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Lahaina y Makaha

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  • Mini-Fiction Lahaina y Makaha

    Espero que le guste este primer Fic :3 aunque no estoy segura si la etiqueta esta bn XD espero que así sea. Bueno no le quito mas tiempo y espero lo disfruten


    Lahaina y Makaha





    - Rockruff, vengan a comer – llamando a los dos pequeños pokemon el niño posaba sus platos de comida en el suelo – el abuelo dice que deben comerlo todo si quieres evolucionar pronto.

    Ambos cachorros comían algo rápido, estaban hambrientos luego de haber estado jugado todo el día junto niño que los alimentaba. Uno de los cachorros, que se encontraba al lado izquierdo del pequeño, empezó a robarle comida del plato de su hermano, causando la molestia de su hermano menor ladrándole muy molesto por lo que había hecho.

    - Rockruff no hagas eso, ya tienes tú comida – decía el niño mientras trataba de separar a los dos hermanos que se habían puesto a pelear, levantando un poco de tierra – ¡cálmense, no tienen por qué pelear! – El niño levanto ambos perritos tomándolos del pellejo de su nuca, en un sitio donde no les causaba dolor.

    - ¿Qué sucede muchacho? – decía su abuelo quien desde la entrada de la casa miraba la escena.

    - Otra vez el mayor le estaba quitando su comida al menor – aun los pequeños perros seguían mirándose enojados y ladrándose entre ellos.

    - Jajaja, ya veo. Me recuerda a la historia de Lahaina y Makaha

    - Laina y Maka…Maka… ¿Quiénes son abuelo? – El anciano logro captar la atención de los tres.

    - Oh, veo que aún no te he contado esa historia, creo que ya es tiempo de que la sepas – el abuelo se sentó en las escaleras de la entrada y su nieto se sentó a su lado – Lahaina y Makaha, no son dos personas pequeño, Fueron dos pokemon.

    - ¿Qué clase de pokemon abuelo? – los ojos del pequeño brillaban de ilusión, las historias del abuelo eran muy buenas y siempre se emocionaba cuando al escuchar las antiguas leyendas de Alola.

    - Eran Dos Lycanroc, hermanos como estos pequeños – decía el abuelo tomando al Rockruff menor y acariciándole la cabeza – la historia que te voy a contar, paso hace muchos años atrás, mi abuelo me la contó cuando tenía más o menos tú edad.

    Hacía muchos años atrás, los Lycanroc Diurnos eran los únicos que habitaban en Alola. Ellos no vivían de forma solitaria como lo hacen en la actualidad. Ellos tenían sus pequeñas manadas en las Islas de Akala y Poni, bajo la protección de Solgaleo. Pero aun así no dejaban de ser territoriales como ahora, si veían otro grupo disputaban para saber quién tenía más derecho sobre él.

    De estos grupos hubo uno en el cual destacaron dos hermanos, dos pequeños Rockruff que con el pasar de los años fueron llamados Lahaina y Makaha. Makaha era el hermano mayor, mientras que Lahaina era el hermano menor, La madre de ambos era muy protectora con ellos y siempre jugaban y hacían travesuras juntos a los otros cachorros de la manada. Pero no todo era diversión, cuando cumplieron cierta edad debían entrenar con los Lycanroc mayores para hacerse fuertes y llegar a la etapa evolutiva final. A ambos hermanos no les gustaba tener que luchar entre ellos, preferían jugar antes de tener que atacarse mutuamente. Al macho dominante de la manada no le gustaba que ambos hermanos pasarán jugando todo el tiempo; él podía sentir que ambos hermanos podían llegar a ser muy fuertes.

    - Otro dato que creo que olvide decirte – dijo el abuelo haciendo una pausa pequeña en la historia- ambos hermanos eran gemelos idénticos, los únicos pertenecientes a la manada.

    - ¿puede ser eso posible abuelo? – decía el nieto asombrado.

    - En esta historia si, HAHAHAH





    Un día la manada tubo que mudarse del territorio y buscar un lugar mejor en la Isla Poni, debido a que la comida empezaba a escasear. Aquel verano estaba siendo tan seco que algunos Pokemon empezaron a morir debido a la falta de agua, por lo que su líder decidió que era mejor emigrar a las montañas, donde posiblemente encontrarían agua y comida en las cuevas del lugar. Así fue como la manada empezó a emigrar, no todos estaban de acuerdo con ir a las montañas, sabían que Pokemon del tipo Dragón vivían en ellas y eran muy agresivos con los que se metían en su territorio.

    Para los hermanos, era como ir a una aventura. Ya que solo ellos conocían el prado de Poni y el poder a un lugar tan desconocido como la montaña le llamaba mucho la atención, aunque el viaje fue algo difícil para los cachorros de la manada, no estaban acostumbrados a tener que caminar tanto. Durante su viaje se habían topado con otras manadas de Lycanroc y en algunas oportunidades debieron luchar solo por pasar por su territorio. Algunos Rockruff perdieron a su madre en las fuertes riñas, suerte para los hermanos que su madre era muy fuerte y siempre mantenía a salvo a los pequeños.

    La noche había llegado y tras 5 días de largo viaje, encontraron una cueva donde podían descansar y justo a tiempo, una tormenta había empezado, con ello una lluvia que no parecía cesar. La manada había sufrido bajas durante el camino y solo los dos hermanos habían logrado llegar hasta allí con vida. Los otros habían terminado muriendo debido al cansancio del viaje o sido casado por las feroces aves que habitaban las montañas, Braviary, Mandibuzz y Fearow.


    Mientras la manada dormía tranquilamente para reponer fuerza, un temblor leve empezaba a sacudir el suelo, moviendo algunas piedras y despertando a los adultos, el movimiento se hacía cada vez más fuerte y se aproximaba más a ellos. Toda la manada había despertado, poniéndose a la defensiva, la madre de los dos pequeños los empujo hasta un pequeño hueco en la cueva donde podían esconderse, ambos hermanos estaban asustados y se quedaron inmóviles en el sitio. Pronto vieron una quien era su visitante, Kommo-o había llegado a la cueva, se dice que el pokemon dragón era un poco más alto del promedio y que tenía numerosas cicatrices en su cuerpo debido a las peleas que libraba con otros de su especie. Al ver al grupo de Lycanroc ocupando su cueva su furia fue reflejada en su poderoso Rugido de guerra y sin darle oportunidad para que la manada se marchara comenzó atacar al grupo con sus poderosos brazos, sin piedad alguna. La manada a pesar que eran mayoría en números, sus ataques eran bloqueados por aquel Pokemon, era demasiado fuerte y parecía acostumbrado a los ataques de los Lycanroc. No le tomo mucho tiempo terminar con la manada, para fortuna de los hermanos nunca los vio y ambos permanecieron escondidos hasta llegada la mañana, cuando el Kommo-o abandono nuevamente su cueva, los pequeños salieron y fueron a ver directamente al cadáver de su madre que yacía en el suelo. Lahaina, permaneció junto al cuerpo lamiendo el rostro de su madre y daba pequeños gemidos con tal de que ella despertara. Makaha en cambio solo miraba a su alrededor, nadie había sobrevivido y desde ese día empezó agarrarle un profundo odio al Kommo-o que destruyo su familia. Sin más que poder hacer, Makaha tomo a su hermano y salieron de la cueva rápidamente, su hermano se resistía a abandonar a su madre, pero al mayor no le importo y se fue con él a un lugar más seguro, ahora era el quien debía cuidar a su hermano más pequeño.



    Con el tiempo, los hermanos estuvieron luchando juntos para lograr conseguir comida y algunas veces luchar para conservarla. La vida desde ese momento era una batalla por sobrevivir, no era fácil, muchas veces estuvieron por fallecer. Pero un día su hermandad termino abruptamente. Lahaina, había empezado a desobedecer las instrucciones que le daba el mayor cuando tenían que cazar y Makaha, empezaba a buscar pelea en todo momento y con cualquier pokemon que estuviera en frente de él, Lahaina siempre trataba de calmarlo, pero con el tiempo comenzó a ser inútil. Mientras comían lo poco que habían logrado cazar durante el día, Makaha quiso molestar a su hermano como siempre lo hacía, queriendo buscar un poco de diversión y comió parte de la comida del menor. Lahaina en vez de seguirle el juego a su hermano, se molestó muchísimo y lo ataco, desde ese momento ambos hermanos se pusieron a luchar feroz mente, siendo Lahaina el vencedor en ese momento y desde ese día abandono a su hermano. Makaha no podía creer que su hermano lo haya abandonado, ahora estaba solo, con ello la rabia y el rencor se apodero de él. Desde ese momento el solo deseaba una cosa, cuando evolucionara, no quería ser como su hermano, no deseaba ser un Lycanroc como lo fue su madre o el resto de la manada, quería ser diferente, intimidante a la vista.


    Makaha con los años se acostumbró a cazar solo y durante la noche, porque sabía que así no se toparía con su hermano y porque empezaba a gustarle mucho la idea de vivir el día a día en la oscuridad, durante las noches peleaba con quien fuera que estuviera en su camino. Sin importarle si era o no más fuerte que él, si era tenía o no ventaja sobre él. Cada noche aullaba a la Luna, pidiendo que, al evolucionar no fuera como todo los Lycanroc, quería ser uno especia y Lunala una noche acudió a su llamado, bajando del cielo estrellado, se posó frente al cachorro, a pesar de ser más grande él, el pequeño no se intimidaba. Lunala lo había observado durante todo este tiempo y ante su petición esta le ofrecío poder evolucionar a una nueva forma, siempre y cuando este cada noche le aullara en forma de canto para ella. Makaha acepto la propuesta de Lunala y durante aquella noche de Luna llena, su cuerpo empezó a brillar a causa de la evolución. Su cuerpo cambio abruptamente, ahora se posaba en dos patas, sus patas delanteras se habían convertido en dos poderosas brazas con garras muy afiladas, su pelaje paso de ser marrón a rojo y blanco, una gran melena creció desde la altura de sus hombros y hasta su cabeza, terminando con un pedazo de roca en la punta. Pero lo que más le gustaba era ver sus ojos, aquellos ojos rojos, simbolizaban el rencor que guardaba por aquel Kommo-o que mato a su madre y rabia por su hermano quien lo había abandonado. Luego de darle las gracias a Lunala por su nuevo aspecto, fue aprobar su nueva forma. Ahora era el quien incitaba a los pokemon a luchar y cuando caían en su trampa sus fuertes brazos asestaban un fuerte golpe sobre él.



    Con un poco de entrenamiento y Aprendiendo nuevos movimientos, se dirigió a la cueva donde aún vivía el Kommo-o y al igual que ese día fatídico, la lluvia acompañaba su caminar, estando frente a la cueva empezó a llamar al poderoso Dragón, hasta que este salió dando un fuerte grito de guerra. Makaha no dejaba de incitar a Kommo-o, pero este no estaba decidido atacar, ya que nunca había visto a un Lycanroc de ese aspecto en su vida, pero no pudo evitar las incitaciones de pelea y con fuerza golpeo a Makaha con un gancho alto a lo que Makaha respondió con un Contraataque. Tras una larga pelea Makaha se mostró vencedor y aullando a la luna, celebro su victoria. Desde las Alturas otro pokemon miraba lo que había hecho y sin hacerse notar se marchaba del lugar.


    Makaha desde ese día dejo de ser compasivo y siempre buscaba luchar, pronto conoció a otros Rockruff, que eran como él y al evolucionar tomaron su mismo aspecto, juntos aullaban a la luna todas las noches y termino formándose una gran manada. De Lycanroc Nocturnos, tan grande que comenzaban a verse amenazantes y problemáticos para los Pokemon que habitaban la Isla de Poni. Makaha, un día decidió ir a ver a los diurnos, quería saber en qué se estaban “divirtiendo”, entre las sombras de las malezas del prado de poni, observaba a dos pequeños jugar, durante ese momento llegaban a su mente los recuerdos de él con su hermano jugando juntos. Pero todo se desvaneció cuando ambos cachorros fueron llamados por su madre. Makaha al no ver nada más interesante en el lugar, daba la vuelta para regresar a su hogar en las montañas, cuando un rugido llamo su atención. Un Lycanroc diurno lo miraba atentamente, era su pequeño hermano Lahaina quien le gruñía por haber entrado en su territorio.


    Makaha decidió salir de su escondite y mostrarse ante su hermano, Lahaina por su parte se puso a la defensiva, le causaba repulsión poder ver esa forma en su hermano, o lo que quedaba de él. Prefería mantener el recuerdo de cuando eran cachorros, aquel Lycanroc no era solo un extraño para él. Tras mirarse cada uno fijamente sin Makaha desafío a su hermano a una pelea, para demostrar que forma es el más fuerte, pero no entre ellos, sino con las manadas. Lahaina no quería arrastrar a su manada a tal locura, sabía que sería una masacre, si quería una pelea que fuera solo con él, pero su hermano no accedió y lo hacía ver de débil ante la situación. Al ver Lahaina no daba la respuesta que el buscaba le dijo que esa misma noche su manada atacaría el Prado y que estuviera preparado.


    La noche llego y ambas manadas comenzaron la feroz batalla, siendo Lahaina quien peleaba contra Makaha, su hermano podía ser más veloz al momento de atacar, pero sus golpes eran más fuertes. Logrando reducir a Lahaina quien se encontraba ahora bajo los pies de su hermano, sus ojos rojos brillaban con solo estar peleando de forma tan salvaje con su gemelo y mirándolo le hizo recordar al Kommo-o que derroto, “te vez como él”, dijo Makaha, “él tenía el mismo aspecto de terror antes de que muriera”. Lahaina en un intento por detenerlo respondió “la misma cara que puso nuestra madre antes de morir”, escuchar esas palabras detuvieron la Makala por un instante y Lahaina aprovechó la oportunidad para ponerse sobre él y decirle unas cuantas cosas “aquel Kommo-o que has matado, no era el que mato a nuestra madre, ese ya había muerto en una batalla. Al que tu mataste resulto ser una hembra que lucho contra ti, por proteger su huevo, el cual nunca llego a nacer”. Lahaina era quien esa noche desde una colina veía la victoria de Makala, pero lamentablemente no fue capaz de poder enfrentarlo decirle la verdad del Kommo-o aquella noche. Makala no podía creer lo su hermano decía era cierto y prefirió seguir con la batalla, para borrar esos momentos de su mente. Cerca del amanecer, ya no quedaba nadie de pie, solo los dos hermanos que se miraban fijamente, heridos de gravedad, sin ni uno ceder ante el otro. Hasta que, en un punto del cielo, cuando la luna se ocultaba y el sol se asomaba, Solgaleo y Lunala aparecían ante el horrendo campo de batalla y ante los hermanos.


    Solgaleo, se mostraba triste al ver tantos Lycanroc sucumbidos en el suelo tras la batalla, Lunala por su parte se mostraba desilusionada, al ver que la forma nocturna solo buscaba peleas solo para presumir de su fuerza, ambos legendarios miraron a los hermanos y decidieron poner fin a la batalla. Solgaleo decidió como castigo a Lahaina por no tener el valor de detener a su hermano cuando tuvo la oportunidad, que todos los futuros Lycanroc Diurnos vagarían en la soledad, cargando el peso de sus hermanos caídos en la batalla y Lunala, por su parte no podía evitar que los nocturnos no tuvieran su deseo de pelear, pero los golpes del tipo lucha que podían aprender con libertad solo terminarían reduciéndose a dos y que solo podrían ser vistos vagando en la noche en soledad. No solo con eso, ambos hermanos se serían castigados por no verse nunca más a partir de ese día, para evitar otra pelea entre ambos. Luego de que ambos legendarios se marcharan Lahaina y Makaha, nunca se volvieron a ver, ambos habían quedado solos, vagando por la isla de Poni, uno lo hacía durante el día y el otro durante la noche.




    - Y esa es chicos, la razón de porque excisten dos Lycanroc en Alola – decia el chico moreno mientras comía una de sus ricas Malasadas

    - Tilo… - Sun miraba a su amigo con los ojos un poco entrecerrados.

    - ¿Qué sucede? ¿apuesto que te sorprendí con la historia que me contó mi abuelo? ¿no? – decía con una gran sonrisa

    - ¿enserio esperas que crea que esa es la razón porque existen los dos Lycanroc?

    - Es una leyenda típica de Alola, es obvio que esa es la razón más razonable que puede existir – reafirmaba su amigo golpeando la mesa

    - Prefiero escuchar la verdadera Razón por el profesor Kukui

    - Haces que se me rompa el corazón, Sun eres horrible.

    - Jajaja, Pero Tilo, al final que paso con los dos Rockruff que cuidabas de niño, terminaron siendo como los hermanos de esa historia – Decía Moon encantada con la leyenda.

    - Pues la verdad ambos terminaron siendo diurnos

    - Bueno, al menos no terminaron siendo rivales por toda la eternidad – dijo Lillie – me cuesta creer que los pokemon puedan ser tan agresivos como el de la historia.

    - Esa es otra de las razones porque no creo que en la historia – agrego Sun.

    - Jajaja bueno, es una historia de mi abuelo, tampoco creo que los Pokemon puedan ser así o eso creo.

    Fuera de la tienda se empezaron a escuchar unos gruñidos de dos pokemon luchando, coincidencia o no, eran dos Lycanroc, diurno y nocturno, algo raro de ver en la ciudad.

    - Miren, están peleando – Moon con el resto se asomaron a la ventana y se dieron cuenta que eran dos entrenadores luchando con las dos formas de los Lycanroc.

    - Wow, creo que ganara el Diurno – dijo Sun mirando

    - Pues yo apuesto al nocturno – comento Moon.

    - Pues yo quiero más Malasadas y ¿tú Lillie? – dijo el chico mientras buscaba a su amiga, quien revisaba a su bolso.

    - Chicos, no encuentro a Nebby, se volvió a ir – dijo la chica preocupada

    - Esta afuera – Moon se percató que estaba cerca de los entrenadores que luchaban - ¡vamos por él!
    Last edited by Saraky_Blaunt; 09/01/2017, 19:14.
    lvl 22 lvl 23 lvl 23 lvl 7 lvl 18 lvl 9


    ------------- Promedio 17 -----------------









  • #2
    Bueno bueno Saraky, ya te comenté tras leerlo en privi y mi opinión no cambia. Muy buen relato, aunque me recordó en su momento a las leyendas de Caín y Abel, Rómulo y Remo e similares, lo conseguiste resolver muy bien.

    La historia tiene un buen hilo y mantiene un buen ritmo, lo único que me fallaría seria que hay escenas que suceden demasiado rápido y no sabes cómo se llegó a dicho momento, o que faltaría como una pequeña introducción para destacar que es una escena que sucede más tarde. Como un ejemplo, sería la escena en la que el Lycanrock nocturno anda viendo a los Rockruff cachorro jugar, recordándole a su hermano. Estuvo bien como llegaste hasta ahí, solo me faltaría una pequeña aclaración de que ha pasado el tiempo, algo como añadir un ''pasaron las estaciones y...''.

    Temas de redacción y ortografía, no he tenido mucho problema, más de los que te comenté. Son algunos despistes de estar concentrado en lo que escribes, cosa que me gusta, pues se aprecia tu pasión y lo muy metida que estabas en la historia. No es nada que se solucione leyendo el texto un par de veces.

    Por cierto, el soundtrack me ha encantado, lo has compaginado bien e incluso me guarde uno de los canales para mí ;P

    No tengo nada más que decir, muy buena historia ^^

    ¡A ver si me dejas leer algo más!
    Aurora Skov

    Academia Pokémon

    Cronología
    & Inventario
    Nyxeria Anubis

    Odisea Pokémon

    Índice y Datos

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    • #3
      Leí esta historia hace ya un tiempito pero por cosas de la vida no lo llegue a comentar, aquí voy.

      La trama es genial, no solo porque tenga de personaje a unos de mis actuales pokemon favoritos pero porque esta muy bien planteada. La dualidad entre pokemon, como en este caso los dos Lycanroc es algo que siempre me ha encantado y siempre me ha parecido que podía dar mucho juego y tu lo has sabido aprovechar planteando el origen, el porque de las dos diferentes evoluciones y el porque uno evoluciona por el día y el otro por la noche. También el contexto, toda la tragedia, me encanta, igual que todo el rencor que le pusiste al Lycanroc nocturno. En general me ha gustado mucho, final incluido.

      Espero que publiques mas cosas por el estilo!
      Academia pokemon:



      Odisea:




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