado y quisiera ver una secuela :B


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            Lee mi Fanfic: Pokémon Shi Daos


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            • Re: Pokémon Caos:El despertar [EPÍLOGO]

              Pues... Muy bien. El capítulo me gustó mucho la verdad, pero el epílogo es doloroso al final. Bueno, felicidades por haber escrito este fantástico fic y si algún día haces la secuela, ten por seguro que la seguiré. No suelo leer fics, pero el tuyo es tan bueno que al leer los primeros capítulos supe que tendría que seguirlo hasta el final. Y menos mal que no te dio por dejarlo a medias, que muchos lo hacen, desgraciadamente( yo me incluyo, tengo uno escrito a medias(no en este foro, en mis archivos)) y gracias por haberlo escrito, me gustó seguirlo y seguramente me lo volveré a leer en breve.








              Water Tribe. Never4Get.















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