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[FICTION]: ~ La Rosa de los Vientos

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  • [FICTION]: ~ La Rosa de los Vientos

    ~ LA ROSA DE LOS VIENTOS ~






    ¡Hola! Os presento mi historia: La Rosa de los Vientos. El proyecto proviene de un rol, sobretodo en los aspectos demográficos, solamente alterando varios rincones de la región y los personajes totalmente. En la actualidad, tal juego está inactivo, pero cuando vuelva a estarlo no tardaré en dar créditos.




    Información general
    Nombre del fiction: La Rosa de los Vientos
    Autor: Yo
    Duración: ???
    Estado del Fan Fiction: Activo
    Género(s): Pokémon, Aventuras, Comedia y Vida Cotidiana
    Sipnosis: Zareth es un estudiante nuevo en un internado por voluntad propia, ya que tenía deseos de tener a su propio pokémon. Recibe a Gible en Pueblo Hojarasca, y junto a sus amigos viven sus propias aventuras en busca de los secretos de la región Isshido y la misteriosa Rosa de los Vientos.

    Evaluación por Demian
    1. El Tema del Fic – 15/20 puntos
    2. La Trama del Fic – 16/20 puntos
    3. La Gramática, Ortografía y Estructura de la escritura – 12/20 puntos
    4. La Narración del autor – 14/20 puntos
    5. Las Descripciones del autor – 16/20 puntos
    6. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) – 0/5 puntos.
    Puntaje total: 73/105 (Siendo 60 el mínimo)
    Conclusión: Fan fic y autor aptos para publicar en la sección, ¡felicidades!

    Índices de capítulo
    Prólogo: A continuación
    Temporada 0: Zareth
    Capítulo 1: http://www.cpokemon.com/foro/threads...l=1#post308256
    Capítulo 2: http://www.cpokemon.com/foro/threads...l=1#post311153
    Capítulo 3: http://www.cpokemon.com/foro/threads...l=1#post313305
    Capítulo 4: http://www.cpokemon.com/foro/threads...l=1#post314648
    Capítulo 5: http://www.cpokemon.com/foro/threads...l=1#post316039
    Capítulo 6: http://www.cpokemon.com/foro/threads...l=1#post317839
    Capítulo 7: http://www.cpokemon.com/foro/threads...l=1#post320516
    Capítulo 8: http://www.cpokemon.com/foro/threads...l=1#post324491
    Capítulo 9: http://www.cpokemon.com/foro/threads...l=1#post325923

    Prólogo; Reliquia Antigua
    Spoiler: 
    ~ La Rosa de los Vientos
    Biblioteca Nacional de Isshido; Ciudad Isshato:En la estantería de relatos antiguos, abandonado, lleno con polvo y tapado por varios libros.
    Su escritora, una domadragones y primera habitante de la Región Isshido.
    La adaptación, posiblemente por el investigador citado en la historia.










    Algunos dicen que es verdad. Otro no creen en ello. Pero ambos no pueden afirmar sus teorías. Una verdad que se convierte en relato. Una narración que se vuelve en historia. ¿Una historia alterada? ¡Quién sabe! Tal vez sea distorsionada por una fantasía. La rosa de los vientos desarrolla una fuerte potencia en el transcurso de los años.

    Un objeto mencionado como capaz de recompensar con todos los deseos a quién la encuentren, según está escrito en el obituario de la biblioteca nacional de Ciudad Isshato. Protegido por un poderoso ser vivo capaz de abarcar el desastre en toda una región, como es Isshido esplendida isla con un importante intercambio cultural.


    Antiguamente, científicos, investigadores, profesores y personas importantes han buscado la rosa de los vientos por muchos lugares de todo el mundo, con tal de materializar sus sueños, o tal vez unos solo querían encontrar lo que nadie pudo antes conseguir.
    Todas y cada uno de ellas fracasaron por desgracia. Sin embargo, ¿todos son desilusiones? Alguien grande pudo ubicar a la mitológica flor; un brillante y joven profesor prodigio del cuál no se siente mucha información.

    El hombre del que se hablaba investigó día a día, estudiando muchas horas y diversas noches. Su trabajo fue muy importante para el proyecto en el que se encontraba. Los avances dieron a conocer que la rosa mágica se encontraba en una tierra lejana, y sin dudarlo, zarpó hacia donde indicaba, en solitario. Era algo egocéntrico, el resto de personas le resultaban estorbo para él.
    Viajó y viajó en un barco que aprendió a manejar en unos días. Aquel navío era complicado y de alta tecnología, una persona adulta tardaría más o menos dos años para convertirse en el capitán de esa monstruosidad. Desde aquellas, se solía utilizar un método más tradicional y no aquellos espléndidos que poseía el pequeño genio.

    Tras un mes de exploración en el mar, siguiendo todo su trabajo, pudo encontrar la ínsula, como a él le gustaba nombrar. Su estudio sirvió para dar con ella en el primer intento. Seguramente que cuando se lea esto, deben estar preguntándose: ¿Quién era? ¿Cómo era? Y sobretodo tendrían ganas de conocer a aquella persona tan fantástica…

    Desgraciadamente, hasta aquí desconozco lo que fue de él. Me siento afortunada por poder escribir este texto, aunque no creo que nadie pueda leerlo más adelante. Pero realmente, me produce ese cosquilleo pensar en ese joven, el muchacho del cual me enamoré… No sé cómo será en el transcurro de los años, pero antes quiero que lo poco hay de esta historia se conserve, aunque poco puedo hacer yo. Solo soy una niña, y desearía ser algo más atrayente. Supongo que mi vida será convivir con los pokémon y sobrevivir en esta tierra en la que naufragué hace años.


    Región Isshido

    Ciudad Isshato(Capital): 
    Es la gran ciudad de la isla. Aquí se encuentra un gran intercambio cultural debido a cada persona tan diferente que visita hoy este lugar.

    Lugares de Interés:
    Colegio Isshato
    Un internado donde los pokémon forman parte de él. La mayoría de los estudiantes que se forman aquí acaban siendo importantes modelos para alguien que quiere empezar a trabajar con los pokémon. Se pueden escoger diferentes bachilleratos, y entre ellos hay uno que es exclusivo de los pokémon.
    Al lado de este, se encuentra el Gimnasio Pokémon dirigido por Perla, con la especialidad del tipo normal. Es usado para dar clases de Aventura Pokémon.

    Metro
    Un gran transporte capaz de llevarte a cualquier punto de la región. Al parecer, tiene mucha historia de antaño.


    Pueblo Verance: 
    Un hermoso lugar que endulza el alma. Aquí, aparte de las típicas casas de los pueblos se pueden encontrar otras encima de árboles, por lo tanto tiene un gran contacto con la naturaleza. Se pueden encontrar un montón de campos de flores, donde pokémon como Combee o Hoppip cruzan estos senderos.

    Lugares de Interés
    Plaza Amor
    El sitio ideal para quedar con tu pareja. Aquí es donde hace el metro su parada en Pueblo Verance.


    Pueblo Hojarasca: 
    Muy rural, sobretodo por la cantidad de gente que trabaja ahí. Casi todos los productos agrícolas provienen de aquí. También es donde los nuevos entrenadores empiezan su vocación, por lo que la gente amable está acostumbrada a saludar a todo el mundo.

    Lugares de Interés
    Laboratorio Pokémon
    Dirigido por el Profesor Carballo y, en menor medida, la Doctora Pikko, es el lugar donde se suele escoger a tu pokémon inicial, aunque tiene otras muchas funciones como la de atender a entrenadores con privilegio. Es curioso, pues los trabajadores son los que escogen por ti.

    Zonas salvajes
    Bosque Nebula
    Aquí es el lugar donde entrenan los novatos. Es muy apto, donde los pokémon más débiles pueden practicar con seguridad. Hay pocos pokémon fuertes, pero aún ten cuidado. Puede ser que te cruces con alguno de estos.


    Personajes
    Código HTML:
    Apariciones:
    Edad:
    Lugar de nacimiento:
    Orientación sexual:
    Vocación: 
    Relaciones y parientes:
    Historia:
    Perfil psicológico: 
    Otros datos:
    Especialidades:
    Personajes Principales: 
    Protagonistas: 
    Zareth: 

    Apariciones: Capítulos 1, 2, 3, 4, 5, 7, 8 y 9.
    Edad: 15
    Nacimiento: ???
    Orientación sexual: Heterosexual, aunque no está interesado en tener pareja.
    Vocación: Estudiante
    Relaciones y parientes: Se puede decir que es amigo de François, Arichael, Marcelo, Hanny, Bruno y Luchy, aunque también se lleva con Abramo, y Sofía. Fernando y Wanda son conocidos. Es rival de Louis, con el cual está enfrontado, e Irene, aunque con ella no pudo hablar mucho. Admira a Perla por ser líder de gimnasia, mientras que le cae fatal la Doctora Pikko.
    Historia: Desconocida
    Perfil psicológico: Es un joven muy alegre al que le encanta los pokémon y los combates, pero no soporta ver como lo pasan mal. Puede resultar algo callado y reservado, solamente con aquellas personas que desconozca. Si no se comparte su forma de pensar tal vez cueste algo más relacionarse con él. Persona muy atrevida y sentimental que siempre intenta reparar las cosas de la forma más cariñosa posible.
    Otros datos: - Parece poseer un poder especial con el cual logra tranquiliza a los pokémon, aunque no es consciente de ello.
    - Vegetariano
    Especialidades: - Pokémon
    Equipo: 


    Gible ♂
    Mote: No tiene
    Obtención: En Pueblo Hojarasco, entregado por el Profesor Carballo.
    Historia: Al parecer, es usado para los entreandores novatos. Pero Zareth no consigue adiestrarlo en un principio.
    Perfil Psicológico y relaciones: Mira de una forma malsana, su forma de actuar no es la normal. La cogió con su entrenador nada más conocerle, sin ninguna razón de por si. Parece muy fiero, pero gracias a su entrenador se comporta más dócil, o al menos con este.
    Perfil de ataque: En un principio no daba pie en bola, pero ahora se va acostumbrado a su entrenador. Puede usar Placaje en distancia corta y Furia Dragón para distancia larga, además de poder usar Ataque Arena para evitar algunos ataques y cegar a su oponente. Su perfil de batalla varía dependiendo de su estado de ánimo, pues a veces es muy capaz y otras tiene una actitud totalmente pasiva. Está aprendiendo Cuchillada


    Arichael: 

    Apariciones: Capítulos 1, 2, 3, 4, 6, 7 y 8.
    Edad: 15
    Nacimiento: Isshido
    Orientación sexual: Heterosexual
    Vocación: Estudiante/Entrenador Pokémon
    Relaciones y parientes: Hanny, Raquel y ella son mejores amigas, aunque François, Marcelo, Luchy, Bruno y Wanda también son buenas amistades. Al parecer siente algo por Zareth, pero lo niega a toda costa. Le cae mal la Doctora Pikko.
    Historia: ???
    Perfil psicológico: Una joven alegre, sin embargo se le puede observar algo celosa, aunque es muy atenta y calculadora, capaz de explicar fácilmente lo que es difícil. También es muy sensible cuando no le salen las cosas como quiere que le salga. Predice sucesos futuros a la perfección, más tarda algo de tiempo en actuar. Cuando está con gente de confianza, tiene la autoestima más alta.
    Otros datos: - Utiliza como muletilla la palabra "venga".
    - Su sueño es ser Investigadora Pokémon.
    Especialidades: - Razonamiento
    - Pokémon
    Equipo: 


    Fennekin ♀
    Mote: No tiene
    Obtención: Desconocida.
    Historia: Se desconoce.
    Perfil Psicológico y relaciones: No hay detalles
    Perfil de ataque: Hace cada una de las órdenes de su dueña, como ella misma calcula. Algo evasiva, reacciona rápidamente. Se le puede observar usar su Conjuro, con el cual puede llegar a perder el control de un pokémon y su abrasador Ascuas.



    Pachirisu ♂
    Mote: No tiene
    Obtención: Mediante un regalo.
    Historia: Se desconoce.
    Perfil Psicológico y relaciones: Parece mimado, no puede separase de su dueña. Muy activo y descuidado, espera que su dueña le proteja siempre.
    Perfil de ataque: No se le vio combatir.



    Beedrill ?
    Mote: No tiene
    Obtención: Capturado con un ultraball en el Bosque Nebula, Capítulo 2.
    Historia: Vivía en el Bosque Nebula, hasta ser atrapado por Arichael.
    Perfil Psicológico y relaciones: Muy territorial, no soportó que Zareth y el resto pisaran su territorio. Tenaz, si quiere ganar un combate, intentará hacerlo hasta conseguirlo
    Perfil de ataque: Movimientos muy rápidos y repetitivos, además de ser agresivo y resistir fuertes ataques como Tajo Aéreo.


    François: 


    Apariciones: Capítulos 1, 4, 7 y 8.
    Edad: 15
    Nacimiento: Por su nombre se dice que en Francia o Kalos.
    Orientación sexual: ???
    Vocación: Estudiante
    Relaciones y parientes: Es muy amigo de Arichael, Luchy, Zareth, Wanda, Hanny, Bruno y Marcelo y está enfadado con Louis..
    Historia: ???
    Perfil psicológico: Bastante tranquilo, intenta resolver todos los problemas por su propia mano y además lo consigue. Alguien inteligente que no suele fallar, pero torpe en actividades físicas. Al parecer está más interesado en amistarse con las mujeres.
    Otros datos: ???
    Especialidades: - Pensamiento
    -Pokémon
    Equipo: 


    Clefairy ?
    Mote: No tiene
    Obtención: Desconocida.
    Historia: Desconocida.
    Perfil Psicológico y relaciones: Parece muy fiel a su entreandor.
    Perfil de ataque: Hace mucho caso a las indicaciones de su dueño, y estos juntos logran conseguir buenos resultados en el combate. Muy equilibrado, teniendo buen ataque y agilidad que le permite ganar cualquier encuentro. Gracias a su habilidad Muro Mágico, evitan un gran número de ataques. Suele utilizar Doblebofetón para evitar movimientos y Destructor por si hay que golpear fuerte.


    Hanny: 

    Apariciones: Capítulos 4, 6, 7 y 8.
    Edad: 15
    Lugar de nacimiento: Ciudad Isshato
    Orientación sexual: ???
    Vocación: Estudiante/Entrenadora Pokémon
    Relaciones y parientes: Es la mejor amiga de Arichael y Raquel, y al mismo tiempo se lleva muy bien con François, Marcelo, Zareth, Luchy, Wanda y Bruno.
    Historia: ???
    Perfil psicológico: Una chica atrevida y justiciera que no le gusta que sus amigos lo pasen mal. Al mismo tiempo, habla de una forma algo ruda, sobretodo con sus compiches. Es muy positiva.
    Otros datos: - Le gusta las revistas del corazón
    Especialidades: - Pokémon
    Equipo Pokémon: 


    Makuhita ?
    Mote: No tiene
    Obtención: Desconocida.
    Historia: Desconocida.
    Perfil Psicológico y relaciones: Competitivo.
    Perfil de ataque: Es un gran batallador que sudará lo suficiente para alcanzar la victoria, resistiendo golpes que normalmente podrían fulminarle. De todas formas, tiende a rebajar su nivel con el del adversario. Rápido y listo, utiliza su Sorpresa para impresionar al oponente, tumbarlo contra el suelo y empezar a aplastarlo con Empuje. En caso de que su enemigo tenga un objeto, no tardará en quitárselo con Desarme.


    Marcelo: 

    Apariciones: Capítulo 4 y 5.
    Edad: 15
    Lugar de nacimiento: Ciudad Isshato.
    Orientación sexual: Heterosexual
    Vocación: Estudiante/Secretario del consejo estudiantil/Presidente del consejo estudiantil
    Relaciones y parientes: Tiene una gran relación con François, Arichael, Hanny, Sofía y Zareth y también es amigo de Wanda, Bruno, Luchy, Abramo y Fernando.
    Historia: ???
    Perfil psicológico: Suele tener una actitud negativa debido al gran trabajo que tiene, y aunque se lo note prefiere no hablar sobre eso. En ocasiones es muy vacilón, aunque sin malicia alguna. Siempre estará ahí para ayudar.
    Otros datos: - Su pokémon está ingresado en el Centro Pokémon
    Especialidad: - Esfuerzo


    Luchy: 


    Apariciones: Capítulos 7 y 8.
    Edad: 15
    Lugar de nacimiento: Isshido
    Orientación sexual: Heterosexual
    Vocación: Estudiante
    Relaciones y parientes: Es la mejor amiga de Bruno, y además Arichael, Hanny, Zareth y François son también buenas amistades. Tiene miedo de lo capaz que puede llegar a ser Fernando, pues este último tiende a acosarla.
    Historia: ???
    Perfil psicológico: Siempre está feliz aunque es inconsciente de la verdad hasta que sus amigos le explican. De pensamiento y razonamiento lento, vive en una burbuja. Muy torpe, alguien siempre la anda recogiendo del suelo. No parece importarle la mayoría de las cosas hasta un límite algo extremo, donde explota y renace una nueva Luchy más capaz y desafiante.
    Otros datos: ???
    Especialidades: ???
    Equipo: 


    Munna ♀
    Mote: Munnua
    Obtención: Desconocida.
    Historia: Desconocida.
    Perfil Psicológico y relaciones: Es tan torpe que es capaz de caerse al suelo por olvidarse de levitar. Se parece mucho a su entrenadora a la cual la quiere mucho.
    Perfil de ataque: Es capaz de utilizar Hipnosis, y aparte de dormir a sus enemigos estos últimos pueden olvidar lo que ocurrió en los últimos minutos.


    Rivales: 
    Irene: 

    Apariciones: Capítulo 3
    Edad: 16
    Lugar de nacimiento: Pueblo Hojarasca
    Orientación sexual: ???
    Vocación: Entrenadora Pokémon
    Relaciones y parientes: Ella y Zareth tienen el mismo objetivo, por lo que son rivales, aunque su relación es buena. Le cae mal la Doctora Pikko.
    Historia: Recibió a Chespin junto a Zareth debido a un sorteo.
    Perfil psicológico: No sabe manejar situaciones difíciles, exceptuando las relaciones tanto personas como pokémon. Parece comprender bastante a cualquier ser.
    Otros datos: + Llama a Doctora Pikko como Doctora "Ilsuiones Picadas".
    Especialidad: ???
    Equipo Pokémon: 


    Chespin ?
    Mote: No tiene
    Obtención: Recibido en el Laboratorio de Pueblo Hojarasca.
    Historia: Ese entregado para los entrenadores novatos.
    Perfil Psicológico y relaciones: Parece que le gusta divertirse, pero de forma infantil. Sin embargo puede ser un pokémon muy aplicado.
    Perfil de ataque: Como no es nada veterano en el combate, ataca débilmente. Pero gracias a su adiestradora, consiguió motivarse y haciendo todas las órdenes de ella. Embiste con Placaje y ataca usando sus Látigo Cepas. También agarra al oponente con su movimiento anterior para contraatacar con Placaje.


    Lois: 

    Apariciones:Capítulos 1 y 4.
    Edad: 15
    Lugar de nacimiento: Isshato
    Orientación sexual: Heterosexual
    Vocación: Estudiante/Entrenador Pokémon
    Relaciones y parientes: Él es el rival de Zareth en el colegio.
    Historia: ???
    Perfil psicológico: Un chico prepotente que se enfada con mucha facilidad y tiene a dirigir su ira hacia los más débiles. Aunque cuando ve a sus amigos y Pokémon, es alguien más sensible.
    Otros datos: ???
    Especialidades: - Pokémon
    Equipo Pokémon: 

    Froakie ♂
    Mote: No tiene
    Obtención: ???
    Historia: ???
    Perfil Psicológico y relaciones: Parece tener la actitud de su entrenador.
    Perfil de ataque: No es buen combatiente debido a la poca experiencia de él y de su entrenador, por lo que caen rápidamente derrotados, aunque poco a poco van mejorando. Para atacar a distancia usa Burbuja, Pantalla de Humo para despistar a sus enemigos. Con Ataque Rápido persigue a la presa cuando está despistada y tiene Hidropulso como su ataque más fuerte.


    Amigos de los protagonistas: 
    Wanda: 

    Apariciones: Capítulo 1
    Edad: 15
    Lugar de nacimiento: Isshido
    Orientación sexual: Heterosexual
    Vocación: Estudiante
    Relaciones y parientes: François y Arichael son amigos. Zareth es un conocido.
    Historia: ???
    Perfil psicológico: Es una chica que utiliza sus encantos femeninos para atraer a los muchachos. Le encanta ir detrás de todos, sea quién sea, le sirve.
    Otros datos: ???
    Especialidad: ???


    Líderes de Gimnasio: 
    Perla: 


    Apariciones: Capítulo 1
    Edad: 23
    Lugar de nacimiento: Isshido
    Orientación sexual: ???
    Vocación: Maestra y Líder de Gimnasio.
    Relaciones y parientes: No hay datos acerca de esto.
    Historia: Este es su primer año en la enseñanza.
    Perfil psicológico: Tiene las cosas claras, por tanto es una buena persona. A veces suele quedar pensativa, imaginándose escenas o sentimientos que no va a demostrar.
    Otros datos: ???
    Especialidad: + Como entrenadora, se especializa en el tipo normal.
    Equipo: ???


    Investigadores Pokémon: 
    Pikko: 

    Apariciones: Capítulo 3
    Edad: Aproximadamente 35
    Lugar de nacimiento: ???
    Orientación sexual: ???
    Vocación: Doctora Pokémon
    Relaciones y parientes: ???
    Historia: ???
    Perfil psicológico: No soporta nada fuera de lo común, así como la gente en general. Quiere todas las cosas que desea sin importar ofender la dignidad de una persona.
    Otros datos: ???
    Especialidad: ???


    Carballo: 

    Apariciones: Capítulo 3
    Edad: Aproximadamente 40
    Lugar de nacimiento: ???
    Orientación sexual: ???
    Vocación: Profesor Pokémon
    Relaciones y parientes: ???
    Historia: ???
    Perfil psicológico: Muy entusiasta, tanto que a veces puede parecer maleducado, cuando realmente lo hace sin malicia. Da buenos consejos a cualquiera que los necesite.
    Otros datos: ???
    Especialidad: ???


    Personajes Secundarios: 

    Entrenadores Pokémon: 
    Camacho: 

    Apariciones: Capítulo 2.
    Edad: Aproximadamente 12.
    Lugar de nacimiento: ???
    Orientación sexual: ???
    Vocación: Cazabichos
    Relaciones y parientes: ???
    Historia: Al parecer, en sus tiempos libres viaja para capturar pokémon de tipo bicho. Además de hacerse pasar por el guía del bosque.
    Perfil psicológico: Es un chico poco esperado, que aparece en el momento que nadie podría haber deseado. Su comportamiento puede mejorar, preguntando cosas inadecuadas.
    Otros datos: ???
    Especialidad: ???
    Equipo Pokémon: 

    Pidove ?
    Mote:
    No tiene
    Obtención: Desconocida.
    Historia: Se desconoce.
    Perfil Psicológico y relaciones: Tiene una gran relación con su entrenador.
    Perfil de ataque: Es muy rápido, aunque varios lo superan. Se puede decir que su estrategia es atacar de imprevisto. Utiliza Tornado para tumbar a sus enemigos y Tajo Aéreo para acabar con ellos.

    Investigadores Pokémon: 
    Ruth: 

    Apariciones: Capítulo 3
    Edad: Aproximadamente 25
    Lugar de nacimiento: ???
    Orientación sexual: ???
    Vocación: Ayudante de Investigación Pokémon
    Relaciones y parientes: Doctora Pikko es su jefa.
    Historia: ???
    Perfil psicológico: Una chica que nunca levanta la voz, siempre siendo muy correcta, aunque a veces tratando a la gente algo infantil. Suele corregir los fallos de los demás, sin perder su personalidad.
    Otros datos: + Utiliza palabras como princesa, rey, cariño...
    Especialidad: ???



    Agradecimientos
    La página WikiDex, puesto que es donde recojo gran parte de las imágenes.
    La página Pokesho, pues es donde recopilo las imágenes de los pokémon de la sexta generación.
    A los respectivos creados de las canciones utilizadas aquí, que están puestos en cada capítulo.
    Al usuario del foro Poke_Planta por hacerme una userbar del fic.
    A Demian por ser un lector activo.
    Last edited by Kavayo2; 25/04/2014, 16:48.


    ~ AMEEEERICAA, FUCK YEEAH!

  • #2
    OMFGS //Notese que no se lo que dije// Me gusto mucho el prologo, es misteriosa la historia. ¿Que pasara? ¿Que habra pasado con el cientifico? D: Espero el primer capitulo.

    PD: ¿No falta la aprobacion de Demian? Por si no sabes, debes enviarle un MP a Demian para que lo evalue. (Me paso lo mismo :P )

    Comment


    • #3
      Primero que nada, advertencia verbal para los dos: esto no es un chat. Es un tema y el autor deja sus capítulos y el lector sus comentarios, nada de andar charlando. Para eso están sus perfiles, pueden spamear tranquilamente ahí. Lo que dijo Sylveon es cierto, tienes que anexar la evaluación al fic, veo que ya lo hiciste. No es grave, cuando yo lo viera te iba a avisar, editabas y ya. Sylveon, te pido por favor que no Pseudomoderes, hay una regla en el foro que prohibe eso. Si llega a haber algún problema y un usuario interpreta mal las cosas porque tú le dijiste cómo se hacían no podré sancionarlo y tendré que sancionarte a ti.

      Bueno, Spearow, como ya te comenté un poco me pareció interesante, creo que tiene futuro y si te pones a escribir un capítulo por semana esto se pondrá de verdad caliente. Todavía no sé si la historia tratará la aventura del naufragio, la aventura del científico este o algo distinto con pokémon pero voy a estar atento a ver si conviertes esto en una buena historia.

      Por ser el prólogo está bien la extensión pero no hagas tan cortos los capítulos o los lectores nos vamos a quejar. ¡Nos vemos en el próximo, compañero!


      Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

      Comment


      • #4
        Bueh, me paseaba por ahí y decidí dejarte mi comentario. Aquí voy:

        Me gustó mucho tu prólogo, deja la intriga necesaria para enganchar lectores y arrastrarlos al primer capi, además se nota el empeño que le pusiste porque está muy bien escrito; fluido y con redundancias nulas.

        Las únicas pegas que encontré son, probablemente, errores de tipeo y te los dejó en el spoiler

        Spoiler: 
        “No sé cómo será en el transcurro
        *transcurso

        Otro no creen en ello…”
        *Google mode, on* Quizás quisiste decir: Otros no creen en ello

        “Un objeto mencionado como capaz de recompensar con todos los deseos a quién la encuentren…”
        *Una vez más mezclaste plural y singular.

        A cualquiera se le pasan por alto estas cosas (y a mí mucho más), así que te comprendo.


        Respecto a la trama, no hay mucho que decir; nueva región, algunas explicaciones y las incógnitas perfectas para seguir leyendo.

        Sólo hay algo que no entiendo ¿La chica naufragó en una isla despoblada que luego se convirtió en esta nueva región o cuando llegó ya había gente? Porque mencionas una ciudad… ¿acaso ella logró todo eso solita? OwO

        Ya veremos cómo avanza todo. Ahí te ves~

        Comment


        • #5
          Bueno, ya he escrito el capítulo uno. No sé sí va a gustar más o menos que su antigua versión (donde tenía pensado poner a otro personaje, pero lo quité porque ya estaba algo explotado) lo que sé es que no será lo que vosotros esperabais en el sentido del contenido. No tiene coherencia hacia el prólogo, es como una presentación de los personajes principales. Luego editaré el post principal con todos los personajes aparecidos hasta el momento, posiblemente tendrán datos que no aparecerían en este capítulo. Ahora contestaré a los comentarios:

          Spoiler: 
          Iniciado por SylveonShiny~ Ver mensaje
          OMFGS //Notese que no se lo que dije// Me gusto mucho el prologo, es misteriosa la historia. ¿Que pasara? ¿Que habra pasado con el cientifico? D: Espero el primer capitulo.

          PD: ¿No falta la aprobacion de Demian? Por si no sabes, debes enviarle un MP a Demian para que lo evalue. (Me paso lo mismo :P )

          Ok, ok, ya te dije por el perfil xd
          Gracias por leer! <3


          Iniciado por Demian Ver mensaje
          Primero que nada, advertencia verbal para los dos: esto no es un chat. Es un tema y el autor deja sus capítulos y el lector sus comentarios, nada de andar charlando. Para eso están sus perfiles, pueden spamear tranquilamente ahí. Lo que dijo Sylveon es cierto, tienes que anexar la evaluación al fic, veo que ya lo hiciste. No es grave, cuando yo lo viera te iba a avisar, editabas y ya. Sylveon, te pido por favor que no Pseudomoderes, hay una regla en el foro que prohibe eso. Si llega a haber algún problema y un usuario interpreta mal las cosas porque tú le dijiste cómo se hacían no podré sancionarlo y tendré que sancionarte a ti.

          Bueno, Spearow, como ya te comenté un poco me pareció interesante, creo que tiene futuro y si te pones a escribir un capítulo por semana esto se pondrá de verdad caliente. Todavía no sé si la historia tratará la aventura del naufragio, la aventura del científico este o algo distinto con pokémon pero voy a estar atento a ver si conviertes esto en una buena historia.

          Por ser el prólogo está bien la extensión pero no hagas tan cortos los capítulos o los lectores nos vamos a quejar. ¡Nos vemos en el próximo, compañero!
          Lo sé, ya había seguido por los mensajes de visita para no llenar esto de mensajes tontos. No volverá a pasar.

          Y bueno, ya leerás ahora de que se trata, pero supongo que lo que más se acerca es lo de algo distinro con pokémon. La extensión de este capítulo creo que son cinco páginas en word. Gracias por leer y opinar ^^


          Iniciado por Déiamo!
          Pasaré primero a marcar algunos errorcitos seguramente de distracción.
          Mitad del tercer parrafo D:
          "nadie pudo antes pudo conseguir."
          último parafo.
          " en el transcurro de los años", no es transcurso?
          Debo decirte que me encanta la manera en la que escribis, se nota un buen vocabulario de tu parte P:
          Fue algo confuso, si. Especialmente yendo hacia el final, pero supongo que hay intenciones de misterio en eso. Y no puedo ir descifrando bien de que se tratará, pero me interesa. Espero que primer cap c:
          Corregido, realmente pensaba que era transcurro por el verbo transcurrir xd
          Supongo que es lo que tiene un libro al ser "viejo", que poca gente lo da entendido (?)
          Espero que sigas leyendo, y gracias por hacerlo :3


          Iniciado por Joker_x Ver mensaje
          Bueh, me paseaba por ahí y decidí dejarte mi comentario. Aquí voy:

          Me gustó mucho tu prólogo, deja la intriga necesaria para enganchar lectores y arrastrarlos al primer capi, además se nota el empeño que le pusiste porque está muy bien escrito; fluido y con redundancias nulas.

          Las únicas pegas que encontré son, probablemente, errores de tipeo y te los dejó en el spoiler

          Spoiler: 
          “No sé cómo será en el transcurro
          *transcurso

          Otro no creen en ello…”
          *Google mode, on* Quizás quisiste decir: Otros no creen en ello

          “Un objeto mencionado como capaz de recompensar con todos los deseos a quién la encuentren…”
          *Una vez más mezclaste plural y singular.

          A cualquiera se le pasan por alto estas cosas (y a mí mucho más), así que te comprendo.


          Respecto a la trama, no hay mucho que decir; nueva región, algunas explicaciones y las incógnitas perfectas para seguir leyendo.

          Sólo hay algo que no entiendo ¿La chica naufragó en una isla despoblada que luego se convirtió en esta nueva región o cuando llegó ya había gente? Porque mencionas una ciudad… ¿acaso ella logró todo eso solita? OwO

          Ya veremos cómo avanza todo. Ahí te ves~
          Sí, y también para el fiction master (?)
          Los errores pues ya los corregiré.

          Sobre la chica, obviamente no. En un principio era ella la única que estaba ahí, mismamente en el prólogo se dice que es desconocida la región. Cuando el supuesto profesor encontró la isla, mandó un correo diciendo que era habitable y varias personas se mudaron allí para vivir. Gracias <3


          Ahora os dejo el primer capítulo. Sí esperaban ver algo sobre el prólogo, no se preocupen pues seguramente en algún capítulo próximo colocaré sobre eso. Por cierto, los spriters los estoy haciendo junto a una amiga mía, menos el de Froakie que lo cogí de una página web. Y la musiquita, no es mía claramente xd

          - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

          Capítulo 1: 

          (CAPÍTULO 1): Zareth, el chico que ama a los pokémon

          El primer día de escuela. Para algunos será el reencuentro con sus antiguos compañeros de clase que nunca pudieron ver en verano. Otros dirán: otra vez no, por favor. Incluso podrá haber casos como el de Zareth, quién se internó en el colegio Isshato con tal de aprender sobre los pokémon.


          Él es un joven muy entusiasta con las criaturas que le rodean., intentando conocer todo lo posible sobre estas. Sin embargo, él carecía de un compañero que le pudiera proteger, y así nominarse como entrenador pokémon.
          Es por esto sus motivos para coger un avión y volar hacia Isshido. Un día decidió participar en un sorteo y le ayudó la buena fortuna. El agraciado muchacho fue premiado con un vale por un pokémon inicial en el laboratorio pokémon de la región mencionada.

          A pesar de toda la ilusión por empezar a aprender, este se encontraba apresado en las garras del sueño. Se acababa de dar cuenta de su despiste, apresurándose y sin tener cuidado con su espacio, tirando todas las cosas que se encontraban en su paso.
          -No, no puede ser. Llegaré tarde, esto no es propio de mí.- Se decía para si. Estaba nervioso, puesto que nunca le sucedió aquello e inquietarse así tampoco era propio de él. Se tranquilizó, respirando fuertemente y luego expulsando el mismo aire inspirado. Después, cuando su cuerpo se encontraba pacífico, como el apacible aire que te envuelve la cara en los campos de hierba fresca, empezó a vestirse sin olvidar que faltaba muy poco para comenzar la clase y que no llegaría a tiempo. Se puso un simple chándal, rojo por arriba y azul en la parte inferior. Luego calzó sus impetuosas botas, que era como sí quisieran exigir respeto. Se emperifolló un poco, no podía ir con ese vello castaño tan largo y desordenado.
          -¿Por qué no vinieron a despertarme?- Se quejaba, mientras se dio cuenta que ya debía de estar en clase. En ese momento, cogió todas sus cosas y se marchó tan rápido como sí volara.

          Se notaba que era un buen deportista. Conseguía una alta velocidad, y apenas se le notaba cansad, aunque no recordaba donde se encontraba la clase de cuarto “a”. Al parecer, su memoria la ejercitaba poco, o tal vez sería el desasosiego del momento.


          Una joven también iba llegar a deshora. Corría con esas zapatillas rosas, posiblemente para la ocasión. En frente de una esquina del pasillo, se chocó contra un joven poco más alto que ella. No tuvo la oportunidad de equilibrarse, y cayó en el suelo sin remedio. Su peculiar boina naranja se desprendió de su gran cabello negro y liso, acabando en los pies de la zagala.
          -¿Estás bien?- Preguntó preocupado, mientras asomaba su brazo para levantarle.
          -Sí, pero venga, que nos van a castigar.- Decía mientras se levantaba y cogía su sombrero. –Me llamo Arichael, y voy a cuarto “a”, que está delante.- Zareth no se había percatado de la presencia de su aula delante. En su interior sentía algo de vergüenza por despistarse ante algo tan visible, pero pronto lo enmendó. No tenía tiempo para platicar.
          -Entremos entonces. Yo soy Zareth- Dijo el muchacho, mientras petaba en la puerta.


          Abrieron lentamente la puerta y asomaron las cabezas para ver sí no les castigaban. Una escena algo simpática, pues la muchacha se colocó casi encima de su compañero.
          La profesora se quedó mirando extrañada, pues debió de dar por entendido que ellos faltaban hoy.
          -Claro, podéis pasar.- Invitó amablemente, como sí nada ocurriera.
          Los jóvenes tomaron asiento. La adolescente se colocó en un pupitre que le habían reservado sus amigos. En cambio, el otro se sentó al lado de una ventana. Al ser el chico nuevo, varias personas comentaban sobre él, incomodándolo un poco: “¿quién será? ¿Cómo se llamará? ¿Jugará bien al fútbol?” La maestra que se ponía unas prendas que recordaban a los pokémon que dormían en invierno y llevaba un moño muy singular iba a hablar, y las pocas salmodias que quedaban concluyeron.
          -Me presentaré de nuevo (qué remedio). Soy vuestra tutora, Perla, además, seré la profesora de Teoría Pokémon y para aquellos que hayan escogido Aventura Pokémon (bueno… son todos). También soy la líder de gimnasio pokémon en Ciudad Isshato, como supondré que ya sabrán.- Empezó el discurso. Cuando hablaba es como si se quedara unos momentos meditando, esperando a que se lo ocurriese que decir. Eso poco le importaba a Zareth. A él le caían bien todas las personas que apreciaban a los pokémon y que los comprendían. No dudó en levantar la mano para interrogar.
          -Sí Zareth. Por cierto, bienvenido a la región Isshido.- Se dirigió amablemente.
          -Ya que es líder de gimnasio, ¿podrías decirme su especialidad?- Preguntó, para conocer un poco más sobre ella.
          -(No tienen nada que ver con el colegio, pero bueno) Suelo usar en combate pokémon de tipo normal.- Mencionó algo sorprendida por el tipo de pregunta. Él no iba a hablar más, ya le bastaba con saber aquello.

          Era la típica conversación que se hacía al comenzar el curso. Datos que se repiten año tras año… La única diferencia es que ahora los alumnos de cuarto podían salir en los recreos e incluso por la tarde para aquellos que daban uso al internado, como el caso de Zareth. También sobre la posibilidad de librar combates pokémon en cierto campo que estaba en el patio y poco más. El resto era el mismo rollo símil de siempre.

          Llegaron las diez, y la música que indicaba la finalización de la clase sonó. Todos se alarmaron, interrumpiendo a la maestra.
          -Como no os calléis, no nos iremos hasta las dos.- Amonestó. A pesar de su poca experiencia, tenía las cosas bien claras.- (La verdad, es que yo también quiero irme…) Los alumnos que estén dentro del internado, tendrán una reunión después de comer, más o menos por las tres. Ahora pueden estar un rato en el recreo o irse a casa.- Finalizó. Los estudiantes se levantaron y empezaron a irse, a diferencia de Zareth que debía preguntar como llegar al laboratorio y de paso informar de ello.
          -Hola, Perla.- Dijo tímidamente. Se le daba mal iniciar conversaciones con gente que apenas conocía.
          -¿Qué quieres?-
          -El colegio recibirá un fax de mis abuelos donde dirán que puedo ir a recoger mi primer pokémon al laboratorio. El problema es que no sé donde está.-
          -Es fácil. Tienes que coger el metro para ir a Pueblo Verance, y luego atravesar el Bosque Nebula. Necesitarás ayuda de algún pokémon, así que te recomiendo que le pidas a alguien, mismamente Arichael, ya que os he visto entrar juntos.- Parecía que la maestra no tenía ganas de charlar con nadie, notándose con ganas de acabar en el palique con el muchacho.

          Zareth se fue del aula, creyendo que aún estuviera fuera la chica con quien se chocó antes. Pero ella se había ido, aunque podría encontrarla seguramente en el patio.
          Ahora ya sabía donde estaban las cosas, pues la somnolencia que tenía se despejó.
          Para llegar hasta allí, solamente tenía que bajar unas pocas escaleras, aunque independiente del número, se hacían pesadas. Esto sí, no iban a pararle un par de escalones. Con velocidad y vigor llegó hasta la puerta que daba paso al recreo.

          El joven se alivió un poco, y no por nada peculiar. Llevaba desde ayer sin estar fuera, así que aquello le sentó bastante bien, aliviándolo de esa atmósfera tan cargada. Esto no lo esperaba, suponiendo que quería encontrar a la joven, cosa que no todavía no cumplió.
          El patio era muy extenso, y contaba también con un cubrimiento bastante amplio. Se podía ver a los niños pequeños jugar al pilla-pilla o con la pelota. Pero había algo que no encuadraba. El entorno era más ruidoso que lo normal.
          -Dicen que unos de cuarto están librando un combate.- Se oía parlotear.
          -¿Sí? ¡Vamos a ver!-
          Algo inquietante debía de estar sucediendo. ¿Dónde era que se luchaba? En el campo de batalla. Zareth no lo dudó más y fue hacia ahí corriendo. Tal vez encontraría a Arichael atenta al conflicto.


          -¡Qué pasa, tienes miedo a que yo sea mejor que tú! ¿No?- Escuchaba impresionado el joven que corría para ser espectador en el primer combate que observaría en Isshido. Un chico rubio muy belicoso parecía querer arrastrar a un joven y convencerle para librar una lucha. El protagonista le gustaban los combates, pero no cuando uno de los entrenadores era tan arrogante, y lo peor es que no podía hacer nada.
          -Eres desagradable, deberías tratar las cosas con más calma.- Se defendía el chico de las gafas, aunque claro, era como sí no hubiera dicho nada.
          -¡Cállate! El problema que tienes es el pavor que corre por tus venas.- Elevaba cada vez más su tono de voz. A Zareth le estaba cayendo de espanto aquel chico, enfureciéndose en sí mismo, aunque no lo reflejaba. De pronto escuchaba como la muchacha de la boina le llamaba.


          -Zareth, ¡hola, ven!- Llamaba al mozo, y este acudió de en seguida. Rápidamente se dio cuenta de la presencia de una chica que estaba con ella, que vestía un lindo vestido rojo y un cabello moreno algo clásico. Era bastante atractiva, aunque el joven lo pasó por alto.
          -Soy Wanda, encantada.- Dijo, mientras lo besaba en la mejilla. Él no se esperaba esa acción, pero de buena gana se lo devolvió con otro.
          -Yo Zareth, ¿qué está pasando?- Se presentó, algo exaltado.
          -Pues mira. Estábamos hablando tranquilamente con François, el chico de la camiseta rosa cuando de pronto el del abrigo verde con muñequeras doradas se acercó y quiso retarnos a un combate. No era ninguna petición, fue casi violento. Le dijimos que no, y se las tomó con él. Pero venga, espero que lo solucionen.- Informaba, acelerando un poco su habla.
          -Qué maleducado. Ahora lo único que podemos hacer es ver el combate.-
          -Supongo que sí. No creo que sea bueno luchar con Fennekin.-
          -Mirad, creo que van a comenzar.-

          -Está bien, lucharé contra ti. Vas a perder, por subestimarme, ¡adelante Clefairy!- Decía, mientras tiraba una cápsula al terreno de batalla. De esta, surgió una luz cegadora que hizo aparecer a un monstruo de color rosa, como la camisa de su entrenador.
          -Mi pokémon es mucho más fabuloso que eso. ¡Froakie, a por todas!- Gritó, lanzando un chisme similar al que François había arrojado.



          [GOEAR]63244f6[/GOEAR]

          El combate entre François y el entrenador agresivo va a comenzar. ¡Clefairy VS Froakie!

          -¡Qué fabuloso es mi pokémon! ¡Empieza con Burbuja!- Ordenó el primer ataque.
          -¡Avanza y vete destrozando las burbujas con Doblebofetón!-
          Por su inmensa boca, disparó un ataque que se asimilaban a pompitas. Iban a poca velocidad y evitarlas tendría que resultar muy fácil. Clefairy con sus delicados brazos explotaba una tras otra. A pesar de parecer tan soportables, se notaban algo rojas las manos del hada, o tal vez fuese que estuvieran heladas.
          -¡Cuando estés cerca, golpéale con un fuerte Destructor!- Empezaba a emocionarse por la intensidad de la batalla.
          Hizo caso de su entrenador, siguiendo explotando las burbujas. Al llegar hasta su adversario, cargó un poco su mano derecha mientras se defendía con la izquierda. Cuando estuvo apunto, le dio un buen golpe, haciéndole rodar hacia atrás. A pesar de haber empezado, ya se le notaba débil, pero eso no le influía en el anhelo de continuar la batalla. Mientras el monstruo encarnado se sacudía las manos y ya estaba listo para seguir.
          -¡La ofensiva no funciona! ¡Continúa usando Pantalla de Humo!- De pronto, ya no era el chiquillo repelente. Su tono estaba ligado ligeramente a la sensibilidad, y no tardó en notarse.
          -¡Llorar no sirve para nada ahora! ¡Contraataca con tu Muro Mágico!- Sin clemencia, ordenó.
          Nuevamente, por esa bocaza disparó un humo negro, como la madera consumida por el fuego vivo. Se acercaba lentamente, pero no parecía que le afectara, es más, lo absorbía. Su cuerpo tomaba un brillo que resplandecía con tonos de ceniza. Cuanto más aspiraba, más relucía, hasta volverse casi reluciente. Froakie parecía que había gastado muchas fuerzas en ese ataque debido a que no conseguía cegar a su oponente. Se hartó, ignorando el mandato de su entrenador. Este último no parecía importarle, pues estaba más atento a lo que le ocurría a Clefairy.
          -¡Dispara ahora!- Gritó, mientras contemplaba cautivado la habilidad de su compañero.
          Del cuerpo de la bola rosa surgió un rayo blanco con ligeros tonos grisáceos que iluminaba hermosamente. No tardó muchos segundos en alcanzar al anfibio, que al hacerlo, este perdió totalmente el sentido de la orientación. Mientras el otro, perdía ese color con el cual relucía.
          -¡Ahora dáñale con unos Doblebofetones!- Mandaba François.
          -Eso no puede ser. ¡Intenta evitarlo con Hidropulso!-
          Su compañero generó una gran bola de agua, que debería ser potente. Desgraciadamente, lo envió hacia una dirección muy distinta de la que se encontraba el hada. Este último, al llegar hasta donde estaba el batracio aturdido, empezó a abofetearle, sin ninguna oportunidad de devolver ni si quiera un golpe. Ahora era cuando se sentía vigor con tan solo observar el combate. Por desgracia, estaba apunto de acabar.
          -¡Acábalo con un fuerte Destructor!- Dio el último ataque para finalizar.
          No tardó mucho en golpearlo, fue casi instantáneo. Su último golpe, y sobretodo el más potente hizo que sobresaltara el suelo, cayendo derrotado a los pies de su entrenador.

          -No entiendo por qué… Yo confiaba en Froakie, y él también.- Se arrepentía, mientras iba a recoger al pokémon entre sus brazos.
          -¿Seguro?- Cuestionó el de gafas. –No basta con decirlo. Luchar bien forma parte de los lazos de amistad.-
          -¡No eres nadie para decir eso!- Bramaba, mientras corría, seguramente que hacia un centro pokémon cercano a la escuela. Los presentes que estaban tan interesados por la batalla, se dispersaron por el resto del patio, hasta que quedaron en el medio del campo Zareth, Wanda, Arichael felicitando a François por su maravillosa batalla.
          -¡Menudo combate que has librado! Eres alucinante…- Decía, mientras se arrimaba un poco al de gafas, sin resultar amoroso. Parecían tener confianza.
          -Pero venga, que tampoco es para tanto. Por cierto, este es Zareth, y es nuevo.- Presentó al joven del chándal.
          -Bonjour! Soy François, y me encanta leer.- Se dio a conocer.
          -Bueno, tú ya sabes como me llamo.- Mencionó. De pronto, se dio cuenta de que él había venido para preguntarle a la chica de la boina sobre sí podía acompañarle para recoger a su primer compañero. -Por cierto Arichael… Ya sé que nos acabamos de conocer, pero necesito tu ayuda.-
          -Pues claro, ¿qué pasa?- Preguntó con curiosidad.
          -Necesito atravesar el Bosque Nebula, y me preguntaba sí podrías acompañarme. Alguien tiene que protegerme, pues al parecer puede resultar peligroso.-
          -Yo puedo ayudarte…- Intervino inesperadamente Wanda, asomándose hacia el chico con un tono coqueto, incomodándolo en cierta medida.
          -Wanda, tú no tienes ningún pokémon, ¿cómo le defenderías?- Contestó François, apartando a la chica del muchacho.
          -(Qué pesada es Wanda, no le bastaba con ir acosando a los de siempre) Claro que te acompañaré.- Dijo Arichael con un tono forzado y observando a su compañera con una mirada compulsiva.
          -¡Muchas gracias! Te lo agradeceré, y sobretodo quiero observar a tu Fennekin.- Se ilusionó, esperando que fuera habilidoso. Cualquier persona que tuviera un pokémon le fascinaba.

          Zareth se familiarizó con aquel pequeño grupo, junto a los roces súbitos de Wanda. Se acostumbró a esas personas y estuvieron un rato hablando sobre sus cosas, incluso ellos estaban muy interesados en él. Realmente, él sabía lo singular que era, pero nunca pensó en ser alguien a quién admirar.
          En un rato, las muchachas fueron llamadas por otro grupo, a los cuales parecían no haber visto todavía, mientras François seguía con él. Hablaban sobre los pokémon, compartían los mismos gustos y los trataban como igual. Estaba claro que había hecho buena miga con él. Esperaba estar junto a este más tiempo y que fuera un buen apoyo en su integración dentro del nuevo ambiente.


          Sí habéis leído el capítulo, os dejaré unas preguntas que podéis contestar sí queréis:
          ¿Cuál es vuestro personaje favorito hasta el momento?
          ¿Qué pokémon crees que escogerá Zareth en el laboratorio?
          ¿Cuál piensas que es el equipo de Perla, la tutora de la clase de cuatro "a" y líder de gimnasio?
          Last edited by Kavayo2; 11/11/2013, 09:30.


          ~ AMEEEERICAA, FUCK YEEAH!

          Comment


          • #6
            Buena idea la de poner algunas imágenes. Aunque no estén personalizadas por lo menos te ayuda en la descripción.

            Es poco original usar la historia del chico que se queda dormido antes de ir a buscar su pokémon o llegar a algún acontecimiento importante u.u La verdad que estoy cansado de leer eso.

            Mmm, trata de no usar expresiones españolas tan cerradas… aquí hay igual cantidad de usuarios españoles como latinos y algunos no entendemos muy bien a qué te refieres…

            Bueno, el capítulo estuvo bien salvando la ortografía en la que cometiste varios fallos. Me gustó mucho la batalla y toda la idea de plantearlo en una escuela. También es buena idea poner una chica acosadora y otra más tranquila al igual que un buscapleitos y un tipo listo que ordene un poco las situaciones.

            ¡Espero que continúes escribiendo! Voy a seguir de cerca tu fic. Con respecto a tus preguntas… me gustó mucho el personaje de Wanda, le da vida a la historia. Supongo que el pokémon que escogerá será Chespin… después de todo los otros ya están en la historia. Y el equipo de Perla pss si son pokes de sexta no sé… Bunnelby o su evolución y puede ser Fletchling o Furfrou… Sino no sé.

            ¡Nos leemos!


            Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

            Comment


            • #7
              [GOEAR]63b445a[/GOEAR]

              Tras casi dos largas, aburridas, asquerosas y espantosas semanas llenas de exámenes, he acabado el segundo capítulo. Por favor, apláudanme (?)

              En este capítulo empieza a aparecer nuevos lugares como el Bosque Nebula. En el post inicial colocaré algunos lugares y donde se sitúan. No creo que deba decir nada más, solamente que quería poner más, pero ya sé ve muy extenso y prefiero calidad a contenido. Esto sí, el tercer capítulo espero no tardar tanto como este.
              No creo que deba decir algo más, el sprite del nuevo entrenador no es mío, si no de una compañera y que el título es un poco por poner algo. Espero que os guste el capítulo ^^


              Demian: 
              Iniciado por Demian Ver mensaje
              Buena idea la de poner algunas imágenes. Aunque no estén personalizadas por lo menos te ayuda en la descripción.

              Es poco original usar la historia del chico que se queda dormido antes de ir a buscar su pokémon o llegar a algún acontecimiento importante u.u La verdad que estoy cansado de leer eso.

              Mmm, trata de no usar expresiones españolas tan cerradas… aquí hay igual cantidad de usuarios españoles como latinos y algunos no entendemos muy bien a qué te refieres…

              Bueno, el capítulo estuvo bien salvando la ortografía en la que cometiste varios fallos. Me gustó mucho la batalla y toda la idea de plantearlo en una escuela. También es buena idea poner una chica acosadora y otra más tranquila al igual que un buscapleitos y un tipo listo que ordene un poco las situaciones.

              ¡Espero que continúes escribiendo! Voy a seguir de cerca tu fic. Con respecto a tus preguntas… me gustó mucho el personaje de Wanda, le da vida a la historia. Supongo que el pokémon que escogerá será Chespin… después de todo los otros ya están en la historia. Y el equipo de Perla pss si son pokes de sexta no sé… Bunnelby o su evolución y puede ser Fletchling o Furfrou… Sino no sé.

              ¡Nos leemos!
              Bueno, el sprite de Zareth, Wanda y François los hice yo solo, más el de Arichael me ayudó una amiga y el de Perla me lo dio ella. Y el de Chespin, pues no lo es.

              Sé que se quede dormido no es original, más tenía que hacer que Zareth y Arichael coincidiesen, dejando a estos dos dormidos.

              Y en caso de que haya algo que no por estar mal, si no que no os suena, siempre podéis preguntar (:
              Eso, y gracias por leer <3


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              Capítulo 2: 
              (CAPÍTULO 2): El gran sueño de Arichael

              La Plaza Amor es como su nombre lo indica, el lugar perfecto para pasar una buena tarde junto a tu amado. Está adornada con una gran variedad de flores y su inmensa multitud de colores que la hacían tan especial. El suelo de esta era como un campo con césped, algo inusual a lo que se ve. Tiene una hermosa cafetería, exclusivamente para parejas y decorada por pétalos rojos que recuerdan la pasión del momento.
              También es una estación del metro Isshido, algo que si no se ve, no se cree. Esta es más artificial, pero sin perder parte de su contenido natural. Tiene un suelo de piedra parecida al duro granito con algunos huachos que apenas se notaban, siempre resbaladizo por la frecuente humedad y vegetación. Caminando en ella, puedes encontrar de vez en cuando alguna rama que quiso vivir en ese sitio, y en algunos casos puede estropear el cimiento. A pesar de no perder cierta de su naturalidad, la comunidad más veterana la detesta como puede.




              -¡Siguiente parada, Pueblo Verance!- Gritaba el megáfono, alarmando a los pasajeros.
              Zareth se levantó del susto de su sillón. Se encontraba junto a Arichael, la cual le sorprendió esa actitud. A su lado estaba un ratón blanco con un gran pelaje en su cola, e iba muy bien arreglado con ese collar rojo. Disfrutaban de una misma habitación, solo ellos tres, una gran suerte. Tenían una ventana bastante amplia, y al menos lugar para seis pasajeros más, por lo que estar ahí resultaba muy acogedor.
              -¿Es que nunca montaste en un metro?- Preguntó.
              -La verdad… Es que no.- Confesó ante su compañera. –De estos transportes tan rápidos, solo monté en avión.-
              -Claro, para venir a Isshido… ¿De qué región eras?- Dialogaba con su amigo.
              -De ninguna en si. Vivía con mis abuelos en un parte demográfica que no se tiene en cuenta en ningún mapa.-
              -Eres todo un personaje diferente…-

              El vehículo empezó a pararse lentamente. Ambos jóvenes se asomaron por aquella ventana que lograba reflejar sus miradas de asombro por contemplar la hermosura del lugar, y el curioso roedor se apoyó en la cabeza de la joven. Estaba llenado por muchas flores y pokémon corriendo como alegres mariposas. La mayor sorpresa se la llevó el chico del chándal, el cual no se cambió tras su madrugón de por la mañana, ya que no estaría acostumbrado a un paisaje tan animado.

              La misma voz resonó, advirtiendo que ya habían parado, aún cuando faltaban unos pocos segundos. Sería que lo hizo sin darse cuenta. A pesar de eso, los muchachos ya se preparaban para salir, cogiéndose todas sus cosas y marchándose del camerino. El pasillo estaba todavía tranquilo, y se podía ver a unos encargados preparándolo todo para que la gente empezara a salir. Mientras tanto, ellos seguían con su conversación.
              -¿Sabes? Me lo tienen dicho mucho.- Seguía, con lo que habían abarcado.
              -Pero eres original y muy chachi.- En ese momento, su voz se volvió aguda y picando la voz en unas partes. Su pequeño y enmarañado amigo bramaba igual que ella.
              -Ohm, nunca me han dicho eso. Por cierto, me encanta tu Pachirisu.-
              -A todo el mundo le gusta.- El Pokémon se deslizó suavemente y se situó entre los brazos de Arichael, con mucha carantoña. –Es casi como de mi madre, a pesar de que fue un regalo mío. Eso no impide que me lo lleve por donde yo quiera.-
              -La verdad es que parece algo mimado.-

              Varias personas empezaban a circular por el estrecho pasillo, y cuando los empleados prepararon todo para salir, se escuchó el altavoz una vez más. Zareth y compañía, se pusieron marcha a la obra, y junto a otras personas salieron de una forma casi sistemática. Se notaba que aquel gran servicio era muy importante para esa área.

              El joven, lo primero que hizo tras salir fue estirarse y oler el aire puro. Sentía como sí estuviese encerrado cien años en una cueva apenas respirando la humedad de esta. Tardaría en olvidar como palpó con brillantez la espesura y la vida de Pueblo Verance.
              -Supongo que nunca estuviste aquí. Es como una cura para el alma.- Dijo, casi poética.
              -Tienes toda la razón, me encanta este pueblo. ¿Dónde está el laboratorio pokémon?- Se emocionó, recordando que hoy recibiría a su primer compañero.
              -¿Lo has olvidado? Siento decepcionarte, pero aún tenemos que atravesar el Bosque Nebula.- Desilusión a su compañero. –Son las cinco, si nos apresuramos llegaremos en un santiamén.-
              -Si no me equivoco, debemos llegar a Pueblo Hojarasca.- Hizo memoria el muchacho.
              -Sí, pero no hace falta que lo recuerdes. He actualizado la versión GPS en mi videomisor, y de seguro que nos lleva. Pues venga, comencemos que no tenemos todo el día.- Empezó a andar con un ritmo ligero que no tardó en coger Zareth.


              Los compañeros empezaron a recorrer el pueblo junto a la ardilla y siguiendo las instrucciones que repetía el aparato de última generación. Era parecido a un reloj (lo era. Para colmo, tenía hora) con una pantalla algo grande y otras escondidas. Su principal función es el de contactar con tus contactos, como si fuera un teléfono, aunque con esto podías verlos en directo. También contiene otras funciones, y la marca posee diferentes colores, como el naranja, en el caso de Arichael.

              Pueblo Verance era tan hermoso como la Plaza Amor. Se podía mirar a los pequeños pokémon de tipo bicho revoloteando por el lugar. Los que son del planta, ayudaban encantados a los vecinos, incluso se observaban otra clase de especies, como Bidoof, Swanna y Sudowoodo. Parecían felices en su ecosistema, además de que los habitantes y turistas como los jóvenes aventureros disfrutaban de esto. Más ellos no podían perder el tiempo, pues debían acabar aquello cuanto antes y volver a Ciudad Isshato.

              El lugar era una mezcla de industrialización y arboleda, habiendo grandes e inteligentes empresas compartiendo su territorio con la madre naturaleza. Se podía perfectamente encontrase con un edificio rodeado por gigantescas plantas, hasta casas sobre árboles. Pero el detalle más importante es el respecto que tenían hacia las flores. No faltaba ni una sola vivienda con su gran gama de flores en el tejado o en la ventana. Cualquier parte del hogar podía estar acompañando al jardín.

              Todo aquello le impresionaba a los muchachos, pero sobretodo a Zareth. Seguramente, la tierra de allá donde viviera no tendría este monumento tan maravilloso como lo llegan a serlo algunas artes, y por tanto debería ser tratado como tal. Pachirisu iba tan animado entre los arbustos o hasta incluso subido desde lo alto de algunas cubiertas, ¿pero quién no iba a hacer eso en un día tan apacible? Los chicos miraban jugar al Pokémon entre las ramas, mientras se sorprendían por el espectacular entorno. Cada detalle que observaban, era algo más que comentar.
              -He estado muchas veces por aquí, y es la primera vez que veo a ese pokémon, ¡ni siquiera sé como se llama!- Dijo exaltada Arichael ante la presencia de una criatura sobrevolar delicadamente su cabeza. Tenía un cuerpo rosa, aunque iba veloz, y no le había dado tiempo de reconocerlo.
              -Es un Hoppip, suelen ser arrastrados por simples corrientes de aires. Pertenece a los tipos planta y volador, por lo que no me sorprende que se encuentre por un lugar como este.- Informaba con soltura.
              -Venga, dímelo ya. Tú chapas…- Dijo con ironía y burla hacia su compañero.
              -Nunca he estudiado a los pokémon. Los conozco de verlos con gente y combatir.- Mencionó, impresionando a su amiga.


              Se notaba que Zareth era alguien que adoraba a los pokémon, pues pocos reconocerían todas las especies a simple vista. Él sabía mucho más que alguien de su edad, algo fuera de lo común.

              Cumpliendo las peticiones del videomisor, el camino empezaba a convertirse en más frondoso, pero ese aspecto tan colorido se iba degradando con los pasos. Y no solo eso, los pokémon con los que se encontraban se volvían menos dóciles y un poco agresivos. Un Weedle, según el mozo, trató de herir a Pachirisu, aunque era normal cuando alguien te despierta de tu catre de hojas. El roedor diminuto fue corriendo hacia su entrenadora, la cual lo acogió en su hombro. Desde aquel entonces, no volvió a bajar al suelo en todo el camino.

              Tras dar unos pasos más, aquello ya no se asemejaba al pueblo de antes. No había ni flores; tal vez unas pocas, ni ninguna pista de población. La vegetación se hacía más espesa, con muchos más árboles, hasta incluso algunos en medio del camino. Eso se convirtió en un sendero que no se asemejaba a lo de antes, creando cierta confusión.
              -¿Realmente esto es Pueblo Verance?- Preguntó el muchacho, tras observar su alrededor.
              -Según el GPS estamos en el Bosque Nebula. A este ritmo que llevamos, tardaremos más o menos media hora, si no nos perdemos.- Indicaba el tiempo que faltaba para llegar.


              La atmósfera se volvió más fría y oscura, debido a que el número de arbustos se hizo mayor. Parecía que la noche iba a caer en un momento a otro, y eso podía ser peligroso, para la vuelta. La ardilla se estremeció un poco por el entorno, arrimándose hacia Aricahel incluso más de lo que estaba. A pesar de su reacción, los muchachos estaban tranquilos, solo un poco impresionados por el gran cambio del paisaje.
              De pronto, la voz robótica del módulo empezó a distorsionarse. Era más lenta, como si hubiese un error para captar la señal de los satélites. La muchacha empezó a mirarlo, un poco preocupada, pero siguiendo el camino. No podía imaginarse si se le dejara de funcionar, estar perdida en un lugar así y no poder regresar a casa, pero siguió adelante, sin importar la opinión de Pachirisu o de Zareth.

              -Re calculando, re calculando, re calculando… ¡Ffff…!- Un ruido espantoso tintineó. La joven levantó su brazo y miró su videomisor. Empezó a manejar sobre él, y el sonido cesó. Parecía muy decepcionada y enfadada sobre si misma, aunque se reservaba. Fue hacia una piedra, sentándose al lado de ella entre la hierba. Estiró y cruzó las piernas hacia el frente, y empezó a mirar el suelo. Pachirisu saltó hacia el hombro del joven tras ver a su amiga tan frustrada, mirando extrañado hacia ella. Su compañero no tardó en comprender que había perdido la señal. Lo que él no entendía fue a qué venía esa actitud. Fue hacia ella, se agachó y se colocó a su lado.
              -¿Qué pasa? Seguramente que no si andamos un poco acabaremos llegando al laboratorio.- Preguntó con una voz medio endulzada, como si le hablara a un algodón de azúcar.
              -¿¡Qué que pasa!? ¡No se puede atravesar un bosque a la suerte! ¡Hay pokémon salvajes por doquier, y nos pueden atacar!- Su actitud era agresiva, algo que el chico no entendía. Aún quería decir más, pero él acercó su mano y con el índice, haciéndola callar de una manera cariñosa.
              -¿Eso es lo que te carcome? Cuéntame, es algo más.- Su voz se hizo más suave. Ella se asustó, al parecer había adivinado que tenía algo que contar.
              -Que te haya escogido el mismo Carballo para tomar un inicial. Quiero ser una Investigadora Pokémon, llegar a ser de las mejores, pero necesito tener más contacto con gente importante. Lo máximo que pude hacer fue descubrir que pone excusas para escoger a los entrenadores que les imparte un pokémon. Debes de ser especial…- Dijo más tranquila, aunque con un tono entristecido.
              -(¿Yo? No entiendo, es imposible. Creía que me tocó por un sorteo, pero no.) Ven aquí, te prometo que llegaremos.- Empezó algo patidifuso, pero terminó con esa voz tan afable. Se acercó más a ella y le abrazó, mientras que la ardilla rodeaba la cabeza de su dueña desde el hombro del mozo. No tardó en caer en el largo y salado llanto, apoyando su cabeza sobre él.





              -Anda, ¿pero qué pasa aquí.?- Se escuchó. Un muchacho con un gorro azul de lana apareció en el lugar, algo impresionado por la situación y no tardó en asomarse. Pero Zareth no tardó en actuar.
              -¡Podrías tener más respecto, ¿no?! ¡Te debería dar vergüenza!- Pasó de ser un buen niño a algo salvaje. Aquello había pillado desprevenida a la chica.
              -Oh, perdona. Es normal perderse en el bosque y ponerse así, supongo.- Decía. Al parecer acababa de llegar y no estuvo observando.
              -No estábamos así por… Bueno, sí, es por eso.- Dijo con una voz diferente, como si quisiera algo de él.
              -Soy Camacho, y vengo todos los días por aquí con mi pokémon, que debe de estar por el bosque. ¿A dónde queréis ir? Puedo haceros el caldo gordo.- Se presentó, amablemente y queriendo ayudar.
              -Claro que sí, muchas gracias.- Respondió agradecido.
              -Somos Arichael y Zareth, te seguiremos encantados.- Zareth se presentó, mientras que Arichael se levantó y cogió a Pachirisu entre sus brazos, alegrándose por verla mejor.


              El niño del gorro recogió su red para cazar insecto del suelo y se puso en marcha. Parecía tener unos once o doce años con esa cara tan redondita y su voz. Tampoco era muy grande, que digamos. Vestía un jersey rojo junto a un pantalón negro. Parecía muy cómodo para andar por lugares como eses.
              -Vamos, no os quedéis parados.- Recordaba tras ver que no se movían. Ella estaba más tranquila. Siguió abrazada a su compañero, y ambos siguieron al desconocido, pues no tenían otra opción.

              -¿Por qué vais tan agarrados?- Dijo, sin necesidad de comprobar que lo estaban.
              -Tú sigue caminando.- Contestó y se paró, un poco grotesco.
              -Cursis…- Farfulló. Por suerte, no le oyeron.

              El sendero se hacía cada vez más ancho, aunque alrededor aparecían más árboles, formando casi paredes. También había muchas hojas tiradas en el suelo, pudiendo escuchar su crujir.
              Pachirisu empezó a gemir raramente, y eso preocupó a la zagala, despegándose de su compañero para socorrer a la ardilla. Parecía que la criatura estaba algo celosa.

              -Estamos llegando.- Informó. Casi no habían pasado ni unos minutos del rato que estuvieron andando.
              -¿En serio? Pues creo que faltaría un rato más.- Al fin habló ella. Se le fue ese nudo en la garganta.
              -Tengo ganas de escoger un pokémon inicial… Más no sé cual coger…- Pensó en voz alta.
              -Escoge uno de tipo bicho, ¡son los mejores!- Se fascinó, parándose en seco. –Coge a Venonat, o a Yanma, tal vez a Pineco, o incluso a Larvesta, y, y…-
              -Puede ser, aunque nunca pensé en uno así. ¿Cómo es que sabes a tantos pokémon de tipo bicho?-
              -¡Estás de broma! Son los mejores, ¿quién no los conoce? Cuando no tengo colegio voy a otros lugares de Isshido y capturo Pokémon insectos, conocerlos y luego liberarlos.-
              -Tal vez puedas…- Un sonido que le llamó la atención le impidió terminar la frase.





              Desde los árboles, una paloma cayó en picado, seguramente porque estaba herida. Camacho no tardó en reconocer al pokémon y preocupado acudió en su auxilio, pero otro ser bajó rápidamente contra el chico y se lo impidió. Era como una abeja, con esas patas pequeñas y colores. Tenía unos aguijones en sus brazos, cuales posiblemente hubiera atacado al otro. Se posó en el aire y se quedó mirando fijamente a los chicos. Parecía que se convirtieron en su nuevo objetivo.
              -¡Tened cuidado, va a atacar!- Advirtió el del chándal.
              -¡Claro! ¡Adelante Fennekin!- Ella arrojó una poké ball, que se abrió al caer en el suelo.
              Una chispa azulada se soltó, y de esa surgió un zorro naranja, con un impresionante pelaje entre las orejas. No tardó en saber quién era su enemigo. El gran adversario atacó furiosamente, seguramente con un placaje, pero a pesar de su velocidad, lograron esquivarlo, cayendo entre unos arbustos a excepción del pokémon de Arichael, que no necesitó más que un salto para evitarlo y ponerse en pose de combate. La avispa lo observó, y no tardó en fijarse en él.
              -¡Arichael, ten cuidado! ¡Ese Beedril no parece amistoso!- Advirtió el joven de la red. Este, empezó a acercarse hacia la paloma sigilosamente y poder ayudarla, sin que el insecto se percatara.
              Los dos se miraban de mala gana, con intención de darlo todo en el enfrentamiento.



              [GOEAR]63244f6[/GOEAR]

              ¡La batalla entre Fennekin y Beedrill va a comenzar!

              -Según estudié en biología y teoría pokémon, los pokémon de tipo bicho le afectan un montón los ataques con fuego. Creo que Beedrill es un rival muy rápido, así que no servirá utilizar Ascuas. Puede que ordenar Nitrocarga u otro parecido…- Parlaba consigo misma, algo muy impasible en un momento así.
              El insecto fue veloz hacia su oponente, y atacó con su aguijón lleno de veneno pegándole de forma repetidamente. Era bastante ágil, pues podía realizar sus movimientos de lado a lado sin perder su ecuanimidad. El zorro recibía dolorosos golpes, y si lograran clavar sus aguijones en su piel, podría llegar a envenenar, haciendo desesperar a la muchacha.
              -Pero venga, ¡qué rápido es!, si tuviera algo más de tiempo…- Se excusaba, pero Zarteth, que seguía entre los arbustos, quiso interrumpirla.
              -¡Deja de hablar y actúa! Te diré que en esa situación, viene genial un ataque de defensa y rápido.- Aconsejaba casi a gritos.
              -¡Ya lo sé! ¡Vamos con Conjuro!- Gritó, tras convencerse de sus posibilidades.

              Se iluminó por una luz verdosa, que por extrañas razones pudo impresionar a Pachirisu. Cuando su adversario iba a asentar otro golpe más, fue como sí se esparciera la luz y que hiciese retrocederle. Estaba como cegado, y el veneno que poseían sus extremidades desapareció.
              -¡Genial! Ahora usa Ascuas.- Dijo, con las cosas mejor planteadas.
              De su boca, y en cierta parte del pelaje de sus orejas, lanzó un abrasante aire que no tardó en alcanzar a la avispa. Recibía graves daños y se le notaba bastante dolorido, aunque no lo suficiente como para rendirse. Cogió un poco de impulso y atravesó las brasas, alcanzando a Fennekin el cual se desconcentró, disolviéndose el ataque. El fiero enemigo siguió embistiendo con sus pinzas, pero esta vez no estaban ponzoñosas. Sus arremetidos eran muy rápidos, y ni en broma daba tiempo para reaccionar. Tras acabar, paró, seguramente para descansar, y se alejó un poco. El raposo estaba medio tumbado en el suelo, intentando mantenerse en pie. Estaba claro que no podía aguantar mucho tiempo más en esas condiciones.
              -¡No! Compañera, debes sorportarlo…- Mencionaba, sin embargo fue inútil. Casi no podía moverse, estaba muy débil. Su oponente tenía mucha fortaleza, tanta que no podían hacerle frente. Estiró sus rejos, y estos se iluminaron. Iba a atacar de nuevo, e independiente de la potencia, sería más que suficiente como para dejar fuera de combate a su rival.


              -¡Pidove, usa Tornado!- Inesperadamente, Camacho intervino. -¡Qué buena es la poción! Cura muy rápido.- El ave intervino rápidamente y con sus alas creó tal fuerte corriente de aire que hizo caer en el suelo a su enemigo con ninguna posibilidad de contraatacar.
              -¡Termina con Tajo Aéreo!- Convencido de su elección, gritó.
              Originó con sus alas a algo parecido a unas ráfagas que se asemejaban a unas cuchillas. Se las lanzó a gran rapidez. Estaba claro que le iban a debilitar, pero ocurrió lo fortuito. El gran combatiente se levanto de un salto y empezó a revolotear, logrando esquivar perfectamente el ataque. Luego cogió impulso, y con su púa llena de un veneno mucho más potente al anterior, embistió y dejó sin fuerzas al pájaro, el cual fue rebatido contra la tierra.
              -Pero, ¡¿cómo?! Es la primera vez que pierdo de esta manera contra un Beedrill.- Dijo casi indignado.
              Estaban perdidos, no podían hacerse frente contra aquel formidable oponente. En aquella situación, no era seguro intentar pasar, ya que tal vez atacaría y un simple movimiento de su tipo podría llegar a ocasionar muchas heridas en una persona.
              -(Zareth me pidió que le protegiera, tengo que cumplir de alguna forma con esa promesa...)- En un momento, quedó absorta. Cogió su mochila y empezó a rebuscar entre ella, hasta que al parecer dio con el clavo que buscaba. Era como una pokéball, pero esta era amarilla con una raya negra. -¡Bien Beedrill, voy a usar esta ultraball que obtuve gracias a mi padre! ¡Estás muy cansado, casi no puedes moverte, es mejor que descanses!- Tiró con mucha puntería.
              No tardó en llegar hasta el objetivo, que fue atrapado en esa cápsula. Luego se cayó al suelo, y empezó a moverse varias veces. Era el momento de captura, para saber si obtienes al pokémon. Arichael rezaba para que este entrara, lo que dio sus frutos. Beedrill había sido capturado.



              ¡Arichael ha capturado a un Bedrill!

              -Pidove… ¡Resiste!- Pidió, mientras recogía al herido en sus brazos y empezaba a correr.
              -¡Espera!- Mencionó el joven intentaba ir hacia él, pero su compañera lo agarró del brazo.
              -Venga, que no pienso correr.- Advirtió ella, mientras hacia regresar al pobre Fennekin en su pokéball y recogía la ultraball del suelo.
              -¡Felicidades por tu captura!- Pronunció muy jubiloso.
              -Gracias. Ahora que estamos solos, ¿cómo supiste que realmente me importaba ir al laboratorio pokémon?- Preguntó.
              -No lo sé… ¿Intuición?-


              ¿Os ha gustado? Voy decir que "hacer el caldo gordo" es ayudar para muy bien. Si hay algo más que no sepáis, vendré y os lo diré con mucho gusto <3
              Y os dejo unas pequeñas preguntas de este capítulo que sois libres de contestarlas o no:
              ¿Qué te pareció la actitud de del Beedrill?
              ¿Te gustó Camacho?
              ¿Y el sueño Arichael, la cual quiere convertirse en una Investigadora Pokémon?
              Last edited by Kavayo2; 27/12/2013, 06:36.


              ~ AMEEEERICAA, FUCK YEEAH!

              Comment


              • #8
                Bueno, empezó bien, como muchas descripciones aunque sigues usando un lenguaje muy cerrado, trata de poner más palabras neutrales y genéricas.
                Los diálogos son buenos también, quizá algo romanticones para ser el segundo capítulo… no te apresures con el romance.
                La verdad que tengo que felicitarte, no dejas nada librado al azar, le detallas cada rincón del fic al lector.
                Buff, usan GPS para orientarse en un bosque. Deberían hacer todo a lo Ash y perderse unas 20 veces. Así era en la vieja escuela (?)
                ¿A estas alturas ya anda llorando? Asd, detesto a las lloronas u.u Tanto lío por un bosquecito.
                Mira esto:

                “Puedo haceros el caldo gordo”

                ¿Por qué la necesidad de hablar así y no decir simplemente hacer el favor? xD Tu no hablas así en el shout xD

                “¿Por qué vais tan agarrados?”

                LOOOOOOOOL, a pesar de hablar como un obrero de la construcción me cae bien este sujeto. No sé por qué se ponen tan melosos a estas alturas.

                Me gustó la batalla, muuuuy extensa, quizá demasiado… si así haces la primera batalla contra un Beedrill de los primeros capítulos no quiero pensar lo que serán las batallas de liga o algo de eso xD

                Sobre Camacho ya te dije lo que me pareció, el Beedrill me pareció demasiado poderoso y lo de Arichael… bueno, si quiere ser investigadora creo que va a tener que dejar de llorar un poco xD

                Buen capítulo, nos veremos en el próximo, suerte!


                Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

                Comment


                • #9
                  Ya está escrito el capítulo 3, todo muy lindo y hermoso, más no estoy convencido. Es posible que edite este capítulo mañana, pasado, o algún día, pero en tal caso lo avisaré (;
                  Creo que me costó un poco hacerlo completo, pero sin ser muy extenso. Pude colocar todos los personajes que quería, sin embargo es posible que puedan notar como si quisiera avanzar y avanzar (tal vez debí de describir menos y centrarme en lo importante). Obviamente, mi intención no es esa, si no que disfrutéis xd

                  Y bueno, me ha encantado este tomate :tomatoe: (?)

                  Comentario de Demian, vamos, el único. Espero que para la próxima haya más comentarios:


                  Demian: 
                  Iniciado por Demian Ver mensaje
                  Bueno, empezó bien, como muchas descripciones aunque sigues usando un lenguaje muy cerrado, trata de poner más palabras neutrales y genéricas.
                  Los diálogos son buenos también, quizá algo romanticones para ser el segundo capítulo… no te apresures con el romance.
                  La verdad que tengo que felicitarte, no dejas nada librado al azar, le detallas cada rincón del fic al lector.
                  Buff, usan GPS para orientarse en un bosque. Deberían hacer todo a lo Ash y perderse unas 20 veces. Así era en la vieja escuela (?)
                  ¿A estas alturas ya anda llorando? Asd, detesto a las lloronas u.u Tanto lío por un bosquecito.
                  Mira esto:

                  “Puedo haceros el caldo gordo”

                  ¿Por qué la necesidad de hablar así y no decir simplemente hacer el favor? xD Tu no hablas así en el shout xD

                  “¿Por qué vais tan agarrados?”

                  LOOOOOOOOL, a pesar de hablar como un obrero de la construcción me cae bien este sujeto. No sé por qué se ponen tan melosos a estas alturas.

                  Me gustó la batalla, muuuuy extensa, quizá demasiado… si así haces la primera batalla contra un Beedrill de los primeros capítulos no quiero pensar lo que serán las batallas de liga o algo de eso xD

                  Sobre Camacho ya te dije lo que me pareció, el Beedrill me pareció demasiado poderoso y lo de Arichael… bueno, si quiere ser investigadora creo que va a tener que dejar de llorar un poco xD

                  Buen capítulo, nos veremos en el próximo, suerte!
                  El caso es que Arichael y Zareth son personas realmente calientes (?)
                  Tal vez sea culpa mía, más no logro abrir mi lenguaje. Debe de ser malo a la hora de tratar con personas de hablar española pero diferente país. En fin, a seguir intentándolo supongo.
                  Y la verdad no planeo relacionar de tal manera a Arichael y Zareth porque me alejaría de la trama principal.
                  Creo que el habla del tipo se explica mediante que se le dio esas formas en casita y ahora las usa. Pensé que le quedaría bien que usara frases para expresarse.
                  Y por último, gracias por leer mi fan fiction.


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                  Capítulo 3: 
                  (CAPÍTULO 3): Irene, la portadora de Chespin

                  Pueblo Hojarasca, el paraíso. Tan tranquilo, tan apacible… Simplemente es hermoso. Solamente hay unas pequeñas casas, siendo una urbanización muy escasa. Se puede observar pokémon como Pichu o Clefa, los cuales se adaptan muy bien al lugar debido al poco riesgo que pueden tener allí.

                  Los entrenadores novatos suelen empezar su aventura aquí puesto que el laboratorio se encuentra en esta aldea. Un buen sitio para trabajar realmente, por eso hay una variedad de especies por las cuales puedes escoger.




                  -Este es al fin Pueblo Hojarasca, ¿sí?- Preguntó el joven.
                  -Sí, hemos llegado. Pero antes dejaré tanto a Fennekin como Beedrill en el Centro Pokémon y luego iremos al laboratorio.- Contestó Arichael.
                  -Me parece bien, ellos deben de estar agotados.-




                  Caminaban sobre el mismo sosiego. Allí de momento no había nadie, y hasta en algunas ocasiones se hacía siniestro, viendo solamente árboles y más árboles. Pero pronto cambió el ambiente. No tardó en aparece un pequeño bonsái marrón con dos pequeñas patas, muy alegre que empezó a jugar con Pachirisu.
                  -La verdad es que nunca había visto a esta especie de pokémon.- Dijo impresionado, mientras se agachaba para verlo mejor.
                  -¡Pues vas a alucinar con lo que te espera!- Expresó con cierta intención de sorprender.
                  -Me está gustando mucho esta nueva región. Lo siento chiquitín, debemos irnos.-

                  La ardilla se despidió de su nuevo amigo con la patita, y se pusieron rumbo al camino para conocer lo que les esperaba.

                  Tras los pasos, el camino se convertía en un precioso sendero lleno de diferentes árboles con frutas, diferentes hojas por el suelo o incluso hermosos jardines tan bellos que alimentaban al alma. Se podía observar a los Pidgeys sobrevolar varias veces los álamos y de vez en cuando algún entrenador novato practicando la batalla pokémon.
                  -¡Vamos Chikorita, comienza con tu Látigo Cepa!- Se podía escuchar.
                  -¿Un Chikorita? ¡Quiero verlo!- Se ilusionó por poder ver a ese pokémon, pero su amiga se lo impidió agarrándole del brazo.
                  -Son las seis y tienes que estar en el colegio a las ocho. Venga, a correr.-


                  Cogieron y aceleraron su paso, pensando en que podrían llegar tarde y meterse en problemas. Eso no les impedía observar que ya salían las primeras cabañas y los habitantes viéndolos pasear. Cuando se chocaban delante de uno, este les señalaba con una su reluciente y afable sonrisa.
                  -¡Buen viaje!- Gritó un chico, que vestía unas prendas aptas para una granja.
                  -¡Gracias!- Respondió ella.
                  -Qué agradable es aquí la gente…- Se decía para si.
                  -Están acostumbrados a que aparezcan nuevos entrenadores.-


                  No podían retorcer sus miradas. Aquel lugar, como muchas veces lo habrían oído, era espectacular. Se podía escuchar la brisa, que resonaba en el plácido corazón, gracias a que casi no había nada ruidoso. De vez en cuando, pasaba algún coche sin hacer mucho ruido por la poca velocidad a la que tenían que ir.
                  Había unos pequeños caminitos hechos por losas marrones, aunque estaban con algo de tierra y de vez en cuando sobresalía una rama. Esto era lo único que no era todo un campo donde los niños y los pokémon disfrutaban de la magnífica tarde.
                  A Zareth se le notaba que le encantaba aquella villa. Muchas veces le era inevitable reír ante los personajes que se encontraban. No porque fueran graciosos, si no su actitud parecía recordarle a algo o a alguien. Sintió cierta vergüenza, cogió su capucha y se tapó con ella. Su amiga no entendió esa reacción.
                  -Parece que te gusta este lugar.- Más no recibió ninguna respuesta. Atrevidamente le hizo parar en seco con sus dos manos que destapaban lentamente, mientras se balanceaba sobre él.
                  -Pensé en unas cosas. Deberíamos seguir.- Mencionó mientras se liberaba de ella con serenidad, pero se le notaba incómodo.
                  -Tienes razón. Cuanto antes encontremos el Centro Pokémon, mejor.-


                  Seguían caminando, pero debido a la molestia del joven, mantenía un poco la distancia. Pachirisu los intentaba animar un poco, haciendo algunas payasadas, como poner caras simpáticas. Ambos no pudieron rehuir de las carcajadas, volviendo esa relación tan encantadora que tenían.
                  El tiempo se prolongaba, habían dado unos rodeos y no lograban visualizar ningún Centro Pokémon. De tanto andar, incluso se les empezaba a notar un poco cansados.
                  -Creo que no puedo más… Será mejor que los cure en Ciudad Isshato.- Se rindió, mientras se apoyaba en un árbol. Parecía algo sorprendida, como si algo encajara en un difícil rompecabezas, quedándose casi quieta por unos segundos. Su amigo no pudo evitar fijarse en eso, dándose la vuelta. Al fin lo pudo entender, era el Laboratorio Pokémon. A diferencia del resto de casas, era de un material mucho más avanzado y más amplio. En un principio, parecía una mansión blanca con ventanas con formas totalmente aleatorias, a igual que su colocación. Pero si se fijaba más determinadamente, se podía comprobar que su estructura estaba conformada por una ligera circunferencia, tanto en las paredes exteriores como en los cimientos, algo muy original.
                  -Venga, ¿a qué esperamos? Tu Pokémon inicial te está esperando.- Empezó a correr junto a Pachirisu que la siguió, con ganas de ver el edificio por dentro. Su amigo tuvo que hacer caso y seguirla, o tal vez podría enfadarse.



                  -¡Pero qué moderno! La puerta se abre sola.- Se impresionó tras entrar, sin tener en cuenta el espacio de dentro. Estaba bastante desordenado, tal vez estaría haciendo mucho trabajo. Papeles tirados por los suelos, líquidos químicos desperdigados por el suelo e incluso alguna que otra silla tumbada de forma retorcida, estaba claro que Arichael y Pachirisu estaban tanto desilusionados como sorprendidos.
                  Había dos mujeres, una más o menos de la misma edad que ellos dos y otra que simplemente por llevar guantes de plásticos, debería trabajar ahí. Ambas parecían algo nerviosas, como si buscaran algo.
                  -¡Chespin, príncipe, ven!- Decía la más mayor, que estaba agachada de rodillas, mirando debajo de una mesa.
                  -Yo iré ordenando un poco todo esto.- Informó la otra.




                  -Hazlo rápido hermosa… ¡Buenos días!- Saludó a los chicos torpemente y perdiendo el equilibrio, cayéndose al suelo y quedándose sentada.
                  -¿Podemos ayudar?- Ofreció el muchacho.

                  -Claro que sí. Chespin se ha escapado y…- Más la que estaba ordenando ahora no pudo acabar la frase. Algo parecido a una ardilla que se encontraba encima de un armario le había lanzado un libro. La muy perversa se estaba riendo descaradamente. –Seré breve, ayudadnos a atraparlo.- La chica de la boina se iba a poner en marcha, sin embargo Zareth se adelantó, haciendo que retrocediera. Lentamente, se acercaba ante él, mirándolo fijamente como él también hacía. Seguía, hasta posarse delante de él. Ellas quedaron mirándole, sobretodo más las que habían iniciado el problema. Parecían que no pudieron llegar a tanta distancia.
                  Empezó a chiscar los dedos repetidamente, y pronto el erizo marrón con esa simpática capucha verde bajó a sus brazos, mientras era acariciado.
                  -¿Cómo lo has hecho, cielo? Llevo intentando calmar a ese duende durante un tiempo.- Se extrañó la supuesta científica.
                  -Lo mejor que puedes hacer para un pokémon nervioso, es actuar con ritmo.- Explicó el chico.
                  Tras oír eso, la muchacha bisoña empezó a realizar lo mismo que antes había hecho él. El pokémon no tardó en saltar ligeramente hacia su hombro y acariciándola con su cabeza.
                  -Guau, ahora es muy dócil. ¡Muchas gracias! Ahora dejémonos de tonterías, tenemos que ordenar todo esto antes que Carballo y la Doctora “Ilusiones Picadas” vuelvan.- Dijo, burlándose en aquel último nombre.
                  -No la llames así princesa. Recuerda que es mi jefa.- Se acordó la mujer, aunque no parecía enfadada por el insulto.


                  Todos pusieron de su parte, incluyendo a Chespin y Pachirisu. Zareth, como al ser el hombre, se preparó y empezó a levantar los muebles que estaban tirados, pero al parecer resultaban muy pesados. Arichael acudió junto a él, ayudándole a moverlos.
                  -Zareth…- Mencionó como débil, mientras agarraba una mesa de madera.
                  -¿Sí?- Preguntó, al mismo tiempo que cooperaba para levantar el tablero.
                  -¿Has tenido alguna vez novia?- Soltó inesperadamente, pero su amigo seguía tranquilo.
                  -No.-
                  -¿Y novio?- Al parecer, quería saber algo sobre él.
                  -¿Cómo? Nunca me he sentido atraído por alguien.- Confesó, mientras levantaban el objeto.
                  -Uhm… Pues qué raro… Con lo atrevido y guapo que eres.- Dijo de forma liviana.

                  Las otras dos estaban recogiendo esas cosas que habían quedado por el suelo, limpiando un poco todo para que se note algo más decente. La agilidad de Chespin y Pachirisu les era muy útil para llegar a los rincones más altos.
                  -¿Por qué tardan tanto Profesor Carballo y la Doctora Pikko? (En serio, me gusta más Doctora “Ilusiones Picadas”)- Preguntó la más joven.
                  -No sé cielo. Creo que mi jefa quería hablar sobre un tema mitológico. Será mejor no meternos en sus investigaciones.-

                  Estuvieron barriendo y sacando brillo a todo el lugar para dejarlo como los chorros del oro.



                  -¡Pero qué ha pasado aquí!- Se escuchó un chillido. Una mujer albina y con un implacable traje rojo había entrado junto a un hombre con bata y sombrero blanco.
                  -¿Por qué están limpiando? Eso déjenselo a las de la limpieza, hombre.- Bromeó, siendo un poco machista al respecto.
                  -¡OH, ERES TÚ PROFESOR CARBALLO!- Gritó felizmente la entrenadora del Pachirisu, mientras se acercaba sonriendo alegremente hacia el señor.- Mis compañeros Fennekin y Beedrill están heridos y no encontramos ningún Centro Pokémon… ¿Podrías curarlos?-
                  -¿De qué vas? ¡Uso exclusivo para entrenadores de verdad!- Refunfuñó la señora, tal vez intentando ofender, algo que a nadie le pareció muy agradable.
                  -Mismamente la Doctora Pikko se encargará de ello.- Dijo, metiendo a la vez en esa frase un mandato.
                  Arichael enseñó sus dos pokéballs, y la médica de mala gana las cogió.
                  -Pufff… Lo que hay que ver.- Runruneó, sin que nadie la escuchase.
                  -Amiga, tu equipo estará recuperado en breves. Lo dejaremos automáticamente en tu Sistema de Almacenamiento.-
                  -Pero no tenéis acceso a él.- Se asombró un poco, pues no se esperaba eso.
                  -No pasa nada. Nuestra tecnología es moderna y no está en el mercado. Permite almacenar cualquier pokémon según el código de la pokéball. Un breve resumen, ¿a qué mola? Pronto lo podrás utilizar para hacer la vida más cómoda-

                  -Vamos a aclararnos todos. Zareth debes de ser tú, mientras que Irene debes ser tú chiquilla.- Intervino nuevamente. Al primero lo señaló bien, seguramente porque es el único varón. Pero en vez de indicar a la mencionada, chocó su mano ante el hombro de Arichael como gesto de amistad.
                  -No, yo no soy Irene...- Negó ante el profesor.
                  -Qué torpe soy… Entonces eres tú.- Se acercó a la muchacha joven, que tenía un abrigo marrón y unos pantalones blancos algo apretados, junto a esas deportivas. Su pelo era marrón, y llegaba hasta los hombros. Una joven que era bastante hermosa con esa nariz pequeña y esos ojos verdes tan intensos. –Pues claro que lo eres, Ruth ya te otorgó un Chespin, y veo que supiste dominarlo.
                  -Bueno, dejémonos de charla. ¿Qué le entrego a Zareth?- Dijo aquella que supuestamente era Ruth. Vestía un polo verde junto a una falda violeta algo atrevida. Era bastante atrayente, destacando sus grandes pechos.
                  -Hiciste genial dándole un Chespin a ella. Pero él, es especial. Lo sé, déjamelo a mí.- Se aproximó al chico, observándole retenidamente.
                  -¿No sería normal que escogiese por mi cuenta?- Preguntó, algo incómodo.
                  -¡NO! Eres novato y no sabes lo que puedes manejar, chaval… ¡GIBLE!- Se paró en un momento y luego bramó secamente. –Vuelvo en seguida.-

                  Carballo echó a correr hacia una puerta trasera donde era lógico pensar que guardarían allí a los pokémon. Al ser un laboratorio moderno, tratarán temas ecológicos con delicadez. Seguramente estarían en una especie de jardín según su correspondido tipo y hábitat.



                  No tardó en salir de aquella habitación con un dragoncito entre sus brazos. Parecía algo enfurecido, como si no le gustase ser acogido por alguien. Tenía ganas de hacer algo, nada bueno. Se le notaba ira por dentro, con ganas de atacar a alguien en cualquier momento. No tardó en fijarse en el joven con una mirada vil.
                  -Este es tu pokémon.- Dijo así, como si nada.
                  -Parece un poco… enfadado.- Mencionó con ironía, negando el verdadero sentimiento que tenía.
                  -¡Pues claro! El objetivo es que te superes como entrenador, ¿sabes?- Informó, mientras le daba al dragón entre sus brazos.
                  -Bueno...- Iba a decir algo, pero el profesor no tardó en interrumpirle.
                  -¡Ahora quiero que combatáis! Aquí tienen un poco información de sus dos pokémon.- Entregó a ambos algo como unas tarjetas.

                  -Pero…- Intentó interferir Irene, pero no pudo.
                  -¡Vamos rápido! ¡Al campo de batalla exterior!- Empezó un nuevo maratón para el señor. Al fin paró su palique, yendo al campo solo.
                  -Hermosos, no lo mal intencionen. Le gusta su trabajo, realmente le excita.- Exageró un poco, pero al pensarlo resultaba ser verdad.
                  -Gible está muy inquieto, pero no sé lo que le pasa…- Miraba Arichael hacia él, que seguía con esa actitud malsana.
                  -Yo tampoco lo sé, y me parece muy raro…- En un momento, se sintió como apenado por no saber.
                  Tal vez, pensaba conocer mucho, o incluso considerarse todo un experto, pero no poder controlar le hacía estar abatido.
                  -Zareth, ¿cómo te sentirías si te arrebataran tu hogar de pronto?- Le preguntó, dejando pensando al chaval un rato.
                  -Perdido, asustado… Los pokémon también sienten. Esa es su forma de demostrarlo…- A pesar de no haber podido controlar a su pokémon, conocía bastante sobre los sentimientos.
                  -Será mejor que vayamos cielos, que si no Carballo nos echa la bronca.- Recordó Ruth. Al decir eso, todos se dirigieron hacia fuera para poder librar esa batalla.

                  El campo tenía forma circular, siendo su terreno de césped, muy práctico para combatir por primera vez. Estaba en la parte trasera del laboratorio, donde algún gamberrillo había hecho un graffiti allí (si, hasta los lugares más tranquilos tenían sus vándalos). Se podía apreciar varios árboles alrededor, y uno en el medio del mismo terruño que dejarían las cosas interesantes.
                  Los principiantes se colocaron en el campo, sin casi poder verse a causa del obstáculo que se encontraba en el centro. Gible y Chespin también estaban listos para combatir, y Arichael se había ofrecido como árbitra. Le hacía bastante ilusión, y a Pachirisu también pues podría presenciar una batalla de Zareth, con el cual empezaba a llevarse mejor. El profesor Carballo junto a su ayudante Ruth se sentaron en un banco, y juntos empezaron a estudiar el resultado de la batalla.
                  -(Voy a hacerlo como los de los gimnasios) Cada entrenador solo podrá usar a un pokémon. Los objetos curativos como las pociones están totalmente prohibidos, así como los cambios. ¡Qué comience la batalla!- Gritó, emocionándose. La ardilla, que estaba subida a la cabeza de su dueña también se empezaba a animar.



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                  ¡La batalla entre Zareth e Irene va a comenzar! ¡Gible VS Chespin!


                  -¡Chespin, comienza con Placaje!- Ordenó rápidamente. Parecía tener las cosas claras.
                  -¡Contraataca con otro Placaje!- Dijo, sorprendido de una orden tan rápida.
                  Los dos bandos se pusieron manos a la marcha, evitando el árbol, cargaron fuerza para atacar. Pero al llegar junto a su adversario, no hicieron ningún caso a las órdenes de sus nuevos entrenadores. Empezaban a pegarse con los brazos de una forma bastante patética.
                  -¡Pero qué haces! ¡Usa ahora mismo Placaje!- Intentaba el joven, más no conseguía nada. Es más, cuando más le exigía, menos atacaba y más daño se dejaba hacer, como si no le gustara su adiestrador.
                  -Vamos Chespin, ¡lo estás haciendo muy bien!- Animaba ir hacia el fracaso. Para el erizo, era como jugar. Cada vez que golpeaba, lo hacía de una manera más débil, aunque su compañera parecía saber tratar con ella.
                  -Muy bien, pero ahora vamos a hacerlo de verdad, ¿no crees? ¡Dale con tus Látigos Cepas!- Mandó con mucha confianza. Dio un salto hacia atrás y de la parte interior de su capucha surgieron unas ramas muy rápidas que empezaron a golpear sucesivamente al dragón, haciéndole mucho daño.
                  -¡Usa Furia Dragón!- Desesperado, mandó Zareth. Gible miró desagradablemente a su entrenador, y en vez de realizar la ordenanza, se dirigió a Chespin para envestirle con un Placaje. Mientras corría, su adversario seguía con los látigos cepa, y cuando casi iba a golpearlo, dio un pequeño giro y lo esquivó con mucha sencillez.
                  -¡Qué bien lo estás haciendo! ¡Vamos ahora, agárralo con tus látigos!- Unas ramas rodearon a su enemigo, manteniéndolo preso sin ninguna libertad de acción. Además, ya estaba muy cansado como para evitar un ataque así.
                  -¡Genial, empújalo y remata con Placaje!- Ya sujeto, hizo un brusco movimiento hacia delante que obligó a caerse. Intentó levantarse, pero no sería útil como para evitar el último ataque. Sin casi poder verlo, su oponente lo derribó fieramente, haciéndolo caer debilitado delante del árbol, dejando sin palabras a Zareth.
                  -Gible está fuera de combate, lo que significa que Irene es la ganadora.- Alzó la voz, mientras se acercaba a ella para felicitarla, como hizo Ruth. Sin embargo, Carballo se acercó a Zareth, junto con ese aparato electrónico con el cual estuvo calculando los resultados.
                  -Tus resultados son bajos, nunca debes preocuparte por como ganar, si no cómo conseguir un producto y cosecharlo.- Sorprendió al muchacho, pues no se esperaba un consejo.
                  -¿A qué te refieres?-
                  -¿Cómo piensas conseguir dinero con tomates malos y con un abono asqueroso? Ambos tomates son malos, pero Irene supo dar un buen abono.-
                  -No lo entiendo. ¿Por qué ella lo hizo mejor?-
                  -Y nunca lo entenderás hasta resolverlo por ti mismo.-


                  Estaba claro. Carballo a pesar de ser tan entusiasta, seguía siendo sabio, sin olvidar que es un profesor pokémon. Zareth estaba animado, a pesar de haber perdido, pues consiguió un consejo. Curó a Gible con una receta que Ruth le había dado, y rápidamente lo guardó en la pokéball. No se sentía deprimido por el comportamiento de su pokémon.
                  Ruth ofreció llevar a él más a Aricahel devuelta a Ciudad Isshato, y cómo no, aceptaron, pues ya era tarde. Se despidieron de Irene, aunque la despedida no es para siempre. La ayudante de Carballo aseguró que llevaría muy de cerca el rendimiento de cada uno y que de vez en cuando, los mandaría batallar una que otra vez.

                  * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *



                  -¡Mi pregunta es mucho más importante que esos dos chavales que no llegarán a nada!- Gritaba la supuesta doctora. Tenía un libro bastante antiguo entre sus brazos. Se encontraban en una sala muy pequeña, blanca, con dos sillas y una mesa.
                  -Esos asuntos son confidenciales. Ya hice suficiente con dejarte revisar eso. Además, hay mucho trabajo como para trabajar en ello.- Decía, sin mostrar puro interés.
                  -¡Yo quiero saber! ¡Necesito conocer y estudiar! ¡Incrementar mi capacidad científica y cultural! ¡Tengo más capacidad para superarme que tú!- Dijo con un profundo odio. A pesar de trabajar junto a él, le tenía mucho rencor.
                  -¡Cómo osas compararte conmigo, con un profesor! No digas nada más, no quiero llegar a excluirte del grupo científico.- En ese momento, el silencio sembró el lugar. Pikko parecía un poco arrepentida, aunque seguía sintiendo esa vileza. Apretaba fuertemente su puño como si quisiera hacerlo reventar.
                  Carballo tenía la conciencia calmada, y no tardó en dirigirse hacia la puerta para salir, tenía bastante trabajo que hacer.
                  -Usted… Pudo ver ese lugar, ¿verdad?-


                  Ala, preguntas. Si quieren contestarlas, háganlo, más no es obligatorio. :tomatoe:
                  ¿Qué opinas de los nuevos personajes? ¿Cuál es tu favorito?
                  ¿Crees que cambiará la actitud de Gible?
                  ¿Qué crees que es lo que Pikko desea conocer?
                  Last edited by Kavayo2; 27/12/2013, 06:37.


                  ~ AMEEEERICAA, FUCK YEEAH!

                  Comment


                  • #10


















                    ¡Buenos días! Tengo la jeta de publicar sin tener comentarios a los que responder y hacer doble post (?)

                    En fin, este es el típico capítulo corto (bastante) que se hace para animar la lectura. Si no se lo parecen es que son unos vagos (?). Cinco páginas de word, no es mucho, ¿verdad? Espero que lo lean (porque a pesar de no haber lectores, decidirán ahorrar comentarios para lo del fiction master). En este episodio demuestro una actitud extraña en Arichael hacia Zareth. Así que te gusta el programa de corazón o el Sálvame Deluxe (osea, tipo reality , o estos donde meten a cinco burros del monte y los obligan a debatir temas de preescolar).

                    Presento, pues a varios personajes para tan pocas páginas, creo que son cuatro en total. En fin, diviértanse leyendo <3


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                    Capítulo 4: 
                    (CAPÍTULO 4): El conflictivo



                    -¡Arriba, que hay que prepararse!- Un vozarrón inaguantable despertó a Zareth. Se movía en la cama con desánimos, no estaba acostumbrado a esos horarios, y cuando se posicionó varias veces, cogió e intentó dormir otra vez.
                    -¡Qué te levantes!- Gritó una vez más un chico con ese físico bastante sorprendente. A pesar de su corta edad, había conseguido matizar sus músculos con gran destreza. Sería normal que practicara algún deporte, y no solo uno, varios. Tenía el cabello rubio, con los típicos que salían al levantarte la mañana. Con un rostro también portentoso, con aquellos ojos marrones bastante marcados junto a la nariz pequeña y sus labios medio anchos causaban cierta impresión. Estaba con su ropa deportiva, la cual fue usada como pijama. Tenía encima de su lecho un par de pantalones y una sudadera que se pondría para llevar a clase. Él se llama Fernando, y le encanta manejar los movimientos grupales, algo parecido lo que hacía ahora con el joven dormilón.
                    -¡Vamos! ¡A este paso no llegas ni hasta para el mediodía!- Seguía insistiendo. Al fin todo ese berrinche dio frutos. El muchacho cogió ímpetu y con ganas dio un pequeño salto, todo a tope. Estaba claro que padecía unos cambios de humor algo exagerados.
                    -¡Buenos días a los dos!- Saludó alegremente. En total había cuatro camas, pero una sobraba. El tercer miembro no se encontraba allí, había madrugado. Aquel individuo tenía todo ordenado, su cama hecha hasta incluso ya había colocar la ropa llevaría mañana.
                    -Marcelo se levantó pronto. Ahora debe de estar hablando con el director, según me dijo.- Hizo memoria, contando en voz alta.
                    -¿Por qué?-
                    -¡Yo qué sé! No lo sé todo, pero creo que si no te das prisa ni podremos desayunar.-




                    Se escuchó que petaban en la puerta dos manos al mismo tiempo. Los varones dieron el permiso para que pasaran, y vaya sorpresa. Eran Wanda y Arichael, que se adelantaron con tal de pasar por ahí.
                    -¡Hola chicos!- Dijo la segunda, fijándose más en el que se había quedado dormido.
                    -Qué pena que no os estuvierais cambiando…- Atrevidamente mencionó la morena. Estaba claro que sus deseos no iban a cambiar de un día para otro.
                    -¡Ei! Creo que es la primera vez que os veo en este año.- El que hablaba era Fernando. A veces se le notaba una voz más grave que al resto de jóvenes.
                    -¿Te parece bien si me cuentas más detalles en el comedor?- Con osadía, Wanda se agarró al hombro de su compañero, que el cual aceptó con total claridad.

                    -Por supuesto, nena.- Finalizó con algo de chulería. Juntos salieron por la puerta. Parecían una pareja, pero lo más gracioso es que no lo eran. En el dormitorio, solo estaban Arichael y Zareth. Lo normal era estar despreocupados, aunque a ella se le notaba temblar el labio inferior. Al parecer, no estaba acostumbrada a tener intimidad junto a un hombre, incluso le preocupaba conseguirla.
                    -¿Qué tal tu equipo?- Preguntó él.
                    -Bastante bien. Aparecieron de forma misteriosa en mi cuenta del Sistema de Almacenamiento. Qué gran invento ingenió el Profesor Carballo.-

                    -Sí. Bueno, voy a cambiarme.- Sin corte alguno, empezó a quitarse la camisa, dejándose enseñar su cuerpo. Era bastante hermoso. Se le notaban algo marcados los abdominales, mientras mantenía su cuerpo en firmeza. La muchacha no tardó en sonrojarse, contemplando sin darse cuenta a su amigo, a diferencia que este, el cual actuaba con total naturalidad. Sus ojos se quedaron paralizados ante aquella cautivada estatua de duro mármol. No tardó en darse cuenta de su estúpida actitud.
                    -(¿Qué me pasa?) Será mejor que te espere fuera.- Tan roja como un tomate, salió del cuarto. Sentía un poco de vergüenza, aunque ella desconocía por qué. Al lado de la puerta se sentó contra la sólida pared de azulejos marrones, que estaba caliente debido a la moderna calefacción, y agachó la cabeza. Se le notaba pensativa y estupefacta, algo la había cogido por sorpresa. Temía por caer bajo algún sentimiento.



                    -Anda, Arichael por los suelos.- Se podía oír. Una chica sonreía a la muchacha. Destacaba porque llevaba sus pokéballs en su cinturón. Por tanto, debería de tener al menos dos o tres pokémon. Su largo y alisado pelo era casi rubio, el cual le llegaba hasta la mita de la espalda. No hay algo especial que pudiese reflejar su mirada. Una chica bonita, sin destacar mucho, y poco compleja. Esto sí, se le notaba activa y con ganas de darlo siempre todo.
                    Parecía muy normal, ahora, en sus vestimentas no tanto. Iba muy americana con ese polo rojo y la camisa blanca. Una minifalda también blanca, aunque algo grisácea y en sus puntas abundaba un amarillo huevo bastante curioso. Unos leggins, negros junto a unas botas, posiblemente de montar sobre Rapidash u otro pokémon.
                    -Oh, hola Hanny.- Soltó con pocas ganas. La receptora se sentó al lado de la joven.
                    -Ayer he estado entrenando a mi equipo pokémon. Cada vez somos más fuertes.- Decía, pero no parecía ser escuchada. Su amiga pasaba de ella, o estaba demasiado preocupada como para seguir una conversación..
                    -Yo, Bouffalant y Makuhita estamos mejorando mucho. A ver si consigo tener reconocimiento y me inviten a combatir en un gimnasio.- Ella continuaba. De pronto agarró la mano de ella y la miró. Arichael parecía extrañada, no por la actitud en si, si no porque recordó de pronto al jovenzuelo que estaba cambiándose con calma.
                    -¿Ocurre algo?- Preguntó. Parecían tener mucha confianza.
                    -Venga, sabes que no.- De pronto, se levantó rápidamente, mientras bostezaba ligeramente. –Solo que tengo algo de sueño.-


                    Se escuchaba como alguien movía la manija. El joven estaba listo para su primer día de clase en serio. Se encontraba mejor arreglado gracias a que hoy no se quedó dormido. Se quitó ese chándal tan cutro y se puso una camisa blanca junto a los pantalones vaqueros azules. También cambió el calzado, aunque no se molestó en ponerse algo más formal. Vestía unas deportivas, pero estaba bastante bien, o al menos su apariencia no era revelantemente basto.
                    -Ya he acabado. Voy a comer algo para la mañana, si eso vete bajando.- Informó, sin percatarse de la presencia de Hanny. Empezó a correr ignorando la típica regla de: “no se corre por los pasillos”.
                    -Me ignoró el ciego y matado ese.- Dijo algo ofendida ella.
                    -No importa. Si nos adelantamos estaremos antes en clase.- Mencionó, mientras le daba la mano a su socia, que estaba todavía en el suelo.
                    -De acuerdo, aunque no creo que nos pongan positivo por eso.- Se levantó, agarrándose a ella en el brazo. Se notaban que eran mejores amigas.




                    Las luces de los corredores se encontraban encendidas debido a que el sol aún no había salido de su escondite. Estaba bastante tranquilo, hicieron bien en adelantes ante el resto de alumnos que no se alojaban en el internado. En el medio de su camino se desjuntaron tras ver a François hablando con alguien, que parecía ser el muchacho del otro día que pedía luchar de una forma poco correcta.
                    -Qué sepas que el otro día me venciste de suerte.- Habló. Seguía con esos aires tan repugnantes.
                    -Mentira. Tú te descuidaste. Si no te importa, ahora voy a entrar en clase.- Empezó a andar, pero paró en seco debido a que el chaval le agarró impresionantemente de la cabeza.
                    En ese momento, ellas fueron corriendo y sujetaron firmemente el brazo del chaval con tal de no dañar a su amigo. Consiguieron desviar esa arremetida, pero no por mucho tiempo.
                    -¡Pero tú estás mal!- Gritó Hanny, que hacía más fuerza que la otra. El joven no contestó, y simplemente con algo de impulso hizo empujar a las chicas, haciendo que se cayeran al suelo sin oportunidad de equilibrarse.



                    Ahora iba ir a por el de gafas, su principal objetivo. Sin embargo, Zareth salió rápidamente y empujó al agresor, con tal de evitar lo peor.
                    -¡Y a ti qué!- Exaltó contra el que había venido a ayudar.
                    -¡Eso mismo te lo digo yo a ti! No te vuelvas a acercar a mis amigos.- Dejó las cosas bien claras.
                    -¡Pero bueno! ¡Qué pasa aquí!- Una tercera voz se escuchó.
                    Por su tono, debería ser alguien más mayor. Todos giraron hacia la derecha y pudieron contemplar la figura de un hombre algo enfadado, sin perder cierto toque de carisma. Su pelo era de un castaño claro, algo despeinado y sus ojos pequeños apenas se distinguía. Vestía un traje como el de alguien que trabaja en un casino. La parte de arriba era blanca, con los botones algo verdosos y las mangas negras. Su pantalón de un muy fino verde. Estaba claro que era alguien de alta clase.
                    -Que sea la última vez…- Se despidió, dando la espalda y entrando en la clase de cuarto “b”. Al parecer, tenía ahora clase allí. El joven de la camisa parecía desconocer quién era aquel señor.
                    -Es la primera vez que veo a Eixea de esa forma…- Radiante, mencionó. -Por cierto Zareth, yo soy Hanny. Sí, Hanny.-
                    -Eso no nos importa ahora.- El rubio no le bastaba con que le riñera un profesor y señaló al chico. -Te reto a un combate en el recreo.- Cuando dijo eso, se fue hacia su clase, la anterior mencionada. Menos mal que no estaba en el mismo grupo, pues soportarle ahora ahí sería inaguantable.



                    -Se llama Lois, y quiere ser campeón pokémon. Pero con esa actitud no me llega ni hasta la suela de los zapatos.- Al parecer François estuvo hablando con él durante más tiempo del que ellos habían observado.
                    -Cuando me retan no puedo negarme…- Estaba preocupado, seguramente porque Gible no le solía hacer mucho caso.
                    -No te preocupes, seguramente que lo haces genial.- Animaba su amiga.
                    -De hecho, hoy lo harás mejor que nadie.- La voz era la de Perla. Había contemplado todo el incidente. -(Noto mucho potencial en él) Te deseo suerte. Pero en fin, eso es secundario. Ahora tenemos Teoría Pokémon, vayan pasando a la clase y siéntense.- Hicieron caso, no tardaron en tomar asiento y la joven profesora se sentó en su cómoda cadera. El joven estaba sorprendido por lo mencionado.


                    Aquella aula con las paredes beiges y con tres ventanas se encontraba algo vacía, pero se iba llenando a lo largo de los minutos. Cuando los veintitrés pupitres fueron ocupados, la líder de gimnasio empezó la clase.
                    -Buenos días. Hoy por la primera hora toca Teoría Pokémon, ¿verdad? Pues saquen vuestros libros y pónganse en la página trece. ¿Qué es un pokémon? Son criaturas que conviven con las personas, y nos ayudamos mutuamente. Estos seres poseen habilidades especiales que les permite luchar con el único objetivo de desarrollar lazos con su entrenador. Deben ser tratados con dignidad, sin abusar de ellos, para que tengan un real poder.- Los alumnos empezaron a tomar notas menos Zareth. No parecía necesitar, pues sabía de sobra lo que era un pokémon.
                    -Los estudios indican que los pokémon son como nosotros. Tienen los mismos sentimientos y un perfil psicólogo variable, así que es posible ver tanto un Pidove malvado como bueno. Si tuviésemos que analizar a un pokémon, sería tan parecido como describir a una persona. ¿Pero serán siempre los mismos resultados? Tal vez no lo son. Sus formas de ver las cosas varían con el rato del tiempo y se van acostumbrando más o a su hábitat y entrenador, pero sin modificar rasgos anteriores.- Más o menos estuvo así toda la hora, hablando acerca de los pokémon. Esa clase era como una iniciación. Pero al protagonista le había interesado realmente lo último. Entonces, ¿tendría oportunidad de cambiar el carácter de su compañero? Él esperaba que fuese eso, y que los cambios se presenciaran pronto.



                    -Con esto acabamos la clase de matemáticas. Haced los ejercicios que coloqué en la pizarra.- Archibald era el profesor del cálculo, aunque su verdadera vocación resultaba ser la economía, la cual es enseñada en bachiller. Llevaba su cuero cabelludo marcado hacia atrás y un impactante traje negro. Destacaba también esa pokéball de color verde que siempre tenía consigo. ¿Qué clase de pokémon traería ahí? Simplemente por el lujo, debe de ser muy fuerte.
                    La sirena no tardó en sonar para caer el turno al inmenso recreo. A Zareth le aburrían algo las matemáticas, aunque tampoco le decepcionaba. Estaba más deprimido por saber que debería luchar contra alguien junto a un pokémon que le hace caso omiso. Mientras guardaba lentamente sus cosas, Arichael Hanny, François junto a otro chico se acercaron.
                    -Hola, yo soy Bruno.- Se presentó. Tenía el pelo demasiado denso, aunque también alisado, haciendo menos bulto. Iba bastante formal con esa chaqueta verdosa y esa corbata que lo hacían parecer algo más mayor, pero después de eso, no había nada más interesante en lo que fijarse.
                    -Él es uno de nuestros amigos. Tiene ganas de de verte combatir.- El francés se le veía entusiasmado por estudiar un nuevo estilo de combate.
                    -Seguro que ganas, yo también me muero por mirarte luchar.- La muchacha tan americana quería conocer un poco mejor al joven, o tal vez odiase pasar por desprevenida.
                    La joven de la boina se mantenía callada. Sabía sobre sus resultados anteriores, y no quería desilusionar al entrenador. Ella tenía claro que perdería.
                    -¡Qué estamos haciendo aquí! Lois nos espera.- Zareth no sentía miedo. Quería vengarse y dejarle mal ante toda la escuela. Confiaba de alguna manera que podría ganar ante su adversario con esa criatura. Guardó todo su material y junto al grupo se dirigieron al campo de batalla.



                    -¡Veo que no te escapaste!- Se notó a alguien. Era el combatiente, que ya estaba situado en el campo para luchar, desesperado por darle una paliza. Tenía ganas de empezar. El chico se puso delante de él varios metros de distancia. Los otros cuatro se alejaron un poco y de pie empezaron a observar, mientras dialogaban entre ellos, aunque al de la corbata se le notaba tenso. El campo era de una tierra un poco mala y gastada aunque grande. Es de suponer que en ese montón habrían ocurrido grandes cantidades de combates. Alrededor de ellos, se encontraban más librando batallas, pareciendo estar muy felices. Zareth sacó una pokéball siento esta la de Gible.
                    -(Recuerda, un pokémon puede cambiar a la forma de ser hacia la del dueño, aunque no en toda totalidad) ¡Vamos a combatir!- Lanzó el objeto, que no tardó en abrirse. Una luz se originó, y de ella surgió el dragoncito que bostezó nada más salir. No estaba interesado en levantarse hoy.
                    -¡A por todas Froakie!- De la cápsula surgió la rana azul de la otra vez.



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                    ¡La batalla entre Zareth y Lois va a comenzar! ¡Gible VS Froakie!


                    -¡Comienza con Hidropulso!- Fue la primer orden de Lois.
                    -¡Evita eso con Furia Dragón!- Ambos iban por la ofensiva.
                    La rana originó por su boca una esfera de agua que lanzó a propulsión contra su oponente, pero este se negó a defenderse. Prefería quedarse quieto y poner una mirada arrogante contra el cielo.
                    -¡Vamos Gible, ese ataque te va a dejar debilitado si te dejas golpear! ¡Por favor, esquívalo!- Intentaba ser comprensivo. En ese momento, el pokémon abrió mejor los ojos y entendió que aquello era verdad. Dio un enorme salto, con el cual evitó que estallara contra él. Habilidosamente, hizo una pequeña pose estilosa que no tardó en enfurecer al rubio.
                    -¡Así que estamos en esas! ¡No obedeces a tu entrenador, y por encima haces eso! Froakie, usa Burbuja sin parar mientras te acercas a tu enemigo.-
                    -(Esta vez no le ha dado, pero no sé cuanto tiempo más vamos a estar así) ¡Lo estás haciendo muy bien! ¡Gible, esquiva las Burbujas mientras te acercas tú también!- Animaba a un mejor resultado. Seguía la estrategia de Irene para su situación, el de animar de una forma más agradable para conseguir mejores resultados. Así fue, hizo caso a sus órdenes o intentaba. Algún que otro ataque conseguía dañarle, y a pesar de la ternura de esas burbujas, le dañaban bastante además de ralentizarle poco a poco. Ya estaba muy cansado, no podía seguir y su enfado volvió.
                    -(Tal vez no deba obligar a esforzarle demasiado) Gible, sal de ahí, rápido.- Calmadamente mandó. Se le notaba más flexive, intentaba conseguir un buen resultado olvidándose de ganar. Tenía que aprovecharse de los fallos de su adversario.
                    -¡Pero a dónde crees que vas! ¡Persíguelo con Ataque Rápido!- Tras ver su nueva estrategia, no tardó en responder. Era el momento clave para contraatacar seguramente.
                    -¡Usa Ataque Arena alrededor de ti!- Gritó convencido. Pero su confianza iba a dar un resultado negativo. El dragoncito no quería, como la otra vez. El ataque le impactó de lleno dejándolo muy débil, pero más cabreado que nunca. Tenía una ira que deseaba desenlazar. Su cara estaba llena de sudor, y se notaba mucha saliva salir de su gran boca. La cara rojísima y mojada debido a sus glándulas sudovíparas, además de que se le notaba alguna que otra vena en esas escamas. Quería vengarse.
                    -¿Estás bien…?- Preguntó, sin perder la calma. De pronto, vio a un Gible mucho peor. Iba a atacar sin siquiera recibir una orden. Por su boca escupió un fuego azul muy radiante que no tardó en alcanzar a la rana, dejándola muy débil. Hoy estaba motivado para luchar, pero a su manera.
                    -(Si lo pudiera manejar sería tan poderoso como un bestiario) ¡Ahora acaba con Placaje!- Se le notaba pensativo. El dragón iba a atacar una vez más con un Placaje, no porque se lo habían ordenado, más bien porque le tenía ganas. Empezó a correr, como si deslizara. Incluso se podía notar unas finas líneas que iban hacia atrás, que las formaba la misma corriente. Sin dejar que se defendiera chocó contra su adversario, haciendo levantar una nube de tierra que no tardó en disolverse. Froakie se encontraba debilitado y tumbado contra el suelo, creando en el domadragones una actitud inesperada.

                    -¡Zareth! ¡Habéis ganado!- Enloquecida exclamó, mientras se acercaba a él y lo abrazaba. Nuevamente esa actitud tan embarazosa, aunque no se dio cuenta.
                    -Bueno... Gible no me ha obedecido mucho…-
                    -¡Pero le has dado una lección!- Intervino François.
                    -¡Esto es el colmo! Vamos, no sé que vendrá ahora…- Decepcionado, hizo devolver a su compañero a la pokéball. –A la próxima vez ganaré, ¡ganaré a todos!-




                    -¿Y a ese qué le pasa?- Se oyó. La voz era de Marcelo. Siempre estaba arriba de papeles, finalmente actuaba como el presidente del consejo estudiantil debido a que el anterior ya abandonó su cargo para ocuparse de estudios mayores. Se le notaba algo cansado, posiblemente por ejercitar dos cargos. En efecto, a parte de lo anterior, es el secretario. Siempre tan arreglado como siempre para causar la mejor impresión tanto en el colegio como hacia los profesores. Le gustaba destacar entre los demás. Su peinado estaba bien listo, pero en su cara adorable se le notaba fatiga. Tenía una corbata roja algo descolocada y su camisa blanca. Por la parte de abajo su pantalón de un verde marino junto a los típicos zapatos para vestir en fiestas. Estaba claro que este muchacho pertenecía a una mayor clase social.
                    -Supongo que has combatido contra aquel, ¿cómo se llamaba?-
                    -Era Lois.- Respondió Bruno. –Es nuevo, como Zareth.-

                    -Me preocupa perder con Gible, esto ha sido arriesgado. Vuelve a tu...- Dijo, mientras mostraba su pokéball. Pero, ¿dónde estaba el dragoncito? Empezó a mirar hacia a su alrededor, pero no conseguía localizarle. Se le notaba nervioso, puesto que era si alguien lo tomaba como un pokémon salvaje, y si es alguien ignorante que no sabe apreciar que Gible no pertenece a este hábitat, llegar a debilitarlo para su entrenamiento.
                    -El timbre sonará pronto. Será mejor que lo dejes para después.- Aconsejó Hanny.
                    -Luego, por el mediodía, te ayudo, aunque no tengo un pokémon. Si eso le podemos pedir ayudar a alguien que sí lo tenga.- Ofreció Marcelo. – Supongo que vosotros no podéis, ya que no usáis el internado.-
                    -Así es. Venga, no te preocupes. Debe de estar bien.- Animaba Arichael, que seguía sobre el joven.
                    -Eso espero.- Pero la verdad es que le preocupaba mucho lo que podría pasar con él.


                    Vamos, si algún días queréis responder preguntas, aquí os dejo:
                    ¿Qué opinas de los nuevos personajes? ¿Cuál es tu favorito?
                    ¿A qué es debido la actitud de Arichael? (Ejem, pregunta por poner xd)
                    ¿Dónde se habrá metido Gible?

                    Like si piensas que Zareth es un pervertido por desnudarse ante Arichael (?)
                    Last edited by Kavayo2; 27/12/2013, 06:38.


                    ~ AMEEEERICAA, FUCK YEEAH!

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                    • #11
                      Bueno. Ahora me toca a mí devolver el favor~

                      Vayamos por partes. Primero haré un comentario breve sobre expresión y ortografía. Veamos, en el prólogo hay algunos pronombres que no dan a entender muy bien a lo que se refiere. Por ejemplo, en este párrafo:

                      Spoiler: 
                      "Antiguamente, científicos, investigadores, profesores y personas importantes han buscado la rosa de los vientos por muchos lugares de todo el mundo, con tal de materializar sus sueños, o tal vez unos solo querían encontrar lo que nadie pudo antes conseguir.
                      Todas y cada uno de ellas fracasaron por desgracia. Sin embargo, ¿todos son desilusiones? Alguien grande pudo ubicar a la mitológica flor; un brillante y joven profesor prodigio del cuál no se siente mucha información."

                      Um. Diría que este "unos" no pinta nada. O el "tal vez" tampoco tendría que estar. Aunque, además de aquel pronombre marcado en cursiva, también puede que falle la puntuación. La coma no está muy bien situada. Y ese problema de las puntuaciones he visto que se extiende por todos los capítulos. He notado un exceso de comas en algunas frases, extendido por todas partes. Desgraciadamente, ahora no estoy en condiciones para indicarte donde, ni tampoco las fallas gramaticales provenientes de algún lapsus, ni el tipo de fallos ortográficos que has cometido... Pero sí puedo indicar un detalle que me ha molestado algo en este campo.

                      El sinónimo de pero, con acento. ¡Con acento!
                      ¡CON EL ACENTO DIACRÍTICO DE LA CANTIDAD!
                      Uf, madre mía, que me exalto [?]
                      A ver. No sé si será un descuido de tu parte, pero por si a caso pondré que "más", con el acento, significa que se añade unidades al objeto. En cambio, "mas", sin acento, SÍ es el sinónimo de "pero".

                      A parte de esto, no hay ninguna falta grave que me haya llamado la atención. Solo el asunto de las comas, que siempre deja a alguien patidifuso... Pero bueno. En cuanto a la expresión... bueno, aquí señalé la palabra "sentir". No sé si esta forma de expresar que poco se escucha de este señor es muy correcta. No lo vi por ninguna parte. Más he visto "escuchar" o "no se sabe mucho"... Hum. De todas formas, no he visto ningún problema al respecto. Utilizas un vocabulario amplio, y eso está bien.

                      Pasemos al asunto de la narración. Algo que me ha molestado un poco en este fic, y es lo siguiente:
                      Paréntesis.
                      En los diálogos.
                      Para poner directamente sus pensamientos.

                      Lo sé. Es algo bastante recurrido. Y sí, es fácil poner los pensamientos entre esas dos curvas, pero estéticamente, digamos que no queda muy bien. Al no ser que pongas algún comentario a parte mientras los personajes hablan (Cosa bastante comprensible, pues para eso se emplea, véase como abuso de esta función ahora mismo [?]), no lo utilizaría. Soy más partidaria de poner sus pensamientos en boca del narrador. Después de todo, estás utilizando un narrador omnisciente. Podrías aprovecharlo. Claro que es solo una opinión acompañada de un consejo... si ves que te resulta complicado narrar lo que piensan, lo entiendo uwu.

                      ¡Y finalmente, la trama!

                      El prólogo tengo que admitir que resultó interesante. Nos introduce una leyenda, un objeto que puede hacer que los sueños se hagan realidad con tal de obtenerlo. Ahora que lo pienso, eso podría tener una moraleja detrás. ¡Esto es tan explotable...! ¡Las cosas que podría pasar al protagonista y sus acompañantes (O los malos) si localizan este objeto! ¿Y si esas virtudes del tesoro solo quedaría en habladurías? ¿Cómo se lo tomaría aquellos que lo encontraran?

                      Esperaba que fuera la domadragones quién protagonizaría la historia. El prólogo habría sido una fantástica introducción a una novela de aventuras. Pero luego la narración se centra en otro lugar. Un alumno que ama a los pokémon, viviendo su día a día en la escuela de entrenadores. Bueno, el planteamiento social no está nada mal. Aunque el inicio de sus días como "entrenador"... se me hace algo repetitivo. Y luego él recibe una invitación para coger un pokémon... Y tiene que cruzar un bosque. "Chachi", dije. "A ver lo que les pasa a aquellos chicos que no tienen un pokémon al lado".
                      ... Segundo episodio.
                      Se ven manitas.
                      Uf... desde ahí la lectura ya empezó a ser un poco fastidiosa. Ver ya un posible romance desde los primeros episodios... es algo que me joroba, francamente. No me gustan los romances. Los aborrezco, siempre y cuando son demasiado cursis o demasiado... bueno. Ya imaginarás lo que quiero decir [?]. Si no lo hicieras demasiado evidente o haya algún dilema de por medio, quizá no me importe tanto.

                      Y luego, el entrenador obtiene un primer pokémon desobediente... ¡Oh, sí! ¡Eso es algo que no se ve todos los días! Aunque pobre Zareth. No le dejaron elegir a un pokémon más dócil. Pero eso está muy, muy bien. A ver cómo acaban estos dos... de momento el dragón ya se fugó, así que no sé lo que podría pasar en su búsqueda. La intriga ya está ahí. Perfecto. ¡Ya quiero ver giros inesperados, y sucesos emocionantes en esta historia!

                      En fin, en conclusión; de momento está bien. Solo trata de pulir en los aspectos mencionados en los siguientes episodios y sigue escribiendo~ ^w^

                      PD: Respecto a lo de Zareth; eso no es ser perv. Eso es dar fanservice [?]


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                      • #12
                        Bueno, vengo a dejar un coment luego de mucho, disculpa la demora.

                        Lo primero que te voy a pedir, antes de empezar con los comentarios, es que empieces a poner los capítulos en spoiler, más que nada porque se complica andar bajando toda la barrita de desplazamiento y se hace jodida la lectura.
                        Segundo, NUNCA hagas múltiple post. Entiendo que no hayas tenido comentarios pero no importa, si fue así editas el capítulo anterior y pones los dos capítulos juntos o esperas a que alguien te deje un comentario. Por ahora déjalo así pero la próxima no lo vuelvas a hacer.

                        Capítulo 3:
                        Spoiler: 
                        A ver qué nos traes aquí.

                        Me pareció raro que Arichael pregunte si había tenido novia y luego le pregunte si había tenido novio o.O ¿Qué rayos?

                        Me gustó la batalla, fue bastante predecible pero está bien ya que la serie recién empieza.

                        Con respecto a tus preguntas… ninguno de los personajes me gustó, salvo esa Ruth que trata a todos divinamente xDDD Obviamente la actitud de Gible tendrá que cambiar o por lo menos Zareth se acostumbrará a él.
                        Sobre el final y lo que Pikko desea conocer pss no tengo idea O.O Quedó en suspenso total. Me arriesgo a decir que será algo relacionado con un legendario o con una megaevolución, no sé D: Pasaré al siguiente.


                        Capítulo 4:

                        Spoiler: 
                        Me gusta bastante que le pongas toques atrevidos al fic… se hace muy ecchi :3 Pero bueno, creo que haces un poco tontos a los chicos, deberías darles un poco más de perversión, algo estilo lo que hizo Fernando pero no con tanto éxito xD
                        Hay muchas descripciones en el fic, te felicito. Está bien porque además de las imágenes acompañas todo con palabras y al lector no le queda dudas de cómo es el personaje.
                        Yo también estaría preocupado si se perdiera un dragón furioso O.O La batalla fue mucho mejor que la del anterior capítulo, tuvo más emoción.
                        Vas bien, amigo, sólo sigue avanzando y armando así de bien los capítulos.
                        No pienso que Zareth sea un pervertido, quizá quiere a Arichael como amiga y por eso no le molesta desvestirse frente a ella (?) Ni idea dónde se habrá metido Gible… quizá fue a seguir a Lois… tendré que esperar para saber.


                        Hasta el otro!


                        Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

                        Comment


                        • #13
                          Toca el capítulo cinco, me recuerda a un refrán que causa polémica (?)

                          Tuve problemas, mi tarjeta SD se ha vuelto una perversa y me borró este capítulo cinco. Lo tuve que hacer y guardarlo en el ordenador, vamos, que por algo tardé esta cantidad de tiempo.
                          No tengo nada más que comentar, un capítulo bastante ligero pero importante para la trama.


                          Comentarios: 
                          Iniciado por Poisonbird Ver mensaje
                          Bueno. Ahora me toca a mí devolver el favor~

                          Vayamos por partes. Primero haré un comentario breve sobre expresión y ortografía. Veamos, en el prólogo hay algunos pronombres que no dan a entender muy bien a lo que se refiere. Por ejemplo, en este párrafo:

                          Spoiler: 
                          "Antiguamente, científicos, investigadores, profesores y personas importantes han buscado la rosa de los vientos por muchos lugares de todo el mundo, con tal de materializar sus sueños, o tal vez unos solo querían encontrar lo que nadie pudo antes conseguir.
                          Todas y cada uno de ellas fracasaron por desgracia. Sin embargo, ¿todos son desilusiones? Alguien grande pudo ubicar a la mitológica flor; un brillante y joven profesor prodigio del cuál no se siente mucha información."

                          Um. Diría que este "unos" no pinta nada. O el "tal vez" tampoco tendría que estar. Aunque, además de aquel pronombre marcado en cursiva, también puede que falle la puntuación. La coma no está muy bien situada. Y ese problema de las puntuaciones he visto que se extiende por todos los capítulos. He notado un exceso de comas en algunas frases, extendido por todas partes. Desgraciadamente, ahora no estoy en condiciones para indicarte donde, ni tampoco las fallas gramaticales provenientes de algún lapsus, ni el tipo de fallos ortográficos que has cometido... Pero sí puedo indicar un detalle que me ha molestado algo en este campo.

                          El sinónimo de pero, con acento. ¡Con acento!
                          ¡CON EL ACENTO DIACRÍTICO DE LA CANTIDAD!
                          Uf, madre mía, que me exalto [?]
                          A ver. No sé si será un descuido de tu parte, pero por si a caso pondré que "más", con el acento, significa que se añade unidades al objeto. En cambio, "mas", sin acento, SÍ es el sinónimo de "pero".

                          A parte de esto, no hay ninguna falta grave que me haya llamado la atención. Solo el asunto de las comas, que siempre deja a alguien patidifuso... Pero bueno. En cuanto a la expresión... bueno, aquí señalé la palabra "sentir". No sé si esta forma de expresar que poco se escucha de este señor es muy correcta. No lo vi por ninguna parte. Más he visto "escuchar" o "no se sabe mucho"... Hum. De todas formas, no he visto ningún problema al respecto. Utilizas un vocabulario amplio, y eso está bien.

                          Pasemos al asunto de la narración. Algo que me ha molestado un poco en este fic, y es lo siguiente:
                          Paréntesis.
                          En los diálogos.
                          Para poner directamente sus pensamientos.

                          Lo sé. Es algo bastante recurrido. Y sí, es fácil poner los pensamientos entre esas dos curvas, pero estéticamente, digamos que no queda muy bien. Al no ser que pongas algún comentario a parte mientras los personajes hablan (Cosa bastante comprensible, pues para eso se emplea, véase como abuso de esta función ahora mismo [?]), no lo utilizaría. Soy más partidaria de poner sus pensamientos en boca del narrador. Después de todo, estás utilizando un narrador omnisciente. Podrías aprovecharlo. Claro que es solo una opinión acompañada de un consejo... si ves que te resulta complicado narrar lo que piensan, lo entiendo uwu.

                          ¡Y finalmente, la trama!

                          El prólogo tengo que admitir que resultó interesante. Nos introduce una leyenda, un objeto que puede hacer que los sueños se hagan realidad con tal de obtenerlo. Ahora que lo pienso, eso podría tener una moraleja detrás. ¡Esto es tan explotable...! ¡Las cosas que podría pasar al protagonista y sus acompañantes (O los malos) si localizan este objeto! ¿Y si esas virtudes del tesoro solo quedaría en habladurías? ¿Cómo se lo tomaría aquellos que lo encontraran?

                          Esperaba que fuera la domadragones quién protagonizaría la historia. El prólogo habría sido una fantástica introducción a una novela de aventuras. Pero luego la narración se centra en otro lugar. Un alumno que ama a los pokémon, viviendo su día a día en la escuela de entrenadores. Bueno, el planteamiento social no está nada mal. Aunque el inicio de sus días como "entrenador"... se me hace algo repetitivo. Y luego él recibe una invitación para coger un pokémon... Y tiene que cruzar un bosque. "Chachi", dije. "A ver lo que les pasa a aquellos chicos que no tienen un pokémon al lado".
                          ... Segundo episodio.
                          Se ven manitas.
                          Uf... desde ahí la lectura ya empezó a ser un poco fastidiosa. Ver ya un posible romance desde los primeros episodios... es algo que me joroba, francamente. No me gustan los romances. Los aborrezco, siempre y cuando son demasiado cursis o demasiado... bueno. Ya imaginarás lo que quiero decir [?]. Si no lo hicieras demasiado evidente o haya algún dilema de por medio, quizá no me importe tanto.

                          Y luego, el entrenador obtiene un primer pokémon desobediente... ¡Oh, sí! ¡Eso es algo que no se ve todos los días! Aunque pobre Zareth. No le dejaron elegir a un pokémon más dócil. Pero eso está muy, muy bien. A ver cómo acaban estos dos... de momento el dragón ya se fugó, así que no sé lo que podría pasar en su búsqueda. La intriga ya está ahí. Perfecto. ¡Ya quiero ver giros inesperados, y sucesos emocionantes en esta historia!

                          En fin, en conclusión; de momento está bien. Solo trata de pulir en los aspectos mencionados en los siguientes episodios y sigue escribiendo~ ^w^

                          PD: Respecto a lo de Zareth; eso no es ser perv. Eso es dar fanservice [?]
                          Qué maja ^^
                          Simplemente es mucho, así que pasaré a lo que importa y fácil de mejorar. Los paréntesis, tal vez sí los utilice mucho innecesariamente, pero en cierto personaje debo de usarlos, simplemente porque ella es así.
                          Y bueno, gracias por comentar :3


                          Iniciado por Demian Ver mensaje
                          Bueno, vengo a dejar un coment luego de mucho, disculpa la demora.

                          Lo primero que te voy a pedir, antes de empezar con los comentarios, es que empieces a poner los capítulos en spoiler, más que nada porque se complica andar bajando toda la barrita de desplazamiento y se hace jodida la lectura.
                          Segundo, NUNCA hagas múltiple post. Entiendo que no hayas tenido comentarios pero no importa, si fue así editas el capítulo anterior y pones los dos capítulos juntos o esperas a que alguien te deje un comentario. Por ahora déjalo así pero la próxima no lo vuelvas a hacer.

                          Capítulo 3:
                          Spoiler: 
                          A ver qué nos traes aquí.

                          Me pareció raro que Arichael pregunte si había tenido novia y luego le pregunte si había tenido novio o.O ¿Qué rayos?

                          Me gustó la batalla, fue bastante predecible pero está bien ya que la serie recién empieza.

                          Con respecto a tus preguntas… ninguno de los personajes me gustó, salvo esa Ruth que trata a todos divinamente xDDD Obviamente la actitud de Gible tendrá que cambiar o por lo menos Zareth se acostumbrará a él.
                          Sobre el final y lo que Pikko desea conocer pss no tengo idea O.O Quedó en suspenso total. Me arriesgo a decir que será algo relacionado con un legendario o con una megaevolución, no sé D: Pasaré al siguiente.


                          Capítulo 4:

                          Spoiler: 
                          Me gusta bastante que le pongas toques atrevidos al fic… se hace muy ecchi :3 Pero bueno, creo que haces un poco tontos a los chicos, deberías darles un poco más de perversión, algo estilo lo que hizo Fernando pero no con tanto éxito xD
                          Hay muchas descripciones en el fic, te felicito. Está bien porque además de las imágenes acompañas todo con palabras y al lector no le queda dudas de cómo es el personaje.
                          Yo también estaría preocupado si se perdiera un dragón furioso O.O La batalla fue mucho mejor que la del anterior capítulo, tuvo más emoción.
                          Vas bien, amigo, sólo sigue avanzando y armando así de bien los capítulos.
                          No pienso que Zareth sea un pervertido, quizá quiere a Arichael como amiga y por eso no le molesta desvestirse frente a ella (?) Ni idea dónde se habrá metido Gible… quizá fue a seguir a Lois… tendré que esperar para saber.


                          Hasta el otro!
                          Ejem, ya he colocado los capítulos en spoiler, y el doble post jamás volverá a ocurrir.
                          Simplemente, gracias por comentar siempre la historia. No puedo decir más, espero que sigas leyendo :3


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                          Capítulo 5: 
                          (CAPÍTULO 5): El comienzo del aura



                          Zareth estaba sentado en una mesa del comedor que resultaba algo incómoda. De todo su curso, era el único en estar ahí, puesto que se había adelantado. Al muchacho le gustaba ser siempre el primero, incluso para llegar y aburrirse tanto como si estuviese dentro de una burbuja. Tan solo podía mirar a algunos críos pequeños comicheando las verduras que poco les gustaban. Hacían mucho ruido, algo típico en la infancia, donde más aprendes y menos sabes. Cuando acababan sus platos, o si lograban burlar a los profesores y tirar la comida para no soportar su digestión, se largaban a los cuatros o al recreo, incluso a sus casas en caso de no hacer uso del internado. Lo que estaba claro es que el joven sacaba al menos una cabeza entre esos niños, y sin ser enorme.



                          Poco tardaron en aparecer los alumnos de la ESO por el portón, compartiendo lo mal que le caían un profesor, su asignatura favorita y varias opiniones diversas, haciéndolo de esa forma tan complaciente. Entre todas esas sonrisas, se encontraba la de Marcelo junto a una chica muy azulada. Tenía el pelo largo, pero sin sobrepasarse del cuello. Curiosamente, las puntas estaban teñidas de azul, ya que ese resplandor marino no se conseguía de forma natural. Si quería dar una impresión fría, lo había conseguido. Se le notaba algo apagada, aunque observándola mejor, parecía muy carismática. Vestía una sudadera blanca que recordaba los helados níveos junto a esos pantalones, cómo no, azules. A pesar de esto, ella era una muchacha que no se diferenciaba entre la multitud.
                          Ambos se acercaron hacia él, y este los miró sorprendido debido a que solo esperaba al chico. Era fijarse en su mirada y presenciar su asombro.
                          -¡Zareth! Soy Sofía, ¿estás bien?- Preguntó debido a la actitud tan patidifusa. Pronto despertó de la inconsciencia y tomó modales rápidamente.
                          -Pues yo Zareth, aunque ya lo sabías. Pasad, siéntense.- Invitó amablemente.
                          -Oh, yo no me siento. Voy a por la comida. Sofía, tú no quieres carne, ¿y tú?- Aquello no contenía malicia alguna, pero fue malinterpretado y que lo hizo incomodar.
                          -¡No…! Esto, soy vegetariano.- Gritó enfadado, aunque corrigiendo su forma.
                          Varios miraron bramados y otros ni si quiera se dieron cuenta. Claramente, él acababa de hacer el ridículo, ¿pero le importaba? Su mirar representaba orgullo por ser revolucionario y pensar la posibilidad de vivir solamente con frutas y verduras, sin recurrir a morder la carne de un pokémon.
                          En los últimos años, se ha ido reduciendo el consumo de este alimento debido a las novedosas representaciones de reformistas con el lema: “Un Pokémon, un amigo” algo realmente conmovedor y que llegó al corazón de varias personas. En la actualidad, todavía existen lonchas de Magikarp, ternera de Miltank e incluso cordero eléctrico, suponiendo que es de Mareep, y no hay manifestaciones ni casos por el estilo. Si lo hubiera, seguramente este joven participaría en alguna; no todos soportarían comer a un pokémon.

                          La gente se iba poco a poco, mientras vaciaban los platos y los colocaban para que el servicio los limpiara. Mañana utilizarían las mismas cucharas, pero esto sí, más relucientes que la plata..
                          Sofía se lo tomaba con más calma. En quince minutos, solamente tenía media ensaladilla rusa terminada, y mira que la ración no era nada desmedida. Removía una y otra vez el tomate, los hombres asistían con cansancio.
                          -Creo que no comeré nada más…- Resultaba una broma, ¿no? Después de andar un montón sin tomar un bocado, y cuando transcurrieron dos décadas decidió que ya era hora. El entrenador de Gible no le importaba en absoluto, a diferencia de Marcelo. No le parecía mal, es que le resultaba chistoso.
                          -¿De qué te ríes?- Irónicamente preguntó, mientras cogía su bandeja y la dejaba junto al resto.
                          -Deberíamos filmar una película, ¿no crees? ¡Sofía versus la comida del comedor!- Se rió a cascoporro, sin tener el privilegio de hacerlo privadamente.
                          -Oh, ¿entonces quieres que le cuente a tu amigo ese “gran” secreto?- Desafió, demostrando algo de burla ante aquello.
                          -¡Ni se te ocurra!-

                          Después de tal discusión que dejó con las ganas de saber ese misterio a Zareth, se dirigieron hacia el patio, donde el presidente aclararía el plan.

                          Hacía un aire fresco, algo poco común en una época como aquella, o tal vez sí. El mundo cual rodeaba al extranjero es muy diferente de lo que él había visto con anterioridad.
                          La zona del recreo estaba algo vacía, ¿tan pocos usaban el internado? Perfectamente se contaban con tan solo fijarse… Unos treinta, treinta y tres… El muchacho juraría con exactitud que había visto más cuando esperaba por sus compañeros.
                          -Que Sofía esté acá es porque la invité a la búsqueda. Su Sneasel será de total ayuda…- Quería continuar, pero fue interrumpido.
                          -Perdona, pero se llama Sneaselio.- Ligeramente ofendida, resguardó a su pokémon.
                          -Si, como quieras. Yo recopilaré información y se la pasaré a Sofía. ¡Nos vemos!-
                          Empezó a alejarse y observar a su alrededor, posiblemente con la intención de encontrar a alguien que conociera sobre aquello. A pesar de eso, dejar los planes a medias no era lo más preciso, ¿qué harían ahora sin tener ningún dato sobre el objetivo?
                          -¿Damos una vuelta? Tal vez aparezca por si solo.- Propuso ella.
                          -Me parece bien.- Ratificó con una sonrisa.


                          Poco a poco, la brisa cesaba y dejaba paso a las ráfagas solares tan apacibles. Los niños empezaban a ir a las clases, debido a que tenían por la tarde. Ellos no, los más grandes deberían asistir a una hora obligatoria de estudio y nada más. Luego tenían el resto del día libre, aunque se hacía poco.
                          -¿Entonces tu hermano mayor es líder de gimnasio en Pueblo Nevado?- El interés por la muchacha se avivaba dentro de él. Aquello le hizo demostrar cierta atracción en su forma de ser, queriéndola conocer en profundidad.
                          -Y supongo que usará pokémon de tipo hielo. Tener un Sneasel viene de familia, ¿verdad?-
                          -Bueno, solamente de él. Le admiro mucho, y espero que algún día pueda convertirme en una excelente líder de gimnasio.- Aquellos dos empezaban a amistarse cada vez más, incluyendo la poca importancia que le dio a que él no llamase a la mascota por su mote.

                          -Cuando seas un entrenador más avanzado, te recomendaré. Posiblemente no lo sepas, pero para tener una batalla de gimnasio es necesario ser invitado.- Confirmó una posible diferencia entre el resto de regiones. En otros países, simplemente era ir allí y retar al líder.
                          -Si me aconsejas, seguramente conseguiré ganarle.- Dijo seguro de si mismo. Tenía toda esa ímpetu y valentía de declararse capaz de derrotar a un líder de gimnasio, olvidando que no sabía cómo controlar al dragón.

                          La zagala azulada era alegre, agradable y lucía sus dientes blanquecinos tímidamente, pero todo eso iba a cambiar. Un balón disparado a gran velocidad fue proyectado hacia los jóvenes por unos chavales que jugaban al fútbol. Uno de ellos chutó contra portería, pero en vez de entrar impactó contra la chica, dejando la mejilla golpeado con barro y rojiza por la potencia. Entonces es cuando se frustró contra ellos. Empezó a andar para recoger la pelota, deslumbrando con su estilo colorido y mostrando esos rasgos que la hicieron vil de pronto, como si padeciera un hechizo que permitiese ser manipulada por un tercer ser. Con sus manos, que inmediatamente se ensuciaron, recogió el manchado objeto.
                          -¿Queréis la pelota? ¡Pues cogedla!- Gritó, mientras pegaba al balón con el pie uniendo todas sus fuerzas. La esfera se podía observar como si iniciara el vuelo, hasta llegar a cierta altura. En ese momento, empezó a descender cada vez más rápido, llegando a chocar contra el suelo y rebotar una vez tras hacerlo. Lo hizo al final de los campos de combate, unos doscientos metros de distancias, y casi conseguía saltar el recinto escolar. Estaba claro que, cuando estaba fuera de si, hacía fulgor de su verdadera energía.
                          -Vaya, que buen golpe.- Admiró mirando hacia donde había tirado.
                          -Sí, pero lo siento. No debí haberlo hecho... Menudo suplicio…- Expresó arrepentida, surgiendo de ella su buen carácter original.
                          -No, hiciste bien. Así tendrán cuidado para la próxima.-


                          Tras tal polémica escena, regresaron a una conversa más habitual que nuevamente fue interrumpida. El videomisor azul, cómo no, de Sofía empezó a sonar. No tardó mucho en comprobar el por qué de tal actividad.
                          -Es un mensaje de Marcelo. Dice que Gible se encuentra cerca de los dormitorios. Pues si que llegó lejos, ¿no?-
                          -Tenemos que ir antes de que haga una nueva travesura.-


                          Se aceleraron con tal de terminar lo antes posible. Cruzaron todo el patio y empezaron a subir velozmente las enormes escaleras. La muchacha iba primera ya que conocía mejor el colegio que él, aunque no estaba apta como para tomar la responsabilidad de guía, puesto que seguir el ritmo adecuado se le dificultaba. Cansada, seguía pasando los escalones con sus piernas, mientras su aliento pronto desaparecía.
                          -No puedo… más… voy a caerme…- Dijo como pudo, pero se notaba ya que realizaba un gran esfuerzo por subir rápidamente.
                          -Solo falta un poco más, ¡tú puedes!- Animaba a su amiga.
                          -Vale… lo intentaré…- Luchaba como tenía que ser.
                          A pesar de su debilidad, demostraba todo un empeño con poder lograr las marcas deseadas.



                          -Aquí… aquí… ¡Este pasillo!- Señaló hacia la expansión, donde se encontraban todos los dormitorios, los cuales estaban cerrado tal al canto, a excepción de uno. Se podían escuchar ruidos en el cuarto de Zareth. Ambos se acercaron poco a poco, y con sigilo se aproximaban hasta este para comprobar quién estaba dentro. Para su sorpresa, él iba a tener un nuevo compañero de habitación. Su cabello era negro, algo sucio y muy desordenado, con gafas que no dejaban traspasar la luz. Se cubría con un gran chaquetón blanco junto a los pantalones azules, que disimulaban un poco sus dimensiones algo anchas. Tras inspeccionar el verdadero sujeto que provocaba aquel pequeño alboroto, entraron con calma, y no dudaron en presentarse.
                          -Hola, yo duermo aquí así que somos compañeros. Me llamo Zareth.-
                          -Yo… Sofía…- Dos palabras eran eficientes.
                          Sin pedir permiso, se tumbó en una de las camas, justamente la de Fernando.
                          -Soy Abramo, y este Munchlax.- No lo habían visto, pero detrás de él estaba un pokémon. Era ridículamente gordo, a saber la cantidad que se necesitaría para alimentarse. Pero esto sí, era dócil, demostraba querer conocer más a aquella gente.
                          -Por cierto, ¿habrás visto un dragón azul con una gran boca? Lo estamos buscando.- Interrogaba para conseguir alguna pista nueva.
                          -Creo que sí, estaba en el pasillo.-
                          -¿Cómo? Hace nada estuvimos allí y no lo vimos.-
                          -Normal, se escondió arañando una pared. Simplemente lo dejé estar.-
                          -¿Y por qué hiciste eso?- La muchacha azulada ya se había aliviado de tal maratón.
                          -Menos mal Sofía que ya hablas. Pero ahora vamos a supervisar el corredor, así que no te acomodes.-




                          Tras reposar un poco, se fueron una vez más a la aventura. Cuando reanimó la quietud, tornaron la búsqueda, esta vez con un resultado positivo. Por los nervios, el joven aseguraba la pokéball y la mantenía cerca de su alcance para que lo primero tras verlo, capturarlo en esta y acabar todo al fin.
                          Se apreciaba la silueta del pequeñazo, mismamente estropeando uno de los extintores reservados para casos de emergencia. Lo hacía con fuerza y una furia procedente de él. Las garras se le iluminaban por la utilización del ataque una y otra vez, ¿acaso aquello era un movimiento?
                          -Está perfeccionando Cuchillada. Lo sé porque Sneaselio lo domina.- Comentó la joven.
                          -¿Y este es el que está enfadado? ¡Pero si es una monada!- Se acercó con determinación y seguridad, ignorando todo lo que le había contado sobre él.
                          La verdad es que el monstruito tenía varios rasgos de niñez.
                          -Abramo, ten cuidado.- Alarmó él, esperando lo peor.
                          Se acercó el muy ingenuo y agarró la cabeza de forma brusca y situándolo en el suelo. Empezó a frotar su áspero y sólido cuerpo como el de un reptil. Aquella actitud no la iba aturar. Nadie merecía ser perdonado tras hacer tal osadía. Debido a su enfado, no tardó en cargar las garras y acuchillar parte del chaquetón. Dio como un salto repentino hacia atrás y no tardó en inquietarse. El irritado agresor estaba peor que antes e iba a atacar con mucha furia.
                          -¡Munchlax, usa Rizo Defensa delante de mí!- Ordenó a su compañero, de esta forma consiguiendo evitar los ataques. Ágilmente se puso delante de su enemigo y se envolvió dentro de si, formando con su cuerpo algo esférico. Empezó intentar penetrar y desgarrar la piel, pero no pudo debido a que la defensa que usaba era mucho mayor a la ofensiva del dragón.
                          -Gible, tienes que parar.- Era la voz de Zareth que se oía detrás del atacante, el cual lo despreció de una forma vigorosa, siguiendo atacando con Cuchillada. No quiso utilizar la pokéball, tenía otros planes. Abrazó por la espalda al pokémon, inmovilizando cualquier articulación. Seguía en la frustrante cólera, pero poco a poco se relejaba y se hacía muy domable, como un pequeño Lillipup. Pero lo más extraño aún iba a suceder. Una luz celeste empezó a originarse en la parte de la barriga del dragón. Era bastante bonita, e invitaba a la paz endulzada. Todos estaban asombrados y cautivados fijamente, pero sin decir nada, actuaron con total normalidad.
                          La fiera ahora era el bebé que siempre tuvo que haber sido, y empezó a dormirse como un niño, mientras la refulgencia se marchaba para no regresar. Su entrenador estaba muy sorprendido y la euforia lo rodeó. Era la primera vez que lograba moderarle con tanto éxito.
                          -No sé cómo lo he hecho…- Se cuestionó así mismo.
                          -¡Pero fue impresionante!- Exaltó Abramo.
                          -Deberíamos llevarlo a enfermería.- Dijo Sofía.
                          -Tienes razón. Pero lo seguiré teniendo entre mis brazos ahora que puedo.-
                          Sin saber por qué, rechazaron el hecho místico, teniendo miedo de que hubiese sido una alucinación. Estaban algo extrañados.



                          -¿Qué os ha dicho la enfermera?- Preguntó Marcelo, mientras admiraba la tranquilidad del reptil. Se dejaba estar en el regazo de su dueño, quitando esa anterior malicia que le poseía. De todas formas, únicamente se dejaba acariciar por Zareth. Estaban en el receptor de la enfermería, cuya pintura recordaba a las orquídeas, sentados en un sofá carmesí bastante cómodo. De pronto, apareció Perla vistiendo un chándal rojo, demostrándose algo avergonzada por llevar aquella prenda y que sus alumnos la observaran. Pero lo que realmente le humillaba es estar así delante de su primo.
                          -Perla, ¿qué haces con esas pintas?- El joven presidente se levantó de su asiento para saludar a la profesora.
                          -¿Tú sabes lo que cuesta tener dos trabajos? Simplemente es que cuando tengo la ocasión, voy cómoda.- Dijo más calmada.
                          -¿No te reñirá la tía?-
                          -No te preocupes, mamá no me ordena (leches, que infantil sonó).- Se le notó pensativa, como siempre. -¡Hasta luego! Recordad vuestra hora de estudio.-
                          -¿Tu prima va a ser mi profesora?- Dudó simpáticamente el regordete. Al parecer todavía no empezó las clases, como el resto de alumnos.
                          -Sí, te dará Teoría Pokémon y Aventura Pokémon.- Contestó de buena gana Sofía, tal forma que se hacía la normal.
                          -No me importa que se lo contéis a gente como Arichael, pero por favor, no lo divulguéis. Y ahora, vamos yendo, que sino llegaremos con impuntualidad.-


                          Todos se pusieron en marcha, mientras esperaban a Zareth. Al parecer empezó a tener nuevos problemas con Gible, aunque de diferente rol. No quería volver la pokéball, simplemente negándolo y expresándolo muy cabal.
                          -Luego te sacaré de nuevo, te lo prometo.-
                          Escuchó eso, y aceptó con una sonrisa. La cápsula se abrió y tragó al monstruo. La joven promesa no tardaría en olvidar esa sensación que fue tener el respeto de su primer pokémon al fin, por muy sospechoso que resultase todo aquello.


                          Preguntas para contestar :omgomg:
                          ¿Qué te parece Sofía? ¿Y Abramo?
                          ¿Qué piensas sobre la gente que come carne, siendo de pokémon?
                          ¿Qué pasó en la escena donde Zareth tranquiliza al dragón?
                          Last edited by Kavayo2; 01/01/2014, 17:01.


                          ~ AMEEEERICAA, FUCK YEEAH!

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                          • #14
                            No entendí bien el enojo de Zareth sólo porque le preguntaron si comía carne… es rara esa parte.
                            Mmm, si el fic trata de tomar un matiz gracioso no lo está logrando, compañero… quizá a un niño pueda parecerle gracioso, no lo sé, a mi el humor de los chistes entre los muchachos porque una compañera no come me parece infantil.
                            ¿Sneaselio? xDDDDDDDDDD Man, eso sí fue gracioso, vaya nombre que le puso al pobre.
                            Realmente queda feo que le digas “la azulada” a la pobre chica xD
                            Ehhh, no puedo marcarte todos los errores de ortografía, redacción y gramática que ha tenido este capítulo porque fueron muchísimos. Ha bajado la calidad de forma enorme, Fearow, antes no tenía estos errores. Creo que lo mejor va a ser que lo releas una o dos veces antes de postearlo para tratar de encontrar errores, si hay partes en que dudas que queden bien lo mejor es que las saques…
                            No tengo mucho que comentar sobre la historia salgo que me gustó Sofía, me pareció un buen personaje. De Abramo no puedo decir mucho porque apenas tuvo participación…
                            Lo de la carne de pokémon es un tema que siempre está presente en los fics. En mis fics generalmente se comen solamente frutas y bayas, además de que existen otros animales como vacas y esas cosas aparte de los pokémon. Pero igualmente creo que es algo exagerado hacer un tratado para que no se coman pokémon, la carne es importante para el organismo… pero bueno, en el futuro incluso eso podría pasar con los animales en el mundo real así que mejor no saco conclusiones.
                            No tengo idea qué pasó la verdad… Zareth debe tener algún talento especial con el cual controló a Gible.
                            Espero el siguiente capítulo, toma las consejos que te doy, por favor. Suerte!!


                            Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

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                            • #15
                              El capítulo seis... Pues me amargó escribirlo porque quiero llegar a otras partes que me serán más amenas de escribir. Espero que les esté gustando la historia, acá algo más de acción y presentación de unos personajes muy importantes.

                              Voy a recalcar los protagonistas principales, esto no quiere decir que otro personaje se convierta en la figura principal de un episodio. Escribiré principalmente sobre: Zareth, Arichael, Marcelo, Hanny, François y una muchacha que todavía no ha aparecido y hará su debut en la siguiente parte.

                              Por último debo decir que hay lenguaje de camionero aquí (ya me entienden xd). Tampoco voy a decir que es [+13] porque no lo es, claramente. Si quieren leer, háganlo, pero no aturaré quejas cuando ya advertí.


                              Demian: 
                              Iniciado por Demian Ver mensaje
                              No entendí bien el enojo de Zareth sólo porque le preguntaron si comía carne… es rara esa parte.
                              Mmm, si el fic trata de tomar un matiz gracioso no lo está logrando, compañero… quizá a un niño pueda parecerle gracioso, no lo sé, a mi el humor de los chistes entre los muchachos porque una compañera no come me parece infantil.
                              ¿Sneaselio? xDDDDDDDDDD Man, eso sí fue gracioso, vaya nombre que le puso al pobre.
                              Realmente queda feo que le digas “la azulada” a la pobre chica xD
                              Ehhh, no puedo marcarte todos los errores de ortografía, redacción y gramática que ha tenido este capítulo porque fueron muchísimos. Ha bajado la calidad de forma enorme, Fearow, antes no tenía estos errores. Creo que lo mejor va a ser que lo releas una o dos veces antes de postearlo para tratar de encontrar errores, si hay partes en que dudas que queden bien lo mejor es que las saques…
                              No tengo mucho que comentar sobre la historia salgo que me gustó Sofía, me pareció un buen personaje. De Abramo no puedo decir mucho porque apenas tuvo participación…
                              Lo de la carne de pokémon es un tema que siempre está presente en los fics. En mis fics generalmente se comen solamente frutas y bayas, además de que existen otros animales como vacas y esas cosas aparte de los pokémon. Pero igualmente creo que es algo exagerado hacer un tratado para que no se coman pokémon, la carne es importante para el organismo… pero bueno, en el futuro incluso eso podría pasar con los animales en el mundo real así que mejor no saco conclusiones.
                              No tengo idea qué pasó la verdad… Zareth debe tener algún talento especial con el cual controló a Gible.
                              Espero el siguiente capítulo, toma las consejos que te doy, por favor. Suerte!!
                              Pues el enfado de Zareth proviene a que es demasiado revolucionario que llega a tales puntos.
                              Esa parte nunca pensé que iba a tener gracia. Solamente presento un poco a los dos personajes, siendo Marcelo vacilón y Sofía, pues no me acuerdo como la puse xd
                              Sneaselio proviene de sneasel + frío (?)
                              Ya he releído el coso y corregí algunos fallos. No sé si son a los que te referías, pero espero que sean nwn

                              Se necesitan más comentarios de este tipo :3


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                              Capítulo 6: 
                              (CAPÍTULO 6): Malicia poco efectiva

                              Mientras Zareth y los demás buscaban al desaparecido Gible, Arichael y Hanny se encontraba en una parte del Distrito 1 de Ciudad Isshato. Estaban sentadas en un banco de acero que otorgaba lujo al lugar. Una brisa fresca acariciaba aquel parque mientras los rayos del sol lo alcanzaban, dando así una extraña sensación pero agradable. También se respiraba aire puro, irónicamente cuando se ubicaban en una gran ciudad. Detrás de ellas, dos Swanna disfrutaban de su plácido baño en un pequeño lago que era atravesada por un puente de madera, al mismo tiempo que vigilaban a sus crías. En el resto de los asientos símiles, los ancianos alimentaban a varios pájaros, como Pidove, Hoothoot y Pidgey. En el césped finamente cortado y regado jugaban tanto pokémon de entrenadores como salvajes, siendo observados por los Spinarak y Ledyba desde la cima de los álamos, y estos últimos ya empezaban a dejar que sus hojas cayeran. El Parque Alegría era un lugar que compartía lo moderno junto a lo rústico.






                              -¿Sabes qué? He estado escuchando el Heavy Metal del grupo Foco Resplandor y es… ¡Genial!- Exaltó Hanny, mientras sacaba un iPod junto a los típicos y enormes cascos de los DJ y se los colocaba. -¿Quieres escuchar?-
                              -¿Estás loca? ¿Deseas destrozarme los tímpanos o qué? Nunca me gustó ese tipo de música…- Rechazó la oferta de mala gana.
                              Su amiga no pareció escucharla. La canción era tan potente como el Eco Metálico de Magnetone.
                              -¿Decías algo?- Dijo al mismo tiempo que bajaba el volumen.
                              -Que no quiero escuchar.-
                              -Vale, pero creo que te gustaría tía. ¿A caso no sabes que Arón, el solista, es líder de gimnasio?- Gracias a eso, logró enardecer el interés de su amiga, aunque de todas formas rechazó la propuesta.
                              -¿Sí? Vaya, debe de estar bien. Pero venga, no creo que me agrade de todos modos.-


                              Una hoja amarillenta empezó a caerse de su árbol suavemente, siendo manejada por las corrientes del aire. Se deslizaba con talento, dando vueltas alrededor de si misma y finalmente tumbándose en el regazo de la muchacha que llevaba la boina. Sobrecogida, miró su color y esa sequedad tan espeluznante, mientras sus manos estaban obligadas a tomarla para compararlo con algo y sacar cualquier tema de conservación.
                              -Pronto ni podremos quedar…- Se quejaba, mientras seguía observando la hojuela.
                              -Por eso hemos llamado a Raquel. Qué pena que se tenga que marchar a Jhoto…-
                              -Menos mal que vuelve dentro de unas semanas… Espero que lo pase bien en esa competitividad del Pokeathlón. Ni siquiera conocerá a Zareth.-
                              En ese instante, dejó escapar al pequeño ropaje de los vegetales tras mencionar ese nombre, pensando en cómo sería estar ahora con él. Nuevamente, evitó las memorias embarazosas, tornando a una actitud firme y alertada.
                              -¿Estás bien?- Preguntó, pero no fue contestada.




                              -Niñas, ¿por qué siempre tan formales?- Realmente ella era quien vestía mal con esa chándal rosado. Tenía el pelo encrespado y recogido en dos coletas. Así no se le notaba lo alocado que estaba. Su piel, dulce como el chocolate se le notaba perfecta sin ninguna desviación ni descuido, mientras que sus ojos marrones y profundos desataban una armonía abismal. La nariz era pequeña con anchura, justamente lo contrario a los labios.
                              -Tú vas con chándal.- Arichael tenía la necesidad de mencionar lo que se veía a primera vista.
                              -¡Qué tal, tía! Nosotras dos estábamos hablando de ir por ahí a comprar, ¿te parece?- Ofreció, mientras se apoyó en el hombro de su compañera.
                              -¡Pues claro! Me vendrán bien nuevos tacones para ligar.- Se reía de forma ligera pensando en que habría Ciudad Trigal, a donde se mudaría.
                              -Tengo que estar en casa a las siete y media, ya que mi hermana llegará por esa hora y no tiene llaves.- Dijo la entrenadora del Fennekin.
                              -Tu hermana es una hastiada. Bueno, dejémonos de coñas y vamos a pasarla, que no quiero llevarme un disgusto en el avión.-


                              Todas se llevaban muy bien y estaban en perfecta sincronía. Cuando una decía algo que normalmente la gente trata de otra forma, ellas sabían de lo que expresaban realmente. Casi siempre miraban al mismo tiempo y compartían muchos de sus sentimientos, e incluso se fijaban en lo que exactamente la otra se percataba, reaccionando idénticamente.
                              -¿Un fémino? Pues aún tiene buen gusto…- La del pelo negro nombró de una forma que solo ellas mismas podían entender.
                              -Sí, y debe de ser rico. No todos los días puedes ir a comprar ropa de Prada.- Hanny se fijaba en su vestido rojo, y en aquellos tacones decorados por flores.
                              -¡Marica!- Gritó descaradamente, mientras ella y las otras dos empezaban a correr a la misma rapidez al mismo tiempo que se reían y les miraban.
                              Siempre se lo pasaban igual de bien sin importarles que la policía les pillase.

                              A pesar de haber perdido de vista al señor, seguían echando una carrera para ver quién mejor sabe insultar y luego despedirse a toda prisa. De vez en cuando chocaban con algo o contra un ciudadano que por el impacto lo hacían tirar al suelo. En vez de ayudarles, seguían con su galopada tan intrépida.
                              -Chicas… Que me canso…- Estaba fatigada, respirando constantemente.
                              -Raquel, yo también estoy que no puedo.-
                              -¡Oye, esto me sirve como entrenamiento! El Túnel Caterpie está por ahí, ¿por qué no paramos ahí?- Iba como una santa, se notaba que estaba preparada para ser Pokeatleta.
                              -Sí… Por favor.-


                              Ambas dos hacían un esfuerzo físico, justo lo contrario a la otra, que iba tan jubilosa como un Lopunny. Cambiaron el rumbo, y en la posibilidad, cruzaron la carretera y finalmente llegaron a unas escaleras que conducían al subterráneo mencionado. Tenía varios graffiti, la mayoría estaban mal hechos y pintados por seguros gamberros, o gente que intentaba ser vil. El trío se sentó en uno de los escalones, abrieron sus mochilas y cogieron algo de beber para recuperar energías.
                              -Hay que cansada estoy…- Informó Arichael con desaliento, mientras disfrutaba de su agua embotellada.
                              -Bueno, voy a coger mi Coca Cola.- Dijo. Raquel se fijó en sus líquidos.
                              -Niñas, lo mejor para después de sudar es hidratarse con algo fresco. Por eso congelo mi bebida para que me dure más tiempo. Ahora vosotras tomaréis agua ardiente y refresco sofocante.- A pesar de su habla poco correcta, era bastante astuta.
                              -Oh, que buena idea, ¡te la voy a copiar!-
                              -¡Y yo!-




                              -¿Seguro que son entrenadoras?- Un hombre vestido de un negro envolvente apareció junto a su compañero, que iba igual. Estaba detrás de ellas, en el primer escalón y escondidos detrás de la pared, cerca a un ratón amarillo, que tenía un curioso dispositivo en la cabeza que brillaba de un color rojo alarmante.
                              -Fíjate en la que parece una animadora, lleva un cinturón con pokéballs.-
                              -Sí, ¿pero podemos?-
                              -Claro. Solamente corremos y cogemos todas sus pertenencias, ¡será muy fácil!- Con seguridad afirmó, mientras empezó a bajar las escaleras con dinámica.
                              Las muchachas alzaron sus cabezas y sorprendidas se levantaron, preguntándose por dentro: y estos de dónde han salido. Sin dilataciones, empezaron a recoger todo, haciendo enfurecer a las chicas, que intentaron pararlos, sin embargo no podían hacer nada contra eso dos, pues eran muy fuertes.
                              -¡Qué clase de perras sois!- Raquel no estaba dispuesta a que le robasen.
                              -¡Nosotros somos…!- Fue interrumpido por su socio.
                              -¡Tío, esto es confidencial! Os vais a enterar ahora que no tenéis ningún pokémon.-
                              -Eso es mentira, yo nunca pongo a mis compañeros en la mochila.- Dijo Hanny, mostrando dos pokéballs.
                              -¡No cogiste su cinturón! ¡Serás inútil!- Chilló el que había iniciado la misión.
                              -¡Makuhita sal!- Mencionó, mientras hacía abrir una pokéball, de la cual salió algo parecido a un saco humanoide con guantes de boxeo.
                              -¡Pikachu, entérate!-




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                              ¡La batalla entre Hanny y los hombres misteriosos va a comenzar! ¡Makuhita VS Pikachu!



                              -¡Usa Impactrueno!- Ordenó el que tenía más capacidad de jefe.
                              -¡Utiliza Sorpresa!-

                              El ratón parecía estar enfurecido, y eso hacía que su ataque mejorara. Sus mejillas rojas se llenaron de energía y rodeado de electricidad soltó toda esa fuerza, llegando a impactar en su enemigo. De forma inesperada, tras ser alcanzado, este desaparecido originando humo y apareció de la misma forma por la espalda del adversario haciendo un golpe habilidoso que hizo que se asustara y se echara al suelo.
                              -¡Ahora Empuje!- No tardó en golpear a su fácil presa de una forma repetida. Se le notaba dolorido, y poco a poco se iba debilitando. La fuerza del saco era mucho más alta que la defensa del oponente. Los puñetazos lo inmovilizaban y la frustración lo envolvía. Aquel sentimiento malsano le provocaba una ira poco común.
                              -¿Qué hacemos?- El que daba las órdenes en un principio le preguntó a su compinche.
                              -¡Ya sé! ¡Pikachu, usa Moflete Estático!- El otro no tardó en reaccionar.
                              Los pómulos del ratón empezaron a hincharse y luego liberaron un portentoso ataque que hizo rodear su contrincante por chispas que parecían hacerle cosquillas, aunque gracias a eso lograba debilitarlo poco a poco mientras la rata recuperaba su vitalidad.
                              -¡Acaba ahora con Atizar y luego vete a por ellas!-
                              -¿Cómo? ¡Sujétalo con las manos!- Al parecer, ella sabía actuar con rapidez, y su pokémon también.
                              Dio un salto, dando un giro para potenciar el ataque. Su cola empezó a brillar ligeramente, y la preparó para atacar. En ese instante, Makuhita enseñó su muralla de cemento. Como si fuera amparo, agarró al enemigo o al menos intentaba. Se encontraban en el mayor auge, donde debían poner toda la carne en el asador.
                              -Venga, tienes que resistir.- Insistía, pero estaban muy igualados.
                              -Oye, ya sé lo que podemos hacer… ¡Césame el turno!-
                              -De acuerdo, pero no la cagues.- Al parecer, su vocabulario era muy explícito.
                              -¡Carga tu Impactrueno!-
                              -¡Oh no! ¡Retírate!- La situación se volvía desesperante.
                              Con rapidez, dejó que el ataque del enemigo impactara contra el suelo que hizo levantar algo de gravilla, pero no era todo. Empezó a iluminarse y disparó otra de sus ráfagas contra él, y esta vez acertándolo. Su cuerpo estaba tambaleándose de lado a lado, al mismo tiempo que intentaba controlar los miles de calambres que recibió. Se puso en pose de combate, sin tardar en manejar su mente con tal de evitar más daños.
                              -Simplemente eres espléndido.- Animaba a su compañero.
                              -¡Rata de mierda!-
                              -Tranquilo, ahora cojo yo el mando. Vamos a mirar sus ataques más poderosos en la ficha técnica…- Empezó a rebuscar entre sus bolsillo, haciendo algo de tiempo para pensar en algo nuevo.
                              La rabia que poseía al pokémon perverso parecía paranormal. De pronto sus ojos se volvían más oscuros con brusco y cegador tono carmesí, como la pequeña bombilla que se sostenía en la frente del ser… En ese instante, la muchacha pensó en que tal vez eso le molestaba o algo por el estilo.
                              -¡Bien! Esta vez atacaremos de una forma estratégica. ¡Usa Excavar!- Ordenó, inquietando a la entrenadora. Intentó cavar un agujero, pero el suelo era del duro acero, por lo que resultaba inviable.
                              -¡Ataca con Desarme!- La bolsa decidió tomárselo con un poco más de calma. Caminando, se aproximó a su blanco, pegándole una fuerte bofetada en toda la cara que hizo desposeerlo del foco y haciéndolo trizas. En ese momento, cayó en la candidez del lugar. No parecía recordar nada, ni siquiera de que recibía órdenes por parte de los malhechores. También su personalidad varió de una forma muy drástica, pasando de ser un perfecto demonio a un Pikachu ingenuo.

                              -¡Tu estupidez es estúpida! ¡Porque eres tan mierdas!- El lenguaje de los ladrones resultaba a veces cacofónico.
                              -¿Y que chucha quieres que haga?- La discusión entre ellos dos empezaba a ser tensa.
                              -¡No cagarla!-
                              -¡Y! ¡Ya se cargó la esfera esa!-
                              -¡Eso! ¡Habla más alto!-
                              -¿¡Sí!? ¡¡Así!!- En ese momento bramó mucho más que antes.
                              -¡Imbécil!- Insultó pujante.
                              -¡Danos nuestras cosas!- Interrumpió Raquel la querella que resultaba ridícula.
                              En ese momento, Hanny estaba acariciando al ratón y pidiéndole que ser marchase. De buena gana, empezó a correr hacia el fondo del Túnel Caterpie.
                              -Tiene razón. Ella ha luchado de buena lid, mientras que vosotros usasteis objetos impuros, es hora de que lo paguéis.- Arichael se puso delante de todo, intentando convencer a los bellacos.
                              -No, no la tienes. ¿Sabes por qué? ¡Porque nosotros jugamos sucio!- Empezó a coger todas las cosas.
                              -¡Y lo mejor de todo es que cobramos un pastón!- Originó de un pozo profundo su empeño por ayudar, recogiendo parte de las pertenencias.
                              -¡Nos damos el piro!-


                              -He recibido quejas de los vecinos de aquí. ¿Hay algún…? ¡El Equipo Rocket! Estáis detenidos.- De pronto, un policía apareció al principio de las escaleras. Vestía el típico traje para trabajar, una gorra azul junto al chaquetón y los pantalones del mismo. Además, no podía faltar todas sus armas y conjuntos a juego, entre ellas la porra con la cual amenazaba a cualquier cleptómano.
                              -Mierda la pasma, ¿qué hacemos?-
                              -Ustedes no hagan nada. Estáis rodeados.- En ese momento incluyó a las muchachas, como diciendo que eran parte de su grupo.
                              -¡Eso, así que ir tirando!- A la atezada parecía agradarle demasiado lo de jugar al poli y el caco.
                              -Esto no figuraba en tu fantástico plan.
                              -Mi plan era que cogieras el cinturón de la que nos derrotó, maldito estúpido.-
                              -¡Tenéis derecho a guardar silencio!- Cogió las esposas que bloquearon las articulaciones y cualquier escapada, lo que ayudó para llevárselos al coche.


                              -¡Noticias de última hora! Han sido arrestados unos soldados del equipo rocket. Los vecinos de esta localidad llamaron a la policía local cuando…- La que informaba era una chica rubia, nueva presentado Isshato TV. Llevaba puesta una chaqueta formal para dar aires serios, con esa gama de marrones muy elegantes. Su peinado rubio era corto, algo bastante moderno que se lleva en la actualidad.
                              -Menudo día…- Se quejaba la que había ganando a los bandidos. Estaba agotada.
                              -Sí… ¡Pero fue la bomba!- Al parecer, ella siempre disfrutaba de coraje lozano.
                              -Venga, yo me lo he pasado bien… ¡Arceus mío! ¡Qué tarde es, las siete y media! Me van a echar una bronca.- Exclamó, y sin siquiera despedirse de sus camaradas, empezó a apresurarse, creando una actitud algo ordinaria.
                              Su hermana estaría a punto de llegar, y ella se encontraba a mil andadas de ahí.


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                              Preguntas para contestar :omgomg:
                              ¿Te gustaría un Heavy Metal que tratara de pokémon, como el del grupo Foco Resplandor?
                              ¿Qué te pareció Raquel?
                              ¿Qué piensas que planea el Equipo Rocket en Isshido?

                              P.D: ¿Os gusta mi nuevo avatar? En el PhotoScape se veía mejor D:
                              Last edited by Kavayo2; 05/01/2014, 08:19.


                              ~ AMEEEERICAA, FUCK YEEAH!

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