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La puerta del Eclipse

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  • One-shot La puerta del Eclipse

    Hola holita!! n_n Vengo a dejarles este One de parte de la tribu luna... ya que trata sobre las tribus he incluído a todos los participantes en algún punto de la historia. Espero que os guste!! :D
    LA PUERTA DEL ECLIPSE


    “Cuenta la profecía que en noches de eclipse nuestro mundo crea portales hacia una región de ensueño de las que pocos han podido visitar, un mundo en el cual el sol y la luna son venerados como si de dioses se tratara, en el cual la noche y el día separan dos mitades de una misma realidad, en el cual los habitantes se encuentran divididos y no pueden alcanzar la paz.”
    Esa era la historia que el abuelo de Roxanne Bleu, enfermo de Alzheimer, repetía en voz baja cada noche entre las esponjosas alas de su Altaria siempre con las mismas palabras, el mismo ritmo, la misma entonación. En las vacaciones de verano en que la muchacha cumplió los veinticinco años estuvo muy apegada a su abuelo, siempre le intrigaba el saber cómo terminaría la historia de aquella desconocida región, sin embargo era demasiado pedir teniendo en cuenta la salud del anciano. En la familia todos pensaban que era cosa de la enfermedad y le aconsejaban no hacer caso de los delirios del pobre hombre mas a ella poco le importaba que fuese verdad o no. La última noche que pasó en la casa familiar, el abuelo parecía haber recuperado parte de sus facultades mentales, lo encontraron más cuidadoso, más interesado en su alrededor y con la mente lo suficientemente lúcida como para mantener una conversación no muy extensa pero medianamente coherente; esa noche Roxanne acompañó a su abuelo, se aseguró de que tomara sus medicinas con un vaso de leche, limpió el plumaje del no menos anciano Altaria mientras el hombre miraba melancólico su álbum de fotografías. Aprovechó para sacar el tema que tanto le intrigaba a lo cual le respondió con una sonrisa apacible… en ese momento la muchacha creyó que repetiría aquel párrafo, y lo más importante: su final. Para su asombro el abuelo Bleu tomó su pluma de Archeops y tras mojarla en tinta escribió unas líneas en un trozo de papel que luego introdujo en un sobrecito, tendió el sobre a su nieta con la misma serena sonrisa y le pidió que lo leyera a la mañana siguiente. Roxanne estaba pletórica de emoción al creer que por fin conocería el final de la “famosa” profecía… desconocedora al cerrar la puerta de la habitación para irse a dormir a la suya propia de que el sueño ya se había llevado a su querido abuelo.

    No abrió el sobre que le había sido entregado hasta que todos abandonaron el sitio de reposo del abuelo Bleu, de esa forma solo ella, el viejo Altaria que descansaba sobre la tumba esperando también su muerte y su pequeño Swablu, compañero de la joven, conocerían el secreto más valioso que jamás se haya entregado. Curiosamente aquella sería noche de eclipse lunar, era casi como si el hombre lo hubiera planeado todo cuidadosamente. Roxanne esperó hasta que llegase el frío de la noche y se dispuso a abrir el sobre:
    “No hay más historia que la que tú y Swableu habéis de formar mas por creer los delirios de la decrepitud y el ansia de explorar que os acompañan yo crearé el sendero hacia la puerta del eclipse lunar.”

    Caminó junto a su compañero sobre el puente levadizo bañado por el frío vapor que rezuma la noche cerrada. Caminó sobre él descalza, con el cabello al viento, los labios rojos y los ojos cerrados dejando a su paso negras huellas de sangre aventurándose en aquello que encontraría al cruzar el extraño puente; puente de noche y día, puente de consciencia e inconsciencia, puente de miedo y valentía, puente de vida o muerte. Roja la luna llena, blanco el cielo de luces fue recibida la muchacha en ese mundo verdaderamente de ensueño. Poco tardó en darse cuenta de que su pequeño pokemon no se encontraba con ella, el pánico se apoderó de su ser y comenzó a correr esperando que Swableu se hubiera adelantado en aquel mundo en el que las nubes violáceas bañaban el suelo apergaminado de un color ocre y se apartaban a su paso. Caminó mucho en ese extraño mundo, pasó largo tiempo hasta que se encontró en un rojizo riachuelo. Cansada de la travesía y sedienta por el esfuerzo examinó el extraño riachuelo en ese extraño mundo que le había privado de su pokemon preguntándose qué debía hacer en esa situación. Descubrió al acercarse a la orilla que la tonalidad del agua era tal debido a un campo de rojas flores submarinas que yacían en el fondo, a pesar de su descubrimiento no sabía si el agua sería potable por lo que decidió no beberla pero sí descansar en el lugar. Mientras meditaba a cerca de la historia del abuelo e intentaba recordar lo que había pasado desde que leyó sus últimas palabras contempló su rostro en la superficie del agua, sobre él se alzaba la enorme y sangrienta luna y una infinidad de estrellas de colores singulares, alzó la mirada para ver el cielo directamente en un torbellino de emociones ¿por qué el cielo era de un blanco tan puro si era de noche, sería para apreciar el color de las estrellas, para que la noche fuese menos tenebrosa…?

    —Tú eres una terrícola—afirmó una voz femenina—.¿Cómo has encontrado el portal?
    Miró hacia donde provenía la voz y vio a una chica de piel de coco con el cabello corto que vestía unas curiosas prendas hechas con redes de pescar apoyada en una larga lanza con punta de piedra junto a un curioso Marowak con aire espectral cuyo hueso desprendía un fuego azulado. Por lo que había dicho la lugareña no sería la primera vez que esas extrañas tierras fueran pisadas por… “terrícolas”, por tanto quizá el abuelo estuvo realmente en ese lugar ¡entonces era posible volver! La mente de Roxanne pensaba a torbellino suelto, tanto que olvidó que debía dar una respuesta. Se incorporó, le tendió la mano a la chica que parecía algo más joven que ella y dijo:

    —Soy Roxanne Bleu, no te sabría explicar cómo he llegado hasta aquí—hizo una pausa para encontrar las palabras adecuadas—… yo simplemente quería saber el final de la historia del abuelo Bleu sobre los portales de eclipse hacia mundos soñados, al leer sus últimas palabras algo pasó y aparecí aquí con mi Swablu desaparecido y…
    —¿¡El abuelo ha muerto?! —la interrumpió mientras apartaba su mano bruscamente—Claro… el puente entre la vida y la muerte, por eso has pasado el portal—hizo una pausa para examinar a la terrícola de arriba a abajo—.Y tu pokemon no ha desaparecido, simplemente… no vas a poder verlo a no ser que ambos crucéis de nuevo el eclipse.
    —Espera—dijo ansiosa—, sabes demasiado y me dices demasiado poco… ¿dónde estoy? ¿conociste a mi abuelo? ¿cómo que no voy a poder ver a mi pokemon? Y lo más importante ¡aún no me has dicho tu nombre!
    —Sí, puedo entender que estés confusa pero cuanto más te diga más vas a querer saber—se sumió en sus pensamientos y tras rascarse la cabeza continuó—. Me llamo Skov Bleu, soy tu prima y pertenezco a la tribu Kanaloa, estás en un mundo fuera de los límites espacio-temporales, al llegar probablemente tu pokemon fue a parar a la tribu Kane y por eso… sígueme y te lo voy contando de camino—concluyó suspirando.

    El extraño Marowak comenzó la marcha y se dirigió hacia el riachuelo de unos escasos metros de ancho y abisal profundidad y lo cruzó fácilmente caminando sobre el agua, se volteó y gruñó a su entrenadora la cual retrocedió para tomar impulso y lanzó su arma, luego caminó sobre el agua que no dejaba de correr y retiró la lanza con un conglomerado de peces atrapados en torno a la punta, después terminó de cruzar. A Roxanne, estupefacta y literalmente sin palabras, lo más le sorprendía de todo era lo calmada que estaba Skov así que se limitó a seguir el camino que ella y su extraño compañero le indicaban. Por el camino por ese suelo áspero fuera de la imaginación le contó que el, al parecer, abuelo de ambas había cruzado el eclipse cuando falleció su esposa y permanecido allí seis años hasta que pudo volver a cruzar y durante ese tiempo tuvo un romance con una “kanaloana”, todo ello tenía sentido puesto que en el mundo de Roxanne sus abuelos habían tenido un accidente de tráfico cuando su papá era pequeño… en él murió la abuela y el abuelo quedó en coma por años ¿Entonces ella y Swableu estarían ahora durmiendo en su mundo? Conforme caminaban el suelo comenzó a tornarse helado y poco a poco el piso de cartón tibio y áspero se convirtió en puro hielo de un verde intenso que fue in crescendo todo el camino hasta llegar a una ciudad de edificios de esmeralda pura.

    —¿Aquí es donde vive la tribu Kanaloa? —Preguntó Roxanne maravillada al llegar a una placeta con un campanario enorme y reluciente completamente formado por ese curioso hielo.
    —Pues no, me dirigía a la ciudad de los Kane cuando te he visto… así que te he traído conmigo—dijo riendo mientras se rascaba la cabeza.
    —Pero Skov… en la profecía del abuelo decía que los habitantes estaban enfrentados o algo así… ¿cómo era…?—Reflexionó sobre el tema hasta encontrar el párrafo en su memoria—“…en el cual los habitantes se encuentran divididos y no pueden alcanzar la paz.”
    —Sí, sí… pero eso no quiere decir que estemos en guerra ni nada de eso—acarició el cráneo de Marowak—, ven, vamos a sentarnos en un banco.
    En el frío, verde y casi espectral asiento se sentaron ambas en la misma punta muy apretadas; quizá a los kanaloanos les gustaba el contacto físico, pensó Roxanne, aunque con el fresco que hacía era de agradecer el calor humano. Su prima le contó la historia de las dos tribus: Sol de Kane y Luna de Kanaloa. Hacía mucho tiempo los dioses protectores de aquella tierra quedaron en conflicto, debido a sus ideales las tribus también, así pues ambos dioses llegaron a un acuerdo: los lugareños solo podían tener presencia cuando sus respectivos dioses se encontraban frente a ellos, lo que quería decir que de día los kanaloanos eran invisibles y de noche lo eran los kanalenses; al no poder verse no habría conflictos entre ellos y por eso aquella preciosa ciudad de los kane se encontraba totalmente desértica. De esta historia pasaron varias generaciones y solo algunos de los más ancianos recuerdan el aspecto de sus vecinos… y su existencia.

    —Vaya… es bastante triste que no os podáis ver entre vosotros aunque ahora todo sea pacífico—reflexionó la chica.
    Entonces el banco se empañó de vaho al otro extremo y comenzaron a aparecer unas letras que decían: “¿Estás ahí, Skov?”. Roxanne se sobresaltó mientras su prima con una sonrisa echó su aliento en el respaldo del banco y comenzó a escribir “Sí, y también he traído a mi prima Rox, parece que ayer cruzó el eclipse”, “Oh, no… mi hermanita me ha vuelto a seguir, viene con un Swabu que ha encontrado…”, “Hola, soy Sara ¿Tú eres la novia imaginaria de Ethan?” “¡No somos novios y tampoco soy imaginaria, tú también ves lo que escribo!”
    —¿Está Swableu con vosotros?—preguntó Roxanne, Skov la miró con una ceja levantada por lo que se apresuró a escribirlo sobre el cristal. Era complicado comunicarse así pero no había opción.


    Concluyeron con que Sara y Ethan cuidarían de Swableu y quedaron en verse en el bosque de Kanaloa ocho horas más tarde. Por lo pronto las chicas fueron de camino al poblado a hablar con la jefa de la tribu, nada más y nada menos que la abuela de Skov. Hicieron el trayecto a la inversa, conforme caminaban la luna roja se fue achicando y las coloridas estrellas apagando poco a poco como si estuviera anocheciendo. Llegaron al riachuelo y desde allí se dirigieron hacia un gran cráter que podría pasar desapercibido por las nubes violáceas que cubrían el suelo, en su interior, un complejo de casas y edificios de piedra ocre se encontraba. A diferencia de la ciudad del sol ésta estaba completamente llena de vida, y de gente. Bajaron unas escaleras talladas en el borde del enorme agujero hacia las profundidades de la ciudad. La casa de la jefa (y de Skov) se encontraba en todo el epicentro, era un edificio redondo y amplio con un agujero en el techo que servía de chimenea y por el cual salía un humo espeso y verdoso. Entraron en la casa y se sentaron en unos cojines frente a la hoguera, tras ella había una anciana de piel ajada y cabello plateado con los ojos color miel como Skov. La muchacha miró a su abuela largo rato hasta que se dispuso a hablar.

    —Oí por parte de los ancianos que se había abierto la puerta del eclipse… tú debes ser la terrícola—hizo una pausa—¿tu nombre?
    —Roxanne Bleu, señora… Skov me ha contado muchas cosas—comenzaba a ponerse nerviosa, no sabía muy bien qué debía decir—, como su relación con mi… nuestro abuelo, perdón. Señora ¿por qué mi pokemon y yo hemos acabado separados?
    —Deja de referirte así a mí… me llamo Lisa Cabot, Lisa está bien— sonrió brevemente y prosiguió—. Entonces es cierto que ha muerto… supongo que abrió el eclipse para ti como último regalo, seguro que te quería mucho—atizó el fuego con los ojos vidriosos—… no veo la hora de poder reunirme con él.
    Se hizo el silencio en la sala, las tres mujeres miraban el fuego azulado y el lento ascender del humo, entonces un intruso hizo acto de presencia al grito de “¡La cena está lista!”, al ver la situación quedó parado en el sitio, Roxanne se volteó ligeramente para mirar al hombre y quedó totalmente contrariada.
    —¿Papá…? No puede ser.
    —Éste es mi hijo, Piryte Bleu, el padre de Skov—contestó la abuela Lisa divertida—… tu abuelo siempre dijo que se parecía mucho a su otro hijo, ahora veo que no era mentira.
    —¿Tú eres mi sobrina? Vaya, lo cierto es que no te pareces en nada a Skov.

    Las carcajadas de Piryte aliviaron la tensión y tristeza del ambiente, éste pidió a Roxanne que lo acompañara mientras su hija ayudaba a levantarse a la anciana. Durante la cena con su otra familia, la mujer le explicó que a la llegada del abuelo, al encontrarse solo, recibió la protección de ambos dioses por lo que pudo visitar tanto Kane como Kanaloa aunque decidió establecerse en Kanaloa porque decía que el cielo de la noche era luminoso como el día en la Tierra mientras que los días oscuros gobernados por el sol eran más parecidos a la noche de allí. También le explicaron que cuando se llega desde el eclipse con compañía cada uno de los dioses se hace cargo de un visitante, por eso Swableu se encontraba con los residentes de Kane y ella con los de Kanaloa. Tras la cena compartieron anécdotas sobre el abuelo Bleu, entre otras cosas, le contaron que al partir hacia su mundo se llevó con él el Altaria de la abuela Lisa para nunca olvidarse de ella. Ese día dormiría con su prima pero estaba demasiado preocupada por su pokemon como para dormir así que salió a dar un paseo por la rivera del río. Comprobó que el día era de un cielo negro azabache y vaporoso con un enorme y redondo círculo blanco y puro, era casi como mirar la luna a medianoche, solo que era de día y lo que miraba era el sol; comprendió al abuelo totalmente. Caminó siguiendo el curso del agua que ahora corría en sentido contrario y cuando fue a pisarlo para cruzar al otro lado cayó en sus profundidades. Alguien la sacó de allí y la cubrió con una manta cuando ya casi había perdido la consciencia, pasó un rato hasta que se repuso, miró al chico que había sentado despreocupadamente a su lado, tenía la piel morena y el pelo color canela.

    —Hola, terrícola—dijo a punto de estallar de risa—. ¿Nadie te ha dicho que sólo puedes pisar el agua de día?
    —¡Tengo un nombre, me llamo Roxanne!—contestó roja de ira—¡Y es obvio que no me lo dijeron!
    —Eh, eh… ¿así es cómo tratáis los de tu especie a un salvador?
    —¿Qué especie ni qué salvador…? ¿Me estabas siguiendo? —se incorporó tan bruscamente que se mareó pero el chico fue rápido y la ayudó a mantenerse en pie.
    —Vale, lo siento, sí, te estaba siguiendo—se apresuró a decir—. Y estaba de broma… es que no se ven viajeros muy a menudo, ¿sabes?
    —Da igual—respondió.
    —Oh, por favor, no te enfades… yo sólo…
    —Apartáos de mi prima, Lucius—lo interrumpió Skov que había salido en busca de su pariente—. Tu Muk y tú siempre tan desagradables…

    Hasta ese momento no se había fijado en el compañero de Lucius, era ciertamente un Muk pero muy extraño (como todo allí), era muy colorido y algo menos fétido que los que había en su mundo. Skov y su vecino Lucius comenzaron a discutir entre ellos como cada vez que se veían mientras Roxanne los miraba de reojo. Ese chico que pecaba de listo estaba siendo puesto en su sitio por la fiera de su prima; comenzó a reír viendo la escena hasta que ambos cesaron y la miraron con intriga. La chica se despojó de la manta con la que el muchacho la había cubierto, se la devolvió y le dio las gracias, luego miró a Skov con una sonrisa y le preguntó para qué la buscaba, ella respondió:
    —Hemos quedado en el bosque con Ethan y Swableu ¿recuerdas?
    —Otra vez andas con ese chico de Kane… si es que no tienes remedio.
    —¡A ti no te importa! Además, aunque no pueda verle seguro que es mucho más guapo que tú.
    —Chicos, por favor—interrumpió Roxanne—dejad de pelear o me voy sola… y si un árbol me pega un puñetazo o lo que quiera que hagan vuestros árboles será vuestra culpa.

    Tras su sentencia comenzó a caminar hacia el tumulto oscuro que formaba el bosque, los otros dos la siguieron de alguna forma aunque fueron echándose las culpas mutuamente todo el trayecto. De vez en cuando cesaba la discusión para añadir un “por aquí no” o “sigamos por este lado”, y así sin saber quién guiaba a quién fueron serpenteando por un laberinto de árboles de tinta que bailaban con la brisa matutina. Muy en las profundidades encontraron un claro con un mensaje en el suelo: “Somos Ethan, Lisa y Swableu”, Skov arrancó una ramita y respondió con un: “El idiota de Lucius nos ha seguido”, Roxanne se apresuró a coger otra rama y escribió: “Swableu, te echo de menos, encontraré el modo de estar juntos” a lo que el pequeño contestó con una huella de su patita. Roxanne echo a llorar desconsoladamente, poco le importaba que pasaran años antes de encontrar un nuevo eclipse pero no podía estar de esa forma sin poder ver ni tocar a su pequeño, echó a correr por el bosque y Lucius la siguió tras cruzar la mirada con Skov.
    En el otro lado, un chico rubio de unos veinte años y una pequeña de diez con el cabello muy rizado hasta los hombros, ambos vestidos de cuero marrón y tachuelas de colores, intentaban calmar a un Swablu que por algún motivo no dejaba de piar descontroladamente. Estaban intercambiando frases escritas con una amiga de la tribu vecina cuando notaron la presencia de alguien, debía ser un habitante de Kane ya que no podían sentir a los demás, se apresuraron a borrar todos los mensajes antes de que llegase pero al ver al visitante quedaron de piedra. Se trataba de la jefa de la tribu sol, Poison Bird, una mujer que aunque rondaba los cuarenta tenía un aspecto demasiado juvenil; como su nombre indicaba era una mujer con mucho veneno de la cual había rumores sobre extrañas pócimas que preparaba y tomaba.

    —Señora Poison, no esperaba encontrarla aquí—saludó Ethan esperando deshacerse de ella.
    —En cambio yo sí esperaba encontraros a vosotros, queridos…
    —¿Para qué nos requiere, señora?—interrumpió Sara—Mi hermanito me estaba ayudando a practicar mi caligrafía antes de ir a clase.
    —Todos sabemos que eso no es cierto… se que habéis estado en contacto con los indeseables de Kanaloa así que os he estado observando muy de cerca—dijo altanera mientras cruzaba los brazos—. Ese pokemon no pertenece a este mundo…
    —Lo sabemos, señora, por eso estamos en contacto con los de la tribu luna… queremos asegurarnos de que vuelva a su lugar de origen—la cortó fingiendo lo mejor posible—, quizá usted nos podría dar unas lecciones privadas sobre mitología y religión, así mandaremos a cada mochuelo a su olivo y mi hermana y yo podríamos volver a nuestra vida cotidiana…
    —¿A quién te crees que engañas? Desde luego a mí no—se dio la vuelta y los miró de reojo—. Recordad, chicos: el agua es la clave.
    Tras decir eso se fue, tan pronto como la vieron desaparecer tras los primeros árboles Sara escribió: “ya se ha ido, puedes escribir”. Entonces le contaron la conversación a Skov que había quedado sola con ellos, ésta les dijo que iría a hablar con su abuela tan pronto despertara para ver si encontraban alguna pista. Para burlarse de su hermano, la niña dibujó en el suelo un corazón con las iniciales de ambos, y ambos se sonrojaron sin saberlo ni haberse visto jamás.

    Unas horas más tarde Ethan se encontraba en clase de Biología aburrido y absorto en sus pensamientos con la cara apoyada sobre la palma de la mano, su mejor amigo estaba sentado tras él y como normalmente copiaba sus respuestas y esta vez no estaba atendiendo ni tomando notas le tiró un pergamino a la cabeza con la certeza de que así bajaría a las nubes de una vez. Cuando se volteó con cara de enfado entontró a Xpoke mirando fijamente como diciendo: “¿Y bien?”. Era un chico bastante peculiar, era de complexión delgada con la cara siempre pálida y el cabello castaño y puntiagudo mas su peculiaridad residía en sus gustos y personalidad; trataba todo en ese mundo de absurdo y sin sentido, rechazaba todas las normas y los cultos de la tribu (incluso se sentía identificado con los kanaloanos), le gustaba caminar a solas y era bastante temerario. Antes de poder cruzar palabra el profesor Bug Robot se dio la vuelta y le lanzó una ramita de tinta a cada uno, a Ethan le estalló tras la cabeza mientras que a Xpoke le dio de pleno en la cara.
    —Chicos, a conversar fuera del horario escolar—suspiró—. De seguro que ni siquiera hablaban de algo importante…
    —Oh, claro que no, profesor Bug—guiñó un ojo a su amigo que se temió lo peor—, Xpoke y yo no terminamos de entender las propiedades del agua y le íbamos a pedir una hora extra después de clase.
    —Me congratula oír eso… sigamos con la clase pues.


    Roxanne había echado a correr sin parar, zigzagueó entre los árboles para perder de vista al muchacho que la seguía por lo que cada vez se fue adentrando más y más en las profundidades del bosque hasta que tropezó con una raíz t cayó de bruces, Lucius aprovechó para alcanzarla y ayudarla a levantarse.
    —Rox, no estás sola y Swableu tampoco—dijo atrapando las lágrimas de la joven—. Nosotros os ayudaremos.
    —¿Quién anda ahí?—gritó una voz grave y ronca.
    Sin darse cuenta habían llegado a la choza de un ermitaño. Un anciano salió de ella renqueando y al ver la escena les hizo gestos amistosos para que se acercasen sin temor. Una vez dentro los invitó a una infusión de Bayas con un chorrito de licor para calentar el cuerpo. Los examinó detenidamente con su único ojo sano, era calvo y enjuto, uno de sus ojos era completamente transparente y estaba atravesado por una profunda cicatriz.
    —Veamos… un joven kanaloano y una muchacha viajera—los traspasó con la mirada—¿Os puedo ayudar en algo?
    —Disculpe, ¿quién es usted?—preguntó Roxanne.
    —Ah, claro, claro… las presentaciones—suspiró mirando la taza—Mi nombre es Jeankampeon, me podéis llamar Jeankampeon… tiempo atrás yo también fui un viajero como tú, señorita… con el tiempo me enamoré de estas tierras y decidí quedarme. Irónicamente recibí la protección de los dos dioses pero fui rechazado por las dos tribus, por eso soy un viejo ermitaño.



    En el tiempo del almuerzo Ethan explicó a Xpoke la situación lo mejor que pudo y le pidió ayuda con el problema. Se sorprendió mucho de saber que había estado muy en contacto con los kanaloanos y con viajeros además y, debido a su naturaleza, se sintió celoso. Le hizo prometer a su amigo que a partir de ese momento no le escondería nada y lo pondría al día de todos sus asuntos extraescolares. Al final de la jornada de clases fueron a buscar al señor Robot para sus “lecciones extra” con la esperanza de descifrar lo que la jefa Poison había dicho. Cuando llegaron a su despacho encontraron un enorme mapa abierto y situado encima de la mesa. Bug Robot creyó que lo que primero debía explicar era la ubicación del agua para luego seguir con sus propiedades específicas. En el mapa estaban dibujados los terrenos de Kane a la izquierda separados por el río serpenteante se encontraba Kanaloa a la derecha, al norte y centrado se encontraba el bosque que convivía en ambas áreas (conectadas por un puente), en el sur y también en ambas áreas estaba el monte de fuego como una enorme fogata; todo ello estaba rodeado por el mar investigial al que pocos habían accedido. Xpoke, muy observador se dio cuenta de que las cuatro esquinas del mapa estaban pintadas de negro y preguntó al profesor.
    —¡Muy bien Xpoke!— exclamó Bug Robot tomando el mapa y dándole la vuelta y juntando las cuatro esquinas pintadas de negro—Como ya sabéis el mundo es redondo, si unimos los extremos del mapa podemos apreciar algo al lado opuesto de nuestras tierras en el planeta, se dice que es el lugar donde todo en este mundo confluye, también llamado “Finisaqua”—miró su reloj e indicó a los muchachos que pronto sería de noche y debían regresar a sus casas pero que seguirían con el tema al día siguiente.
    Los chicos se fueron al banco en la placeta del campanario donde los estaba esperando la pequeña Sara. Le contaron lo que habían aprendido con el profesor y tras un largo silencio los tres llegaron a la misma conclusión.


    Lucius y Roxanne habían estado escuchando las historias del ermitaño largo rato, les contó que no hacía mucho que se impuso la división presencial en las tribus a su llegada y él, al poder interactuar con ambas, era visto como una amenaza por todos ya que les podría traicionar al ser un forastero, de ese modo emprendió un viaje por estas tierras y llegó a “Finisaqua”; en este punto tuvo que detenerse para hacer unas explicaciones:
    —Aquí la gente piensa que ese lugar es el fin del mundo pero lo cierto es que se trata de todo lo contrario—rió con su voz ronca y estalló en un ataque de tos, Roxanne se apresuró a rellenar su bebida de la tetera y tras dar unos sorbos carraspeó para continuar—. Lo que quiero decir es que… las deidades que kanaloanos y kanalenses adoran en el cielo son un mero reflejo de su presencia, estas entidades tienen cuerpo físico y habitan en lo más profundo allá en “Finisaqua”—miró a los dos atentos jóvenes—. Fui a ese lugar para encontrarme con los dioses pero no quisieron escuchar mis plegarias…

    La puerta de la choza se abrió súbitamente, Skov entró a toda prisa y mostró sus respetos al anciano y le transmitió recuerdos que le mandaba la abuela Lisa quien la había enviado allí. Antes de poder tomar asiento Jeankampeon exclamó:
    —¡Vaya, cuántas visitas estoy recibiendo hoy! Y además ambas tribus me honran con su presencia…
    Eran Xpoke, Sara y Ethan que habían entrado con Swableu poco después de Skov que había dejado la puerta abierta. Una escena alegre y triste a la vez ya que todos se encontraban reunidos pero no podían saberlo. Aun así se alegraron de haber llegado todos a la misma conclusión y mismo lugar. Comenzaron a planear el viaje hacia “el lugar donde todo confluye” como había dicho el profesor, necesitarían un par de barcas pesqueras para ir todos a encontrarse con los dioses, un guía y la compañía del viejo Jeankampeon ya que era de mucha ayuda para poder comunicarse entre ellos. Roxanne comenzó a ver un rayo de esperanza y estaba pletórica preparando trastos y víveres para el viaje. Solamente quedaba buscar alguien que les prestase las barcas y les hiciera de guía. Lucius y Roxanne fueron a preguntar al padre de Skov que también era pescador (ella se quedó en la choza ya que el anciano estaba haciendo una descripción física de todos los presentes y… ya me entendéis), el señor Piryte Bleu les pidió que lo acompañaran a la casa de su jefe que vivía a las afueras. Por el camino le contaron todo lo que habían descubierto y sus intenciones de acabar con aquella maldición mientras se dirigían hacia el sur a la montaña de fuego que parecía una enorme fogata que nunca se extinguía, la cresta de la montaña ondulaba y bailaba al son del viento, de izquierda a derecha, hacia delante, hacia atrás y de vez en cuando hacia arriba en una pequeña explosión; todo ello maravilló a la muchacha que pensaba que ya nada la podría sorprender allí. Piryte les comentó que al hombre que iban a visitar se le conocía como Neet Samurai y era un navegante nato que además odiaba a los dioses y por ello vivía a las afueras de la tribu. Llegaron a una casita de cristal esmeralda como el de los edificios kanalenses, por lo visto era un hombre un tanto rebelde e inconvencional. Llamaron a la puerta y después entraron en la estancia, hicieron las presentaciones oportunas y se apresuraron a comentar la situación.

    —¿Nos ayudará entonces, señor Samurai?—preguntó la chica suplicando con la mirada.
    —¡Por supuesto jovencita!—exclamó tras levantarse bruscamente de su asiento—Nos llevará cuatro lunas tanto ir como volver pero déjaselo a este viejo navegante—concluyó dando golpes en el pecho y carcajeando.
    —Muchas gracias, señor, es muy importante para los chicos—añadió Piryte—. Y ahora debemos irnos, la abuela nos estará esperando para comer… ahora que pienso ¿por qué no venís los dos?
    Y así se reunieron en casa de la abuela Lisa donde les esperaba Skov para comer y debatir los detalles del viaje, fue una comida agradable y llena de emociones que Roxanne nunca olvidará. Ese mismo día partirían en la oscuridad hacia el mar investigial donde moran las criaturas divinas.



    Llegó la hora de partir, reunidos en la morada del pescador se encontraban Sara, Roxanne, Ethan, Skov, Lucius, Jeankampeon, Neet Samurai, Xpoke y el pequeño Swableu como único pokemon ya que decidieron dejar a los demás en sus casas por precaución de los peligros desconocidos. Dos barcas pesqueras estaban amarradas en la vereda del río serpenteante con víveres suficientes para una semana, el anciano montó en una de ellas junto a los kanalenses y Swableu (por motivos obvios), los demás montaron en la barca del navegante y emprendieron la marcha río abajo, fluyendo con la corriente sin necesidad de remar. Aquello, excepto para el anciano, era algo inaudito, una aventura sin parangón… de manera que, en silencio, llegó la primera luna cuando cesó la corriente y desembocaron en el mar comenzaron a remar y, en silencio, llegó el primer sol. Habían recorrido la mitad del camino hasta “Finisaqua” y no habían visto más que esa agua rojiza caracterizada por el fondo floral, en cambio desde que había salido el primer sol la vegetación fue cambiando a un tono morado cada vez más intenso y el viento dulce comenzó a soplar con virulencia. El anciano había previsto aquello ya que en su viaje antaño casi perdió la barca al caer de ella en una ráfaga de viento así que esta vez todos los tripulantes habían sido provistos de recias cuerdas atadas de su cintura por un extremo y a la barca por el otro, de modo que cuando Xpoke salió volando por los aires hasta el agua tibia los demás pudieron rescatarle fácilmente. Llegó la segunda luna, estaban cerca de su destino y a lo lejos entre las brumas la sombra de dos torres gemelas se comenzó a divisar; el agua ahora era de un azul claro y las flores submarinas blancas y puras. Todos en la tripulación mostraron su júbilo; por fin llegaron al islote que se interponía entre las torres y desembarcaron amarrando las barcas en un pilote improvisado con los utensilios que tenían.

    —¿Qué debo hacer ahora señor Jeankampeon?—preguntó Roxanne.
    —Mira, un poco más adelante hay un altar con un sol y una luna entrelazados grabado en la piedra—dijo tomándola por los hombros y señalando unas escaleras—. Tu pokemon y tú debéis coloraros allí y hablar desde el corazón—tomó un cordel rojo que ató a la muñeca de la chica y a la patita del Swablu.
    Roxanne miró a los demás y tras una breve reflexión caminó con paso firme hasta el altar, ya no sa trataba de ella misma ni de su compañero, todos sus nuevos amigos y familiares reencontrados habían puesto sus deseos y esperanzas en ella y en su viaje; una vez más recordó la profecía del abuelo Bleu: “Cuenta la profecía que en noches de eclipse nuestro mundo crea portales hacia una región de ensueño de las que pocos han podido visitar, un mundo en el cual el sol y la luna son venerados como si de dioses se tratara, en el cual la noche y el día separan dos mitades de una misma realidad, en el cual los habitantes se encuentran divididos y no pueden alcanzar la paz.” Ahora estaba segura de que él también había visto en ella la solución al conflicto… se armó de valor y tomó todo el aire que pudo.

    —¡Dioses protectores de estas tierras! ¿podéis escuchar mi voz?—elevó la mirada al oír las voces de sorpresa de sus compañeros. En lo alto de la torre izquierda, un pokemon blanco con aspecto de león yacía recostado en ella, a la derecha un enorme pokemon pájaro con alas de estrellas estaba posado en la torre gemelar. —¡Yo, una humilde mortal que no pertenece a este mundo vengo a suplicar el cese de la maldición presencial con la que viven vuestros habitantes!—al oír esto ambos pokemon rugieron con desagrado—¡Se que hicisteis esto para no ver el sufrimiento de las dos tribus enfrentadas, el dolor, la guerra y la muerte pero esos tiempos ya pasaron y nada de eso sucede!—hizo una pausa para mirar a los demás y prosiguió—¡Debido a esta maldición no podéis ver el amor entre ambas tribus, ni aquellos que pese a no estar bajo vuestra protección os rinden culto, ni los lazos de amistad de mi pokemon y yo ni tampoco los del resto de los mortales! ¡Una vez más, escuchad mi plegaria!

    Entonces ambos pokemon se incorporaron, saltaron el uno hacia el otro e intercambiaron posiciones, una explosión de luz bañó todo el islote y se extendió más allá del mar investigial hasta la lejanía. Todos se habían cubierto los ojos instintivamente, cuando los abrieron los dos dioses protectores habían desaparecido. Roxanne miró más allá del cordel de su muñeca y sus ojos se empañaron en lágrimas al ver de nuevo a Swableu que piaba loco de alegría; se fundieron en un largo abrazo al igual que sus amigos. Lucius daba vueltas alrededor de sí mismo con Sara agarrada a sus brazos, Skov y Ethan se dieron de la mano tímidamente y los dos adultos se daban grandes palmadas en la espalda. Solamente Xpoke parecía no haber notado ningún cambio pero si Roxanne podía verle significaba que él a ella también. Se acercó al muchacho con Swableu en brazos e intercambiaron una sonrisa. A la vuelta cambiaron posiciones, en la barca de Neet viajaban Lucius, Sara y Xpoke; Jeankampeon, Skov, Roxanne y Ethan en la otra mientras que Swableu iba y venía volando piando alegremente.



    A su regreso fueron a casa de la Jefa de Kanaloa directamente, por el camino muchos celebraban y felicitaban a los recién llegados, no solo de la tribu luna, también habían kanalenses entre ellos. Cuando entraron vieron a la abuela Lisa tendida entre mantas junto al fuego y a su hijo Piryte y la Jefa de la tribu sol sentados junto a ella. La anciana hizo señas para que la ayudaran a incorporarse… estaba a las puertas de la muerte.
    —Os estaba esperando, muchachos—dijo tras una larga tos—. Os felicito y doy mi más sentido agradecimiento… Querida Roxanne, me alegra haberte conocido—sonrió con los ojos vidriosos—. Por fin voy a reunirme con el abuelo… como regalo de despedida abriré el eclipse para que puedas volver.
    —Abuela, no digas eso… no quiero que te vayas—dijo llorando Skov.
    —Dime, querida ¿quién de estos apuestos muchachos kanalenses es Ethan?—su nieta, con las lágrimas corriendo a raudales, hizo un gesto a Ethan para que se acercase—Cuida de mi nieta, algún día será la jefa de Kanaloa…
    Tras esas palabras dejó este mundo, sobre su cuerpo apareció una bola de luz y un puente etéreo y sempiterno; era un eclipse solar. Todos miraron aquél suceso como algo maravilloso y fuera de lugar, Roxanne y Swableu se miraron y asintieron entre sí, entonces la joven dijo:
    —No vamos a volver… todavía tenemos muchas cosas por explorar aquí.
    —¡Pero alguien tiene que cruzarlo!—exclamó el ahora Jefe Pyrite Bleu.
    —Yo lo haré—contestó Lucius bajo la mirada sorprendida de todos—, al fin y al cabo quiero ver el mundo de Roxanne.
    Y con ello, un nuevo viaje comenzó y la historia de conflictos entre Kane y Kanaloa terminó; al igual que este oneshot.

    -FIN-
    [MENTION=57495]Skov[/MENTION] [MENTION=29773]NEET Samurai[/MENTION] [MENTION=58671]Lucius[/MENTION] [MENTION=64579]PyriteWolf[/MENTION] [MENTION=26377]Jeankampeon.[/MENTION] [MENTION=54180]Poisonbird[/MENTION] [MENTION=67807]bugrobot[/MENTION] [MENTION=64151]Saraky_Blaunt[/MENTION] [MENTION=67326]EthanBarush[/MENTION] [MENTION=35519]xpoke[/MENTION] y aunque ya no estés con nosotros te queremos [MENTION=58147]Lisacabot[/MENTION]
    Last edited by Satan; 16/10/2016, 13:19.




    A la la long~~: 



    Just me~



  • #2
    Me encanto xD te quedo muy bn! Me dio risa mi dialogo "eres la novia imaginaria de Ethan?" Ajajaja dios xD me hiciste el día con eso
    lvl 22 lvl 23 lvl 23 lvl 7 lvl 18 lvl 9


    ------------- Promedio 17 -----------------








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    • #3
      Whoo, soy la jefa de la tribu, ¡Y A MUCHA HONRA! [?]

      Aunque tengo que decir... Sele, si soy la más pacífica de la tribu, ¿por qué demontre me pones como si despreciara a los contrarios? :C
      Bueno, tanto como pacífica no, pero beh [?]
      Aparte, se me hace un poco difícil imaginarme a mí con cuarenta tacos con aspecto juvenil. Es decir... lo único que me viene a la cabeza es una vestimenta hippie medio elegante medio real, con un colgante del símbolo de la paz y todo; pero con esa personalidad es que no pega [?]
      Encima, me recordó a un personaje mío... que casi habla igual.

      ...

      OK, enough. Centrémonos en la historia y no en mí, goddamit.

      Pues está buena la cosa. En vez de ir a la típica guerra, nos has traído una historia propia de un sueño, con entornos notoriamente oníricos y con una leyenda bastante original. No, si lo típico es que se odiaran a muerte, ¿pero que los dioses los aislaran hasta en tiempos de paz? ... No he visto muchos, aunque será porque no he leído lo suficiente. Mñé, qué más da, a mí me pareció una novedad -_(·u.)_-
      Curioso que la noche parece más el día y el día parece la noche. Fue extraño y me costó imaginar eso, pero no por ello menos interesante.
      De hecho, el "día" me recordó un poco a un día de eclipse... solo que con el sol completo y no tapado por la luna.

      El One-Shot tiene unos cuantos guiños que te hacen sacar una sonrisita en la cara. Por ejemplo, ese implícito (espera, ¿implícito? Si Sara los shippeó, no fastidies [?]) Skov x Ethan que no sé a qué narices viene, pero vale, hizo reír un poco [?], Bug siendo profesor... bue, el papel le pega, desde luego [?]. Lucius siendo un... hm... bueno. No conozco a Lucius, así que poco puedo decir de él; pero la verdad me pareció un poco ligón. ¿Y Jean? El ermitaño que todos detestan. Cómo no. ¿Será porque nos da trabajo a los dos?

      ...

      Vale, nada de hacer comentarios de los personajes. Estoy demasiado espesa. Beh.

      De todos modos, fue una buena historia. Una de la que he podido disfrutar e imaginar cómo serían esos paisajes. El principio fue genial, y un poco melancólico... tuvo un conflicto, tuvo su gente, sus personajes, tuvo de todo menos antagonismo; pero bueno, aquí ni falta que hizo. La situación ya era de por sí antagónica. O sea, tener que vivir con gente invisible que no puedes ni ver ni oír... no debe de ser muy agradable.

      Solo vi un par de fallos muy chiquitines y de muy poca importancia.

      Mi nombre es Jeankampeon, me podéis llamar Jeankampeon…
      ¿Solo le pueden llamar Jeankampeon? ¿Seguro que no quisiste poner "Jean"?
      Y bueno, un pequeño mistype por ahí. Hay una "t" suelta un poco más arriba. Por todo lo demás, pues genial.
      Aunque hay algo que me intranquiliza. ¿Roxanne no tiene familia aparte de su difunto abuelo? Porque si se queda en ese mundo... como que no va a ver nunca más al resto de personas :I
      Aunque meh, si no le han prestado mucha atención pues... como que da un poco igual, pero no hay nada que lo evidencie [?]. Por lo menos acaba bien. Con la muerte de Lisa, pero... bien. Todos se pueden ver al final, vivirán en paz y armonía... todos contentos.

      Y... creo que es todo lo que puedo decir. Me ha gustado más que lo que escribí yo.

      Cheers!


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      • #4
        Muy bueno Akane!
        Lo único que pobre Profesor Donito nadie se acordó de el, aunque fue sustituido por bug (??
        Me gustó que mencionaras a todos los usuarios de las tribus muy bien hecho!

        Cynda rebelde? te faltó el: xdxdxd (?
        Mi personaje es muy viejo y es muy formal, yo no soy tan formal, creo (??
        Eso de lo del eclipse parece una fusión de digimon y narnia pero esta bien (?

        Y pobre Lisa murió, aunque bueno eso puede ser una referencia a que fue la primera en irse de las tribus(?
        Pero bueno, lo hiciste muy bien Akane se ve el esfuerzo que le pusiste y me gustó todas esas referencias!
        Excelente no se que mas comentarte pues me gustó lo que hiciste, nada mas queda felicitarte y muy buen trabajo

        Saludos
        Spoiler: 



        Spoiler: 






        Smile!










        #Creyente de Karla

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        • #5
          JAJAJAJAJAJAJA por cosas del a vida no había legado a leer esta historia pero, ser la abuela con ganas de morir para reencontrarse con su viejo amor, es TAAAAAN yo, y soy la líder? XDDD genial

          Aww me has matado, que apropiado teniendo en cuenta todo lo que paso por aquella época.

          La trama ha sido genial y la historia, como todo lo que escribes <3 me ha encantado. He de decir que la parte en la que le ruega a los dioses me ha parecido un poco corta y simple, han accedido muy rápido después de tanto tiempo negándose a hacerlo. Pero casi todo lo demás me ha gustado :D
          Academia pokemon:



          Odisea:




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